domingo, 18 de junio de 2023

La fe es la evidencia de lo que no se ve

 
Sabías que la Fe es la Evidencia de lo que No Vemos?

Aquí te lo explico.

Hace unos años estaba yendo a predicar en la ciudad de Calama, en Chile; recién habíamos llegado a la ciudad y fuimos a almorzar con el pastor que me invitó. Cuando salimos del restaurante vimos que la ventana trasera del furgón del pastor estaba abierta y faltaban dos maletas. Una de ellas tenía mi pasaporte, mi dinero y toda mi ropa.  

Cuando nos dimos cuenta, el diablo empezó a decirme: “Hoy día vas a predicar con blue jean y polera.” Yo le respondí: “No, diablo, la Biblia dice en Proverbios 6:30-31 que si el ladrón fuese descubierto devolverá siete veces lo robado, así que tu me vas a devolver siete veces lo que me has robado.”

Fuimos a la estación de carabineros, y mientras esperaba que me atendieran ví que entraba un carabinero con dos maletas; el capitán me preguntó: “¿Para que ha venido?” Yo le respondí: “Para recoger mis maletas.”

Me pidieron que revisara el contenido y vimos que no faltaba nada.

Al cabo de tres semanas había recibido siete veces más de lo que me había robado el diablo.

¿Qué me dio la confianza de que iba a recuperar mis cosas?

¿Qué me dio la seguridad de que iba a recibir siete veces más? La fe, la fe en la Palabra de Dios.

La fe en Dios cree en la Palabra de Dios a pesar de las circunstancias en las que estemos.

En Segunda de Corintios 4 18 dice: “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas, estás sujetas a cambio.

El problema o necesidad que tienes puede cambiar; no importa cual sea la circunstancia que estés pasando, está sujeto a cambio.

¿Existe algo que sea eterno? Si, la Palabra de Dios

En Mateo 24 35 Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”.

La Palabra de Dios es algo que no cambia, es eterna.

Y en Santiago 1 16 17, amplía esta idea: “Amados hermanos míos, no erréis. Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

El verso 16 en la Biblia en Lenguaje Sencillo dice: “Mis queridos hermanos, no sean tontos ni se engañen a ustedes mismos.”
        
El verso 17 en la Biblia Castilian: “Todo lo que recibimos de bueno y perfecto procede de Dios, creador de todas las luces del universo y en quien no hay cambio alguno ni sombra de variación”; y en la Biblia al Día: “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras”.
        
Entonces podemos leer este verso así: “Amados hermanos no sean tontos, ni se equivoquen ni engañen, todo lo bueno y perfecto que recibimos viene de Dios, que creó las luces del universo y no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.”

En el Antiguo Testamento, en Malaquías 3 6 dice: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos”.

Dios no es un ser inconstante, ni variante, ni cambiante; Él sigue siendo siempre el mismo; y Su Palabra tampoco cambia.

En un par de pasajes, Números 23 19 y Jeremías 1 12, encontramos esta gran verdad: “Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta, las cosas que ha dicho las cumplirá en nuestra vida; Él apresura su Palabra para ponerla por obra”.

Podemos caminar confiados porque tenemos un Dios que cumple perpetuamente Su Palabra a nuestro favor.

Las circunstancias o problemas que pasemos son cosas temporales que cambian cuando ponemos lo eterno en nuestras vidas.

Si las circunstancias te hacen sentir enfermo solo debes declarar lo que dice Primera de Pedro 2 24: “Soy sano por las llagas de Jesús.”

Si tienes problemas financieros solo cree lo que dice Filipenses 4 19: “Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

La Palabra de Dios tiene la respuesta a tus problemas.

En Romanos 4 16 al 22 vemos que Abraham no creyó lo que sus sentidos le decían, no creyó lo que sus ojos veían; él estaba completamente convencido de que Dios iba a cumplir la promesa que le había hecho y su fe trajo como resultado el nacimiento de su hijo Isaac, cuando tenía cien años.

Abraham no miró las cosas que se veían, sino lo que no se veía la palabra de Dios.

En Proverbios 4 20 al 22 dice: “Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.

Nuestros ojos siempre deben estar firmes en la Palabra de Dios, sabiendo que ella nos va ha traer las cosas que estamos deseando.

La fe siempre está viendo la Palabra de Dios y tomándola como una realidad, aunque las circunstancias por las que estemos pasando parezcan ser contrarias a lo que Dios promete.

Así que hoy te animo a ir a la Palabra de Dios, pasar tiempo con ella, para que la creas en tu corazón, y junto con tu creer llegue la fe, y recibirás las cosas que no ves, pero estás creyéndole a Dios que ya son tuyas.

