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martes, 11 de octubre de 2022

El Nombre de Jesús y la Oración


Clase 1
El nombre de Jesús y la oración

En este curso veremos la importancia del nombre de Jesús y su aplicación nuestra vida diaria.

Tan solo hace unos días mientras conversaba con 6 amigos a la salida de un seminario, fuimos testigos de un accidente automovilístico, una camioneta 4 por 4 negra salió disparada en el aire hacia nosotros, solamente dijimos al unísono, “en el nombre de Jesús”, y la camioneta se detuvo en el aire y dio media vuelta regresando parada a la pista.

Como no voy a valorar el poder que hay detrás de ese nombre.

Por ese motivo es de suma importancia que como creyentes sepamos acerca del poder que tiene ese maravilloso nombre y saber que relación tiene con nosotros.

Un ejemplo que me quedó grabado cuando estudiaba en el Centro de Entrenamiento Bíblico acerca de esto es uno de E. W. Kényon.

Él relata en su libro “El Maravilloso Nombre de Jesús”.

Una  tarde, mientras yo daba una enseñanza sobre “El Nombre de Jesús”, un abogado me interrumpió y preguntó:

“¿Usted quiere decir que Jesús nos delegó el poder legal de usar Su Nombre?”  Le dije: “Hermano, usted es abogado y yo soy una persona común. Dígame ¿Jesús nos dio ese poder legal?”   

El me dijo: “Si, si el lenguaje significa algo, entonces Jesús dio a la Iglesia el poder legal”      

Entonces, le pregunte: “¿Cuál es el valor de este Poder legal?”   

Él respondió: “Depende de cuanto hay por detrás de él, cuanta autoridad, cuanto poder este Nombre representa”.

Esto me hace recordar cuando vivía mi abuela y le dio a mi padre un poder legal para poder cobrar su pensión..

Ellos fueron donde el notario y firmaron un documento mediante el cual mi padre representaba a mi abuela y con su firma podía hacer transacciones en su nombre.

Cada fin de mes iba al banco y cobraba la pensión de mi abuela.

Eso es lo que pasó con el nombre de Jesús; Todo poder y autoridad que Jesús tenía ha sido delegado a Su Nombre.
 
La Palabra de Dios nos enseña que tenemos el derecho legal de usar Su Nombre.   

Dice que podemos usar ese nombre para enfrentarnos con los demonios; dice que podemos usarlo para ministrar sanidad, dice que podemos usarlo en la oración.
 
Todo lo que está incluido y se le ha otorgado a este Nombre nos pertenece, porque Jesús nos dio el uso incondicional de Su Nombre. 


El Nombre de Jesús en Oración

Jesús dice del uso de Su Nombre en la oración:

Juan 16:24 (Reina Valeramil novecientos sesenta)
24 Hasta ahora nada habéis pedido EN MI NOMBRE; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Hasta ahora quiere decir hasta el mismo momento que Jesús dijo estas palabras. En otras palabras, hasta ese mismo momento en que Jesús hablaba sus discípulos, nada habían pedido en Su Nombre.

Juan 16:24 (Nueva Versión Internacional)
24 Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

Él les está hablando acerca de un “nuevo día” sobre la tierra, y está diciéndoles: Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría se cumpla. 

Cuando pedimos en Su Nombre estamos pidiendo a favor de nosotros mismos. Nosotros somos los que necesitamos sanidad; somos los que necesitamos las cosas que nos faltan.
 
Aquí en Juan, Jesús no solamente nos está dando el uso de Su Nombre en la oración para el Nuevo Pacto.

Juan 16:23 (Reina Valera mil novecientos sesenta)
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

Juan 16:23 (Castilian)
 23 Cuando llegue ese día no tendréis necesidad de preguntarme nada, sino que directamente podréis dirigiros al Padre, y todo lo que le pidáis en mi nombre os lo concederá.

Mira lo que Jesús nos esta diciendo: “Si pides al Padre en Mi Nombre; yo  endosare (aprobaré, legalizaré) tu pedido; y el Padre te lo dará a ti.”

Hace unos meses me llegó un cheque del extranjero, como no tenía oficinas en mi país, yo lo endosé a una institución que cobraba cheques en cualquier parte del mundo, al colocar mi firma (acompañada de mi nombre y número de mi documento de identidad) ellos pudieron cobrar ese dinero en mi nombre.

Eso es lo que hace Jesús, cada vez que presentamos una oración a Dios y usamos Su Nombre, Ese Nombre es el respaldo o la firma que endosa ante Dios la petición que le estamos haciendo.

El problema es cuando no entendemos lo que Jesús nos dice porque en vez de haber aprendido el Nuevo Testamento hemos aprendido tradiciones religiosas que se han convertido en vacas sagradas que han diluido las promesas de Dios.  

Añadimos cosas que Jesús nunca dijo, y por eso es que mucha gente dice: “Dios lo hará si es Su voluntad; pero, puede que no sea su voluntad”.

Esto no es algo que se encuentra en el Nuevo Testamento. Las personas se han conformado con que sus oraciones se queden sin respuestas, diciendo: “De cierto, no era Su voluntad, porque no lo hizo. Si hubiera sido su voluntad, Él lo habría hecho”.   

Jesús declaro la voluntad de Dios aquí en Juan 16:23,24.

Juan 16:23-24 (La Biblia de las Américas)
23 En aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en mi nombre.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

Debemos aprender a orar la oración de fe y recibir lo que queremos de Dios.

