martes, 13 de diciembre de 2022

¿Sabías que Jesús no respetaba el día de reposo?


¿Sabías que Jesús no respetaba el día de reposo?

Para sorpresa de los adventistas, en la Biblia hubieron varias ocasiones en que ni Jesús ni sus discípulos guardaron el sábado, 

Veamos algunos ejemplos de la Biblia de esto.

En el capítulo 5 del Evangelio de Juan podemos ver la sanidad del hombre que estaba 38 años enfermo en el estanque de Betesda.

En los versos 8 al 16 leemos: "Jesús le dijo:  Levántate,  toma tu lecho,  y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado,  y tomó su lecho,  y anduvo.  Y era día de reposo aquel día. Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado:  Es día de reposo;  no te es lícito llevar tu lecho. El les respondió:  El que me sanó,  él mismo me dijo:  Toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron:  ¿Quién es el que te dijo:  Toma tu lecho y anda? Y el que había sido sanado no sabía quién fuese,  porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Después le halló Jesús en el templo,  y le dijo:  Mira,  has sido sanado;  no peques más,  para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue,  y dio aviso a los judíos,  que Jesús era el que le había sanado. Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús,  y procuraban matarle,  porque hacía estas cosas en el día de reposo". 

Como vemos Jesús sanaba los días sábados, en lugar de guardar el día y reposar, él estaba trabajando.

Volvamos al versículo 16: "Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús,  y procuraban matarle,  porque hacía estas cosas en el día de reposo". 

Noten la palabra "hacía", nos habla de una actitud constante, no una sola cosa, no una sola vez, sino Jesús lo hacia continuamente.

En el capítulo 10 de Lucas vemos otra ocasión en que Jesús no guardó el sábado, y sanó una mujer encorvada, algo que no estaba permitido hacer en ese día.

Leamos los versículos del 10 al 14:

"Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad,  y andaba encorvada,  y en ninguna manera se podía enderezar. 
Cuando Jesús la vio,  la llamó y le dijo:  Mujer,  eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella;  y ella se enderezó luego,  y glorificaba a Dios. Pero el principal de la sinagoga,  enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo,  dijo a la gente:  Seis días hay en que se debe trabajar;  en éstos,  pues,  venid y sed sanados,  y no en día de reposo. 

Noten lo que le dijo el principal de la sinagoga: "Seis días hay en que se debe trabajar;  en éstos,  pues,  venid y sed sanados,  y no en día de reposo".

Otra vez, Jesus no guardaba el sábado.

Veamos un tercer pasaje que nos muestra que Jesús no guardaba el sábado.

En Mateo 12:9 al 15 leemos: 

Pasando de allí,  vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano;  y preguntaron a Jesús,  para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? El les dijo:  ¿Qué hombre habrá de vosotros,  que tenga una oveja,  y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo,  no le eche mano,  y la levante? Pues  ¿cuánto más vale un hombre que una oveja?  Por consiguiente,  es lícito hacer el bien en los días de reposo. Entonces dijo a aquel hombre:  Extiende tu mano. Y él la extendió,  y le fue restaurada sana como la otra. Y salidos los fariseos,  tuvieron consejo contra Jesús para destruirle. 
Sabiendo esto Jesús,  se apartó de allí;  y le siguió mucha gente,  y sanaba a todos,

Aqui vemos muchas sanidades el día sábado, Jesús no guardaba el sábado.

Lo que es más, los fariseos querían matarlo por nos guardar el sábado.

Pero, ¿qué de sus discípulos?

Veamos en Lucas 6:1 al 5 como es que ni siquiera sus discipulos guardaban el sábado.

Aconteció en un día de reposo,  que pasando Jesús por los sembrados,  sus discípulos arrancaban espigas y comían,  restregándolas con las manos. Y algunos de los fariseos les dijeron:  ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo? Respondiendo Jesús,  les dijo:  ¿Ni aun esto habéis leído,  lo que hizo David cuando tuvo hambre él,  y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios,  y tomó los panes de la proposición,  de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes,  y comió,  y dio también a los que estaban con él? Y les decía:  El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. 

Claramente vemos que los discípulas no guardaban el día de reposo, ¿que más pruebas quieren?

Si los discípulas de Jesús no guardaban el sábado, ¿cómo los adventistas y mesiánicos pretenden que lo hagamos?

Lo que es más, Jesús nos dice que él es Señor del día de reposo, Jesús es nuestro reposo, no el sábado.

Si conoces un adventista o mesiánico, compártele este video.



jueves, 27 de octubre de 2022

Ministras en la Biblia entre las que hay una "Apóstola"


Yo creo en el ministerio de las mujeres, creo en que hay pastoras y he visto que en la Biblia encontramos que hubieron incluso mujeres apóstoles.

Mira hasta el final del video para que llegues a conocer estas mujeres en la Biblia.

En Hechos encontramos una pareja de esposos, Aquila y Priscilla, que fueron colaboradores del apóstol Pablo. 

que le enseñaron la Palabra a un gigante de la 

En Hechos 18:24-28 que ambos le enseñaron le enseñaron la Palabra a uno que fue considerado un gran ministro de la Palabra

Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios. Y queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído; porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.

La Biblia coloca a Priscila primero, dándole preeminencia en cuanto a su esposo.

Vemos como una mujer, Priscila (junto con Aquila) le enseñó a Apolos el Evangelio de manera más exacta.

En Romanos 16:3-5 vemos Priscila, junto con Aquila, dirigiendo un iglesia en su casa: Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, 4 que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles. Saludad también a la iglesia de su casa.

Priscila era colaboradora de Pablo y era pastora (era pastora principal ya que la colocan antes que su marido) junto con su esposo de una iglesia.

Hablemos ahora de la Apóstol(a) Junias

En Romanos 16:7 dice: Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo.

Veamos lo que dicen los comentaristas acerca de Junias

En el Comentario Siglo XXI dice:

Junias, en el verso 7, probablemente deba ser traducido “Junia” (ver BJ). El nombre griego Iounian podría ser una forma abreviada del masculino Junianis, pero existen muy pocas evidencias. Es más probable, por lo tanto, que sea una forma del nombre femenino Junia, que era bastante común. Presumiblemente se trata de la esposa de Andrónico (cf. v. 3). Ambos, que eran judíos (sungeneis probablemente signifique “hermanos de raza”, como en 9:3, en lugar de “parientes”), conocieron a Cristo antes que Pablo y habían estado en prisión con él, probablemente porque compartían, según traduce la BA, su ministerio de ser apóstoles.

El comentario de la Biblia Latinoamericana dice: 

Se quisiera que Junias (nombre masculino) fuera Junia o Julia, tal como lo escriben algunos de los textos más antiguos, y que haya sido la mujer de Andrónico, compartiendo con él el título de apóstol otorgado a los fundadores de las Iglesias.

