sábado, 15 de octubre de 2016

Orando en Todo Tiempo

Orando en Todo Tiempo



Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas, animadas por el Espíritu. Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos.
- Efesios 6:18 (Biblia del Pueblo de Dios)

Por último, y como cerrando con broche de oro, Pablo coloca lo que sirve de balance para nuestra armadura y para la vida cristiana en general, la oración.

Expositors dice: “Este gran requerimiento de pararse firme para el combate solo puede hacerse bien cuando la oración, constante, seria, espiritual se añade cuidadosamente al equipo junto con todas las partes de la panoplia” (Citado por Wuest).

La oración se convierte entonces en un arma más para la batalla.

Veamos Efesios 6:18 en varias versiones para entender mejor este verso:

La Versión de Arcas y Fernández es muy interesante: “Y todo esto hacedlo orando y suplicando sin cesar bajo la guía del Espíritu; renunciad incluso al sueño, si es preciso, y orad con insistencia por todos los creyentes.”

Dice que oremos sin cesar y bajo la guía del Espíritu Santo; renunciando al sueño si es preciso y orando con insistencia por todos los creyentes.

Muchas de nuestras oraciones no tienen fruto porque les falta el elemento de la constancia. Pablo habló de esto en 1 Tesalonicenses 5:18 cuando dijo: “Orad sin cesar” (Reina Valera 1960).

La Biblia Amplificada coloca Efesios 6:18 de esta manera: “Oren en todo momento (en cada ocasión, en cada estación) en el Espíritu, con toda [manera de] oración y ruego. A fin de mantenerse alerta y vigilantes con un fuerte propósito y perseverancia, intercediendo a favor de todos los santos (las personas consagradas a Dios).

Esta es la idea que nos da el griego; utilizan la palabra “kairos”, que significa ocasión o oportunidad, y también estación o tiempo.

Debemos estar dispuestos a orar en cada ocasión que tengamos.

Por ejemplo, veamos lo que hacía la iglesia mientras Pedro estaba encarcelado, y como es que encontró a la gente cuando el ángel lo libero.

En Hechos 12:12 dice: “Y habiendo considerado esto,  llegó a casa de María la madre de Juan,  el que tenía por sobrenombre Marcos,  donde muchos estaban reunidos orando” (Reina Valera 1960).

No los encontró temerosos, escondidos, los encontró haciendo lo que tenían que hacer, estaban orando, era una buena oportunidad para hacerlo debido a la oportunidad, había empezado la persecución y Pedro estaba en la cárcel, así que se pusieron a orar.

Hace años conocí a una hermana llamada Margarita; ella era una mujer de oración, durante años vi la mano de Dios obrando en su vida, y vi innumerables oraciones respondidas.

Es importante que tengamos esa disposición para orar en todo tiempo.

La Biblia Castilian 2003 coloca Efesios 6:18 de esta manera: “Con toda clase de oraciones y súplicas, orad en toda ocasión en el Espíritu, y velad juntos y con perseverancia, intercediendo por todo el pueblo santo.”

Dice que oremos con toda clase de oraciones y súplicas.

Aquí el término oración es proseuche que es el término usado generalmente cuando se habla de oración en la Biblia; y para súplicas se usa deesis que su significado primario es necesidad, y de ahí significa petición, ruego y súplica; es decir, oración por nuestras necesidades y por las de los demás.

Entonces, nuestras oraciones deben ser por nosotros y por las demás personas.

En el Nuevo Testamento encontramos una gran variedad de oraciones, cada una con sus propias reglas y características, para propósitos determinados.

Entre las diversas clases de oraciones tenemos:

1. La oración de petición

Esta es la oración que hacemos cuando queremos recibir algo de Dios.

Podemos encontrarla en 1 Juan 5:14-15: “Ésta es la confianza que tenemos en Él: que en todo lo que le pedimos de acuerdo a su voluntad, Él nos escucha. Y si estamos convencidos de que Él nos escucha acerca de lo que le pedimos, confiamos en que ya hemos recibido de Él lo que le pedimos” (Versión Peshitta).

En Marcos 11:24 vemos que la condición es que creamos que hemos recibido al momento de orar: “Por eso les digo: Crean que ya han recibido todo lo que estén pidiendo en oración, y lo obtendrán! (Nueva Versión Internacional).

