martes, 21 de julio de 2009

Reconociendo a Nuestro Enemigo - Parte 6

En 1 de Pedro 5:8 dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (Reina Valera 1960).

Veamos este verso en otras versiones para entenderlo mejor:

1 Pedro 5:8 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
8 No os dejéis seducir ni sorprender. Vuestro enemigo el diablo ronda como león rugiente buscando a quien devorar.

1 Pedro 5:8 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
8 Estén siempre atentos y listos para lo que venga, pues su enemigo el diablo anda buscando a quien destruir, como si fuera un león rugiente.

1 Pedro 5:8 (Nueva Bilblia de los Hispanos)
8 Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.


En estos pasajes vemos la obra del diablo en nuestra contra y cual debe ser nuestra actitud; me gusta la versión de Arcas y Fernández que dice: “No se dejen seducir no sorprender”.

Eso es exactamente lo que estamos viendo que hace el diablo, a través de sus maquinaciones, ardides, artimañas, planes y propósitos, lo único que hace es tratar de seducirnos y sorprendernos para sacarnos de nuestra posición y robar nuestra autoridad, y de ese modo poder devorarnos.

Su mismo nombre “diablo” nos revela no solo su naturaleza sino las tácticas que utiliza para vencernos.

La palabra diablo es el término griego diavolos y que según Vine significa: “acusador, calumniador (de diaballo, acusar, calumniar), es uno de los nombres de Satanás. De ella se deriva la palabra castellana «diablo», y debiera aplicarse exclusivamente a Satanás, como nombre propio.”

Wuest hace la siguiente definición del término diablo: “La palabra "diablo" es la palabra utilizada en la Biblia “diabolos”, que proviene de la palabra “diaballo” que significa, literalmente, "tirar sobre o a través, para enviar más". Se utilizó en el griego clásico con los significados "traducir, calumniar, injuriar, acusar, difamar," y fue utilizado no sólo de aquellos que traen una falsa acusación contra uno, sino también de los que difunden la verdad sobre un hombre y hacerlo maliciosa, insidiosa, hostilmente. Todo eso está en el carácter del diablo y en sus acciones contra los santos."

Entonces vemos que el diablo está acusandonos constántemente con el propósito de penetrar a nuestra mente. Quiere romper nuestra resistencia para después entrar y destruirnos.

Efesios 6:12 nos habla acerca de la naturaleza de esta mal llamada “guerra espiritual” y que se debe de llamar más correctamente “lucha espiritual”.

La Biblia Expandida de Fe lo traduce así: “Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne (oponentes físicos), sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernadores) de este mundo (presente) de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Otras versiones lo traducen de esta manera:

Efesios 6:12 (Arcas y Fernández)
12 Porque no estamos luchando contra hombres de carne y hueso, sino contra las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno.

Efesios 6:12 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
12 Porque no luchamos contra gente como nosotros, sino contra espíritus malvados que actúan en el cielo. Ellos imponen su autoridad y su poder en el mundo actual.

Efesios 6:12 (Biblia Latinoamericana)
12 Pues no nos estamos enfrentando a fuerzas humanas, sino a los poderes y autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras, los espíritus y fuerzas malas del mundo de arriba.

Efesio 6:12 (Torres Amat)
12 Porque no es nuestra pelea solamente contra hombres de carne y sangre, sino contra los príncipes y potestades, contra los adalides de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires.


Veamos esta palabra “lucha” para poder entender que cosa el la famosa guerra espiritual.

sábado, 18 de julio de 2009

Reconociendo a Nuestro Enemigo - Parte 5

Es por eso que nuestro verso 11 dice: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.”

El propósito de vestirnos con la armadura de Dios es poder estar firmes contra todas las estratagemas del diablo.

La frase “estar firme” es un término militar, que significa “pararse en su propio terreno.”

Entonces, nos ponemos la armadura de Dios para “mantenernos firmes” en nuestro lugar a pesar de las estratagemas del diablo.

En 2 Corintios 2:11 dice: “Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” (Reina Valera 1960).

Veamos este verso en otras versiones:

2 Corintios 2:11 (Biblia al Día)
11 Para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas.

2 Corintios 2:11 (Biblia en Lenguaje sencillo)
11 Así Satanás no se aprovechará de nosotros. ¡Ya conocemos sus malas intenciones!

