viernes, 16 de julio de 2021

La Autoridad del Creyente - Capítulo 5 - El Día que el Diablo Perdió su Autoridad

Capítulo 5
El Día que el Diablo Perdió su Autoridad

Para saber como es que Satanás perdió su autoridad veamos primeramente como es que la obtuvo y se convirtió en el dios de este mundo.

Ya dijimos anteriormente como es que Satanás recibió la autoridad sobre la tierra.

Lucas 4:5-8
5  Y le llevó el diablo a un alto monte,  y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.
6  Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad,  y la gloria de ellos;  PORQUE A MÍ ME HA SIDO ENTREGADA,  y a quien quiero la doy.
7  Si tú postrado me adorares,  todos serán tuyos.
8  Respondiendo Jesús,  le dijo: Vete de mí,  Satanás,  porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás,  y a él solo servirás.

Veamos el verso 6 en otras versiones:

Nuevo Testamento de Arcas y Fernández
Le dijo: - Yo te daré todo ese poder y la grandeza de esas naciones, porque todo ello me pertenece, y puedo dárselo a quien quiera.

Castilian
Y le dijo: Todo ese poder y toda esa riqueza me pertenecen a mí, y puedo dárselo a quien yo quiera.

La Biblia de las Américas
Y el diablo le dijo: Todo este dominio y su gloria te daré; pues a mí me ha sido entregado, y a quien quiero se lo doy.

Reina Valera Actualizada
Y el diablo le dijo: —A ti te daré toda autoridad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y la doy a quien yo quiero.

El término potestad en la Reina Valera de 1960 es exousia que como hemos visto se traduce como autoridad o poder delegado.

El término entregado es paradidomi que significa: rendirse, ceder, confiar, transmitir, dar, encarcelar, encomendar, enseñar, entregar, exponer, madurar, poner, apresar, transmitir.

Satanás estaba tentando a Jesús diciéndole que podía darle aquello que le había sido entregado como cesión.

Romanos 8:19-23
19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu,  nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Es término vanidad es mataiótes que significa: inutilidad, fugacidad,  depravación, vanidad.

Hablando de este termino Vine dice: Se emplea: (a) de la creación (Romanos 8:20), como no alcanzando los resultados para la que había sido dispuesta, debido al pecado.

Hubo un momento en la historia en el que la creación se salió del propósito para el cual había sido creada debido al pecado.

Ese momento fue la caída de Adán; cuando traicionó a Dios al pecar y entregarle el mundo al diablo.

Dios le había dado la autoridad de la tierra al hombre:

Génesis 1:26-27
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza para que señoree la tierra.

El término señorear es radá; que significa: pisotear, subyugar; (estar) a cargo, consumir, dirigir, dominador, dominar, dominio, enseñorear, mandar, marchar, señoreador, señorear, tomar.

El hombre fue creado para dominar y hacerse cargo del mundo

Salmos 8:4-8
4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?
5 Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra.
6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:
7 Ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo,
8 Las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Dios le dio al hombre la autoridad y el dominio sobre la tierra.

Génesis 2:15-17
15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres,  ciertamente morirás.

Una sola condición tenía el hombre, no comer el árbol del conocimiento del bien y del mal, ya que al hacerlo ellos morirían, tanto física como espiritualmente.

Génesis 3:1-6
1 Pero la serpiente  era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis,  para que no muráis.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

En ese momento vemos como es que el pecado entró al mundo, la serpiente engañó a la mujer, pero, el hombre no fue engañado, el tomó una decisión consciente de rechazar la Palabra de Dios y pecar.

Como consecuencia de esto perdió la autoridad que tenía y se la entregó al enemigo de Dios, al diablo; y al hacerlo la tierra entró en maldición y esclavitud; y el hombre fue echado del paraíso (Génesis 3:7-24).

Ahora que hemos visto como es que el hombre perdió su autoridad veamos como la recuperó.

Efesios 6:12 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
12 Porque no estamos luchando contra hombres de carne y hueso, sino contra las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno.

Efesios 6:12 (Biblia del Pueblo de Dios)
12 Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.

Este ejército con el que nos enfrentamos son ángeles caídos que han sido derrotados y destronados por Jesucristo; es decir, ya no tienen un trono de autoridad donde sentarse, lo han perdido; Jesús está sentado ahora en el trono y nosotros juntamente con Él.