Nadie puede, ni por la oración, ni por la fe, conseguir para otra persona algo que no quiera. Si pudiéramos, haríamos que todos fuesen salvos sin necesidad que ellos quieran. Cuando se trata de orar por otras personas, la voluntad de ellas está involucrada; y su duda puede anular los efectos de nuestra fe. La incredulidad de otras personas, por otro lado, no pueden afectar mis oraciones por mis necesidades. 

Cuando hacemos una oración por nosotros mismos la respuesta de Dios siempre es “si”.

Algunas personas dicen: “Dios siempre responde las oraciones. A veces dice si y a veces dice no". Nunca encontrarás esto en la Biblia, es puro razonamiento humano.
   
Jesús no dijo: "Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, sin embardo, a veces Dios dirá: ¡No!  a veces dirá ¡Si!, y a veces dirá: espera un poco".   

Hemos  añadido cosas así a la Biblia para tratar de explicar a la gente el porque la oración no funciona para ellos.  Sin embardo, la razón por la que no les funciona es porque no hicieron funcionar la palabra. Si no funciona para mi, es porque no estoy en armonía con la Palabra.

Una persona puede ser un buen creyente, santificado, consagrado y santo y  aun así no tener respuesta a sus oraciones.  

Creemos que las personas deben de vivir una vida correcta, pero no podemos venir a orar alabándonos a nosotros mismos.
  
No podemos acercarnos al trono de la gracia diciéndole a Dios todo lo que hemos hecho, jactándonos en ello y obtener una respuesta.

Nosotros vamos al trono de la gracia llevando el Nombre de Jesús. Y la palabra de Dios funciona hoy,  tal como  funcionó en el pasado. Jesús dijo: “Pedid al Padre en mi Nombre; Yo endosare (aprobaré, legalizaré)  aquello que pidan y el Padre se los dará.”

Esto le da a la oración una base completamente legal, porque Jesús nos dio el derecho legal de usar Su Nombre.

A medida en que tomamos nuestros privilegios y derechos en el Nuevo Pacto y oramos en el Nombre de Jesús, el asunto pasa de nuestras manos a las manos de Jesús, entonces; asume la responsabilidad de esa oración, y sabemos que Él siempre dice: “Padre gracias Te doy porque me oyes; Yo se que Tú siempre me oyes”.

En otras palabras, sabemos que el Padre siempre oye a Jesús, y cuando le oramos a él en el Nombre de Jesús, es como si el propio Jesús estuviese orando; Él toma nuestro lugar. Esto no solamente coloca a la oración en una base legal, más sino en una transacción practica.

Cuando oramos, nosotros tomamos aquí el lugar de Jesús para cumplir Su voluntad, y  El toma nuestro lugar delante del Padre.

domingo, 10 de enero de 2021

El Secreto para que la Palabra Corra y Se Extienda Rápidamente


Finalmente, hermanos, continúen orando por nosotros, para que la palabra del Señor corra libremente (se difunda y se extienda rápidamente) y sea glorificada, así como sucedió también con ustedes.
- 2 Tesalonicenses 3:1 (Biblia Expandida)

En el siglo XIX, Dios hizo una obra poderosa en Londres a través de un gigante de la fe, conocido como el Príncipe de los Predicadores,  Charles H. Spurgeon,   .

Se dice que predicaba 10 veces a la semana en diversos  auditorios y que predico a 10 millones de personas en una época que no había radio ni televisión y mucho menos internet.

Sus sermones se estudian hasta el día de hoy, y sus frases circulan constantemente en memes de Facebook.

Un domingo por la tarde, una comitiva de ministros llegó por sorpresa al enorme Tabernáculo Metropolitano donde predicaba para observarlo. 

Suponiendo que el hombre corpulento al costado del edificio que vestía un overol el el conserje, sin darse cuenta de que era Spurgeon, le preguntaron: "Señor, ¿podría mostrarnos la planta de energía de esta enorme estructura?" "Por supuesto", respondió el hombre, llevándolos al sótano. 

Cuando abrió la puerta al final de un pasillo, los ministros esperaban ver un poderoso horno. En cambio, vieron a más de doscientos hombres de rodillas orando por el próximo servicio vespertino. "La oración, señores", les dijo, "es la planta de energía del Tabernáculo Metropolitano". 

El hombre, el propio Spurgeon, sabía dónde descansaba el poder.

Al concluir su segunda carta a los Tesalonicenses, Pablo les dice: "Oren por nosotros". Fíjate que él no dice, "Oren por nuestros programas". Tampoco dice: "Oren por nuestros proyectos". Y menos aún les dice "Oren por nuestra visión". Él simplemente les pide: "Oren por nuestra predicación". 

Juan Crisóstomo, fue un importante Padre de la Iglesia del Siglo IV, que fue Obispo de Antioquía, y fue conocido como "El Predicador de la Boca de Oro", por la elocuencia y profundidad de sus mensajes.

Él comenta de este verso: “Él mismo que había orado por ellos; ahora les pide que oren por él”.  En continúa diciendo: "No para que no corra ningún peligro, sino para que cumpla con aquello para lo que fue destinado".

¡Cuánto del poder de un maestro cristiano, que aumenta con el tiempo, proviene de la acumulación de intercesión de sus hijos espirituales! 

Pablo le pide a la gente que ore por él en todas sus Epístolas (Romanos 15: 30; 2 Corintios 1: 11; Efesios 6: 18-19; Colosenses 4: 3; 1 Tesalonicenses 5: 25). En todos estos casos, la solicitud es de ayuda activa en su obra de evangelización.

