martes, 5 de noviembre de 2013

¿Cuál es la Música de Dios?

¿Cuál es la Música de Dios?


Una canción actual dice en su letra: "Vamos a cantar la música del Cielo." Pero.... ¿Cuál es la música del Cielo?

Un hermano me preguntaba "¿Es prudente tocar rumba, mambo y cha cha cha en las iglesias?" Yo le respondí: "No creo que sea prudente, pasó de moda hace 50 años."

Yo me convertí en mi adolescencia, en un grupo de jóvenes llamado Young Life. Una de las cosas que me llamó la atención fue la música. Más aún, la persona que me predicó tenía la típica imagen del rockero de los 70, larga cabellera, blue jean apretado y polo, Me identifiqué totalmente. Cuando me predicó estaba listo para escucharlo.

Pablo dijo algo sorprendente en Primera de Corintios:

1 Corintios 9:16-23
16  Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! 
17  Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada. 
18  ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio. 
19  Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. 
20  Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 
21  a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 
22  Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. 
23  Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él. 

Alguien me preguntó hace años: ·"Entonces tengo que hacerme borracho con los borrachos o drogadicto con los drogadictos."

No, de eso no está hablando, En el libro de Hechos vemos como Pablo se presentó en Atenas como un filósofo que presentaba al Dios no conocido. Más adelante en Jerusalén se rapó el pelo para mostrarse como un judío celoso de la ley. El libro de Gálatas dice que el vívía entre ellos como gentil siendo judío. A todos se hacía de todo a fin de ganarlos para Cristo.

Pero.... ¿Qué tiene que ver esto con la música?

Si queremos alcanzar a los jóvenes de esta y cualquier generación debemos hacerlo con su música. 

Desde la época de Lutero, se utilizó la música para alcanzar a la gente. Lutero mismo utilizaba variaciones de melodías populares para sus himnos.

Calvino, aunque prohibió que se utilicen instrumentos en los servicios, utilizaba los ritmos que se cantaban en las cortes.

Carlos Wesley utilizaba la música de las tabernas para acompañar sus himnos.

William Booth salía a las calles con trompetas y tambores para realizar su obra evangelizadora.

En épocas más actuales, el recientemente fallecido Chuck Smith, fundador de Calvary Chapel, alcanzo una generación permitiendo que sus cantantes y músicos utilizasen los ritmos rock, funky y música surf en sus servicios.

El problema es que mucho creyentes tienen la misma actitud que tenían los enemigos de Lutero: “Estos pobres alemanes se están introduciendo, con sus cánticos, en las terribles doctrinas de Lutero, y sus himnos están destruyendo más almas que todos sus sermones y escritos juntos”. 

Creo que el problema principal es que a los creyentes mayores no nos gustan los nuevos ritmos. Cuando era más joven los creyentes mayores me decían: "¡El rock es del diablo!" El día de hoy, cuando escucho la música que escuchan los jóvenes me provoca decirles: "¡El reggaetón es del diablo!"

Lo que es del diablo no es el ritmo sino la letra.

Dejemos que los jóvenes alcancen otros jóvenes con su música y no permitamos que nuestra música los espante.