miércoles, 3 de diciembre de 2014

Como Ser Dirigido por el Espíritu Santo - 10

Cómo Entrenar al Espíritu Humano

Lámpara de Jehová es espíritu del hombre . . .
                                                                                                                             - Proverbios  20:27

El Señor nos ilumina y guía a través de nuestros espíritus. Por eso necesitamos volvernos más conscientes de nuestro espíritu.  Debemos estar más conscientes de la realidad de que somos seres espirituales y no sólo seres mentales o físicos.  Necesitamos entrenar a nuestro espíritu de manera que se convierta en una guía cada vez más segura.
Algo que nos detiene a los creyentes es que somos más conscientes del mundo físico (conscientes del cuerpo) y más consciente de la mente (conscientes del alma) que del espíritu.  Hemos desarrollado el cuerpo y el alma, pero casi no hemos tocado el espíritu del hombre.
Tu espíritu puede ser educado del mismo modo que tu mente.  Tu espíritu puede ser fortalecido y entrenado del modo que tu cuerpo. 
He aquí cuatro reglas que te ayudarán a entrenar y desarrollar tu espíritu:

1.  Meditar en la Palabra.
2.  Poner en práctica la Palabra.
3.  Dar a la Palabra el primer lugar.
4.  Obedecer a la voz de su espíritu inmediatamente.

1.  MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS.
JOSUE 1:8
8  Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.
Parafraseando esta verdad en el lenguaje del Nuevo Testamento, podríamos decir: "Nunca se apartará de tu boca la Palabra de Dios; particularmente el Nuevo Testamento, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien".
Si alguna vez desea lograr algo grande, desea lograr algo en la vida; tome tiempo para meditar en la Palabra de Dios.  Empiece con 10 ó 15 minutos diariamente como mínimo - luego incremente el tiempo.
No se apartará de tu boca la Palabra de Dios.  Habla la Palabra.  Sino que meditarás en ella.  Piensa en la Palabra. 
La palabra hebrea traducida como meditarás incluye la idea de murmurar.  Murmura la Palabra.  Háblesela.
Una versión de Josué 1:8 dice en la última frase:  ". . . serás capaz de actuar sabiamente en los asuntos de la vida".  Uno no puede tener éxito si no sabe actuar con sabiduría en los asuntos de la vida.
¿De qué manera se puede saber cómo actuar con sabiduría en los asuntos de la vida?.  Se puede saber por meditar en la Palabra de Dios y caminar en la luz de esa Palabra.

2. PONER EN PRACTICA LA PALABRA .
Poner en práctica la palabra quiere decir ser un hacedor de la Palabra.
SANTIAGO 1:22
22  Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores . . .
Empieza a ser un hacedor de la Palabra haciendo lo que la Palabra te dice que hagas en todas las circunstancias.
Algunos creen que ser hacedores de la Palabra quiere decir guardar los Diez Mandamientos.  Eso no es lo que Santiago 1:22 quiere decir.  Después de todo, bajo el Nuevo Pacto tenemos sólo un mandamiento; el mandamiento del amor.  Jesús dijo: "un mandamiento nuevo os doy, que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros" (Juan 13:34).
Un hacedor de la Palabra hará eso.  Si uno ama a una persona, no le robará.  No dirá mentiras de él.  El Nuevo Testamento dice que el amor es el cumplimiento de la ley.  Si uno camina en amor no quebrantará ninguna ley dada para refrenar el pecado.
Debemos hacer lo que Dios dice en Su Palabra

3. DAR A LA PALABRA EL PRIMER LUGAR.
El entrenamiento, el desarrollo y la educación de nuestro espíritu se logra por dar a la Palabra de Dios el primer lugar en nuestra vida.
PROVERBIOS 4:20-22
20  Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. 
21  No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón;
22  Porque son vida a los que las hayan, y medicina a todo su cuerpo.
Dios dice en este pasaje:  ". . . está atento a mis palabras, [présteles atención, considérelas en primer lugar], inclina tu oído a mis razones [escuche lo que tengo que decir];  No se aparten de tus ojos, [siempre mira a la Palabra de Dios]; guárdalas, [mis Palabras] en . . . tu corazón".
Hay gran ganancia por hacer esto.  ¿Por qué nos dice Dios que pongamos su Palabra en primer lugar, que escuchemos lo que Él tiene que decir, que nos mantengamos mirando su Palabra y guardemos su Palabra en nuestro corazón?.  Porque ". . . ellas [Sus Palabras] son VIDA a los que la hayan, y MEDICINA a todo su cuerpo". 
Debemos entrenarnos en preguntarnos a nosotros mismos, con relación a cualquier área:  "¿Qué es lo que la Palabra de Dios dice al respecto?".  Debemos preguntarnos, qué es lo que Dios dice respecto a cualquier cosa que acontezca en nuestra vida - y luego poner a la Palabra en primer lugar.
A veces la familia y los amigos intentarán presionarle para que hagas ciertas cosas; pero debes pensar en lo que la Palabra de Dios dice.  Ponga la Palabra de Dios en primer lugar en toda área de la vida.
               
4.  OBEDECER A LA VOZ DE TU ESPÍRITU INMEDIATAMENTE.
El espíritu humano tiene una voz que llamamos conciencia . A veces la llamamos intuición, una voz interior o guía. El mundo la llama presentimiento.  Pero, lo que es, es la voz de su espíritu hablándole. El espíritu de todo hombre, salvo o no, tiene una voz.
El espíritu humano, es el hombre espiritual, el hombre interno y oculto.  Él está oculto a los sentidos físicos.  No se le puede ver con los ojos físicos, ni tocar con las manos físicas.  Es el hombre que se ha convertido en una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17).  Cuando un hombre nace de nuevo, su espíritu se convierte en un nuevo espíritu.
Dios profetizó por medio de Ezequiel y de Jeremías que llegaría el tiempo en que sacaría del hombre el corazón de piedra y le daría uno nuevo.  Dijo que pondría Su propio Espíritu dentro de nosotros.  Bajo el Nuevo Pacto, este nuevo nacimiento está disponible.
El nuevo nacimiento es el renacimiento del espíritu humano.  Como dice en Segunda de Corintios 5:17, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; todo lo que era viejo en su espíritu, la vieja naturaleza, ha sido quitado y todas las cosas han sido hechas nuevas.
"Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre . . ."  (Pr. 20:27).  Su espíritu recién nacido tiene la vida y la naturaleza de Dios.  El Espíritu Santo mora en su espíritu.  ". . . mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo" (1 Juan 4:4).  El Espíritu Santo mora en tu espíritu.  Dios tiene que comunicarse con usted a través de su espíritu porque es allí donde Él se encuentra.  Tu espíritu recibe su información a través de Él.
Aprende a obedecer a la voz de su espíritu.
Por supuesto, no lo logrará rápidamente si no estás acostumbrado a hacerlo.  El espíritu puede ser edificado y fortalecido del mismo modo que lo hacemos con el cuerpo y el alma.  Del mismo modo que no empezaste el primer grado de la escuela en una semana y te graduaste de último año en la siguiente, tampoco tu espíritu será educado y entrenado de la noche a la mañana.

Pero si sigues estos cuatro puntos y los pones en práctica, después de un tiempo podrás conocer la voluntad de Dios el Padre, incluso en los más mínimos detalles de tu vida.  Recibirá dirección y tendrás inmediatamente un sí o un no.  Sabrás en tu espíritu lo que debes hacer en los asuntos de la vida.