viernes, 24 de octubre de 2014

La Oración de Alabanza

La Oración de Alabanza


Hechos 16:16-24
16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. 
19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades; 
20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, 
21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos. 
22 Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. 
23 Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. 
24 El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. 

Aquí están Pablo y Silas haciendo la voluntad de Dios, predicando la Palabra en la ciudad de Filipos, acabando de tener una gran victoria espiritual, le han dado una paliza al diablo, y que reciben a cambio, terminan azotados y encerrados con cepos en la parte más profunda  y oscura de la prisión.  

Casi puedo escucha a Silas diciéndole a Pablo: “Creo que no debimos meternos con el diablo;” y Pablo le respondió: “Si, me parece que nos salimos de la voluntad de Dios, no debimos venir a predicar a Filipos.”

“Ay Pablo, que van a decir ahora mi familia y amigos al saber que he estado en la cárcel; nunca voy a poder levantarme de esta vergüenza;” Pablo le dijo: “Creo que entendí mal la visión del Señor.” Y Pablo y Silas estuvieron llorando toda la noche. 

¿Fue así o me equivoco?

Hechos 16:25
25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.

Quizás muchos de nosotros hubiéramos hecho eso, pero ellos estaban alabando a Dios. 

Era la medianoche, la hora mas oscura y ellos estaban cantando alabanzas a Dios. Y no estaban cantando suavemente, sino que gritaban a todo pulmón ya que todos los presos los oían.

Hechos 16:26
26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.

El resultado de alabar a Dios fue que quedaron libres de la prisión donde estaban. La alabanza les trajo liberación.  

Esto es una gran lección para nosotros, aún en medio de la prueba más dura debemos alabar a Dios y recibir la victoria.


Alabando a Dios en Medio de la Batalla

2 Crónicas 20:1-4
1 Pasadas estas cosas, aconteció que los hijos de Moab y de Amón, y con ellos otros de los amonitas, vinieron contra Josafat a la guerra. 
2 Y acudieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Contra ti viene una gran multitud del otro lado del mar, y de Siria; y he aquí están en Hazezon-tamar, que es En-gadi. 
3 Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. 
4 Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová.

Aquí están Josafat y todo el reino de Judá en medio de una invasión de varios ejércitos; así que lo primero que hace Josafat es humillarse ante Dios y proclamar un ayuno para buscar la dirección de Dios.

Salmo 24:8
8 ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla.

Ellos buscaron a Dios ya que como Comandante en Jefe de los ejércitos celestiales conoce la mejor estrategia para vencer en la batalla. 

2 Crónicas 20:14-17
14 Y estaba allí Jahaziel hijo de Zacarías, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf, sobre el cual vino el Espíritu de Jehová en medio de la reunión; 
15 y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. 
16 Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. 
17 No habrá para que peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.

Dios les dijo que no era con sus fuerzas con lo que lograrían la victoria, la batalla era del Señor, y que el les daría la victoria sin que ellos peleen.

2 Crónicas 20:18-19
18 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. 
19 Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz. 

Es evidente que durante la noche Dios le dio el resto del plan a Josafat pues cuando se despertó, el sabía exactamente lo que tenía que hacer.

2 Crónicas 20:20-21
20 Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos Salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados. 
21 Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: Glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre.  

La estrategia de Dios era algo que iba en contra de todo sentido común; les dijo que sencillamente lo alabasen.  

El plan militar de Dios era que en primera línea pusieran a los ministros de música alabando a Dios y detrás la gente armada.

Es posible que los ministros de música hayan salido cantando el Salmo 136; pues es un Salmo que dice continuamente: “...porque para siempre es su misericordia”.

Muchas veces estamos en una solución sin salida, en medio del más grande ataque, lo único que nos queda es alabar a Dios porque ya nos dio la victoria.


La Estrategia Militar de Dios

2 Crónicas 20:22-25
22 Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros. 
23 Porque los hijos de Amón y Moab se levantaron contra los del monte de Seir para matarlos y destruirlos; y cuando hubieron acabado con los del monte de Seir, cada cual ayudó a la destrucción de su compañero.
24 Y luego que vino Judá a la torre del desierto, miraron hacia la multitud, y he aquí yacían ellos en tierra muertos, pues ninguno había escapado. 
25 Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar; tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho.

Apenas empezaron a entonar cantos de alabanza los ejércitos enemigos empezaron a matarse uno a otro hasta no quedar ninguno. Como Dios les había dicho antes, no tuvieron que pelear, pues Dios les dio victoria total.

