miércoles, 8 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 3 - Recibiendo la Luz - Segunda Clase


Capítulo 3
Recibiendo la Luz - Segunda Parte

Para recibir la luz acerca de la autoridad del creyente debemos descubrir lo que la Biblia nos habla de ella.

Si queremos hallar la luz acerca de nuestra autoridad en la Biblia, el mejor lugar al que podemos ir es el libro de Efesios, donde el apóstol Pablo trata más claramente del tema.

Veamos la oración de Efesios 1 donde Pablo nos habla abiertamente de la autoridad del creyente y orémosla por nosotros hasta que se haga una realidad en nuestras vidas.

Empecemos por Efesios 1:15-23

Efesios 1:15-23
15  Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos,
16  no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones,
17  para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
18  alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19  y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza,
20  la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,
21  sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;
22  y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23  la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. 

En esta oración Pablo esta pidiendo principalmente 3 cosas:

1. Que reciban espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de Dios.

2. Que entiendan lo que son en Cristo Jesús.

3. Que entiendan la autoridad que tienen en Cristo.

Veamos algunos estos tres puntos en la Biblia Expandida de Fe:

Efesios 1:17 (Biblia Expandida de Fe)
17 [Siempre oro para que] para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les conceda espíritu de sabiduría y de revelación (el entendimiento de los misterios y secretos) en la esfera de un [perfecto y completo] conocimiento de Él,

Lo primero que Pablo estaba orando era que Dios haga una obra en la vida de los creyentes efesios (y de todos los creyentes en general) para que tengan la sabiduría y la revelación de Dios como resultado de la obra del Espíritu Santo energizando y vigorizando su espíritu humano.

Es interesante el término griego para la palabra revelación, se usa apokalipsis, que significa desvelamiento (quitar el velo), revelación o manifestación. Es de decir, la comunicación del conocimiento de Dios al espíritu del hombre.

No nos confundamos, ni pensemos que Dios quiere que tengamos un Apocalipsis como el de Juan, viendo al anticristo, y las calamidades que ocurrirán durante el tiempo del fin; sencillamente quiere que de una vez se nos quite el velo y sepamos exacta y verdadera de lo que la Biblia dice.

Es como cuando vamos al museo para ver la presentación de una nueva escultura; por lo general está escondida detrás de un velo o sábana blanca que solo nos deja ver el contorno; al momento y hora indicada es quitado el velo y ya no solo vemos el contorno sino la escultura en todo su esplendor.

¿Qué cosa quiere Dios que conozcamos?

El término para conocimiento es epignosis que significa: reconocimiento, pleno discernimiento, reconocimiento.

Vine dice de este término griego que denota un conocimiento total, discernimiento, reconocimiento. Expresando un conocimiento más pleno, o un conocimiento pleno, una mayor participación por parte del conocedor en el objeto conocido, influenciándole más poderosamente.

La oración de Pablo es que tuvieran un apocalipsis del conocimiento pleno y total de Dios, no solo un conocimiento superficial, sino uno más poderoso y profundo.

Efesios 1:18 (Biblia Expandida de Fe)
18 para que sean iluminados los ojos de vuestros corazones (espíritus) para que sepan y entiendan la esperanza a la que Él los ha llamado, cuales son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (los consagrados y separados para Él),

En segundo lugar Pablo quiere que sean iluminados los ojos de nuestros corazones para que sepamos lo que somos en Cristo.

Iluminar es el término griego fotizo que significa: resplandecer, dar luz, iluminar, alumbrar, aclarar, ser alumbrado; en este pasaje en particular, nos habla metafóricamente de la iluminación espiritual.

En la Reina Valera la palabra que se usa es “entendimiento”, dando a entender que serían iluminados los ojos de nuestra mente, pero en los manuscritos griegos más antiguos se utiliza el término cardias que significa corazón y nos habla del nuestro espíritu humano. Una cosa para notar es que algunos manuscritos griegos más modernos se utiliza dianoia que significa: entendimiento, mente, pensamiento. Por lo que la mayoría de los traductores modernos de la Biblia, teniendo a su disposición manuscritos más antiguos han preferido colocar corazón.

