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martes, 20 de agosto de 2019

La Fe es un Reposo


La fe es un reposo, la fe es un descanso, en el que dejas de estar luchando y esforzándote, porque alguien lo hizo por ti y pagó el precio.

Hebreos 4:1-11
1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.
4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.
5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia,
7 otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. 
8 Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.
9 Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.
10 Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.
11 Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

En este pasaje de Hebreos 4 nos vemos con varias verdades de este reposo, y aunque en el contexto Pablo le está hablando de la salvación al pueblo de Israel, podemos aplicarlo a varias áreas de nuestra vida.

Empieza diciendo que temamos no entrar en el reposo, como algunos que se les anunció el Evangelio pero no acompañaron con fe lo que oyeron.

La fe, como vimos en Hebreos 11:1 es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

La fe viene cuando oímos la Palabra de Dios, y esa verdad trae convicción a nuestras vidas, aunque no las veamos con nuestros ojos físicos.

En 2 Corintios 4:13, 18 dice: "Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos... no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas."

El espíritu de fe habla, porque ha creído en la realidad de las cosas que no ha visto, porque sabe que la provisión de Dios está, porque fiel es el que prometió.

Luego continua Hebreos diciendo que Dios creó el mundo, y el séptimo día reposo. Reposo totalmente de sus obras, todo estaba hecho.

Es como las últimas palabras de Jesús, consumado es, todo está cumplido, todo está terminado. Ya no hay más todo fue hecho.

Jesús terminó su obra y sentó a la diestra de Dios.

Hebreos 1:3
El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,

Hebreos 10:12
Pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, SE SENTÓ A LA DIESTRA DE DIOS,

Hebreos 12:2
Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de El soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

Después de perdonar nuestros pecados, se sentó, su obra por nosotros ya terminó, el precio ya fue pagado.

En Isaías 53:4-5 dice: "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados."

Quiero que vean esta frase: "El castigo de nuestra paz fue sobre él."

La palabra paz aquí es la hebrea shalom. Su significado va más allá de una simple paz, significa un reposo, bienestar, salud, prosperidad, estar completo, tranquilidad.

Jesús dijo en Juan 14:27 estas preciosas palabras: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo."

La fe es un reposo, porque sabe que ha recibido el shalom de Jesús, el mundo vive en angustia e inseguridad, las enfermedades, las necesidades, los problemas, pero no hemos recibido la paz del mundo, sino la de Jesús, en la que esta encerrada nuestra provisión para cada área de nuestra vida.

Pero algunos creyentes no entran en su reposo por causa de la desobediencia, o mas bien incredulidad.

La palabra griega para desobediencia es apeitheia, que significa: "Obstinación, oposición a la voluntad divina,rebelión, desobediencia, incredulidad."

Este pasaje esta refiriéndose a Números 13 y 14, el día que el pueblo de Israel decidió no entrar a la tierra prometida, por el testimonio de los 10 espías.

Habían visto la tierra, una buena tierra que fluía leche y miel, trajeron el fruto de la tierra, todo bueno como Dios les había dicho, pero también a los gigantes, y terminaron hablando mal de la tierra.

Solo Josué y Caleb trajeron un buen informe, confiados en la promesa de Dios que la tierra sería suya.

Pero el pueblo decidió no creer, decidió no entrar en la promesa, no entrar en su reposo.

Dios tiene una fecha para entrar en Su reposo, ¡HOY! Es pues la fe, la fe es, la fe es ahora, la fe es hoy.

Si Dios lo ha dicho, confía en Su Palabra, porque fiel es el que prometió.

Deja ya de poner la confianza en las cosas que haces, de afanarte y estar turbado, si Jesús ya proveyó su paz para ti en la cruz, te pertenece, entra en Su reposo.

viernes, 29 de agosto de 2014

Dos Tipos de Incredulidad

Dos Tipos de Incredulidad


Incredulidad Basada en la Falta de Conocimiento de la Palabra de Dios

En Romanos 10:17 dice: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”; es decir, la fe llega a nosotros cuando adquirimos conocimiento de la Palabra de Dios; luego, la falta de conocimiento de la Palabra de Dios producirá el efecto contrario, la incredulidad.
Oseas 4:6
6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
La falta de conocimiento de la Palabra de Dios trae como resultado que no tengamos fe para recibir lo que necesitamos de Dios.
Mucha gente no puede recibir lo que Dios ha provisto para ellos.
El Pastor Fred Price dijo: “Si hubiera sabido lo que se ahora mi hija nunca hubiera muerto a los cinco años.”
Es triste, pero hay muchas cosas que nos han pasado porque no sabíamos entonces lo que conocemos ahora; por eso debemos pasar más y más tiempo en la Palabra de Dios.
¿Cuál es la cura para la incredulidad por ignorancia?
Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.
Salmo 1:1-3
1 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.
3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.
21 No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.
Romanos 10:17
17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
La cura para la incredulidad por ignorancia es adquirir conocimiento de la Palabra de Dios.