Pablo no solo ora por sus "hijos" en Cristo, sino que les ruega que oren por él. Pero en otro sentido, el hombre está absorto en su apostolado que si busca la bendición para sí mismo; es para el fin que la palabra del Señor tenga curso libre. 

Jowett comenta "Es a la manera del apóstol poner eso como un deseo para sí mismo, que era un deseo para el avance del Evangelio". 

Pablo sintió su necesidad de osadía para competir con aquellos que se oponían a la predicación del Evangelio, de constancia para aprovechar cada oportunidad para presentarlo a nuevas audiencias, y una y otra vez hizo un llamado a las iglesias para que oren por él en conexión con este asunto. 

Su gozo en el encarcelamiento fue que la palabra de Dios "no estaba atada" (2 Timoteo 2:9); su deseo, era que mientras él mismo estaba amenazado y se le oponían, es que la palabra pueda circular libremente (pueda correr), que no se detenga en su carrera, que se extienda a todas partes.

Eso es lo que debemos hacer como creyentes, orar por nuestros pastores, orar por nuestros ministros que predican, pera que la Palabra siga corriendo libremente, y extendiéndose para alcanzar un mundo que no conoce a Cristo.


Ricardo Botto


jueves, 1 de octubre de 2020

E. W. Kenyon - Curso Avanzado de la Biblia 11 - La Oración de Fe



Capítulo 11

LA ORACIÓN DE FE

ESTAMOS combatiendo demonios y enfermedades con la Palabra. La Palabra es la espada del espíritu recreado. Esa Palabra puede matar la enfermedad, y esa Palabra puede sanar a los enfermos. El hombre que camina por la fe en la Palabra no requiere evidencia de los sentidos. Él tiene la prueba de que la cosa por la que está orando ha llegado. Tú entiendes que hay dos tipos de fe: la fe del Conocimiento de los Sentidos que exige evidencia física para satisfacer los sentidos antes de que pueda ver que está curado o que tiene la cosa por la cual oró; y la otra clase de fe que depende sólo de la Palabra.

Encuentra un pasaje que cubre su necesidad y lo hace suyo. La oración basada en la Palabra se eleva por encima de los Sentidos y entra en contacto con el Autor de la Palabra. 2 Corintios 10: 3-7 es una escritura vital: "Porque, aunque viva en la carne (o en los sentidos), mi guerra no se libra según la carne (o los sentidos), porque las armas que manejo no son debilidades carnales sino poderosas en la fuerza de Dios para derrocar las fortalezas del adversario "(Conybeare).

La Palabra versus el conocimiento de los sentidos

El enemigo más poderoso de la vida de oración es el Conocimiento de los Sentidos. Y el arma que usamos contra los sentidos es la Palabra de Dios. Es la Palabra del espíritu recreado.

Efesios 6:17 nos dice cómo derribamos el razonamiento del disputador y derribamos todos los elevados baluartes. "Y tomad el yelmo de la Salvación, y la Espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios". Mostramos al mundo que somos los amos en Cristo.

Como nunca iglesia hemos comprendido la autoridad y el poder de la Palabra.

Esta Revelación Pabloina toma el lugar del Cristo ausente y actuamos sobre la Palabra como Jesús actuó sobre la Palabra de Su Padre. Jesús usó las palabras del Padre para derrotar al adversario, sanar a los enfermos, resucitar a los muertos y alimentar a las multitudes. Usamos la Palabra de Dios para derrotar al enemigo. Cuando nos acercamos al Trono vamos con nuestras bocas llenas de Su Palabra. Entonces cuando vamos ante el mundo hacemos nuestra confesión pública. Derribamos la razón basada en los sentidos. Los sentidos tienen evidencia de fiebre, dolor y cáncer. Estas cosas se exaltan contra la Palabra de Dios. Como si el cáncer hablara, diciendo: "No puedes destituirme, yo tengo autoridad sobre este cuerpo, lo tengo cautivo, he llenado su corazón de miedo y su boca con una confesión de mi fuerza y ​​mi habilidad para matarlo”. (Lee Efesios 6: 10-18 cuidadosamente.)

Ahora traes la Palabra Viviente de Dios para combatir los razonamientos de los Sentidos. No estás influenciado por las cosas que ves: una billetera vacía, un cuerpo débil, o una falta de trabajo. Nunca debes pensar en tu combate en contra de lo que puedes ver, oír o sentir. Tu combate es con el príncipe del poder del aire que gobierna los sentimientos de la gente y los llena de miedo. Eres un amo. Cuando quiera enfrentarte, lee el Salmo 23:1-3: "Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre".

Mira, yo estoy por las aguas de la abundancia. No hay necesidad que Él no pueda proveer. Lo dices una y otra vez: "El Señor es mi Pastor, mi Proveedor de pan, mi pagador de rentas".

El señor del mundo puede llevar a uno a la necesidad, al dolor y a la angustia; pero mi Señor conduce a pastos verdes. Isaías 41:10 dice: " No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". Repasa con cuidado. "No temas, porque yo estoy contigo." Él está contigo, el Creador del Universo, el Amo que conquistó la tormenta. ¿Quién está en ti? El gran y poderoso Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos.

¿No sabéis Juan 15:5, "Yo soy la vid y vosotros las ramas"? ¿No te das cuenta de que tú eres la parte fructífera de Cristo hoy? Óyelo susurrar: "Yo soy tu Dios".