Es muy interesante esta parte del verso: “Para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.”

Me hace recordar a Colosenses 1:

Colosenses 1:26-27
26 El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades,  pero que ahora ha sido manifestado a sus santos,
27 a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles;  que es Cristo en vosotros,  la esperanza de gloria,

Había un misterio oculto y destinado para ser revelado a nosotros que es la esperanza a la cual fuimos llamados.

¿Cuál es la esperanza a la que fuimos llamados? Cristo en nosotros, la esperanza de gloria.

Dicho de otro modo, la esperanza que Dios quiere que sepamos es lo que nosotros somos en Cristo.

Efesios 1: 19-21 (Biblia Expandida de Fe)
19 y [para que puedan conocer y entender] cuál es la extraordinaria, ilimitada y superabundante grandeza (magnitud) de Su poder inherente para con nosotros los que creemos, según la energía operativa (actividad propia) de Su poderosa fuerza,
20  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales,
21  muy por encima de todo principado y autoridad y  poder y dominio, y de cualquier otro nombre [por encima de cualquier título que pueda ser conferido] que se invoque,  no sólo en este mundo presente sino también en el venidero.

Lo tercero que Pablo quería era que conociéramos es cual es la autoridad que tenemos.

Y, ¿Cuál es esa autoridad que tenemos?

La llamaremos el poder de la resurrección, es decir, el poder que Dios utilizó para levantar a Jesús de los muertos; un poder que está muy por encima de todo principado y autoridad y  poder y dominio, y de cualquier otro nombre otro nombre que se nombre.

Para describir ese poder Pablo utilizo 4 palabras griegas, ya que una sola no fue suficiente.

Veamos el significado de estas palabras:

PODER

Dunamis; fuerza; específicamente. Poder milagroso (por lo general un milagro en sí mismo): eficacia, fuerza, impetuosidad, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad. (Strong’s).

Vine lo traduce así: Poder, capacidad inherente. Se usa de obras de origen y carácter sobrenatural, que no podrían ser producidas por agentes y medios naturales.

También dice esto: (a) poder, capacidad, física o moral, residente en una persona o cosa; (b) poder en acción, tal como, por ejemplo, cuando se pone en acción para ejecutar milagros. Aparece 118 veces en el NT. En ocasiones se usa del milagro o señal mismos, poniéndose el efecto en lugar de la causa.

Entonces dunamis no solo nos habla del poder sobrenatural en si mismo; sino de la capacidad inherente, o del poder mismo en acción para producir un milagro.

OPERACIÓN

Energeia: eficiencia (energía): actividad (propia), obra, operación, poder. (Strong’s).

Esta palabra, cuyo significado español es energía, nos habla de la energía puesta en operación

PODER (segunda citación)

Kratos, vigor (grande): imperio, poder, poderosamente, potencia, proeza. (Strong’s).

Vine lo traduce así: fuerza, fortaleza, poder, y más especialmente poder manifiesto o manifestado. Se deriva de la raíz kra (perfeccionar, completar).

FUERZA

Isjus; fuerzas, a la fuerza, poder, potencia, potente, fuerza. (Strong’s).

Vine lo traduce: Denota poder, fuerza: (a) inherente y en acción en su utilización por parte de Dios (Eph_1:19  «el poder, kratos, de su fortaleza»; en RV: «la potencia de su fortaleza», esto es, el poder sobre las cosas externas ejercido mediante la fuerza.

Wuest dice lo siguiente:

Pablo usa estas cuatro palabras, que tienen un significado general de “poder”; el primer uso de “poder” es dunamis, “la habilidad natural, general e inherente”; “operación” es energeia “poder ejercido, poder operativo”; el segundo uso de “poder” es kratos, “fuerza manifestada”; “fuerza” es isjus, “fuerza, dotación de poder.” Poniéndolos juntos tenemos: “Y cual la supereminente grandeza de Su poder inherente para nosotros los que creemos como medida de la energía operativa de la fuerza manifestada de Su poder.

