sábado, 28 de enero de 2017

Tu mensaje, mi mensaje, Tu amor radical anunciado al mundo


No hay un amor más grande y radical que él que se expresa en Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Dios, el creador del universo, amó al hombre pecador, totalmente contrario a Él, de una manera tan grande e intensa que dio a Su Hijo Unigénito para morir por nosotros en la cruz.

Este es un mensaje tan glorioso que tiene que ser anunciado a todas las naciones del mundo.

En Romanos 10:13-15 dice: "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!"

El Evangelio está disponible a todos los hombres, pero debe ser anunciado.

En Lucas 10:2 Jesús nos enseño a orar por el mundo perdido: "Y les dio las siguientes instrucciones: «La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos" (Nueva Traducción Viviente).

Durante años he escuchado a la gente orar por los perdidos: "Señor te pedimos que salves al mundo, que salves a la gente de mi país." Oran esperando que Dios haga algo; pero Jesús nos enseñó a orar por obreros para Su cosecha.

¿Quienes son estos obreros?

Jesús mismo nos da la respuesta:

Mateo 28:18-20
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Marcos 16:15-16
15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

Nosotros somos esos obreros, nosotros somos los que anunciamos el radical amor de Dios por la gente.

La cosecha ya esta lista, toma tu lugar como creyente y empieza a anunciar este maravilloso mensaje del amor de Dios a todos los hombres.