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@elciberpastor ¿Sabías que la Fe es la Evidencia de lo que No Vemos? La fe en Dios cree en la Palabra de Dios a pesar de las circunstancias en las que estemos. En Segunda de Corintios 4 18 dice: “No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas, estás sujetas a cambio. El problema o necesidad que tienes puede cambiar; no importa cual sea la circunstancia que estés pasando, está sujeto a cambio. #fe #evidencia #ver #loquenoseve #biblia #creer #eterno #palabradedios #elciberpastor ♬ sonido original - El Ciberpastor

sábado, 17 de junio de 2023

El Contexto en la Hermenéutica


¿Sabías qué el Contexto es una herramienta importante en la Hermenéutica Bíblica?

Aquí te lo explico

La Hermenéutica es la disciplina teológica cuya meta es la correcta interpretación de las Escrituras.

La hermenéutica es tanto un arte como una ciencia; es una ciencia porque, dentro de ciertos límites, reduce la interpretación a un cuerpo de normas, es por otro lado un arte porque ocasionalmente ciertos elementos en el texto escapan el cierto encasillamiento dentro de las normas.

La hermenéutica nos ayuda a interpretar correctamente la Escritura por medio de una serie de reglas que nos ayudan a estudiarla de manera correcta,

De estas leyes veremos las leyes relacionadas al contexto:

Esta ley nos dice:

INTERPRETA CADA PALABRA EN RELACIÓN CON LA ORACIÓN DE LA QUE FORMA PARTE, Y A SU CONTEXTO

Esta regla es importante porque una misma palabra puede significar distintas cosas según el contexto en el cual se encuentre.

Para ilustrar esta regla veamos el siguiente ejemplo:

La palabra fe. Esta es una palabra importante en la Biblia y especialmente en el Nuevo Testamento; xin embargo, podemos ver que tiene distintos sentidos en diferentes pasajes de la Biblia. 

Por ejemplo, en Gálatas 1 23 Pablo escribe: "Solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba"

Al estudiar el contexto descubrimos, vemos que fe en este contexto significa "la doctrina del evangelio".

En Romanos 14 23, tiene otro significado, veamos: "Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado".

En este caso el contexto nos lleva a la conclusión de que fe significa "convencimiento de que algo es la voluntad de Dios".

En Marcos 5 34, en el caso de la mujer del flujo de sangre, Jesús le dice: “Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.”

Aquí según el contexto es que esta era fe para recibir de Dios, en el caso específico para recibir sanidad.

Entonces, podemos ver claramente que una misma palabra puede tener un significado diferente según el contexto del pasaje donde se encuentre.

Los manuscritos originales de la Biblia, de los cuales se hacen nuestras traducciones actuales, no tenían signos de puntuación.

Por eso, cuando estudies la Biblia, el contexto no siempre se limitará al versículo que estas leyendo; muchas veces tendrás que incluir versículos del capítulo anterior o posterior.

Este estudio del contexto para determinar el significado exacto de una palabra constituye una de las más básicas e importantes reglas de interpretación. Lo usarás una y otra vez en tu estudio de la Biblia.

Otra parte de la ley del contexto nos dice:

INTERPRETA EL PASAJE DE ACUERDO CON SU CONTEXTO

Esta regla viene de la anterior pero en un sentido más amplio, ya no solo es el contexto de una palabra sino del versículo que estás estudiando.

Cada uno de los escritores de la Biblia tuvo una razón particular para escribir su libro. 

Al desarrollar su tema hay enlaces lógicos de una sección a otra. Por ese motivo, debes empeñarte en descubrir el propósito general del libro a fin de establecer el significado de ciertas palabras o pasajes dentro del libro.

Te daré cuatro preguntas básicas que te serán de gran ayuda a la hora de estudiar la Biblia:

1. ¿Qué nexos tiene el pasaje con los párrafos circundantes?

2. ¿Cómo se relaciona con el resto del libro?

3. ¿Cómo se relaciona con la Biblia en su totalidad?

4. ¿Cómo se relaciona dentro del contexto cultural y trasfondo geográfico-histórico-social durante el cual fue escrito?

El otro día subí un video acerca de Filipenses 4 13, donde al ver el contexto del verso, dice algo muy diferente de lo que la gente piensa.

Si aún no lo has visto, te recomiendo que lo veas, lo voy a dejar anclado uno días en mi perfil.


Pero ahora veamos como ejemplo, Primera de Juan 4 1 3, donde dice: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.” 

Para entender este pasaje, no solo debemos entender el pasaje sino el contexto histórico de la época.

El propósito de Primera Juan era exponer a las sectas gnósticas que habían empezado a aparecer en la iglesia. En este caso en particular se refiere a la secta docetista, que enseñaba que Jesús, en realidad, no vino en carne sino que todo era una aparición, imagen o ilusión.

Al escribir esto, Juan nos da la clave para reconocer esa herejía, si una persona venía predicando que Jesús no había venido en carne, sino que solo había sido una aparición, esa doctrina no era de Dios.

Viendo el contexto del libro podemos entender ese pasaje.