2 Corintios 2:11 (Biblia Latinoamericana)
11 Así no se aprovechará Satanás de nosotros, pues conocemos muy bien sus propósitos.

2 Corintios 2:11 (Biblia Castilian 2003)
11 Para no vernos engañados por Satanás, pues no ignoramos sus designios.

2 Corintios 2:11 (La Biblia de las Américas)
11para que Satanás no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus ardides.

2 Corintios 2:11 (Nueva Biblia de los Hispanos)
11 Para que Satanás no tome ventaja sobre nosotros, pues no ignoramos sus planes.

Aquí vemos 7 maneras que se traduce lo que el diablo intenta hacer contra nosotros: “Maquinaciones, artimañas, malas intenciones, propósitos, designios, ardides, planes.”

Satanás tiene un plan para poder derrotarnos, y ese plan es a través de la mente, trayendo artimañar, maquinaciones, ardides, es decir el actúa en nuestra mente.

Como vimos antes el utiliza los planes de los estafadores, y va ha intentar hacernos caer en su trampa tal como lo intentó con Jesús.

Como vimos en 2 Corintios 10:3-5: “Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne; porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo” (La Biblia de las Américas).

Todo lo que hace el diablo no es más que un juego mental y psicológico para poder vencernos ya que sabe que en el área espiritual no puede vencernos, así que nos lleva a la arena de la mente para sacarnos del espíritu.

Todas estas maquinaciones, ardides, artimañas, planes y propósitos no son más que un intento para entrar en nuestra mente; y cuando las creemos es se manifiestan en la realidad y somos derrotados.


martes, 14 de julio de 2009

Reconociendo a Nuestro Enemigo - Parte 4

Efesios 6:11 nos da la clave: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Reina Valera 1960).

Para poder estar firmes contra todas las asechanzas del diablo.

Pero hemos visto antes que el diablo perdió todo su poder y autoridad.

Si, eso es cierto, pero no perdió su poder para engañar; veamos esta palabra “asechanzas” para poder entender la naturaleza de nuestra batalla espiritual.

La palabra “asechanzas” es el término griego “methodeia” que Vine traduce de la siguiente manera: “denota astucia, engaño (meta, después, odos, camino), artimaña, asechanza, y se traduce «artimañas» del error en Efesios 4:14 (RV: «artificios»), lit.: «con vistas la astucia (singular) del engaño»; en 6.11: «las asechanzas (plural) del diablo»”

Wuest traduce esta palabra así: “’Asechanzas’ es methodeia, ‘artes, astucia, engaño, artesanía, truco’. La palabra proviene de la forma verbal methodeuō ‘el método o plan establecido para un seguimiento o investigación, el seguir astutamente, marco de dispositivos, engañar." La palabra "estratagema’ se traduciría adecuadamente.”

Los estafadores por lo general preparan un plan de seguimiento para poder abordar a sus víctimas; hacen la investigación para poder encontrar los puntos débiles a la persona que quieren estafar.

Las asechanzas son las estratagemas o engaños que utiliza el diablo para sacarnos de nuestra posición de autoridad y poder vencernos; el sabe que no puede vencernos a menos que nosotros le cedamos nuestra autoridad.

En Mateo 4:1-11 podemos ver los intentos del diablo para sacar a Jesús de su misión:

Mateo 4:1-11 (Reina Valera 1960)
1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,
6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.
7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.


Aquí podemos ver la astucia del diablo, vio la debilidad de Jesús, que tenía hambre y por ahí empezó.

Satanás sabía bien que Jesús era el Hijo de Dios, sin embargo, desafía a Jesús a que lo compruebe. Si Jesús hubiera convertido las piedras en pan en respuesta al reto de Satanás, le hubiera dado reconocimiento a la autoridad del diablo.

Jesús utilizó la Palabra para responder a esta estratagema.

En la segunda tentación vemos a Satanás con la Biblia bajo el brazo y un pasaje en su boca, y por supuesto citando la Biblia a medias, pues el verso que citó estaba incompleto.

En el Salmo 91:11-12 dice: “Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra” (Reina Valera 1960).

No dijo la parte que decía “que te guarden en todos tus caminos”, al citar la Escritura a medias le daba un sentido diferente al que estaba escrito.

