domingo, 17 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 5 - El Ministro

El Ministro


Hemos definido al ministro como un siervo; es decir como alguien que sirve, un servidor. 

Ahora vamos a ver en la Biblia las diversas palabras que se usan para SIERVO.

En el Antiguo Testamento se usan principalmente dos palabras:
  1. SHARATH: En hebreo significa ministrar o servir. Nos habla de una persona que sirve a alguien que tiene un rango superior. En EXODO 24:13 y JOSUE 1:1 vemos que Josué era servidor de Moisés.
  2. EBED: Significa esclavo o siervo. Nos habla de servir de una manera más general. En LEVITICO 25:55 dice que Israel es siervo de Jehová.

En el Nuevo Testamento el significado es más amplio y se ve en cuatro palabras:
  1. LEITOURGOS: Esta palabra se encuentra en ROMANOS 13:1 – 6 y nos habla de un letrado o servidor publico.
  2. HUPERETES: Esta era la palabra que se le daba a los esclavos que eran los encargados de remar en los trirremes romanos. Nos habla de alguien que sirve a una persona que tiene un rango superior. Vemos esta palabra EN LUCAS 4:20, HECHOS 13:5 y PRIMERA DE CORINTIOS 4:1. 
  3. DIAKONOS: Es de esta palabra que sacamos la palabra DIACONO. Nos habla de alguien que ejecuta la palabra de otro. Esta palabra se ve en Marcos 10:43, Romanos 13:4 y otros. En HECHOS 13:1 – 6, aunque no se menciona la palabra, podemos ver un ejemplo de su función.
  4. DOULOS: Vemos esta palabra en Romanos 1:1. Nos habla de un esclavo; alguien que se entrega a la voluntad de otro.

Para concluir, vemos que DIAKONOS nos habla de un siervo respecto a su trabajo; DOULOS, en relación con su amo; HUPERETES en relación con su superior; y, LEITOURGOS, en relación con su servicio público.

En estas seis palabras encontramos que un siervo es una persona que sirve otros.

En Mateo 20 Jesús nos da la llave para la grandeza en el reino de Dios.

Mateo 20:20-28
20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. 
21 El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda. 
22 Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. 
23 El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre. 
24 Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos. 
25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. 
26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

La grandeza no viene por nuestra posición, la grandeza no viene por  amistad, la grandeza no viene por autoridad, la grandeza no viene por enseñorearse, LA GRANDEZA VIENE POR SERVIR.

Jesús nos dice aquí dos cosas:
  1. Si quieres ser grande debes ser un servidor.
  2. Si quieres ser el primero, debes ser el siervo de todos.