Debemos darle total y completa importancia a este principio porque es una de las reglas esenciales de la interpretación bíblica.

Así que te animo, que en tu estudio bíblico, uses la ley del contexto, así estarás preparado para rebatir las sectas falsas de hoy en día.

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@elciberpastor La importancia del contexto en la Hermenéutica Bíblica. Al estudiar la Biblia siempre debemos tener en cuenta el contexto #contexto #hermeneutica #biblia #hermeneuticabiblica #estudio #pasaje #dios #elciberpastor ♬ Evangelion texture(955409)

viernes, 16 de junio de 2023

Redención y Senidad


¿Sabías que muchas personas no logran recibir su sanidad porque nos saben lo que Dios piensa de la enfermedad, lo cual se revela claramente en la Biblia?

Aquí te lo explico.

Si leemos la Biblia desde el principio veremos que Dios nunca ha estado a favor de la enfermedad, ya que Él no la creo ni tampoco existe la enfermedad en el cielo

Sabemos que Dios no cambia y lo que el piensa de la enfermedad sigue siendo lo mismo.

En Éxodo 3 13 14 cuando Dios se reveló a Moisés le dijo esto: “Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”

Dios se reveló a Moisés como el que es. Jehová significa: El que es, el que era, y el que ha de venir. Dios no ha cambiado, Él es el eterno presente. Dios siempre ha sido el mismo

En Malaquías 3 6 dice: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.” En Santiago 1 17 dice: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Dios no ha cambiado, Él siempre ha sido el mismo. Él es un buen Dios, que siempre está dando buenas cosas, y si ayer sanó gente aún lo sigue haciendo.

En Mateo 7 11 dice: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto mas vuestro Padre Celestial dará buenas cosas a los que les pidan?” Otra vez nos encontramos con que Dios está listo para darnos cosas buenas.

¿Será la enfermedad una cosa buena?

En Mateo 6 9 al 13 Jesús nos enseñó la oración que llamamos El Padrenuestro, en el verso 10 Jesús nos dijo que oremos así: “Venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

¿Cuál es la voluntad de Dios en el Cielo? Para saber la respuesta debemos ver lo que dice la Biblia. En Apocalipsis 21 4 dice: “Enjugará Dios toda lagrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.”

El dolor y la muerte son dos consecuencias de la enfermedad, y en este pasaje dice que ya no existirán más, porque las primeras cosas pasaron. Es decir, en el Cielo no habrá más enfermedad.

Si la voluntad de Dios es que no haya enfermedades en el Cielo, Su voluntad es que no haya enfermedades en la tierra.

Sin embargo, la enfermedad existe en la tierra debido al pecado que entró en la tierra por causa de Adán.

Nuestra pregunta es: ¿De qué forma proveyó sanidad en la tierra?

Por la obra de la redención que Jesús hizo en ls cruz.

La redención es sencillamente la liberación de alguien mediante el pago de un precio; y en la cruz Jesús pago un precio muy grande para liberarnos del pecado y la enfermedad.

En Primera de Pedro 1 18 19 dice: “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”.

Para entender lo que es la redención les contaré la historia de El Barco de Pepito:

Pepito tenía un barquito de madera, que su padre le había construido. Estaba muy orgulloso de él, porque su padre se lo había regalado y porque era muy hermoso. Todos los días iba al río para jugar con él.

Pero un día vino una corriente de agua que se lo llevó muy lejos, y no lo pudo ver más. Se fue triste a su casa y se lo contó a su padre.

Varios días después, el padre vio el barquito en el escaparate de una juguetería. Compro el barquito y se lo volvió ha dar a Pepito. Ese día Pepito recuperó su barquito.

Esto mismo es lo que hizo Jesús. Cuando Adán pecó, le dio todo el dominio a Satanás, y trajo el pecado, la enfermedad y la muerte al mundo. Pero Dios nos compró por la sangre de Jesucristo, y al aceptar la obra que Jesús hizo por nosotros somos hechos libres.

Veamos ahora el testimonio de tres escritores de la Biblia que nos muestran que en la cruz Jesús nos redimió de la enfermedad.

Nuestro primer testigo es Isaías.

En Isaías 53 4 5 se ve el primer testimonio de que Jesús nos redimió de la enfermedad: “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”

En este pasaje Isaías está dando una mirada hacia el futuro. 800 años antes del nacimiento de Jesús, nos da una imagen de la obra de Jesús.

Podemos ver la doble obra de la redención: El perdón de pecados y la sanidad de nuestros cuerpos. Notemos que ambas van de la mano; Dios colocó la salvación y la sanidad en un mismo paquete. En la cruz Jesús pagó el precio de nuestra salvación y sanidad.

Nuestro segundo testigo es Mateo.

En Mateo 8 17, nos da su testimonio citando a Isaías: “Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias.”