NOTEMOS AQUI LA FRASE QUE DICE QUE ALGUNOS DE LOS TEXTOS MAS ANTIGUOS DECIAN "JULIA" EN VEZ DE "JUNIAS"

En las Notas de la Reina Valera 1995 dice:

Andrónico y Junias (o posiblemente Junia ; si el segundo nombre es de mujer, puede tratarse de un matrimonio o de hermano y hermana): llamados apóstoles, en el sentido amplio de la palabra, que se aplicaba a varios personajes de la primera generación de cristianos.

Entonces vemos que Junias era una mujer y que tenía el ministerio de apóstol junto con su esposo Andrónico.

Veamos ahora a la Hermana Febe

En Romanos 16:1 dice: Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea,

Febe era una diaconisa de la iglesia en Cencrea.

En estos casos y otros podemos ver la importancia y el ministerio de la mujer en la Biblia.

Las mujeres son muy importantes en la iglesia.

En estos casos vimos que Junias era "apostol"; Priscila "pastora principal" y Febe era diaconisa.

Para terminar les dejo el verso de las predicadoras

Salmo 68:11
11 El Señor daba palabra; había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.

¿Si Dios uso mujeres en cargos de autoridad en la iglesia primitiva, como es que hoy hay algunos cristianos misóginos que no las quieren aceptar?

Dios multiplique a las ministras del Evangelio.

Que surjan mas apóstolas, profetas, evangelistas, pastoras y maestras.

Que Dios les siga bendiciendo

sábado, 22 de octubre de 2022

Cómo Alcanzar el Nivel Más Alto de Fe - Parte 2


Lo segundo que debemos conocer para alcanzar el nivel es conocer lo que es la fe espiritual, es decir, tener la misma clase de fe que Dios tiene.

En la Biblia tenemos una persona que cumple con esas características, quien no por gusto es llamado "el padre de la fe", y ese es Abraham, y debemos aprender lo que él hizo, tener la misma clase de fe que Abraham tuvo. 

En Romanos 4:17-22 vemos como es que Abraham obtuvo esta fe espiritual.

Lo primero que hizo es que oyó la promesa de Dios.

Dios le dijo que lo había puesto por padre de muchedumbres, pero él no era padre aún y tenía 75 años, y encima estaba casado con una mujer estéril de 65.

A veces Dios nos muestra una realidad que es imposible para nosotros, que a los ojos humanos no hay forma de conseguirlo.

Es como cuando Pedro caminó en el agua en Mateo 14:22-33.

Los discípulas estaban asustados al ver caminar a Jesús en el agua. Eran supersticiosos y pensaban que el ver un fantasma caminando en el agua era señal de una muerte inminente, y gritaban asustados. Pero Jesús les dijo: "No tengan miedo que yo soy"

Pedro le dijo: "Ah, eres tú, si en realidad lo eres dime vaya a ti caminando sobre las aguas". Y Jesús le dijo: "Ven".

Una palabra de Dios puede cambiar tu vida para siempre; si quieres tener esa clase de fe espiritual, debes de oír lo que tienes que decirte.

En Romanos 10:17 dice que la fe llega a tu vida cuando tú oyes la Palabra de Dios.

Dios tiene algo bueno que decirte, como dice en Jeremías 29:11: "Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza".

Cuando era nuevo creyente, tenía temor de preguntarle a Dios acerca de su plan para mi vida, dé repente me quería enviar a la última tribu del África, donde ni siquiera tambor existía. 

Pero no fue así, Dios tenía un buen plan para mi vida.

Bueno, ya sabes lo que Dios quiere, tienes una Palabra de Dios acerca, como pasó con Abraham, ¿qué hacer ahora?

Lo segundo que hizo Abraham fue creerle a Dios.

Lo que Dios le dijo era humanamente imposible, el tenía casi 100 años y su esposa de 90 era totalmente estéril, pero Dios le había dicho en Génesis 18:10 "Ciertamente volveré a ti por este tiempo el año próximo; y he aquí, Sara tu mujer tendrá un hijo". 

A veces lo que deseamos parece imposible, pero si creemos esa palabra, sucederá lo que Jesús dijo, si puedes creer, al que cree todo le es posible.

Así que si has encontrado es palabra que puede cambiar tu vida créela.

Lo tercero que debes hacer es no considerar las circunstancias, ni lo que dicen tus sentidos físicos.

Ya puedo ver a Abraham viendo su cuerpo como de 100 años, o Sara, que era estéril toda su vida.

En Génesis 18:12 vemos que Sara misma se rio pensando: "Ahora que soy anciana, ¿haré el amor con mi marido que es tan viejo?"

Siempre hay montañas que se levantan entre nosotros y lo que queremos recibir de Dios, pero Jesús nos dijo en Marcos 11:23 que hay algo que debemos hacer con esa montaña: "Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho".

No consideres la montaña, no hagas caso a la circunstancia adversa, has algo, has creído, háblale, actúa conforme a lo que has creído.

He tenido innumerables campañas de sanidad, al final de ellas les leía los versos de sanidad divina, dejaba que la fe creciese en ellos, luego les decía pongan las manos sobre el lugar de la enfermedad, y yo iba a ordenar en el nombre de Jesús que se fuese la enfermedad que tenían. lo hacía, y vez tras vez veía a la gente ser ser sanada de cualquier enfermedad que tuviesen.

Lo cuarto que hizo Abraham fue tener un corazón de alabanza.

Cómo dice en Romanos 4:20, "se fortaleció en fe, dando gloria a Dios".

Abraham tenía fe, pero esta se fortalecía, porque él vivía con una actitud de alabanza y adoración.

No alababa por la situación que pasase en ese momento sino porque Dios le había dado la victoria antes que viese la respuesta, cuando había creído la promesa.

Jesús nos muestra esto en la resurrección de Lázaro, antes de la resucitarlo, estando aún Lázaro muerto, dio gracias a Dios en Juan 11:41 "Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto.  Y Jesús,  alzando los ojos a lo alto,  dijo:  Padre,  gracias te doy por haberme oído".  

Recuerda Abraham hizo cuatro cosas que lo llevaron a tener el nivel más alto de fe.

1. Oyó la promesa de Dios acerca de su necesidad
2. Creyó la promesa
3. No consideró las circunstancias, ni lo que decían sus sentidos físicos
4, Alabó a Dios por la respuesta.

Sigue estos 4 pasos y alcanzaras el nivel más alto de fe, 

viernes, 21 de octubre de 2022

Como Alcanzar el Nivel Más Alto de Fe - Parte 1


Como Alcanzar el Nivel Más Alto de Fe

Parte 1

¿Te has preguntado como llegar a tener el nivel más alto de fe?

Has vivido tanto tiempo viendo que parece como que tu fe no funciona, vas de hermano en hermano pidiendo que oren por ti, pides que hagan por ti cadenas interminables de oración, pero nada funciona.

Te preguntas ¿Qué pasa con mi fe que no funciona?

Quiero ayudarte, voy a mostrarte como alcanzar el nivel más alto de fe,

Lo primero que debes saber es que hay 2 clases de fe, tú estás en una de estas 2 clases.

Esta la Fe Natural o Fe de Tomás.