Este fue el poder que Dios uso para levantar a Jesús de los muertos; y que está muy por encima de todo principado y autoridad y  poder y dominio, y de cualquier otro nombre (por encima de cualquier título que pueda ser conferido) que se invoque,  no sólo en este mundo presente sino también en el venidero.

Es decir, no existe ningún poder mayor en los cielos, ni en la tierra ni debajo de la tierra, es el máximo poder que existe.

Efesios 1:22-23 (Biblia Expandida de Fe)
22 Y Dios sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo constituyó sobre todas las cosas como cabeza universal y suprema de la iglesia [no como una organización, sino como un cuerpo invisible de creyentes],
23 la cual es Su cuerpo, la plenitud de aquel que llena todas las cosas en todos [para que en ese cuerpo viva la medida total de aquel que completa todas las cosas, y que en cualquier lugar llena todas las cosas consigo mismo].

En este pasaje vemos que esa autoridad, Dios se la concedió a la iglesia, es decir a cada uno de los creyentes.

Para que esta verdad se vuelva luz en nuestra vida debemos estudiarla una y otra vez; y una buena manera de hacerlo es orándola cada día por nosotros, personalizándola.

Puedes orarla así:

Padre de gloria y Dios de nuestro Señor Jesucristo,
Te pido que me des espíritu de sabiduría y de revelación en tú pleno conocimiento.
Alumbrando los ojos de mi espíritu para que sepa quien soy en Cristo,
Y para que pueda conocer la autoridad que me has dado,
Que es la supereminente grandeza de Tu poder inherente para conmigo que creo como medida de la energía operativa de la fuerza manifestada de Tu poder.

Haz cada día esta oración y deja que la revelación de la Palabra te ilumine y te haga comprender completamente la autoridad que Dios te dio.

martes, 7 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 2 - Recibiendo la Luz


Capítulo 2
Recibiendo la Luz

El Salmo 119:130 dice: “La exposición de tus palabras alumbra”.

Para entender la autoridad, como cualquier otro tema de la Biblia, necesitamos ser alumbrados con la Palabra de Dios.

Veamos este pasaje en otras versiones:

Biblia del Pueblo de Dios
La explicación de tu palabra ilumina y da inteligencia al ignorante.

Nueva Versión Internacional
La exposición de tus palabras nos da luz, y da entendimiento al sencillo.

Biblia Amplificada
La entrada y apertura de tus palabras da luz; su apertura da entendimiento (discernimiento y comprensión) al simple.

Para poder entender la autoridad lo primero que debemos hacer es abrirnos y dar entrada a la explicación y exposición de la Palabra de Dios. No hablo de un simple oír de una manera superficial sino de un estudio dedicado de la Palabra de Dios.

Muchas veces la gente se para alrededor de los puestos de venta de periódicos para ver los titulares de los diferentes diarios, y aunque alguno le llame la atención, a menos que compre el diario, no va a saber la verdad de lo que ha pasado.

Es como cuando estudiaba ingeniería en la Universidad Católica del Perú, carrera que tenía fama de ser acabada por 1 de cada 20 ingresantes, y de la cual los estudiantes decíamos que las almas de lo los eliminados perseguían a los que se mantenían, de nada me servía escuchar la clase si no tomaba buenos apuntes y luego estudiaba la clase en la biblioteca o en mi casa.

Un compañero de la universidad se sentó en el patio exterior de la iglesia, se le veía apesadumbrada, el pastor se le acerco y le preguntó: “que te pasa”, mi amigo le contestó: “Ay pastor, es que tengo 500 problemas.”

El pastor se sorprendió al escuchar un número tan exacto de problemas, así que le preguntó: “¿Cómo es eso?”