¿Qué podemos aprender nosotros de esto?

En primer lugar Dios está siempre a favor de sus hijos.

Romanos 8:31  
31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

En segundo lugar que Satanás, nuestro enemigo está en el mundo

2 Corintios 4:4
4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Satanás intenta destruir la iglesia con todas sus fuerzas.

En tercer lugar que no puede hacernos daño.

Isaías 54:17
17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.  

La batalla no es nuestra sino de Dios, solo debemos ir y alabarlo para poder recibir la victoria en nuestras vidas.


Siguiendo el Ejemplo de Abraham

Romanos 4:16-19
16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros 
17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. 
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 

Abraham tuvo que enfrentar una situación aparentemente imposible; Dios le dijo que iba a tener un hijo de su esposa estéril y cuando ya tenía 99 años.

Génesis 18:9-14
9 Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. 
10 Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. 
11 Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. 
12 Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? 
13 Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? 
14 ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.

Dios le hizo una promesa que humanamente no era posible.

Romanos 4:20-22
20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 
21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 
22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Abraham hizo 2 cosas: 

En primer lugar, creyó en la promesa que Dios le hizo. 

En segundo lugar, se mantuvo firme alabando a Dios con la seguridad que Dios iba a cumplir lo que había prometido.

Eso es en lo que consiste la oración de alabanza: Encontrar las promesas de Dios y alabar a Dios de todo corazón porque el es fiel en cumplir las cosas que ha prometido.. 

Y eso es lo que debemos hacer en medio de la noche más oscura, en medio de la batalla más complicada, en medio de la situación más imposible.

Encuentra la promesa de Dios y empieza a darle las gracias porque ya es tuyo.


Tres Claves Para Alabar a Dios

1. Alaba a Dios por lo que Él es

El Salmo 136 tiene tres partes; en la primera exalta a Dios como el gran Jehová.

Salmo 136:1-9
1 Alabad a Jehová, porque él es bueno, Porque para siempre es su misericordia. 
2 Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia. 
3 Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia. 
4 Al único que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia. 
5 Al que hizo los cielos con entendimiento, Porque para siempre es su misericordia. 
6 Al que extendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia. 
7 Al que hizo las grandes lumbreras, Porque para siempre es su misericordia.
8 El sol para que señorease en el día, Porque para siempre es su misericordia. 
9 La luna y las estrellas para que señoreasen en la noche, Porque para siempre es su misericordia.  

El pueblo de Israel pasaba gran tiempo exaltando a Dios por lo que el era; el Gran Dios de los dioses.

2. Alaba a Dios por lo que Él Hizo por Ti

Salmo 136:10-15
10 Al que hirió a Egipto en sus primogénitos, Porque para siempre es su misericordia. 
11 Al que sacó a Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su misericordia. 
12 Con mano fuerte, y brazo extendido, Porque para siempre es su misericordia. 
13 Al que dividió el Mar Rojo en partes, Porque para siempre es su misericordia; 
14 E hizo pasar a Israel por en medio de él, Porque para siempre es su misericordia; 
15 Y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo, Porque para siempre es su misericordia.

La segunda parte es un recordatorio de lo que Dios había hecho por ellos.

Los israelitas alababan a Dios por lo que iba ha hacer, basados en las cosas que había hecho antes.

Nosotros deberíamos aprender de esto, alabar a Dios en fe recordando las cosas que ya hizo por nosotros y las victorias que nos ha dado.

3. Alaba a Dios por lo que Él te ha Dado

Salmo 136:16-26
16 Al que pastoreó a su pueblo por el desierto, Porque para siempre es su misericordia. 
17 Al que hirió a grandes reyes, Porque para siempre es su misericordia; 
18 Y mató a reyes poderosos, Porque para siempre es su misericordia; 
19 A Sehón rey amorreo, Porque para siempre es su misericordia; 
20 Y a Og rey de Basán, Porque para siempre es su misericordia; 
21 Y dio la tierra de ellos en heredad, Porque para siempre es su misericordia; 
22 En heredad a Israel su siervo, Porque para siempre es su misericordia. 
23 El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros, Porque para siempre es su misericordia; 
24 Y nos rescató de nuestros enemigos, Porque para siempre es su misericordia. 
25 El que da alimento a todo ser viviente, Porque para siempre es su misericordia. 
26 Alabad al Dios de los cielos, Porque para siempre es su misericordia.

