domingo, 1 de mayo de 2016

Un mensaje, diez mil formas de decirlo


Hace unos día en el seminario el Rev. David Horton dijo una frase impactante, nosotros tenemos un solo mensaje y diez mil formas distintas de decirlo.

Esto es una realidad cuando hablamos de la levadura, hay muchas doctrinas (o enseñanzas) en la iglesia que nos apartan del verdadero Evangelio y nos llevan al error.

Veamos más acerca de la levadura, y como es que Pablo la conecta con la obra terminada de Cristo en la cruz.

1 Corintios 5:6-8
6 Su jactancia no es buena. ¿No saben que un poco de levadura fermenta toda la masa? 
7 Límpiense de la vieja levadura, para que sean una nueva masa, de tal manera que sean pan sin levadura, porque el Cristo es nuestra Pascua, que fue sacrificado. 
8 Por este motivo, celebramos la fiesta, no con la vieja levadura ni con levadura de maldad y amargura, sino con levadura de pureza y santidad.

Hemos visto que la levadura nos habla de doctrina; y aquí Pablo dice que nos limpiemos de toda levadura vieja, porque Cristo, nuestra pascua ya fue sacrificado por nosotros.

La enseñanza de la iglesia es la obra terminada de Cristo; el Tetelestai que Jesucristo rugió en la cruz.

No es la enseñanza de obras de justicia, ni métodos para alcanzar la santidad, sino lo que Cristo hizo por nosotros, lo somos en Él, lo que tenemos en Él, lo que podemos hacer en Él.

Pablo llegó con esta enseñanza a Corinto:

1 Corintios 2:1-5
1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 
2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 
3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;
4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 
5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Un solo mensaje tenía Pablo, a Cristo y a este crucificado; les presento la obra completa de Cristo, les rugió Tetelestai.

Y al rugido de Tetelestai no solo la gente fue edificada sino que el poder de Dios estuvo en manifestación. 

No son nuestras bellas y sabias palabras, es el poder de Dios manifestado por la obra completa de Cristo.

En Galacia Pablo se encontró como la levadura del fariseísmo había entrado a la iglesia trayendo un evangelio diferente:

Gálatas 3:1-5
1 ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 
2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 
3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? 
4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. 
5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

Ya conocemos la historia de las iglesias de Galacia, como Pablo les había enseñado el puro evangelio de la obra completa de Cristo y como ellos habían sucumbido bajo la levadura de los fariseos, quienes les decían que si no se circuncidaban y guardaban toda la ley de Moisés no podían ser salvos.

La enseñanza de Pablo tenía una sola meta, llevar a la gente a conocer a Cristo; mostrarles que en Él todo ya fue completado; que al grito de Tetelestai, fuimos totalmente hechos libres; que todo yugo de esclavitud había sido ya quitado.

En Gálatas 5:1 él dijo: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”

La enseñanza correcta de la obra de Cristo nos trae libertad; toda enseñanza con levadura nos trae esclavitud.

De ahí vemos que nuestra enseñanza debe estar basada en la obra completa de Cristo.

A lo largo de las Epístolas podemos ver las cosas que Cristo hizo por nosotros en la cruz, encontramos pasajes que dicen “en Él”, “en Quién”, “por Quién”, “en Cristo”, y muchos más que nos muestran la realidad no solo de lo que somos sino de lo que debemos enseñar.

Ya vimos que Pablo dijo que él solo tenía un mensaje a Cristo y a este crucificado; es decir, la obra completa de Cristo.

Veamos todo lo que dice la Biblia desde esa perspectiva.

Saquemos toda esa vieja levadura de la ley y las obras para auto justificarnos, tenemos un mensaje sin levadura, el mensaje de Cristo.

viernes, 29 de abril de 2016

¡Quítate la Levadura!


Gálatas 5:9
9  Un poco de levadura leuda toda la masa.

La levadura es esa pequeña porción de masa fermentada que se introduce en el pedazo fresco de masa, y transmite ligereza a toda la masa.

En el proceso de crear pan y tortas es muy importante para que crezca la masa y no tengamos panes y tortas achatadas.

Tanto Jesús como Pablo enseñaron acerca de la levadura, en el sentido negativo de ella.

Mateo 16:5-12
5  Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de traer pan. 
6  Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. 
7  Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan. 
8  Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan? 
9  ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis? 
10  ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis? 
11  ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos? 
12  Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.