“Es que son 100 problemas de calculo, 100 problemas de física, 100 problemas de química, 100 problemas de algebra y 100 problemas de geometría que tengo que estudiar para los exámenes de mañana.”

Eso es lo que tenemos que hacer con la Biblia, estudiarla de tal manera que Su la entrada en nuestro interior nos de la luz.

Jesús nos explicó esto claramente en la parábola del sembrador.

Mateo 13:23
Mas el que fue sembrado en buena tierra,  éste es el que oye y entiende la palabra,  y da fruto;  y produce a ciento,  a sesenta,  y a treinta por uno.

Marcos 4:20
Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben,  y dan fruto a treinta,  a sesenta,  y a ciento por uno.

Lucas 8:15
Mas la que cayó en buena tierra,  éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída,  y dan fruto con perseverancia.

En estos pasajes podemos ver toda la idea de cómo lograr que la Palabra produzca fruto en nosotros.

Debemos oírla, recibirla, entenderla y retenerla.

Veamos estas 4 palabras:

Oír (akouo): es un verbo primario que significa oír (en varios sentidos): entender, escuchar, hablar, llegar a oído de, obedecer, oír. Akouo no solo nos habla de oír sino también de comprender, de oír con atención.

Recibir (paradéjomai); significa literalmente aceptar cerca, de ahí: admitir o (por implicación) deleitarse en. Recibir o admitir con aprobación (para, al lado de; dejomai, recibir con una admisión presta y deliberada aquello que se ofrece)

Entender (suniemi): viene de sun (junto) y jiemi (poner), es decir poner juntos, de ahí significa: comprender (mentalmente); entender, entendido, juicioso. Se usa metafóricamente de percibir, comprender, uniendo (sun), por así decirlo, la percepción con lo que es percibido.

Retener (katéjo); significa literalmente sostener abajo (o sujetar), se aplica (literal  o figurativamente) de varias maneras: ocupar, poseer, retener, sujetar, tener, enfilar (hacia), mantener firme, apoderarse, detener. Se traduce también: sostener firmemente, mantener firmemente (kata, abajo, y eco, tener o sostener).

Al ver estas 4 palabras tenemos una mejor idea de lo que quiere decir este pasaje, no solo es ser un oidor olvidadizo, es ser alguien que toma la Palabra, la deposita y guarda en su corazón con el propósito de hacerla.

El capítulo 1 de Santiago amplía esta idea:

Santiago 1:21-25
21  Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.
22  Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.
23  Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.
24  Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.
25  Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

El término recibir del 21 es dejomai, que significa: percibir, recibir, tomar, aceptar. Vine lo traduce de esta manera: recibir mediante una recepción deliberada y bien dispuesta de aquello que es ofrecido.

Para llegar a tener una disposición deliberada y bien dispuesta es necesario tener un entendimiento claro de lo que se recibe.

El término para implantada es emfutos, que significa: injertado, implantado.

Vine lo traduce de esta manera:

Implantado o arraigado (de emfuo, implantar). Se usa en Santiago 1:21, de la Palabra de Dios, como «la palabra implantada»; esto es, una palabra cuya propiedad es la de arraigarse como una semilla en el corazón. La RV traduce «ingerida», lo que es incorrecto, por cuanto la palabra es sembrada y este es el sentido en que se presenta aquí.

Este es el mismo sentido que tiene en la parábola del sembrador, la Palabra es como una semilla que se arraiga y crece en el corazón del hombre.

Una cosa más que vemos, es que la palabra no debe oírse de una manera ligera y olvidadiza sino que debemos colocarla de tal manera en nuestro corazón que produzca un fruto en nosotros.

Para recibir la luz acerca de la autoridad del creyente debemos descubrir lo que la Biblia nos habla de ella.


lunes, 6 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 1 - Quien es Quien en el Reino Espiritual

Clase 1
Quien es Quien en el Reino Espiritual

Cuando era niño se publicaba en el Perú un anuario que se llamaba “Quien es quien en el Perú”, en el se veían las mayores personalidades del Perú y lo que estaban haciendo en ese tiempo, junto con una pequeña biografía.