En Juan 20:24-29, está la historia de Tomas, seguro has escuchado a mucha gente decir “yo tengo la fe de Tomás, yo necesito ver para creer”.

Tomas era un discípulo de Jesucristo, de que no estaba con los otro 11 cuando Jesús resucitado vino.

Cuando los otros discípulos le dijeron: “Al Señor hemos visto”. El muy atrevido les dijo: "Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré”.

De ahí salió la famosa frase: “Ver para creer”.

Ocho días después, Jesús mismo Tuvo que darle una lección. Los discípulos estaban reunidos, y esta vez con Tomás. De pronto llegó Jesús, y les dijo: "Paz a vosotros".

Luego le dio una lección a Tomás que nunca iba a olvidar, le dijo: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”.

Entonces Tomás avergonzado, respondió y le dijo: “¡Señor mío, y Dios mío!”

Y Jesús le dio la estocada final: “Tomás, porque me has visto has creído; más bendecidos son los que no vieron, y creyeron".

Tomás solo creía lo que podía ver; su lema era “ver para creer”. Tenía un tipo de fe que solo se basaba en la evidencia de sus sentidos físicos.

Hoy día mucha gente piensa de esta manera; dicen: “Si no lo veo no lo creo”. Pero esto no tiene sentido. Nosotros creemos que tenemos antepasados, aunque nunca los hayamos visto; creemos que tenemos cerebro, aunque no lo veamos; creemos en los átomos, aunque no los veamos.

La fe de Tomás solo puede creer en las cosas que ve, siente o toca.

Las personas con esta fe dicen cuando oran: “Siento que Dios me escuchó”; pero la verdad es que Dios nos escucha cuando oramos de acuerdo a su voluntad, aunque no sintamos nada. Estas personas creen en lo que siente su cuerpo antes de creer en la Palabra de Dios.

El sentir o ver algo no significa que Dios nos haya escuchado; pues Marcos 11:24 dice que primero debemos creer y luego recibir.

Otros son como la mujer que estaba en una campaña y le preguntaron: “Hermana, ¿crees que Dios te sanó cuando oraron por ti?" Y ella respondió arrogantemente: “Cuando este sana, creeré que estoy sana”. Y le respondieron: “Bueno, si ya estás sana, ya no necesitas creerlo, tan solo debes saberlo”.

Si has creído lo que Dios te dice en Su Palabra, y has orado, entonces has recibido y pronto lo verás en tu vida

En 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él: que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.

No tienes que ver para creer, es lo contrario, cree y veras.

En la siguiente lección veremos la otra clase de fe, la fe que recibe de Dios.


martes, 11 de octubre de 2022

El Nombre de Jesús y la Oración


Clase 1
El nombre de Jesús y la oración

En este curso veremos la importancia del nombre de Jesús y su aplicación nuestra vida diaria.

Tan solo hace unos días mientras conversaba con 6 amigos a la salida de un seminario, fuimos testigos de un accidente automovilístico, una camioneta 4 por 4 negra salió disparada en el aire hacia nosotros, solamente dijimos al unísono, “en el nombre de Jesús”, y la camioneta se detuvo en el aire y dio media vuelta regresando parada a la pista.

Como no voy a valorar el poder que hay detrás de ese nombre.

Por ese motivo es de suma importancia que como creyentes sepamos acerca del poder que tiene ese maravilloso nombre y saber que relación tiene con nosotros.

Un ejemplo que me quedó grabado cuando estudiaba en el Centro de Entrenamiento Bíblico acerca de esto es uno de E. W. Kényon.

Él relata en su libro “El Maravilloso Nombre de Jesús”.

Una  tarde, mientras yo daba una enseñanza sobre “El Nombre de Jesús”, un abogado me interrumpió y preguntó:

“¿Usted quiere decir que Jesús nos delegó el poder legal de usar Su Nombre?”  Le dije: “Hermano, usted es abogado y yo soy una persona común. Dígame ¿Jesús nos dio ese poder legal?”   

El me dijo: “Si, si el lenguaje significa algo, entonces Jesús dio a la Iglesia el poder legal”      

Entonces, le pregunte: “¿Cuál es el valor de este Poder legal?”   

Él respondió: “Depende de cuanto hay por detrás de él, cuanta autoridad, cuanto poder este Nombre representa”.

Esto me hace recordar cuando vivía mi abuela y le dio a mi padre un poder legal para poder cobrar su pensión..

Ellos fueron donde el notario y firmaron un documento mediante el cual mi padre representaba a mi abuela y con su firma podía hacer transacciones en su nombre.

Cada fin de mes iba al banco y cobraba la pensión de mi abuela.

Eso es lo que pasó con el nombre de Jesús; Todo poder y autoridad que Jesús tenía ha sido delegado a Su Nombre.
 
La Palabra de Dios nos enseña que tenemos el derecho legal de usar Su Nombre.   

Dice que podemos usar ese nombre para enfrentarnos con los demonios; dice que podemos usarlo para ministrar sanidad, dice que podemos usarlo en la oración.
 
Todo lo que está incluido y se le ha otorgado a este Nombre nos pertenece, porque Jesús nos dio el uso incondicional de Su Nombre. 


El Nombre de Jesús en Oración

Jesús dice del uso de Su Nombre en la oración:

Juan 16:24 (Reina Valeramil novecientos sesenta)
24 Hasta ahora nada habéis pedido EN MI NOMBRE; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Hasta ahora quiere decir hasta el mismo momento que Jesús dijo estas palabras. En otras palabras, hasta ese mismo momento en que Jesús hablaba sus discípulos, nada habían pedido en Su Nombre.

Juan 16:24 (Nueva Versión Internacional)
24 Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

Él les está hablando acerca de un “nuevo día” sobre la tierra, y está diciéndoles: Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría se cumpla. 

Cuando pedimos en Su Nombre estamos pidiendo a favor de nosotros mismos. Nosotros somos los que necesitamos sanidad; somos los que necesitamos las cosas que nos faltan.
 
Aquí en Juan, Jesús no solamente nos está dando el uso de Su Nombre en la oración para el Nuevo Pacto.

Juan 16:23 (Reina Valera mil novecientos sesenta)
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

Juan 16:23 (Castilian)
 23 Cuando llegue ese día no tendréis necesidad de preguntarme nada, sino que directamente podréis dirigiros al Padre, y todo lo que le pidáis en mi nombre os lo concederá.

Mira lo que Jesús nos esta diciendo: “Si pides al Padre en Mi Nombre; yo  endosare (aprobaré, legalizaré) tu pedido; y el Padre te lo dará a ti.”

Hace unos meses me llegó un cheque del extranjero, como no tenía oficinas en mi país, yo lo endosé a una institución que cobraba cheques en cualquier parte del mundo, al colocar mi firma (acompañada de mi nombre y número de mi documento de identidad) ellos pudieron cobrar ese dinero en mi nombre.

Eso es lo que hace Jesús, cada vez que presentamos una oración a Dios y usamos Su Nombre, Ese Nombre es el respaldo o la firma que endosa ante Dios la petición que le estamos haciendo.

