martes, 10 de febrero de 2015

Quienes son los verdaderos hijos de Abraham


Gálatas 3:6-9 (Biblia Expandida de Fe)
6 Así sucedió con Abraham: “Creyó (tuvo fe, confió) a Dios,  y ello se le tomó en cuenta (atribuyó, contó) como justicia (fue declarado y hecho justo, sin culpa ni condenación, tomando una posición correcta delante de Dios)."
7 Por consiguiente, perciban (dense cuenta, entiendan, sepan) que los que son de la fe [y que viven por ella], éstos son los [verdaderos] hijos de Abraham.
8 Además,  la Escritura,  habiendo previsto que Dios justificaría (declararía y haría justos) por la fe a los Gentiles,  anunció (declaró, proclamó) de antemano el evangelio [, las buenas nuevas de un Salvador,] a Abraham, diciendo: “Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones."
9 De ese modo, los que son de la fe son bendecidos y reciben las mismas bendiciones que recibió Abraham, con el creyente (el hombre de fe).

Uno de los más grandes orgullos de los judíos es ser descendientes de Abraham, en Juan 8 podemos ver como Jesús se enfrentó con los fariseos y como estos se enfrentaron a Él diciendo que eran hijos de Abraham (Juan 8:33-40).

En Juan 8:39 Jesús les dijo: "Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais."

En estos pasajes Pablo les va a mostrar cuales fueron "las obras" de Abraham y quienes son sus verdaderos hijos.

El verso 6 dice; "Así sucedió con Abraham". ¿Que fue lo que sucedió a Abraham? Le creyó a Dios y le fue contado por justicia; es decir, fue declarado y hecho justo, sin culpa ni condenación, tomando una posición correcta delante de Dios.

Romanos 4:1-5
1 ¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne?
2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.
3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.
4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;
5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

Abraham no había llegado a tener esta posición correcta delante de Dios por algo que hubiese hecho; mucho menos por las obras de la ley de Moisés (que aún no había nacido), sino por sencillamente el creerle a Dios.

En el verso 7 dice: "Por consiguiente, perciban (dense cuenta, entiendan, sepan) que los que son de la fe [y que viven por ella], éstos son los [verdaderos] hijos de Abraham."

Aquí Pablo está diciendo que los que son verdaderos hijos de Abraham no son los que los eran por ser descendientes carnales de Él, sino los árabes también tendrían derecho a exigir lo mismo por ser descendientes de Ismael.

Los verdaderos hijos de Abraham son los de la fe en Jesucristo.

Veamos lo que dice el verso 8: "Además, la Escritura, habiendo previsto que Dios justificaría (declararía y haría justos) por la fe a los Gentiles, anunció (declaró, proclamó) de antemano el evangelio [, las buenas nuevas de un Salvador,] a Abraham, diciendo: “Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones.""

Es interesante lo que Jesús dijo en Juan 8:56 respecto a Abraham: "Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó."

Pablo está diciendo que Dios le predicó de antemano el Evangelio a Abraham: y Jesús nos dice que Abraham vio su día.

Abraham supo de antemano que vendría el Salvador al mundo y le creyó a Dios, y esa fe le fue contada por justicia, lo colocó en una posición correcta delante de Dios.

Vemos también en este pasaje que Dios había previsto la salvación para los gentiles; es decir, para los no judíos.

¿De que manera obtendrían esa salvación los gentiles?

El verso 9 dice: "De ese modo, los que son de la fe son bendecidos y reciben las mismas bendiciones que recibió Abraham, con el creyente (el hombre de fe)."

Los que son de la fe, ¿cuál fe? La fe que tuvo Abraham. 

Él creyó el Evangelio de antemano, vio el día de Jesús, Su obra por nosotros en la cruz.

Las personas son salvas por creer lo mismo, por creer el Evangelio, que son las buenas noticias de lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. 

Los que hemos creído el Evangelio esos somos los verdaderos hijos de Abraham.