martes, 5 de abril de 2016

¿Existe un día especial para adorar a Dios?

Mucha gente hace un gran asunto de este tema; como si fuera una cuestión de estado el día que se debe adorar a Dios.

Los mesiánicos dicen que debemos guardar el shabbat y celebrar las festividades judías. Los adventistas dicen que debemos guardar el sábado pues es el sello de Dios.

Pero que nos dice la Biblia:

Romanos 14:5 (Biblia Expandida de Fe)
5 Igualmente, algunos juzgan que ciertos días son sagrados y tienen una importancia y significado especial, mientras que otros consideran y estiman que todos los días son iguales. Proceda cada uno plenamente convencido de lo que cree, conforme a su propia opinión y al dictamen de su propia conciencia.

Veamos este pasaje en otras versiones de la Biblia:

Para unos hay días buenos y días malos, mientras que para otros todos los días son iguales. Que cada uno, pues, siga su propio parecer (Biblia Latinoamericana).

Hay quienes consideran necesario observar las fiestas judías como días especiales de adoración; y hay quienes dicen que todos los días son iguales porque todos los días pertenecen al Señor. En tales cosas, cada uno debe estar plenamente persuadido de que es bueno lo que hace (Biblia Castillian).

O, por ejemplo, una persona piensa que algunos días debían reservarse como santos y otro piensa que cada día es casi como cualquier otro. Hay buenas razones de cualquier manera. Por lo tanto, cada persona es libre de seguir las convicciones de su conciencia (The Message).

MacArthur escribió: "Hace diferencia entre días. A pesar de que ya no era necesario para Dios, el creyente judío débil se veía obligado a observar el sábado y otros días especiales asociados con el judaísmo (cf. Ga 4: 9-10). Por otro lado, los gentiles débiles querían separarse de los días especiales de las festividades relacionadas con su antiguo paganismo debido a su inmoralidad y la idolatría."

Vemos que dos tipos de personas hacían diferencia entre los días: los creyentes judíos débiles y los creyentes gentiles débiles.

El judío débil no podía disfrutar de su libertad en Cristo porque estaba atado a su religión judaica. Es por eso que no solo colocaban énfasis en el sábado, sino en las fiestas, la circuncisión y la ley. Ese mismo espíritu están hoy día los mesiánicos y también iglesias como la adventista.

Ellos colocan el sábado con una dimensión que no tiene y presionan a los creyentes para hacer lo mismo.

El otro grupo de personas son los débiles en la fe, que se horrorizan cuando los cristianos celebran la llamada semana santa o la navidad. O los que dicen que está mal reunirse en domingo pues esa es el día de la iglesia católica.

No se dan cuenta que esos días no son nada, no tienen ningún valor espiritual.

Finalmente, Dios no nos condena si guardamos el sábado o el domingo, como termina el pasaje: "Proceda cada uno plenamente convencido de lo que cree, conforme a su propia opinión y al dictamen de su propia conciencia."

Como dice la primera parte del siguiente verso: "El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace."

Si sabemos que estamos haciendo las cosas para el Señor, no importa el día que lo adoremos, lo importante es que nuestra conciencia esté limpia, sabiendo que lo hago para Él.

Por eso, mi conciencia me muestra claramente que no importa el día que adore al Señor porque todos mis días son para Él y lo puedo adorar en cualquier momento.