domingo, 12 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 7 - El Día que el Diablo Perdió su Autoridad - Segunda Parte

Clase 7
El Día que el Diablo Perdió su Autoridad
Segunda Parte

Ahora que hemos visto como es que el hombre perdió su autoridad veamos como la recuperó.

Efesios 6:12 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
12 Porque no estamos luchando contra hombres de carne y hueso, sino contra las potencias invisibles que dominan en este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales del mal habitantes de un mundo supraterreno.

Efesios 6:12 (Biblia del Pueblo de Dios)
12 Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre, sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas, contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.

Este ejército con el que nos enfrentamos son ángeles caídos que han sido derrotados y destronados por Jesucristo; es decir, ya no tienen un trono de autoridad donde sentarse, lo han perdido; Jesús está sentado ahora en el trono y nosotros juntamente con Él.

Colosenses 2:11-15
11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;
12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
15 y despojando a los principados y a las potestades,  los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

En este pasaje vemos que para poder hacer que nazcamos de nuevo primero tuvo que despojar a los principados y potestades.

Veamos Colosenses 2:15 en otras versiones:

Biblia al Día
Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.

Biblia Latinoamericana
Les quitó su poder a las autoridades del mundo superior, las humilló ante la faz del mundo y las llevó como prisioneros en el cortejo triunfal de su cruz.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Dios les quitó el poder a los espíritus que tienen autoridad, y por medio de Cristo los humilló delante de todos, al pasearlos como prisioneros en su desfile victorioso.

Biblia Castilian
Y después de derrotar a principados y potestades, y habiéndolos despojado de su poder, los exhibió públicamente en el cortejo triunfal de la cruz.

La Biblia de las Américas
Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El.

Biblia Expandida de Fe
Y después de derrotar, desarmar y despojar completamente a los principados y a las potestades, los expuso públicamente a la burla, incorporándolos a su desfile triunfal.

El Diccionario Siglo XXI comenta así este verso:

La palabra de la cruz era un mensaje de esperanza para aquellos que habían vivido con temor a los poderes malignos y sobrenaturales. Estos principados que habían sido poseedores de aquella “acta”, nos habían oprimido. Usando la figura de la procesión triunfal del conquistador en la que los cautivos de guerra eran exhibidos para magnificar la gloria del vencedor, Pablo dice que Dios derrotó y desarmó a los poderes de su autoridad. Al exhibirlos como espectáculo público, él (Dios más bien que Cristo) expuso ante el universo su total impotencia, conduciéndolos “en él” (es decir, “Cristo”, en vez de “en ella”, la cruz; ver nota de la RVA) en su procesión triunfal para que todo el mundo pueda ver la grandeza de su victoria.

La frase “en la cruz” en la parte final del verso no se encuentra en el griego y es una mala interpretación del término “autos” que significa: “sí mismo, usado de la tercera persona, y de las otras personas: uno mismo, él, él mismo, ella mismo, este mismo, el mismo.”

Es decir, no se refiere de una cosa, como por ejemplo algunos han traducido: “en la cruz”, sino al desfile triunfal que se dio en el momento de la ascensión del Señor Jesucristo que se realizó después de la resurrección; desfile que también se relata en Efesios 4:8.

Efesios 4:8-10
8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.
9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?
10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

En este pasaje vemos como es que Jesús se llevó cautiva la cautividad, que era el Seno de Abraham con los santos del Antiguo Testamento que estaban en las partes más bajas de la tierra a la cual incorporó como espectáculo público y en son de burla a los principados y potestades que había desarmado y derrotado.

Apocalipsis 1:17-18
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;
18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Hasta ese momento Satanás tenía las llaves de la muerte y el Hades; por ese motivo tenía cautivo el Seno de Abraham o Paraíso en el Hades, pero en ese momento y luego de la resurrección se lo llevó al Cielo.

Hebreos 2:14
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo,  para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte,  esto es,  al diablo.

Hebreos 2:14 (Nuevo Testamento de Arcas y Fernández)
14 Y como los miembros de una familia participan de una misma carne y sangre, también Jesús comparte carne y sangre con los hombres. Puede así, con su muerte, reducir a la impotencia al señor de la muerte, es decir, al diablo.