Colosenses 2:11-15
11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;
12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
15 y despojando a los principados y a las potestades,  los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

En este pasaje vemos que para poder hacer que nazcamos de nuevo primero tuvo que despojar a los principados y potestades.

Veamos Colosenses 2:15 en otras versiones:

Biblia al Día
Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.

Biblia Latinoamericana
Les quitó su poder a las autoridades del mundo superior, las humilló ante la faz del mundo y las llevó como prisioneros en el cortejo triunfal de su cruz.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Dios les quitó el poder a los espíritus que tienen autoridad, y por medio de Cristo los humilló delante de todos, al pasearlos como prisioneros en su desfile victorioso.

Biblia Castilian
Y después de derrotar a principados y potestades, y habiéndolos despojado de su poder, los exhibió públicamente en el cortejo triunfal de la cruz.

La Biblia de las Américas
Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El.

Biblia Expandida
Y después de derrotar, desarmar y despojar completamente a los principados y a las potestades, los expuso públicamente a la burla, incorporándolos a su desfile triunfal.

El Diccionario Siglo XXI comenta así este verso:

La palabra de la cruz era un mensaje de esperanza para aquellos que habían vivido con temor a los poderes malignos y sobrenaturales. Estos principados que habían sido poseedores de aquella “acta”, nos habían oprimido. Usando la figura de la procesión triunfal del conquistador en la que los cautivos de guerra eran exhibidos para magnificar la gloria del vencedor, Pablo dice que Dios derrotó y desarmó a los poderes de su autoridad. Al exhibirlos como espectáculo público, él (Dios más bien que Cristo) expuso ante el universo su total impotencia, conduciéndolos “en él” (es decir, “Cristo”, en vez de “en ella”, la cruz) en su procesión triunfal para que todo el mundo pueda ver la grandeza de su victoria.

La frase “en la cruz” en la parte final del verso no se encuentra en el griego y es una mala interpretación del término autos” que significa: “sí mismo, usado de la tercera persona, y de las otras personas: uno mismo, él, él mismo, ella mismo, este mismo, el mismo.”

Es decir, no se refiere de una cosa, como por ejemplo algunos han traducido: “en la cruz”, sino al desfile triunfal que se dio en el momento de la ascensión del Señor Jesucristo que se realizó después de la resurrección; desfile que también se relata en Efesios 4:8.

Efesios 4:8-10
8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.
9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

En este pasaje vemos como es que Jesús se llevó cautiva la cautividad, que era el Seno de Abraham con los santos del Antiguo Testamento que estaban en las partes más bajas de la tierra a la cual incorporó como espectáculo público y en son de burla a los principados y potestades que había desarmado y derrotado.

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Hasta ese momento Satanás tenía las llaves de la muerte y el Hades; por ese motivo tenía cautivo el Seno de Abraham o Paraíso en el Hades, pero en ese momento y luego de la resurrección se lo llevó al Cielo.

Hebreos 2:14
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo,  para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte,  esto es,  al diablo.

Hebreos 2:14 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
14 Y como los miembros de una familia participan de una misma carne y sangre, también Jesús comparte carne y sangre con los hombres. Puede así, con su muerte, reducir a la impotencia al señor de la muerte, es decir, al diablo.

Hebreos 2:14 (Biblia Latinoamericana)
14 Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jesús también experimentó esta misma condición y, al morir, le quitó su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo.

Hebreos 2:14 (Nueva Versión Internacional)
14 Por tanto,  ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza humana para anular,  mediante la muerte,  al que tiene el dominio de la muerte; -es decir,  al diablo.

Vemos que Jesús no solo le quito todo su poder al diablo, lo anuló, lo redujo a la impotencia y lo destruyó (su poder).

El término destruir que usa en la Reina Valera es katargéo; que significa:  estar ó dejar enteramente inmóvil (inútil), inutilizar, invalidar, libre, abolir, acabar, dejar, deshacer, desligar, destruir, perecer, quitar, suprimir.

Satanás no fue aniquilado sino despojado de todo su poder, el poder que tenía sobre la muerte y el Hades ya fue quebrado; ahora Jesús es el que posee las llaves; Jesús es el que tiene la autoridad.

Por eso, cuando nos enfrentamos a Satanás y su ejército nos enfrentamos a enemigos que han sido despojados de poder; cuyo poder se anuló y redujo a la impotencia por causa de Jesús.

Como vimos en Colosenses 2:15, han sido derrotados, despojados y desarmados completamente de su poder; por eso, cuando nos enfrentamos con ellos lo hacemos con la victoria en la mano.