Aquí están Jesús y los discípulos después de haber cruzado el mar de Galilea y llegado a la ciudad de Dalmanuta que estaba al norte. Evidentemente estaban con hambre y se encontraron que se habían olvidado de traer pan.

Jesús les dijo que se cuidaran de la levadura de los fariseos y saduceos; y ellos pensaron que los estaba reprendiendo por olvidarse del pan, pero Jesús tenía otro propósito en mente, enseñarles que debían tener cuidado de la doctrina que escuchaban.

La doctrina de los fariseos principalmente consistía en la auto justificación del hombre, lo cual se puede ver claramente en la parábola del fariseo y el publicano:

Lucas 18:9-14
9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 
10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 
12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 
13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 
14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Esta doctrina como veremos más adelante se basaba en la idea de que el hombre solo puede justificarse (ser declarado inocente y hecho justo) por el cumplimiento estricto de la ley de Moisés.

La doctrina de los saduceos consistía en negar la resurrección y todo lo sobrenatural de Dios. Pablo se aprovechó de esto cuando estuvo ante el concilio en Jerusalén.

Hechos 23:6-9
6 Al darse cuenta Pablo de que algunos del pueblo eran saduceos y otros fariseos, levantó la voz en la asamblea, diciendo: ¡Varones hermanos míos!, yo soy fariseo, hijo de fariseos, y soy juzgado por causa de la esperanza de la resurrección de los muertos. 
7 Y habiendo dicho esto, los fariseos y los saduceos se pusieron unos contra otros, y el pueblo se dividió, 
8 porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritu, pero los fariseos afirman todo esto. 
9 Entonces hubo un gran vocerío, y levantándose algunos escribas que estaban a favor de los fariseos, disputaban contra ellos, diciendo: No encontramos mal alguno en este varón, porque ¿qué hay si algún espíritu o algún ángel le ha hablado?

Jesús les dice: “Cuídense de los que les enseñan a tratar de justificarse ante Dios por sus buenas obras y de los que niegan lo sobrenatural del Evangelio y mi obra por ustedes.”

martes, 5 de abril de 2016

¿Existe un día especial para adorar a Dios?

Mucha gente hace un gran asunto de este tema; como si fuera una cuestión de estado el día que se debe adorar a Dios.

Los mesiánicos dicen que debemos guardar el shabbat y celebrar las festividades judías. Los adventistas dicen que debemos guardar el sábado pues es el sello de Dios.

Pero que nos dice la Biblia:

Romanos 14:5 (Biblia Expandida de Fe)
5 Igualmente, algunos juzgan que ciertos días son sagrados y tienen una importancia y significado especial, mientras que otros consideran y estiman que todos los días son iguales. Proceda cada uno plenamente convencido de lo que cree, conforme a su propia opinión y al dictamen de su propia conciencia.

Veamos este pasaje en otras versiones de la Biblia:

Para unos hay días buenos y días malos, mientras que para otros todos los días son iguales. Que cada uno, pues, siga su propio parecer (Biblia Latinoamericana).

Hay quienes consideran necesario observar las fiestas judías como días especiales de adoración; y hay quienes dicen que todos los días son iguales porque todos los días pertenecen al Señor. En tales cosas, cada uno debe estar plenamente persuadido de que es bueno lo que hace (Biblia Castillian).

O, por ejemplo, una persona piensa que algunos días debían reservarse como santos y otro piensa que cada día es casi como cualquier otro. Hay buenas razones de cualquier manera. Por lo tanto, cada persona es libre de seguir las convicciones de su conciencia (The Message).

MacArthur escribió: "Hace diferencia entre días. A pesar de que ya no era necesario para Dios, el creyente judío débil se veía obligado a observar el sábado y otros días especiales asociados con el judaísmo (cf. Ga 4: 9-10). Por otro lado, los gentiles débiles querían separarse de los días especiales de las festividades relacionadas con su antiguo paganismo debido a su inmoralidad y la idolatría."

Vemos que dos tipos de personas hacían diferencia entre los días: los creyentes judíos débiles y los creyentes gentiles débiles.

El judío débil no podía disfrutar de su libertad en Cristo porque estaba atado a su religión judaica. Es por eso que no solo colocaban énfasis en el sábado, sino en las fiestas, la circuncisión y la ley. Ese mismo espíritu están hoy día los mesiánicos y también iglesias como la adventista.

Ellos colocan el sábado con una dimensión que no tiene y presionan a los creyentes para hacer lo mismo.

El otro grupo de personas son los débiles en la fe, que se horrorizan cuando los cristianos celebran la llamada semana santa o la navidad. O los que dicen que está mal reunirse en domingo pues esa es el día de la iglesia católica.

