sábado, 15 de febrero de 2014

Honrando nuestro ministerio

Honrando nuestro ministerio


Me dirijo ahora a ustedes gentiles (que no son de origen judío). Precisamente porque Dios me ha enviado como apóstol a los gentiles, tengo que llevar a cabo con empeño mi tarea personal, cumplir con mi oficio y honrar mi ministerio.
- Romanos 11:13 (Biblia Expandida de Fe)

Pablo sabía quien era y sabía a que había sido llamado, su llamado era hacia los gentiles, el era "El Apóstol de lo Gentiles."

En 1 Corintios Pablo nos habla de su ministerio como apóstol.

1 Corintios 15:9-10
9 Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.
10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

Luego de su relato de los que vieron a Jesús después de la resurrección y hablar de los apóstoles, él dice que también era uno, que era un apóstol por la gracia de Dios y según esa gracia él había trabajado aún más que todos ellos.

Si eres llamado al ministerio Dios te ha dado una gracia ministerial para cumplir con aquello que Él te ha encomendado. Una unción especial para cumplir con la obra para la cual has sido llamado.

Dios es el que te convierte en alguien, no eramos nadie , pero ahora somos sus hijos y con una función por cumplir.

Veamos que Pablo aunque tenía esta gracia para ser apóstol de los gentiles no se quedó con los brazos cruzados. Él dice: "Tengo que llevar a cabo con empeño mi tarea personal, cumplir con mi oficio y honrar mi ministerio."

No era suficiente con la gracia, ahora él tenía que hacer la obra del ministerio.

Mi llamado es para ser maestro, ese es mi don ministerial, pero la gracia por si sola no es suficiente, debo abrir mi Biblia y estudiarla, utilizar varias versiones, comentarios, diccionarios, mapas y todo tipo de ayudas para poder entender y enseñar la Palabra.

Si, por ejemplo, fuiste llamado a ser evangelista, tendrás que salir a la calle y predicarle a la gente, orar por los enfermos y ganarlos para Cristo.

Sea cual sea tu ministerio, y de acuerdo a la gracia que haz recibido, debes llevar a cabo con empeño tu tarea personal, cumplir con tu oficio y honrar tu ministerio.

¡Honra tú ministerio!