Hebreos 2:14 (Biblia Latinoamericana)
14 Puesto que esos hijos son de carne y sangre, Jesús también experimentó esta misma condición y, al morir, le quitó su poder al que reinaba por medio de la muerte, es decir, al diablo.

Hebreos 2:14 (Nueva Versión Internacional)
14 Por tanto,  ya que ellos son de carne y hueso, él también compartió esa naturaleza humana para anular,  mediante la muerte,  al que tiene el dominio de la muerte; -es decir,  al diablo.

Vemos que Jesús no solo le quito todo su poder al diablo, lo anuló, lo redujo a la impotencia y lo destruyó (su poder).

El término destruir que usa en la Reina Valera es katargéo; que significa:  estar ó dejar enteramente inmóvil (inútil), inutilizar, invalidar, libre, abolir, acabar, dejar, deshacer, desligar, destruir, perecer, quitar, suprimir.

Satanás no fue aniquilado sino despojado de todo su poder, el poder que tenía sobre la muerte y el Hades ya fue quebrado; ahora Jesús es el que posee las llaves; Jesús es el que tiene la autoridad.

Por eso, cuando nos enfrentamos a Satanás y su ejército nos enfrentamos a enemigos que han sido despojados de poder; cuyo poder se anuló y redujo a la impotencia por causa de Jesús.

Como vimos en Colosenses 2:15, han sido derrotados, despojados y desarmados completamente de su poder; por eso, cuando nos enfrentamos con ellos lo hacemos con la victoria en la mano.

Romanos 8:37
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Somos más que vencedores en Cristo; es decir, Cristo ya peleó la batalla por nosotros y venció, ahora nosotros podemos disfrutar de los beneficios de esa victoria.

Dicen que el campeón del mundo de pesos pesados de boxeo se enfrentó con su rival y lo ganó en 15 asaltos.

Como premio le dieron su cheque por 20 millones de dólares.

Al llegar a casa su esposa lo esperaba y le preguntó: “¿Dónde está mi cheque?” A lo que el boxeador le respondió: “Aquí querida”; y se lo entregó.

¿Quién fue más que vencedor?

El esposo se esforzó y venció a su rival, pero la esposa disfruto de los beneficios de ese triunfo.

Jesús ya venció por nosotros; nosotros ya no tenemos que derrotar a Satanás ni a los demonios, ya han sido vencidos, ya han sido despojados de todo su poder.

En 1 de Pedro podemos ver esto:

1 Pedro 5:8
8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;
9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

Satanás es solamente un león rugiente, que lo único que busca es paralizarnos para poder derrotarnos.

El león rugiente es el león más viejo de la manada, es tan viejo que ya no tiene dientes, tampoco la velocidad de antes, ya no tiene la capacidad de matar como antes.

Pero si sabe hacer algo, sabe rugir muy fuertemente, y cuando lo hace los animales que lo escuchan quedan paralizados; luego vienen los más jóvenes y matan a la víctima.

Esto es una figura de lo que hace el diablo; nos engaña, nos hace pensar que tiene más autoridad de la que tiene; nos hace creer que no lo podemos vencer.

Pero aquí vemos lo que debemos hacer: resistirlo firmes en la fe.

sábado, 11 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 6 - El Día que el Diablo Perdió su Autoridad - Primer Parte


Clase 6
El Día que el Diablo Perdió su Autoridad

Para saber como es que Satanás perdió su autoridad veamos primeramente como es que la obtuvo y se convirtió en el dios de este mundo.

Ya dijimos anteriormente como es que Satanás recibió la autoridad sobre la tierra.

Lucas 4:5-8
5  Y le llevó el diablo a un alto monte,  y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.
6  Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad,  y la gloria de ellos;  PORQUE A MÍ ME HA SIDO ENTREGADA,  y a quien quiero la doy.
7  Si tú postrado me adorares,  todos serán tuyos.
8  Respondiendo Jesús,  le dijo: Vete de mí,  Satanás,  porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás,  y a él solo servirás.

