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lunes, 28 de octubre de 2019

Nuestra Identificación Con Cristo

Nuestra Identificación Con Cristo
Por Ricardo Botto


Romanos 5:12
12 Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

1 Corintios 15:21-22, 45
21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos.
22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante.

Desde el punto de vista de Dios, en el momento que Cristo fue crucificado, muerto, sepultado, resucitado y sentado en los lugares celestiales, nosotros también lo estamos con Él.

El primer Adán fue la cabeza de una raza de hombres que murió espiritualmente; el postrer Adán es la cabeza de una nueva raza de hombres que tiene la vida de Dios en ellos y están vivos espiritualmente.

Todos los hombres están incluidos en Adán y en todas las cosas en las que participó, pues estamos identificados con él.

La identificación con Cristo es nuestra completa unión con todo lo que él hizo, junto con él pasamos lo que él pasó.

La identificación es el aspecto legal de nuestra redención, lo que el Espíritu hace en nosotros es el aspecto vital.

La identificación es todo lo que Cristo obtuvo para la nueva criatura.

Doce Aspectos de la Identificación

1. Estamos Crucificados con Cristo

Gálatas 2:20
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Ya hemos sido juzgados, condenados, flagelados, desvestidos y crucificados con él.

Romanos 6:6
6 Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Participamos en sus sufrimientos y estamos incluidos en su muerte para ya no estar bajo el primer Adán sino bajo Cristo.

Romanos 6:14
14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Hemos muerto y ya no estamos bajo ley sino bajo la gracia.

2. Él Fue Hecho Pecado Por Nosotros

2 Corintios 5:21
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Al hacerse pecado Jesús se estaba identificando con los hombres tomando la naturaleza caída para poder tomar nuestro lugar y redimirnos.

En esa cruz, Jesús tomo nuestro pecado con el fin que fuésemos 

3. Él Fue Hecho Enfermedad Para Sanarnos

Isaías 53:3-5
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

En esa cruz Jesús no solo llevó nuestros pecados sino también nuestra enfermedad. Él se hizo enfermedad por nosotros para que no tengamos que sufrir en enfermedad.

Mateo 8:17
17 Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

No tienes que estar llevando lo que Jesús llevó. Si Jesús llevó tu enfermedad, ¿qué haces llevándola en tu cuerpo?

Una vez le di un ejemplo a mi hijo Ricardo mientras íbamos a la escuela de Sanidad Divina. Yo le había estado enseñando que Jesús había llevado nuestras enfermedades, así que le dije: “Supongamos que mi Biblia es la enfermedad, yo soy el enfermo y tu eres Jesús, ahora tu toma la Biblia y llévala”; él me quitó la Biblia y se la llevó, así que le dije: “Eso fue lo que hizo Jesús el tomó nuestras enfermedades y se las llevó, ahora él es quien tiene nuestras enfermedades.”

A veces pensamos que tenemos que ir por la vida llevando nuestras enfermedades; pero, la enfermedad ya no es tuya, Jesús la tomó y se la llevo, así que no vayas detrás de él, queriendo quitarle tu enfermedad para volverla a sufrir.

4. Él Se Hizo Pobre Para Que No Vivamos En Pobreza

2 Corintios 8:9
9 Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.

Fue en la cruz donde Jesús se hizo pobre por nosotros, cuando fue crucificado no tenía ni siquiera  tenía el taparrabo que le pusieron para tapar sus partes íntimas que vemos en las películas, estaba totalmente desnudo.

Durante su ministerio nunca experimentó hambre ni necesidad, todo lo que necesitaba lo tuvo. Pudo alimentar durante todo su ministerio a sus discípulos, dio de comer a los pobres, no le falto donde dormir a él ni a los suyos. Sin embargo, en esa cruz lo dejó todo, murió sin nada.

Es a través de está pobreza que nosotros somos enriquecidos.

Hebreos 8:6
6 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

Es a través de nuestra identificación con Cristo que recibimos las bendiciones del nuevo pacto. Todo lo que somos y lo que tenemos es la consecuencia de la obra de Jesús por nosotros.


5. Hemos Muerto con Él

Isaías 53:9-12
9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

En Hebreo dice “en sus muertes”. Para poder identificarse con nosotros Jesús tuvo que morir tanto física como espiritualmente.

