martes, 26 de agosto de 2008

Jesucristo, el Ungido - Parte 4

Hechos 10:38
38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Vemos 2 cosas en este pasaje, Jesús fue ungido con el Espíritu Santo y con poder para cumplir su ministerio.
Lucas 3:21-22
21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,
22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.
En este pasaje vemos el momento en que Jesús es bautizado en agua, en ese momento también la unción del Espíritu Santo vino a reposar sobre Él.
Juan 3:34
34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.

Juan 3:34 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
34 Porque, cuando habla aquel a quien Dios ha enviado, es Dios mismo quien habla, ya que Dios le ha comunicado plenamente su Espíritu.

Juan 3:34 (Biblia al Día)
34 El enviado de Dios comunica el mensaje divino, pues Dios mismo le da su Espíritu sin restricción.

Juan 3:34 (Biblia del Pueblo de Dios)
34 El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida.

Juan 3:34 (Castilian)
34 Porque el que ha sido enviado por Dios, habla las propias palabras de Dios, pues el Espíritu de Dios está en él sin límite ni medida.
Jesús recibió toda la plenitud del Espíritu Santo; no tenía restricciones, ni límites, ni medidas.

Es por eso como veremos más adelante que Él podía operar en los 5 ministerios sin ningún problema; además vemos todas las manifestaciones del Espíritu Santo en Él, con excepción del don de diversos géneros de lenguas por ser exclusivos del Nuevo Pacto.