Mostrando entradas con la etiqueta circunstancias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta circunstancias. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 10 - 7 Enemigos Sobre los Cuales Tomar Autoridad - Segunda Parte


Clase 10
7 Enemigos Sobre los Cuales Tomar Autoridad
Segunda Parte

3. Contra el Temor

El temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro.

Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza.

2 Timoteo 1:7
7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7
7 Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.

El temor es un espíritu que no viene de parte de Dios.

Un hermano me contó que una noche sintió en su cuarto algo como una presencia oscura; que no lo dejaba respirar y lo llenaba de terror, se dio cuenta quien era y tomo autoridad en el nombre de Jesús; la presencia y el temor se fueron.

Cuantas veces el diablo viene con este pensamiento en mi mente: “Te vas a morir, te vas a morir”; yo le respondo: “Tienes razón, me voy a morir pero de viejo.”

Hace unos días mis hijos se demoraban en regresar de su reunión de jóvenes; el diablo empezó a colocar pensamientos en mi mente: “Han tenido un accidente, les ha pasado algo malo”, y colocaba imágenes en mi mente; pero son solo eso imágenes; lo único que hice fue tomar autoridad en el nombre de Jesús; y de pronto sentí que se abría la puerta.

Me dijeron que se habían quedado compartiendo en la puerta de la casa de unos hermanos que vivían en la misma cuadra

Satanás trabaja con nuestra mente, para que le demos pie y pueda azotarnos.

Efesios 4:27
27 Ni deis lugar al diablo.

Efesios 4:27 (Nacar Colunga)
27 No deis entrada al diablo.

Vine dice que el significado de esta palabra es principalmente lugar: tópos; punto (generalmente en espacio, pero limitado por la ocupación), local (como posición, casa, lote, etc.); figurativamente: condición, oportunidad, puerto, lugar, campo.

No debemos darle un lugar geográfico al diablo en nuestras vidas; recordemos las promesas de Dios:

Salmo 23:4
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Hebreos 13:5-6
5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.

Dios está con nosotros no tenemos razón para temer solo hagamos lo que Su Palabra dice.

Debemos aprender a enfrentar al temor como lo hacemos con cualquier espíritu que enfrentamos, echándolo fuera en el nombre de Jesús.


4. Contra la Duda

Cuando era niño en la casa de mis abuelos había un antiguo reloj de péndulo, que oscilaba, es decir que daba vueltas de un lado para otro.

Dudar es oscilar o ir de un lugar a otro.

También recuerdo innumerables programas donde un joven salía con una margarita, quitándole los pétalos y diciendo: “me quiere, no me quiere”.

La duda nunca sabe.

Santiago 1:5
5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

La Biblia compara a la duda con las olas que van y vienen de un lado a otro; la duda nunca recibe nada de Dios.

Mateo 14:22-32
22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo:!Tened ánimo; yo soy, no temáis!
28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

Pedro estaba caminando en medio del mar camino hacia Jesús; mientras camino en la Palabra que recibió estaba firme sobre el agua; pero de pronto empezó a ver las circunstancias, las olas, la tempestad, el mar y empezó a hundirse.

Estaba a un brazo de alcanzar su bendición (fue lo que le tomó a Jesús alcanzarlo), pero la duda lo sacó de ella.

¿Qué hacemos con la duda?

F. F. Bosworth decía: “Cree en tus creencias y duda de tus dudas.”

Cuando venga un pensamiento de duda a nuestras mentes debemos tomar autoridad en contra de él en el nombre de Jesús.


5. Contra la Incredulidad

Hebreos 3:12-13
12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;
13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

La incredulidad es sencillamente no creer o no dejarse convencer.

Sin embargo, cuando el diablo viene con una mentira diciéndote que no puedes, que es imposible lograrlo, que no vas a sanar, que nunca vas a prosperar; nosotros le creemos.

Estamos creyendo en el sentido contrario; debemos creer en el otro sentido, debemos creer la Palabra de Dios.

Si llegan pensamientos de incredulidad resístelos.

Di: “Incredulidad yo te hecho fuera en el nombre de Jesús, yo creo (y citas el verso de la Palabra de Dios que estás creyendo)”.

No dejes que la incredulidad llegue a tu vida, extírpala completamente.


