miércoles, 22 de octubre de 2014

La Oración de Entregar tus Cargas

La Oración de Entregar tus Cargas


1 Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta clase de oración, es la oración de entregar nuestras cargas al Señor. 

A veces cuando aparentemente nada sucede y nos sentimos afanados y preocupados acerca de porque no sucede nada lo único que debemos hacer es entregar nuestras cargas al Señor.

1 Pedro 5:7 (Versión Amplificada)
7 Echando la totalidad de tu carga; todas tus ansiedades, todas tus preocupaciones, todas tus inquietudes, sobre Él; porque el cuida de ti amorosamente, y se ocupa de ti cuidadosamente.

Tú no tienes que estar llevando tu carga cuando Jesús lo hace por ti.

Mateo 11:28-30
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

No tienes que vivir afanado y cargado cuando Jesús mismo es el que te ha ofrecido llevar tus cargas.

Salmo 37:5
5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

La palabra encomienda es galal que significa rodar. Es decir en este verso nos dice: “Rueda tu camino a Jehová.”

Tu eres el que tiene que hacer algo, no es Dios quien lo hará, eres tu el que tiene que rodar tu camino, entregarle todas tus cargas, tus preocupaciones, tus ansiedades, tus inquietudes; el hacerlo te corresponde a ti.

Algunas personas oran: “Señor, alivia mi carga.” Pero Dios no quiere aliviar tu carga, Él quiere quitártela completamente.

Tú eres el que echas tu carga, y encomiendas tu camino.

A veces queremos Dios lo que nos corresponde, pero antes que Dios pueda hacer algo somos nosotros los que debemos hacer algo, debemos deshacernos  de nuestras cargas y entregarlas al Señor.

Mateo 6:25-33
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

De nada nos sirve afanarnos, pues el afán no nos hará ningún bien, debemos colocar nuestra confianza en Dios y entregarle nuestras cargas porque el se ocupara de solucionarlas.

Filipenses 4:6
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Filipenses 4:6 (Versión Amplificada)
6 No se agiten ni tengan ansiedad por nada, sino continúen haciendo conocidos sus deseos a Dios en toda y cada circunstancia, por medio de la oración y la petición (pedidos específicos) con acciones de gracias. 

Cada vez que nos preocupamos y estamos ansiosos lo único que hacemos es anular el efecto de nuestras oraciones.

Si es que estamos preocupados lo único que hacemos es retener las cargas que le hemos entregado al Señor, y nuestra oración no va ha funcionar pues aun tenemos las cargas, le hemos quitado a Dios lo que le dimos.

Cuando le entregamos la carga al Señor, ya no nos pertenece. Si yo gasto el último billete de mil pesos de mi billetera, y tu vienes y me pides que te preste 500 pesos, yo tendría que decirte que no puedo, porque ya no tengo dinero.

Así es la oración de entregar carga: Tu le entregas tu carga al Señor y ya no te pertenece a ti.

Hay tres cosas que debemos hacer para entregarle nuestras cargas al Señor:

1. Ora a Dios de acuerdo a su Palabra.

2. Acepta como un hecho que Dios ya respondió tu oración.

3. Dale gracias a Dios por haberte respondido.

Cada vez que el diablo trate de colocar preocupación en tu mente no la aceptes párate firme en la oración que has hecho y mantente dándole gracias a Dios por haberte respondido. 

martes, 21 de octubre de 2014

La Oración en Lenguas

La Oración en Lenguas


Marcos 16:17
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

Hechos 2:4
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Una de las señales del Nuevo Pacto es el hablar en nuevas (kainos) lenguas.

KAINOS: Indica lo nuevo, lo que es desusado o desacostumbrado; no nuevo ni reciente en el tiempo, sino nuevo en forma o calidad; o de diferente naturaleza comparado con lo que se contrasta como viejo. Las nuevas lenguas (kainos) de Marcos 16:17, son las otras lenguas (heteros) de Hechos 2:4.

Sin embargo, estas lenguas son nuevas y diferentes, no en el sentido de que nunca fueron habladas, o que fueran nuevas para los oyentes, pues es evidente en Hechos 2:8 que ese no era el caso; eran nuevos lenguajes para los que hablaban, pero no para los que los escuchaban.

Hechos 2:8
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?

Hechos 1:4,5,8
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús les estaba diciendo a sus discípulos que iba a derramar el Bautismo del Espíritu Santo sobre ellos.

Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

La señal de que ellos recibieron el Bautismo del Espíritu Santo fue el hablar en nuevas lenguas.

Charles Parham, uno de los padres del movimiento pentecostal, le pidió a los alumnos de su escuela bíblica que encontrasen en el libro de Hechos cual fue la evidencia de que las personas hubieran recibido el Bautismo del Espíritu Santo, todos los alumnos sin excepción descubrieron que el Hablar en lenguas fue la evidencia.

Esto sucedió pocos años antes del gran avivamiento pentecostal de la calle Azusa en 1906; incluso J. Seymour, fundador de ese movimiento fue alumno de Parham.

Hechos 2:5-11
5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.
6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 
7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 
9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 
10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 
11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.

En ese momento era en Jerusalén la fiesta de Pentecostés; durante la cual judíos y prosélitos de todo el mundo conocido iban a Jerusalén para celebrarla.

De pronto escuchan el viento recio y la gente hablando en el idioma de estos visitantes, los cuales entendían lo que les hablaban; lo cual no ocurría con los que hablaban, pues para ellos eran nuevas lenguas.

Hechos 2:12-21 
12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros ¿Qué quiere decir esto? 
13 Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto. 
14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 
15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 
17 Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños; 
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 
19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; 
20 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; 
21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.  

Pedro dice aquí que las “otras lenguas” vinieron como consecuencia del derramamiento del Espíritu Santo producido como cumplimiento de la profecía de Joel.

Joel 2:28-32
28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 
29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 
30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. 
31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. 
32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

Hechos 2:32-33
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Es interesante lo que dice Pedro, la gente vio y oyó. Además nos dice que esto que vieron y oyeron vino como consecuencia de la obra que hizo Jesús cuando se sentó a la diestra de Dios y recibió la promesa del Padre, que es el Bautismo del Espíritu Santo. 

Hechos 2:38-39
38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 
39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Aquí Pedro nos da los requisitos para recibir el Bautismo del Espíritu Santo: sencillamente recibir a Jesucristo.

También dice para quien es: para todos los que el Señor llamare; es decir para toda persona que reciba a Jesús.


La Evidencia Del Bautismo Del Espíritu

Respondamos la pregunta de Charles Parham: ¿Cuál es la evidencia de recibir el Bautismo del Espíritu Santo?

Hay cinco casos en Hechos en que gente recibió el Espíritu Santo

Hechos 1:4-5,8
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús les dijo a sus discípulos que esperasen en Jerusalén la venida del Espíritu Santo.

Nuestro primer caso fue en el día de Pentecostés. 

Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

El cumplimiento de esto ocurrió el día de Pentecostés, y la evidencia de lo que recibieron fue que hablaron en otras lenguas.

Hechos 2:16-18
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:  
17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Pedro dijo que el derramamiento del Espíritu fue el cumplimiento de la profecía de Joel.

Hechos 2:32-33
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 

Los moradores de Jerusalén vieron y oyeron algo, que los discípulos hablaron en lenguas como consecuencia del derramamiento del Espíritu Santo.

Nuestro segundo caso se ve durante la predicación de Felipe en Samaria.

Hechos 8:4-8,12
4 Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. 
5 Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.
6 Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. 
7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; 
8 así que había gran gozo en aquella ciudad.
12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

Felipe estaba predicando a Jesucristo con grandes señales y prodigios, y como resultado de ello mucha gente se estaba convirtiendo.

Notemos que las personas se estaban bautizando y sabemos que ningún ministro bautiza a un inconverso.

Hechos 8:14-17
14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; 
15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 
16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. 
17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo. 

Pedro y Juan se dieron cuenta que aunque los samaritanos habían recibido a Jesús todavía no habían recibido el Espíritu Santo; así que cuando les imponían las manos ellos recibían el Bautismo del Espíritu Santo.

Hechos 8:18-20
18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 
19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. 
20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero

¿Qué vio Simón, el mago, que lo impulso a querer comprar el poder que tenían los apóstoles?

Recordemos que en Pentecostés los moradores de Jerusalén también vieron algo. Vieron fue que la gente que recibía el Bautismo del Espíritu hablaban en lenguas.

El tercer caso fue el apóstol Pablo.

Hechos 9:10-12,17,18
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 

Aquí vemos como Ananías le impuso las manos para que recibiese el Espíritu Santo.

1 Corintios 14:18
18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros.

Es evidente que Pablo habló en lenguas, pues, el dice que hablaba en lenguas mas que los corintios.

