lunes, 21 de octubre de 2013

Recibiendo el Poder de Dios - El Don de Lenguas

El Don de Lenguas


En cada lugar que he estado me he encontrado con hermanos que me decían que el don de lenguas no era para todos; y por lo tanto no era necesario que hablen en lenguas.

Esto sucedo porque no entienden la diferencia entre hablar en lenguas y el don de lenguas (ó diversos géneros de lenguas).

La Biblia enseña que aparte de nuestras lenguas privadas de oración hay un “lado público” de las lenguas.

Hemos estado viendo que la gente habla en otras lenguas cuando recibe el Bautismo con el Espíritu Santo.

Pero la Biblia nos habla acerca de un don o “carisma” del Espíritu Santo llamado el don de diversos géneros de lenguas.

Son similares en cuanto a su forma de manifestarse pero diferentes en cuanto a su aplicación.

El hablar en lenguas es para nuestra vida diaria de oración mientras que el don de lenguas sirve para traer un mensaje a la iglesia siempre que venga con su correspondiente don de interpretación de lenguas.

1 Corintios 14:5 (RV60)
5 Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.

Pablo está diciendo que mayor es el que profetiza que el hablar en lenguas, a menos que interprete; es decir, que si las lenguas vienen con su respectiva interpretación son iguales que la profecía.

Por ejemplo, dos billetes de cincuenta dólares hacen uno de cien, pero cada uno de los billetes no es uno de cien, sin embargo al juntarse hacen uno de cien.

Es decir, el don de diversos géneros de lenguas y el de interpretación de lenguas por si solos son inferiores al don de profecía pero al juntarse tienen el mismo valor.

¿Para que sirve la profecía?

1 Corintios 14:5 (BAD)
5  En cambio, el que profetiza habla a los demás para edificarlos, animarlos y consolarlos.

1 Corintios 14:5 (BL95)
5  El que profetiza, en cambio, da a los demás firmeza, aliento y consuelo.

1 Corintios 14:5 (BPD)
5 En cambio, el que profetiza habla a los hombres para edificarlos, exhortarlos y reconfortarlos.

1 Corintios 14:5 (Castillian)
5  En cambio, el que profetiza habla a sus semejantes y se dirige a personas que, escuchando sus palabras, son edificadas espiritualmente, exhortadas y animadas. 

El don de profecía tiene como propósito: Edificar espiritualmente, animar, consolar, dar firmeza, alentar, exhortar y reconfortar.

Ese mismo propósito es el que tiene el don de lenguas acompañado del don de interpretación de lenguas.

El don de diversos géneros de lengua y el don de interpretación de lenguas son las dos caras de una moneda que se llama el don de profecía,

El don de profecía, es un mensaje inspirado y sobrenatural en una lengua conocida por el que la da y las personas que lo oyen; es el equivalente al don de  lenguas con el don de interpretación de lenguas. 

El don de lenguas es un mensaje sobrenatural en lengua desconocida.

El don de interpretación de lenguas, es un mensaje inspirado y sobrenatural en lengua conocida que dice lo que ha sido hablado a través del don de lenguas.

Entonces el don de lenguas tiene un propósito específico, traer un mensaje a la congregación en una lengua que es desconocida por el que la da y por los oyentes que será interpretada (no traducida) por el don de interpretación de lenguas; y que será similar en su resultado al don de profecía.

Lo cual es completamente diferente al propósito de las lenguas que es nuestra edificación personal.

El don es para la congregación mientras que la lengua privada es para el creyente individual.

Otra cosa para notar es que en el Libro de Hechos no dice que los creyentes recibieron el “don de lenguas”.

Hechos 2:4 (RV60) 
1  Cuando llegó el día de Pentecostés,  estaban todos unánimes juntos.
2  Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba,  el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
3  y se les aparecieron lenguas repartidas,  como de fuego,  asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Aquí dice que ellos comenzaron a hablar en otras lenguas no que recibieron el don de lenguas.

Hechos 10:44-46 (RV60)
44  Mientras aún hablaba Pedro estas palabras,  el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
45  Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
46  Porque los oían que hablaban en lenguas,  y que magnificaban a Dios.  

El don del Espíritu Santo que vemos aquí es el Bautismo con el Espíritu Santo, el cual vino con la evidencia de hablar en otras lenguas.

Hechos 19:1-7 (RV60)
1  Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto,  Pablo,  después de recorrer las regiones superiores,  vino a Efeso,  y hallando a ciertos discípulos,
2  les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?  Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
3  Entonces dijo: ¿En qué,  pues,  fuisteis bautizados?  Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.
4  Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento,  diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él,  esto es,  en Jesús el Cristo.
5  Cuando oyeron esto,  fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
6  Y habiéndoles impuesto Pablo las manos,  vino sobre ellos el Espíritu Santo;  y hablaban en lenguas,  y profetizaban.
7  Eran por todos unos doce hombres. 

Vemos que estos doce hombres no recibieron el don de lenguas, ellos hablaron en lenguas.

Una cosa más es que Jesús dijo que los creyentes (todos) hablarían en lenguas.

Marcos 16: 17,18
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 
18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.   

Esto no lo mismo que sucede con el don de lenguas y con los dones del Espíritu Santo en general.

1 Corintios 12:30 (RV60)
30  ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos? 

La respuesta a estas preguntas es: No; no todos tienen el don de lenguas.

Lo primero que debemos entender es que los dones no son de la gente sino del Espíritu Santo.

1 Corintios 12:11 (BL95)
11  Y todo esto es obra del mismo y único Espíritu, que da a cada uno como quiere.

1 Corintios 12:11 (BLS)
11  Pero es el Espíritu Santo mismo el que hace todo esto, y el que decide qué capacidad darle a cada uno.

1 Corintios 12:11 (BPD)
11  Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere. 

1 Corintios 12:11 (Castillian)
11  Pero siempre es uno y el mismo Espíritu el que concede tales dones y el que los reparte según su criterio y voluntad. 

En este caso no es la persona quien decide dar el mensaje que trae el don de lenguas; es Espíritu Santo es quien decide quien lo hace, según su criterio y voluntad.

Cuando la gente recibió el Bautismo Con el Espíritu Santo fueron ellos los que hablaron en lenguas, fue su propia decisión.

Hechos 2:4(RV60)
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. 

Al ser llenos del Espíritu Santo ellos comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen. El dio las palabras, y ellos las hablaron.

La Biblia de Weymouth dice “Ellos empezaron hablar conforme a las palabras que el Espíritu les dio que expresasen”. La Biblia en Lenguaje Sencillo dice: “Cada uno hablaba según lo que el Espíritu Santo le indicaba.”. La Biblia de Moffat dice: “Ellos empezaron a hablar en otras lenguas a medida que el Espíritu los capacitaba para expresarse.” 

Los creyentes solo estaban haciendo lo que el Espíritu les dio.

El hablar en lenguas es un acto basado en la voluntad humana. El hecho de que hable no es sobrenatural.  La parte sobrenatural es lo que está siendo dicho y de dónde viene.

Eso es lo que lo diferencia del don de lenguas, en la que el Espíritu Santo escoge a la persona que traerá el mensaje,

Así que entendamos la diferencia para no perder nuestra bendición