Eso lo resuelve. Abrió el Mar Rojo (Éxodo 12). Sostuvo el Jordán de nuevo por la palabra de Su poder. Envió a Su amado Hijo aquí en la forma de un bebé para crecer, para que fuese tentado en cada punto como nosotros, para aprender las terribles lecciones que la novia o iglesia tiene que aprender. Y Él dijo: "He aquí yo estoy con vosotros siempre"; y, "Toda autoridad me ha sido dada" (Mateo 28: 18-19).

"Te estoy apoyando hasta el límite."

La Autoridad del Nombre

En Juan 14:13-14 dice: "Y todo lo que pidiereis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” Recuerden que esto no es oración, pero aquí Jesús les está dando el derecho legal de usar Su Nombre para echar fuera demonios, sanar a los enfermos, encontrarse con las fuerzas Eb Juan 16:23-24 dice: "En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido." Este es el lugar de la oración. No hay poder en este lado que el Infierno pueda soportarlo. Tienes un acercamiento legal a Dios. Tienes una base legal para la oración. La oración no se basa en el sufrimiento o la compasión sino en la Palabra de Dios.

Él ha dicho que "todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, os lo dará".

Este es el poder legal. Varias veces Jesús dijo: "En Mi Nombre". Nos ha dado el derecho de usar ese Nombre contra las fuerzas de las tinieblas y ese Nombre es idéntico a Él. Ese Nombre tiene el mismo poder que estaba en Cristo en Su andar en la tierra. En Marcos 16:17-20 dice: " Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”

Y después que Jesús les dijo estas palabras: “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.”

Ahora puedes ver que ningún demonio o enfermedad puede estar en contra de la Palabra. Tú das la Palabra en sus labios. Recuerda, es la Palabra en tus labios la que cura y salva. Es la Palabra en tus labios cuando hablas con el Padre la que te da la respuesta a tu petición. Es el nombre en tus labios que echa a los demonios, que rompe el poder de Satanás, que libera al cautivo, que te da una posición en la presencia del Padre. Nunca olvidéis eso.

Libertad en Cristo

En Hebreos 4:14-16 y 10:19, nos pide que entremos osadamente al Trono de la Gracia. Él te pide que lo visites, que tengas comunión con él. No hay fundamento para el pecado o la inconsciencia porque te has convertido en la misma justicia de Dios en Cristo. Deja que eso sea algo básica en tu mente. Dilo una y otra vez: "Yo soy la justicia de Dios en Cristo (2 Corintios 5:21). Tengo el derecho legal de estar en la presencia del Padre con la misma libertad y confianza que Jesús tenía. Confieso ante el mundo de que yo soy lo que Él dice que soy en la Palabra". "Amados, ahora somos hijos de Dios" (1 Juan 3: 1).

"Yo soy hijo de Dios. Ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús Romanos 8: 1) Yo soy libre, puedo estar en la presencia del Padre como lo hizo Jesús, no tengo que morir para obtener mi libertad, Lo tengo ahora. El cáncer no puede resistir la Palabra en los labios de fe”. Tus labios son los labios de la fe. La tuberculosis no puede resistir la Palabra. Tiene que ceder. Es del diablo, y tú eres el amo de los demonios y sus obras. El Salmo 107:20 dice: "Envió Su Palabra y los sanó".

Esa Palabra era Jesús. Entonces esa Palabra nos fue dada por Revelación y la tenemos en el Nuevo Testamento. Esa Palabra está en tu corazón y labios. Romanos 10:8-11. Quiere recordar esto: " Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos". Y luego le dice al hombre que si confiesa el señorío de Jesús y cree en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, será salvo. Y en el versículo 11: "Porque dice la Escritura: Todo aquel que en él cree, no se avergonzará". Lo tienes. Eres un amo. Eres absolutamente un vencedor.

Eso hace que los hombres dominen donde sirvieron como esclavos. Estamos tomando el lugar de Jesús y actuando por Él. Su mente renovada debe estar de acuerdo con su espíritu y la Palabra. Recuerda Romanos 12: 1-2. Tu mente será gobernada por el Conocimiento de los Sentidos. Tu espíritu lo repudiará. La Palabra lo repudiará. Ven, toma tu lugar y párate firme sobre tu territorio, que eres lo que Jesús dice que eres.

La Ley de Fe

En Marcos 11:23-24 dice: " Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." Esa es la ley de la fe. Se la estaba dando a judíos que no podían entenderla más de lo que el cristiano moderno lo hace. Pero tú puedes. Tu fe no requiere ninguna evidencia sino la Palabra, no requiere ninguna prueba de los sentidos. La fe esta ciega para todo excepto para la Palabra.

Se eleva por encima del reino de los sentidos. Tiene su propio camino, sus propias armas, su propio terreno para la seguridad. Es la Palabra. En 2 Corintios 5:7 dice: "Porque por fe andamos y no por vista (o los sentidos)". El creyente es un creyente. No es un escéptico. Es la cosa más natural en el mundo para él actuar en la Palabra y tomar su lugar como hijo o hija cuando conoce su lugar. No camina según los sentidos; porque no se puede confiar en el testimonio de los sentidos, pero en la Palabra se puede. El creyente tiene un derecho legal al uso de la Palabra. Tiene derecho legal al uso del Nombre. Tiene derecho legal, como un niño en la familia del Padre, para tomar su lugar y tomar sus derechos.

Lo único que pregunta es: "¿La Palabra dice eso?" Sí. "Bueno, eso lo termina."