Mateo nos da una mirada al presente; recordemos que él fue un testigo presencial del ministerio de Jesús. Él nos está declarando que Jesús tomó nuestras enfermedades en su cuerpo.

Nuestro tercer testigo es Pedro.

En Primera de Pedro 2 24, nos da su testimonio diciendo: “Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis curados.”

Pedro nos da una mirada hacia el pasado; aunque fue un testigo presencial de la obra de Jesús, aquí esta recordando las cosas que sucedieron unos treinta años antes.

De estos pasajes podemos tomar estas conclusiones:

1. La obra de la redención fue doble: Jesús perdonó nuestros pecados y sanó nuestras enfermedades.

2. La sanidad sigue vigente el día de hoy. En Hebreos 13 8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Es decir Jesús no ha cambiado. Isaías, 800 años antes; Mateo, mientras Jesús vivió: y, Pedro 30 años después dan testimonio de ello. Jesús sigue siendo el mismo, la sanidad sigue vigente.

3. En estos tres pasajes, se habla de la sanidad en tiempo pasado: “Él llevó,” “Él sufrió,” “Por sus llagas fuimos”; estas cosas nos hablan de un hecho en el pasado, por tanto, la sanidad es un hecho consumado.

4. Tú ya estas sanado, como Jesús ya completo su obra, solo debes de recibir lo que te pertenece.

Estaba predicando en una iglesia de Viña del Mar en Chile, cuando al final llegó una hermana con un rostro completamente decaído.

Le pregunté que tenía y me dijo que hacía cinco años tenía una migraña constante que no le pasaba con nada; había ido a muchos médicos y tomado todo tipo de medicinas pero nada mejoraba.

El dolor era tan intenso que en cinco años había bajado veinticinco kilos.

Esa noche había predicado de la sanidad en la redención, así que le leí los versos de Isaías, Mateo y Primera de Pedro, y le pregunté: “¿En qué tiempo están estos versos?” Y ella me respondió: “En tiempo pasado.”

Le volví a preguntar: “Si están en tiempo pasado, ¿Cómo está Ud.?

Vi que una luz se encendió en su rostro y me dijo: “Estoy sana.”

Le dije: “Si está sana empiece a dar gracias por su sanidad, de gracias porque Jesús la sanó en su obra redentora.”

Ella levantó las manos y empezó a dar gracias porque Jesús la había sanado en su obra redentora.

Cuando terminó de hacerlo le pregunte como se sentía, y ella me dijo que el dolor se había quitado totalmente.

Lo que no pudieron hacer los médicos ni las pastillas en cinco años lo hizo Jesús cuando esta mujer se enteró lo que Él había hecho en la cruz.

Jesús ya terminó la obra de la redención, solo debes acercarte a Él y recibir lo que es tuyo.

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jueves, 15 de junio de 2023

La Gracia Para Servir


¿Sabías que Dios proveyó a todos los creyentes una Gracia Para Servir?

Aquí te explico.

La Biblia Expandida nos dice en Efesios 4:7: “Pero a cada uno de nosotros (individualmente) se nos ha concedido (repartido) la gracia (el favor de Dios que nos capacita para cumplir nuestro llamado) conforme (y en proporción) a la medida del don de Cristo (el Ungido)”.

Junto con el llamado todo creyente ha recibido una gracia específica para servir dentro del Cuerpo de Cristo y que lo capacita cumplir con aquello que Dios le ha encomendado hacer; sea como parte del ministerio quíntuple de Efesios 4:8 al 16) o para su funcionamiento dentro de la iglesia local, Como dice Romanos 12:3 al 8).
Definamos la gracia para servir:

La gracia para servir es la habilidad de Dios liberada y obrando hacia una persona capacitándolo para trabajar efectivamente en el área a la cual Dios lo ha llamado.

Es distribuida por Dios en varias medidas de acuerdo a Su elección y llamado. Uno no puede escoger tener todos ni cualquier aspecto de la gracia para servir. Uno no puede elegir ser apóstol, profeta o cualquier otro llamado; Dios es quien los coloca.

La gracia de Dios es un depósito divino que Dios coloca en una persona, y obra a través de su vida y ministerio. Uno puede ver a una persona y pensar que nunca podría hacer lo que esa persona hace; es una gracia especial que Dios puso en esa persona.

La gracia para servir es la fuente de donde salen todos los dones ministeriales y habilidades divinas que fluyen en el Cuerpo de Cristo.

Dios nos da la gracia (o gracias) para servirle en ciertas capacidades para las cuales Él nos equipa. Por eso, si descubrimos que no estamos equipados entonces es posible que no estemos llamados para hacer eso.

En Romanos 1 1 al 5 dice: Pablo,  siervo de Jesucristo,  llamado a ser apóstol,  apartado para el evangelio de Dios, que él había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo,  nuestro Señor Jesucristo,  que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder,  según el Espíritu de santidad,  por la resurrección de entre los muertos, y por quien recibimos la gracia y el apostolado,  para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre.