El fin de esta tentación era apelar al orgullo de Jesús; le estaba diciendo: “Súbete a la parte más alta del templo y tírate para que todos te vean, y sepan que eres el Mesías al ver que los ángeles te sotienen en el aire.”

Jesús también utilizó la Palabra de Dios para vencerlo.

Luego llegó la tercera tentación; le pide adoración a cambio de riquezas.

La vieja historia de Fausto, le ofrece lo que desea a cambio de su alma.

Una vez un creyente se estaba apartando de Dios y le dijo al diablo: “¿Cuánto dinero me darías por mi alma?” En ese momento se le acerco un loco completamente desnudo y le dio una moneda de medio sol.

Esto ya era llegar al límite, Jesús usando nuevamente la Palabra lo echo fuera.

Y dice en Lucas 4:13: “Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo” (Reina Valera 1960).

Es decir, el diablo vuelve otra vez, puede que lo venzas una y otra vez pero él siempre volverá para ver si por casualidad puede vencerte.

sábado, 11 de julio de 2009

Reconociendo a Nuestro Enemigo - Parte 3

Los implementos que Dios nos dio son los siguientes, que nombraremos ahora pero que en los siguientes capítulos veremos en detalle:

Veamos nuevamente Efesios 6:14-17 para definir estas partes: “Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia, y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz .Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (Nueva Versión Internacional).

En primer lugar está el cinturón de la verdad, el cual mantiene cada parte de la armadura en su lugar.

En segundo lugar está la coraza de la justicia, la cual protege nuestro pecho (y corazón) al hacernos entender que somos la justicia de Dios en Cristo.

En tercer lugar está el calzado del evangelio de la paz; el cual es la disposición para cumplir nuestra responsabilidad de predicar el Evangelio a todos los hombres.

En cuarto lugar está el yelmo o casco de la salvación, este casco protege nuestra mente al hacernos entender que nuestra salvación ya está completa.

En quinto lugar está el escudo de la fe; que es la fe que nos protege de todos los ataques que el enemigo intenta enviar contra nosotros.

Finalmente, en sexto lugar está la espada del espíritu; esta es la parte ofensiva de la armadura y es la Palabra de Dios revelada o rhema que sale de nuestras bocas.

Como hemos visto, es necesario ponernos toda la armadura de Dios, no solo una parte de ella.

Es como ahora, cuando vemos a los policías rompe motines; ellos salen con todos sus implementos para cumplir su labor; no solo se ponen el uniforme; sino que también llevan su armamento, se ponen sus chalecos antibalas, su casco y llevan su escudo de fibra de vidrio, y así cumplen su labor.

Si llevan solo una parte del armamento quedan expuestos a ser heridos o muertos durante las manifestaciones.

Igualmente nosotros debemos andar vestidos con toda la armadura de Dios.

La pregunta es: ¿para que necesitamos ponernos toda la armadura de Dios?

martes, 7 de julio de 2009

Reconociendo a Nuestro Enemigo - Parte 2

No es lo mismo que sucede con el uso de esta palabra en Lucas 24:49. Donde no depende de nosotros sino que es Dios con lo hace:

Veamos este verso en algunas versiones

Lucas 24:49 (Biblia del Pueblo de Dios)
Y yo les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Permanezcan en la ciudad, hasta que sean revestidos con la fuerza que viene de lo alto.

Lucas 24:49 (La Biblia de las Américas)
Y he aquí, yo enviaré sobre vosotros la promesa de mi Padre; pero vosotros, permaneced en la ciudad hasta que seáis investidos con poder de lo alto.

Lucas 24:49 (Palabra de Dios Para Todos)
Ahora les enviaré lo que mi Padre les ha prometido. Pero quédense en Jerusalén hasta que hayan recibido ese poder del cielo.

Lucas 24:49 (Versión de Scio)
Y yo envío al prometido de mi Padre sobre vosotros. Mas vosotros permaneced aquí en la ciudad, hasta que seais vestidos de la virtud de lo alto".

Jesús les estaba diciendo que ellos serían revestidos (investidos, vestidos), es decir recibirían, el poder de lo alto, es decir el Bautismo con el Espíritu.

