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sábado, 29 de octubre de 2016

La Oración de Entregar tus Cargas

La Oración de Entregar tus Cargas


1 Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta clase de oración, es la oración de entregar nuestras cargas al Señor. 

A veces cuando aparentemente nada sucede y nos sentimos afanados y preocupados acerca de porque no sucede nada lo único que debemos hacer es entregar nuestras cargas al Señor.

1 Pedro 5:7 (Versión Amplificada)
7 Echando la totalidad de tu carga; todas tus ansiedades, todas tus preocupaciones, todas tus inquietudes, sobre Él; porque el cuida de ti amorosamente, y se ocupa de ti cuidadosamente.

Tú no tienes que estar llevando tu carga cuando Jesús lo hace por ti.

Mateo 11:28-30
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

No tienes que vivir afanado y cargado cuando Jesús mismo es el que te ha ofrecido llevar tus cargas.

Salmo 37:5
5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

La palabra encomienda es galal que significa rodar. Es decir en este verso nos dice: “Rueda tu camino a Jehová.”

Tu eres el que tiene que hacer algo, no es Dios quien lo hará, eres tu el que tiene que rodar tu camino, entregarle todas tus cargas, tus preocupaciones, tus ansiedades, tus inquietudes; el hacerlo te corresponde a ti.

Algunas personas oran: “Señor, alivia mi carga.” Pero Dios no quiere aliviar tu carga, Él quiere quitártela completamente.

Tú eres el que echas tu carga, y encomiendas tu camino.

A veces queremos Dios lo que nos corresponde, pero antes que Dios pueda hacer algo somos nosotros los que debemos hacer algo, debemos deshacernos  de nuestras cargas y entregarlas al Señor.

Mateo 6:25-33
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

De nada nos sirve afanarnos, pues el afán no nos hará ningún bien, debemos colocar nuestra confianza en Dios y entregarle nuestras cargas porque el se ocupara de solucionarlas.

Filipenses 4:6
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Filipenses 4:6 (Versión Amplificada)
6 No se agiten ni tengan ansiedad por nada, sino continúen haciendo conocidos sus deseos a Dios en toda y cada circunstancia, por medio de la oración y la petición (pedidos específicos) con acciones de gracias. 

Cada vez que nos preocupamos y estamos ansiosos lo único que hacemos es anular el efecto de nuestras oraciones.

Si es que estamos preocupados lo único que hacemos es retener las cargas que le hemos entregado al Señor, y nuestra oración no va ha funcionar pues aun tenemos las cargas, le hemos quitado a Dios lo que le dimos.

Cuando le entregamos la carga al Señor, ya no nos pertenece. Si yo gasto el último billete de mil pesos de mi billetera, y tu vienes y me pides que te preste 500 pesos, yo tendría que decirte que no puedo, porque ya no tengo dinero.

Así es la oración de entregar carga: Tu le entregas tu carga al Señor y ya no te pertenece a ti.

Hay tres cosas que debemos hacer para entregarle nuestras cargas al Señor:

1. Ora a Dios de acuerdo a su Palabra.

2. Acepta como un hecho que Dios ya respondió tu oración.

3. Dale gracias a Dios por haberte respondido.

Cada vez que el diablo trate de colocar preocupación en tu mente no la aceptes párate firme en la oración que has hecho y mantente dándole gracias a Dios por haberte respondido. 

lunes, 24 de octubre de 2016

La Llave Que Abre Las Puertas Del Cielo

La Llave Que Abre Las Puertas Del Cielo

Un comercial televisivo preguntaba: “¿Que es una puerta cuando uno tiene la llave?” Y esto es una realidad en la oración, nosotros tenemos la llave que nos abre las puertas del Cielo; tenemos el nombre de Jesús.

Juan 16:23-24
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Tu tienes la llave, solo debes usarla.


¿A Quien Debemos Pedirle?

Mucha gente no recibe respuesta a sus oraciones porque lo hace de manera incorrecta; al orar le están pidiendo a la persona incorrecta, le piden a Jesús, al Espíritu Santo o algún mediador particular; pero nuestra oración debe hacerse al Padre.

En nuestro texto de Juan 16:23 vemos que nuestras peticiones deben hacerse al Padre.

La palabra preguntar es la palabra griega erotao que significa: “Una petición basada en la igualdad o familiaridad con la persona a la que se le hace la petición.”

Jesús les está diciendo a los discípulos que venía un día en el que ya no estaría con ellos y ya no podrían hacerle peticiones con la relación de familiaridad que tenían hasta ese momento.

La palabra pedir es aiteo que significa: “Es la actitud de un suplicante; la petición que hace una persona de menor posición a otra que está en mayor posición.”

Ahora las peticiones tienen que hacerse a alguien que está en mayor posición, nuestro Padre celestial.

Mateo 6:9
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Jesús mismo nos enseñó que debemos orar al Padre.

Mateo 7:11
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan.

El Padre dará buenas cosas a los que le pidan.

Lucas 13:11
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

El Padre dará el Espíritu Santo a los que le pidan.

2 Corintios 1:3
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación.

Efesios 1:3, 15-17
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
15 Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17 para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.

En estos y otros versos podemos ver que el apóstol Pablo siempre oraba al Padre.

Si queremos recibir respuesta a nuestras oraciones debemos pedirle al Padre en el nombre de Jesús.



¿Cuál Debe Ser Nuestra Actitud al Orar?