En este pasaje vemos que Pablo siempre reconocía y colocaba en primer lugar su posición de servicio. Debemos tener siempre esto en mente para que no se nos suba a la cabeza; es bien fácil caer en el orgullo.

Nosotros no entramos en el ministerio por nosotros mismos; no es cuestión de nuestras propias habilidades sino de aquel que nos llamó y equipo para la obra.

Pablo (al igual que nosotros) tenía una gracia divina para pararse en el oficio para el cual había sido llamado.

Debemos encontrar nuestro llamado para operar en esa área.

En Romanos 12:3 al 8 vemos que Dios trata con cada creyente de acuerdo a la gracia que le ha dado.

El contexto del versículo 3 nos muestra que la “medida de fe” no es tanto una proporción de fe que Dios reparte en el nuevo nacimiento sino la que recibe el creyente para ir realizando su función según el don que ha recibido para bendecir al cuerpo de Cristo.

Lo que Pablo está tratando de decir es lo siguiente: “Miren, ustedes saben que yo no me enorgullezco por la medida del don de gracia que he recibido, sino que pienso de mi correctamente, porque se que no fui yo sino fue Dios quien me dio la proporción necesaria de fe para realizarlo. Así que ustedes no tengan más alto concepto de sí mismos del que debieran, porque no fueron ustedes sino Dios quien les dio la medida exacta de fe para realizar la función que están realizando dentro del Cuerpo de Cristo.”

Aquí Pablo colocó el balance, todos tenemos la gracia para servir, pero hay unciones mayoras que otras y Dios le dio a cada creyente una medida de fe para realizar el ministerio que nos ha encomendado.



Veamos cómo funcionan estos dones:

No toda la predicación es profecía, pero la profecía puede ocurrir durante la predicación; algunos ni siquiera se dan cuenta. La percepción de la gente de los dones espirituales a menudo no es nada más que su entendimiento del paquete.

Por ejemplo, cuando hablamos del don de misericordia; todos los creyentes deberían mostrarla, pero hay una gracia especial de misericordia.

El peligro ocurre cuando pensamos que por tener una inclinación hacia un área significa que no debemos servir, ni tener misericordia ni dar, ni cualquier otra función.

Recordemos que somos llamados para servir no para edificar un trono basado en nuestro depósito de gracia de un don especial.

Recordemos Primera de Corintios 3:10 donde dice: “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica”.

La gracia ministerial es una gracia para servir; esta gracia nos capacita para ministrar y servir a Dios con efectividad; solo debemos cedernos a esa gracia.

Es posible también que Dios te haya concedido la gracia para hacer algo y no quieras cederte a ella, a pesar que Dios haya puesto en ti el depósito para poder servirlo.

En Primera de Corintios 4:6 7 leemos: “Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros,  para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito,  no sea que por causa de uno,  os envanezcáis unos contra otros. Porque  ¿quién te distingue?  ¿o qué tienes que no hayas recibido?  Y si lo recibiste,  ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”

Otro peligro es que a veces exaltamos las personalidades humanas en vez de agradecer por la gracia que hay en ellos.

Debemos entender que no hay motivo para gloriarnos ya que todo lo que hacemos es debido a la gracia que hemos recibido de Él. Cuando hacemos algo, en realidad es Dios haciéndolo a través nuestro para poder bendecir a otras personas.

En Primera de Corintios 15 10 Pablo nos dice: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy;  y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo”.

Pablo nos está diciendo aquí que el lugar donde Dios quiere llevarnos como ministros es un lugar donde estemos tan sincronizados y armonizados con Él que no sepamos si somos nosotros o la gracia de Dios que está en nosotros.

En Colosenses 1 24 al 29 podemos ver que al hacer la obra de Dios. Es Dios quien está actuando poderosamente en nosotros a través de Su gracia.

En Marcos 16 20, en el Nuevo Testamento de Arcas y Fernández dice: “Los discípulos salieron en todas direcciones a anunciar el mensaje. Y el Señor mismo les ayudaba, y confirmaba el mensaje acompañándolo con señales milagrosas”.

Jesús trabaja con nosotros cuando predicamos Su Palabra y Dios la confirma siempre con señales y milagros.

Así que te animo hoy a que estés consiente de que Dios a puesto en ti la gracia para servir, y tomes tu lugar en la iglesia para ser una bendición para todos.

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@elciberpastor La Gracia Para Servir En esta enseñanza veremos como es Dios que Dios puso una gracia especial en nosotros para cumplir con nuestro ministerio y bendecir al mundo. #gracia #servir #servicio #ministerio #jesus #dios #bendicion #mundo #elciberpastor ♬ sonido original - El Ciberpastor

miércoles, 14 de junio de 2023

La Verdad del Versículo Filipenses 4:13


¿Qué significa la frase: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”?