Veamos el verso 6 en otras versiones:

Nuevo Testamento de Arcas y Fernández
Le dijo: - Yo te daré todo ese poder y la grandeza de esas naciones, porque todo ello me pertenece, y puedo dárselo a quien quiera.

Castilian
Y le dijo: Todo ese poder y toda esa riqueza me pertenecen a mí, y puedo dárselo a quien yo quiera.

La Biblia de las Américas
Y el diablo le dijo: Todo este dominio y su gloria te daré; pues a mí me ha sido entregado, y a quien quiero se lo doy.

Reina Valera Actualizada
Y el diablo le dijo: —A ti te daré toda autoridad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y la doy a quien yo quiero.

El término potestad en la Reina Valera de 1960 es exousia que como hemos visto se traduce como autoridad o poder delegado.

El término entregado es paradidomi que significa: rendirse, ceder, confiar, transmitir, dar, encarcelar, encomendar, enseñar, entregar, exponer, madurar, poner, apresar, transmitir.

Satanás estaba tentando a Jesús diciéndole que podía darle aquello que le había sido entregado como cesión.

Romanos 8:19-23
19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu,  nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Es término vanidad es mataiótes que significa: inutilidad, fugacidad,  depravación, vanidad.

Hablando de este termino Vine dice: Se emplea: (a) de la creación (Romanos 8:20), como no alcanzando los resultados para la que había sido dispuesta, debido al pecado.

Hubo un momento en la historia en el que la creación se salió del propósito para el cual había sido creada debido al pecado.

Ese momento fue la caída de Adán; cuando traicionó a Dios al pecar y entregarle el mundo al diablo.

Dios le había dado la autoridad de la tierra al hombre:

Génesis 1:26-27
26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza para que señoree la tierra.

El término señorear es radá; que significa: pisotear, subyugar; (estar) a cargo, consumir, dirigir, dominador, dominar, dominio, enseñorear, mandar, marchar, señoreador, señorear, tomar.

El hombre fue creado para dominar y hacerse cargo del mundo

Salmos 8:4-8
4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?
5 Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra.
6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:
7 Ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo,
8 Las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Dios le dio al hombre la autoridad y el dominio sobre la tierra.

Génesis 2:15-17
15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer;
17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres,  ciertamente morirás.

Una sola condición tenía el hombre, no comer el árbol del conocimiento del bien y del mal, ya que al hacerlo ellos morirían, tanto física como espiritualmente.

Génesis 3:1-6
1 Pero la serpiente  era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis,  para que no muráis.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

En ese momento vemos como es que el pecado entró al mundo, la serpiente engañó a la mujer, pero, el hombre no fue engañado, el tomó una decisión consciente de rechazar la Palabra de Dios y pecar.

Como consecuencia de esto perdió la autoridad que tenía y se la entregó al enemigo de Dios, al diablo; y al hacerlo la tierra entró en maldición y esclavitud; y el hombre fue echado del paraíso (Génesis 3:7-24).

viernes, 10 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Clase 5 - La Fuente de Nuestra Autoridad


Clase 5
La Fuente de Nuestra Autoridad

Nuestra autoridad empieza con la muerte y resurrección de Jesús.

Como vimos anteriormente, para levantar a Jesús de los muertos, Dios utilizó lo que hemos llamado el poder de la resurrección; que es el poder de Dios expresado en 4 palabras:

Efesios 1:19
19  y cuál la supereminente grandeza de su poder (DUNAMIS) para con nosotros los que creemos,  según la operación (ENERGEIA) del poder (KRATOS) de su fuerza (ISJUS).

Efesios 1: 19-20 (Biblia Expandida de Fe)
19 y [para que puedan conocer y entender] cuál es la extraordinaria, ilimitada y superabundante grandeza (magnitud) de Su poder inherente para con nosotros los que creemos, según la energía operativa (actividad propia) de Su poderosa fuerza,
20  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales.

En ese momento se desató la más poderosa operación de Poder que se registra en la Biblia.

En esta obra poderosa no solo resucitó a Jesús sino que lo sentó a la diestra de Dios “sobre todo principado y autoridad y poder y señorío,  y sobre todo nombre que se nombra,  no sólo en este siglo,  sino también en el venidero” (Efesios 1:21).

