domingo, 26 de octubre de 2014

Lo que Jesús nos Enseñó de la Oración en el Sermón del Monte


En esta enseñanza veremos las cosas que Jesús enseñó acerca de la oración en el sermón del monte.

Él nos dio prácticas y hermosas lecciones acerca de cómo, que y por qué debemos orar; en esta enseñanza veremos en detalle las cosas que Jesús enseñó.


La Oración Privada

Mateo 6:5-6
5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 
6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Aunque este pasaje nos habla de la oración en privado, eso no significa que toda oración deba hacerse en privado, ya que de ese modo no podríamos hacer la oración de acuerdo ni la oración unida.

En el libro de Hechos podemos ver varios casos en que la iglesia oró unida.

Hechos 4:24,31
24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay.
31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.   

Hechos 12:12
12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

Hechos 13:1-3
1 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. 
2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. 
3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.

Si la iglesia puede orar unida, ¿de qué nos esta hablando Jesús?

Del peligro de orar solamente para que las personas nos vean. Hay personas que solo oran en público para que mostrar lo espirituales que son. Nuestra oración no es para ser aplaudida por la gente sino para ser oída por Dios.

Nuestra oración debe ser un tiempo de comunión íntima con Dios, para poder hablar con tú Padre en plena libertad. 

Es por eso que debemos aprender a tener una vida privada de oración. 

La oración en público es vital para la vida de iglesia; el orar juntos como familia es vital para la fortaleza espiritual del hogar; pero la oración privada es esencial para la vida espiritual del creyente.

Hechos 9:11
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora.   

Lo primero que hizo Saulo después de conocer a Jesús fue orar en privado.

Debemos pasar un tiempo diario de comunión con Dios.


La Oración Repetitiva

Mateo 6:7-8
7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 
8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

La Versión de Arcas y Fernández lo pone más claro: “Y al orar no os pongáis a repetir palabras y palabras, como hacen los paganos, que se imaginan que Dios los escucha solamente cuando dicen largas oraciones.”

Los paganos de entonces, tal como sucede hoy, pensaban que por repetir una y otra vez las mismas oraciones serían escuchados por sus dioses.

Pero Jesús nos llamó a orar, no a rezar, el rezar es repetir una y otra vez las mismas oraciones, pensando que por hacerlo Dios nos va ha escuchar.

Es como a muchos niños que les enseñan a rezar: "Ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día." 

Esa oración no sirve de nada, porque en primer lugar, la Biblia nos dice que no oremos a los ángeles. Y en segundo lugar porque no tiene sentido orar una y otra vez lo mismo cuando Jesús dijo que no habrían resultados.

En muchos lugares tienen sus famosos “libros de oración”, que tienen las mismas oraciones que repiten una y otra vez, pero que nunca tienen respuesta porque no son escuchadas por Dios. En realidad las oraciones que hacen son para ellos mismos pero no para Dios.

Dios conoce las cosas que necesitamos aun antes que se las pidamos, así que no tenemos que estar repitiendo oraciones una y otra vez sino sencillamente pedirle lo que deseemos porque  Mateo 7:7 dice: “Pedid y se os dará”.

Marcos 11:24
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

La oración que Dios escucha, es nuestra oración de fe.


Principios Básicos de la Oración

Mateo 6:9-13
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

En estos versos, Jesús les enseñó a sus discípulos los principios básicos de la oración.

De niño me enseñaron esta oración, conocida como el Padrenuestro, y como todos la repetía una y otra vez pensando que era una fórmula mágica para agradar a Dios, porque según suponía era la manera que Dios lo había establecido.

Sin embargo, Jesús nunca intentó hacer del Padrenuestro la oración de la iglesia, ya que la iglesia ora al Padre en el nombre de Jesús; sino más bien nos quiso enseñar varios principios básicos acerca de la oración.

Jesús no les estaba diciendo a sus discípulos que repitieran esta oración palabra por palabra, ya antes les había hablado de las vanas repeticiones, sino les estaba dando los principios que harán que nuestra oración diaria tenga resultados. 


