viernes, 6 de noviembre de 2015

Pasos Que te Ayudarán a Tener una Oración Efectiva

Pasos Que te Ayudarán a Tener una Oración Efectiva

           
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que le pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.
1 Juan 5:14–15

La voluntad de Dios se encuentra en Mateo 7:7–8: “Pedid, y se os dará; buscad y hallareis; llamad y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se le abrirá.”  
La voluntad de Dios es siempre responder nuestras oraciones porque nos ama, así que veamos algunos pasos que te ayudarán a recibir respuesta a tus oraciones.

Primer Paso: Decide lo que Quieres Recibir

Santiago 1:6-8
6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.

Una persona que no sabe lo que quiere es difícil que reciba algo de Dios.
La palabra que se usa para dudar es diakrino, que significa: “separar entre dos” u “oscilar”.
Cuando era niño, mis abuelos tenían un reloj de péndulo en la sala de su casa; yo veía que marcaba el tiempo yendo de izquierda a derecha una y otra vez, sin parar. Muchos creyentes hacen lo mismo, están de un lado a otro, sin saber lo que quieren.
El hombre de doble ánimo es como el niño al que se le lleva a la juguetería, quiere todos los juguetes que hay, no sabe por cual decidirse, y al final el padre es el que escoge por el niño.
Debemos aprender a decidirnos.

Juan 15:7
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Al momento de orar debemos saber lo que queremos. Notemos que el verso dice: querer y no necesitar.
Mucha gente piensa que Dios solo quiere darnos las cosas que necesitamos; pero este verso dice que podemos pedir lo que queremos y Dios no los dará.

Marcos 10:46-52
46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.
47 Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
48 Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!
49 Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.
50 El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
51 Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.
52 Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

Notemos que en la sanidad de Bartimeo, Jesús le preguntó: ¿Qué quieres que te haga? Para poder recibir algo de Dios, Bartimeo necesitaba quererlo.
Mucha gente no recibe nada de Dios porque no quieren nada.
Dios te pregunta hoy: ¿Qué quieres que haga por ti? Así que decide lo que quieres y se determinado en ello.

Segundo Paso: Encuentra las Escrituras que Prometan lo que Quieres

Si ya sabes lo que quieres necesitas el respaldo de los versos que prometen lo que quieres recibir de Dios.

1 Juan 5:14-15
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Aquí encontramos la clave para la oración respondida, pedir de acuerdo a Su voluntad. Y, ¿dónde encontramos su voluntad? En Su Palabra.
Si queremos tener respuesta a nuestras oraciones siempre debemos orar basados en la Palabra de Dios.

Lucas 4:1-12
1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto
2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.
3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí a esta piedra que se convierta en pan.
4 Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.
5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.
6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.
7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.
8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.
9 Y le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo;
10 porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;
11 y, En las manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.
12 Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

Durante la tentación en el desierto Jesús usó tres veces la Palabra de Dios para derrotar al diablo.
La Palabra de Dios es lo que nos trae victoria en cualquier circunstancia en la que nos encontremos y nos da la respuesta deseada.

2 Pedro 1:3-4
3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,
4 por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia

Todas las cosas que necesitamos y deseamos en esta vida ya han sido provistas por Dios. Así que nosotros podemos disfrutar de todas estas cosas.

Tercer Paso: Pídele a Dios las Cosas que Necesitas

Este paso es tan obvio que parece tonto darlo; pero la verdad es que muchos creyentes no le piden a Dios las cosas que desean. Dan por descontado que Dios les dará las cosas que no le piden lo que necesitan.
           
Mateo 7:7-11
7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Aquí el énfasis está en que debemos pedir si es que queremos recibir.

Santiago 4:2
2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

Las personas no reciben las cosas que desean porque no las piden.
Es como una persona que va a un restaurante, se sienta en la mesa, lee el menú, se queda una hora y se va a su casa sin comer nada. ¿Por qué no comió nada? Porque no pidió nada.
 Si quieres algo debes ir y pedirle a Dios, que Él te responderá.

Cuarto Paso: Cree que Ya es Tuyo

Marcos 11:23-24
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

En este verso vemos que debemos creer antes de recibir.
El verso 24 en la Versión Amplificada dice: “Cuando ores, ten confianza y cree que se te ha concedido, y lo tendrás.”
Mucha gente está esperando ver la respuesta para empezar a creer; pero si ya lo tienes para que necesitas creer que lo tendrás.
Uno cree primero y después ve la respuesta.