Por eso esta poderosa obra no solo afectaba a las fuerzas demoníacas de esa época sino también a las que estaban por operar en el futuro.

Como dice Hebreos 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer,  y hoy,  y por los siglos.” Entonces ese mismo poder esta disponible hoy, como lo estuvo ayer y lo estará por siempre.

Veamos 6 palabras de Efesios 1:19: “para con nosotros los que creemos.”

Todo ese poder desatado estaba apuntando hacia nosotros los creyentes; Dios estaba listo para delegarnos ese poder; para conferirnos esa autoridad.

Veamos ahora lo que dice en Efesios 2:1:

Efesios 2:1
1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

Efesios 2:1 (Biblia Castilian 2003)
1 Y a vosotros, que estabais muertos por las culpas y pecados.

Efesios 2:1 (Biblia Jerusalén)
1 Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

Efesios 2:1 (Septuaginta)
1 Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.

La frase “él os dio vida” no se encuentra en el griego, sino que fue aumentado por algunos traductores de la Biblia pensando que la oración estaba incompleta; sin darse cuenta estaban diciendo que el Espíritu Santo se había equivocado cuando inspiró a Pablo a escribir de esa manera, para mostrar que con Cristo los creyentes también hemos sido resucitados.

De ahí que la traducción correcta sería: “Y a vosotros que estabais muertos en vuestros delitos y pecados.”

Ahora, ¿en donde encontramos el verso que controla este pasaje? En Efesios 1:20 donde dice: “Que ha operado en el Cristo, resucitándole de muertos y sentando a su diestra en los cielos.”

Luego viene un paréntesis hasta el final del capítulo, y luego dice: “Y a vosotros.”

Es decir; de la manera que Cristo, la cabeza, ha sido resucitado, también ha resucitado a la iglesia, su cuerpo.

Vayamos a Romanos 6 para ver como Pablo sigue el mismo pensamiento.

Romanos 6:3-5
3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.

Este pasaje no nos está hablando del bautismo en agua sino del bautismo en el cuerpo de Cristo de 1 Corintios 12:13.

1 Corintios 12:13
13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Nos está hablando del nuevo nacimiento.

En el nuevo nacimiento el creyente pasa de muerte a vida y se convierte en una nueva criatura; en ese momento ese poder de resurrección opera en el creyente y hace que su espíritu, que estaba muerto, sea resucitado.

Otra cosa más ocurre:

Efesios 2:4-6
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.

No solo nos resucitó sino que nos sentó en los lugares celestiales juntamente con Cristo.

Efesios 2:6 (Biblia Expandida de Fe)
6 y nos resucitó juntamente con Él, y también con Cristo Jesús (el Ungido) nos hizo sentar [en compañía de Él] en los cielos (los lugares celestiales).

Wuest nos explica más claramente lo que es sentarse con Cristo:

“Nos hizo sentar” es la traducción de sunkadsizo, que Expositors traduce como: nos sentó (o, nos entronizó) con Él en los cielos, y comenta: “Nos hizo participantes con Él en dignidad y dominio, para que ahora y en anticipación de nuestra futura exaltación, nuestra vida y pensamientos sean levantados a los lugares celestiales donde Él reina”.

Acerca de la frase “en Cristo Jesús”, la misma autoridad dice: “No solo ‘nos sentó con Él’, sino toda la declaración es calificada por esto. Este darnos vida, esta resurrección, este sentarnos con Él toma efecto en tal manera que estamos en Él como nuestro Representante, teniendo nuestra vida y plenitud en nuestra Cabeza.”

La elevación de Cristo junto con su iglesia a los lugares celestiales no tiene otro significado de que somos participantes, es decir, compartimos ahora en este tiempo de la autoridad que hay en Él.

Como estamos sentados juntamente con Él; entonces estamos compartiendo su trono. El compartir su trono significa que participamos de la autoridad que representa.

Por ese motivo podemos ejercer autoridad sobre los poderes demoníacos para que dejen de manipular las mentes de las personas y circunstancias que nos rodean.

Entonces, podemos concluir que la raíz de nuestra autoridad se encuentra en la resurrección y exaltación de Jesucristo.

