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domingo, 18 de marzo de 2018

El Gran Deseo de Dios

El Gran Deseo de Dios


1 Timoteo 2:1-4
1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;
2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
3  Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Dios tiene un profundo deseo, el cual es que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Algunos grupos cristianos dicen que Dios solo ha predestinado solo a unos cuantos elegidos para ser salvos, pero esto no es así, Dios ha extendido su salvación a todos los hombres.

Como dice en Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

En Romanos 5:8 dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

Este es el deseo más profundo de Dios, Su amor por el hombre, que se mostró al enviar a Jesús a morir en la cruz, es todos los que crean en Él no se pierdan sino que tengan vida eterna.

Ese deseo tan profundo ha provocado que Jesucristo aún no venga, porque Dios está esperando que todos procedan al arrepentimiento.

2 Pedro 3:9
9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

El corazón de Dios está por la gente, su deseo más profundo es la salvación de todos los hombres, es por eso que nos ha encomendado esta Gran Comisión, ir a todo el mundo, hasta las partes más distantes de la tierra predicando el glorioso evangelio del Señor Jesucristo.

1 Corintios 2:1-2
1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.
2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.

Aquí Pablo nos muestra que es necesario que les prediquemos acerca de Jesucristo crucificado, es decir, la obra completa y terminada de Cristo en la cruz que trajo la redención a todos los hombres.

Cuando Jesús dijo “Consumado es,” en Juan 19:30, “la redención es cumplida; ‘El ha acabado la transgresión, y hecho reconciliación por la iniquidad, e introducido la justicia eterna, y sellado la visión y profecía, y ungido un lugar santísimo’. El ha inaugurado el reino de Dios y dado nacimiento a un mundo nuevo” (Jamieson, Fausset, Brown).

La obra completa, consumada y terminada de Cristo ya está disponible a todos los hombres; por ese motivo tenemos un nuevo mensaje: Jesucristo y su obre terminada por nosotros.

Ese es nuestro mensaje, Jesucristo.

sábado, 18 de marzo de 2017

El Gran Deseo de Dios


1 Timoteo 2:1-4
1 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres;
2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
3  Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,
4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Dios tiene un profundo deseo, el cual es que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

Algunos grupos cristianos dicen que Dios solo ha predestinado solo a unos cuantos elegidos para ser salvos, pero esto no es así, Dios ha extendido su salvación a todos los hombres.

Como dice en Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

En Romanos 5:8 dice: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”

Este es el deseo más profundo de Dios, Su amor por el hombre, que se mostró al enviar a Jesús a morir en la cruz, es todos los que crean en Él no se pierdan sino que tengan vida eterna.

Ese deseo tan profundo ha provocado que Jesucristo aún no venga, porque Dios está esperando que todos procedan al arrepentimiento.

2 Pedro 3:9
9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

El corazón de Dios está por la gente, su deseo más profundo es la salvación de todos los hombres, es por eso que nos ha encomendado esta Gran Comisión, ir a todo el mundo, hasta las partes más distantes de la tierra predicando el glorioso evangelio del Señor Jesucristo.

1 Corintios 2:1-2
1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría.
2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.

Aquí Pablo nos muestra que es necesario que les prediquemos acerca de Jesucristo crucificado, es decir, la obra completa y terminada de Cristo en la cruz que trajo la redención a todos los hombres.

Cuando Jesús dijo “Consumado es,” en Juan 19:30, “la redención es cumplida; ‘El ha acabado la transgresión, y hecho reconciliación por la iniquidad, e introducido la justicia eterna, y sellado la visión y profecía, y ungido un lugar santísimo’. El ha inaugurado el reino de Dios y dado nacimiento a un mundo nuevo” (Jamieson, Fausset, Brown).

La obra completa, consumada y terminada de Cristo ya está disponible a todos los hombres; por ese motivo tenemos un nuevo mensaje: Jesucristo y su obre terminada por nosotros.

Ese es nuestro mensaje, Jesucristo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Conociendo y Creyendo en el amor de Dios por Mi

En la mañana unas palabras saltaron a mi corazón: "Hemos conocido y creído en el amor de Dios." Realmente son palabras poderosas. Sabía que estaban en la Biblia, recordaba que en Primera de Juan, como no estaba seguro empecé a leer desde el primer versículo,  finalmente en el capítulo 4 encontré lo que buscaba:

1 Juan 4:9-19
9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.
10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
13 En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.
15 Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

Hace poco pasé por una intervención quirúrgica y al ver mi recuperación asombrosa mi doctor me dijo: "Se ve que Dios te quiere", yo le dije: "Si, yo se que Dios me ama."