Juan 16:24
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Debemos estar gozosos sabiendo que Dios responde nuestras oraciones cuando se las hacemos en el nombre de Jesús.

Nuestro gozo se completa al momento que recibimos la respuesta por las cosas que le hemos pedido a Dios.

Filipenses 4:6-7
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Cuando has orado, ya no es tiempo para afanarte y preocuparte, sino que es el momento de empezar a darle gracias a Dios porque Él ya te respondió afirmativamente.

Efesios 5:20
20 Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos darle gracias al Padre en el nombre de Jesús.


¿Cómo Abrir las Puertas del Cielo?

Yo, como muchos de ustedes, tengo una cuenta de ahorros en un banco, además tengo una tarjeta para retirar dinero de los cajeros automáticos del banco.

Si necesito dinero y el banco está cerrado, lo único que debo hacer es poner mi tarjeta en la máquina y sacar el dinero que necesito.

Por otro lado, si coloco la tarjeta incorrecta, el cajero no me dará el dinero que necesito.

El cajero funciona con la tarjeta correcta.

Igual es con la oración; la gente debe orar de la manera correcta.

Mucha gente termina sus oraciones diciendo: “Si es Tu voluntad”; lo cual parece ser muy piadoso, pero no tiene ningún resultado.

En primer lugar en 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” 

Es decir, Dios solo responde oraciones que se hacen de acuerdo a Su voluntad; por eso, si no conoces la voluntad de Dios te encuentras en problemas, Dios no te escuchara.

Por otro lado, al orar “si es Tu voluntad”; estás orando en incredulidad. Si no hay respuesta a tu oración dirás: “No era la voluntad de Dios”.

No busques excusas para tu falta de respuesta a la oración; haz las cosas de la manera correcta y las puertas del cielo se te abrirán.

En Juan 16:23 vemos que la voluntad de Dios es darte todo lo que le pidas en el nombre de Jesús, así que no pierdas mas tiempo y empieza a pedir al Padre en el nombre de Jesús.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La Oración de Entregar tus Cargas

La Oración de Entregar tus Cargas


1 Pedro 5:7
7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Esta clase de oración, es la oración de entregar nuestras cargas al Señor. 

A veces cuando aparentemente nada sucede y nos sentimos afanados y preocupados acerca de porque no sucede nada lo único que debemos hacer es entregar nuestras cargas al Señor.

1 Pedro 5:7 (Versión Amplificada)
7 Echando la totalidad de tu carga; todas tus ansiedades, todas tus preocupaciones, todas tus inquietudes, sobre Él; porque el cuida de ti amorosamente, y se ocupa de ti cuidadosamente.

Tú no tienes que estar llevando tu carga cuando Jesús lo hace por ti.

Mateo 11:28-30
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 
30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

No tienes que vivir afanado y cargado cuando Jesús mismo es el que te ha ofrecido llevar tus cargas.

Salmo 37:5
5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

La palabra encomienda es galal que significa rodar. Es decir en este verso nos dice: “Rueda tu camino a Jehová.”

Tu eres el que tiene que hacer algo, no es Dios quien lo hará, eres tu el que tiene que rodar tu camino, entregarle todas tus cargas, tus preocupaciones, tus ansiedades, tus inquietudes; el hacerlo te corresponde a ti.

Algunas personas oran: “Señor, alivia mi carga.” Pero Dios no quiere aliviar tu carga, Él quiere quitártela completamente.

Tú eres el que echas tu carga, y encomiendas tu camino.

A veces queremos Dios lo que nos corresponde, pero antes que Dios pueda hacer algo somos nosotros los que debemos hacer algo, debemos deshacernos  de nuestras cargas y entregarlas al Señor.

Mateo 6:25-33
25 Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 
27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 
31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 
32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

De nada nos sirve afanarnos, pues el afán no nos hará ningún bien, debemos colocar nuestra confianza en Dios y entregarle nuestras cargas porque el se ocupara de solucionarlas.

Filipenses 4:6
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Filipenses 4:6 (Versión Amplificada)
6 No se agiten ni tengan ansiedad por nada, sino continúen haciendo conocidos sus deseos a Dios en toda y cada circunstancia, por medio de la oración y la petición (pedidos específicos) con acciones de gracias. 

Cada vez que nos preocupamos y estamos ansiosos lo único que hacemos es anular el efecto de nuestras oraciones.

Si es que estamos preocupados lo único que hacemos es retener las cargas que le hemos entregado al Señor, y nuestra oración no va ha funcionar pues aun tenemos las cargas, le hemos quitado a Dios lo que le dimos.

Cuando le entregamos la carga al Señor, ya no nos pertenece. Si yo gasto el último billete de mil pesos de mi billetera, y tu vienes y me pides que te preste 500 pesos, yo tendría que decirte que no puedo, porque ya no tengo dinero.

Así es la oración de entregar carga: Tu le entregas tu carga al Señor y ya no te pertenece a ti.

Hay tres cosas que debemos hacer para entregarle nuestras cargas al Señor:

1. Ora a Dios de acuerdo a su Palabra.

2. Acepta como un hecho que Dios ya respondió tu oración.

3. Dale gracias a Dios por haberte respondido.

Cada vez que el diablo trate de colocar preocupación en tu mente no la aceptes párate firme en la oración que has hecho y mantente dándole gracias a Dios por haberte respondido.