Estaban los principales y mejores políticos, actores, empresarios, abogados, deportistas, médicos, artistas, profesionales; en fin, lo mejor de lo mejor en mi país.

Siendo un niño, había un nombre que me enorgullecía, que era el de mi abuelo César Cayo Murillo, al que yo como nieto mayor bautice como “Papún”, él era reconocido como el mejor ingeniero peruano de su generación, y para mi era uno de mis héroes.

A las personas se les reconoce por lo que son y lo que hacen; pero en el mundo espiritual también podemos reconocer quien está a favor nuestro y quien es nuestro enemigo.

Aprendamos a reconocer quien es nuestro enemigo.  

Veamos 2 Corintios 4:4 en varias versiones de la Biblia.

La Biblia al Día
El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

La Biblia Latinoamericana
Se niegan a creer, porque el dios de este mundo los ha vuelto ciegos de entendimiento y no ven el resplandor del Evangelio glorioso de Cristo, que es imagen de Dios.

La Biblia en Lenguaje Sencillo
La buena noticia nos habla de la grandeza de Cristo, y Cristo a su vez nos muestra la grandeza de Dios. Ese mensaje brilla como la luz; pero los que no creen no pueden verla, porque Satanás no los deja.

Nueva Biblia de los Hispanos
En los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento (la mente) de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios.

En este pasaje vemos cual es el enemigo con el que tenemos que tratar.

Satanás es el dios de este siglo o mundo presente.

El término siglo o mundo es “aion” que según Vine significa: “Una edad, era, significa un período de duración indefinida, o tiempo contemplado en relación con lo que tiene lugar en el período. El sentido que tiene la palabra no es tanto el de la longitud misma de un período, sino el de un período marcado por características espirituales o morales.”

Satanás es el “dios” de este periodo marcado desde la caída del hombre hasta el tiempo de la Segunda Venida de Jesús en que será derrotado y encadenado por mil años.

En ese periodo Satanás ha cegado la mente o entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz de Cristo.

Pero lo que no se da cuenta (o por lo menos se resiste a reconocer) es que Dios nos ha dado las armas para la victoria sobre él.

Efesios 6:10-17
10  Por lo demás,  hermanos míos,  fortaleceos en el Señor,  y en el poder de su fuerza.
11  Vestíos de toda la armadura de Dios,  para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
12  Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades,  contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
13  Por tanto,  tomad toda la armadura de Dios,  para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
14  Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,
15  y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.
16  Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
17  Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;

No tenemos por qué ser vencidos; Dios nos ha dado las armas para la victoria, solo debemos tomarlas y caminar en la victoria que Él nos dio.

Kenneth E. Hagin contaba esta historia que nos da una clara idea de lo que estamos hablando.

En la época de las grandes campañas en carpa en los Estados Unidos, un predicador tenía una carpa que albergaba 20 mil personas.

Al ponerla en Texas vino un tornado y se la llevó.

Estando en una reunión para levantar fondos para una nueva carpa, este predicador dijo: “No se si fue Dios o el diablo quien se llevó mi carpa.”

Este predicador no se dio cuenta que no es Dios quien está en el negocio de llevarse las carpas; es el diablo; Dios está en el negocio de que se predique el evangelio no de estorbarlo.

Hay gente que piensa: “Si, pero Dios lo permitió.”

¡No! Satanás es el Dios de este mundo presente como vimos en 2 Corintios 4:4; y las leyes que gobiernan este mundo vienen en su mayoría de la caída del hombre.

Por ese motivo la gente no se da cuenta y acusa a Dios de todas las cosas malas que ocurren, tales como accidentes, catástrofes, terremotos, tsunamis, epidemias, enfermedades, muertes de nuestros seres queridos.

Cuando mi hermano se fue al cielo, mi papá me preguntaba por que se lo había llevado Dios y yo con mucha tristeza le dije que Dios no estaba manejando el carro en el que accidentó.