El problema es cuando no entendemos lo que Jesús nos dice porque en vez de haber aprendido el Nuevo Testamento hemos aprendido tradiciones religiosas que se han convertido en vacas sagradas que han diluido las promesas de Dios.  

Añadimos cosas que Jesús nunca dijo, y por eso es que mucha gente dice: “Dios lo hará si es Su voluntad; pero, puede que no sea su voluntad”.

Esto no es algo que se encuentra en el Nuevo Testamento. Las personas se han conformado con que sus oraciones se queden sin respuestas, diciendo: “De cierto, no era Su voluntad, porque no lo hizo. Si hubiera sido su voluntad, Él lo habría hecho”.   

Jesús declaro la voluntad de Dios aquí en Juan 16:23,24.

Juan 16:23-24 (La Biblia de las Américas)
23 En aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en mi nombre.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

Debemos aprender a orar la oración de fe y recibir lo que queremos de Dios.

Nadie puede, ni por la oración, ni por la fe, conseguir para otra persona algo que no quiera. Si pudiéramos, haríamos que todos fuesen salvos sin necesidad que ellos quieran. Cuando se trata de orar por otras personas, la voluntad de ellas está involucrada; y su duda puede anular los efectos de nuestra fe. La incredulidad de otras personas, por otro lado, no pueden afectar mis oraciones por mis necesidades. 

Cuando hacemos una oración por nosotros mismos la respuesta de Dios siempre es “si”.

Algunas personas dicen: “Dios siempre responde las oraciones. A veces dice si y a veces dice no". Nunca encontrarás esto en la Biblia, es puro razonamiento humano.
   
Jesús no dijo: "Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, sin embardo, a veces Dios dirá: ¡No!  a veces dirá ¡Si!, y a veces dirá: espera un poco".   

Hemos  añadido cosas así a la Biblia para tratar de explicar a la gente el porque la oración no funciona para ellos.  Sin embardo, la razón por la que no les funciona es porque no hicieron funcionar la palabra. Si no funciona para mi, es porque no estoy en armonía con la Palabra.

Una persona puede ser un buen creyente, santificado, consagrado y santo y  aun así no tener respuesta a sus oraciones.  

Creemos que las personas deben de vivir una vida correcta, pero no podemos venir a orar alabándonos a nosotros mismos.
  
No podemos acercarnos al trono de la gracia diciéndole a Dios todo lo que hemos hecho, jactándonos en ello y obtener una respuesta.

Nosotros vamos al trono de la gracia llevando el Nombre de Jesús. Y la palabra de Dios funciona hoy,  tal como  funcionó en el pasado. Jesús dijo: “Pedid al Padre en mi Nombre; Yo endosare (aprobaré, legalizaré)  aquello que pidan y el Padre se los dará.”

Esto le da a la oración una base completamente legal, porque Jesús nos dio el derecho legal de usar Su Nombre.

A medida en que tomamos nuestros privilegios y derechos en el Nuevo Pacto y oramos en el Nombre de Jesús, el asunto pasa de nuestras manos a las manos de Jesús, entonces; asume la responsabilidad de esa oración, y sabemos que Él siempre dice: “Padre gracias Te doy porque me oyes; Yo se que Tú siempre me oyes”.

En otras palabras, sabemos que el Padre siempre oye a Jesús, y cuando le oramos a él en el Nombre de Jesús, es como si el propio Jesús estuviese orando; Él toma nuestro lugar. Esto no solamente coloca a la oración en una base legal, más sino en una transacción practica.

Cuando oramos, nosotros tomamos aquí el lugar de Jesús para cumplir Su voluntad, y  El toma nuestro lugar delante del Padre.

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Unciones y Mantos (Ed Dufresne) Capítulo 3 - Viniendo Por Medio de la Cruz


Capítulo 3
Viniendo Por Medio de la Cruz

Cuando mucha gente enseña acerca del ministerio del profeta, ellos se enfocan en su rol en el Antiguo Testamento. No, tú debes traer el ministerio del profeta a través de la cruz del Calvario. Entonces podrás examinarlo en una nueva luz. Así que siempre saca tus enseñanzas del Antiguo Testamento a través del Calvario. Te mantendrá doctrinalmente correcto.

En el Antiguo Testamento danzaron con todas sus fuerzas. No era el poder de Dios, era su poder. Hoy día, nosotros también, estamos tratando de hacer muchas cosas sin la unción. Pensamos que simplemente podemos hacer todo sin ella. Bueno, no podemos hacer nada sin ella. Solo podemos hacer lo que Jesús dijo que haría.

Estamos discutiendo acerca de diferentes unciones que Dios puso sobre diferentes ministerios. Mi meta es ayudar a que la gente vuelva al camino correcto. Yo me he salido antes, y si eres honesto y no le mientes al Espíritu Santo, también cada uno de ustedes tendrían que admitir que se han salido. Todos lo hemos hecho, debido a que somos humanos.  Por eso es que es bueno para los jóvenes ministros que tienen los dones en operación que estén alrededor de ministros experimentados con su tipo de unción; ellos pueden desarrollar y madurar sus dones espirituales y sus llamados.

En Hechos 10:38 dice: “Cómo Dios ungió (o cubrió) con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo maldades a la gente para enseñarles cosas.” No, ¡eso no es lo que dice! ¿Para hacer que es que Dios ungió a Jesús? ¡Para ayudar a la gente! Esa es la razón por la que eres ungido: para ayudar a la gente, para hacer libre a la gente.


Tu Unción Es para Otros

La unción que viene sobre no es personalmente para ti; se supone que debes usarla para ayudar a otros. En realidad, es extremadamente difícil para la mayoría de ministros el apropiarse de la unción de sanidad para ellos mismos. Conozco ministros que tuvieron grandes ministerios de sanidades, y aún así se enfermaron y murieron con enfermedades y dolencias. ¿Por qué? ¡Porque ellos no se apropiaron por si mismos de su sanidad! Los predicadores deben vivir de la unción de adentro tal como todos los otros creyentes lo hacen.

Ha habido ocasiones en las que he sido atacado con enfermedad mientras estaba viajando. Puse mi mano derecha sobre mí mismo, tratando de que la unción obre para mí, pero no sucedió. Yo mismo “tuve que encender el interruptor de la fe,” tal como tú  lo haces.

Los títulos parecen ser importantes en este mundo natural, carnal, pero nunca le pregunto a los predicadores que tipo de ministerio tienen. Cuando los observo ministrar por un rato, puedo ver que unción viene sobre ellos.

La unción vino sobre Jesús. Él fue por todos lados y le predicó a la gente. Él trajo la atención a la unción de sanidad que estaba sobre Su vida.


Una Nueva Mirada a una Vieja Historia

Miremos ahora la historia de la mujer con el flujo de sangre en Marcos 5.

Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,

y había sufrido mucho de muchos médicos,  y gastado todo lo que tenía,  y nada había aprovechado,  antes le iba peor,

cuando oyó hablar de Jesús,  vino por detrás entre la multitud,  y tocó su manto.