Romanos 8:37
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Somos más que vencedores en Cristo; es decir, Cristo ya peleó la batalla por nosotros y venció, ahora nosotros podemos disfrutar de los beneficios de esa victoria.

Dicen que el campeón del mundo de pesos pesados de boxeo se enfrentó con su rival y lo ganó en 15 asaltos.

Como premio le dieron su cheque por 20 millones de dólares.

Al llegar a casa su esposa lo esperaba y le preguntó: “¿Dónde está mi cheque?” A lo que el boxeador le respondió: “Aquí querida”; y se lo entregó.

¿Quién fue más que vencedor?

El esposo se esforzó y venció a su rival, pero la esposa disfruto de los beneficios de ese triunfo.

Jesús ya venció por nosotros; nosotros ya no tenemos que derrotar a Satanás ni a los demonios, ya han sido vencidos, ya han sido despojados de todo su poder.

En 1 de Pedro podemos ver esto:

1 Pedro 5:8-9
8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

Satanás es solamente un león rugiente, que lo único que busca es paralizarnos para poder derrotarnos.

El león rugiente es el león más viejo de la manada, es tan viejo que ya no tiene dientes, tampoco la velocidad de antes, ya no tiene la capacidad de matar como antes.

Pero si sabe hacer algo, sabe rugir muy fuertemente, y cuando lo hace los animales que lo escuchan quedan paralizados; luego vienen los más jóvenes y matan a la víctima.

Esto es una figura de lo que hace el diablo; nos engaña, nos hace pensar que tiene más autoridad de la que tiene; nos hace creer que no lo podemos vencer.

Pero aquí vemos lo que debemos hacer: resistirlo firmes en la fe.

jueves, 15 de julio de 2021

La Autoridad del Creyente - Capítulo 4 - La Fuente de Nuestra Autoridad


Capítulo 4
La Fuente de Nuestra Autoridad

Nuestra autoridad empieza con la muerte y resurrección de Jesús.

Como vimos anteriormente, para levantar a Jesús de los muertos, Dios utilizó lo que hemos llamado el poder de la resurrección; que es el poder de Dios expresado en 4 palabras:

Efesios 1:19
19  y cuál la supereminente grandeza de su poder (DUNAMIS) para con nosotros los que creemos,  según la operación (ENERGEIA) del poder (KRATOS) de su fuerza (ISJUS).

Efesios 1: 19-20 (Biblia Expandida)
19 y [para que puedan conocer y entender] cuál es la extraordinaria, ilimitada y superabundante grandeza (magnitud) de Su poder inherente para con nosotros los que creemos, según la energía operativa (actividad propia) de Su poderosa fuerza,
20  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales.

En ese momento se desató la más poderosa operación de Poder que se registra en la Biblia.

En esta obra poderosa no solo resucitó a Jesús sino que lo sentó a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero” (Efesios 1:21).

Por eso esta poderosa obra no solo afectaba a las fuerzas demoníacas de esa época sino también a las que estaban por operar en el futuro.

Como dice Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer,  y hoy,  y por los siglos.” Entonces ese mismo poder esta disponible hoy, como lo estuvo ayer y lo estará por siempre.

Veamos 6 palabras de Efesios 1:19: “para con nosotros los que creemos.”

Todo ese poder desatado estaba apuntando hacia nosotros los creyentes; Dios estaba listo para delegarnos ese poder; para conferirnos esa autoridad.

Veamos ahora lo que dice en Efesios 2:1:

Efesios 2:1
1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

Efesios 2:1 (Biblia Castilian 2003)
1 Y a vosotros, que estabais muertos por las culpas y pecados.

Efesios 2:1 (Biblia Jerusalén)
1 Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

Efesios 2:1 (Septuaginta)
1 Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

La frase “él os dio vida” no se encuentra en el griego, sino que fue aumentado por algunos traductores de la Biblia pensando que la oración estaba incompleta; sin darse cuenta estaban diciendo que el Espíritu Santo se había equivocado cuando inspiró a Pablo a escribir de esa manera, para mostrar que con Cristo los creyentes también hemos sido resucitados.

De ahí que la traducción correcta sería: “Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”

Ahora, ¿en donde encontramos el verso que controla este pasaje? En Efesios 1:20 donde dice: “Que ha operado en el Cristo, resucitándole de muertos y sentando a su diestra en los cielos.”