En Mateo 28:18 Vemos como es que Jesús le confirió la autoridad a los creyentes.

Mateo 28:18 (Nueva Versión Internacional)
18  Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: --Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.

Mateo 28:18 (Versión Amplificada)
18 Jesús se acercó, y rompiendo el silencio, les dijo: Se me ha dado toda autoridad (poder para gobernar) en el cielo y en la tierra.

Jesús recibió toda la autoridad para gobernar, y en el verso 19 les dijo: “Id”.

Es decir; como Jesús ya tenía toda la autoridad; y nosotros estamos sentados juntamente con Él en Su trono, en el cielo, también tenemos la misma autoridad que Él tiene.

Jesús la ganó por nosotros, y nosotros estamos juntamente con Él, participando de su trono, entonces también tenemos esa autoridad.

Dios nos ha hecho reyes, con autoridad para gobernar:

Apocalipsis 1:5-6
5 y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,
6 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Jesús al salvarnos nos convirtió en reyes, y nos dio la autoridad para reinar.

Romanos 5:17
17 Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.

Romanos 5:17 (Versión Amplificada)
17 Porque si por la transgresión (falta, ofensa) de un solo hombre la muerte reinó por ese uno, ciertamente mucho más reinarán como reyes en vida aquellos que reciben [de Dios] la superabundante gracia (el favor inmerecido) y el regalo gratuito de la justicia [que los pone en posición correcta con Él mismo] por medio de un solo hombre, Jesucristo (el Mesías, el Ungido).

Podemos reinar como un rey lo hace en esta vida.

¿Solo reinaremos cuando estemos en el cielo? ¡No! Reinaremos como reyes en esta vida por medio Cristo Jesús.

Ese es el significado de autoridad. Cualquier cosa que el rey diga es la ley; el rey tiene la autoridad final. Somos participantes de la autoridad que tiene el trono de Cristo.

jueves, 9 de abril de 2020

La Autoridad del Creyente - Capítulo 4 - Definiendo la Autoridad


Clase 4
La Autoridad Definida

Uno de los temas de la vida cristiana del que tenemos menos conocimiento exacto es acerca de la autoridad del creyente; a pesar que le pertenezca no solo a  unos cuantos creyentes; sino a cada cristiano nacido de nuevo.

Por eso, antes de definirla veamos algunas malas concepciones de lo que es la autoridad:

La autoridad del creyente no debe confundirse con el Bautismo con el Espíritu Santo; a veces se enseña que cuando uno recibe el Bautismo con el Espíritu eso el lo que le da la autoridad al creyente.

Lo que el creyente recibe es el poder (dunamis) para testificar.

Hechos 1:8
Pero recibiréis poder,  cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,  y me seréis testigos en Jerusalén,  en toda Judea,  en Samaria,  y hasta lo último de la tierra.

Hechos 1:8 (Castilian)
Sin embargo, cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros, recibiréis la fuerza necesaria para ser mis testigos en todas partes: en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el último rincón de la tierra.

El asunto es que la autoridad del creyente empieza en el mismo momento que la persona nace de nuevo. Además el bautismo con el Espíritu no es la fuente de nuestra autoridad.

La autoridad tampoco viene como un don especial del Espíritu, donde el creyente recibe un poder especial para realizar hechos poderosos, como el echar fuera demonios.

Los dones del Espíritu vienen según la voluntad del Espíritu cuando Él quiere; nuestra autoridad la podemos usar en todo momento.

Otros dicen que la autoridad del creyente no es nada más que la oración constante y ferviente.

Hay gente que al orar empieza a sentir una carga o urgencia de oración, e incluso a sentir dolores de parto; pero eso no es la autoridad del creyente; eso sencillamente es intercesión.

Ahora que hemos visto lo que no es la autoridad del creyente concentrémonos en lo que es; y para entenderla mejor definamos la diferencia entre autoridad y poder.

Los traductores de la Versión Reina-Valera de 1960, que es la más usada en español, han traducido muy bien la mayoría de las palabras griegas, pero las que se usan para "poder" y "autoridad" no fueron las más apropiadas.