"¿Se puede confiar en la Palabra?" Sí, tan plenamente como Dios mismo puede ser confiado. El hombre de fe es como el Amo. Él está continuamente confesando ante el mundo lo que es en Cristo y la integridad de la Palabra Viva. Se enfrenta sin temor a lo imposible como vencedor. Sabe que todos sus recursos están en Dios. 2 Corintios 2:14 es el mensaje del Padre a su corazón: "Pero gracias a Dios que me conduce de un lugar a otro en el tren de su triunfo" (Conybeare). Compartimos Sus victorias sobre los enemigos de Cristo, y por medio de nosotros envía el conocimiento de Sí mismo, un olor de fragancia en todo el mundo, porque Cristo es la fragancia que ofrecemos a Dios en nuestra vida de oración, en nuestro caminar de fe.

En Santiago 5:14-16 dice: "La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará".

Y "la oración eficaz del justo puede mucho". Hemos sido hechos justos, así que nosotros somos los justos que caminamos por la fe. En Hebreos 10:38 dice: " Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma." Es decir, si retrocede de la vida de fe a la vida de los sentidos, de la Palabra a los sensaciones físicas, no traerá alegría al Padre. Eres justo y andas conforme a la Palabra. Estás caminando en el reino de la Palabra. La Palabra se ha convertido en uno contigo y te has hecho uno con la Palabra. En Juan 15:7 dice: " Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos."

¿Qué clase de fruto?

¿Cuál? El fruto que Jesús llevó en su caminar terrenal. Vas a tomar el lugar de Jesús en su ausencia. Vas a actuar como Él actuó, hablar como Él habló, hacer lo que Él lo hizo. El mundo va a ser consciente de que Él está en ti. Tú eres otro hombre o mujer como Jesús. No estás luchando para ser justo, no estás luchando para tener fe. Tienes fe; tienes la Palabra, y la fe viene por la Palabra. El hombre no salvo puede tener que luchar para obtener fe, pero tú no. Todo lo que tienes que hacer es actuar sobre lo que Él ha dicho. Tu fe sólo puede crecer a medida que actúas sobre la Palabra. Cada vez que actúas sobre la Palabra, algo entra en tu espíritu que aumenta tu seguridad. Cada vez que fallas en actuar en la Palabra, pierdes.

Estás en la presencia de alguien que está enfermo y sabes que quiere que ores por él. Lo haces sin temor, no importa quién esté contigo o cual sea tu entorno. Actúas en la Palabra. Dios te honra y respalda la Palabra. No necesitas fe para las cosas que son posibles a los sentidos. La fe es necesaria sólo para lo imposible, y te atreves a actuar en la Palabra como si lo imposible se hubiera convertido en una posibilidad... una realidad. En Jeremías 1:12 dice: "Yo apresuro Mi Palabra para ponerla por obra". Y Lucas 1:37 (Versión Americana Estándar) dice "Ninguna palabra de Dios está vacía de poder". Actúen sobre ella sin temor, y Dios se revelará a tú espíritu.

 

Preguntas

1. Explique por qué no hay oraciones sin respuesta.

2. Muestra cómo la Revelación Pabloina toma el lugar del Cristo ausente.

3. Diga por qué el Conocimiento de los Sentidos es el mayor enemigo de la Fe.

4. ¿Por qué no debemos combatir la enfermedad, el temor, la necesidad o la debilidad?

5. Explique por qué la oración no se basa en el sufrimiento o la piedad.

6. Muestre cómo el espíritu recreado y la Palabra repudian el Conocimiento de los Sentidos.

7. ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo: "Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros?"

8. ¿Cuál es tu actitud hacia las imposibilidades?

9. Muestre lo que Jeremías 1:12 significa a la Nueva Creación.

10. Di en tus propias palabras lo que esta lección significa en su vida de oración.


 

jueves, 7 de mayo de 2020

El Nombre de Jesús - Clase 1 - Introducción


El Nombre de Jesús - Clase 1 - Introducción


Clase 1
Introducción

En este curso veremos la importancia del nombre de Jesús y su aplicación nuestra vida diaria.

Tan solo hace unos días mientras conversaba con 6 amigos a la salida de un seminario, fuimos testigos de un accidente automovilístico, una camioneta 4x4 negra salió disparada en el aire hacia nosotros, solamente dijimos al unísono, “en el nombre de Jesús”, y la camioneta se detuvo en el aire y dio media vuelta regresando parada a la pista.

Como no voy a valorar el poder que hay detrás de ese nombre.

Por ese motivo es de suma importancia que como creyentes sepamos acerca del poder que tiene ese maravilloso nombre y saber que relación tiene con nosotros.

Un ejemplo que me quedó grabado cuando estudiaba en el Centro de Entrenamiento Bíblico acerca de esto es uno de E. W. Kenyon.

Él relata en su libro “El Maravilloso Nombre de Jesús”.

Una  tarde, mientras yo daba una introducción sobre “El Nombre de Jesús”, un abogado me interrumpió y me preguntó:

“¿Usted quiere decir que Jesús nos delegó el poder legal de usar Su Nombre?”  Le dije: “Hermano, usted es abogado y yo soy una persona común. Dígame ¿Jesús nos dio ese poder legal?”  

El me dijo: “Si el lenguaje significa algo, entonces Jesús dio a la Iglesia el poder legal”      

 Entonces, le pregunte: “¿Cuál es el valor de este Poder legal?”  

Él respondió: “Depende de cuanto hay por detrás de él, cuanta autoridad, cuanto poder este Nombre representa”.

Esto me hace recordar cuando vivía mi abuela y le dio a mi padre un poder legal para poder cobrar su pensión..

Ellos fueron donde el notario y firmaron un documento mediante el cual mi padre representaba a mi abuela y con su firma podía hacer transacciones en su nombre.

 Cada fin de mes iba al banco y cobraba la pensión de mi abuela.

