viernes, 18 de abril de 2014

Como el agua en una olla hirviendo

Como el agua en una olla hirviendo


No sean ociosos ni perezosos sino celosos, cuidadosos, diligentes, esforzados, incansables y solícitos en la actividad y el trabajo, ardientes, dispuestos y fervientes en el espíritu, siendo siempre prontos y constantes en el servicio del Señor.
- Romanos 12:11 (Biblia Expandida de Fe)

En este pasaje vemos cual debe ser la actitud que debemos tener como creyentes en el Señor, siempre viviendo en el fuego del Espíritu Santo.

La palabra perezoso en este versículo significa: "Dejar las cosas para después, sentirse reacios, ser lentos, vacilar."

Esta palabra me recuerda a una palabra moderna, "procrastinar".

La procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables. 

De esto nos habla este pasaje, no perdamos el tiempo con las cosas menos importantes, todo lo contrario, el caminar con Cristo es lo suficientemente valioso como para hacerlo fervientemente con entusiasmo y cuidado. 

Mantengámonos en fuego con el Señor, debemos permitirle al Espíritu Santo obrar en nuestras vidas de tal manera que sea como el agua vaporosa que sale de una olla que está hirviendo por estar bajo el fuego.

Mucha gente le llama a eso el primer amor, nunca debemos perderlo, debemos seguir toda la vida con ese entusiasmo y fuego con el cual empezamos nuestro caminar en Cristo.

Mientras más avancemos en el Señor hagámoslo ardientemente porque elSeñor tiene cosas grandes para cada uno de nosotros.






martes, 8 de abril de 2014

El Centro de Atención

El Centro de Atención


... en cuanto a honra, estimándose, respetándose y prefiriéndose los unos a los otros 
- Romanos 12:10 - Biblia Expandida de Fe

Wuest nos dice que la palabra "honra", una valoración por el cual el precio es fijado, la deferencia, reverencia, veneración, el honor." Por lo tanto, la palabra significa " el respeto mostrado a otro que se mide por la evaluación de uno hacia los otros." 

Si debemos evaluar a los demás para mostrarles respeto, ¿cual debe ser nuestra medida de valoración?

MacArthur nos dice: "Demostrar el genuino aprecio y admiración por los demás creyentes poniéndolos primero."

Nuestra valoración nunca debemos ser nosotros mismos sino siempre debe ser poniendo a nuestros hermanos en Cristo antes que nosotros.

Barnes nos explica un poco más: "La palabra "prefiriendo" significa ir antes, dirigir, dar ejemplo. Por lo tanto, mostrando respeto mutuo y honra, deben esforzarse en sobresalir; no para ver quién puede obtener más honra sino quien puede otorgar o manifestar más respeto."

Entonces, si en algo vamos a sobresalir es en esforzarnos en dar mayor respeto a nuestros hermanos en Cristo.

Eso quita todo orgullo de nosotros ya que ya no somos nosotros el centro de atención sino nuestros amados hermanos en Cristo.



lunes, 7 de abril de 2014

Como Hermanos de Sangre

Como Hermanos de Sangre


El amor debe ser auténtico, genuino, real y sincero, sin fingimiento ni hipocresía ni siendo una simple apariencia externa; rechazando y aborreciendo lo que es malo, firmemente adheridos y aferrados a lo que es bueno.

Ámense los unos a los otros recíprocamente con un verdadero y profundo amor fraternal (como hermanos y hermanas); en cuanto a honra, estimándose, respetándose y prefiriéndose los unos a los otros.
- Romanos 12:9-10 (Biblia Expandida de Fe)

En estos dos versículos nos muestra cual debe ser la actitud que debemos tener entre nosotros.

Vemos que se utilizan dos palabras griedas para amor en estos versículos; en el 9 AGAPE, que es la clase de amor de Dios que fue derramada en nosotros por el Espíritu Santo.

Romanos 5:5
5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 

Ese amor, es el mismo amor AGAPE de Dios, y ya está en nosotros por ser de Cristo.

La otra que vemos en el 10 es PHILEO y que es el amor entre hermanos.

