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jueves, 2 de abril de 2020

El Contexto, el Patito Feo del Estudio Bíblico

El Contexto, 
el Patito Feo del Estudio Bíblico 



Todos conocemos la historia del patito fe, un bello cisne criado entre patos, y por ser diferente era considerado feo, pero al crecer terminó mostrando su verdadera belleza. 

Una de los elementos más impopulares en el estudio de la Biblia es el contexto, a los creyentes sencillamente no les interesa ya que hecha por tierra muchas de sus más hermosas "doctrinas bíblicas." 

Las sectas se han formado principalmente por la falta de contexto en sus enseñanzas, un versículo por ahí otro por allá y ya tienen una nueva enseñanza. 

Muchos ministros y creyentes han caído en error e introducido todo tipo de doctrinas raras en la iglesia por este motivo. 

Hace pocos años veíamos la secta "Creciendo en Gracia", donde su fundador, malinterpretando las Escrituras, paso de pastor a apóstol, luego fue el Cristo encarnado, de ahí paso a ser el Mesías Anticristo, para finalmente convertirse en Melquisedec, Y aún muerto, sus seguidores siguen esas falsas doctrinas. 

Tenemos a los adventistas, que debido a un sueño de su fundadora Elena de White, malinterpretaron Éxodo 20:8 y convirtieron el sábado como el sello de Dios y su observancia requisito imprescindible para su salvación. 

Como esta vemos muchas herejías que han salido de aquí y de allá por el mal uso de las Escrituras, por tomar un versículo al azar y sacarlo de su contexto. 

El problema es que en menor escala eso ocurre en nuestras iglesias locales, los creyentes leyendo superficialmente leyendo un versículo y por no leer lo anterior o lo que sigue no interpreta correctamente la Biblia. 

En la universidad le estuve predicando 6 meses a un amigo, al final se convirtió aunque no conmigo. 

No lo había visto tres semanas y ya estaba convertido y predicando, fue algo emocionante para mi, hoy es pastor y es una gran bendición para el Cuerpo de Cristo. 

Pero ese día conversábamos y me contaba de un versículo que le había impactado, 1 Corintios 2:9, y me dijo mira Ricardo lo que dice y me citó: "Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." 

Me abrazo y me dijo: "Ah Ricardo, imagínate las cosas que veremos cuando estemos en el Cielo, cosas que ojo no vio, ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, que hermosas las cosas que veremos allá en el Cielo." 

Yo le dije: "Sigue leyendo...." 

El versículo 10 dice: "Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios." 

Leer el siguiente versículo, es el decir el contexto, cambió todo completamente, ya no era una promesa para "allá en el Cielo", sino una realidad maravillosa para el creyente "aquí en la tierra." 

No seamos simplistas al momento de leer la Biblia, veamos todo el contexto de las Escrituras, no la parte superficial, sino profundicemos. Recordemos las sabias palabras del Apóstol Pablo: 

"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad" (2 Timoteo 2:15)..

jueves, 10 de octubre de 2019

Entendiendo la Doctrina de la Trinidad


Entendiendo la Doctrina de la Trinidad

La Trinidad

La Biblia nos revela a Dios como una trinidad, es decir, tres personas divinas, distintas, iguales, coeternas y una esencia, que son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Esta es una definición incompleta ya que por más capacitada y santificada sea la mente humana, jamás podrá llegar a alcanzar la comprensión total de la trinidad.

Esta es una doctrina que ha sufrido innumerables ataques durante la historia, incluso teólogos la han rechazado y creado doctrinas heréticas, pero como veremos en esta clase es una doctrina fundamental del cristianismo y que aunque la palabra trinidad no se encuentre en la Biblia el concepto se ve claramente definido en la Biblia.


1. La Trinidad al Principio de la era cristiana

Para empezar este estudio voy a citar algunas de las palabras de los llamados padres apostólicos y ministros anteriores al  Concilio de Nicea (325 DC).

Como padres apostólicos llamamos a la generación de ministros eminentes de la iglesia que fueron discípulos de los primeros apóstoles y cumplieron su ministerio a la muerte de ellos.

Muchas sectas tales como los Testigos de Jehová, El Camino Internacional, Cristadelfianos, entre otros, niegan la doctrina de la Trinidad y declaran que esta doctrina no fue mencionada sino hasta el siglo IV después del Concilio de Nicea. 