Juan 20:24-29
24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.
27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!
29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

Aquí vemos a Tomás diciendo: “Ver para creer”.
Tomás es como mucha gente que está esperando ver primero para luego empezar a creer. Pero la fe no funciona así, tu primero crees que es tuyo lo que has pedido y luego lo verás.
Notemos que Jesús llamó incrédulo a Tomás por decir “ver para creer”; y dijo además: “Bienaventurados los que no vieron y creyeron”.
¿Por qué? Porque él que cree antes de ver recibirá cualquier cosa que pida.

Quinto Paso: Rehúsa Dudar

Como dijo F. F. Bosworth: “Cree en tus creencias y duda de tus dudas”.
El problema es que la mayoría de los creyentes hacen las cosas al revés, creen en sus dudas y dudan de sus creencias.

Santiago 1:6-7
6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

Como vimos antes la palabra duda nos habla de oscilar.
El problema en la iglesia es que hay muchos “creyentes margaritas”. Son creyentes que hoy creen, mañana dudan, al día siguiente creen y luego vuelven a dudar. Están siempre a ambos lados del péndulo.
Son como el joven que deshojaba una margarita mientras pensaba en su novia y decía:  “Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere...”.
Así están muchos creyentes: “Creo que recibo, no creo que recibo, creo que recibo, no creo que recibo...”. Ese tipo de persona nunca recibirá de Dios.

Mateo 14:22-32
22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
24 Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.
25 Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.
26 Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!
28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.
29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! 31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento.

En este pasaje podemos ver un ejemplo de lo que es la duda.
Pedro estaba en la barco y cuando vio a Jesús le dijo: “Si eres tu manda que yo camine sobre las aguas”. Y Jesús le dijo: “Ven”.
Pedro salió de la barca y empezó a caminar sobre el agua. Mientras el camino sobre las palabras de Jesús, siguió caminando por encima de las aguas; pero cuando puso sus ojos en el mar, las olas y el viento empezó a hundirse.
La duda es sacar los ojos de la Palabra de Dios y ponerlos en las circunstancias.

Marcos 11:23
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Siempre habrán circunstancias que se levanten en contra de lo que estamos creyendo; pero nosotros debemos rehusar dudar y ordenarle a ese monte de circunstancias adversas que se mueva.

Sexto Paso: Recuerda Sus Promesas

Josué 1:8
8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

La clave para el éxito en nuestra vida cristiana es la meditación de la Palabra de Dios.
La palabra hebrea para meditar es hagah que significa: gemir, refunfuñar, proferir, hablar, decir, meditar, reflexionar, ponderar, murmurar.
El meditar no es poner la mente en blanco repitiendo un sonido como hacen las religiones orientales, sino mas bien colocando algo en ella.
           
Proverbios 4:20-22
20 Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones.
21 No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22 Porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.

El meditar la Palabra de Dios es ponerla delante de nuestros ojos. Es decir, vernos en posesión de las cosas que le hemos pedido a Dios; y hacer planes como que ya son una realidad en nuestra vida.

Marcos 5:25-29
25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,
26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.

En el verso 27 vemos que la mujer decía; no dice que dijo; si no que decía, esto nos habla de una continuidad en el decir; ella decía una y otra vez: “Si tan solo toco el manto de Jesús seré sana, si tan solo toco el manto de Jesús seré sana, si tan solo toco el manto de Jesús seré sana....”; y fue tocó el manto de Jesús y fue sana.
Al decir estás palabras ella estaba meditando la Palabra; se estaba viendo sana, y al hacerlo ella fue y recibió su sanidad.
Un hermano dijo: “Si lo puedes ver, lo puedes tener.”
Eso es lo que debes hacer, debes ir una y otra vez a las promesas de la Palabra que te prometen lo que quieres recibir de Dios, hasta que se hagan una realidad en tu vida.

2 Corintios 4:13
13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos

Debemos estar recordando las promesas que nos muestran lo que Dios ya nos proveyó.

Sétimo Paso: Alaba a Dios por la Respuesta

Alguien dijo que la alabanza es el nivel mas alto de fe; y yo lo creo, porque tu estás dando gracias a Dios por la respuesta aunque todavía no hayas visto nada.

Romanos 4:20-22
20 Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios,
21 plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido;
22 por lo cual también su fe le fue contada por justicia.

