sábado, 24 de noviembre de 2007

¿Cómo alcanzar la fe más alta? - Cuarta Parte

Incredulidad Por Desobediencia


Hebreos 3:7-4:6

7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz,

8 No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,

9 Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años.

10 A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, Y dije: Siempre andan vagando en su corazón, Y no han conocido mis caminos.

11 Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo.

12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;

13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

14 Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, 15 entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.

16 ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?

17 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?

18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? 19 Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.

1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.

2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.

4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.

6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia.


Hebreos 4:6 en la Nueva Biblia de los Hispanos dice así: Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquéllos a quienes antes se les anunció las buenas nuevas no entraron por causa de su desobediencia (incredulidad)”.


En este pasaje podemos ver claramente este tipo de incredulidad es por desobediencia.


La desobediencia es no dejarse convencer de que la Palabra de Dios es cierta y por eso tomar la decisión de no hacerla.


Estos versos nos citan lo que pasó en los capítulos 13 y 14 de Números, cuando el pueblo de Israel se negó a obedecer a Dios y entrar en la tierra prometida.


El pueblo de Israel había visto el poder de Dios para sacarlos de Egipto; pasó en seco por el medio del Mar Rojo, bebió agua de la peña y comió el maná, el pan del cielo; de día los protegía la nube y de noche la columna de fuego, no hubo enfermo entre ellos y su ropa no se desgastó. Pero a pesar de eso dijeron: “¿Para que nos trajo Dios aquí? ¿Para que nos maten los habitantes de la tierra prometida? Ojala muriésemos en el desierto; hagámonos capitanes y volvamos a Egipto. Se rehusaron a creer a Dios y murieron en el desierto.


Israel conocía cual era la voluntad de Dios; pero no se dejó persuadir para actuar en ella; prefirieron creer en sus temores que hacer lo que Dios les dijo; y finalmente recibieron lo que temían, murieron en el desierto.


Muchos creyentes son así, conocen la Palabra de Dios pero prefieren creer en sus temores y nunca entran en su “tierra prometida”. Rehúsan hacer lo que la palabra de Dios dice.


Creer es un acto de tu voluntad, tu decides si crees o no la palabra de Dios. La desobediencia también es un acto de tu voluntad, tu decides el rehusarte persuadir. La pelota está en tu cancha.


¿Cuál es la cura para la incredulidad por desobediencia?


1 Samuel 15:22

22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.


Isaías 1:19

19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra.


La cura para la incredulidad por desobediencia es obedecer.