Nuestro cuarto caso es Cornelio y los suyos unos 10 años después de Pentecostes.

Hechos 10:1-5
1 Había en Cesárea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, 
2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. 
3 Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. 
4 El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. 
5 Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro.

Cornelio fue el primer no judío ó gentil que recibió el Bautismo del Espíritu.

Hechos 10:24
24 Al otro día entraron en Cesárea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos. 

Cornelio mandó por Pedro y lo esperó con los suyos y sus amigos mas íntimos.

Hechos 10:44-46
44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 
45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 
46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

¿Cómo supieron los judíos que los gentiles habían recibido el Bautismo del Espíritu Santo? Porque los oyeron hablar en lenguas.

Nuestro quinto caso lo vemos en Efeso unos 20 años después de Pentecostés.

Hechos 19:1-7
1 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, 
2 les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. 
3 Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. 
4 Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. 
5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 
6 Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. 
7 Eran por todos unos doce hombres.

En este caso vemos que cuando los 12 discípulos de Juan el Bautista recibieron el Espíritu Santo ellos también hablaron en lenguas.

Después de examinar estos casos podemos llegar a la conclusión a la que llegaron los discípulos de Charles Parham: La evidencia que tuvieron todas las personas que recibieron el Bautismo del Espíritu Santo en el Libro de Hechos fue el hablar en otras lenguas.

Si esa es la evidencia bíblica de recibir el Bautismo del Espíritu Santo, no deberíamos esperar otra, sino aceptarla como una experiencia válida para nuestras vidas el día de hoy.  

domingo, 19 de octubre de 2014

La Oración de Intercesión

La Oración de Intercesión


1 Timoteo 2:1-4
1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 
2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 
3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

La oración de intercesión es una oración que se hace a favor de otros.

Dios quiere que seamos intercesores, ya que su deseo es que todo los hombres sean salvos y que vengan al conocimiento de la verdad; por eso nos da la responsabilidad de orar para que mas gente sea sacada de las garras del infierno y pase de muerte a vida.

Por otro lado, dios quiere que vivamos quieta y reposadamente, para que de esa manera pueda extenderse el evangelio con mas facilidad.


Dios está Buscando Intercesores

Ezequiel 22:30
30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

Dios siempre está buscando por creyentes que se pongan en la brecha para poder obrar a favor de la tierra.

Como decía Juan Wesley: “Parece como si Dios no hiciese en la tierra a menos que una persona ore.”

Es cierto, Dios esta esperando por ti y por mi para hacer un cambio en esta tierra.

Job 9:32-33
32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente a juicio. 
33 No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros dos.

Un intercesor es como un arbitro entre Dios y el hombre, una persona que está en el medio, alguien a favor de Dios y del hombre.

Isaías 59:16-17
16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia. 
17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.

Isaías 63:5
5 Miré, y no había quien ayudara, y me maravillé que no hubiera quien sustentase; y me salvó mi brazo, y me sostuvo mi ira.

Dios sigue buscando intercesores el día de hoy.


Ejemplos de Intercesores

Hebreos 7:25
25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Jesús es nuestro ejemplo máximo de un intercesor; el está viviendo siempre para interceder por nosotros.

Éxodo 32:30-33
30 Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado. 
31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 
32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. 
33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

Moisés es otro ejemplo de un intercesor; el ofreció su salvación eterna por la vida de su pueblo.

Números 14:10-20
10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel, 
11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? 
12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos. 
13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; 
14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego; 
15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo: 
16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto. 
17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor, como lo hablaste, diciendo: 
18 Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. 
19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. 
20 Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.

Moisés era una persona que sabía como interceder.

Israel estaba en su hora más oscura, listo para ser exterminado por Dios; pero un hombre supo como presentar su caso y lograr su perdón.

Colosenses 1:7, 4:2
7 Como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros.
12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

Eprafas tenía un ministerio de intercesión hacia la iglesia de Colosas.

Gálatas 4:19
19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, 20 quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.

Pablo oraba para que Cristo fuese formado en la iglesia de Galacia.


Importancia de la Intercesión en este Tiempo

Santiago 5:7-8
7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. 
8 Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

Estando viviendo en un tiempo crucial; Jesucristo está por retornar a la tierra, pero antes de ello viene una gran cosecha de almas.

Oseas 6:3
3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

Hay una lluvia que esta por venir sobre la tierra, el último gran avivamiento que está a las puertas, y Dios quiere que hagamos algo al respecto. 