Eso fue lo que hizo Abraham; dio gracias de antemano, aún no había nacido Isaac, sin embargo, él daba gracias a Dios porque estaba plenamente convencido de que era capaz de hacer todo lo que había prometido.
Debemos mantenernos firmes alabando y dando gracias a Dios por respondernos aunque aun no se haya manifestado físicamente nuestra respuesta.

Filipenses 4:6
6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

De nada nos sirve afanarnos y orar una y otra vez la misma oración; pues al orar por segunda vez le estás diciendo a Dios que no te escuchó la primera vez.
Cambia el afán por la alabanza, dándole gloria a Dios porque Él es poderoso para hacer todo lo que ha prometido.
Dale las gracias porque ya respondió tu oración.


Conclusión


Estos pasos te ayudarán a la hora de presentar tu petición al Señor.

martes, 27 de octubre de 2015

Como Fluir con Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales - Parte 5


Ten una Vida de Oración y Comunión

Una de las cosas más importantes para tener salmos, himnos y cánticos espirituales es lo tercero, que es, tener una vida de oración y comunión con Dios.

En nuestro tiempo de oración que nos comunicamos con Dios y recibimos lo que Él tiene para nosotros.

En 1 Corintios 14:14-15 vemos como debe ser nuestra oración personal: “Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.”

Nuestra vida debe tener ambos ingredientes, la oración en lenguas y la oración en nuestro idioma materno, no solo uno de los dos sino ambos.

La oración en nuestro idioma materno es el que hablamos usualmente, pero la oración en lenguas es la que hacemos en un idioma desconocido para nosotros y que viene del Espíritu Santo.

En 1 Corintios 14:2 dice: “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.”

Al hablar en lenguas estamos hablándole no a los hombre sino a Dios.

La versión The Message (El Mensaje) dice de este verso: “Si le alabas en el lenguaje privado de las lenguas, Dios te entiende pero nadie más lo hace, porque estás compartiendo intimidades entre él y tú.”

Nadie te entiende, tú mismo tampoco, ni los hombres, ni los ángeles, ni Satanás ni sus demonios.

Es la oración perfecta solo Dios te entiende.

La traducción de Moffatt dice que hablamos secretos divinos.

¿Qué secretos divinos?

Romanos 8:26-27 dice: “Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles; y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.”

Estamos orando por cosas que no conocemos, por las cuales no sabemos cómo orar, pero al orar en lenguas, siendo inspirados por el Espíritu Santo, oramos de la manera más apropiada.

Oramos secretos divinos, cosas que no conocemos, que pueden ser por nosotros o por los demás, pero que son oradas conforme a la voluntad de Dios, ya que somos ayudados e inspirados por el Espíritu Santo.

Es en ese momento que oramos en lenguas que le damos la oportunidad al Espíritu Santo para que nos guíe e inspire para hablar en salmos, himnos y cánticos espirituales.

Hemos visto que para fluir con salmos, himnos y cánticos espirituales en nuestra vida diaria debemos tener la Palabra de Dios en nuestros corazones de manera abundante, ser llenos del Espíritu Santo y tener una vida diaria de oración.

Al hacer estas cosas le estamos dando tiempo al Señor, le damos la oportunidad que Él pueda hablar a nuestros corazones y dirigirnos.

Nos permite estar tan llenos del Señor que podremos estar conscientes de Su voz y dirección para nosotros y sensibles para escuchar lo que tiene que decirnos.

Abre tu Boca y Habla en Fe

Lo cuarto que debemos hacer es dar el paso de fe, abrir nuestros labios y hablar.

En Efesios 5:18-19 dice: “Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor.”

Uno que es lleno del Espíritu Santo va a hablar, en un principio hablará en lenguas, cuando recibe el bautismo con el Espíritu.

Posteriormente, podemos ser llenos del Espíritu Santo hablando salmos, himnos y cánticos espirituales.

Kenneth Hagin dijo: “Una persona no habla en lenguas por uno de dos motivos; por incredulidad o por no cederse al Espíritu Santo cuando les da las expresiones que deben hablar.”

Lo mismo sucede con el hablar los salmos, himnos y cánticos espirituales; cuando estamos orando Dios nos dará estos salmos, cánticos e himnos espirituales, pero somos nosotros los que en fe debemos hablarlos.

Es como cuando recibimos el Bautismo con el Espíritu, el Espíritu Santo nos dio una, dos o más palabras y nosotros en fe las hablamos, y mientras más seguíamos hablando en fe salían más palabras hasta convertirse en un lenguaje fluido; y cada vez que abrimos nuestra boca en fe volvemos a hablar en lenguas.

