miércoles, 1 de enero de 2014

Monergismo vs. Sinergismo ¿Cuál Doctrina es la Correcta?

Monergismo vs. Sinergismo 
¿Cuál doctrina es la correcta?


Este tema ha sido muy debatido dentro de la iglesia por siglos, ya que son dos maneras de entender como es que el hombre recibe la salvación. 

El monergismo proviene de una palabra griega compuesta (mono = uno y ergon = trabajo, obra, acción, logro) que significa “trabajar solo”. 

El monergismo es la creencia de que solo Dios efectúa nuestra salvación. Esta doctrina es sostenida primeramente por las tradiciones calvinistas y reformistas y están estrechamente unidas a lo que se conoce como las “doctrinas de la gracia.” 

El sinergismo también proviene de una palabra griega compuesta (syn = con y ergon = trabajo, obra) que enseña que Dios y el hombre deben obrar conjuntamente para la salvación.

El sinergismo está asociado con los arminianos, y sus opiniónes han influido grandemente en el panorama evangélico moderno. 

Calvino y Arminio no son los creadores de estas creencias, pero son los proponentes más conocidos del Calvinismo y el Arminianismo

Ambas doctrinas tienen base bíblica, pero en mi estudio de las Escrituras encuentro que la doctrina más sólida es el sinergismo.

En cuanto al monergismo y al sinergismo podemos ver que son dos partes de una gran verdad; por un lado la salvación es monergista ya que se obtuvo por medio de la obra redentora de Cristo en la cruz; pero por otro lado es sinergista porque se recibe por medio de la fe.

En Efesios 2:8-9 dice: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

El don de Dios, es decir, la salvación fue provista por la gracia de Dios, y se recibe no por medio de las obras sino por medio de la fe.

Ya Jesús en Juan 3 nos había hablado de esto cuando le explicó a Nicodemo acerca del nuevo nacimiento. En los versículo 14 y 15 usó la historia de la serpiente de bronce en el desierto para explicarle la salvación: "Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Jesús le estaba diciendo que el mismo sería colgado de una cruz para que todo el  que crea en él no se pierda más tenga vida eterna.

Vemos aquí a Jesús dando una mirada sinergista de su obra de salvación por el hombre; por un lado el daría su vida en la cruz, por otro lado todo el que creyera que en que Él moría por su salvación sería salvo.

En Juan 3:36 lo dijo más claramente: "El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él."

Si la salvación fuese monergista, esos versículos de Jesucristo no solo serían faltos de sentido sino que además le darían una falsa esperanza a los hombres que creyesen en Él.

Más adelante en Romanos 10 Pablo volvería a dar una visión sinergista de la salvación. En los versículos 9 y 10 dijo: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación." Y en en los versículos del 11 al 13 dijo: "Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo."

Si mi creer en la obra redentora de Jesús, es decir, si el hacer mi parte no fuese suficiente para alcanzar mi salvación entonces yo sería avergonzado por que abría creído en Él por gusto.

Pero debemos recordar lo que Pablo dijo en Romanos 4:16 donde dice: "Por tanto, es por fe, para que sea por gracia...." 

Y quiero terminar con Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Dios hizo su parte, envió a su Hijo Unigénito a morir por nosotros, nosotros debemos hacer nuestra parte, creer en Él.

La opción más correcta es el sinergismo