Veamos lo que dijeron estos primeros ministros de la iglesia:

Policarpo (70-155/160). Obispo de Esmirna. Discípulo del Apóstol Juan.“Oh Señor Dios Todopoderoso…Te bendigo y glorifico a través del eterno y divino sumo sacerdote Jesucristo, tu Hijo amado, por medio del cual sea gloria a ti, con Él y el Espíritu Santo, ambos ahora y siempre” (n. 14, ed. Funk; PG 5.1040).


Justino Mártir (100?-165?). Fue un Cristiano apologista y mártir.
“Para que en el nombre de Dios el Padre y Señor del universo y de nuestro Salvador Jesucristo y del Espíritu Santo, reciban entonces ellos, el lavamiento con agua” (Primera Apol., LXI).


Ignacio de Antioquía (murió 98/117). Obispo de Antioquía. Él escribió mucho en defensa del Cristianismo.
“En Cristo Jesús nuestro Señor, por quien y con quien sea la gloria y el poder al Padre con el Espíritu Santo por siempre” (n. 7; PG 5.988).
“También tenemos como Médico al Señor nuestro Dios Jesús el Cristo el unigénito Hijo y Palabra, antes de que el tiempo empezara, pero que después también se convirtió en hombre, de María la virgen. Porque ‘la Palabra fue hecha carne.’ Siendo incorpóreo, Él estaba en el cuerpo; siendo inmutable, Él estaba en un cuerpo adecuado; siendo inmortal, Él estaba en un cuerpo mortal; siendo vida, Él se convirtió sujeto a corrupción, para que pudiera liberar nuestras almas de la muerte y corrupción, y sanarlas, y poderlas restaurar hasta la salud, cuando estas estaban enfermas con impiedades y lujurias malvadas.” (Alexander Roberts y James Donaldson, ediciones, Los Padres anteriores a Nicea, Grand Rapids: Eerdmans, 1975 rpt., Vol. 1, p. 52, Efesios 7). 

Ireneo (115-190). Siendo niño escuchó a Policarpo, el discípulo de Juan. Fue Obispo de Lyons.
“La Iglesia, aunque dispersa a través de todo el mundo, aún hasta los fines de la tierra, ha recibido de los apóstoles y sus discípulos esta fe: …un Dios, el Padre Todopoderoso, Creador del cielo, y tierra, y el mar, y todas las cosas que se encuentran en estos; y en un Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el cual se encarnó para nuestra salvación; y en el Espíritu Santo, proclamado a través de los profetas, de las dispensaciones de Dios, y los advenimientos, y por el nacimiento de una virgen, y la pasión, y la resurrección de los muertos, y la ascensión en el cielo en la carne del amado Cristo Jesús, nuestro Señor, y Su manifestación desde el cielo en la gloria del Padre ‘para reunir todas las cosas en uno’, y para levantar de nuevo a toda carne de toda la raza humana, para que a Cristo Jesús, nuestro Señor, y Dios, y Salvador, y Rey, de acuerdo a la voluntad del Padre invisible, toda rodilla se doblará, de las cosas en el cielo, y las cosas en la tierra, y las cosas bajo la tierra, y que cada lengua lo confesará a él, y que Él ejecutará juicio justo hacia todos…” (Contra las Herejías X.I). 

Tertuliano (160-215). Apologista y teólogo Africano. Escribió mucho en defensa del Cristianismo.
“Identificamos que hay el Padre y el Hijo y tres con el Espíritu Santo, y este número es hecho por el modelo de salvación…[el cual] trae acerca de la unidad en la trinidad, interrelacionando los tres, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Ellos son tres, no en dignidad, sino en grado, no en sustancia sino en forma, no en poder sino en clase. Ellos son de una sustancia y poder, debido a que hay un solo Dios de quien estos tres grados, formas y clases delegan en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.” (Adv. Prax. 23; PL 2.156-7). 