6. Contra los Síntomas

En Medicina, síntoma es la referencia subjetiva que da un enfermo por la percepción o cambio que puede reconocer como anómalo o causado por un estado patológico o enfermedad.

El término síntoma se contrapone al signo clínico, que es un dato que puede ser objetado. El síntoma es un aviso útil de que la salud puede estar amenazada sea por algo psíquico, físico, social o combinación de las mismas.

Por definición un síntoma es algo que no necesariamente es real; en otras palabras es algo circunstancial.

Romanos 4:18-19
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

Aquí vemos a Abraham que se enfrentó a síntomas en su cuerpo; se veía viejo ya que tenía casi 100 años y Sara era estéril.

Pero él prefirió creerle a Dios antes que a las circunstancias externas.

En 2 Corintios 5:7 dice: “Porque por fe andamos, no por vista”.

Es decir, no nos movemos ni actuamos por lo que nos dicen las circunstancias externas que enfrentamos, nos movemos por aquellas cosas que creemos.

Entonces, cuando un síntoma venga a nosotros tomemos autoridad contra él en el nombre de Jesús.


7. Contra Nuestros Pensamientos

El campo de batalla del diablo es nuestra mente; él va ha querer sacarnos del espíritu donde no puede vencernos, hacia la mente donde el puede derrotarnos fácilmente.

2 Corintios 10:3-5
3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;
4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Nuestras armas son más poderosas que las suyas; podemos derribar sus argumentos y mentiras con la Palabra de Dios.

Filipenses 4:8
8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Cambiemos nuestra manera de pensar, empecemos a pensar como Dios piensa.

Pero, ¿que hacer cuando vienen pensamientos contrarios? Tomemos autoridad en el nombre de Jesús en contra de ellos y declaremos lo que dice la Palabra de Dios.



No nos dejemos vencer, ya tenemos la victoria total y absoluta; usemos nuestra autoridad.

martes, 14 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 9 - 7 Enemigos Sobre los Cuales Tomar Autoridad - Primera Parte

Clase 9
7 Enemigos Sobre los Cuales Tomar Autoridad
Primera Parte

En este capítulo veremos a 7 enemigos sobre los cuales debemos tomar autoridad.

Lo primero que debemos entender es que nuestra autoridad nunca es sobre otras personas; no hay ningún verso en la Biblia que nos diga que podemos usar nuestra autoridad en contra de la voluntad de otros.

Solo podemos usarla para nosotros, nuestra familia, las personas bajo nuestra responsabilidad, las que nos autorizan ha hacerlo y las personas que se levantan en nuestra contra.

Pero veamos ahora 7 cosas sobre las cuales podemos tomar autoridad.


1. Sobre Satanás y los demonios

Marcos 16:17
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas.

Aquí Jesús les está dando claramente la autoridad a los creyentes para echar fuera demonios en Su nombre.

En el caso de la joven que tenía el espíritu de adivinación podemos verlo claramente:

Hechos 16:16-18
16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Vemos como Pablo tomó autoridad y echó fuera al demonio que había en esa joven, y el demonio salió de ella.

Cuando se echa fuera demonios no debemos hacer tanto espectáculo, ni estar preguntándoles los nombres a los demonios, solo echarlos fuera.

Me acuerdo que hace años estaba tratando de echar fuera un demonio a un joven, y le pregunté: “Como te llamas;” y el me contestó: “Me llamo aleluya”.
Así que yo le dije “Espíritu de aleluya sal de él.”

Por supuesto que no hay ningún espíritu de aleluya; cuando hacemos cosas que no son bíblicas puede pasar cualquier cosa.

Jesús habló solamente una vez con un demonio; a todos los demás les dijo solamente dos cosas: “Cállate y sal fuera”.

Lucas 4:35
35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio,  derribándole en medio de ellos, salió de él,  y no le hizo daño alguno.

Eso es lo que debemos hacer.


2. Sobre las enfermedades

Una de las cosas sobre las que podemos tomar autoridad es sobre las enfermedades.

Jesús constantemente reprendía las enfermedades:

Lucas 4:38-39
38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.
39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.

Vemos aquí como Jesús reprendió la fiebre de la suegra de Pedro y la fiebre se fue de ella.

Hechos 3:1-8
1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.
2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.
3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.
5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;
8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.

Aquí vemos a Pedro y a Juan tomando autoridad en contra de la enfermedad para producir la sanidad de este hombre.