No se dan cuenta que esos días no son nada, no tienen ningún valor espiritual.

Finalmente, Dios no nos condena si guardamos el sábado o el domingo, como termina el pasaje: "Proceda cada uno plenamente convencido de lo que cree, conforme a su propia opinión y al dictamen de su propia conciencia."

Como dice la primera parte del siguiente verso: "El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace."

Si sabemos que estamos haciendo las cosas para el Señor, no importa el día que lo adoremos, lo importante es que nuestra conciencia esté limpia, sabiendo que lo hago para Él.

Por eso, mi conciencia me muestra claramente que no importa el día que adore al Señor porque todos mis días son para Él y lo puedo adorar en cualquier momento.



viernes, 25 de marzo de 2016

Estamos Identificados con Cristo

IDENTIFICACIÓN


Por "Identificación" queremos decir que Dios nos identificó con Cristo en Su Obra Completa en la Cruz (muerte, sepultura, resurrección) El Diccionario Webster's Collegiate dice que identificar significa "hacer idéntico, considerar o tratar como lo mismo". Dios nos consideró muertos con Cristo, sepultados y resucitados con Él. Esta Identificación de nosotros con Cristo está basada en dos hechos:

1) Jesús fue nuestro Sustituto, actuando en nuestro lugar, de modo que lo que Él hizo fuese puesto a nuestro crédito. "Dios puso Su Amor por nosotros más allá de toda duda por el hecho de que Cristo murió a nuestro favor cuando aún éramos pecadores" Romanos 5:8 (20th Century N.T.). Lo que Él hizo fue puesto a nuestra cuenta, debido a que fue hecho por nosotros (a nuestro favor).

2 Corintios 5:14 dice: "Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron."

Veamos otras versiones:

(Weymouth) Porque el amor de Cristo nos vence, siendo ésta la conclusión a la cual hemos llegado -- que habiendo muerto Uno por todos, Su muerte fue la muerte de ellos.

(Good News) Estamos gobernados por el amor de Cristo, ahora que reconocemos que un hombre murió por cada uno, lo cual significa que todos ellos comparten Su muerte.

(W.T.) Porque el amor que el Cristo tiene nos obliga, porque esto es lo que hemos juzgado, que un hombre murió por todos; así pues, todos habían muerto.

(Way) ... a esta conclusión hemos llegado -- Uno murió por causa de todos: en Él todos ellos murieron.

(Conybeare) ... si uno murió por todos, entonces todos murieron en Él.

(Jordan) ... En un sentido, entonces, todos nosotros morimos cuando Él murió por todos. 

(Laubach) ...Sabemos que Cristo murió por todos nosotros. Así nuestro viejo yo
murió con Él...

2 Corintios 5:19 dice que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

Veamos otras versiones:

(Amplified) Fue Dios (personalmente presente) en Cristo, reconciliando y restaurando al mundo al favor con Él mismo, no tomando en cuenta ni manteniendo en contra [del hombre] sus transgresiones [pero cancelándolas]; y encomendándonos a nosotros el mensaje de reconciliación -- de la restauración al favor.

(Wand) Aquel ministerio está basado en el hecho de que Dios estuvo en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, borrando el balance de débito de nuestras transgresiones y estableciendo Su reconciliación a crédito de nuestra cuenta.

(W.T) A saber, que Dios mediante Cristo estaba reconciliando consigo mismo a un mundo, no imputándoles sus ofensas, y ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación.

2) Jesús se volvió exactamente lo que nosotros éramos en el espíritu, así que Dios lo vio a Él como siendo nosotros. Él fue tratado como si fuésemos nosotros. Fuimos identificados con Él.

2 Corintios 5:21 dice: Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Veamos otras versiones:

(Translator's N.T.) ...Dios lo hizo hacerse el pecado mismo a nuestro favor...

(Good News) ...Dios lo hizo compartir nuestro pecado...

(Jerusalén) Por nuestra causa Dios convirtió en pecado al que era sin pecado..

(New English) ... Dios lo hizo uno con la pecaminosidad de los hombres...

(Knox) ...Dios lo hizo pecado por nosotros...

(Wade) A Aquél que no tenía familiaridad con el pecado, Dios por nuestra 
causa lo trató como la encarnación del pecado...

(Living Bible) Porque Dios tomó al Cristo sin pecado y derramó dentro de Él nuestros pecados.....