El Principio de Alabanza

Mateo 6:9
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 

Cualquier incrédulo puede hacer esta oración con sus labios del modo que cualquiera puede recitar un poema, repetir una oración o cantar una canción. Pero, para que esta oración tenga resultado debe hacerse de corazón y esto solo puede hacerlo un hijo de Dios.

En esta época se habla de la paternidad de Dios y la hermandad de todos los hombres; algunas personas quieren hacernos creer que todos somos hijos de Dios y que Dios es padre de todos pero esto no es cierto.

Después del ataque a las torres gemelas de Nueva York, la televisión y los medios en general nos trataron de hacer creer que todas las personas que murieron se iban a ir al cielo, pero esto no es cierto, solamente aquellos que recibieron a Jesús como su Señor son los que están ahora en el cielo.

Todos somos criaturas de Dios, pero no todos somos sus hijos.

Juan 8:44
44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.  

Juan 1:12
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Hay dos clases de personas en el mundo: los hijos de Dios y los hijos del diablo; los hijos de Dios son aquellos que han recibido a Jesús como Señor y salvador, los hijos del diablo son los que no lo han hecho.

Para poder llamar a Dios, Padre nuestro, debemos nacer de nuevo, luego de eso el no solo será Dios para nosotros, él será nuestro Padre.

Lo que Jesús nos quiere enseñar aquí, es que la forma de acercarnos a Él es como Padre, acudiendo en alabanza y adoración.

Cada vez que entremos a su presencia debe ser en alabanza y adoración.


El Principio de Orar de Acuerdo la Palabra de Dios 

Mateo 6:10
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 

El principio que vemos aquí es a Dios en primer lugar, es decir, orar de acuerdo a Su Palabra.

Mateo 6:33
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Cuando colocamos el reino de Dios en primer lugar, no tenemos porque preocuparnos de las cosas materiales, ya que “...todas estas cosas os serán añadidas.”

En el cielo no hay pobreza, enfermedad ni dolor; y la voluntad de Dios es que en la tierra no pasemos por estas cosas. Por eso Jesús dijo que oremos: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

El problema es que mucha gente no conoce su voluntad porque no pasa tiempo con la Palabra de Dios. Al conocer Su Palabra sabremos cual es la buena voluntad de Dios aquí en la tierra.

2 Pedro 1:3-4
3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,
4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.

Dios ya nos dio todas las cosas que necesitamos para la vida natural y la vida espiritual, y las llegamos a conocer por Su Palabra; Su provisión, Su sanidad, Su libertad, Su misma vida impartida a nosotros la llegamos a conocer al pasar tiempo con Su Palabra.

El Salmo 119:89 en la Versión Reina Valera 1909 dice: "Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos."

Ya que su Palabra está establecida en el Cielo, podemos orar que Su Palabra se cumpla aquí en la tierra.

Al conocer Su Palabra no solo llegamos a conocer Su voluntad, llegamos a conocer a Dios mismo. 

Juan 10:10
10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Ese es nuestro Dios. Dios es un Dios de abundancia, y él quiere que tengamos esa abundancia mientras estemos en la tierra.

Pasemos tiempo de calidad con la Palabra de Dios, para que al orar, lo hagamos de acuerdo a Su voluntad.


El Principio de Creer por Nuestra Provisión Diaria

Mateo 6:11
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 

Jesús nos enseña aquí el principio de la oración diaria, que le pidamos cada día las cosas que necesitamos.

Mateo 6:31-32
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

Dios conoce cuales son nuestras necesidades, pero aún así el quiere que se las pidamos, no afanándonos por las cosas que nos faltan, sino creyendo que Dios ya proveyó lo que le hemos pedido.

Como dice en Primera de Juan :14-15: "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho."

Al momento de orar por nuestra provisión diaria, lo hacemos confiados porque sabemos que Dios ya proveyó las cosas que necesitamos y queremos.


El Principio de Perdonar

Mateo 6:12,14-15
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 
14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 
15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Este es uno de los principios más importantes de la oración, el aprender a perdonar.

Marcos 11:24-26
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. 
25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. 
26 Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

Este principio es fundamental en la oración, si no perdonamos, Dios no podrá responder nuestras oraciones porque esa actitud le quitará confianza. No podrá estar 100% seguro de que Dios lo perdonó.

Un creyente que camina con resentimientos y rencor, jamás podrá tener una vida fructífera de oración.