Porque decía:  Si tocare tan solamente su manto,  seré salva.

Marcos 5:25-28

Dicho de otro mudo, ¡su seguro médico había expirado! Eso nos sucede a veces. Gastamos todo lo que tenemos, y luego corremos a Dios con nuestro problema.

Otra traducción traduce la declaración de esta mujer de esta manera: “Si puedo tocar Su manto, seré sana.” Su comentario hace que para mí la historia sea mucho más clara, porque quiero mirar su historia de la manera que ella la miró.


El Ministerio del Profeta del Antiguo Testamento

En aquellos días, anteriores a la cruz, los judíos iban donde sus profetas para recibir dirección, sanidad, y cualquier otra cosa de naturaleza espiritual.

¿Por qué? Porque había una unción tangible en el manto del profeta; y en la mayoría de los profetas de hoy, bajo el Nuevo Testamento, es igual. Sin embargo, tú ya no tienes que ir más al profeta para tener dirección o sanidad.

De hecho, deberías ser muy cuidadoso de las enseñanzas extremas acerca de los profetas. Si no eres cuidadoso, ¡esas enseñanzas terminarán en pesadas doctrinas del tipo de sumisión donde tú irás al profeta para que te descubra todo! No necesitas hacer eso; ya tienes dentro de ti al Espíritu Santo para guiarte.

Si yo fuese a ir a tú iglesia y anuncias que el profeta que está viniendo a la ciudad te dirá acerca de tu futuro, estaría abarrotada de gente. Así es el mundo.

Si un verdadero profeta te da una palabra, él no te está dando todo tu futuro, porque de ese modo no estarías caminando por fe.

El mundo se está volteando hacia la adivinación. Millones de personas llaman los números 900 tarde en la noche donde los psíquicos les aconsejan acerca de su futuro, su vida personal, sus finanzas y demás. ¿Por qué hacen esto? Porque el mundo no quiere caminar por fe. Quieren que todo esté puesto para ellos.


Una Mujer que Caminó por Fe

La mujer con el flujo de sangre es un buen ejemplo de una persona que caminó por fe.

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.

Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 

Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos (mi manto)?

Marcos 5:28-30

Alguien puso una demanda en Jesús. Alguien jaló de Su unción.

Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 

Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 

Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 

Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

Marcos 5:31-34

¿Es eso lo que Jesús le dijo a ella? ¿Conoces tu Biblia? ¿Qué es lo que dice? Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha hecho salva. . . .” Su fe hizo una demanda de esa unción. Ella inclusive dijo: “Si lo toco. . . si lo hago.


Por Fe la Mujer Profetizó Su Sanidad

Ella estaba profetizando su sanidad cuando lo dijo. Ella hizo una demanda de la unción de Jesús.

Tú no vienes para ver a un hombre, porque no puede sanarte.

Sin embargo, la unción que hay en su manto puede sanarte, y tú puedes hacer una demanda de ese manto de unción.

Si yo hago una demanda de el manto que cae sobre un hombre, eso no trae la atención en el hombre; esto trae la atención en Dios, porque Él es el operador de esas unciones. Él la puso en la Iglesia. Esa es la razón por la que pienso que no es equivocado darle atención a la unción; ¡simplemente no traigas la atención sobre ti mismo!

Muchos espíritus familiares están hoy andando sin rumbo fijo. Usualmente, si un espíritu familiar está operando en un hombre, siempre atraerá la atención sobre el hombre en vez de darle toda la gloria a Dios. 


La Unción Corporal

Hablando corporalmente, hay una unción en toda la iglesia. En la Gran Comisión Jesús le instruyó a la Iglesia: “sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:18).

Dios unge a algunas personas para sanar, tal como Él unge a algunos para predicar y hacer otras cosas. Cuando el Cuerpo de Cristo empiece a discernir esas cosas, grandes bendiciones vendrán corporalmente.

También necesitamos el ministerio. El ministerio del profeta ha sido realmente suprimido. Yo mismo me he echado para atrás de expresarlo completamente por varias razones, pero no más. El Señor empezó a tratar fuertemente conmigo acerca de caminar plenamente en el ministerio del profeta, y yo lo escuché.


Levantando la Carne

Recuerda, tú no eres el que pone gente en la Iglesia, Dios lo hace. Hoy hay muchos casos de “gente poniendo gente,” como el grupo que estaba tratando de poner a la persona que conocía como apóstol. Aunque él ama a Dios, no es un apóstol. Es una lucha traerlo a la iglesia.

¿Sabes lo que realmente es un apóstol? Primero, demuestra todo el fruto del Espíritu en su vida tanto como dones sobresalientes del Espíritu en su vida. Personalmente creo que un apóstol tiene la habilidad de operar en la totalidad de los oficios del ministerio quíntuple. Dios le da esa habilidad cuando la necesidad se levanta. Esta habilidad está incluida en las unciones de su manto.

Me gusta observar y aprender, y me he dado cuenta de algo que sucede entre los jóvenes profetas. Un montón de ellos profetiza todo el tiempo; cuando ellos están sentados alrededor de mesas de lonche, y en cualquier otro lugar. Ellos solo lo encienden.

Ellos justifican su conducta diciendo: “Bueno, se nos ha dicho que debemos avivar el don.” Pero este consejo de Pablo en Segunda de Timoteo 1:6 se refiere al fuego de Dios en ti; no a la unción del profeta, porque los dones operan como el Espíritu quiere (1 Corintios 12:11).

Tú no puedes avivar el don de profecía; Dios tiene que avivarlo.

Usualmente la gente que profetiza todo el tiempo, profetizan las mismas cosas cuando están fuera del púlpito que las que profetizan cuando están en el púlpito, con una importante diferencia: La unción no está cuando están fuera del púlpito. ¡Están profetizando en la carne!

Hay tiempos, cuando el Espíritu quiere, cuando Dios me usa en el ministerio del profeta, y puedo profetizar sobre todos en un grupo. Pero es como el Espíritu quiere, no como yo quiero.

Por otro lado, debido al mal uso del don, hemos sido tentados a desistir completamente de las cosas de Dios. He estado preocupado por esto. Si, necesitamos ser cuidadosos de errar, pero tampoco debemos entrar en temor y desistir completamente.


Como Viene la Unción

La unción es el negocio de Dios como Operador y Director de la Iglesia. Esta es la manera en que opera: Dios dice: “Ahora, la gente está viniendo a la reunión esta noche, y yo voy a orquestarla. Esto es lo que quiero que se haga.” Él le dice a Jesús, el Administrador, y Jesús instruye al Espíritu Santo, Aquel que manifiesta la voluntad de Dios.

Nosotros los ministros debemos  ser lo suficientemente sensibles para seguir al Espíritu de Dios, permitiéndole aparecer y manifestarse a través de nosotros. Es por eso que necesitamos ser encontrados delante del Señor y no socializar demasiado con la gente. Es por eso que no se nos ha dado el “servir a las mesas” (Hechos 6:2). Esa es la razón por la que Dios nos dio el ministerio de ayudas. Nosotros vamos delante del Señor en oración y meditación para poder caminar en la unción.