En Isaías 53:9 dice: "Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte" (Hebreo: plural, "muertes").

En Mateo 27:46 dice: "Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"

Estuvimos muertos en pecados (Efesios 2:1,5). Jesús se volvió pecado y murió en espíritu, volviéndose exactamente como nosotros éramos.

Fui crucificado con Cristo.

En Gálatas 2:20 dice: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."

(Jerusalén) He sido crucificado con Cristo, y yo vivo ahora no con mi propia vida sino con la vida de Cristo que vive en mí. La vida que ahora vivo en este cuerpo la vivo en fe: fe en el Hijo de Dios que me amó y se sacrificó a Sí mismo por mi causa.

(Diaglott) He sido crucificado juntamente con Cristo...quien me amó aún hasta entregarse Él mismo a mi favor

(Way) Sí, he compartido la crucifixión del Mesías. Yo estoy viviendo de verdad, pero no soy yo el que vive, es el Mesías cuya vida está en mí...

(W.T.) Estoy fijado en el madero junto con Cristo. Ya no soy yo el que vivo, antes bien, es Cristo el que vive en unión conmigo. En verdad, la vida que ahora vivo en carne la vivo por la fe que es para con el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.

(Laubach) ...Cristo me tomó con Él a la cruz, y yo morí allí con Él.

(Marshall) Con Cristo he sido co-crucificado...

(ASV, NASV, RSV, NEB, NIV, Amplified, 20th Century, Williams, Worrell, Bible Union, muchas otras) He sido crucificado con Cristo...

(Beck) Fui crucificado con Cristo...

Fui crucificado con Cristo. Mi viejo hombre fue crucificado con Él. Cristo tomó mi viejo hombre a la cruz con Él, y yo morí allí con Él. La cruz fue la manera de Dios de deshacerse del viejo "yo". Fui crucificado con Él, sin embargo, yo vivo; pero no el viejo "yo", sino que Cristo vive en mí. Cristo vive en mí. Yo vivo por fe en el Hijo de Dios. Yo ando por fe, no por vista. Yo gobierno mi vida por fe en la Palabra de Dios y por lo que Él dice que yo soy y por lo que Él dice que yo tengo en Cristo.

En Gálatas 6:14 dice: "Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo."

(Norlie) ... En ella el mundo ha sido crucificado para mí, y yo he sido crucificado al mundo.

(W.T.) ...mediante quien el mundo ha sido fijado en un madero para mí, y yo para el mundo. 

(RSV, NASV, NIV, Williams, Amplified, 20th Century, Marshall, Berkeley, Barclay, Moffatt, otras) ...el mundo ha sido crucificado para mí...

Fui crucificado con Cristo. Por Su cruz he sido crucificado al mundo y el mundo me ha sido crucificado. Estoy en el mundo pero no soy de este mundo. El mundo no me puede engañar ni dominar. (La cruz con su vergüenza y reproche significó separación absoluta del mundo -- de su encanto y falsedad). He sido crucificado al mundo con Cristo.

Romanos 6:6 dice: "Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado."

(Way) Esto reconocemos, que nuestro viejo hombre fue clavado a Su cruz con Él, de modo que el cuerpo, el cual fue el instrumento del pecado, pueda ser hecho impotente para el mal, para que no podamos más ser esclavos del pecado.

(20th Century) Porque debemos reconocer el hecho de que nuestro viejo hombre fue crucificado con Cristo, de modo que nuestro cuerpo pueda cesar de estar bajo la tiranía del pecado, para que no más seamos esclavos del pecado.

(Translator's N.T.) Esto sabemos, que nuestro antiguo hombre fue crucificado con Él de modo que nuestro hombre pecaminoso pueda ser destruido y no más seamos esclavos del pecado.

(W.T.) Porque sabemos que nuestra vieja personalidad fue fijada en el madero con [Él], para que nuestro cuerpo pecaminoso fuera hecho inactivo, para que ya no sigamos siendo esclavos del pecado.

(Good News) Y sabemos que nuestro viejo hombre ha sido puesto a muerte con Cristo en Su cruz, de modo que el poder del hombre pecaminoso pudiese ser destruido...

(Amplified) ... nuestro viejo (no renovado) hombre fue clavado a la cruz con Él de modo que [nuestro] cuerpo, el cual es el instrumento del pecado pudiese ser hecho inefectivo e inactivo para el mal...

(Jordan) ... para que la vieja naturaleza pecaminosa pudiese ser aniquilada, y nosotros no necesitemos más ser adictos al pecado.