Incredulidad Por Desobediencia
Hebreos 3:7-4:6
7 Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz,
8 No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto,
9 Donde me tentaron vuestros padres; me probaron, Y vieron mis obras cuarenta años.
10 A causa de lo cual me disgusté contra esa generación, Y dije: Siempre andan vagando en su corazón, Y no han conocido mis caminos.
11 Por tanto, juré en mi ira: No entrarán en mi reposo.
12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;
13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
14 Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, 15 entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.
16 ¿Quiénes fueron los que, habiendo oído, le provocaron? ¿No fueron todos los que salieron de Egipto por mano de Moisés?
17 ¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?
18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? 19 Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.
1 Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
3 Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo.
4 Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.
5 Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo.
6 Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia.

Hebreos 4:6 en la Nueva Biblia de los Hispanos dice así: “Por tanto, puesto que todavía falta que algunos entren en él, y aquéllos a quienes antes se les anunció las buenas nuevas no entraron por causa de su desobediencia (incredulidad)”.
En este pasaje podemos ver claramente este tipo de incredulidad es por desobediencia.
La desobediencia es no dejarse convencer de que la Palabra de Dios es cierta y por eso tomar la decisión de no hacerla.
Estos versos nos citan lo que pasó en los capítulos 13 y 14 de Números, cuando el pueblo de Israel se negó a obedecer a Dios y entrar en la tierra prometida.
El pueblo de Israel había visto el poder de Dios para sacarlos de Egipto; pasó en seco por el medio del Mar Rojo, bebió agua de la peña y comió el maná, el pan del cielo; de día los protegía la nube y de noche la columna de fuego, no hubo enfermo entre ellos y su ropa no se desgastó. Pero a pesar de eso dijeron: “¿Para qué nos trajo Dios aquí? ¿Para qué nos maten los habitantes de la tierra prometida? Ojala muriésemos en el desierto; hagámonos capitanes y volvamos a Egipto. Se rehusaron a creer a Dios y murieron en el desierto.”
Israel conocía cual era la voluntad de Dios; pero no se dejó persuadir para actuar en ella; prefirieron creer en sus temores que hacer lo que Dios les dijo; y finalmente recibieron lo que temían, murieron en el desierto.
Muchos creyentes son así, conocen la Palabra de Dios pero prefieren creer en sus temores y nunca entran en su “tierra prometida”. Rehúsan hacer lo que la palabra de Dios dice.
Creer es un acto de tu voluntad, tú decides si crees o no la palabra de Dios. La desobediencia también es un acto de tu voluntad, tú decides el rehusarte persuadir. La pelota está en tu cancha.
¿Cuál es la cura para la incredulidad por desobediencia?
1 Samuel 15:22
22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
Isaías 1:19
19 Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra.
La cura para la incredulidad por desobediencia es obedecer.

El Asentimiento Mental
John Wesley, fundador de la Iglesia Metodista, dijo que el diablo le ha dado a la iglesia un sustituto para la fe, que se parece y suena como ella, tanto que la gente no puede ver la diferencia. Él lo llamaba “asentimiento mental”
Mucha gente lee la Biblia, y está de acuerdo que es verdad, pero solo con su mente; y eso no produce resultados porque la fe viene del corazón.
Marcos 11:23-24
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
El asentimiento mental es similar a la incredulidad. La persona que asiente mentalmente solo cree lo que ve o siente. Es la persona que dice que la Palabra de Dios es verdadera pero se rehúsa hacerla. 
Santiago 2:14
14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?
La fe siempre actúa en lo que cree; la fe que no tiene acciones correspondientes nunca recibirá nada de Dios.
Eso es lo que hace el que asiente mentalmente; dice: “Yo sé que la Palabra de Dios es verdad, pero...”; y no se da cuenta que al decir esto se excluye de las promesas de Dios.
2 Corintios 5:7
7 (porque por fe andamos, no por vista).

Nosotros andamos por la fe y no por vista; no importa que circunstancias existan a nuestro alrededor; como no asentimos mentalmente sino más bien creemos la Palabra de Dios, alcanzaremos la victoria en todo momento de nuestras vidas.