Hechos 2:16-21
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 
17 Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; 
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 
19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; 
20 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; 
21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Pedro nos habla de el gran derramamiento del Espíritu y la gran cosecha que ocurrirá en este avivamiento.

Hechos 2:16 (Versión Amplificada)
16 Pero (en lugar de eso) esto es [el principio de] lo dicho por el profeta Joel.

Si ellos vivieron el principio; ¿qué parte estaremos viviendo nosotros? Ciertamente vivimos en la parte final de lo dicho por el profeta Joel.

Zacarías 10:1
1 Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.

Nuestra parte en este tiempo es orar para que Dios envíe este avivamiento.


Como Interceder

Romanos 8:26
26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

La mejor manera de interceder es cuando lo hacemos en lenguas; es en ese momento cuando el Espíritu viene en nuestras ayuda e intercede por nosotros.

1 Corintios 14:2,14
2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.
14 Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.

Al orar en lenguas, nuestro espíritu al ser inspirado por el Espíritu Santo ora por cosas que no conocemos, y nos ayuda a orar por las necesidades de otros.


Cinco Claves Para la Intercesión

Génesis 18:16-33
16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos. 
17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 
18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 
19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. 
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 
21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. 
22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová. 
23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 
24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? 
25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 
26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos. 
27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza. 
28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 
29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta. 
30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 
31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte. 
32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez. 
33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.

En este pasaje vemos cinco cosas que suceden al momento de interceder.

Lo primero es que Dios contó a Abraham por fiel. Cuando Dios nos pide que oremos por alguien es porque él confía en nosotros.

Lo segundo es que Dios le dijo a Abraham lo que iba a suceder. 

Muchas veces percibimos algo acerca de alguien, y eso es una carga que el Señor nos coloca para que hagamos algo al respecto, para que empecemos a interceder a favor de esa persona.

Lo tercero es que Abraham tuvo la oportunidad de decidir lo que hacía con la información. 

Dios nos da la oportunidad de decidir que hacemos con la carga de oración.

Lo cuarto es que Abraham tomó la decisión de interceder. 

Esa es la decisión correcta cuando Dios coloca la carga.

Lo quinto es que Abraham no se detuvo hasta terminar de decir todo lo que tenía que decir.

Debemos mantenernos firmes en oración hasta que se levante la carga.

Tomemos nuestro lugar como intercesores.

sábado, 18 de octubre de 2014

La Oración de Acuerdo

La Oración de Acuerdo


Otra vez les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo (armonizan, hacen juntos una sinfonía) en la tierra acerca de alguna (cualquiera y toda) cosa que pidan, ocurrirá y será hecha por mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres se reúnen (unidos como mis seguidores)en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos.
- Mateo 18:19-20 (Versión Amplificada)

Mucha el verso 20 fuera de contexto y solo lo aplica para los servicios de la iglesia; pero si vemos bien veremos que está unido con el versículo 19, que habla de la oración de acuerdo.

Lo que Jesús está diciendo es esto: “Cuando dos personas están haciendo la oración de acuerdo en mi nombre, yo estoy allí para respaldar lo que pidan.”

La oración de acuerdo es exitosa porque Jesús la respalda.

Hay varias que debemos tener en cuenta con la oración de acuerdo:

En primer lugar debemos entender que esta oración se hace con dos personas que están de acuerdo. 

La palabra que se usa para acuerdo es sunfoneo que significa: Literalmente sonar juntos (sun: juntos y fone: sonido), estar de acuerdo, principalmente en cuanto a instrumentos musicales.

Durante mi vida cristiana he participado en varios equipos de música de la iglesias locales en que estuve como guitarrista.

En los grupos habían varios instrumentos además de los cantantes. Estaba la guitarra acústica y la eléctrica, el bajo, batería, tambores, teclados y hasta trompetas.

Siempre teníamos un día a la semana para practicar las canciones que íbamos a cantar el domingo y las canciones nuevas para servicios futuros. A veces pasábamos mas de una hora por canción, y en ocasiones varias semanas, para llegar a tocar en armonía; pues si no lo hacíamos la música del servicio iba a salir mal.  

El día del servicio estábamos listos para hacer una sinfonía, nuestros instrumentos y voces estaban acoplados y podíamos ser de bendición.

Si alguien no estaba preparado y tocaba en otra nota o fuera de ritmo, causaba confusión en el grupo; por eso el que faltaba al servicio no tocaba o cantaba en el servicio. Para lograr una sinfonía el grupo debía estar acoplado y unido.