2 Timoteo 2:11-13
11 Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él;

12 Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará.

13 Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.

Para vivir con él también debemos morir con él.

Romanos 6:7
7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

Al morir con él es que somos justificados del pecado.

1 Pedro 2:24
24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.

Jesús se hizo pecado por nosotros para que nosotros podamos vivir.

6. Fuimos Sepultados con Él

Colosenses 2:12-13
12 Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Romanos 6:4
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

El hecho de haber sido sepultados con Cristo significa que nuestro viejo hombre ya fue sepultado y nosotros somos ahora nuevas criaturas.

7. Él Sufrió Todo por Nosotros

Salmo 88:3, 7
3 Porque mi alma está hastiada de males, mi vida cercana al Seol.
7 Sobre mí reposa tu ira, Y me has afligido con todas tus ondas. Selah

Este Salmo nos habla de los sufrimientos que iba a sufrir Cristo por nosotros.

1 Pedro 3;18
18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

Jesús sufrió en la carne para llevarnos a Dios.

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Jesús sufrió los tormentos del infierno, la ira y separación de Dios y debido a eso paralizó a Satanás y le quitó las llaves de la muerte y el hades.

8. Vivificados con Él


Colosenses 2:13
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados.

Efesios 2:5
5 Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).

Nosotros que estábamos muertos hemos recibido la vida eterna juntamente con Jesucristo.

Romanos 6:5
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

Hechos 13:33
33 La cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

1 Pedro 3:18
18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

A través de la resurrección de Jesús es que nosotros somos llevados a Dios,

9. Fuimos Hechos Justos Con Él

Romanos 3:21-26
21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;
22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,
23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,
26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Somos justos por la obra de Dios en Cristo, y por eso es que tenemos la naturaleza de Dios en nuestras vidas.

Romanos 4:24-25
24 Sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro,
25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

Jesús fue hecho justo cuando resucito a fin de poder justificarnos.

10. Conquistó a Satanás Por Nosotros

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

En su resurrección Jesús conquistó el reino de Satanás y tomó dominio sobre él.

Mateo 28:18
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

Jesús recibió la autoridad que el diablo tenía sobre la tierra.

Colosenses 2:15
15 Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

En la cruz Jesús despojó al diablo y sus huestes de su poder y autoridad.

11. Somos Resucitados con Él

Romanos 6:5
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

El ser plantados juntamente con Jesús en su resurrección, significa que Dios acepto el sacrificio de Jesús en la cruz y que podemos disfrutar de la vida eterna.

12. Se Sentó Y Nos Sentó Juntamente Con Él

Efesios 2:4-7
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.

Hebreos 1:3
3 El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Jesús no solo esta sentado en el lugar más alto de autoridad, sino que Dios nos sentó juntamente con Él. Ahora estamos sentados junto a Él por su obra en la cruz.

Colosenses 3:1
1 Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

Jesús habiendo acabado su obra en la tierra se sentó a la diestra de Dios; esto significa que ya no le toca a él hacer la obra aquí en la tierra sino a nosotros.

Juan 19:30
30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

Su obra ya terminó, el pagó el precio de nuestra redención por tanto hagamos nosotros las obras de Dios en la tierra.

sábado, 15 de diciembre de 2018

Las Doctrinas Acerca de Dios - Parte 6 - La Naturaleza de Dios I



Clase 4
La Naturaleza de Dios I

La gente quiere conocer y entender la naturaleza de Dios, pero nosotros siendo finitos no podemos entender lo infinito, entonces debemos encontrar el medio de conocerlo.
Creemos en Dios en la medida de nuestra fe; y la fe se basa en la Palabra de Dios (Romanos 10:17), entonces para llegar a conocerlo y entenderlo debemos ir a la Biblia para ver qué cosas dice de Él.
Por eso es que podemos aprender de la naturaleza de Dios si es que encontramos sus cualidades en la Biblia.
Los teólogos llaman a estas cualidades y características, “atributos de Dios”, eso veremos en esta clase.