El tema general de estos dos versículos es el amor que debemos tener los creyentes entre nosotros, el cual debe ser como es amor se que tienen los hermanos entre si.

Como creyentes somos una gran familia, tenemos un Padre celestial, un hermano mayor que es Jesucristo y muchos hermanos y hermanas en todo el mundo que como nosotros han nacido de nuevo.

Vemos en estos versículos el amor como actitud del corazón y el amor como relación del alma. Unos es lo que tu eres y otro lo que tu haces.

Romanos 8:29 
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 

Jesucristo fue hecho el primogénito entre muchos hermanos, los cuales somos todos los creyentes en Cristo.

En este pasaje vemos como debemos manifestar ese amor de Dios que tenemos que tenemos en nosotros como creyentes en Jesucristo, el cual Farrar lo describe muy bien: "Ama a los hermanos en la fe, como si fueran hermanos de sangre."

Dios nos ha capacitado para amar cuando derramó su amor AGAPE en nosotros así que amemos a nuestros hermanos en Cristo con el amor PHILEO, como si fueran nuestros propios hermanos de sangre.





sábado, 5 de abril de 2014

Los Dones de Función que Hacen Algo

Los Dones de Función que Hacen Algo

Sigamos con nuestra enseñanza acerca de los dones de función.

Como hemos definido anteriormente existen 2 categorías de los dones de función: los que dicen algo y los que hacen algo, en esta ocasión veremos los dones de función que hacen algo.


Teniendo diversos y diferentes dones (aptitudes, capacidades y habilidades), que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor (para realizar nuestra labor dentro del cuerpo); si el don que alguien ha recibido es el de profecía, que profetice en proporción y conforme a la medida de fe que le fue asignada.
Si la gracia que Dios le ha concedido es el diaconado, que es el don de servicio o ministración a otros, que use su don sirviendo y ministrando bien. Si la gracia que ha recibido es el don de maestro, use su don y cumpla su labor dedicándose a la enseñanza y a la doctrina.
Si la gracia que ha recibido es el don de exhortar y predicar, dedíquese a exhortar y animar a los demás; si la gracia que ha recibido es el don de repartir hágalo con generosidad y liberalidad. Si la gracia que ha recibido es el don de presidir, liderar y dirigir, cumpla su responsabilidad con diligencia y con todo esmero; si la gracia que ha recibido es el don de misericordia y de ayudar a los necesitados, hágalo con alegría.
Romanos 12:6-8 (Biblia Expandida de Fe)

Los dones de función que hacen algo son tres tipos de ministerios  que se ocupan de servir en las diversas de la iglesia local a la que pertenecen.

Son cuatro estos dones de función, el don de servicio, el don de repartir, el don de presidir y el don de mostrar misericordia.


EL DON DE FUNCIÓN DE SERVICIO

Si la gracia que Dios le ha concedido es el diaconado, que es el don de servicio o ministración a otros, que use su don sirviendo y ministrando bien
- Romanos 12:7 - Biblia Expandida de Fe 

Acerca del don de función de servicio Wuest nos dice:

"Servir" es diakonia, esta es una de las palabras griegas para siervo. Trench dice que esta palabra representa el siervo en su actividad. Por tanto, la palabra se refiere al que sirve... La palabra "ministerio" está en la esfera. La exhortación es que la persona que presta el servicio debe prestar servicio en el ámbito o esfera en que Dios lo colocó y para el que le dio ese don. Moule dice de esta palabra: "Casi cualquier trabajo excepto el de la expresión inspirada o de milagros se pueden incluir en aquí." Godet dice; "Una actividad de naturaleza práctica ejercida en la acción, no en la palabra."

El que sirve, también conocido como el que ministra, o como se le llama en muchas iglesias el diácono, abarca las diversas áreas de servicio dentro de la iglesia local; donde quiera que haya una necesidad Dios levanta dones de servicio para suplirla.

Hay muchas áreas de servicio en la iglesia y Dios capacita a creyentes para realizarlas.