Lo mismo sucede cuando hablamos salmos, himnos y cánticos espirituales; Dios nos da el inicio del salmo, a veces el título o la primera estrofa, y nosotros las hablamos en fe, y conforme vamos hablando van saliendo las demás estrofas del salmo, himno o cántico espiritual.

Es decir, cuando llega ese inicio, ese título o primera estrofa, debemos responder al Señor y empezar a hablar el salmo que Dios nos dio.

Como nos hemos llenado de la Palabra y estamos llenos del Espíritu podemos hace lo que dice en Isaías 12:3: “Con alegría sacarán ustedes agua de las fuentes de la salvación” (Nueva Versión Internacional).

Debemos responder y sacar de nuestro interior lo que Dios nos da.

En mi vida sucedió de esta manera; ya había estado estudiando del tema, había guardado la Palabra de Dios en mi corazón y sabía que hacer; así que esa madrugada mientras oraba en lenguas vinieron unas palabras a mi interior: “Victoria y bendición”.

En ese momento me cedí al Espíritu Santo y respondí hablando esas palabras en fe:

Victoria y bendición
Hay en cada situación
Victoria y bendición
Es lo que tengo yo
Victoria y bendición
Mientras voy caminando
Victoria y bendición
Mientras voy caminando
Victoria y bendición
Por la sangre de Jesús
Que trajo para mi
Victoria y Bendición

De ahí en adelante cambió mi vida de oración, no solo llegaron salmos, sino himnos y cánticos espirituales también, los dones de profecía y de revelación.

Si eres lleno del Espíritu Santo solo es un paso de fe, solo debes decir las cosas que el Espíritu Santo trae a tu corazón.

Te animo a que cuando ores pongas estas cosas en práctica y hables salmos, himnos y cánticos espirituales.

lunes, 26 de octubre de 2015

Como Fluir con Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales - Parte 4

Se Lleno del Espíritu 

Para poder hablar en salmos, himnos y cánticos espirituales lo segundo que debemos hacer es ser llenos del Espíritu.

En Efesios 5:18-19 dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones” (Reina Valera 1995).

Entonces, aquí vemos que para hablar en salmos, himnos y cánticos espirituales debemos ser llenos del Espíritu Santo.

El verbo de “sed llenos del Espíritu”, es un tiempo imperativo continuo que debería traducirse como “sed siendo llenos”, pero no habiendo un verbo español para eso no entendemos lo que realmente quiso decir Pablo.

Lo que significa que no debemos ser solamente una vez llenos del Espíritu Santo sino que debemos de convertirlo en una experiencia continua.

Esta “llenura” del Espíritu Santo ocurre primeramente cuando recibimos el Bautismo con el Espíritu Santo, pero luego podemos ser llenos una y otra vez.

Esto fue lo que pasó cuando los primeros discípulos recibieron el bautismo con el Espíritu Santo en Hechos 2:1-4.

Hechos 2:1-4 (Nueva Versión Internacional)
1 Cuando llegó el día de Pentecostés estaban todos unánimes juntos.
2 De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban;
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.
4 Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran.

Ellos fueron inicialmente llenos del Espíritu Santo, pero vemos más adelante que ellos volvieron a ser llenos del Espíritu Santo.

Hechos 4:23-31
23 Cuando quedaron en libertad, fueron a los suyos y les contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24 Al oír ellos esto, unánimes alzaron la voz a Dios y dijeron: Oh, Señor, tú eres el que HICISTE EL CIELO Y LA TIERRA, EL MAR Y TODO LO QUE EN ELLOS HAY,
25 el que por el Espíritu Santo, por boca de nuestro padre David, tu siervo, dijiste: ¿POR QUE SE ENFURECIERON LOS GENTILES, Y LOS PUEBLOS TRAMARON COSAS VANAS?
26 SE PRESENTARON LOS REYES DE LA TIERRA, Y LOS GOBERNANTES SE JUNTARON A UNA CONTRA EL SEÑOR Y CONTRA SU CRISTO.
27 Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste,
28 para hacer cuanto tu mano y tu propósito habían predestinado que sucediera.
29 Y ahora, Señor, considera sus amenazas, y permite que tus siervos hablen tu palabra con toda confianza,
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan curaciones, señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús.
31 Después que oraron, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valor.