(Letchworth, Noli) ... nuestro vieja naturaleza fue crucificada...

(Knox) ... nuestra antigua naturaleza ha sido crucificada con Él...

(ASV, NASV, NIV, Marshall, Young, Norlie, Centenary, otras) ... fue crucificada...

(Moffatt, NEB, Fenton) ... ha sido crucificada...

Mi viejo hombre ya fue crucificado con Cristo. Mi viejo ser fue crucificado con Él. Mi vieja naturaleza fue crucificada con Él. La vieja persona que yo solía ser fue clavada a la cruz con Él. Soy un nuevo hombre, un nuevo ser, una nueva creación. Mi naturaleza pecaminosa ha sido aniquilada. Ya no soy más adicto al pecado. Mi cuerpo no es más el instrumento del pecado. Mi cuerpo ha sido hecho impotente e inactivo para el mal. No soy más un esclavo del pecado. La tiranía del pecado sobre mí ha sido rota. Mi viejo hombre, mi viejo ser, mi vieja naturaleza, fue crucificada con Cristo. Yo conozco, reconozco y acepto el hecho de que mi viejo hombre fue crucificado con Cristo. El viejo (pon tu nombre) fue Crucificado con Cristo.


jueves, 24 de marzo de 2016

LA CRUCIFIXIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA MÉDICO

LA CRUCIFIXIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA MÉDICO

(Dr. C. Truman Davis)


Hace algunos años me interese en los aspectos físicos de la pasión o sufrimiento de Jesucristo cuando leí un relato de la crucifixión en el libro de Jim Bishop "El día en que murió Cristo".

De pronto comprendí que había tomado la crucifixión mas o menos por sentado todos estos años -que me había endurecido al horror, al familiarizarme muy livianamente con los tétricos detalles.

Finalmente se me ocurrió que como medico, ni siquiera sabia en verdad la causa inmediata de la muerte de Cristo.

Los escritores del evangelio no son de mucha ayuda en este sentido.

Como la crucifixión y los azotes eran tan comunes en los tiempos en que ellos vivían, sin duda consideraban que una descripción detallada era innecesaria.

Por ese motivo solo tenemos las breves palabras de los evangelistas.

"Pilatos...entrego a Jesús después de azotarle, para que fuese crucificado." (Marcos 15:15)

A pesar del silencio del relato del evangelio sobre los detalles de la crucifixión de Cristo, muchos han examinado este tema en el pasado.

En mi estudio personal del hecho desde el punto de vista medico, estoy en deuda especialmente con el Dr. Pierre Barbet, cirujano francés que hizo investigaciones históricas y experimentales y escribió extensamente sobre el tema.

El intento de examinar el infinito sufrimiento físico y espiritual del Hijo de Dios encarnado al efectuar la redención por los pecados del hombre caído, esta mas allá del alcance de este articulo.

Sin embargo, los aspectos fisiológicos y anatómicos de la pasión del Señor se pueden examinar con cierto detalle.

¿Que fue lo que el cuerpo de Jesús de Nazaret en verdad soporto durante esas horas de tortura ?


EL MÉTODO DE LA CRUCIFIXIÓN

Aparentemente el primer uso que se conoce de la crucifixión fue entre los persas. Alejandro y sus generales introdujeron la practica al mundo mediterráneo, a Egipto y a Cartago. Los romanos evidentemente aprendieron la técnica de los cartaginenses y, como ocurrió con casi todo lo que los romanos hicieron, rápidamente desarrollaron un alto grado de eficiencia y habilidad en ejecutarlo.

En la literatura antigua se describen varias innovaciones y modificaciones. Solo unas pocas tienen alguna importancia aquí. La porción vertical de la cruz, o "stipes", podía tener el travesaño o "patíbulo" colocado dos o tres pies debajo de la parte superior . Esta es la que consideramos hoy como el formato típico de la cruz, llamada cruz latina.

La forma común usada en tiempos de Jesús era la cruz "tau", con forma de "T". En esta cruz el patíbulo se ubicaba en una ranura en lo alto del madero vertical. Hay excelente evidencia arqueológica de que fue en este tipo de cruz que crucificaron a Jesús.

El madero vertical generalmente permanecía enterrado en el lugar de ejecución. El condenado era obligado a cargar el patíbulo, que aparentemente pesaba 50 Kg., desde la prisión hasta el lugar de ejecución. Sin tener ninguna prueba histórica o bíblica, sin embargo, los pintores del medioevo y del renacimiento nos han dado una imagen de Cristo cargando toda la cruz. Muchos pintores y escultores de crucifijos también cometen el error de mostrar los clavos atravesándole las palmas de las manos.