Eso es lo que pasó con el nombre de Jesús; Todo poder y autoridad que Jesús tenía ha sido delegado a Su Nombre.

La Palabra de Dios nos enseña que tenemos el derecho legal de usar Su Nombre.  

Dice que podemos usar ese nombre para enfrentarnos con los demonios; dice que podemos usarlo para ministrar sanidad, dice que podemos usarlo en la oración.

Todo lo que esta incluido y se le ha otorgado a este Nombre nos pertenece, porque Jesús nos dio el uso incondicional de Su Nombre.


El Nombre de Jesús en Oración

Jesús dice del uso de Su Nombre en la oración:

Juan 16:24 (RV1960)
24 Hasta ahora nada habéis pedido EN MI NOMBRE; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.

Hasta ahora quiere decir hasta el mismo momento que Jesús dijo estas palabras. En otras palabras, hasta ese mismo momento en que Jesús hablaba sus discípulos, nada habían pedido en Su Nombre.

Juan 16:24 (Nueva Versión Internacional)
24 Hasta ahora no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán, para que su alegría sea completa.

Él les está hablando acerca de un “nuevo día” sobre la tierra, y está diciéndoles: Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría se cumpla.

Cuando pedimos en Su Nombre estamos pidiendo a favor de nosotros mismos. Nosotros somos los que necesitamos sanidad; somos los que necesitamos las cosas que nos faltan.

Aquí en Juan, Jesús no solamente nos está dando el uso de Su Nombre en la oración para el Nuevo Pacto.

Juan 16:23 (RV60)
23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.

Juan 16:23 (Castilian)
 23 Cuando llegue ese día no tendréis necesidad de preguntarme nada, sino que directamente podréis dirigiros al Padre, y todo lo que le pidáis en mi nombre os lo concederá.

Mira lo que Jesús nos esta diciendo: “Si pides al Padre en Mi Nombre; yo  endosare (aprobaré, legalizaré) tu pedido; y el Padre te lo dará a ti."

Hace unos meses me llegó un cheque del extranjero, como no tenía oficinas en mi país, yo lo endosé a una institución que cobraba cheques en cualquier parte del mundo, al colocar mi firma (acompañada de mi nombre y número de mi documento de identidad) ellos pudieron cobrar ese dinero en mi nombre.

Eso es lo que hace Jesús, cada vez que presentamos una oración a Dios y usamos Su Nombre, Ese Nombre es el respaldo o la firma que endosa ante Dios la petición que le estamos haciendo.

El problema es cuando no entendemos lo que Jesús nos dice porque en vez de haber aprendido el Nuevo Testamento hemos aprendido tradiciones religiosas que se han convertido en vacas sagradas que han diluido las promesas de Dios. 

Añadimos cosas que Jesús nunca dijo, y por eso es que mucha gente dice: “Dios lo hará si es Su voluntad; pero, puede que no sea su voluntad”.

Esto no es algo que se encuentra en el Nuevo Testamento. Las personas se han conformado con que sus oraciones se queden sin respuestas, diciendo: “De cierto, no era Su voluntad, porque no lo hizo. Si hubiera sido su voluntad, Él lo habría hecho”.  

Jesús declaro la voluntad de Dios aquí en Juan 16:23,24.

Juan 16:23-24 (La Biblia de las Américas)
23 En aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre, os lo dará en mi nombre.
24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

Debemos aprender a orar la oración de fe y recibir lo que queremos de Dios.

Nadie puede, ni por la oración, ni por la fe, conseguir para otra persona algo que no quiera. Si pudiéramos, haríamos que todos fuesen salvos sin necesidad que ellos quieran. Cuando se trata de orar por otras personas, la voluntad de ellas está involucrada; y su duda puede anular los efectos de nuestra fe. La incredulidad de otras personas, por otro lado, no pueden afectar mis oraciones por mis necesidades.

Cuando hacemos una oración por nosotros mismos la respuesta de Dios siempre es “si”.

Algunas personas dicen: “Dios siempre responde las oraciones. A veces dice si y a veces dice no". Nunca encontrarás esto en la Biblia, es puro razonamiento humano.
           
Jesús no dijo: "Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis, sin embardo, a veces Dios dirá: ¡No!  a veces dirá ¡Si!, y a veces dirá: espera un poco".  

Hemos  añadido cosas así a la Biblia para tratar de explicar a la gente el porque la oración no funciona para ellos.  Sin embardo, la razón por la que no les funciona es porque no hicieron funcionar la palabra. Si no funciona para mi, es porque no estoy en armonía con la Palabra.

Una persona puede ser un buen creyente, santificado, separado y santo y  aun así no tener respuesta a sus oraciones. 

Creemos que las personas deben de vivir una vida correcta, pero no podemos venir a orar alabándonos a nosotros mismos.

No podemos acercarnos al trono de la gracia diciéndole a Dios todo lo que hemos hecho, jactándonos en ello y obtener una respuesta.

Nosotros vamos al trono de la gracia llevando el Nombre de Jesús. Y la palabra de Dios funciona hoy,  tal como  funcionó en el pasado. Jesús dijo: “Pedid al Padre en mi Nombre; Yo endosare (aprobaré, legalizaré)  aquello y el Padre os lo dará.”

Esto le da a la oración una base completamente legal, porque Jesús nos dio el derecho legal de usar Su Nombre.

A medida en que tomamos nuestros privilegios y derechos en el Nuevo Pacto y oramos en el Nombre de Jesús, el asunto pasa de nuestras manos a las manos de Jesús, entonces; asume la responsabilidad de esa oración, y sabemos que Él siempre dice: “Padre gracias Te doy porque me oyes; Yo se que Tú siempre me oyes”.