Vemos que Pedro, Juan y los suyos volvieron a ser llenos del Espíritu Santo luego de Pentecostés donde habían sido llenados inicialmente.

Nosotros también podemos ser llenos del Espíritu Santo continuamente.

domingo, 25 de octubre de 2015

Como Fluir en Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales - Parte 3

Como Fluir en Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales

Una cosa principal para fluir en salmos es tu vida diaria de comunión con el Señor, el tiempo que estás pasando con Él.

Mucha gente descuida esto, y debido a las preocupaciones y afanes de la vida no tienen un tiempo para estar en la presencia de Dios y llegar a conocerlo íntimamente.

Como vimos en 1 Corintios 14:26: “¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.”

Cuando vamos a la iglesia llevamos aquello que hemos recibido cuando estamos pasando tiempo con Dios.

Fue en mi tiempo de oración diaria en que una mañana Dios me dio 4 principios básicos para fluir en salmos, himnos y cánticos espirituales en nuestra vida diario.

La Palabra de Dios More Abundantemente en Ti

Lo primero que me dijo fue: “La Palabra de Dios debe morar abundantemente en tu vida”.

En Colosenses 3:16 dice: “Que la palabra de Cristo (el Ungido) habite en ustedes en abundancia [y con todas sus riquezas], con toda sabiduría enseñándose y amonestándose unos a otros con salmos (poemas u odas espirituales), himnos (canciones de alabanza y adoración dirigidas y dedicadas a Dios) y cánticos espirituales (canciones que dan revelación de la Palabra dada por el Espíritu Santo), cantando a Dios en sus corazones (espíritus) con acción de gracias” (Biblia Expandida de Fe).

La Palabra de Dios debe de morar de una manera abundante en nuestras vidas, no tener un conocimiento casual de las Escrituras sino pasar tiempo con Dios, estudiándola, meditándola, llenándonos de ella.

En mis más de 30 años de creyente he visto que la gente que se ha mantenido firme en el Señor con los años es la gente que ha dedicado tiempo a la Palabra de Dios.

Es la gente que ha crecido por el hecho de guardar la Palabra de Dios en sus corazones: “Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación, "desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis probado la benignidad del Señor.” (1 Pedro 2:1-3, La Biblia de las Américas).

Es en nuestro tiempo de estudio de la Palabra que crecemos en el Señor y podemos conocer la voluntad de Dios para nosotros.
En 1 Corintios 2:6-13 dice en la Nueva Versión Internacional:

1 Corintios 2:6-13
6 En cambio, hablamos con sabiduría entre los que han alcanzado madurez, pero no con la sabiduría de este mundo ni con la de sus gobernantes, los cuales terminarán en nada.
7 Más bien, exponemos el misterio de la sabiduría de Dios, una sabiduría que ha estado escondida y que Dios había destinado para nuestra gloria desde la eternidad.
8 Ninguno de los gobernantes de este mundo la entendió, porque de haberla entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria.
9 Sin embargo, como está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman.
10 Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios.
11 En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.
12 Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido.
13 Esto es precisamente de lo que hablamos, no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu, de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales.

Al estudiar la Palabra de Dios empezamos a cambiar nuestro pensamiento, dejando nuestra forma de pensar plagada de la sabiduría humana y permitiendo que el Espíritu Santo revele la Palabra de Dios a nuestros corazones para poder conocer las cosas que Dios nos ha concedido.

Somos llenados de la Palabra de Dios y de ese modo podemos ser guiados y dirigidos por el Espíritu Santo que siempre nos lleva a toda verdad, tal como está escrito en Juan 16:13.

Juan 16:13
13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.


Por eso dejemos que la Palabra viva ricamente en nosotros para de ese modo poder fluir con salmos, himnos y cánticos espirituales.

domingo, 11 de octubre de 2015

Cómo Fluir con Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales en tu Vida Diaria - Parte 2

Definiendo los Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales


Definamos que son los salmos, los himnos y los cánticos espirituales.

En Efesios 5:18-20 de la Versión Expandida de Fe dice: “No se emborrachen con vino, que les hará perder el control y los llevará al desenfreno (libertinaje, depravación). Al contrario, manténganse continua y constantemente siendo llenos del Espíritu [Santo], hablando entre ustedes con salmos (poemas u odas espirituales), himnos (canciones de alabanza y adoración dirigidas y dedicadas a Dios) y cánticos espirituales (canciones que dan revelación de la Palabra dada por el Espíritu Santo), haciendo melodía (cantando y alabando) al Señor en sus corazones, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

Nosotros somos llenos del Espíritu Santo hablando salmos, himnos y cánticos espirituales.

