viernes, 15 de julio de 2016

El Deseo de Dios por Nosotros


El Deseo de Dios por Nosotros


3 Juan 2
2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

3 Juan 2 (Castillian)
2 Querido hermano, ruego a Dios que en todo te vaya bien: que tengas salud, así como prospera tu alma.

3 Juan 2 (Nueva Versión Internacional)
2 Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.

En este pasaje podemos ver el deseo de Dios acerca de nosotros. Dios quiere que seamos bendecidos en cada área de nuestras vidas.

Recordemos que Juan escribió inspirado por el Espíritu Santo; por eso podemos decir que el deseo u oración de Juan para que su amigo Gayo sea prosperado es el deseo que tiene para nosotros.

En este pasaje vemos que la bendición era triple: Bendición financiera, bendición física y bendición espiritual. Dios no solo quiere que nuestro espíritu prospere sino que también prosperen nuestro cuerpo y nuestro bolsillo.

1 Corintios 16:2
2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

En este pasaje vemos que Dios estaba prosperando económicamente a los creyentes corintios  de modo que ellos pudieran participar en la ofrenda para los santos que vivían en Jerusalén.

Dios se complace en vernos prosperados.

Salmo 35:27
27 Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea exaltado Jehová, Que ama la paz de su siervo.

Salmo 35:27 (Nueva Versión Internacional)
27 Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa,  y digan siempre: “Exaltado sea el Señor, quien se deleita en el bienestar de su siervo."

Salmo 35:27 (Versión Moderna)
27 ¡Canten de gozo y alégrense los que se complacen en mi justicia! y digan siempre: ¡Sea ensalzado Jehová, que se complace en la prosperidad de su siervo!

El término hebreo para “ama” y “se deleita” es “kjaféts” que significa: “agradado, complacido con, amar, complacer, desear, favor, querer, voluntario”.

El término hebreo que se usa para “paz” y “bienestar” es “shalom” que significa: “seguro, bien, feliz, amistoso, bienestar, salud, prosperidad, paz, completo, dichoso, pacíficamente, propicio, prosperidad, salvo, victorioso”.

Y el término para “siervo” es “ebed” que significa: “esclavo, siervo, sirviente, cortesano, criado, jornalero, servidor, servidumbre”.

En este verso vemos todo lo que Dios quiere de nosotros, lo que le complace y le agrada, lo que ama y quiere, lo que es su voluntad.

La voluntad y deseo de Dios es que estemos seguros, que estemos bien, felices, que estemos completos, que tengamos bienestar y prosperidad, que tengamos salud y paz, que vivamos en victoria.

Notemos que este deseo era para Sus esclavos o sirvientes. En el Antiguo Pacto Dios no tenía hijos sino esclavos.

En Hebreos 8:6 dice: “Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo,  cuanto es mediador de un mejor pacto,  establecido sobre mejores promesas.”

Si en el Antiguo Pacto el deseo de Dios era que Su “shalom” o paz (con todas sus implicancias) lo recibiesen sus esclavos o siervos, cuanto más en el Nuevo Pacto donde ya no somos esclavos sino hijos.

Gálatas 4:7
7 Así que ya no eres esclavo,  sino hijo;  y si hijo,  también heredero de Dios por medio de Cristo.

Como hijos Dios quiere que recibamos todas las cosas que el ya proveyó para nosotros gratuitamente en Cristo.

Efesios 2:13-14
13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.
14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno,  derribando la pared intermedia de separación

Cristo es nuestra paz, Él es nuestro “shalom”, por eso es que por medio de Él recibimos la paz, la salud, la prosperidad, el bienestar, en Él estamos completos.

Efesios 1:17-19
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,

Pablo está orando la intención del Espíritu Santo en este pasaje; que tengamos una revelación de quienes somos en Cristo y cuáles son las riquezas de gloria que tenemos en Cristo Jesús.

2 Pedro 1:3
3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia

2 Pedro 1:3 (Biblia en Lenguaje Sencillo)
3 Dios utilizó su poder para darnos todo lo que necesitamos, y para que vivamos como él quiere. Dios nos dio todo eso cuando nos hizo conocer a Jesucristo. Por medio de él nos eligió para que seamos parte de su reino maravilloso.

2 Pedro 1:3 (Nueva Versión Internacional)
3 Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.

Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, es decir todas las cosas materiales como las cosas espirituales; y ciertamente la prosperidad es algo material.


Dios nos dio todo lo que necesitamos para que podamos vivir la clase de vida que Dios manda, una vida más alta y bendecida de lo que nos podemos imaginar.

Isaías 55:8-11
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos,  ni vuestros caminos mis caminos,  dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Hay un tipo de vida más alta, que va más allá que nuestras más poderosas oraciones, nuestros mayores deseos, pensamientos, esperanzas o sueños.

Es la vida de prosperidad que Dios nos ofrece al caminar en Su Palabra.

La prosperidad es algo que nos pertenece, Dios ya nos la dio, no es algo reservado para el futuro cuando estemos en el cielo, es para el día de hoy.

1 Corintios 2:9-12
9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.
10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido 

Las bendiciones materiales no son solo para cuando estemos en el cielo, sino que también son para ahora que estamos en la tierra.

Dios nos ha dado el Espíritu para saber las cosas que nos ha concedido. Todas las cosas que pertenecen a la vida y la piedad que nos sirven para vivir como Dios manda.

Deuteronomio 8:17-18
17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza.
18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. 

Dios nos ha dado el poder para hacer las riquezas, lo cual es la confirmación del pacto que tenemos con Él.

A lo largo de la Biblia podemos ver como Dios bendijo a las personas que estuvieron en pacto con él.

Por ejemplo en Génesis 13:2 dice: “Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro”

También su hijo Isaac, el hijo de la promesa caminó en riquezas.

Génesis 26:12-16
12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová.
13 El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso.
14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.
15 Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra.
16 Entonces dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho.

Tal era la bendición de Isaac, que la gente de la ciudad en que habitaba como extranjero le tuvo envidia y lo hecho porque se hizo más poderoso que ellos.

Su hijo Jacob también fue prosperado:

Génesis 32:3-5, 13-15
3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.
4 Y les mandó diciendo: Así diréis a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y me he detenido hasta ahora;
5 y tengo vacas, asnos, ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, para hallar gracia en tus ojos.
13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú:
14 doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros,
15 treinta camellas paridas con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.

Notemos que el verso 13 dice que Jacob tomo un presente de lo que le vino a la mano; que tal bendición tenía que le envió solamente lo que estaba más cerca de él.

Veamos qué pasó con José el hijo de Jacob:

Génesis 41:38-44
38 y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?
39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
40 Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú.
41 Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.
42 Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;
43 y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.
44 Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.

Notemos que debido al pacto, José llegó a ser la segunda persona más poderosa de Egipto, la potencia mundial de su época.

Salmo 105:37
37 Los sacó con plata y oro; Y no hubo en sus tribus enfermo.

Debido al pacto es que el pueblo de Israel salió con oro y plata de Egipto.

Y tiempo nos falta para hablar de David y de Salomón, quien fue la persona más rica del planeta.

Dios nos ha dado el poder para hacer las riquezas; lo que emprendamos Dios lo bendecirá, porque ese es el deseo que tiene por nosotros, el vernos bendecidos y prosperado.