Nosotros podemos tomar autoridad en contra de las enfermedades; sea para nosotros o para otras personas.

En mis campañas yo acostumbro hacer lo que llamo “la sanidad en masa”.

Al final de la prédica llamo a todos los enfermos; le leo Isaías 53:4-5, Mateo 8:17 y Primera de Pedro 2:24; donde dice que Jesús tomó nuestras enfermedades y dolencias y que por sus llagas hemos sido curados.

Les digo que coloquen una mano en el lugar de la enfermedad, y que cuando de la Palabra de fe se proclame ellos hagan lo que no podían hacer.

Entonces tomo autoridad contra las enfermedades y ordeno en el nombre de Jesús que sean sanados.

Como resultado de eso muchísima gente es sanada.

Tenemos autoridad sobre las enfermedades.

Puedes tomar autoridad contra toda enfermedad que venga a atacarte o a tu familia y ordenarle que se vaya. La enfermedad se irá.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Teniendo una fe como la de Abraham

Teniendo una fe como la de Abraham


Romanos 4:17-21
16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros
17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años , o la esterilidad de la matriz de Sara.
20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;
22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.
En este pasaje podemos ver los cuatro pasos que siguió Abraham para conseguir el hijo que deseaba. Si seguimos estos pasos también conseguiremos las cosas que deseamos recibir de Dios.

Paso 1
Halla la Promesa en la Palabra de Dios
Lo primero que debes hacer es saber lo que Dios te ofrece. Es como ir a un restaurante; tu no pides un plato hasta que ves el menú. La pregunta es, ¿qué nos ofrece Dios?
2 Pedro 1:3-4
3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,
4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.
Dios nos ofrece todo; todo lo que pertenece a esta vida natural y todo lo que pertenece a la vida espiritual. Él ya nos dio todo.
1 Corintios 2:9-12
9 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.
11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.
12 Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.
Hace años cuando estaba en la universidad tenía un amigo al que le estuve predicando por seis meses sin ningún resultado. Finalmente tomé la decisión de no predicarle más, pues me parecía que perdía el tiempo.
A las tres semanas me encontré con él, y estaba repartiendo volantes para una campaña; le pregunté que le había pasado y me contó que se había convertido el domingo; y mientras conversamos el me mostró 1 Corintios 2:9 y me dijo: “Ricardo, imagínate cuando estemos en el cielo, veremos cosas que ojo no vio ni oído oyó.”
Muchos creyentes hacen lo mismo cuando leen este pasaje, piensan en todas las cosas que tendremos en el Cielo y dicen: “Oh, que hermoso será cuando estemos en Cielo, allá tendré un palacio más hermoso que el sol; mientras que aquí en la tierra estaremos sufriéndola con tristeza, dolor, pobreza y enfermedad como buenos peregrinos.”
No se dan cuenta que tan solo un versículo más adelante dice que Dios nos reveló estas cosas que “ojo no vio, ni oído oyó” aquí en la tierra. Esas hermosas promesas son nuestras ahora, no tenemos que esperar a estar en el Cielo para disfrutarlas.
El verso 12 dice que Dios nos dio el Espíritu para que sepamos cuales son estas promesas que Dios nos ha concedido.
Juan 14:26
26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
El Espíritu Santo nos enseña todas las cosas y nos hace recordar las cosas que Jesús nos dijo. ¿Cómo lo hace? A través de la Palabra de Dios.
Juan 1:1,14
1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
La palabra que se usa como verbo en estos pasajes es la palabra griega logos que significa palabra. Jesucristo es la Palabra Viva de Dios.
Cada vez que tomamos la Palabra de Dios para estudiar le estamos dando al Espíritu Santo materia prima para que nos muestre las cosas que Dios nos ha concedido.
Por lo tanto, si quieres saber las cosas que Dios te ha concedido debes ir a su Palabra.