En otras palabras, sabemos que el Padre siempre oye a Jesús, y cuando oramos en Nombre de Jesús, es como si el propio Jesús estuviese orando; Él toma nuestro lugar. Esto no solamente coloca a la oración en una base legal, más sino en una transacción practica.

Cuando oramos, nosotros tomamos aquí el lugar de Jesús para cumplir Su voluntad, y  El toma nuestro lugar delante del Padre.


El Nombre en Batalla

El Nombre de Jesús debe de ser usado en batalla contra las fuerzas invisibles de maldad que nos rodean. Tenemos autoridad en el Nombre de Jesús contra todos los poderes de las tinieblas.

Marcos 16:17-18 (RV60)
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;   
18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Esto se ve más claro en La Biblia de las Américas:

Marcos 16:17-18 (La Biblia de las Américas)
17 Y estas señales acompañarán a los que han creído: en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas;
18 tomarán serpientes en las manos, y aunque beban algo mortífero, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos, y se pondrán bien.

Cuando decimos “estas señales seguirán” es como si alguien nos siguiese caminando detrás nuestro, pero si alguien nos acompaña esta caminando a nuestro lado.

En el griego, Marcos 16.17 dice literalmente: “Estas señales acompañaran a los creyentes; EN MI NOMBRE harán…”

Cada hijo de Dios es un creyente. Puesto que estas señales son hechas EN MI NOMBRE, deben pertenecer a todo hijo de Dios, porque el Nombre de Jesús pertenece a todo hijo de Dios.

EN MI NOMBRE, echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas, tomarán serpientes; y, si bebieren alguna cosa mortífera, no les hará daño alguno; e impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán.

Veamos Mateo 28:18-20 y Marcos 16:15-20 que veamos la parte de Dios y la nuestra:

Mateo 28:18-20 (RV60)
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Marcos 16:15-20 (RV60)
15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.
19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios.
20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén. 

Nuestra parte es predicar el evangelio, la parte de Dios es confirmar la Palabra con señales, sanidades y prodigios.

La versión Reina Valera de 1960 usa el término potestad en Mareo 28:18;  pero según Vine y viendo otras traducciones que una palabra más exacta es autoridad.

Mateo 28:18 (Nueva Versión Internacional)
18 Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

Mateo 28:18 (Castilian)
18 Pero él, acercándose, les dijo: Yo he recibido toda autoridad en el cielo y en la tierra.

Mateo 28:18 (La Biblia de las Américas)
18 Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.

En este pasaje podemos ver claramente que Jesús ha recibido toda la autoridad, pero si vamos al siguiente veremos que dice: “Por tanto, Id. . . “ , es decir Jesús recibió toda la autoridad y nos la dio a nosotros; es decir, Jesús autorizó a Su iglesia para usarla.

Resumiendo, esto es lo que Jesús dice: “Toda la autoridad me fue dada en el cielo y en la tierra.  Ahora los autorizo a ustedes.  Estoy enviándolos para hacer discípulos  en todas las naciones… Y yo estaré con vosotros siempre…”

Veamos en Mateo 18:19-20 como es que él está con nosotros siempre

Mateo 18:19-20 (RV60)
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Para entender la oración de acuerdo debemos entender el verso 20; la gente piensa que está hablando del número mínimo para una iglesia, pero lo que realmente nos habla que cuando 2 o 3 personas están de acuerdo en oración, Jesús está ahí para respaldar esa oración.
  
Nuevamente, Jesús está ahí presente para garantizar que lo que esas personas pidieron de acuerdo suceda.

Ahora volvamos a Mateo 28, donde dice que está con nosotros todos los días.

¿Como es que esta con nosotros? Como acabamos de ver en Mateo 18 cuando 2 o 3 personas están de acuerdo acerca de cualquier cosa que pidan en Su nombre.

Aquí está el secreto. ¡Él esta con nosotros en el poder y la autoridad de Su nombre!


Los recursos de Jesús

Cuando Jesús nos dio el derecho legal de usar este Nombre, el Padre sabía todo acerca de este Nombre y el resultado que produciría cuando un creyente lo use.

Por eso, las posibilidades y riquezas que hay en este Nombre están más allá de nuestro entendimiento, de modo que cuando Jesús le dice a la Iglesia: “Cualquier cosa que pidieren al Padre en Mi Nombre”,  El nos está dando un cheque firmado en blanco respaldado con los recursos del cielo, el cual nos invita a llenarlo.

Por ese motivo es que Iglesia debería comenzar un estudio exhaustivo de los  recursos de Jesús para poder valorar la medida de las riquezas que este Nombre nos ofrece hoy.

La mayoría de los cristianos están donde están, porque llenaron sus propios cheques para llegar hasta ese mismo lugar.

La  mayoría de ellos llenaron cheques pequeños porque tenían una visión pequeña de Jesús y de Su Nombre.

Muchos creyentes nacidos de nuevo y llenos del Espíritu viven en un bajo nivel de vida, vencidos por el diablo. Lo que pasa es que hablan más del diablo que de cualquier otra cosa. Cada vez que cuentan un problema están exaltando al diablo. Cada vez que cuentan lo enfermos se sienten, están exaltando al diablo (él es el autor de las dolencias y de las enfermedades y no Dios). Cada vez que dicen: “Parece que no lo vamos a conseguir” están exaltando al diablo.