Orígenes (185-254). Teólogo alejandrino. Defendió y escribió mucho acerca del Cristianismo.
“Si alguien dijera que la Palabra de Dios o la Sabiduría de Dios tuvo un principio, dejen que él se cuide por temor a que dirija su impiedad más bien contra el Padre no engendrado, ya que niega que siempre ha sido Padre, y que él siempre ha engredado la Palabra, y que él siempre tenía sabiduría en todos los tiempos anteriores o edades o cualquier cosa que pueda ser imaginada como prioritaria….No puede haber título más antiguo del Dios todopoderoso que aquel de Padre, y es a través del Hijo que es Padre.” (De Princ. 1.2.; PG 11.132).
“Por que si este fuera el caso [si el Espíritu Santo no fuera eterno como lo es, y hubiera recibido conocimiento en algún tiempo y después se hubiera convertido en el Espíritu Santo], por ejemplo, el Espíritu Santo nunca sería contado en la unidad de la Trinidad, junto con el Padre inmutable y Su Hijo, a menos que Él hubiera sido siempre el Espíritu Santo.” (Alexander Roberts y James Donaldson, ediciones, Los Padres anteriores a Nicea, Grand Rapids: Eerdmans, 1975 rpt., Vol. 4, p. 253, de Principiis, 1.111.4).
“Aun más, nada en la Trinidad puede ser llamado mayor o menor, ya que la sola fuente de la divinidad contiene todas las cosas por Su palabra y razón y por el Espíritu de Su boca santifica todas las cosas las cuales son meritorias de santificación…”  (Roberts y Donaldson, Los Padres anteriores a Nicea, Vol. 4, p. 255, de Principii., I. iii. 7). 

Si como los contrarios a la Trinidad sostienen, la Trinidad no es una doctrina bíblica y nunca fue enseñada hasta el Concilio de Nicea en 325, ¿por qué entonces, estas citas y menciones de la Trinidad ya existían?

La respuesta es simple: la Trinidad es una doctrina bíblica la cual ya era enseñada antes de este Concilio en 325 D.C.

La iglesia temprana creía en la Trinidad, como se evidencia de las citas anteriormente mencionadas, y no fue necesario hacerla oficial. No fue sino hasta cuando los errores empezaron a surgir que los concilios empezaron a reunirse para discutir acerca de la Trinidad así como también otras doctrinas que estuvieron atacadas.


2. La Doctrina de la Trinidad Definida

La Biblia nos revela que la trinidad se compone de tres personas divinas, iguales en poder y con absoluta unidad en sus acciones: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. 

En el Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento recalca la unidad de Dios en comparación con el politeísmo de las religiones paganas.

En Deuteronomio 6:4 dice: “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.”

A simple vista parece que este verso derrumba completamente la doctrina de la trinidad, pero si examinamos lo que dice el pasaje en hebreo nos llevaremos una sorpresa.La palabra “uno” viene de la hebrea achid.

Esta misma palabra la vemos en Génesis 11:6  “Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno,  y todos éstos tienen un solo lenguaje;  y han comenzado la obra,  y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.”

El hecho de que el pueblo fuese uno no significa que fuese uno solo pero si una unidad formada de varios miembros. Entonces la palabra uno aquí nos habla de una unidad compuesta.

El término elohim, por otra parte es una palabra plural que significa “dioses”; así que una traducción literal de este verso es: “Nuestros dioses es Jehová, una unión.” Este pasaje en realidad nos habla de una pluralidad en Dios.

Los diversos nombres de Dios indican una pluralidad de personas.

En Génesis 1:1 la palabra Dios es elohim; esta palabra es usada más de 2700 veces en el Antiguo Testamento y tiene una connotación doble; es un sustantivo compuesto de singular y plural al mismo tiempo, que significa literalmente “dioses.”

También podemos ver varios versos en los que se habla de Dios en plural:

Génesis 1:26
26  Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,  conforme a nuestra semejanza;  y señoree en los peces del mar,  en las aves de los cielos,  en las bestias,  en toda la tierra,  y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Génesis 3:22
22  Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros,  sabiendo el bien y el mal;  ahora,  pues,  que no alargue su mano,  y tome también del árbol de la vida,  y coma,  y viva para siempre.

Génesis 11:6-8
6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.
8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

Isaías 6:8
8  Después oí la voz del Señor,  que decía:   ¿A quién enviaré,  y quién irá por nosotros?  Entonces respondí yo: Heme aquí,  envíame a mí.

En el Nuevo TestamentoEn el Nuevo Testamento se describe la trinidad explícitamente.

En los siguientes pasajes vemos que no tendrían sentido si Dios fuese una sola persona:

1. En el bautismo de Juan
Lucas 3:21-22
21  Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba,  también Jesús fue bautizado;  y orando,  el cielo se abrió,
22  y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal,  como paloma,  y vino una voz del cielo que decía:  Tú eres mi Hijo amado;  en ti tengo complacencia. 