Paso 2
Cree la Palabra
Ya encontraste la promesa, así que ahora debes de creerla.
Marcos 11:24
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.
Hebreos 11:6
6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
De nada te sirve encontrar la promesa si es que no crees que es tuya. Debes acercarte a Dios sabiendo que el recompensa a los que le buscan.
Marcos 9:14-27
14 Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos.
15 Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron.
16 El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos?
17 Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,
18 el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron.
19 Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.
20 Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos.
21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño.
22 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos.
23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
24 E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
25 Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él.
26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.
27 Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó.
Aquí vemos a un hombre en necesidad, tiene un hijo endemoniado y enfermo; ha ido donde los discípulos de Jesús para ver si podían hacer algo pero no lograron nada.
Entonces viene Jesús y el hombre le dice: “Mi hijo está endemoniado, y tus discípulos no han podido hacer nada pero SI TU PUEDES HACER ALGO ven y ayúdanos.”
Jesús se molestó y le dijo: “¿Cómo que si puedo hacer algo? ¡Todo es posible para el que cree!”
Este hombre pensaba: “Los discípulos de Jesús no han podido, quizás Jesús pueda”. Jesús le respondió: “La sanidad de tu hijo no me corresponde a mi sino a ti, tú me estás tratando de echar la responsabilidad, pero la pelota está en tu cancha, TU ERES el que debes creer.”
Estas palabras sacudieron al hombre quien le dijo: “Creo Jesús, ayúdame a estar firme.”
En ese momento el hombre se puso de acuerdo con Jesús y le abrió las puertas para que pudiese sanar a su hijo.
Si hemos encontrado la promesa, nos corresponde creerla.

Paso 3
No Consideres las Circunstancias Adversas
Mateo 14:22-32
22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.
Aquí está Pedro en medio de la tormenta, ve una silueta que camina en medio del mar y piensa con los otros discípulos que es un fantasma, y todos empiezan a gritar asustados, porque había una vieja superstición entre la gente de mar que si veían un fantasma caminando en medio del mar significaba la muerte de todos los ocupantes de la barca.
Pero Jesús les grita no teman, soy yo, y Pedro le dice: “Señor, si eres tu manda que yo vaya a ti sobre las aguas.” Y Jesús le dice: “Ven”.
Al oír la palabra de Jesús, Pedro se tira al mar y empieza a caminar sobre el mar, cada paso que da está más cerca de Jesús, poco a poco se va acercando a él, mientras sus ojos están fijos en Jesús; pero de pronto se da cuenta que esta caminando en el mar, empieza a ver las olas, el viento, la tormenta y empieza a hundirse; ha sacado sus ojos de Jesús y lo a puesto en las circunstancias.
Entonces grita: “Jesús, sálvame”; y Jesús solamente extiende sus brazos y lo recata.
Su bendición estaba tan solo a “un brazo” de conseguirse, él había estado considerando las palabras de Jesús, pero el considerar las circunstancias adversas lo sacó de su bendición.
Tantas veces estamos listos para recibir la bendición de Dios pero al considerar los problemas y las circunstancias nos salimos de la bendición.
Consideremos a Abraham el “no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara”. Abraham solo miraba la promesa que Dios le había hecho.
No consideremos las circunstancias que nos rodean sino la Palabra de Dios.

Paso 4
Alaba a Dios Por la Respuesta
Esto es lo que hizo Abraham, se fortaleció en fe dando gloria a Dios.
Esto es lo que debemos hacer nosotros; si hemos encontrado la promesa, hemos creído que hemos recibido, y no estamos considerando las circunstancias adversas, ahora nos toca alabar a Dios por la respuesta.
1 Tesalonicenses 5:18              
18 Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Debemos dar gracias en todo, no por todo; no le damos las gracias a Dios por los problemas, sino porque él es fiel en darnos las cosas que el ha prometido.
Si funcionó con Abraham también funcionará contigo.

jueves, 30 de mayo de 2013

La Autoridad del Creyente - Capítulo 7 - 7 Enemigos Sobre los Cuales Tomar Autoridad

Capítulo 7
7 Enemigos Sobre los Cuales Tomar Autoridad

En este capítulo veremos a 7 enemigos sobre los cuales debemos tomar autoridad.

Lo primero que debemos entender es que nuestra autoridad nunca es sobre otras personas; no hay ningún verso en la Biblia que nos diga que podemos usar nuestra autoridad en contra de la voluntad de otros.

Solo podemos usarla para nosotros, nuestra familia, las personas bajo nuestra responsabilidad, las que nos autorizan ha hacerlo y las personas que se levantan en nuestra contra.

Pero veamos ahora 7 cosas sobre las cuales podemos tomar autoridad.


1. Sobre Satanás y los demonios

Marcos 16:17
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas.