1. La Vida de Dios
La vida de Dios está íntimamente unida al hecho de su existencia. Hay objetos que existen pero no tienen vida, como Machu Picchu, los Andes, el monte Everest, entre otros. Pero Dios no solo existe sino que está vivo.
Juan 5:26
26  Porque como el Padre tiene vida en sí mismo,  así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo.
Dios es la misma vida; de Él emana todo, para Él fue creado todo.

El Testimonio de la Biblia
La Biblia en su conjunto revela a Dios como un ser supremo, vivo, todopoderoso que ha hecho todas las cosas que existieron de acuerdo con su soberano decreto.
Jeremías 10:10-16
10  Mas Jehová es el Dios verdadero;  él es Dios vivo y Rey eterno;  a su ira tiembla la tierra,  y las naciones no pueden sufrir su indignación.
11  Les diréis así:  Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra,  desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos.
12  El que hizo la tierra con su poder,  el que puso en orden el mundo con su saber,  y extendió los cielos con su sabiduría;
13  a su voz se produce muchedumbre de aguas en el cielo,  y hace subir las nubes de lo postrero de la tierra;  hace los relámpagos con la lluvia,  y saca el viento de sus depósitos.
14  Todo hombre se embrutece,  y le falta ciencia;  se avergüenza de su ídolo todo fundidor,  porque mentirosa es su obra de fundición,  y no hay espíritu en ella.
15  Vanidad son,  obra vana;  al tiempo de su castigo perecerán.
16  No es así la porción de Jacob;  porque él es el Hacedor de todo,  e Israel es la vara de su heredad;  Jehová de los ejércitos es su nombre.
En el Antiguo Testamento era común que los profetas hablaran de la existencia de Dios contrastándola con la falta de vida de los dioses paganos; por ejemplo, veamos el Salmo 115:
Salmo 115:1-7
1  No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia,  por tu verdad.
2   ¿Por qué han de decir las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
3  Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho.
4  Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres.
5  Tienen boca,  mas no hablan; tienen ojos,  mas no ven;
6  Orejas tienen,  mas no oyen; tienen narices,  mas no huelen;
7  Manos tienen,  mas no palpan; tienen pies,  mas no andan; no hablan con su garganta.
Moisés dijo que el Dios vivo habla en medio del fuego.
Deuteronomio 5:26
26  Porque  ¿qué es el hombre,  para que oiga la voz del Dios viviente que habla de en medio del fuego,  como nosotros la oímos,  y aún viva?
David dijo que Goliat enfrentaba al ejército del Dios viviente.
1 Samuel 7:36
36  Fuese león,  fuese oso,  tu siervo lo mataba;  y este filisteo incircunciso será como uno de ellos,  porque ha provocado al ejército del Dios viviente.
Ezequías dijo que Rabsaces, el mensajero del rey asirio, desafiaba al Dios viviente.
2 Reyes 19:4
4  Quizá oirá Jehová tu Dios todas las palabras del Rabsaces,  a quien el rey de los asirios su señor ha enviado para blasfemar al Dios viviente,  y para vituperar con palabras,  las cuales Jehová tu Dios ha oído;  por tanto,  eleva oración por el remanente que aún queda.
Los hijos de Coré dijeron en el Salmo 84:2: “Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.”
Jeremías denunció a los falsos profetas como aquellos que torcían la palabra del Dios viviente:
Jeremías 23:36
36  Y nunca más os vendrá a la memoria decir:  Profecía de Jehová;  porque la palabra de cada uno le será por profecía;  pues pervertisteis las palabras del Dios viviente,  de Jehová de los ejércitos,  Dios nuestro.
Darío llamó a Daniel el siervo del Dios viviente:
Daniel 6:20
20  Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste,  y le dijo:  Daniel,  siervo del Dios viviente,  el Dios tuyo,  a quien tú continuamente sirves,   ¿te ha podido librar de los leones?
Oseas dijo acerca de Israel: “Sois hijos del Dios viviente” (Oseas 1:10)
Pedro declaró que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente:
Mateo 16:16
16  Respondiendo Simón Pedro,  dijo:  Tú eres el Cristo,  el Hijo del Dios viviente.
Pablo exhorto a los habitantes de Listra que se convirtieran al Dios viviente:
Hechos 14:15
15  Y diciendo: Varones,  ¿por qué hacéis esto?  Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros,  que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo,  que hizo el cielo y la tierra,  el mar,  y todo lo que en ellos hay.
También dijo que los cristianos tesalonicenses habían dejado los ídolos y se habían convertido al Dios verdadero:
1 Tesalonicenses 1:9
9  porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis,  y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios,  para servir al Dios vivo y verdadero.
Pablo también escribió que la Iglesia le pertenece al Dios viviente y que tenemos nuestra esperanza en Él.
1 Timoteo 3:15
15  Para que si tardo,  sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios,  que es la iglesia del Dios viviente,  columna y baluarte de la verdad.
1 Timoteo 4:10
10  Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios,  porque esperamos en el Dios viviente,  que es el Salvador de todos los hombres,  mayormente de los que creen.