Entonces no es algo que dependa de Dios, es algo que depende completamente de nosotros; es nuestra responsabilidad como creyentes el ponernos cada día esta armadura de Dios que Él proveyó para nosotros; o lo que mejor aún, nunca quitárnosla.

La armadura de Dios no es una armadura física como era la que usaban los soldados romanos; son aspectos de nuestra vida diaria por el hecho de estar en Cristo; son realidades de la nueva creación que somos en Cristo Jesús.

Pablo continuamente utiliza términos militares para hablar de la vida cristiana; y en este caso en partículas no nos habla de solo una parte del equipo divino; nos está hablando del el equipo divino en su totalidad, sin que nos falte ninguna de sus partes.

Para poder caminar en victoria en esta lucha espiritual, debemos vestirnos y echar mano de todas las cosas que Dios proveyó para nosotros, así no dejaremos ninguna puerta abierta.

Dios ya nos dijo lo que debemos hacer; ahora solo depende de nosotros; Dios ya proveyó la victoria para nosotros, solo debemos obedecerle y caminar en ella.

Entonces, la armadura de Dios, tal como era la armadura de un soldado romano, conste de diversos implementos de ataque y defensa, para caminar en la victoria que Dios nos dio.


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sábado, 4 de julio de 2009

Reconociendo a Nuestro Enemigo - Parte 1

Revístanse (pónganse, vístanse) con la armadura (fuertemente armada) de Dios, para que puedan pararse firmes y resistir exitosamente las estrategias (intrigas, asechanzas, insidias, artimañas) y engaños del diablo.
Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne (oponentes físicos), sino contra principados, contra potestades, contra los poderes (gobernadores) de este mundo (presente) de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes.
- Efesios 6:11-12 (Biblia Expandida de Fe)

Tenemos un enemigo que nos odia, porque somos lo más precioso para Dios.

Un buen ejército estudia y conoce bien a su enemigo. Estudia sus armas, la forma de sus aviones y barcos, sus tácticas, hasta su cultura porque sabe que esto le dará una ventaja en la batalla.

Nosotros ya tenemos la victoria y tenemos el comandante adentro, el Espíritu Santo. No tenemos que estudiar al enemigo continuamente. Pero si entendemos lo que Dios nos dice en Su Palabra, podemos estar listos cuando él (enemigo) trata de hacer algo contra nosotros.
Pablo nos dice "Vestíos de toda la armadura de Dios".

La palabra armadura es el término griego panoplia.

Vine describe el término panoplia de esta manera: “Panoplia, de allí en castellano, panoplia; lit.: toda armadura, plena armadura (pas, todo; oplon, arma). Se usa: (a) de una armadura literal (Lucas 11:22); (b) de ayudas espirituales provistas por Dios para vencer las tentaciones del diablo (Efesios 6:11, 13). Entre los griegos, la panoplia era el equipo completo utilizado por la infantería pesada.”

Entonces cuando nos habla de la palabra panoplia nos está hablando de la armadura en su totalidad, incluyendo cada una de sus partes.

Wuest describe así esta palabra: “’Toda la armadura’ es panoplia; formada de pas, ‘completo y hoplon, ‘arma’; literalmente ‘todas las armas’. La palabra viene de panoplos, ‘completamente armado, con toda la armadura’. Esto significa: ‘toda la armadura, armadura completa’. Escudo, espada, lanza, yelmo, calzados y cinturón. La palabra ‘panoplia’ se deletrea de la misma manera que la palabra en español. En el griego clásico, la palabra se usaba para la armadura completa o para un soldado fuertemente armado.”

La palabra vestirse es enduo y según Vine significa: “Poner sobre. Se emplea en la voz media, de poner sobre uno mismo, o sobre otro, y se traduce con el verbo vestir.”

En ese sentido se utiliza esta palabra en Romanos 13:12: “La noche está muy avanzada y se acerca el día. Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz” (Biblia del Pueblo de Dios).

Según el comentario de la Reina Valera 1995 este verso muestra “la imagen literaria de la armadura del soldado se desarrolla en Efesios 6.10-17.”

También podemos encontrarlo en Efesios 4:24 donde dice: “Y poneros el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad” (Biblia al Día).

O como dice la Biblia Latinoamericana: “Revístanse, pues, del hombre nuevo, el hombre según Dios que él crea en la verdadera justicia y santidad.”