No deberíamos echarle la culpa a Dios de las cosas malas que nos pasan.

Marcos 4:35-39
35  Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.
36  Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.
37  Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.
38  Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, no tienes cuidado que perecemos?
39  Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Aquí están los discípulos en medio de una gran tormenta, ¿quién envió la tormenta? Definitivamente no fue Dios.

Si hubiera sido Dios quien envió la tormenta, ¿por qué motivo Jesús la detuvo? Si Dios envió la tormenta y Jesús la detuvo, entonces Jesús se levantó en contra de la voluntad de Dios.

En Juan 14:10 dice: “¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí?  Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.”

Lo que Jesús está diciendo aquí que las palabras que Él habla y las obras que Él hace no las hace por si mismo sino que el Padre que vive en Él las hace a través Suyo.

Si Dios envió esa catástrofe y Jesús la detuvo Él se estaba rebelando abiertamente contra el Padre.

Veamos lo que dice Marcos 3:24-25: “Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.”

Algo no debe estar bien con esta forma de pensar.

Debemos reconocer quien es nuestro enemigo.

Veamos lo que dice Juan 10:10: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”

Veamos lo que Jesús dijo al contrastar las obras de Dios con las obras del diablo en varias versiones de Juan 9:4

La Biblia al Día
Mientras sea de día, tenemos que llevar a cabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede trabajar.

Biblia del Pueblo de Dios
Debemos trabajar en las obras de aquel que me envió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar.

Palabra de Dios Para Todos
Durante el día debemos hacer el trabajo del que me envió porque cuando viene la noche nadie puede trabajar.

En otra ocasión mientras Jesús hablaba con Felipe, hizo una declaración asombrosa:

Juan 14:7-11
7  Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
8  Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9  Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
10  ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí,  él hace las obras.
11  Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

Jesús está diciendo que el que lo veía estaba viendo al Padre, es decir; si queremos saber como es Dios debemos ver a Jesús.

Volviendo a Juan 10:10, la pregunta es: ¿Quién es el ladrón?

Evidentemente Jesús no es el ladrón, porque Él vino a traer vida; y como Él hacía lo que el Padre le decía, entonces Dios es el Padre tampoco es el ladrón; entonces solo nos queda la posibilidad de que el diablo es el ladrón; el es quien está aquí para robar, matar y destruir.

La pregunta es: ¿Cuando es que Satanás se volvió el dios de este mundo?

Lucas 4:5-8
5  Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.
6  Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; PORQUE A MÍ ME HA SIDO ENTREGADA, y a quien quiero la doy.
7  Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.
8  Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.

Muchos dirán: “Satanás estaba mintiendo, nunca fue dueño de la tierra.”

Lo que no se dan cuenta es que Jesús estaba siendo tentado; Satanás no lo iba a tentar con algo de lo que no era dueño, Jesús se abría reído; por otro lado, si no fue una tentación real entonces la Palabra de Dios nos mintió, porque dice claramente que Jesús fue tentado.

¿Cuándo se hizo dios de este mundo?

Cuando Adán cometió alta traición contra Dios y le entregó la tierra al pecar en el huerto de Edén.

Pero nosotros no tenemos porque preocuparnos, ya que Satanás no tiene autoridad para dominar a la iglesia, ni derecho a dominarnos, somos nosotros los que tenemos la autoridad y eso es lo que veremos en este curso.

Entonces, hemos establecido que la raíz de nuestra oposición es Satanás y no Dios, pues Dios está de nuestro lado.

Debemos reconocer quien es el que se opone a nosotros para no ser derrotados.

¿Qué debemos hacer ahora?

Volvamos a Efesios 6:10

Biblia Expandida de Fe
Por lo demás, fortalézcanse continuamente en el Señor y en el poder activo de Su potente fuerza.

Biblia Latinoamericana
Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con su energía y su fuerza

Castilian
Dicho esto, os recuerdo también que vuestra fortaleza ha de emanar del gran poder del Señor, que está en vosotros.

