lunes, 13 de enero de 2014

Las Dos Caras de la Salvación

Las Dos Caras de la Salvación


Porque, si confiesas con tu boca (reconociendo abierta y públicamente que Jesús es Señor y crees en tu corazón (con plena confianza) que Dios le resucitó (levantándole) de entre los muertos, serás salvo.
(Romanos 10:9 Biblia Expandida de Fe)

Para que una moneda sea verdadera debe tener una cara y un sello; si solo tiene la cara o el sello se considera como una moneda falsa.

Cuando hablamos de la salvación muchas veces pensamos que solo por el hecho de repetir una oración la persona es salva, pero la verdad es qué esa oración, o confesión para salvación es solo una cara de la moneda.

Hay un elemento más que es el creer, creer que Jesucristo ha resucitado de los muertos.

Ya en 1 Corintios Pablo habló de la importancia de la resurrección de Jesucristo:

1 Corintios 15:12-17
12 Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? 
13 Y si no hay resurrección de muertos, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; 
14 y si Cristo no ha resucitado, vana es entonces nuestra predicación, y vana también vuestra fe. 
15 Aún más, somos hallados testigos falsos de Dios, porque hemos testificado contra Dios que El resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. 
16 Pues si los muertos no resucitan, entonces ni siquiera Cristo ha resucitado; 
17 y si Cristo no ha resucitado, vuestra fe es falsa; todavía estáis en vuestros pecados. 

Aparentemente en la iglesia de Corinto habían miembros que no creían en la resurrección de los muertos. Y Pablo les dice claramente que si no resurrección, tampoco Jesús resucitó, y si Jesús no había resucitado, su fe no les servía de nada porque aún estaban en sus pecados.

Barclay nos dice de esto: "Hay que creer que Jesucristo ha resucitado. La Resurrección de Jesucristo era una parte esencial del credo cristiano. El cristiano cree, no solamente que Cristo vivió, sino también que vive. No sólo debe saber de Cristo, sino conocerle personalmente. No se limita a estudiar un personaje histórico, por muy grande que fuera; sino que vive con una Presencia real. No sólo debe saber de Cristo el Mártir: debe también conocer a Cristo el Vencedor," 

La base para nuestra confesión para salvación es lo que nosotros creemos acerca de Jesucristo.

Por eso cuando le prediques a otro, toma un tiempo para explicarle a la persona que Jesús no solo murió por ti en la cruz sino que ha resucitado y vive hoy.

Muéstrale las dos caras de la moneda, dile lo que Jesús hizo y luego anímalo a que haga su confesión de fe para salvación.