La Biblia nos habla de esperar en el Señor, o esperar en tu ministerio (Romanos 12:7). Inclusive una traducción habla acerca de estar “practicando delante del Señor.

A menudo cuando estoy esperando en el Señor, obtengo cosas en el Espíritu. Dios empieza a mostrarme cosas. Él puede decirme: “Ahora, cuando esta noche vayas ahí, verás a una mujer con un vestido rojo. Ella tiene este problema, y yo quiero que hagas esto y aquello...” Nosotros debemos seguir adelante con lo que vemos.

Hay algo bendecido respecto a esperar en tu ministerio; esperando que la unción venga. A veces he tenido reuniones donde ministro a los ministros, y yo simplemente amo eso. Creo que Dios me ha llamado a ministrar ministros.


Con las Señales Siguiendo

Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo” (Hechos 19:11). Milagros extraordinarios son milagros especiales; demostraciones inusuales de poder, milagros de una naturaleza inusual.

Aunque Dios va a levantar gente que tendrá milagros de una naturaleza inusual, yo no soy un perseguidor de milagros. Los milagros me seguirán cuando predique la Palabra de Dios. Realmente, ellos siguen la Palabra (Marcos 16:20). Si estás lleno de la Palabra, los milagros también te seguirán.

Para mi es interesante de que muchas iglesias dicen que predican la Palabra de Dios, ¡pero nunca tienen ningún milagro! Debes de ser cuidadoso de no estar predicando tus pequeñas doctrina favoritas en vez de la Palabra no comprometida de Dios.

La mujer del flujo de sangre dijo: “Si tan solo puedo tocar su manto. Si hago una demanda de la unción de su....”


Hazlo a la Manera de Dios

A veces nosotros los ministros debemos examinar nuestras vidas y regresar a lo que Dios nos dijo que hagamos. ¿Recuerdas cuando Dios te habló? ¿Te alejaste de lo que Dios te dijo que hagas? Es muy importante que hagas las cosas de la manera que Dios quiere.

Dios instruyó a un hombre que le escupa a la gente. Tremendos milagros ocurrieron en su ministerio cuando él hizo eso en sus filas de oración. Si otro ministro hubiera tratado de imitarlo en la carne, se habría metido en problemas o sido “abofeteado.”

¿Qué hubiera sucedido si hubiera sido criticado y nunca lo hubiese vuelto a hacer? La Iglesia no hubiera sacado provecho de su unción especial.

Hay muchas cosas de las que los ministros hemos desistido, y como resultado, la iglesia no ha sacado provecho de ellas. Yo mismo he desistido de hacer ciertas cosas que sabía que debería haber hecho en el Espíritu.


Como Vencer el Desaliento

Si te has desalentado en el ministerio, ¡deberías volver a las profecías y las otras palabras que él Señor te habló y usarlas contra el diablo!

Eso es exactamente lo que Pablo alentó a Timoteo cuando el joven se desanimó. En Segunda de Timoteo 1:6, Pablo alentó a Timoteo para que avive los dones que estaban en él, diciéndole: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Luego en Primera de Timoteo 1:18, Pablo le recordó: “Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia.


Esperando una Recarga

Necesitamos esperar en el Señor respecto a ciertas cosas. Sin embargo, algunas personas no creen en esperar en el Señor para ser recargados. Pero cuando el fuego del Espíritu Santo empieza a salir debido a la adversidad y la persecución, ¡tú debes obtener un toque fresco de Dios!

Eso es lo que Pablo está hablando aquí; avivando los dones, orando en el Espíritu Santo, pasando tiempo delante de Dios, ventilando el fuego y regresar nuevamente donde puedes volver a fluir en las cosas de Dios. ¡Demasiada gente se queda sin combustible y nunca vuelve a reaprovisionarse!

Hace varios años, estaba ministrando en Alemania. Había una fuerte unción en esa reunión, y yo estaba predicando en este sentido acerca de la unción de Dios.

Ore por una mujer que había estado toda su vida llena de enfermedades. La unción vino sobre ella cuando le puse las manos. Nunca me había sucedido esto antes, pero una espuma verde empezó a salir de su boca. Era un espíritu de enfermedades y dolencias que la tenía plagada.


“Habla Acerca de la Unción”

Fue en Alemania que Dios empezó a hablarme de mi unción. Él me dijo: “Quiero que hables acerca de la unción que hay en tu mano derecha.”

Le contesté: “Pero eso se verá como si yo tratase de llamar la atención hacia mí. Todos querrán que ponga mi mano sobre ellos.”

El me dijo: “No, tu tienes que aprender que debes llamar la atención a la unción.” 

Como dice la Biblia, es la unción la que destruye el yugo, así que, ¿cómo puede beneficiar a alguien si no sabe de ella?

Sin embargo, hay una línea fina involucrada donde no debes llamar la atención hacia ti. Esa es la cosa que me molestaba. 

Yo continué yendo de atrás para adelante con este asunto, pero el Señor me dijo: “no hay nada de malo en llamar la atención hacia el manto o la unción que hay sobre tu vida.

Muchos ministros enfrentan este dilema. Ellos no quieren continuar diciendo como es que el Señor se les apareció. Lo que deben usar para enseñar a esa gente son las profecías que los precedieron.

Ustedes pastores, ¿recuerdan cuando Dios les habló y les dijo que fuesen a cierta ciudad? ¿Recuerdan las escrituras que les dio? Al compartir esas escrituras ustedes no están llamando la atención hacia ustedes mismos, ustedes le están dando la atención a la unción de la que Dios les dijo.

Cuando Jesús le dijo a la gente: “El Espíritu del Señor está sobre mí,” ¡esa fue la manera que la gente descubrió que estaba ungido!

Hay muchas unciones diferentes, así que echar mano de la unción no solo es una manera de recibir sanidad. Dios quiere tanto que seas sanado que ha puesto diferentes tipos de unciones de sanidad en la iglesia para suplirla a cada uno en su nivel.

Él se da cuenta de que no todos van a vivir en el ámbito más alto donde tú solo hablas y crees, actuando en la Palabra de Dios. Esa es la manera más alta de recibir sanidad. 


lunes, 12 de septiembre de 2022

Unciones y Mantos (Ed Dufresne) Capítulo 2 - Las Unciones Dentro y Sobre


Capítulo 2
Las Unciones Dentro y Sobre

Hay un verso en Isaías que dice que la unción destruye el yugo (Isaías 10:27). ¡La unción lo devasta y desaparece completamente!

También conoces el verso de Primera de Juan que se refiere a la unción dentro (1 Juan 2:20). Yo la llamo “la unción personal;” la unción personal para mi vida diaria, para guiarme y dirigirme en las cosas del Señor.

