domingo, 2 de diciembre de 2012

El Ministerio del Apóstol - Clase 10

Los Dones del Espíritu
“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.” (1 Corintios 12:7-11).
El término griego que se usa para la palabra don es carisma que según W. E. Vine significa: “Don de gracia, don que involucra gracia (caris) de parte de Dios como el dador. Se usa. . . (b) de sus dones a los creyentes por las operaciones del Espíritu Santo en la iglesia.”
Hay cosas que debemos ver en cuanto a los dones.
En primer lugar debemos entender de quien son los dones.
Los dones no son propiedad de la persona, los dones son del Espíritu Santo; la persona es un canal a través del cual los dones se manifiestan.
En segundo lugar debemos entender que el Espíritu Santo y la persona trabajan juntos para la manifestación de los domes.
La persona no es un objeto inanimado a través del cual el don se manifiesta, sino que debe cederse al Espíritu para que los dones puedan manifestarse.
Es una cooperación mutua, el Espíritu es el que da, pero la persona se cede como canal para su manifestación.
En tercer lugar vemos que el Espíritu Santo reparte los dones como quiere.
Mucha gente dice: “Yo tengo tal o cual don y los puedo usar cuando quiero.” Pero esto no es así, los dones son del Espíritu Santo y el los reparte como Él quiere y cuando quiere.
En cuarto lugar vemos que hay diversidad de dones.
En la Biblia se nombran nueve dones del Espíritu o carismas, los cuales vamos a dividir en tres grupos por cuestión de estudio.
Los dones de revelación; que son los dones que nos revelan algo: la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y el discernimiento de espíritus.
Los dones de poder; que son los dones que hacen algo: el don de fe, el don de hacer milagros y los dones de sanidades.
Y los dones de inspiración, que son los dones que dicen algo: la profecía, los diversos géneros de lenguas y la interpretación de lenguas.