Por ejemplo, en la Versión Reina-Valera, Jesús dijo en Lucas 10:19: "He aquí os doy POTESTAD de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda FUERZA del enemigo, y nada os dañará"

Veamos que palabras se usan en el griego:

POTESTAD

Exousía; viene de exesti, que es algo que se permite o es legítimo (en el sentido de capacidad); privilegio, fuerza, capacidad, competencia, libertad, maestría (concretamente: magistrado, sobrehumano, potentado, símbolo de control), influencia delegada: autoridad, derecho, dueño, jurisdicción, libertad, poder, potencia, potestad. (Strong’s)

Vine nos da una idea más clara de esta palabra:

Exousia denota libertad de acción, derecho a actuar; usado acerca de Dios, es absoluto, carente de restricciones (por ejemplo, Lucas 12:5  «poder», RV, RVR; RVR77: «autoridad»); en Hechos 1:7 lo que se indica es «el derecho a otorgar»; cuando se usa de los hombres, la autoridad es delegada.

También dice:

Exousia denota autoridad (del verbo impersonal exesti, «es válido», o «conforme a la ley»). Del significado de permiso, o de libertad para hacer como a uno le plazca, pasó al de la capacidad o poder con el que uno ha sido investido.

Entonces la autoridad es un poder delegado; una capacidad o poder con el que hemos sido investidos.

Veamos el significado de la palabra fuerza para ver contra quien tenemos autoridad:

FUERZA

Dunamis; fuerza; específicamente, poder milagroso (por lo general un milagro en sí mismo): eficacia, fuerza, impetuosidad, maravilla, milagro, capacidad, dar, poder, poderosamente, potencia, potestad. (Strong’s).

Podemos citar de este manera Lucas 10:19

“Yo les doy autoridad (poder delegado y capacidad investida) para pisar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza (poder y capacidad sobrenatural) del enemigo, y nada les destruirá”.

Cuando Jesús habla de "serpientes y escorpiones", lo está haciendo del ejército del diablo, de los demonios, espíritus malignos, y todas sus huestes. 

Debemos darnos cuenta que tenemos autoridad sobre ellos

El valor de nuestra autoridad descansa sobre el poder que hay detrás de esa autoridad.

Ya vimos en el capítulo anterior que el poder de esa autoridad es el poder de la resurrección que es el poder que Dios utilizó para resucitar a Jesús de los muertos y que es el más poderoso que existe en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra.

Efesios 1:19-21 (Nueva Versión Internacional)
19  y cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos.  Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz
20  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en las regiones celestiales,
21  muy por encima de todo gobierno y autoridad,  poder y dominio,  y de cualquier otro nombre que se invoque,  no sólo en este mundo sino también en el venidero.

El creyente debe recibir la luz y entender plenamente el poder de Dios que lo respalda para poder ejercer su autoridad y enfrentarse al enemigo sin temor.

Veamos un ejemplo para entender lo que es la autoridad:

Juan es un policía de tránsito que mide un metro con 55 centímetros; el tiene un uniforme y una placa que lo demuestran; pero hay algo que lo respalda que es el gobierno del país que representa.

Si viene un camión a toda velocidad, cometiendo una infracción, el toca el pito, levanta la mano y el camión se detiene. ¿Qué poder sobrehumano de Juan hizo detenerse al camión?

Ninguno, es el poder que le ha dado su gobierno, es la autoridad que ha recibido lo que hace que el carro se detenga.

Si el chofer de camión no hace caso, toda la policía y gobierno del país que representa Juan va ha ir tras él.

No es el poder de Juan, es el poder que lo respalda.

Esa es nuestra autoridad, no somos nosotros mismos, es el poder de Dios que nos ha sido delegado y con el cual hemos sido investidos.

Efesios 6:10
Por lo demás,  hermanos míos,  fortaleceos en el Señor,  y en el poder de su fuerza.

Nuestra fortaleza es el Señor, el poder de su fuerza nos respalda, así que debemos hacer como los policías, usar nuestra autoridad extender nuestra mano y decirle al diablo ¡Alto!

Smith Wigglesworth nos cuenta una simpática experiencia que nos ilustra este punto.