Los relatos históricos de los romanos y el trabajo experimental han demostrado que los clavos eran clavados entre los pequeños huesos de las muñecas. Los clavos a través de la palma de la mano cortarían y se safarian entre los dedos, al sostener el peso de un cuerpo humano. Esta mala interpretación pudo haber venido de un error de comprensión en las palabras de Jesús a Tomas: "Mira mis manos".

Los anatomistas antiguos y modernos, sin embargo, siempre han considerado que la muñeca es parte de la mano.


GETSEMANI

De los diversos aspectos del sufrimiento inicial, el que es de particular interés fisiológico es el sudor de sangre. Es interesante notar que el medico -San Lucas- es el único evangelista que menciona este acontecimiento. Dice: "Y estando en agonía, oraba mas intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caian hasta la tierra." (22:44)

Aunque es muy raro, el fenómeno de la hematidrosis o sudor de sangre, esta bien documentado.

Bajo una gran tensión emocional los frágiles capilares de las glándulas sudoríparas se rompen mezclándose así el sudor con la sangre. Este proceso de por si podría haber producido marcada debilidad y posiblemente una conmoción.

Aunque la traición y arresto de Jesús son porciones importantes de la historia de la pasión, el próximo suceso en la narración, que es significativo desde una perspectiva medica es su juicio ante el sanedrín y Caifas, el Sumo Sacerdote. aquí se le infligió el primer trauma físico: un soldado le propino una bofetada por permanecer en silencio cuando Caifas lo interrogaba.

Ddespués, los guardias del palacio le colocaron una venda en los ojos y burlonamente lo provocaron con palabras groseras a que los identificara al pasar cada uno delante de el, lo escupieron y le dieron golpes en el rostro.


ANTE PILATO

Temprano por la mañana, magullado y amoratado, deshidratado y exhausto por una noche en vela, llevaron a Jesús de un lado al otro de Jerusalén, al pretorio, que estaba en el fuerte Antonia -el asiento del gobierno del Procurador de Judea- Poncio Pilato.

Estamos familiarizados con la decisión de Pilato de tratar de pasarle la responsabilidad a Herodes Antipas, el Tetrarca de Judea. Aparentemente Jesús no sufrió ningún maltrato físico a manos de Herodes y fue devuelto a Pilato, quien, en respuesta al clamor de la plebe, da la orden de que Barrabas fuera soltado y condeno a Jesús a ser azotado y crucificado.

Los judíos tenían una antigua ley que prohibía mas de 40 azotes. Los fariseos, que siempre se aseguraban que la ley fuese estrictamente observada, insistían en que se administraran solo 39 azotes; en la eventualidad de un error en recuento, se aseguraban permanecer dentro de la ley.

El prisionero era despojado de sus ropas y sus manos atadas a un poste por encima de la cabeza. El legionario romano se adelantaba con el "flagelo" en su mano. Este era un látigo corto con varias lonjas de cuero con dos bolitas de plomo cerca del final cada una. El pesado látigo se descargo con toda la fuerza una y otra vez sobre los hombros, espalda y piernas de Jesús.

Al principio las lonjas con peso adicional solo le cortaban la piel.

Luego, al continuar los golpes, cortaban mas profundamente dentro del tejido subcutáneo, produciendo primero una herida sangrante de los capilares y venas de la piel y finalmente la sangre brotaba abundantemente de arterias de las capas musculares más profundas.

Las bolitas de plomo primero le produjeron grandes y profundos hematomas o marcas que cos los siguientes azotes se abrieron.

Finalmente la piel de la espalda colgaba en largas lonjas y toda el área era una masa irreconocible de tejido desgarrado que sangraba.

Cuando el centurión que estaba a cargo determinaba que el prisionero estaba casi muerto, detenía los azotes.


BURLA

El desfalleciente Jesús fue luego desatado y dejado caer como un fardo en el empedrado mojado con su propia sangre. Los soldados vieron a este judío provinciano que pretendía ser rey como un hazmerreír.

Le arrojaron un manto sobre los hombros y le pusieron una vara en la mano por cetro. Aun necesitaban una corona para hacer su parodia completa.

Utilizaron ramitas flexibles llenas de largas espinas y las trenzaron formando una tosca corona. La colocaron a presión en su cuero cabelludo y nuevamente sangro abundantemente, cuando las púas perforaron el propio tejido vascular.