Esta palabra muestra algo que nosotros tenemos que hacer, no algo que dependa de Dios, sino que nosotros somos los que debemos tomar la decisión de hacerlo.

domingo, 7 de junio de 2009

Entendiendo Nuestra Redención - Parte 3

3. LUTROO

Lutroo significa simplemente el pagar un rescate.

Wuest dice de esta palabra: “La tercera palabra (para redención) es lutroo (1 Pedro 1:18, Tito 2:14). El sustantivo teniendo misma la raíz quiere decir “el dinero del rescate usado para liberar a un esclavo”. El verbo quiere decir: “liberar por el pago de un rescate.” El esclavo del Señor Jesús ha sido liberado de su primera esclavitud para pecar, para lograr en su vida aquello que para lo cual fue creado por Dios, para glorificar a Dios y disfrutar de Él por siempre.”

En 1 Pedro 1:18-19 dice: “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (Reina Valera 1960).

En Tito 2:14 dice: “Que se entregó a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y para purificar para sí un pueblo escogido, celoso por hacer el bien” (EUNSA).

Jesús nos redimió de toda iniquidad, para que pasemos de nuestro antiguo amo el diablo a nuestro nuevo amo Jesucristo, y podamos así tener comunión y servir a Dios.

4. APOLUTROSIS

Apolutrosis significa rescatar completamente, liberación, salvación, redención total.

Wuest nos dice de esta palabra: “La palabra redención es apolutrosos que Thayer define como sigue: ‘el redimir a uno pagando un precio, hacer que uno salga libre por recibir un precio’; el sustantivo, ‘la liberación efectuada por el pago de un rescate, liberación, liberación procurada por el pago de un rescate.’”

En Efesios 1:7 dice: “En quien tenemos redención (liberación, salvación y rescate) a través de su sangre, la remisión (perdón y libertad) de nuestros pecados (faltas y transgresiones), según las [abundantes] riquezas de su gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros)” (Biblia Expandida de Fe).

En Romanos 3:24 dice: “Justificándose gratuitamente por su gracia, por la redención la en Cristo Jesús” (La Biblia de las Américas).

Hemos sido justificados gratuitamente por la gracia de Dios por medio de la redención que tenemos en Cristo Jesús..

Podemos ver estas 4 palabras de esta manera:

1. Agorazo - Jesús nos encontró en nuestra esclavitud

2. Exagorazo - Jesús nos quitó de ella

3. Lutroo - Jesús pagó nuestra rescate

4. Apolutrosis - Jesús nos restauró cómo hijos de Dios

Para terminar veamos Colosenses 1:13: “Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo” (Nueva Versión Internacional).

jueves, 4 de junio de 2009

Entendiendo Nuestra Redención - Parte 2

Veamos 4 palabras griegas que se encuentran en el Nuevo Testamento y que son muy importantes para poder entender nuestra redención.

1. AGORAZO

El término agorazo significa sencillamente comprar en un mercado; de manera más específica un mercado de esclavos; donde estos eran tratados peor que animales, siendo pateados, golpeados, molestados, comprados y vendidos; se les maltrataba para determinar cual era su temperamento.

Wuest dice acerca de esta palabra: “La primera (palabra para redención) es agorazo (1 Corintios 6:20), que significa comprar en un mercado de esclavos). Éramos esclavos del pecado. El precio de nuestro rescate fue pagado por Jesús, Su preciosa sangre. Pedro dice en su primera epístola (1:18) que no fuimos redimidos con las pequeñas monedas de plata y oro que se usaban para comprar un esclavo y sacarlo de la esclavitud, sino con sangre preciosa y grandemente honrada, de un cordero sin sangre ni contaminación, la sangre de Cristo. Además, los creyentes se han vuelto esclavos de nacimiento del Señor Jesús por derecho de compra. La palabra doulos, esclavo de nacimiento en Romanos 6:18, se refiere a uno nacido en esclavitud.”

Antes de venir Jesús, Satanás tenía el control del mercado de esclavos; ahora hemos sido redimidos; pero las personas que rechazan a Jesús siguen en ese mercado.