Una definición limitada de vida
En la teología elemental de Bancroft, el Dr. Mullins dice:
Vida es un término que no puede ser plenamente definido. La ciencia lo define como una correlación entre los órganos y el ambiente. Pero en cuanto a Dios significa mucho más que eso. . .La vida de Dios es la actividad de su pensamiento, sentimiento y voluntad. Es el movimiento total e íntimo de su ser que lo capacita a formar propósitos sabios, santos y amorosos y a ejecutarlos.

2. La Espiritualidad de Dios
Juan 4:20-24
20  Nuestros padres adoraron en este monte,  y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.
21  Jesús le dijo:  Mujer,  créeme,  que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
22  Vosotros adoráis lo que no sabéis;  nosotros adoramos lo que sabemos;  porque la salvación viene de los judíos.
23  Mas la hora viene,  y ahora es,  cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad;  porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.
24  Dios es Espíritu;  y los que le adoran,  en espíritu y en verdad es necesario que adoren.
Dios es Espíritu con personalidad plena. El piensa, siente y habla. Tiene comunión directa con sus criaturas hechas a la imagen suya. Siendo Espíritu, Dios no está sujeto a las limitaciones de los seres humanos dotados de cuerpos físicos.
Su persona no está compuesta de elementos naturales y por eso su persona no está sujeta a las condiciones del mundo natural. No puede ser visto ni percibido por los ojos ni sentidos naturales.
Esta verdad se opone al materialismo que trata de explicar todas las cosas a la luz de las realidades, actividades y leyes de la sustancia física o material.
El hecho de que Dios sea Espíritu no significa que Dios tenga una existencia indefinida o irreal.
En Juan 5:37 Jesús se refirió al “aspecto de Dios”: “También el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto.”
En Filipenses 2:6 Pablo habla de la forma de Dios: “El cual,  siendo en forma de Dios,  no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse.”
Dios es una persona real, pero de naturaleza tan infinita que no se puede captar plenamente por el conocimiento humano, ni tampoco se puede describir con el lenguaje humano.”

Las Teofanías
En Juan 1:18 dice: “A Dios nadie le vio jamás.” Sin embargo en Éxodo 24:10 vemos Moisés y algunos ancianos vieron al Dios de Israel.
Aquí no hay contradicción; Juan está diciendo que ningún hombre ha visto a Dios en su esencia; pero por otro lado, sabemos que Dios puede aparecerse en forma corpórea, lo que llamamos, teofanía.
En el Antiguo Testamento Dios se apareció varias veces en forma de ángel:
Génesis 16:9
9  Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora,  y ponte sumisa bajo su mano.
Malaquías 3:1
1  He aquí,  yo envío mi mensajero,  el cual preparará el camino delante de mí;  y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis,  y el ángel del pacto,  a quien deseáis vosotros.  He aquí viene,  ha dicho Jehová de los ejércitos.

Hablando de la espiritualidad de Dios, Hodge habla en el libro Teología Elemental de Bancroft: “La verdad de la espiritualidad de Dios es tenuemente revelada en nuestro ser espiritual. Dios no sólo es nuestro Creador, sino también el Padre de nuestro espíritu. Somos su generación (Juan 4:24; Hechos 17: 28-29) Todas las características esenciales de nuestro espíritu pueden ser atribuidas a El en grado infinito, pues El es un ser que distingue con infinita precisión entre lo que es verdadero y lo que es falso; es un ser moral que distingue entre lo cierto y lo errado; y es un agente libre con acción autodeterminada por su propia voluntad”.