Después de burlarse de Él y abofetearle, los soldados le arrebataros la vara de la mano y le golpearon en la cabeza incrustando las púas mas profundamente en su cuero cabelludo.

Finalmente se cansaron de su diversión sadistica y le quitaron con violencia el manto de la espalda.

El manto ya se había adherido a los coágulos de sangre y suero de las heridas y al ser quitado como cuando un vendaje quirúrgico se quita al descuido, le causo un dolor insoportable y las heridas comenzaron a sangrar otra vez.


GÓLGOTA

El pesado patíbulo de la cruz fue atado sobre sus hombros.

La procesión del condenado Cristo, dos malhechores y el piquete de ejecución de soldados romanos encabezados por un centurión comenzó su lenta marcha por la ruta que hoy conocemos como "La Vía Dolorosa".

A pesar de los esfuerzos de Jesús para caminar erguido, el peso del madero junto con el espasmo producido por la perdida de sangre era demasiado.

Tropezó y cayo clavándosele el tosco madero en la piel lacerada y músculos del hombro. Trato de levantarse pero los músculos humanos habían sido llevados mas allá de su tolerancia.

El centurión, ansioso de proseguir con la crucifixión, eligió a un fornido africano del norte que miraba -Simón de Cirene- para llevar la cruz.

Jesús lo seguia sangrando aun y transpirando el frió y pegajoso sudor del espasmo.

La marcha de unos 600 metros desde el Fuerte Antonia al Gólgota fue finalmente completada y el prisionero volvió a ser desnudado excepto por el taparrabo que se les permitía a los judíos.

Comenzó la crucifixión: se le ofreció a Jesús vino mezclado con mirra, una suave mezcla analgésica para aliviar el dolor. Rehusó la bebida.

A Simón se le ordeno dejar el patíbulo en el suelo y derribaron a Jesús de espaldas con sus hombros contra la viga.

El legionario le palpo la hendidura por delate de la muñeca y perforo con un pesado clavo cuadrado de hierro forjado la muñeca clavándolo en la madera.

Se paso rápidamente al otro lado y repitió la operación, cuidando de no extender demasiado el brazo permitiéndole cierta flexión y movimiento.

El patíbulo era luego alzado y calzado al tope del madero vertical y el "titulo" donde se leía "Jesús de Nazaret, Rey de los judíos", fue clavado en su lugar.

El pie izquierdo era presionado hacia atrás contra el derecho.

Con ambos pies extendidos con los pies hacia abajo, se clavaba un clavo a través de ambos arcos dejando las rodillas flexionadas moderadamente.

La victima estaba ahora crucificada.


EN LA CRUZ

Cuando Jesús lentamente se deslizo hacia abajo hasta colgar, con el mayor peso depositado en los clavos de las muñecas, un dolor ardiente agudísimo se disparo a lo largo de los dedos y hacia arriba por los brazos hasta explotar en el cerebro.

Los clavos de las muñecas presionaban los nervios medios que son fibras nerviosas troncales que atraviesan el centro de la muñeca y de la mano.

Al empujarse hacia arriba para evitar este tormento por estiramiento, colocaba todo su peso sobre el clavo que atravesaba los pies.

Nuevamente se producía una agonía de dolor ardiente al desgarrar el clavo los nervios entre los huesos metatarcicos de los pies.

A este punto se producía otro fenómeno: al fatigarsele los brazos grandes oleadas de calambres le pasaban por los músculos engarrotandolos en profundo dolor punzante que no cedia.

Con estos calambres se producía la incapacidad de impulsarse hacia arriba.

Al colgar de los brazos los músculos pectorales, grandes músculos del pecho, se paralizaban y los músculos intercostales, pequeños músculos entre las costillas, no podían actuar.

Se podía inhalar aire a los pulmones pero no se podía exhalar. Jesús luchaba por elevarse para tener al menos un pequeño respiro.

Finalmente el nivel de dióxido de carbono de los pulmones y del torrente sanguíneo aumentaba y los calambres se atenuaban parcialmente.

En forma espasmódica Jesús podía elevarse hacia arriba para exhalar e inhalar oxigeno vivificante.

Fue sin duda en estas ocasiones que pronuncio las siete breves oraciones que fueron registradas.

