viernes, 5 de junio de 2015

Sexta Tradición - El Bien Mayor

Sexta Tradición - El Bien Mayor


Una de las ideas más tontas que circulan en el mundo cristiano es que Dios tiene un "bien mayor" por el cual permite que algunos "santos especiales" no puedan recibir su sanidad. 

"Dios no sanó a Pepita y se murió a los 25 años, dejando esposo y tres hijos, lo que no sabían es que Dios tenía un bien mayor, pues con su muerte se convirtieron su esposo, sus padres y uno de sus tíos". 

Que idea más ridícula, lo que están diciendo es que Dios tuvo que quebrantar Su Palabra porque tenía "un propósito especial". 

En Malaquías 3;6 dice: "Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos." 

Además, para "matar" a Pepita Dios tuvo que cambiar y hacer algo especial para poder convertir a esas 4 personas.


Que gracioso, la muerte de Jesús no fue suficiente, se necesitaba de un nuevo sacrificio para poder salvar a sus familiares. 

El "bien mayor" no es más que conformismo, es sencillamente no creerle a Dios que ya hizo algo respecto a nuestra sanidad por medio de Jesucristo y dar una excusa para una muerte o enfermedad. 

He leído libros acerca de por qué Dios no sanó a personas, y en la mayoría de ellos dicen que la persona fue alguna vez a una reunión de sanidad divina pero les pareció que eran fraudes o que no eran para ellos porque Dios tenía algo mejor para ellos. 

¿Puede haber algo mejor que la sanidad que Dios proveyó para nosotros? 

En Santiago 1:17 dice: "Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación." 

Dios es un Dios que da buenos regalos, y la enfermedad no es un buen regalo, la enfermedad produce dolor, nos roba nuestro dinero, nos roba nuestra felicidad y finalmente nos roba nuestra vida. 

¿Será Dios el autor de tal robo? ¿Estamos convirtiendo a Dios en un ladrón? 

En Juan 10:10 dice: "El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." 

Nosotros conocemos quien es el ladrón, el ladrón es el diablo, el que viene a robar nuestra salud es el diablo y no Dios. 

En Hechos 10:38 Pedro lo estableció bien claramente: "Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él." 

El ladrón no es Dios, el ladrón es el diablo. 

Así que no te conformes pensando que Dios tiene un bien mayor o un propósito especial contigo y recibe la sanidad que Él ya proveyó para ti en la cruz.