Pero debemos cambiar nuestra forma de hablar ¡Debemos hablar de Jesús! ¡Debemos hablar del Nombre de Jesús!

Jesús nos dio a cada uno de nosotros un cheque firmado en blanco, diciéndonos: “Llénalo”. Nos dio un cheque firmado en blanco para ser cobrado con los recursos del cielo.

La pregunta es que recursos hay en el cielo.

Dios dijo en Hageo 2:8: “Mía es la plata,  y mío es el oro,  dice Jehová de los ejércitos.”

En el salmo 50:10 dice: “Porque mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas” (La Biblia de las Américas).

Esto si que es sorprendente, Dios no solo es dueño del oro y la plata sino también del ganado de mil colinas.

Cuando leo esto me imagino cuantas vacas pueden caber en mil colinas; yo creo que millones de vacas; por lo menos más de un millón en cada colina.

Dios no es nadita pobre, el tiene abundancia y es dueño de todo lo que hay en la tierra.

El Salmo 24:1 es más que claro: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.”

Es por eso que podemos ir a Filipenses 4:19 y declarar confiadamente: “Mi Dios,  pues,  suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Así que al usar el nombre de Jesús podemos ir confiados sabiendo que Dios tiene la capacidad para respaldar todas las cosas que pidamos en el Nombre e Jesús.

lunes, 7 de octubre de 2019

¿Deberíamos orar "Señor, hágase Tu voluntad"?


Cuando empecé mi caminar cristiano, cuando ores nunca termines tu oración con la frase "si es Tu voluntad." En ese momento no lo entendí, pero en casi 40 años no lo he hecho, ya que al leer la Biblia supe por que.

Muchos creyentes piensan que esa era la forma que Jesús oraba recordando la oración en el huerto de Getsemaní.

Mateo 26:39-44
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

En esta oración Jesús ya conocía la voluntad de Dios, solo que aparente no quería pasar por todo el sufrimiento y dolor que venia por delante, en ese contexto oró "hágase tu voluntad". Se estaba consagrando a la voluntad de Dios.

Uno debería conocer la voluntad de Dios al hacer este tipo de oración, no para conocer la voluntad de Dios.

Este tipo de oración es como tirar una moneda al aire, cara, era Su voluntad, sello, no la era.

Una hermana contaba por la radio que Dios la hizo pasar por un proceso. Su hijo estaba muriéndose en el hospital y ella oró: "Señor, si es Tu voluntad sánalo, si no es Tu voluntad llévatelo." Y el niño se murió esa noche. Qué tal tontería.

Si hubiera conocido la voluntad de Dios se habría dado cuenta de que Isaías 53:4-5, Mateo 8:17 y 1 Pedro 2:24 dice que Jesús tomó nuestras enfermedades, llevó nuestras dolencias, sufrió nuestros dolores y que por Sus llagas fuimos sanados.

Al conocer la voluntad de Dios hubiera orado de otra manera.

Otros dicen que en el Padrenuestro Jesús nos enseño a orar "hágase Tu voluntad", ¿será eso cierto?

Mateo 6:9-10
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Lo que Jesús nos enseño es que oremos: "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra."

La pregunta, ¿cuál es su voluntad en el cielo?

En Apocalipsis 21:4 dice: "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor."

En el cielo viviremos una vida sin enfermedades, ni pobreza, ni preocupaciones, sin dolores, ni muerte. El padrenuestro nos habla que en nuestra confiemos que Su voluntad buena, agradable y perfecta, esté en nuestras vidas (Romanos 12:2).

¿Como debemos orar entonces?

1 Juan 5:14-15
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Debemos orar conociendo Su voluntad de antemano, para que Dios nos oiga debemos pedir conforme a Su voluntad.

La voluntad de Dios se encuentra en Su Palabra, al pasar tiempo en su Palabra pensarás como Dios piensa y conocerás Su voluntad.

Romanos 12:2
2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Nuestra debe ser renovada para que comprobemos cual es la voluntad de Dios. Y quiero que notemos que es buena, agradable y perfecta.

Jeremías 29:11-12
11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré.

Cuando entendemos que Dios tiene pensamientos de paz para nosotros y no de mal, podemos acercarnos confiadamente a Dios, sabiendo que su voluntad es buena, agradable y perfecta, y Él responderá nuestras oraciones.

Dios no quiere tu enfermedad, ni tampoco tu pobreza, no quiere las angustias y dificultades que te agobian, no quiere que pases una vida de problemas y necesidades, Él quiere tu paz.

La palabra paz es traducida de la hebrea shalom; shalom significa seguridad, bienestar, felicidad, prosperidad, salud, victoria, salvación y varios significados más.

Al renovar tu mente puedes comprobar el shalom que Dios tiene para ti, y no tienes que orar "si es Tu voluntad", sino conforme a Su voluntad que es tu bienestar.

¿Cómo renovar tu mente?

Santiago 1:21
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Toma tiempo depositando la Palabra de Dios en tu interior, cambia tu forma de pensar, empieza a pensar como Dios piensa.

Isaías 55:8-11
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Ya deja de pensar como piensa en el mundo, que Dios es un Dios malo y esta detrás de cada desgracia. Ese mal pensamiento es el que te hace orar "si es Tu voluntad."

No, la voluntad de Dios es tu bienestar, piensa como Dios piensa, sus pensamientos son de paz y no de mal, su voluntad es buena, agradable y perfecta, y conforme a eso haz tu oración, conforme a Su voluntad, conforme a Su Palabra.

No debes orar "si es Tu Voluntad", debes orar conociendo Su voluntad de antemano.