domingo, 1 de mayo de 2016

Un mensaje, diez mil formas de decirlo


Hace unos día en el seminario el Rev. David Horton dijo una frase impactante, nosotros tenemos un solo mensaje y diez mil formas distintas de decirlo.

Esto es una realidad cuando hablamos de la levadura, hay muchas doctrinas (o enseñanzas) en la iglesia que nos apartan del verdadero Evangelio y nos llevan al error.

Veamos más acerca de la levadura, y como es que Pablo la conecta con la obra terminada de Cristo en la cruz.

1 Corintios 5:6-8
6 Su jactancia no es buena. ¿No saben que un poco de levadura fermenta toda la masa? 
7 Límpiense de la vieja levadura, para que sean una nueva masa, de tal manera que sean pan sin levadura, porque el Cristo es nuestra Pascua, que fue sacrificado. 
8 Por este motivo, celebramos la fiesta, no con la vieja levadura ni con levadura de maldad y amargura, sino con levadura de pureza y santidad.

Hemos visto que la levadura nos habla de doctrina; y aquí Pablo dice que nos limpiemos de toda levadura vieja, porque Cristo, nuestra pascua ya fue sacrificado por nosotros.

La enseñanza de la iglesia es la obra terminada de Cristo; el Tetelestai que Jesucristo rugió en la cruz.

No es la enseñanza de obras de justicia, ni métodos para alcanzar la santidad, sino lo que Cristo hizo por nosotros, lo somos en Él, lo que tenemos en Él, lo que podemos hacer en Él.

Pablo llegó con esta enseñanza a Corinto:

1 Corintios 2:1-5
1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 
2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 
3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;
4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 
5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Un solo mensaje tenía Pablo, a Cristo y a este crucificado; les presento la obra completa de Cristo, les rugió Tetelestai.

Y al rugido de Tetelestai no solo la gente fue edificada sino que el poder de Dios estuvo en manifestación. 

No son nuestras bellas y sabias palabras, es el poder de Dios manifestado por la obra completa de Cristo.

En Galacia Pablo se encontró como la levadura del fariseísmo había entrado a la iglesia trayendo un evangelio diferente:

Gálatas 3:1-5
1 ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 
2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 
3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? 
4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. 
5 Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?

Ya conocemos la historia de las iglesias de Galacia, como Pablo les había enseñado el puro evangelio de la obra completa de Cristo y como ellos habían sucumbido bajo la levadura de los fariseos, quienes les decían que si no se circuncidaban y guardaban toda la ley de Moisés no podían ser salvos.

La enseñanza de Pablo tenía una sola meta, llevar a la gente a conocer a Cristo; mostrarles que en Él todo ya fue completado; que al grito de Tetelestai, fuimos totalmente hechos libres; que todo yugo de esclavitud había sido ya quitado.

En Gálatas 5:1 él dijo: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”

La enseñanza correcta de la obra de Cristo nos trae libertad; toda enseñanza con levadura nos trae esclavitud.

De ahí vemos que nuestra enseñanza debe estar basada en la obra completa de Cristo.

A lo largo de las Epístolas podemos ver las cosas que Cristo hizo por nosotros en la cruz, encontramos pasajes que dicen “en Él”, “en Quién”, “por Quién”, “en Cristo”, y muchos más que nos muestran la realidad no solo de lo que somos sino de lo que debemos enseñar.

Ya vimos que Pablo dijo que él solo tenía un mensaje a Cristo y a este crucificado; es decir, la obra completa de Cristo.

Veamos todo lo que dice la Biblia desde esa perspectiva.

Saquemos toda esa vieja levadura de la ley y las obras para auto justificarnos, tenemos un mensaje sin levadura, el mensaje de Cristo.