Lo mismo ocurre en la oración de acuerdo; el secreto para recibir respuesta es que hagamos una sinfonía, que estemos de acuerdo en lo que oramos.

Amos 3:3
3 ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

No podemos hacer la oración de acuerdo a menos que estemos en armonía con la otra persona.

Cuando era pastor en la ciudad de Talara, muchas veces venían los hermanos para que hiciésemos la oración de acuerdo; por lo general les preguntaba si ellos creían que iba a recibir lo que estábamos pidiendo; si ellos decían que si, yo oraba con ellos; pero si me decían “eso espero”, les decía que no podía orar con ellos, porque yo estaba en fe y ellos en esperanza; lo cual rompía el acuerdo.

En segundo lugar, nuestra oración debe tener una meta. 

Mateo 20:29-34
29 Al salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud. 
30 Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! 
31 Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! 
32 Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga? 
33 Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos. 
34 Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.

Estos dos ciegos tenían un mismo propósito, estaban siguiendo una meta.

Jesús les preguntó: “¿Qué quieren que les haga?”; y ellos le respondieron: “Queremos recobrar la vista.”

Dios espera que tengamos una meta cuando oramos, si no sabemos lo que queremos, ¿cómo podemos estar de acuerdo con otra persona?

Mateo 15:21-28
21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. 
22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 
23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. 
24 El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 
25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 
26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. 
27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 
28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. 

Si queremos recibir algo de Dios, debemos ser como esta mujer cananea, debemos tener una meta clara y definida.

Lo tercero que debemos entender es que Dios nos dará cualquier cosa que pidamos.

Algo importante que debemos saber es que para Dios no hay límites.

Salmo 78:41
41 Y volvían, y tentaban a Dios, y provocaban al Santo de Israel.

Salmo 78:41 (Versión King James)
41 Si, ellos retrocedieron y tentaron a Dios, y limitaron al Santo de Israel.

La palabra provocar es la palabra hebrea tavah que significa: Establecer o poner un límite o marca.

Dios es ilimitado, somos nosotros los que limitamos a Dios.

Estaba predicando sanidad divina en una campaña de carpa, cuando se acerco una hermana para recibir sanidad, ella estaba ciega, pero cuando le pregunté que quería recibir de Dios, ella me dijo que quería ser sanada de un dolor de espalda, oré por eso y su dolor se fue.

Al final de la reunión se me acercó y me dijo que no pidió sanidad para su vista porque eso era imposible para Dios.

Ella colocó un límite a Dios, no se dio cuenta que el mismo Dios que quitó el dolor de su espalda era capaz de devolverle la vista.

Marcos 10:27
27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.

Lucas 1:37
37 porque nada hay imposible para Dios.

Hay cosas que son imposibles para los hombres, pero no hay nada que sea imposible para Dios. 

Si queremos recibir algo de Dios, no le coloquemos limites sino creamos que Él nos dará todo lo que le pedimos.

Lo cuarto que debemos entender es que lo que le has pedido a Dios ya es tuyo.

1 Juan 5:14-15
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Si le has pedido algo a Dios de acuerdo a su voluntad, Él no solo te escuchó sino que también te lo concedió.

Lo quinto que debemos entender es que la oración de acuerdo se hace en el nombre de Jesús.

Mateo 18:20
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. 
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Toda oración que hagamos, incluida la oración de acuerdo debe hacerse en el nombre de Jesús.

En el relato de la torre de Babel podemos ver un ejemplo del poder de la oración de acuerdo.

Génesis 11:1-6
1 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. 
2 Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se estabecieron allí.
3 Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. 
4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. 
5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 
6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.

En el verso 6 vemos cuatro cosas que hicieron los hombres de Babel.

1. El Pueblo era uno solo

Estaban caminando en unidad, hacían una sinfonía.

2. Tenían un solo lenguaje

Tenían una meta definida; iban a edificar una ciudad y una torre cuya cúspide dería el cielo

3. Comenzaron la obra

Esto es lo que hacemos cuando hacemos la oración de acuerdo; nuestra acción es hacer la oración de acuerdo.

4. Nada le iba ha hacer desistir.

Ellos se mantuvieron firmes en su decisión.

Si sabemos que Dios ya respondió nuestra oración, debemos mantenernos firmes creyendo que ya tenemos lo que le hemos pedido a Dios.