DON DE FUNCIÓN DE REPARTIR

si la gracia que ha recibido es el don de repartir hágalo con generosidad y liberalidad 
- Romanos 12:8 - Biblia Expandida Fe

La persona que tiene este don tiene una capacidad sobrenatural para conseguir dinero, ya que la labor de su función es repartir; si no tienes dinero no puedes repartirlo.

Otra característica que tiene es un corazón generoso, cuando se levanta una necesidad, él está ahí sin que nadie lo llame, esa es su vida, vive para dar.


DON DE FUNCIÓN DE PRESIDIR

Si la gracia que ha recibido es el don de presidir, liderar y dirigir, cumpla su responsabilidad con diligencia y con todo esmero
- Romanos 12:8 - Biblia Expandida Fe

El don de presidir es el que lidera y dirige.

Como dice Vincent: "El que se coloca al frente. La referencia es a cualquier posición que implica supervisión."

En una iglesia local siempre hay diversos ministerios especializados, y siempre es necesaria una persona que se coloque al frente para poder supervisar que todo marche correctamente y en orden.

Sea la música, los jóvenes, los niños, los consejeros, los ujieres, o cualquier otro grupo dentro de la iglesia siempre se necesita de un líder, y Dios ha hecho esa provisión a través del don de presidir.

Como dice Wuest acerca de la palabra diligencia: "La idea de hacer las cosas sin demora, estar dispuesto, ser diligente, y poner todo el esfuerzo se encuentra en esa palabra." 

El que preside no solo debe depender de su don, debe ejercerlo con un intenso esfuerzo y determinación.

DON DE FUNCIÓN DE MISERICORDIA

si la gracia que ha recibido es el don de misericordia y de ayudar a los necesitados, hágalo con alegría
- Romanos 12:8 - Biblia Expandida Fe

Barnes nos dice aceca de este don: "Calvino dice que es probable que esto se refiera a los que tenían el cuidado de los enfermos y los débiles, los ancianos y los necesitados; no tanto para cubrir sus necesidades por medio de la caridad, sino para atenderlos en sus tribulaciones, y cuidar de ellos."

Vemos que este don va dirigido hacia las personas que tienen necesidades, los enfermos, los débiles, los ancianos, los huérfanos, las viudas, es decir, hacia todo aquel que tiene una necesidad.

Acerca de la actitud que deben tener los que tienen este don Vincent nos dice: "La disposición gozosa, la gracia amable, la afabilidad que llega hasta el punto de la alegría, que hacen que el visitante sea un rayo de sol que penetra en el cuarto del enfermo, y el corazón de afligido."

No vamos con una cara de tristeza y mucho menos de espanto, vamos con alegría, eso nos ayuda también no solo a guardar nuestro corazón sino para ayudar a que el necesitado pueda recibir los que Dios tiene para él.




viernes, 4 de abril de 2014

Los Dones de Función que Dicen Algo

Los Dones de Función que Dicen Algo

Los dones de función de Romanos 12:3-8 podemos definirlos en dos grupos: los que dicen algo y los que hacen algo, en esta ocasión veremos a los que dicen algo.


La gracia que Dios me ha confiado en su bondad (como apóstol) me autoriza también a advertirles y exhortarles a todos y a cada uno de ustedes: que a nadie se le suban los humos a la cabeza y tenga un concepto más alto de sí que el que debe tener; pensando en sí mismo con moderación y estimándose con la medida justa sin ideas exageradas de su propia importancia, conforme al grado y la medida de fe que Dios le ha concedido a cada uno (y los dones y capacidades que Dios les ha repartido, distribuido y entregado).
Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen idéntico oficio, función o modo de actuar (sino que cada uno tiene su propósito específico).
De manera semejante, nosotros, siendo muchos de manera colectiva, formamos un solo cuerpo en Cristo, en el que cada miembro de manera individual y recíproca está unido, pertenece y está conectado al servicio de los demás.
Teniendo diversos y diferentes dones (aptitudes, capacidades y habilidades), que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor (para realizar nuestra labor dentro del cuerpo); si el don que alguien ha recibido es el de profecía, que profetice en proporción y conforme a la medida de fe que le fue asignada.
Si la gracia que Dios le ha concedido es el diaconado, que es el don de servicio o ministración a otros, que use su don sirviendo y ministrando bien. Si la gracia que ha recibido es el don de maestro, use su don y cumpla su labor dedicándose a la enseñanza y a la doctrina.
Si la gracia que ha recibido es el don de exhortar y predicar, dedíquese a exhortar y animar a los demás; si la gracia que ha recibido es el don de repartir hágalo con generosidad y liberalidad. Si la gracia que ha recibido es el don de presidir, liderar y dirigir, cumpla su responsabilidad con diligencia y con todo esmero; si la gracia que ha recibido es el don de misericordia y de ayudar a los necesitados, hágalo con alegría.
Romanos 12:3-8 (Biblia Expandida de Fe)