Aquí te explico:

Desde que me convertí este ha sido uno de los versículos que más he escuchado, la gente decía una y otra vez: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

Decían:

"Voy a dar un buen examen porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

"La comida me saldrá bien porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

"Voy a ganar el partido porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

"Voy a bajar de peso porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

Por años y años han repetido esa muletilla mágica, inclusive en los que piensan que la confesión de la Palabra de Dios es del diablo.

Cuando reprobaban el examen, perdían el partido, se les quemaba la comida o subían de peso, se preguntaban ¿que ha fallado?

Les voy a decir que fue lo que pasó, estaban creyendo en un versículo sacado de su contexto.

Veamos los versículos anteriores y posteriores para ver de que estaba hablando.

En Filipenses 4:10 al 14 dice: “En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación”. 

Pablo está en la cárcel en ese momento, y acaba de recibir la ofrenda que le enviaron los filipenses por manos de Epafrodito.

El les empieza a agradecer por la abundante ofrenda, luego les empieza a decir que no tenía escasez porque él había aprendido a tener contentamiento cualquiera sea su situación.

Después en el versículo anterior les dice: "Se vivir en abundancia se vivir en escasez... Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."

Y al final vuelve en su agradecimiento: "Bien hicieron en acordarse de mi en medio de mi tribulación."

Entonces, el "todo lo puedo en Cristo que me fortalece", nos habla de algo totalmente diferente a lo que lo hemos aplicado por años, debemos aprender a contentarnos en la situación que estemos. Ni somos más por tener abundancia ni menos por tener escasez, pero podemos pasar esa situación porque todo lo podemos en Cristo que me fortalece.

¿Contentamiento significa abandonarnos en las situaciones de la vida? No, en absoluto, sino que estamos contentos porque sabemos que tenemos la victoria en Cristo.

Así que la próxima vez que usemos este pasaje, y todos los demás en la Biblia, veamos su contexto para saber que es lo que realmente dice.

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@elciberpastor ¿Que significa la frase todo lo puedo en Cristo que me fortalece? La mayoría de cristianos entiende mal esta frase por no usar el contexto de las Escrituras. #poder #cristo #fortalecer #cristianos #contexto #escrituras #biblia #pablo #elciberpastor ♬ sonido original - El Ciberpastor

viernes, 9 de junio de 2023

¿Qué sucede si es que un creyente ha pecado?


¿Qué pasa cuando un creyente comete pecado?

Aquí te explico:

En Primera de Juan 2:1-2 nos dice algo asombroso: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.

Cuando Juan dice “Hijitos míos”; él se está dirigiendo a los creyentes.

Luego les dice: “Estas cosas os escribo para que no pequéis”.

Juan acaba de describir los errores de los gnósticos, los cuales decían que no había pecado y por lo tal vivían una vida licenciosa.

Ellos creían que el espíritu era bueno y la carne (el cuerpo) era malo, de modo que ellos vivían como querían ya que su cuerpo no importaba, lo único valioso para ellos era el conocimiento oculto que adquirían para de ese modo alcanzar la salvación.

Esto que Juan les había escrito en la primera parte tenía el propósito de que a ellos no se le pegara el estilo de vida de los gnósticos y empezaran a vivir una vida pecaminosa.

Sabemos que, aunque Dios no castiga el pecado del creyente, el pecado lleva en si su propio castigo, es decir, siempre trae consecuencias en nuestras vidas.

Pablo hablando del pecado dice en Romanos 6 1 2: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”

La gracia de Dios es siempre abundante para nosotros, pero no debemos aprovechar esta bendición para vivir una vida de pecado.

Luego les dice: “y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”.

Tenemos una provisión para el pecado, nuestro abogado Jesucristo, quien derramó su sangre en la cruz por nosotros.

En Hebreos 9:11-12 dice: “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención”.

Jesús ya obtuvo eterna redención para nosotros al derramar su sangre en esa cruz; así que cada vez que pecamos el presenta su sangre a Dios que nos declara inocentes.

No hay más sacrificios, no hay más pagos, hemos recibido eterna redención. No como en el Antiguo Pacto en el que la ley prescribía sacrificios continuos por el perdón de pecados. La sangre de Jesucristo perdonó nuestros pecados presentes, pasados y futuros.

Esto lo vemos en Hebreos 10:11-14, donde está escrito: “Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados”.

Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

La palabra propiciación significa la ofrenda hecha a un dios para aplacar su ira.

Por ejemplo, en las culturas antiguas echaban vivas a personas como ofrendas a los volcanes por erupcionar para aplacar la ira de su dios y evitar que erupcione.

Jesús fue nuestra propiciación, fue el cordero de Dios muerto en esa cruz por el pecado del hombre para aplacar la justicia divina y tener a Dios propicio.

En Romanos 3:24-26 vemos: “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús”.

A fin de justificarnos Dios paso por alto nuestros pecados pasados y puso a Jesús como nuestra propiciación.