El amor de Dios se manifestó en que el envió a Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo a morir por nosotros, pero su amor consiste en que Él nos amó primero.

Todo lo que Dios hizo fue motivado por ese gran amor que Dios tiene por nosotros.

El pasaje más conocido de la Biblia, Juan 3:16 nos dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."

Que grande es ese amor de Dios por nosotros, tan grande que incluso entregó a Su Hijo Unigénito para morir por nosotros, y lo hizo no porque le hayamos a Él primero, sino porque Él, unilateralmente, nos amó.

En Romanos 8:31-32 dice: "¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?"

Dios nos ama y está a favor nuestro, podemos acercarnos confiadamente a Él que nos dará todas las cosas en nuestro momento de necesidad.

Por eso, tomemos tiempo en conocer ese gran amor que Dios tiene por nosotros, pero no solo lo conozcamos sino creamos en Él.

Hace años un pastor de niños, amigo mío, estaba predicando en la ciudad de Huancayo, estando en la plaza de armas se le acercó un lustrabotas de unos 10 años. Le pidió que lustre sus zapato y le empezó a predicar. Empezó diciéndole: "¿Sabías que Dios te ama?" El niño le repreguntó: "¿Dios me ama?" "Sí, Dios te ama." "¿Dios me ama a mí?" "Sí, Dios te ama a tí." "¿A mí?" "Sí, a tí." Y el niño salió corriendo disparado gritando: "Dios me ama, Dios me ama, Dios me ama." Estaba tan emocionado que olvidó su equipo de lustrado.

Creamos como ese niño el amor que Dios ha tenido por nosotros. Sabiendo que Dios nos amó primero y que envió a Su Hijo Jesucristo para morir por nosotros.

Recuerda, Dios te ama.



lunes, 7 de abril de 2014

Como Hermanos de Sangre

Como Hermanos de Sangre


El amor debe ser auténtico, genuino, real y sincero, sin fingimiento ni hipocresía ni siendo una simple apariencia externa; rechazando y aborreciendo lo que es malo, firmemente adheridos y aferrados a lo que es bueno.

Ámense los unos a los otros recíprocamente con un verdadero y profundo amor fraternal (como hermanos y hermanas); en cuanto a honra, estimándose, respetándose y prefiriéndose los unos a los otros.
- Romanos 12:9-10 (Biblia Expandida de Fe)

En estos dos versículos nos muestra cual debe ser la actitud que debemos tener entre nosotros.

Vemos que se utilizan dos palabras griedas para amor en estos versículos; en el 9 AGAPE, que es la clase de amor de Dios que fue derramada en nosotros por el Espíritu Santo.

Romanos 5:5
5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. 

Ese amor, es el mismo amor AGAPE de Dios, y ya está en nosotros por ser de Cristo.

La otra que vemos en el 10 es PHILEO y que es el amor entre hermanos.

El tema general de estos dos versículos es el amor que debemos tener los creyentes entre nosotros, el cual debe ser como es amor se que tienen los hermanos entre si.

Como creyentes somos una gran familia, tenemos un Padre celestial, un hermano mayor que es Jesucristo y muchos hermanos y hermanas en todo el mundo que como nosotros han nacido de nuevo.

Vemos en estos versículos el amor como actitud del corazón y el amor como relación del alma. Unos es lo que tu eres y otro lo que tu haces.

Romanos 8:29 
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 

Jesucristo fue hecho el primogénito entre muchos hermanos, los cuales somos todos los creyentes en Cristo.

En este pasaje vemos como debemos manifestar ese amor de Dios que tenemos que tenemos en nosotros como creyentes en Jesucristo, el cual Farrar lo describe muy bien: "Ama a los hermanos en la fe, como si fueran hermanos de sangre."

Dios nos ha capacitado para amar cuando derramó su amor AGAPE en nosotros así que amemos a nuestros hermanos en Cristo con el amor PHILEO, como si fueran nuestros propios hermanos de sangre.