Esta unción personal inclusive me dirige a la clase de carro que debo comprar. Mira, el Espíritu Santo, el Consolador, nos guía, dirige y enseña, tal como Jesús prometió. Necesitamos escucharlo. Necesitamos desarrollar nuestra unción personal.

Cada vez que la gente recibe a Jesús como Señor de su vida, el Espíritu Santo da testimonio a su espíritu de que es un hijo de Dios, así que son nacidos del Espíritu. Ellos tienen una unción dentro, sea que hayan recibido el bautismo del Espíritu Santo con la evidencia de hablar en lenguas o no.

Otra importante tipo de unción es la unción que viene sobre nosotros. Jesús hablo de esta unción, que es para servicio, o para ayudar a otra gente. Él dijo de sí mismo: “El Espíritu del Señor está sobre mí. . . .” así que esta no es nuestra unción personal.

Jesús dijo en Lucas 4:18, 19: “Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.

En realidad, este es el llamado, corporalmente hablando, de toda la Iglesia; ¡Predicar el Evangelio!

Diferencias en las Dos Unciones

Ahora quiero tocar algunas cosas que pienso que a menudo perdemos. Por muchos años he dejado de decir completamente ciertas cosas por el simple hecho de que no puedes construir un ministerio basado en lo sobrenatural. Espero que sepas esto: No puedes construir un ministerio sobre lo sobrenatural o los dones del ministerio. Tú debes construir un ministerio sobre la Palabra de Dios.

La unción sobre viene y va, capacitándote para pararte en diferentes oficios. Pero la unción dentro viene y permanece en ti. No solo te enseña y te guía en las cosas del Señor, sino también construye un carácter en ti.

La razón por la que mucha gente no tiene carácter es porque no escuchan al Espíritu Santo.

El Espíritu Santo te dirigirá y te guiará a toda la verdad. Aunque tu deberías desarrollar esta unción más que cualquier otra, no debes “echar al bebé con el agua que lo bañaste.” Necesitamos todas esas unciones.

Unciones Dentro del Manto

El Espíritu del Señor está sobre mí. . . .” Sabemos que Jesús hizo esta declaración muchas veces. La unción vino sobre Él, cubriéndolo como un abrigo. Me gusta decir que un manto vino sobre Él. (Me gusta usar la palabra “manto”).

Hay muchos tipos diferentes de unciones en un manto. Por ejemplo, hay diferentes tipos de unciones en el manto, u oficio, del pastor.

Yo estuve alrededor de un pastor que era verdaderamente un pastor, aunque no podía predicar fuera de un saco de papeles mojados. No era ni siquiera un buen maestro. Pero, chico, ¡él podía pastorear! El amaba y sentía empatía por su gente, y la gente lo amaba.

Aunque había un centro de enseñanza justo al final de la calle y su gente iba a reuniones especiales, ellos volvían a casa para estar alrededor del pastor. ¿Por qué? Porque él tenía un manto.

Él era un pastor. Aún cuando él no podía predicar tan bien, todavía era un “alimentador.” Un pastor es un alimentador; él alimenta el rebaño.

No Juzgues a Otros Ministros

Esa es la razón por la que no deberíamos ir por todos lados juzgando diferentes ministerios, diciendo: “Parece que está seco.” La próxima vez que tengas una muerte en tu familia, llama al tele evangelista al que le enviaste todos tus diezmos. Cuando te enfermes, ve a su puerta

No lo vas a encontrar, porque ese no es su llamado o equipo. Necesitas a un pastor en un tiempo así. Necesitas darte cuenta que necesitas todas esas variedades de unciones.

Necesitamos todas esas variedades de unciones; aún a esos maestros que piensas que son “secos” porque no gritan ni escupen.

Jesús predicó: “El Espíritu del Señor está sobre mí....”
 
Fíjate que no predicó acerca de títulos. Hay muchas personas ahora que están yendo tras títulos. “¿Qué eres tú?” es la primera pregunta que mucha gente hace.

En varias iglesias, hacen que toda la gente llame a ciertos ministros por estos títulos: Apóstol Fulano, Profeta Fulano. Después de observarlos por un tiempo, podrás decir si realmente están en ese oficio o no.

Puedes tener un título, pero eres conocido por tu unción. Eres conocido por el manto que tienes y por lo que caminas. Necesitas caminar en tu manto y en tu autoridad, porque si no crees en ella, nadie creerá en ti.
De hecho, si eres un pastor, gente inescrupulosa vendrá y tratará de alejar a tu iglesia de ti.

Cediéndote a Espíritus Familiares

Una persona que conozco fue a la reunión de un profeta. Los encargados anunciaban: “Después del servicio, iremos al cuarto de atrás y este profeta le dará una palabra a cada uno.” 

Cosas como estas me molestan por el simple hecho de que no puedo encender y apagar de esa manera el don profético. Si la unción no viene y de cualquier forma tú operas, te estás cediendo a otra cosa. No te olvides, ¡los espíritus familiares saben dónde vives y todo lo demás acerca de ti!

Mi conocido fue después al cuarto trasero, y el presunto profeta le profetizó: “Tú serás un gran, gran, gran; no solo dos “grandes” sino tres, apóstol a las naciones.

Escuché la cinta. En primer lugar, nadie más que Jesucristo es grande, sino que esta “profecía” era muy atractiva para la carne. Segundo, yo ni siquiera podía hacer que esta persona asistiera regularmente a la iglesia, así que, ¿cómo podía ser esta persona un apóstol a las naciones? Le aconsejé que pusiese esa “profecía” en el estante, que era donde pertenecía. 


miércoles, 24 de agosto de 2022

Unciones y Mantos (Ed Dufresne) Capítulo 1 - Acerca de los Dones Espirituales


Capítulo 1
Acerca de los Dones Espirituales

Pablo escribió en 1 Corintios 12:1, “No quiero,  hermanos,  que ignoréis acerca de los dones espirituales”.

Posteriormente en ese capítulo, Pablo añadió que no quería que fuésemos “estúpidos, desinformados o ignorantes acerca de los dones ministeriales que Dios puso en la iglesia".

Estoy convencido de que antes de empezar a enseñar acerca de los dones espirituales bosquejados en Primera de Corintios 12, necesitas volver al capítulo onceavo, donde Pablo echa los cimientos enseñando acerca del discernimiento del Cuerpo del Señor.

En realidad, eso es lo que estás haciendo cuando estudias esos dos capítulos: Estás discerniendo los dones del Espíritu en el cuerpo de Cristo así como también los dones ministeriales que Dios puso en la iglesia. ¡Alabado sea Dios por cada tipo de ministerio!

Los profetas, como probablemente sepas, son diferentes. A veces ellos “acampan” en un tema hasta que la situación cambia. En otras ocasiones, ponen la mira en cosas diferentes.

A veces cuando predico, me digo: “¿Cómo acabe en ese tema?” Luego recibo una carta que dice: “¡Yo tenía un problema, y le diste al clavo directamente en la cabeza!