Aquí Jesús les está dando claramente la autoridad a los creyentes para echar fuera demonios en Su nombre.

En el caso de la joven que tenía el espíritu de adivinación podemos verlo claramente:

Hechos 16:16-18
16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Vemos como Pablo tomó autoridad y echó fuera al demonio que había en esa joven, y el demonio salió de ella.

Cuando se echa fuera demonios no debemos hacer tanto espectáculo, ni estar preguntándoles los nombres a los demonios, solo echarlos fuera.

Me acuerdo que hace años estaba tratando de echar fuera un demonio a un joven, y le pregunté: “Como te llamas;” y el me contestó: “Me llamo aleluya”.
Así que yo le dije “Espíritu de aleluya sal de él.”

Por supuesto que no hay ningún espíritu de aleluya; cuando hacemos cosas que no son bíblicas puede pasar cualquier cosa.

Jesús habló solamente una vez con un demonio; a todos los demás les dijo solamente dos cosas: “Cállate y sal fuera”.

Lucas 4:35
35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio,  derribándole en medio de ellos, salió de él,  y no le hizo daño alguno.

Eso es lo que debemos hacer.


2. Sobre las enfermedades

Una de las cosas sobre las que podemos tomar autoridad es sobre las enfermedades.

Jesús constantemente reprendía las enfermedades:

Lucas 4:38-39
38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.
39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.

Vemos aquí como Jesús reprendió la fiebre de la suegra de Pedro y la fiebre se fue de ella.

Hechos 3:1-8
1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.
2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.
3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.
5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;
8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.

Aquí vemos a Pedro y a Juan tomando autoridad en contra de la enfermedad para producir la sanidad de este hombre.

Nosotros podemos tomar autoridad en contra de las enfermedades; sea para nosotros o para otras personas.

En mis campañas yo acostumbro hacer lo que llamo “la sanidad en masa”.

Al final de la prédica llamo a todos los enfermos; le leo Isaías 53:4-5, Mateo 8:17 y Primera de Pedro 2:24; donde dice que Jesús tomó nuestras enfermedades y dolencias y que por sus llagas hemos sido curados.

Les digo que coloquen una mano en el lugar de la enfermedad, y que cuando de la Palabra de fe se proclame ellos hagan lo que no podían hacer.

Entonces tomo autoridad contra las enfermedades y ordeno en el nombre de Jesús que sean sanados.

Como resultado de eso muchísima gente es sanada.

Tenemos autoridad sobre las enfermedades.

Puedes tomar autoridad contra toda enfermedad que venga a atacarte o a tu familia y ordenarle que se vaya. La enfermedad se irá.


3. Contra el Temor

El temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro.

Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza.

2 Timoteo 1:7
7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

2 Timoteo 1:7
7 Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.

El temor es un espíritu que no viene de parte de Dios.

Un hermano me contó que una noche sintió en su cuarto algo como una presencia oscura; que no lo dejaba respirar y lo llenaba de terror, se dio cuenta quien era y tomo autoridad en el nombre de Jesús; la presencia y el temor se fueron.

Cuantas veces el diablo viene con este pensamiento en mi mente: “Te vas a morir, te vas a morir”; yo le respondo: “Tienes razón, me voy a morir pero de viejo.”

Hace unos días mis hijos se demoraban en regresar de su reunión de jóvenes; el diablo empezó a colocar pensamientos en mi mente: “Han tenido un accidente, les ha pasado algo malo”, y colocaba imágenes en mi mente; pero son solo eso imágenes; lo único que hice fue tomar autoridad en el nombre de Jesús; y de pronto sentí que se abría la puerta.

Me dijeron que se habían quedado compartiendo en la puerta de la casa de unos hermanos que vivían en la misma cuadra

Satanás trabaja con nuestra mente, para que le demos pie y pueda azotarnos.

Efesios 4:27
27 Ni deis lugar al diablo.

Efesios 4:27 (Nacar Colunga)
27 No deis entrada al diablo.

Vine dice que el significado de esta palabra es principalmente lugar: tópos; punto (generalmente en espacio, pero limitado por la ocupación), local (como posición, casa, lote, etc.); figurativamente: condición, oportunidad, puerto, lugar, campo.

