miércoles, 5 de marzo de 2014

Mundo Prisionero

Mundo Prisionero


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes. 
De modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
Romanos 11:30-32 (Biblia Expandida de Fe)

Muchas veces cuando comparto con hermanos me citan Romanos 9:15-16 y me dicen: "La salvación solo es para algunos porque Dios solo tiene misericordia de quien quiere tener misericordia."

Pero el contexto de la Biblia es otro, a lo largo de Romanos nos muestra la incapacidad del hombre para salvarse a si mismo y la justificación por la fe ofrecida a todos los hombres.

Y aquí nos dice que Dios encerró a todos en desobediencia a fin de tener misericordia de todos los hombres.

El asunto es que si Dios ha tenido misericordia de todos los hombre, entonces, ¿todos los hombres son salvos?

Buena pregunta, pero con una enfática respuesta; ¡No!

En Juan 3:16 dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.": 

La clave para alcanzar esa misericordia que Dios nos concedió es creer en Jesucristo y su obra por nosotros en la cruz.

Pablo fue bien claro en Romanos 10:

Romanos 10:8-10
8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.(B) Esta es la palabra de fe que predicamos: 
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

La misericordia de Dios fue extendida a todos los hombres, pero se recibe por medio de la fe.

La llave para salir de esa prisión de rebeldía y desobediencia es creer en la obra que Jesucristo hizo por ti y confirmando ese creer con la declaración del señorío de Jesús en tu vida.