Los dones de función que dicen algo son tres tipos de ministros locales en la iglesia local que comparten la Palabra: el que profetiza, el que enseña y el que exhorta.

EL DON DE FUNCIÓN DE PROFECÍA

si el don que alguien ha recibido es el de profecía, que profetice en proporción y conforme a la medida de fe que le fue asignada
- Romanos 12:6  (Biblia Expandida de Fe)

No es fácil definir este don porque no es el don ministerial de Profeta de Efesios 4, ni tampoco el don del Espíritu de Profecía de Romanos 12 y 14.

Recordemos que los dones de función son gracias especiales que Dios coloca sobre personas para tomar su posición de servicio dentro de la iglesia local.

La versión Schökel y Mateos dice: "si es el hablar inspirado"

Vine nos dice que profecía significa la proclamación de la mente y el consejo de Dios.

Wesley Center Online lo define el don de función de profecía así: "Pablo lo define en 1 Corintios 14:3, como 'hablar a los hombres para edificación, exhortación y con­solación'. Más que predecir, profetizar significa compartir la Palabra de Dios con los que necesitan oírla."

El que profetiza es un predicador local cuyo mensaje (a diferencia del maestro que es el que imparte doctrina en la iglesia) es una predicación inspirada para edificar, exhortar o consolar a la iglesia.

El que profetiza también puede moverse en el área de la consejería, ya que tiene la gracia para edificar, exhortar y consolar al que lo escucha. 

Aunque como toda persona que ministra la Palabra debe estudiarla y conocerla, su mensaje siempre tiene un elemento de inspiración. 

EL DON DE FUNCIÓN DE ENSEÑANZA

Si la gracia que ha recibido es el don de maestro, use su don y cumpla su labor dedicándose a la enseñanza y a la doctrina 
- Romanos 12:7 (Biblia Expandida de Fe)

La Biblia Plenitud dice de este pasaje: "Se refiere tanto a aquellos especialmente dotados para escudriñar e instruir en la verdad revelada de la Palabra de Dios, independientemente de la función pública que ejerzan, como a los maestros profesionales."

Este don de función del que enseña no es el don ministerial del maestro de Efesios 4, ya que su campo de trabajo es la iglesia local, no solo su enseñanza es desde el púlpito sino también en la escuela dominical de la iglesia y otros programas locales que requieran de enseñanza.

Dos particularidades vemos en el don de función del que enseña, tiene la capacidad para escudriñar la Escrituras y llegar "al meollo del asunto" para recibir la revelación de la Palabra escrita, pero además tiene la habilidad de poder enseñarla a otros.

Notemos que este don no es una persona que es un maestro profesional sino una persona a la cual Dios dotó con esta habilidad. 

DON DE FUNCIÓN DE EXHORTACIÓN

Si la gracia que ha recibido es el don de exhortar y predicar, dedíquese a exhortar y animar a los demás
- Romanos 12:8 (Biblia Expandida de Fe)

El don de exhortación tiene una doble función, animar a los creyentes para llevarlos a nuevas fronteras en Cristo y llevar a los incrédulos a Cristo. 

Este es el don que tienen los que llamamos predicadores locales. No es el don ministerial del evangelista, pero tiene la habilidad de ganar gente para Cristo y ciertamente todo evangelista empezó como un exhortador (aunque no todo exhortador termina siendo un evangelista).