El Principio de la Liberación de la Tentación

Mateo 6:13
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal... 

Tentación significa un examen o prueba, Muchos exámenes o pruebas pueden ser detenidos de antemano si gozamos una vida correcta de oración con el Padre.

En 1 Corintios 10:13 dice: "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar."

En los cines siempre ves dos puertas laterales con un letrero que dice "EXIT", esas puertas son las vías de escape en caso de que halla una situación de emergencia, igualmente Dios nos da vías de escape cuando hay tentaciones en nuestra vida.

Al vivir una vida de oración le daremos la oportunidad a Dios para que nos dirija hacia la vía de escape por la que saldremos victoriosos de la tentación.


Como Terminar Nuestra Oración

Mateo 6:13
13 ... porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Nosotros comenzamos nuestra oración que comenzó con alabanza, y esa es la manera que debemos terminarla, alabando y adorando al Padre que nos ama.


Conociendo a Dios como Padre

Mateo 6:25-33
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Cuando recién me convertí me dieron el número telefónico de "Telemensaje Espiritual", una llamaba y recibía una pequeña meditación de la Palabra de Dios. 

La primera vez que llamé, ellos recitaban este pasaje y realmente quedé impactado; al principio ni siquiera sabía que era un versículo bíblico, pero podía experimentar la presencia del Señor al escucharlo. Ese día comprendí el cuidado amoroso que Dios tiene por mi al ser mi Padre.

Jesucristo vino para presentarnos a Dios como Padre. Por esta razón, los judíos no podían entenderlo. Ellos creían en un Dios lejano e inaccesible.

Mucha gente ve a Dios de esa manera, como un Dios lejano al cual deben de temer; pero Jesús presentó  a Dios como Padre.

Mateo 6:8
8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Dios es nuestro Padre y está interesado en nosotros por que nos ama. Debemos conocerlo como Padre, para poder acercarnos como hijos.

El conoce las cosas que queremos y necesitamos, y aún antes que salga palabra de nuestra boca, Él ya proveyó lo que nos hace falta.


Recibiendo de Nuestro Padre

Mateo 7:7-8
7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 
8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 

Estos quizás sean los versos mas conocidos acerca de la oración; sin embargo, muchas veces no recibimos lo que estos versos prometen

Kenneth Hagin cuenta esta historia en su libro acerca de la oración:

Un misionero que vivió 32 años en la Tierra Santa a principios de este siglo contaba:

“Yo pensaba que Mateo 7:7-8 significaba que si pedía y no recibía inmediatamente, debería seguir pidiendo. Sin embargo después de vivir muchos años en tierra santa y familiarizarme con la forma de pensar de la mente oriental, comprendí que eso no era lo que Jesús quería decir.

“En aquellos días, si alguien venía y tocaba la puerta exterior de la casa de una persona muy rica para poder entrar; ellos enviaban a su sirviente para que preguntase el nombre del visitante. Si la persona era conocida, entraba inmediatamente; si era desconocido, el sirviente le preguntaba al dueño de casa si la persona podía entrar.

“El pensamiento aquí es: si al llamar eres conocido, entonces lograrás entrar inmediatamente. Como dice el verso: al que llama se le abrirá.” 

Si no recibimos respuesta a nuestras oraciones, debemos preguntarnos si somos conocidos por el dueño de la casa, si no lo somos debemos conocer personalmente a Jesús y hacerle Señor de nuestras vidas.

Habiendo hecho esto, el siguiente paso es la fe.

Hebreos 11:6
6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Nuestro Padre celestial quiere dar buenas cosas a los que se las piden.

Mateo 7:11
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan.

¿Qué padre humano quiere que sus hijos pasen la vida pobres, maltratados, enfermos y sufriendo? Ninguno; es todo lo contrario, Todos queremos lo mejor para nuestros hijos; ¿cuánto mas Dios quiere lo mejor para nosotros?

Si nosotros queremos lo mejor para nuestros hijos, Dios quiere lo mejor para nosotros.

Así que pidamos confiadamente, sabiendo que Dios nos conoce y escucha nuestras oraciones, y al escucharnos nos concede lo que le pedimos como un padre hace con su hijo.