En la tercera parte, el salmista recuenta las victorias que Dios le ha dado a Israel para hacerlos entrar en la tierra prometida.

Si estás creyendo en Dios por algo, alábale por las cosas que te dio antes, si el hizo algo por ti antes lo hará nuevamente por ti.

Cada vez que estemos tentados a deprimirnos debemos recordar las victorias que Dios nos ha dado, pues si el hizo algo antes para bendecirnos, volverá ha hacerlo otra vez.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La Oración de Entregar tus Cargas

La Oración de Entregar tus Cargas


1 Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta clase de oración, es la oración de entregar nuestras cargas al Señor. 

A veces cuando aparentemente nada sucede y nos sentimos afanados y preocupados acerca de porque no sucede nada lo único que debemos hacer es entregar nuestras cargas al Señor.

1 Pedro 5:7 (Versión Amplificada)
7 Echando la totalidad de tu carga; todas tus ansiedades, todas tus preocupaciones, todas tus inquietudes, sobre Él; porque el cuida de ti amorosamente, y se ocupa de ti cuidadosamente.

Tú no tienes que estar llevando tu carga cuando Jesús lo hace por ti.

Mateo 11:28-30
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

No tienes que vivir afanado y cargado cuando Jesús mismo es el que te ha ofrecido llevar tus cargas.

Salmo 37:5
5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

La palabra encomienda es galal que significa rodar. Es decir en este verso nos dice: “Rueda tu camino a Jehová.”

Tu eres el que tiene que hacer algo, no es Dios quien lo hará, eres tu el que tiene que rodar tu camino, entregarle todas tus cargas, tus preocupaciones, tus ansiedades, tus inquietudes; el hacerlo te corresponde a ti.

Algunas personas oran: “Señor, alivia mi carga.” Pero Dios no quiere aliviar tu carga, Él quiere quitártela completamente.

Tú eres el que echas tu carga, y encomiendas tu camino.

A veces queremos Dios lo que nos corresponde, pero antes que Dios pueda hacer algo somos nosotros los que debemos hacer algo, debemos deshacernos  de nuestras cargas y entregarlas al Señor.

Mateo 6:25-33
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

De nada nos sirve afanarnos, pues el afán no nos hará ningún bien, debemos colocar nuestra confianza en Dios y entregarle nuestras cargas porque el se ocupara de solucionarlas.

Filipenses 4:6
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Filipenses 4:6 (Versión Amplificada)
6 No se agiten ni tengan ansiedad por nada, sino continúen haciendo conocidos sus deseos a Dios en toda y cada circunstancia, por medio de la oración y la petición (pedidos específicos) con acciones de gracias. 

Cada vez que nos preocupamos y estamos ansiosos lo único que hacemos es anular el efecto de nuestras oraciones.

Si es que estamos preocupados lo único que hacemos es retener las cargas que le hemos entregado al Señor, y nuestra oración no va ha funcionar pues aun tenemos las cargas, le hemos quitado a Dios lo que le dimos.

Cuando le entregamos la carga al Señor, ya no nos pertenece. Si yo gasto el último billete de mil pesos de mi billetera, y tu vienes y me pides que te preste 500 pesos, yo tendría que decirte que no puedo, porque ya no tengo dinero.

Así es la oración de entregar carga: Tu le entregas tu carga al Señor y ya no te pertenece a ti.

Hay tres cosas que debemos hacer para entregarle nuestras cargas al Señor:

1. Ora a Dios de acuerdo a su Palabra.

2. Acepta como un hecho que Dios ya respondió tu oración.

3. Dale gracias a Dios por haberte respondido.

Cada vez que el diablo trate de colocar preocupación en tu mente no la aceptes párate firme en la oración que has hecho y mantente dándole gracias a Dios por haberte respondido. 

martes, 21 de octubre de 2014

La Oración en Lenguas

La Oración en Lenguas


Marcos 16:17
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

Hechos 2:4
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Una de las señales del Nuevo Pacto es el hablar en nuevas (kainos) lenguas.

KAINOS: Indica lo nuevo, lo que es desusado o desacostumbrado; no nuevo ni reciente en el tiempo, sino nuevo en forma o calidad; o de diferente naturaleza comparado con lo que se contrasta como viejo. Las nuevas lenguas (kainos) de Marcos 16:17, son las otras lenguas (heteros) de Hechos 2:4.