Un salmo es un poema u oda espiritual. La oda es una composición poética del género lírico dividida generalmente en estrofas, de tono elevado y extensión variable. Puede tener rima o no pero siempre tiene un elemento poético, y nosotros podemos hablarlo, cantarlo o recitarlo.

Estos salmos siempre son inspirados por el Espíritu Santo y traen bendición para nuestras vidas.

Un himno por otro lado, es una canción de alabanza y adoración dirigida y dedicada a Dios.

Finalmente un cántico espiritual es una canción que da revelación de la Palabra que el Espíritu Santo nos ha dado.

El Don de Profecía y los Salmos Himnos y Canticos Espirituales

Los salmos, himnos y cánticos espirituales son expresiones vocales dadas por el Espíritu Santo y se encuentran en el campo del don del Espíritu Santo de profecía.

La profecía es una expresión inspirada en una lengua conocida. El simple don de profecía “…habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación” (1 Corintios 14:3).

La profecía no es lo mismo que el ministerio del profeta que es un don del ministerio en el cual se ven por lo menos 2 de los 3 dones de revelación (palabra de conocimiento, palaba de sabiduría y discernimiento de espíritus) de una manera consistente y que por lo general llegan a través del vehículo de la profecía.

Habiendo crecido dentro del movimiento carismático, teníamos un énfasis muy fuerte (que no deberíamos perder) en el hablar en lenguas, la interpretación de lenguas y el don de profecía.

El problema era que creíamos que las personas que profetizaban eran profetas, pero no era así, eran solo hermanos que profetizaban al ser inspirados por el Espíritu Santo para edificar, exhortar y consolar a los hermanos; aunque a veces llegaban con una palabra de conocimiento o se sabiduría, pero eso no los hacía profetas.

El hecho de ponerme una banda presidencial no me convierte en presidente, igualmente el profetizar no me hace profeta.

En Primera de Corintios 14:31 dice: “Porque podéis profetizar todos…” En otras palabras, todos los creyentes pueden profetizar.

Igualmente cada creyente puede hablar consigo mismo en salmos, himnos y cánticos espirituales en su vida privada devocional.

sábado, 10 de octubre de 2015

Cómo Fluir con Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales en tu Vida Diaria

Cómo Fluir con Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales en tu Vida Diaria

Recientemente aprendí algo maravilloso y es el fluir con salmos, himnos y cánticos espirituales en mi vida diaria.

En 1 Corintios 14:26 dice: “¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.”

Veamos como dice en la Biblia Amplificada: “¿Hermanos, cual es entonces [el camino correcto]? Cuando se reúnen, cada uno tiene un himno, una enseñanza, una revelación de conocimientos especiales o de información o, una expresión lenguas [extrañas], o una interpretación de las mismas. [Pero] que todo sea constructivo, edificante y por el bien de todos.”

¿Donde es que obtenemos este suministro espiritual que traemos cuando nos reunimos?

Cuando voy a la iglesia siempre llevo mi Biblia, la Biblia no la encuentro recién en la iglesia, sino que la llevo de mi casa.

Del mismo modo, es de nuestro devocional diario con el Señor, del tiempo que pasamos con el Señor, cuando estamos solos en comunión con Él, que recibimos el suministro espiritual, el salmo, la doctrina, la revelación, la lengua, la interpretación.

Es en nuestra vida diaria de comunión con Dios que nos preparamos para traer a la iglesia estas cosas.

En Efesios 5:18-19 dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones”.

En el día de Pentecostés los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo y; hablaron en lenguas, pero en este pasaje vemos que podemos ser llenos del Espíritu Santo de manera continua hablando en salmos, himnos y cánticos espirituales.

Nosotros podemos llegar a ser llenos diariamente en nuestras casas y recibir ese suministro espiritual para llevarlo a nuestras iglesias locales.

Preparémonos en nuestros hogares para el mover de Dios y la nueva ola del Espíritu Santo que ha empezado a moverse en el mundo.