Luego viene un paréntesis hasta el final del capítulo, y luego dice al principio del siguiente capítulo: “Y a vosotros.”

Es decir; de la manera que Cristo, la cabeza, ha sido resucitado, también ha resucitado a la iglesia, su cuerpo.

Vayamos a Romanos 6 para ver como Pablo sigue el mismo pensamiento.

Romanos 6:3-5
3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

Este pasaje no nos está hablando del bautismo en agua sino del bautismo en el cuerpo de Cristo de 1 Corintios 12:13.

1 Corintios 12:13
13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Nos está hablando del nuevo nacimiento.

En el nuevo nacimiento el creyente pasa de muerte a vida y se convierte en una nueva criatura; en ese momento ese poder de resurrección opera en el creyente y hace que su espíritu, que estaba muerto, sea resucitado.

Otra cosa más ocurre:

Efesios 2:4-6
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

No solo nos resucitó sino que nos sentó en los lugares celestiales juntamente con Cristo.

Efesios 2:6 (Biblia Expandida)
6 y nos resucitó juntamente con Él, y también con Cristo Jesús (el Ungido) nos hizo sentar [en compañía de Él] en los cielos (los lugares celestiales).

Wuest nos explica más claramente lo que es sentarse con Cristo:

“Nos hizo sentar” es la traducción de sunkadsizo, que Expositors traduce como: nos sentó (o, nos entronizó) con Él en los cielos, y comenta: “Nos hizo participantes con Él en dignidad y dominio, para que ahora y en anticipación de nuestra futura exaltación, nuestra vida y pensamientos sean levantados a los lugares celestiales donde Él reina”.

Acerca de la frase “en Cristo Jesús”, la misma autoridad dice: “No solo ‘nos sentó con Él’, sino toda la declaración es calificada por esto. Este darnos vida, esta resurrección, este sentarnos con Él toma efecto en tal manera que estamos en Él como nuestro Representante, teniendo nuestra vida y plenitud en nuestra Cabeza.”

La elevación de Cristo junto con su iglesia a los lugares celestiales no tiene otro significado de que somos participantes, es decir, compartimos ahora en este tiempo de la autoridad que hay en Él.

Como estamos sentados juntamente con Él; entonces estamos compartiendo su trono. El compartir su trono significa que participamos de la autoridad que representa.

Por ese motivo podemos ejercer autoridad sobre los poderes demoníacos para que dejen de manipular las mentes de las personas y circunstancias que nos rodean.

Entonces, podemos concluir que la raíz de nuestra autoridad se encuentra en la resurrección y exaltación de Jesucristo.

En Mateo 28:18 Vemos como es que Jesús le confirió la autoridad a los creyentes.

Mateo 28:18 (Nueva Versión Internacional)
18  Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: --Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

Mateo 28:18 (Versión Amplificada)
18 Jesús se acercó, y rompiendo el silencio, les dijo: Se me ha dado toda autoridad (poder para gobernar) en el cielo y en la tierra.

Jesús recibió toda la autoridad para gobernar, y en el verso 19 les dijo: “Id”.

Es decir; como Jesús ya tenía toda la autoridad; y nosotros estamos sentados juntamente con Él en Su trono, en el cielo, también tenemos la misma autoridad que Él tiene.

Jesús la ganó por nosotros, y nosotros estamos juntamente con Él, participando de su trono, entonces también tenemos esa autoridad.

Dios nos ha hecho reyes, con autoridad para gobernar:

Apocalipsis 1:5-6
5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Jesús al salvarnos nos convirtió en reyes, y nos dio la autoridad para reinar.

Romanos 5:17
17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

Romanos 5:17 (Versión Amplificada)
17 Porque si por la transgresión (falta, ofensa) de un solo hombre la muerte reinó por ese uno, ciertamente mucho más reinarán como reyes en vida aquellos que reciben [de Dios] la superabundante gracia (el favor inmerecido) y el regalo gratuito de la justicia [que los pone en posición correcta con Él mismo] por medio de un solo hombre, Jesucristo (el Mesías, el Ungido).

Podemos reinar como un rey lo hace en esta vida.

¿Solo reinaremos cuando estemos en el cielo? ¡No! Reinaremos como reyes en esta vida por medio Cristo Jesús.

Ese es el significado de autoridad. Cualquier cosa que el rey diga es la ley; el rey tiene la autoridad final. Somos participantes de la autoridad que tiene el trono de Cristo.