2. En la promesa del Espíritu Santo dentro del creyente
Juan 14:16-17
16  Y yo rogaré al Padre,  y os dará otro Consolador,  para que esté con vosotros para siempre:
17  el Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir,  porque no le ve,  ni le conoce;  pero vosotros le conocéis,  porque mora con vosotros,  y estará en vosotros.

3. En el Bautismo con agua
Mateo 28:19
19  Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo.

4. En la Operación de los Dones Espirituales
1 Corintios 12:4-6
4  Ahora bien,  hay diversidad de dones,  pero el Espíritu es el mismo.
5  Y hay diversidad de ministerios,  pero el Señor es el mismo.
6  Y hay diversidad de operaciones,  pero Dios,  que hace todas las cosas en todos,  es el mismo.

5. En la Bendición Apostólica

2 Corintios 13:14 
14  La gracia del Señor Jesucristo,  el amor de Dios,  y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.  Amén. 


3 La Trinidad en los Atributos de Dios

Una forma de demostrar la trinidad es viendo si es que cada persona de la trinidad tiene los atributos que solo Dios tiene; es decir, si el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo tienen los mismos atributos es que deben ser Dios.

1. Omnipresente

El Padre en Jeremías 23:24: “¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea?  ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?”

El Hijo en Efesios 1:20-23: “La cual operó en Cristo,  resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío,  y sobre todo nombre que se nombra,  no sólo en este siglo,  sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies,  y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,  la cual es su cuerpo,  la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

El Espíritu Santo en el Salmo 139:7: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?”

2. Omnipotencia

El Padre en Génesis 17:1: “Era Abram de edad de noventa y nueve años,  cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso;  anda delante de mí y sé perfecto.” 

El Hijo en Apocalipsis 1:8: “Yo soy el Alfa y la Omega,  principio y fin,  dice el Señor,  el que es y que era y que ha de venir,  el Todopoderoso.”

El Espíritu Santo en Romanos 15:19: “Con potencia de señales y prodigios,  en el poder del Espíritu de Dios;  de manera que desde Jerusalén,  y por los alrededores hasta Ilírico,  todo lo he llenado del evangelio de Cristo.”

3. Omnisciencia

El Padre en Hechos 15:18: “Dice el Señor,  que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.”

El Hijo en Juan 21:17: “ Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.”

El Espíritu Santo en 1 Corintios 2:10: “Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu;  porque el Espíritu todo lo escudriña,  aun lo profundo de Dios.”

4. Como Creador

El Padre en Génesis 1:1: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”

El Hijo en Juan 1:3: “Todas las cosas por él fueron hechas,  y sin él nada de lo que ha sido hecho,  fue hecho.”

El Espíritu Santo en Job 33:4: “El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida.”

5. Eternidad

El Padre en Romanos 16:26: “Pero que ha sido manifestado ahora,  y que por las Escrituras de los profetas,  según el mandamiento del Dios eterno,  se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe.”

El Hijo en Apocalipsis 22:13: “Yo soy el Alfa y la Omega,  el principio y el fin,  el primero y el último.

El Espíritu Santo en Hebreos 9:14: “¿Cuánto más la sangre de Cristo,  el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios,  limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”

6. Santo

El Padre en Apocalipsis 4:8: “Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas,  y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos;  y no cesaban día y noche de decir: Santo,  santo,  santo es el Señor Dios Todopoderoso,  el que era,  el que es,  y el que ha de venir.”

El Hijo en Hechos 3:14: “Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo,  y pedisteis que se os diese un homicida.”

El Espíritu Santo en 1 Juan 2:20: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo,  y conocéis todas las cosas.”

Vemos en estos pasajes que tanto el Padre, como el Hijo, como el Espíritu Santo tienen los mismos atributos divinos lo cual comprueba que los tres miembros de la trinidad son Dios.

Luego podemos decir de la trinidad que es un solo Dios compuesto de tres personas distintas.


4. Entendiendo el Misterio de la Trinidad

Reconocer y aceptar la doctrina de la trinidad es sencillo para el creyente; el problema viene cuando tratamos de explicarla.

La realidad es que humanamente no podemos explicarla, sino debemos creerla porque está revelada en la Palabra.