En este serie de artículos aprenderemos como fluir en salmos, himnos y cánticos espirituales en nuestra vida de adoración diaria.

viernes, 9 de octubre de 2015

Como Mantenernos Llenos Del Espíritu Santo

Como Mantenernos Llenos
Del Espíritu Santo


Podemos convertir el Bautismo con el Espíritu Santo en una experiencia continua.

Efesios 5:18-20
18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
20 dando gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Las palabras “sed llenos” en el griego son el término pleroo,  que significa: “hacer repleto, atiborrar, rellenar” y que son un verbo que está en tiempo presente, pero en voz pasiva, de modo imperativo, en segunda persona y número plural.

El tiempo nos dice que ahora es cuando debemos ser llenos.

La voz pasiva nos habla que el sujeto es paciente, o que esta en un estado constante, algo así como “siendo”.

El modo imperativo nos da la urgencia o el sentido de ser una orden,  es decir: “sed”

La persona y el número nos habla de las personas a las que está dirigido: “ustedes”

Por eso una traducción literal del griego es: “sed siendo llenos.” Es decir, que debemos estar siendo llenados continuamente del Espíritu Santo.

En Hechos 2:4 vimos que los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas; pero más adelante en Hechos 4 vemos que volvieron a tener una experiencia similar.

Hechos 4:23-31 (RV60)
23  Y puestos en libertad,  vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24  Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;
25  que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas?
26  Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor,  y contra su Cristo.
27  Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús,  a quien ungiste,  Herodes y Poncio Pilato,  con los gentiles y el pueblo de Israel,
28  para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
29  Y ahora,  Señor,  mira sus amenazas,  y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30  mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
31  Cuando hubieron orado,  el lugar en que estaban congregados tembló;  y todos fueron llenos del Espíritu Santo,  y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Los discípulos que habían sido llenos el día de Pentecostés volvieron a serlo nuevamente; es decir, tuvieron una experiencia continua.

El ser lleno del Espíritu Santo no es algo que ocurre solamente una vez en la vida; es algo que podemos experimentar diariamente en nuestra vida.

Veamos lo que Pablo le dijo a Timoteo

2 Timoteo 1:6 (RV60)
6  Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

2 Timoteo 1:6 (EUNSA)
6  Por esta razón, te recuerdo que tienes que reavivar el don de Dios que recibiste por la imposición de mis manos.

2 Timoteo 1:6 (RV2000)
6  Por lo cual te aconsejo que despiertes el don de Dios, que está en ti por la imposición de mis manos.

No debemos dejar que se duerma en nosotros el don que hemos recibido de Dios.

He conocido demasiados creyentes que un día estuvieron en fuego por el Señor y que hoy están apagados, congelados y dormidos, sus vidas están en nada.

Es tiempo de despertar y reavivar ese fuego que tenemos dentro de nosotros volviendo a ser llenos del Espíritu Santo.

Notemos que somos nosotros los que debemos avivar al Espíritu Santo en nuestro interior.

La pregunta es como volver a ser llenos del Espíritu Santo y avivar el fuego del don que hay en nosotros.
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Dos cosas principales: el estudio de la Palabra y nuestra oración en lenguas.

Como hemos visto anteriormente, cada vez que alguien fue lleno del Espíritu Santo comenzó a hablar en lenguas.

Yo lo he experimentado en mi vida, al orar en lenguas puedo percibir en mi espíritu como se aviva el fuego del don que Dios a colocado en mi,

Después de un rato de orar en lenguas, ese fuego es encendido.

Otra cosa importante es ser lleno de la Palabra de Dios.

En Colosenses 3:16 dice: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.”

Este pasaje es la contraparte de Efesios 5:18-20: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

Al morar en nosotros la Palabra de Dios en abundancia somos llenos del Espíritu Santo; pues hablamos entre nosotros con salmos, cánticos e himnos espirituales, y teniendo un corazón agradecido a Dios.

Un salmo es un poema espiritual o una oda.  Puede que tenga rima o no; pero tiene un elemento de poesía en él. Puede ser cantando, entonado o simplemente recitado.

Un himno es una canción de alabanza y adoración dirigida y dedicada a Dios.

Un cántico espiritual es una canción que da revelación de la Palabra que el Espíritu Santo le ha dado.
           
Los salmos, himnos y cánticos espirituales los da el Espíritu Santo; y se basan en la Biblia, porque todo lo que da el Espíritu Santo es basado en ella.


Cedámonos al Espíritu Santo para que estas cosas se manifiesten en nuestras vidas diarias y nos mantengamos llenos del Espíritu Santo.