Mucha gente lee este verso hasta la mitad y dice: “Debo ser fuerte.”

Pero aquí no dice que nos hagamos más fuertes; dice que nos fortalezcamos EN EL SEÑOR, y en el poder de su fuerza.

Es lo que dice en Romanos 8:37 cuando dice que somos más que vencedores en Cristo, no son nuestras fuerzas ni nosotros mismos, es la unión que tenemos con Cristo lo que nos da la victoria.

No luchemos por nosotros mismos sino dependamos de Dios.

Y finalmente debemos mantenernos firmes en las promesas que hemos creído.

Efesios 6:13-14
13  Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
14  Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia.

Debemos reconocer quien es nuestro enemigo, fortalecernos en el Señor y mantenernos firmes.

viernes, 3 de abril de 2020

El Contexto y la Hermenéutica Bíblica


El Contexto en la Hermenéutica Bíblica

La Hermenéutica es la disciplina teológica cuya meta es la correcta interpretación de las Escrituras.

La hermenéutica es tanto un arte como una ciencia; es una ciencia porque, dentro de ciertos límites, reduce la interpretación a un cuerpo de normas, es por otro lado un arte porque ocasionalmente ciertos elementos en el texto escapan el cierto encasillamiento dentro de las normas.

La hermenéutica nos ayuda a interpretar correctamente la Escritura por medio de una serie de reglas que nos ayudan a estudiarla de manera correcta,

De estas leyes veremos las leyes relacionadas al contexto:

INTERPRETA CADA PALABRA EN RELACIÓN CON LA ORACIÓN DE LA QUE FORMA PARTE, Y A SU CONTEXTO

Esta regla es importante porque una misma palabra puede significar distintas cosas según el contexto en el cual se encuentre.

Para ilustrar esta regla veamos el siguiente ejemplo:

La palabra fe. Esta es una palabra importante en la Biblia y especialmente en el Nuevo Testamento; xin embargo, podemos ver que tiene distintos sentidos en diferentes pasajes de la Biblia. 

Por ejemplo, en Gálatas 1:23 Pablo escribe: "Solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba"

Al estudiar el contexto descubrimos, vemos que fe en este contexto significa "la doctrina del evangelio".

En Romanos 14:23, tiene otro significado, veamos: "Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado".

En este caso el contexto nos lleva a la conclusión de que fe significa "convencimiento de que algo es la voluntad de Dios".

En Marcos 5:34, en el caso de la mujer del flujo de sangre, Jesús le dice: “Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; vé en paz, y queda sana de tu azote.”

Aquí según el contexto es que esta era fe para recibir de Dios, en el caso específico para recibir sanidad.

Entonces, podemos ver claramente que una misma palabra puede tener un significado diferente según el contexto del pasaje donde se encuentre.

Los manuscritos originales de la Biblia, de los cuales se hacen nuestras traducciones actuales, no tenían signos de puntuación.

Por eso, cuando estudies la Biblia, el contexto no siempre se limitará al versículo que estas leyendo; muchas veces tendrás que incluir versículos del capítulo anterior o posterior.

Este estudio del contexto para determinar el significado exacto de una palabra constituye una de las más básicas e importantes reglas de interpretación. Lo usarás una y otra vez en tu estudio de la Biblia.

INTERPRETA EL PASAJE DE ACUERDO CON SU CONTEXTO


Esta regla viene de la anterior pero en un sentido más amplio, ya no solo es el contexto de una palabra sino del versículo que estás estudiando.


Cada uno de los escritores de la Biblia tuvo una razón particular para escribir su libro. 


Al desarrollar su tema hay enlaces lógicos de una sección a otra. Por ese motivo, debes empeñarte en descubrir el propósito general del libro a fin de establecer el significado de ciertas palabras o pasajes dentro del libro.


Las cuatro preguntas siguientes te serán de ayuda:


1. ¿Qué nexos tiene el pasaje con los párrafos circundantes?


2. ¿Cómo se relaciona con el resto del libro?