Sin embargo, estas lenguas son nuevas y diferentes, no en el sentido de que nunca fueron habladas, o que fueran nuevas para los oyentes, pues es evidente en Hechos 2:8 que ese no era el caso; eran nuevos lenguajes para los que hablaban, pero no para los que los escuchaban.

Hechos 2:8
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?

Hechos 1:4,5,8
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús les estaba diciendo a sus discípulos que iba a derramar el Bautismo del Espíritu Santo sobre ellos.

Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

La señal de que ellos recibieron el Bautismo del Espíritu Santo fue el hablar en nuevas lenguas.

Charles Parham, uno de los padres del movimiento pentecostal, le pidió a los alumnos de su escuela bíblica que encontrasen en el libro de Hechos cual fue la evidencia de que las personas hubieran recibido el Bautismo del Espíritu Santo, todos los alumnos sin excepción descubrieron que el Hablar en lenguas fue la evidencia.

Esto sucedió pocos años antes del gran avivamiento pentecostal de la calle Azusa en 1906; incluso J. Seymour, fundador de ese movimiento fue alumno de Parham.

Hechos 2:5-11
5 Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.
6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 
7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 
9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 
10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 
11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.

En ese momento era en Jerusalén la fiesta de Pentecostés; durante la cual judíos y prosélitos de todo el mundo conocido iban a Jerusalén para celebrarla.

De pronto escuchan el viento recio y la gente hablando en el idioma de estos visitantes, los cuales entendían lo que les hablaban; lo cual no ocurría con los que hablaban, pues para ellos eran nuevas lenguas.

Hechos 2:12-21 
12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros ¿Qué quiere decir esto? 
13 Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto. 
14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 
15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 
17 Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, vuestros ancianos soñarán sueños; 
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 
19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; 
20 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; 
21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.  

Pedro dice aquí que las “otras lenguas” vinieron como consecuencia del derramamiento del Espíritu Santo producido como cumplimiento de la profecía de Joel.

Joel 2:28-32
28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 
29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 
30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. 
31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. 
32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.

Hechos 2:32-33
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

Es interesante lo que dice Pedro, la gente vio y oyó. Además nos dice que esto que vieron y oyeron vino como consecuencia de la obra que hizo Jesús cuando se sentó a la diestra de Dios y recibió la promesa del Padre, que es el Bautismo del Espíritu Santo. 

Hechos 2:38-39
38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 
39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

Aquí Pedro nos da los requisitos para recibir el Bautismo del Espíritu Santo: sencillamente recibir a Jesucristo.

También dice para quien es: para todos los que el Señor llamare; es decir para toda persona que reciba a Jesús.


La Evidencia Del Bautismo Del Espíritu

Respondamos la pregunta de Charles Parham: ¿Cuál es la evidencia de recibir el Bautismo del Espíritu Santo?

Hay cinco casos en Hechos en que gente recibió el Espíritu Santo

Hechos 1:4-5,8
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
8 Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Jesús les dijo a sus discípulos que esperasen en Jerusalén la venida del Espíritu Santo.

Nuestro primer caso fue en el día de Pentecostés. 

Hechos 2:1-4
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

El cumplimiento de esto ocurrió el día de Pentecostés, y la evidencia de lo que recibieron fue que hablaron en otras lenguas.

Hechos 2:16-18
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:  
17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Pedro dijo que el derramamiento del Espíritu fue el cumplimiento de la profecía de Joel.

Hechos 2:32-33
32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. 
33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. 

Los moradores de Jerusalén vieron y oyeron algo, que los discípulos hablaron en lenguas como consecuencia del derramamiento del Espíritu Santo.

Nuestro segundo caso se ve durante la predicación de Felipe en Samaria.

Hechos 8:4-8,12
4 Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio. 
5 Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.
6 Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. 
7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados; 
8 así que había gran gozo en aquella ciudad.
12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

Felipe estaba predicando a Jesucristo con grandes señales y prodigios, y como resultado de ello mucha gente se estaba convirtiendo.

Notemos que las personas se estaban bautizando y sabemos que ningún ministro bautiza a un inconverso.

Hechos 8:14-17
14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; 
15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 
16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. 
17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo. 

Pedro y Juan se dieron cuenta que aunque los samaritanos habían recibido a Jesús todavía no habían recibido el Espíritu Santo; así que cuando les imponían las manos ellos recibían el Bautismo del Espíritu Santo.

Hechos 8:18-20
18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 
19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. 
20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero

¿Qué vio Simón, el mago, que lo impulso a querer comprar el poder que tenían los apóstoles?