En Colosenses 2:13-14 leemos: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

Por medio de la ofrenda de Jesucristo, Dios perdonó todos nuestros pecados, sean presentes, como pasados, como futuros.

No solo los pasados, porque es evidente que cuando Jesús pagó el precio de nuestro pecado en la cruz ninguno de nosotros había nacido, sino que nuestros pecados estaban en el futuro.

Por eso Juan les dice a los creyentes que consideren el andar de estos creyentes gnósticos para no tener un estilo de vida pecaminoso como ello; pero si alguno fue engañado y comenzó a pecar como ellos, el perdón está disponible ya que el precio fue pagado por Jesús en la cruz, y todos sus pecados, no solo los pasados, sino también los presentes y los futuros, ya fueron cancelados en la cruz.

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@elciberpastor ¿Qué hacer si eres un creyente y has pecado? Como creyentes no debemos pecar, pero si pecamos tenemos una salida. #pecado #creyente #cristiano #jesucristo #justo #abogado #gracia #juan #elciberpastor ♬ sonido original - El Ciberpastor

miércoles, 7 de junio de 2023

Conociendo la Gracia de Dios


¿Conoces lo que es la gracia de Dios?
Aquí te lo explico.
El otro día alguien me preguntó lo que mucho quieren saber, ¿Qué cosa es la gracia?
En este video voy a darte algunas definiciones para que puedas entenderla:
En primer lugar, la gracia es un Favor Inmerecido.
Esto nos habla de un favor que no hemos ganado.
Este es el problema de las religiones, que tratan de ganarse el favor de Dios por medio de sus obras.
Por eso hay muchas sectas cristianas que dicen que debemos cumplir la ley y los 10 mandamientos para poder ser salvos.
Buscan añadirle algo a la salvación.
Pero en Efesios 2 8 9 dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”.
La gracia no se recibe por obras, nada que hagamos puede alcanzar el favor de Dios, solo fe en la obra terminada de Jesús en la cruz.
La gracia nos dice que, aunque no lo merecemos, el favor de Dios es nuestro.
En segundo lugar, la gracia de Dios son las riquezas de Dios a nuestro favor a la cuenta de Cristo
Debemos contrastar la misericordia de la gracia.
La misericordia es no recibir lo que merecemos; la gracia es recibir lo que no merecemos.
La medida de la gracia es la diferencia entre lo que merecemos, que es el infierno, y lo que obtenemos,  que es  el cielo.
La gracia es Dios haciendo por nosotros lo que nunca podríamos hacer por nosotros mismos.
La gracia es la suma total de todo lo que Dios hizo por nosotros en Cristo y que es administrado para nosotros por Su Espíritu.
La gracia es el poder de Dios actuando a favor nuestro basado en Su carácter.

En tercer lugar, la gracia es el amor de Dios sin límites hacia nosotros
El amor de Dios no tiene límites ni condiciones y a través de Su gracia fluye libremente hacia nosotros sin que tengamos que hacer algo a cambio.
En Primera de Juan 4:19 dice: “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”
Su amor no depende de lo que hayamos hecho, ni siquiera que lo hayamos amado primero, ya que el dio la iniciativa, Él dio el primer paso para acercarse a nosotros.
En Juan 3:16 lo vemos clarísimo cuando dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna“. ¿Qué padre dio jamás una prueba de tan grande exceso de amor a un hijo suyo, como las que dio Dios a los hombres al entregar a Jesús por nosotros?
Es por medio de la gracia que Dios puede derramar ese amor sin límites por nosotros. Como dice en Romanos 8del 32 al 39: El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará?  Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,  el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación,  o angustia,  o persecución,  o hambre, o desnudez,  o peligro,  o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
En ese gran amor nos proveyó todas las cosas para nosotros de manera incondicional sin que tengamos que ganarlo porque Cristo ya las ganó por nosotros.
Podemos estar seguros y confiados de que el amor de Dios está siempre disponible para nosotros sin importar lo que hagamos o que dejemos de hacer ya que nada nos podrá separar de ese gran amor de Dios.
Bueno, ahora que ya conoces lo que es la gracia, ahora te toca disfrutarla.
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Si quieres ver el video de la enseñanza entra en mi cuenta de Tik Tok, donde hay casi 900 videos de enseñanzas.


lunes, 5 de junio de 2023

Cristianos Bipolares

 

¿Sabías que muchos cristianos que son bipolares?

 Aquí te los explico.

En Gálatas 3 del 1 al 5 leemos: “¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”

 Una de las cosas más interesante en este tiempo es encontrarme con los "cristianos bipolares"; por un lado, creen que la salvación viene de Jesucristo, pero por el otro lado piensan que deben guardar la ley para mantenerse salvos.

Es decir, su mente tiene dos polos, un polo es la fe en la obra de Cristo en la cruz y la otra se encuentra la ley de Moisés.