Sin embargo, podemos encontrar varios ejemplos que nos dan una idea de lo que es la trinidad:

El Ser Humano

Sabemos por la Biblia que el hombre es un ser trino, tiene espíritu, alma y cuerpo, tal como dice en 1 Tesalonicenses 5:23: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo;  y todo vuestro ser,  espíritu,  alma y cuerpo,  sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”

El hombre es una unidad compuesta; aunque tienen diferentes funciones en el hombre sin embargo es evidente la unidad en cada hombre.

El Huevo

El huevo es otro ejemplo similar a la trinidad; el huevo está formado de tres sustancias diferentes, la clara, la yema y la cascara.

Aunque las tres son diferentes en color, densidad y utilidad, las tres forman un huevo y no tres huevos con diferentes aspectos.

El Triángulo

Un triángulo se compone de tras lados y tres ángulos perfectamente separables pero que forman parte de una unidad.


Conclusión

Como estos hay varios ejemplos en la naturaleza que nos ayudan a entender la trinidad.

La trinidad es una sola pero al mismo tiempo son tres personas diferentes; ellas nunca difieren ni están en desacuerdo, sino operan juntas para alcanzar sus objetivos divinos.

Cada una en sí misma es Dios y unidas son la manifestación de Dios en Su plenitud.


5. La Función de las Tres Personas de la Trinidad

Siendo nuestro Dios una trinidad, es decir, una unidad compuesta, vemos en la Biblia que cada persona de la trinidad tiene operaciones distintas.

Esto no significa que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo operen de manera separada, sino que uno de los tres se revela como figura principal en cuanto a determinadas obras divinas. El propósito de la trinidad es el mismo para cada uno de sus miembros; la meta jamás cambia; ellos siempre concuerdan en lo que hacen. No discuten ni pelean en ningún punto porque siempre están unidos en todos los aspectos.Pero hay obras distintas que identifican a cada una de las tres personas. 

Dios Padre

Una de las obras distintivas del Padre es que es que es el arquitecto de la creación ya que Él fue el que planeó nuestra redención.

Salmo 2:7-9
7 Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.
8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.
9  Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás.El plan de nuestra redención empezó desde antes de la fundación del mundo.

Efesios 1:3-6
3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,  que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
4  según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,  para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
5  en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,  según el puro afecto de su voluntad,
6  para alabanza de la gloria de su gracia,  con la cual nos hizo aceptos en el Amado.

Dios Hijo

Jesucristo, Dios Hijo es el redentor.Es la segunda persona de la trinidad que vino al mundo para rescatar a los pecadores.En Filipenses 2:5-11 podemos ver la obra de Jesús:

Filipenses 2:5-11
5  Haya,  pues,  en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condición de hombre,  se humilló a sí mismo,  haciéndose obediente hasta la muerte,  y muerte de cruz.
9 Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos,  y en la tierra,  y debajo de la tierra;
11  y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,  para gloria de Dios Padre.

Jesús dejó el cielo, nació de una virgen, habitó entre los hombres, dio su vida, resucitó y ascendió al cielo.

En esta obra de la redención Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo.

2 Corintios 5:18-20
18  Y todo esto proviene de Dios,  quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo,  y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19  que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo,  no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,  y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20  Así que,  somos embajadores en nombre de Cristo,  como si Dios rogase por medio de nosotros;  os rogamos en nombre de Cristo:  Reconciliaos con Dios.

Cristo es el Redentor, pero las otras dos personas de la trinidad también tuvieron un papel importante en la redención.

Jesucristo cumplió la misión principal de la redención pero en completa concordancia con los otros miembros de la trinidad.

Dios Espíritu Santo
Después que Jesucristo terminó Su obra, el Espíritu Santo vino como el Consolador, que fue enviado por el Padre y por el Hijo.

Juan 14:16-17
16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
17 el Espíritu de verdad,  al cual el mundo no puede recibir,  porque no le ve,  ni le conoce;  pero vosotros le conocéis,  porque mora con vosotros,  y estará en vosotros.

La obra del Consolador es continuar la obra que Jesús empezó; Él es nuestro maestro y guía; quien testifica de Cristo, nos guía a toda verdad, dice todo que ha oído y nos anuncia las cosas que están por venir.

Juan 14:26
26  Pero cuando venga el Consolador,  a quien yo os enviaré del Padre,  el Espíritu de verdad,  el cual procede del Padre,  él dará testimonio acerca de mí.

Juan 16:13
13  Pero cuando venga el Espíritu de verdad,  él os guiará a toda la verdad;  porque no hablará por su propia cuenta,  sino que hablará todo lo que oyere,  y os hará saber las cosas que habrán de venir.