3. ¿Cómo se relaciona con la Biblia en su totalidad?


4. ¿Cómo se relaciona dentro del contexto cultural y trasfondo geográfico-histórico-social durante el cual fue escrito?


Veamos por ejemplo 1 Juan 4:1-3: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.” 


Para entender este pasaje, no solo debemos entender el pasaje sino el contexto histórico de la época.


El propósito de Primera Juan era exponer a las sectas gnósticas que habían empezado a aparecer en la iglesia. En este caso en particular se refiere a la secta docetista que enseñaba que Jesús en realidad no vino en carne sino que todo era una aparición, imagen o ilusión.


Al escribir esto, Juan nos da la clave para reconocer esa herejía, si una persona venía predicando que Jesús no había venido en carne sino que solo había sido una aparición, esa doctrina no era de Dios.


Viendo el contexto del libro podemos entender ese pasaje.


Debemos darle total y completa importancia a este principio porque es una de las reglas esenciales de la interpretación bíblica.



jueves, 2 de abril de 2020

El Contexto, el Patito Feo del Estudio Bíblico

El Contexto, 
el Patito Feo del Estudio Bíblico 



Todos conocemos la historia del patito fe, un bello cisne criado entre patos, y por ser diferente era considerado feo, pero al crecer terminó mostrando su verdadera belleza. 

Una de los elementos más impopulares en el estudio de la Biblia es el contexto, a los creyentes sencillamente no les interesa ya que hecha por tierra muchas de sus más hermosas "doctrinas bíblicas." 

Las sectas se han formado principalmente por la falta de contexto en sus enseñanzas, un versículo por ahí otro por allá y ya tienen una nueva enseñanza. 

Muchos ministros y creyentes han caído en error e introducido todo tipo de doctrinas raras en la iglesia por este motivo. 

Hace pocos años veíamos la secta "Creciendo en Gracia", donde su fundador, malinterpretando las Escrituras, paso de pastor a apóstol, luego fue el Cristo encarnado, de ahí paso a ser el Mesías Anticristo, para finalmente convertirse en Melquisedec, Y aún muerto, sus seguidores siguen esas falsas doctrinas. 

Tenemos a los adventistas, que debido a un sueño de su fundadora Elena de White, malinterpretaron Éxodo 20:8 y convirtieron el sábado como el sello de Dios y su observancia requisito imprescindible para su salvación. 

Como esta vemos muchas herejías que han salido de aquí y de allá por el mal uso de las Escrituras, por tomar un versículo al azar y sacarlo de su contexto. 

El problema es que en menor escala eso ocurre en nuestras iglesias locales, los creyentes leyendo superficialmente leyendo un versículo y por no leer lo anterior o lo que sigue no interpreta correctamente la Biblia. 

En la universidad le estuve predicando 6 meses a un amigo, al final se convirtió aunque no conmigo. 

No lo había visto tres semanas y ya estaba convertido y predicando, fue algo emocionante para mi, hoy es pastor y es una gran bendición para el Cuerpo de Cristo. 

Pero ese día conversábamos y me contaba de un versículo que le había impactado, 1 Corintios 2:9, y me dijo mira Ricardo lo que dice y me citó: "Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman." 

Me abrazo y me dijo: "Ah Ricardo, imagínate las cosas que veremos cuando estemos en el Cielo, cosas que ojo no vio, ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, que hermosas las cosas que veremos allá en el Cielo." 

Yo le dije: "Sigue leyendo...." 

El versículo 10 dice: "Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios." 

Leer el siguiente versículo, es el decir el contexto, cambió todo completamente, ya no era una promesa para "allá en el Cielo", sino una realidad maravillosa para el creyente "aquí en la tierra." 

No seamos simplistas al momento de leer la Biblia, veamos todo el contexto de las Escrituras, no la parte superficial, sino profundicemos. Recordemos las sabias palabras del Apóstol Pablo: 

"Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad" (2 Timoteo 2:15)..