Pablo se encontró con este mismo problema en las iglesias de Galacia; él les había predicado claramente la obra de Cristo en la cruz, pero ellos se habían ido tras la enseñanza de los judaizantes quienes enseñaban que para ser salvos debían circuncidarse y guardar toda la ley de Moisés.

En mis videos de Tik Tok me encuentro con muchísimas de estas personas; creen que Cristo les salvó, pero piensan que no es suficiente, que es necesario guardar la ley para justificarse.

El día de hoy el énfasis no es tanto en la circuncisión sino en el decálogo o los diez mandamientos.

Pregunté en un grupo de Facebook: “¿En qué lugar de la Biblia dice que los gentiles deben guardar los 10 mandamientos?” Y ninguno pudo responder, escribieron muchas cosas o versículos fuera de contexto, pero ninguno pudo responder. ¿Por qué? Porque en la Biblia no existe tal cosa como que los gentiles deben de guardar los 10 mandamientos.

¿Para quién fueron dados los 10 mandamientos?

Para responder esta pregunta debemos ir a Deuteronomio 5 donde dice: “Llamó Moisés a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos; aprendedlos, y guardadlos, para ponerlos por obra. Jehová nuestro Dios hizo pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros todos los que estamos aquí hoy vivos”.

Moisés está en la última etapa de su vida, recordando lo que pasó hace 40 años cuando Israel salió de Egipto.

Les dice que Dios hizo un pacto con exclusivamente con ellos en Horeb. Un pacto que ni siquiera había hecho con sus padres (Abraham, Isaac y Jacob); sino como dice Moisés y "Con todos los que estamos vivos hoy."

Les está diciendo que este pacto era algo nuevo, algo que no existió antes, y les empieza a enunciar el pacto.

Entre los versos 4 y 21 vemos que ese pacto es lo que llamamos el decálogo o los diez mandamientos.

Veamos el verso 22: "Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí."

Estas leyes, que fueron escritas por el dedo de Dios en dos tablas de piedra fueron exclusivas para el pueblo de Israel.

Veamos lo que dice Pablo en Romanos 5 del 12 al 14: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir”.

Entonces vemos que hasta Moisés no hubo ley; la ley empezó con él, así que la ley tuvo un inicio; aunque también tuvo un fin.

En Romanos 10 del 1 al 4 vemos: Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

Pablo está diciendo aquí que el pueblo de Israel, aunque tenían celo de Dios no lo hacían correctamente, porque no tomaban en cuenta la justicia de Dios, sino que procuraban establecer la suya propia mediante el cumplimiento de la ley, sin darse que el fin de la ley es Cristo.

Eso es lo que hacen muchos que se dicen cristianos hoy y que quieren justificarse ante Dios mediante el cumplimiento de la ley, están estableciendo su propia justicia por no entender que la ley llegó a su fin con Cristo.

En Gálatas 3 del 19 al 26 leemos: “Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.

Vemos que la ley tuvo un propósito, fue añadida a causa de las transgresiones; pero también tuvo una terminación, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa.

La ley no está en contra de las promesas de Dios, pero la ley no puede dar vida, la ley lo encerró todo bajo pecado para que recibamos la promesa por la fe en Jesucristo.

Antes que llegase la fe estábamos confinados bajo la ley, es decir la ley fue como un ayo, un tutor, que nos llevó a Cristo.

Pero ahora que llego la fe (en Cristo) ya no tenemos la necesidad de un ayo, es decir, ya no tenemos necesidad de la ley.

Pero estos creyentes bipolares no entienden esto; la sangre de Cristo no fue suficiente, para ellos la cruz no fue suficiente, necesitan de la ley como un valor agregado.

El problema es que al hacer esto se ponen ellos mismo bajo maldición pues nadie es capaz de cumplir con la ley.

En Gálatas 3 del 10 al 12 lo vemos: “Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas".

Ellos mismo entran en la maldición de la ley porque esta exige que uno haga todo lo que está escrito en ella, sin fallar. y nadie puede. Sin darse cuenta de lo sencillo que es la solución.

Y esta solución la encontramos en Gálatas 3:13 14 dónde dice: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero. para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu”.

La solución es Cristo, Él ya nos redimió de la maldición de la ley, ya no tenemos que estar luchando para cumplir la ley para estar bien con Dios.

Esa maldición de la que nunca podíamos salir por nuestra imperfección en cumplir cabalmente toda la ley ha sido rota por la cruz de Cristo.

Deja ya esa bipolaridad y centra tu mente y todo tu ser en una sola persona Jesucristo.

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Y te invito que veas el video en mi cuenta de Tik Tok, y veas mis otros videos.


@elciberpastor Cristianos Bipolares La locura de mezclar la gracia con la ley #cristianosbipolares #cristiano #bipolar #mezclas #gracia #ley #fe #jesus #elciberpastor ♬ sonido original - El Ciberpastor