viernes, 12 de septiembre de 2008

Jesucristo, el Ungido - Parte 5

No solo recibió la unción sino también el poder para hacer las cosas.

Lucas 4:14-21
14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.
15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos.
16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
18 Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos;
19 A predicar el año agradable del Señor.
20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.
21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

En el verso 14 vemos que Jesús “volvió en el poder del Espíritu”.

La palabra poder es dunamis, que significa: “fuerza, poder milagroso (por lo general por implicación un milagro en sí mismo): eficacia, fuerza, impetuoso, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad.”

Jesús entró a la sinagoga y empezó a leer el pasaje de Isaías 61 donde habla acerca de la unción sobre el Mesías.

Isaías 61:1-2
1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;
2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová. . . .

Y luego les dice algo que sacudió a los presentes:

Lucas 4:21 (Nueva Versión Internacional)
21 Y él comenzó a hablarles: “Hoy se cumple esta Escritura en presencia de ustedes."

Jesús les está diciendo: “Yo Soy el Mesías que ustedes están esperando; la unción esta sobre Mí.”

Jesús recibió la unción del Espíritu Santo sin medida para:

1. Para dar buenas nuevas a los pobre.

2. Para sanar a los quebrantados de corazón.

3. Para pregonar libertad a los cautivos.

4. Para dar vista a los ciegos.

5. Para poner en libertad a los oprimidos.

Este es el evangelio que debía predicar el ungido con la plenitud de la unción y el poder del Espíritu Santo.