2. La oración al Padre en el nombre de Jesús

Está oración tiene que ver con la oración de petición, y es en particular, la oración del Nuevo Pacto.

Jesús nos enseño a usarla en Juan 16:23-24: “En aquel día no me preguntaréis nada.  De cierto,  de cierto os digo,  que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre,  os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre;  pedid,  y recibiréis,  para que vuestro gozo sea cumplido” (Reina Valera 1960).

3. La oración de acuerdo

Es la oración en que 2 o más se ponen de acuerdo para recibir algo específico de Dios.

La encontramos en Mateo 18:19-29: “Además les digo, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por Mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos" (Nueva Biblia de los Hispanos).

4. La oración unida

Es cuando la iglesia presenta unánime una petición a Dios.

En Hechos 4:24-31 podemos ver está oración y su resultado: “Cuando lo oyeron, alzaron unánimes la voz en oración a Dios: «Soberano Señor, creador del cielo y de la tierra, del mar y de todo lo que hay en ellos,  tú, por medio del Espíritu Santo, dijiste por boca de nuestro padre David, tu siervo:»“¿Por qué se sublevan las naciones y en vano conspiran los pueblos? Los reyes de la tierra se rebelan y los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su ungido.” En efecto, en esta ciudad se reunieron Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y con el pueblo de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien ungiste para hacer lo que de antemano tu poder y tu voluntad habían determinado que sucediera. Ahora, Señor, toma en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos el proclamar tu palabra sin temor alguno. Por eso, extiende tu mano para sanar y hacer señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús.» Después de haber orado, tembló el lugar en que estaban reunidos; todos fueron llenos del Espíritu Santo, y proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno” (Biblia al Día).

Realmente es una oración poderosa.

5. La oración de atar y desatar

Es una oración principalmente para permitir y no permitir; permitir que las bendiciones de dios vengan y no permitir el ataque del diablo en nuestra contra.

Se encuentra en Mateo 18:18: “De cierto les digo que todo lo que aten en la Tierra, será atado en el Cielo, y lo que desaten en la Tierra, será desatado en el Cielo” (Versión Peshitta).

6. La oración de alabanza y adoración

Es una oración principalmente de agradecimiento a Dios por lo que Él es y por las cosas que Él ha hecho por nosotros.

En 1 Tesalonicenses 5:18 la vemos: “Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.”

7. La oración en lenguas

Esta oración es llamada también la oración en el espíritu y es cuando hablamos en lenguas.

Podemos encontrarla en 1 Corintios 14:14-15 donde se usa intercambiablemente oración en lenguas y oración en el espíritu: “Porque si oro en lenguas, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué pues haré? Oraré con mi espíritu, pero también oraré con mi entendimiento; cantaré con mi espíritu, pero también cantaré con mi entendimiento” (Versión Peshitta).

8. La oración de intercesión

Es la oración en que tu te pones en la brecha por alguien con la ayuda del Espíritu Santo.

En Romanos 8:26-27 la vemos: “Somos débiles, pero el Espíritu viene en nuestra ayuda. No sabemos lo que nos conviene pedir, pero el Espíritu intercede por nosotros con gemidos inexpresables. Y Dios, que sondea lo más profundo del ser, conoce cuáles son las aspiraciones de ese Espíritu que intercede por los creyentes en plena armonía con la divina voluntad” (Versión de Arcas y Fernández).

No he abarcado en este estudio todas las clases de oraciones pero si la mayoría de ellas y creo que nos serán de ayuda a la hora de presentar nuestras oraciones a Dios.

Recordemos que debemos orar con todo tipo de oración según sea el tiempo y la necesidad que se presente; no siempre deberemos orar el mismo tipo de oración porque las circunstancias siempre serán diferentes.

Dice también que nuestra disposición debe ser siempre estar en oración; como decía la versión de Arcas y Fernández: renunciad incluso al sueño, si es preciso.”

Como creyentes siempre debemos tener una vida de oración, ese es el complemento de nuestra armadura.

Nunca nos quitemos está armadura; no le demos pie al enemigo para ser derrotados; recordemos que ya tenemos la victoria en las manos.


Por eso al ponernos toda esta armadura podremos resistir en el día malo y habiendo acabado todo estaremos firmes.