No debemos darle un lugar geográfico al diablo en nuestras vidas; recordemos las promesas de Dios:

Salmo 23:4
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Hebreos 13:5-6
5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;
6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.

Dios está con nosotros no tenemos razón para temer solo hagamos lo que Su Palabra dice.

Debemos aprender a enfrentar al temor como lo hacemos con cualquier espíritu que enfrentamos, echándolo fuera en el nombre de Jesús.


4. Contra la Duda

Cuando era niño en la casa de mis abuelos había un antiguo reloj de péndulo, que oscilaba, es decir que daba vueltas de un lado para otro.

Dudar es oscilar o ir de un lugar a otro.

También recuerdo innumerables programas donde un joven salía con una margarita, quitándole los pétalos y diciendo: “me quiere, no me quiere”.

La duda nunca sabe.

Santiago 1:5
5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

La Biblia compara a la duda con las olas que van y vienen de un lado a otro; la duda nunca recibe nada de Dios.

Mateo 14:22-32
22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo:!Tened ánimo; yo soy, no temáis!
28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame!
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

Pedro estaba caminando en medio del mar camino hacia Jesús; mientras camino en la Palabra que recibió estaba firme sobre el agua; pero de pronto empezó a ver las circunstancias, las olas, la tempestad, el mar y empezó a hundirse.

Estaba a un brazo de alcanzar su bendición (fue lo que le tomó a Jesús alcanzarlo), pero la duda lo sacó de ella.

¿Qué hacemos con la duda?

F. F. Bosworth decía: “Cree en tus creencias y duda de tus dudas.”

Cuando venga un pensamiento de duda a nuestras mentes debemos tomar autoridad en contra de él en el nombre de Jesús.


5. Contra la Incredulidad

Hebreos 3:12-13
12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;
13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.

La incredulidad es sencillamente no creer o no dejarse convencer.

Sin embargo, cuando el diablo viene con una mentira diciéndote que no puedes, que es imposible lograrlo, que no vas a sanar, que nunca vas a prosperar; nosotros le creemos.

Estamos creyendo en el sentido contrario; debemos creer en el otro sentido, debemos creer la Palabra de Dios.

Si llegan pensamientos de incredulidad resístelos.

Di: “Incredulidad yo te hecho fuera en el nombre de Jesús, yo creo (y citas el verso de la Palabra de Dios que estás creyendo)”.

No dejes que la incredulidad llegue a tu vida, extírpala completamente.


6. Contra los Síntomas

En Medicina, síntoma es la referencia subjetiva que da un enfermo por la percepción o cambio que puede reconocer como anómalo o causado por un estado patológico o enfermedad.

El término síntoma se contrapone al signo clínico, que es un dato que puede ser objetado. El síntoma es un aviso útil de que la salud puede estar amenazada sea por algo psíquico, físico, social o combinación de las mismas.

Por definición un síntoma es algo que no necesariamente es real; en otras palabras es algo circunstancial.

Romanos 4:18-19
18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia.
19 Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara.

Aquí vemos a Abraham que se enfrentó a síntomas en su cuerpo; se veía viejo ya que tenía casi 100 años y Sara era estéril.

Pero él prefirió creerle a Dios antes que a las circunstancias externas.

En 2 Corintios 5:7 dice: “Porque por fe andamos, no por vista”.

Es decir, no nos movemos ni actuamos por lo que nos dicen las circunstancias externas que enfrentamos, nos movemos por aquellas cosas que creemos.

Entonces, cuando un síntoma venga a nosotros tomemos autoridad contra él en el nombre de Jesús.


7. Contra Nuestros Pensamientos

El campo de batalla del diablo es nuestra mente; él va ha querer sacarnos del espíritu donde no puede vencernos, hacia la mente donde el puede derrotarnos fácilmente.

2 Corintios 10:3-5
3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;
4 porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,
5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,

Nuestras armas son más poderosas que las suyas; podemos derribar sus argumentos y mentiras con la Palabra de Dios.

Filipenses 4:8
8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Cambiemos nuestra manera de pensar, empecemos a pensar como Dios piensa.

Pero, ¿que hacer cuando vienen pensamientos contrarios? Tomemos autoridad en el nombre de Jesús en contra de ellos y declaremos lo que dice la Palabra de Dios.



No nos dejemos vencer, ya tenemos la victoria total y absoluta; usemos nuestra autoridad.