Conclusión

La trinidad es un solo Dios conformado de tres personas divinas, iguales en poder y con absoluta unidad en sus acciones: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo.

Cada una de estas tres personas tiene un papel fundamental en su relación con el hombre; pero la obra realizada es fruto de los tres.El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo forman en una unión compuesta al único y verdadero Dios.

martes, 8 de noviembre de 2016

El Bautismo con el Espíritu Santo - Doctrina de Bautismos

El Bautismo con el Espíritu Santo 2

Doctrina de Bautismos




Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la fe en Dios, DE LA DOCTRINA DE BAUTISMOS, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite.

- Hebreos 6:1-3

Hace unos días un creyente me escribió en facebook cuando coloque la primera enseñanza de esta serie; me dijo: "Es falso que exista un bautismo con el Espíritu porque solo hay un bautismo."

El problema que hay con esta opinión es que podemos ver que en este pasaje se habla de la doctrina de bautismos. No nos habla de un solo bautismo, sino de varios bautismos, por los que un creyente debería pasar.

Voy a tocar este punto porque muchos creyentes dicen: “Yo ya recibí todo el Espíritu Santo que se necesita cuando recibí a Jesús.” Lo cual solo es cierto en parte, y sabemos que toda verdad a medias es una mentira.

En esta parte veremos los diversos tipos de bautismo que vemos en Nuevo Testamento; y en especial los que se refieren al creyente. En la Biblia nos habla de varios tipos de bautismos: el bautismo para arrepentimiento de Juan, el bautismo en agua del creyente, el bautismo del Espíritu Santo y el bautismo del creyente en el cuerpo de Cristo.

En todo bautismo hay tres elementos: El bautizador, la persona bautizada y el elemento en que se es bautizado

El Bautismo para Arrepentimiento de Juan el Bautista

Este bautismo, fue un bautismo de arrepentimiento como preparación de la venida del Mesías. Era un bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados era especialmente para los judíos, como preparación para la venida de su Mesías; del cual Juan fue precursor.

Mateo 3:1,5,6
1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea.
5 Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia alrededor del Jordán,
6 y eran bautizados por en el Jordán, confesando sus pecados.


En este bautismo se ven tres elementos, los cuales se usan en cada uno de los diferentes tipos de bautismo. En primer lugar se halla el bautizador. En este caso el bautizador es Juan. En segundo lugar esta el elemento en el que se bautiza. Este elemento es el agua; ya que Juan bautizaba a la gente en el río Jordán. En tercer lugar se encuentra el bautizado. Los bautizados eran las personas que venían al Jordán para arrepentirse de sus pecados y prepararse para la venida del Mesías.

El Bautismo en Agua del Creyente

El bautismo en agua del creyente se ve en Mateo 28:19, dentro de la Gran Comisión: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”
Un ejemplo del bautismo de agua se ve en la predicación de Felipe al eunuco etíope:

Hechos 8:35-38
35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
36 Y yendo por el camino llegaron a cierta agua, y dijo al eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
38 Y mandó parar el carro; descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco y lo bautizó.

En este pasaje vemos en primer lugar el requisito para ser bautizado en agua: creer en Jesucristo; es decir, ser un creyente. También vemos los tres elementos del bautismo: El bautizador es un discípulo, quien bautizaba en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; la persona bautizada es un creyente que ha oído y creído la Palabra; y el elemento es el agua.

El Bautismo con el Espíritu Santo

El bautismo con el Espíritu, también llamado la promesa del Padre se ve en Hechos 1:4-5: “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.”
En el evangelio de Juan vemos quien es el que bautiza con el Espíritu Santo.

Juan 1:29-34
El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí, porque era primero que yo.
31 Y yo no lo conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua.
32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu Santo que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él.
33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es le que bautiza con el Espíritu Santo.
34 Y yo le vi, y he dado testimonio que este es el Hijo de Dios.


Jesucristo es el que bautiza con el Espíritu Santo, él es el bautizador. El elemento es el Espíritu Santo. ¿Quiénes son los bautizados? En Hechos 2:1-4 dice: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos (los ciento veinte hermanos – Hechos 1:13-15). Y de repente vino del cielo como un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu le daba que hablasen.”

También podemos ver en Hechos 8:14-17; 9:17; 10:44-46 y 19:1-7, que el bautismo con el Espíritu Santo es para los creyentes.