Recordemos que en Pentecostés los moradores de Jerusalén también vieron algo. Vieron fue que la gente que recibía el Bautismo del Espíritu hablaban en lenguas.

El tercer caso fue el apóstol Pablo.

Hechos 9:10-12,17,18
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista
17 Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 
18 Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 

Aquí vemos como Ananías le impuso las manos para que recibiese el Espíritu Santo.

1 Corintios 14:18
18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros.

Es evidente que Pablo habló en lenguas, pues, el dice que hablaba en lenguas mas que los corintios.

Nuestro cuarto caso es Cornelio y los suyos unos 10 años después de Pentecostes.

Hechos 10:1-5
1 Había en Cesárea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, 
2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. 
3 Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. 
4 El, mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. 
5 Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro.

Cornelio fue el primer no judío ó gentil que recibió el Bautismo del Espíritu.

Hechos 10:24
24 Al otro día entraron en Cesárea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos. 

Cornelio mandó por Pedro y lo esperó con los suyos y sus amigos mas íntimos.

Hechos 10:44-46
44 Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 
45 Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 
46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

¿Cómo supieron los judíos que los gentiles habían recibido el Bautismo del Espíritu Santo? Porque los oyeron hablar en lenguas.

Nuestro quinto caso lo vemos en Efeso unos 20 años después de Pentecostés.

Hechos 19:1-7
1 Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, 
2 les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. 
3 Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. 
4 Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. 
5 Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. 
6 Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. 
7 Eran por todos unos doce hombres.

En este caso vemos que cuando los 12 discípulos de Juan el Bautista recibieron el Espíritu Santo ellos también hablaron en lenguas.

Después de examinar estos casos podemos llegar a la conclusión a la que llegaron los discípulos de Charles Parham: La evidencia que tuvieron todas las personas que recibieron el Bautismo del Espíritu Santo en el Libro de Hechos fue el hablar en otras lenguas.

Si esa es la evidencia bíblica de recibir el Bautismo del Espíritu Santo, no deberíamos esperar otra, sino aceptarla como una experiencia válida para nuestras vidas el día de hoy.  

domingo, 19 de octubre de 2014

La Oración de Intercesión

La Oración de Intercesión


1 Timoteo 2:1-4
1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 
2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 
3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

La oración de intercesión es una oración que se hace a favor de otros.

Dios quiere que seamos intercesores, ya que su deseo es que todo los hombres sean salvos y que vengan al conocimiento de la verdad; por eso nos da la responsabilidad de orar para que mas gente sea sacada de las garras del infierno y pase de muerte a vida.

Por otro lado, dios quiere que vivamos quieta y reposadamente, para que de esa manera pueda extenderse el evangelio con mas facilidad.


Dios está Buscando Intercesores

Ezequiel 22:30
30 Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.

Dios siempre está buscando por creyentes que se pongan en la brecha para poder obrar a favor de la tierra.

Como decía Juan Wesley: “Parece como si Dios no hiciese en la tierra a menos que una persona ore.”

Es cierto, Dios esta esperando por ti y por mi para hacer un cambio en esta tierra.

Job 9:32-33
32 Porque no es hombre como yo, para que yo le responda, y vengamos juntamente a juicio. 
33 No hay entre nosotros árbitro que ponga su mano sobre nosotros dos.

Un intercesor es como un arbitro entre Dios y el hombre, una persona que está en el medio, alguien a favor de Dios y del hombre.

Isaías 59:16-17
16 Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia. 
17 Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto.

Isaías 63:5
5 Miré, y no había quien ayudara, y me maravillé que no hubiera quien sustentase; y me salvó mi brazo, y me sostuvo mi ira.

Dios sigue buscando intercesores el día de hoy.


Ejemplos de Intercesores

Hebreos 7:25
25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Jesús es nuestro ejemplo máximo de un intercesor; el está viviendo siempre para interceder por nosotros.

Éxodo 32:30-33
30 Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado. 
31 Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, 
32 que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. 
33 Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

Moisés es otro ejemplo de un intercesor; el ofreció su salvación eterna por la vida de su pueblo.