Otra de la habilidades que tiene es encender el corazón de la iglesia para ir y alcanzar a los perdidos, tiene una gran pasión por las almas.

jueves, 3 de abril de 2014

¿Cual es mi lugar en la iglesia local?

¿Cual es mi lugar en la iglesia local?



Romanos 12:3-8
3 La gracia que Dios me ha confiado en su bondad (como apóstol) me autoriza también a advertirles y exhortarles a todos y a cada uno de ustedes: que a nadie se le suban los humos a la cabeza y tenga un concepto más alto de sí que el que debe tener; pensando en sí mismo con moderación y estimándose con la medida justa sin ideas exageradas de su propia importancia, conforme al grado y la medida de fe que Dios le ha concedido a cada uno (y los dones y capacidades que Dios les ha repartido, distribuido y entregado).
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen idéntico oficio, función o modo de actuar (sino que cada uno tiene su propósito específico).
5 De manera semejante, nosotros, siendo muchos de manera colectiva, formamos un solo cuerpo en Cristo, en el que cada miembro de manera individual y recíproca está unido, pertenece y está conectado al servicio de los demás.

6 Teniendo diversos y diferentes dones (aptitudes, capacidades y habilidades), que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor (para realizar nuestra labor dentro del cuerpo); si el don que alguien ha recibido es el de profecía, que profetice en proporción y conforme a la medida de fe que le fue asignada.
7 Si la gracia que Dios le ha concedido es el diaconado, que es el don de servicio o ministración a otros, que use su don sirviendo y ministrando bien. Si la gracia que ha recibido es el don de maestro, use su don y cumpla su labor dedicándose a la enseñanza y a la doctrina.
8 Si la gracia que ha recibido es el don de exhortar y predicar, dedíquese a exhortar y animar a los demás; si la gracia que ha recibido es el don de repartir hágalo con generosidad y liberalidad. Si la gracia que ha recibido es el don de presidir, liderar y dirigir, cumpla su responsabilidad con diligencia y con todo esmero; si la gracia que ha recibido es el don de misericordia y de ayudar a los necesitados, hágalo con alegría.

Cada creyente tiene un lugar y una función dentro del Cuerpo de Cristo.

A todos nosotros Dios nos ha repartido, distribuido y entregado dones y capacidades específicas para su servicio.

No todos hemos recibido la misma función sino que cada uno tienen una asignación específica que cumplir dentro de su iglesia local.

Así que tenemos diversos y diferentes dones, que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor para realizar nuestra labor dentro de la iglesia local a la cual pertenecemos.

Eso es lo que llamamos los dones de función o de servicio.

En estos dones hay tres categorías que hablan y cuatro categorías que hacen, y definitivamente te encuentras en alguna de ellas.

Los dones de función que hablan son el de profecía, el de enseñanza y el de exhortación.

Los dones de función que hacen son el de servicio, el de repartir, el de presidir y el de hacer misericordia.

En las próximas entradas los estaremos definiendo para ayudarte a encontrar tu lugar. 

martes, 1 de abril de 2014

En Medio de Terremotos y Tsunamis

En Medio de Terremotos y Tsunamis



Hoy me enteré que mis amados hermanos del norte de Chile y del sur del Perú pasaron por un desagradable terremoto de más de 8 grados.

Una cosa sé y es que en medio de un terremoto y de alertas de tsunamis podemos confiar en el cuidado y protección de Dios.

Durante los años, amigos muy queridos me han contado como Dios los ha protegido a ellos y a sus familias en medio de las peores tragedias, y Dios no ha cambiado.

Me acuerdo una canción basada en el Salmo 46 que cantábamos hace años y cuyo coro decía: "No tendré yo temor aunque la tierra tiemble y los montes se trasladen al mar."

Así que no temamos y tengamos confianza, que Dios nos protege y nos cuida.

Les dejo los primeros versículos del Salmo 46:

Salmo 46:1-3
1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, 
 Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 
2  Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, 
 Y se traspasen los montes al corazón del mar; 
3  Aunque bramen y se turben sus aguas, 

 Y tiemblen los montes a causa de su braveza.