Hace unos años estaba con mi esposa en el hospital, pues debían tomarle una ecografía para saber el estado de su embarazo. Mientras esperaba salí a conversar con un hermano que tenía un puesto de golosinas en las afueras del hospital, Mientras conversábamos, le mostré estas escrituras. Le pregunté si creía que iba ha recibir el Espíritu Santo y me dijo que si; así que le impuse las manos y empezó a hablar en lenguas. Había recibido el Espíritu Santo.
De estos pasajes vemos que el que es bautizado es el creyente.
Entonces: Jesús es el que bautiza; el Espíritu Santo es el elemento en que se bautiza; y, el creyente en Jesucristo es el que es bautizado.


El Bautismo del Creyente en el Cuerpo de Cristo

En 1 Corintios 12:13 dice: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos (los creyentes) bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”

El Bautismo del Creyente en el Cuerpo de Cristo es aquel en el que el creyente nace de nuevo y es injertado en el Cuerpo de Cristo. Es interesante notar que este bautismo es diferente al bautismo en agua del creyente.

Aquí el bautizador es el Espíritu Santo; el bautizado es el creyente; y el elemento en que es bautizado es el Cuerpo de Cristo.

Este bautismo ocurre cuando nacemos de nuevo. El Espíritu Santo nos injerta dentro del Cuerpo de Cristo. Pasamos a formar parte de la Iglesia. Nos convertimos en hijos de Dios. El bautismo de agua, por otro lado, es una declaración pública de la fe que hemos tomado. Es decirle a Dios, a los hombres y Satanás que hemos decidido seguir a Jesucristo.

Por este motivo en Marcos 16:15-16 dice: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere (no dice el que no fuere bautizado) será condenado.”

Vemos aquí que el creer es lo esencial para salir de la condenación. El bautismo en agua tiene su importancia, y todo creyente debería hacerlo; pero no es lo que nos salva; como hemos dicho, es por el creer.

Yo creo que todo creyente debería bautizarse en agua lo mas pronto posible; debido a que, al obedecer al Señor en esta ordenanza, su entrega al Señor tendrá mayor significado; pero debe entender que eso no le da la salvación.

En 1 Corintios Pablo es claro respecto a la misión de la iglesia:

1 Corintios 1:17
17 Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.


Dios nos envió a predicar el evangelio, esa es la misión de la Iglesia.

Yo recibí a Cristo el 4 de Noviembre de 1979, fui bautizado en el Espíritu Santo el 2 de Enero de 1980, y fui bautizado en agua en Mayo de 1982. A finales de 1980 me repartieron un folleto de un grupo cristiano que se reunía cerca de mi casa. Decidí ir el domingo en la mañana; pues, yo me reunía en las tardes. Ya tenía cerca de un año de creyente, había casi terminado de leer la Biblia por primera vez, oraba, estaba predicando el evangelio, siendo guiado y usado por Dios. Pero llego a este lugar y me dicen que si no soy bautizado en agua no soy salvo. El confesar a Jesús como Señor de mi vida no había sido suficiente, necesitaba algo más.

Mi abuelita paterna recibió a Jesús a los 96 años, 3 días antes de morir. Una mañana ella empezó a gritar desesperada, estaba viendo el infierno, veía gente que se quemaba y no quería ir ahí. Tuvimos ocasión de predicarle el Evangelio y ella recibió a Jesús. Luego de eso todo cambió, cuando Cristo entró en su corazón ella tuvo otra visión, ella empezó a ver a mi abuelo, que había partido al cielo 20 años antes, y a otros familiares. Y le dijo a mi abuelo que pronto iba ha estar con él. Los días siguientes, ella decía, que Jesús era bello y maravilloso. A los tres días ella partió al cielo sin dolor.

No tuvo tiempo para bautizarse; había estado 6 meses en cama, y no se levantó. Sin embargo, nadie me va ha decir que se fue al infierno por no bautizarse. Eso no es bíblico. Ella creyó en Jesús y lo confesó como su Señor.

Este grupo estaba equivocado, el bautismo en agua no nos salva; ciertamente es una experiencia espiritual, pero no es requisito para la salvación. Sin embargo hay un bautismo que entra en acción cuando nacemos de nuevo, el bautismo del creyente dentro del cuerpo de Cristo. Esto es el nacer del Espíritu de Juan 3.