Números 14:10-20
10 Entonces toda la multitud habló de apedrearlos. Pero la gloria de Jehová se mostró en el tabernáculo de reunión a todos los hijos de Israel, 
11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos? 
12 Yo los heriré de mortandad y los destruiré, y a ti te pondré sobre gente más grande y más fuerte que ellos. 
13 Pero Moisés respondió a Jehová: Lo oirán luego los egipcios, porque de en medio de ellos sacaste a este pueblo con tu poder; 
14 y lo dirán a los habitantes de esta tierra, los cuales han oído que tú, oh Jehová, estabas en medio de este pueblo, que cara a cara aparecías tú, oh Jehová, y que tu nube estaba sobre ellos, y que de día ibas delante de ellos en columna de nube, y de noche en columna de fuego; 
15 y que has hecho morir a este pueblo como a un solo hombre; y las gentes que hubieren oído tu fama hablarán, diciendo: 
16 Por cuanto no pudo Jehová meter este pueblo en la tierra de la cual les había jurado, los mató en el desierto. 
17 Ahora, pues, yo te ruego que sea magnificado el poder del Señor, como lo hablaste, diciendo: 
18 Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos. 
19 Perdona ahora la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, y como has perdonado a este pueblo desde Egipto hasta aquí. 
20 Entonces Jehová dijo: Yo lo he perdonado conforme a tu dicho.

Moisés era una persona que sabía como interceder.

Israel estaba en su hora más oscura, listo para ser exterminado por Dios; pero un hombre supo como presentar su caso y lograr su perdón.

Colosenses 1:7, 4:2
7 Como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros.
12 Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.

Eprafas tenía un ministerio de intercesión hacia la iglesia de Colosas.

Gálatas 4:19
19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros, 20 quisiera estar con vosotros ahora mismo y cambiar de tono, pues estoy perplejo en cuanto a vosotros.

Pablo oraba para que Cristo fuese formado en la iglesia de Galacia.


Importancia de la Intercesión en este Tiempo

Santiago 5:7-8
7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. 
8 Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

Estando viviendo en un tiempo crucial; Jesucristo está por retornar a la tierra, pero antes de ello viene una gran cosecha de almas.

Oseas 6:3
3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

Hay una lluvia que esta por venir sobre la tierra, el último gran avivamiento que está a las puertas, y Dios quiere que hagamos algo al respecto. 

Hechos 2:16-21
16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 
17 Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; 
18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 
19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; 
20 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; 
21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Pedro nos habla de el gran derramamiento del Espíritu y la gran cosecha que ocurrirá en este avivamiento.

Hechos 2:16 (Versión Amplificada)
16 Pero (en lugar de eso) esto es [el principio de] lo dicho por el profeta Joel.

Si ellos vivieron el principio; ¿qué parte estaremos viviendo nosotros? Ciertamente vivimos en la parte final de lo dicho por el profeta Joel.

Zacarías 10:1
1 Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.

Nuestra parte en este tiempo es orar para que Dios envíe este avivamiento.


Como Interceder

Romanos 8:26
26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

La mejor manera de interceder es cuando lo hacemos en lenguas; es en ese momento cuando el Espíritu viene en nuestras ayuda e intercede por nosotros.

1 Corintios 14:2,14
2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.
14 Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.

Al orar en lenguas, nuestro espíritu al ser inspirado por el Espíritu Santo ora por cosas que no conocemos, y nos ayuda a orar por las necesidades de otros.


Cinco Claves Para la Intercesión

Génesis 18:16-33
16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos. 
17 Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, 
18 habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 
19 Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. 
20 Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 
21 descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. 
22 Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová. 
23 Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 
24 Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? 
25 Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 
26 Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos. 
27 Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza. 
28 Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 
29 Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta. 
30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 
31 Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte. 
32 Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez. 
33 Y Jehová se fue, luego que acabó de hablar a Abraham; y Abraham volvió a su lugar.

En este pasaje vemos cinco cosas que suceden al momento de interceder.

Lo primero es que Dios contó a Abraham por fiel. Cuando Dios nos pide que oremos por alguien es porque él confía en nosotros.

Lo segundo es que Dios le dijo a Abraham lo que iba a suceder. 

Muchas veces percibimos algo acerca de alguien, y eso es una carga que el Señor nos coloca para que hagamos algo al respecto, para que empecemos a interceder a favor de esa persona.

Lo tercero es que Abraham tuvo la oportunidad de decidir lo que hacía con la información. 

Dios nos da la oportunidad de decidir que hacemos con la carga de oración.

Lo cuarto es que Abraham tomó la decisión de interceder. 

Esa es la decisión correcta cuando Dios coloca la carga.

Lo quinto es que Abraham no se detuvo hasta terminar de decir todo lo que tenía que decir.

Debemos mantenernos firmes en oración hasta que se levante la carga.

Tomemos nuestro lugar como intercesores.