Ese es mi trabajo. Como profeta soy un “extractor de troncos.” Por supuesto, los extractores de troncos no tienen mucho crédito por algo; ellos solo limpian todo sacándolo del “campo.” Posteriormente los otros dones; apóstol, evangelista, pastor y maestro, llegan y labran la tierra, nutriendo las tiernas plantas del huerto de Dios.

En el capítulo doceavo de Primera de Corintios, Pablo también se refiere a ti, el cristiano común y corriente. Cada uno de ustedes ha sido puesto en la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes necesita discernir su parte en el Cuerpo de Cristo.

Pablo dijo en Primera de Corintios 12:28, “Y a unos puso Dios en la iglesia,  primeramente apóstoles,  luego profetas,  lo tercero maestros,  luego los que hacen milagros,  después los que sanan,  los que ayudan,  los que administran,  los que tienen don de lenguas.

¡Dios puso en la Iglesia! Necesitamos discernir cada parte que Dios puso en la Iglesia. No debemos criticarnos el uno al otro.

Por ejemplo, un hombre que fluye en los dones del Espíritu, pero que no tiene un fuerte don de predicación o de enseñanza, necesita trabajar para desarrollar ese don y estar bajo un pastor o maestro para que lo ayude a mantener su ministerio derecho, así estará en línea con la Palabra de Dios.

Nos Necesitamos el Uno al Otro

Nos necesitamos el uno al otro. Debido a que cada uno de nosotros suple las necesidades del otro, no deberíamos criticar como funciona otro cristiano. Dios puso a esa persona en la Iglesia con un propósito.

Los que no operan fuertemente en milagros deben de ser cuidadosos de no burlarse de los que tienen unciones de milagros, y los que fluyen en unciones de milagros deben darse cuenta de la necesidad de los que enseñan y traen balance y estabilidad con el poder de la Palabra y el Espíritu.

Si nos concentramos en un solo tipo de ministerio sin discernir la totalidad del Cuerpo de Cristo, nos perderemos de algo vital en nuestras vidas, porque necesitamos cada otra parte del Cuerpo para permanecer espiritual e inclusive físicamente saludables.

Los que no disciernen el cuerpo apropiadamente se volverán débiles y enfermizos, y morirán prematuramente.

La gente es bendecida cuando se ejercen una variedad de unciones en las reuniones. 

Profecía

Están aquellos que Dios no ha puesto. Se han puesto ellos mismos y dijeron: “Soy un apóstol, y soy un profeta, y soy esto, y soy eso.

Pronto verás que algunos de ellos caen muertos, porque le están mintiendo al Espíritu Santo. Y porque la Cabeza de la Iglesia nunca los puso en la Iglesia para que caminen en ese oficio.

Tú has escuchado decir: “Oh no, sabes que ese predicador se cayó del púlpito. Debe haberse agotado”.

No, dice el Señor, tú verás salir de escena a varios de esos que se levantaron y mintieron completamente diciendo: “Yo soy esto, yo soy aquello,” pero que nunca les dije que estaban en esos oficios.

Pero están los que caminarán en el portentoso poder. Yo los puse en esos oficios. No son ignorantes de las cosas que pertenecen al Espíritu, y caminarán en el oficio que los puse.

Y ellos se levantarán en los últimos días, y caminarán en la unción, los dones y el equipo de sus oficios. Oh, cómo será bendecido el Cuerpo de Cristo, porque ellos aparecerán en la escena.

Si, los ministerios quíntuples y los que puse en la Iglesia inclusive vendrán a las ciudades. El pastor trabajará junto con ellos como un equipo, y las bendiciones serán dadas debido a su unidad, dice el Señor de los ejércitos.

Dios ha puesto cada parte o miembro en el Cuerpo de Cristo. ¡Los necesitamos a todos! Si no disciernes la iglesia local, serás espiritualmente débil, porque Dios puso a la iglesia local en el Cuerpo de Cristo.

Manifestaciones del Espíritu Santo

Continuemos con Primera de Corintios 12. El cuarto verso dice: “Ahora bien, hay (diferencias y) diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.

Aunque Pablo se está refiriendo aquí a los dones del Espíritu, creo que también está señalando a los dones ministeriales, debido a que son mencionados en el mismo capítulo.

Verso 5: “Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.” La palabra “ministerios” quiere decir “servicios, administraciones y oficios.” Fíjate que el Señor es la Cabeza del brazo administrativo de la gran “corporación,” el Cuerpo de Cristo.

Verso 6: “Y hay diversidad de operaciones,  pero Dios,  que hace todas las cosas en todos,  es el mismo.” Dios es Aquel que opera para hacer que las cosas sean hechas en el Cuerpo de Cristo.

Verso 7: “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.” No quiero sonar fantasmagórico, pero “manifestación” significa “aparición.” Hay diferentes maneras en la que el Espíritu Santo se manifiesta, o aparece, ¡y no debemos burlarnos de ellas!

Burlándose de una Manifestación

Hace años fui culpable de esto, mirando a un sujeto por la televisión. Él metió sus dedos en oído de alguien y dijo: “¡Ahora, espíritus sordos, salgan de él!” Y luego puso su dedo sobre la boca de esa persona y le mandó al espíritu mudo de él. Luego le dijo: “Di bebé. Be-bé. Be-bé.

Y yo estaba sentado ahí riéndome y diciendo: “Be-bé,” burlándome de ese hombre de Dios. Parecía divertido entonces, pero me estaba burlando de la forma que el Espíritu de Dios estaba operando a través de él.

Y Dios me dijo: “Quiero hacerte una pregunta.

(Cuando El quiere hacerte una pregunta, ¡estás en problemas! ¡Tú los tienes!)

Yo le dije: “¿Cuál es?

Él me dijo: “¿Cuántos auditorios has llenado?

Bueno, vine aquí a la reservación india, y llegaron cerca de 16 personas.” Supe que Él me tenía.

No critiques debido a la forma que las manifestaciones diferentes del Espíritu Santo fluyen a través de diferentes personas.

No Dejes Fuera al Espíritu

Si no somos cuidadosos, podemos meternos en una predisposición mental. Entonces diremos cosas como: “Bendito Dios, soy un hombre de la Palabra. A menos que esté en la Palabra...” Bueno, esto está en la Palabra. Está en los versos que hemos estado estudiando. 

¡Puedes ser tan detallista de la Palabra que dejes fuera al Espíritu! Necesitamos a ambos, la Palabra y el Espíritu.

En 1971, cuando la unción vino sobre mi mano derecha y se manifestó con una sensación de calor y ardor. Yo no sabía lo que era. No sabía que nadie más operase con esa manifestación, y la gente se burlaba de mí por causa de ella.

En una de mis reuniones, describí como es que la unción tangible de sanidad se sentía como el sostener un dólar de plata caliente en mi mano. Entonces un hombre se levantó y dijo: “Yo no tengo dólares de plata en mi mano que estén realmente calientes.” Él me estaba criticando. Estaba celoso debido a que no operaba bajo esa clase de unción.

En primer lugar, nunca pedí tener esa clase de unción, pero sabía que Dios me había hablado, así que continué operando en ella.