Veamos Romanos 6:17-20 para ver esto de manera más clara: “Pero gracias a Dios, ustedes, después de haber sido esclavos del pecado, han obedecido de corazón a la regla de doctrina que les ha sido transmitida y ahora, habiendo liberados del pecado, han llegado a ser esclavos de la justicia. Voy a hablarles en términos humanos, teniendo en cuenta la debilidad natural de su carne. Si antes entregaron sus miembros físicos, haciéndolos esclavos de la impureza y de la iniquidad cada vez mayor, pónganlos ahora al servicio de la justicia que lleva a la santificación. Porque cuando eran esclavos del pecado, ustedes estaban libres con respecto de la justicia” (Biblia Expandida de Fe).

Este pasaje nos da una idea muy clara de lo que pasaba antes de conocer a Jesús, estábamos en ese mercado de esclavo; esclavizados completamente al pecado; pero al recibir a Jesús y nacer de nuevo hubo un cambio; fuimos quitados de ese mercado y dejamos de ser esclavos del pecado; ahora somos esclavos de la justicia.

Como dice en 1 Corintios 6:20 ya hemos sido comprados: “Porque han sido comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios” (Nueva Biblia de los Hispanos).

La Biblia en Lenguaje Sencillo lo coloca de esta manera: “Cuando Dios los salvó, en realidad los compró, y el precio que pagó por ustedes fue muy alto. Por eso deben dedicar su cuerpo a honrar y agradar a Dios.”

Hemos sido comprados y rescatados del pecado; ahora tenemos un nuevo amo, al cual debemos honrar, agradar y glorificar, a Dios.

En Efesios 2:2 vemos cual era nuestra condición antigua: “En los cuales anduvisteis [de manera continua] en otro tiempo, siguiendo las corrientes y modas de este mundo [están bajo el vaivén de las tendencias de esta edad], conforme al príncipe de la autoridad del aire (la atmósfera inferior), [son obedientes y están bajo el control de] el espíritu [demoníaco] que ahora está operando en los hijos de desobediencia [los indiferentes, rebeldes, e incrédulos que están en contra de los planes y propósitos de Dios]” (Biblia Expandida de fe).

Ya no vivimos bajo las corrientes ni modas de este tiempo, ni tampoco esclavizados bajo el dominio de Satanás ya hemos sido hechos libres.

Ya hemos sido comprados y hecho libres.

Como dice en 1 Corintios 7:23: “Ustedes fueron comprados por un precio; no se vuelvan esclavos de nadie” (Nueva Versión Internacional).

Somos libres por el pago de la Sangre de Jesús hace 2000 años por nosotros, así que no nos dejemos esclavizar por nadie.

2. EXAGORAZO

Este término griego significa ser removido o quitado del mercado de esclavos, sacado para ser hecho libre, rescatado de la perdición.

Wuest nos dice de esta palabra: “La segunda palabra que Pablo usa (para redención) es exagorazo; el comprar a un esclavo sacándolo del mercado. El esclavo de nacimiento del Señor Jesús es comprado no solo para ser su esclavo, sino que es comprado para salir del mercado de esclavos, para nunca volver a ponerlo en venta en ningún mercado de esclavos. Se vuelve esclavo del Señor Jesús por el tiempo y la eternidad.”

En Gálatas 3:13 podemos ver la aplicación de esta palabra: “Cristo compró nuestra libertad [redimiéndonos] de la maldición (el destino funesto) de la Ley [y su condenación] por [Si mismo] al hacerse maldición por nosotros, como está escrito [en las Escrituras], Maldito todo el que es colgado de un árbol (es crucificado)” (Biblia Amplificada).

Nuestro precio no fue el de un esclavo barato; Jesús dio todo lo que tenía, su vida misma.

En Gálatas 4:3-5 volvemos a ver esta palabra: “Así también nosotros, cuando éramos menores de edad (en la etapa de niñez), estábamos permanentemente sometidos a la esclavitud (servidumbre) de las leyes, las normas y los principios del mundo en que vivimos. Pero cuando llego la plenitud (el cumplimiento) de los tiempos [, es decir, el día señalado por Dios], Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido en sujeción a [las reglas y regulaciones de] la Ley, para redimir (pagar el rescate y liberar) a los que estaban sujetos a la Ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos [y podamos ser colocados en nuestra posición de hijos adultos]” (Biblia Expandida de Fe)

Cristo nos redimió para llevarnos de una posición de esclavos del pecado a hijos de Dios.