La primera mirando a los soldados romanos jugándose su manto de una sola pieza a los dados:

"Padre perdónalos porque no saben lo que hacen"

La segunda al malhechor penitente:

"Hoy estarás conmigo en el paraíso"

La tercera, mirando a Maria su madre dijo:

"Mujer, he ahí tu hijo"

Y luego, vuelto hacia el aterrorizado adolescente Juan, traspasado de dolor-el amado apóstol Juan- dijo:

"He ahí tu madre"

El cuarto clamor es el comienzo del Salmo 22:

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"

Sufrió horas de dolor ilimitado, ciclos de calambre que producían desgarradoras torceduras, asfixia parcial intermitente y dolor ardiente al desgarrársele tejido de su espalda lacerada debido a su movimiento hacia arriba y hacia abajo contra el rugoso madero de la cruz.

Después empezó otra agonía: un dolor profundo como si se le hundiera el pecho, mientras el pericardio -la bolsa que rodea el corazón-, lentamente se llenaba de suero y comenzaba a comprimir el corazón.

La profecía del Salmo 22: 14 se estaba cumpliendo:

"Soy derramado como agua y todos mis huesos están descoyuntados; mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis vísceras."


MUERTE

Todos estamos familiarizados con los detalles finales de la ejecución de Jesús. 

Para que no se profanase el sábado, los judíos solicitaron que se diera fin a los condenados y fueran sacados de las cruces. 

El método común de terminar una crucifixión era por "crurifragio" (cruris: piernas y fragere: romper) o sea la fractura de los huesos de las piernas. 

Esto le impedía a la victima empujarse hacia arriba y la tensión de los músculos del pecho no se podía aliviar: la asfixia sobrevenia con rapidez. 

Las piernas de los dos malhechores fueron fracturadas, pero cuando los soldados se acercaron a Jesús vieron que esto era innecesario.

Aparentemente para asegurarse doblemente de que estaba muerto, el legionario le clavo la lanza entre las costillas hacia arriba a través del pericardio llegando al corazón. 

Juan 19: 34 dice: "Inmediatamente brotaron sangre y agua". 

De modo que se produjo un escape del fluido acuoso de la bolsa que rodea el corazón y la sangre del interior del corazón. 

Esta es una evidencia post-mortem bastante concluyente de que Jesús murió, no de la muerte común de crucifixión -por asfixia- sino de falla cardiaca, debido al espasmo y compresión del corazón por el liquido acumulado en el pericardio.


RESURRECCIÓN

En estos hechos hemos dado un vistazo al colmo de la maldad que el hombre puede exhibir contra su prójimo y hacia Dios. 

Esta es una horrible visión y probablemente nos deje desanimados y deprimidos.

Pero la crucifixión no fue el fin de la historia. 

Cuan agradecidos podemos estar de que tenemos una continuidad -un vistazo a la infinita misericordia de Dios para con el hombre- el don de la redención, el milagro de la resurrección y la expectativa de la mañana de Pascua.

sábado, 19 de marzo de 2016

La Gracia y el Pecado

La Gracia y el Pecado


Hace años una pastor amigo mío decía que no se debía predicar de la justicia de Dios (justificación) porque era darle licencia para pecar a la gente, y usaba el ejemplo de una hermana que se aprovechaba de esa verdad para vivir una vida licenciosa.

Lo curioso es que después de 30 años se utiliza ese mismo argumento para hablar del pecado y la gracia de Dios.

Dicen: "El enseñar de la gracia de Dios es darle a la gente licencia para pecar."

El mismo argumento se lo dijeron a Pablo, cuanto más a nosotros el día de hoy.

En Romanos 3:8 dijo: "¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes?"

Como dice mi Pastor Jim Andrews: "La enseñanza de la gracia de Dios muestra lo que hay en el corazón del hombre."

Pero la verdad es que los cristianos no necesitan una licencia para pecar, en mis casi 36 años de creyente he visto que los creyentes pecan sin necesidad de ella. Lo he visto en toda clase de iglesias y denominaciones.

Pablo nos dice respecto a la gracia y el pecado en Romanos:

Romanos 6:1-2
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?
2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

La gracia de Dios siempre es abundante para nosotros pero eso no es una excusa para pecar; no podemos echarle la culpa a la gracia ni a ninguna otra doctrina bíblica de nuestras decisiones en la vida.

La gracia hace algo diferente en cuanto al pecado, todo lo contrario a una licencia:

Tito 2:11-14
11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

La gracia nos enseña a renunciar al pecado y vivir de manera correcta en este mundo.

Así que no le estemos echando la culpa a la gracia del pecado porque lo que en realidad hace es darnos solución para el pecado.