Una vez en Inglaterra, estaba en una esquina esperando el autobús. Una mujer salió de una casa de pisos, y un perrito corría detrás de ella. Ella le dijo: "Perrito, vas a tener que regresar".

El perro no le hacía caso. Solo movía su cola y se pegaba a ella.

Ella le dijo: "Perrito, no puedes ir". El perrito movió su cola y se volvió a pegar a ella.

En ese momento vio que el autobús llegaba.

La mujer dio un zapatazo contra el piso y gritó: "¡Lárgate!"  El perro metió el rabo entre las piernas y se fue.

Wigglesworth dice que sin pensarlo le gritó fuertemente: "¡De esa manera deberías hacerlo con el diablo!"

Debemos entender claramente que es Jesús mismo es quien nos dio la autoridad:

En Mateo 28:18 Jesús les dijo estas palabra a sus discípulos: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”

Aquí la palabra potestad es exousia, que como hemos visto significa: “Autoridad, poder delegado, capacidad investida”

Y en el verso 19 dice: “Por tanto, id. . . .”

Al decir “Id”, Jesús nos estaba dando esa autoridad a nosotros para que hagamos uso de ella.

Recordemos parte del significado de exousia“permiso o libertad para hacer como a uno le plazca.”

Tenemos la autoridad, pero ahora debemos tomar la decisión de hacer algo con ella. Debemos decidir si la usamos o no.

En Marcos 16:17-18 vemos más de esta autoridad que nos ha sido delegada:

Marcos 16:17-18
17  Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
18  tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Otras versiones dicen: “Estas señales seguirán a los creyentes. . . .”

Cuando dice: “En mi nombre”, está diciendo no en su propio poder, sino en el poder del nombre de Jesús.

En el derecho existe la figura del “poder legal”, una persona firma un documento legal ante un notario público a través del cual le concede a otra persona la facultad de hacer trámites y acciones en nombre de la persona que ha firmado el documento.

Cuando mi abuela ya era muy anciana (vivió hasta los 96 años), firmo un documento legal a través del cual mi papá podía cobrar su pensión en el banco.

Cada fin de mes mi papá iba al banco con ese documento y en la ventanilla los cajeros al verlo debía darle el dinero para mi abuela.

Mi papá no era mi abuela, pero a través del documento era su representante legal.

Pablo dijo en Segunda de Corintios que somos embajadores de Cristo.

2 Corintios 5:20
20  Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

La palabra embajador es el término griego presbeúo; que significa ser un anciano, actuar como representante; o un embajador.

Un embajador es un ministro público que goza de varias preeminencias, en especial el hecho de que se le considera como representante de la persona misma del jefe del estado que lo envía y acredita cerca del de otra potencia extranjera. (Enciclopedia Salvat).

A los embajadores se les llama también plenipotenciarios, es decir, que tiene todos los poderes del estado que representa.

Ese poder es la autoridad que nos ha sido delegada.

Para entender más de la autoridad veamos un poco de las leyes peruanas.

En el Perú existen 2 poderes que se encargan de legislar  y ejecutar las leyes; el poder ejecutivo y el poder legislativo.

El Poder Ejecutivo está constituido por el Presidente, quien desarrolla las funciones de Jefe de Estado. El simboliza y representa los intereses permanentes del país. A su vez, como Jefe de Gobierno, es quien dirige la política gubernamental, respaldado por la mayoría político-electoral.

El Poder Legislativo está en el congreso, que consta de 120 congresistas elegidos para un período de cinco años. Su función es la de proponer leyes que se ratifican después de haber sido aprobadas por el Congreso y promulgadas por el Presidente.

El artículo 108 de la constitución peruana dice que si el congreso aprueba una ley y el presidente no la quiere promulgar, después del tiempo prescrito por la ley, el congreso tiene la autoridad para promulgar la ley aún así el presidente no quiere hacerlo.

¿Quién le dio esa autoridad al congreso?

El pueblo peruano que lo eligió.

Una historia de la Inglaterra del Siglo XIX nos da más luces de esto:

En una ocasión el Primer Ministro de Inglaterra, W. E. Gladstone, le trajo un importante proyecto de ley a la Reina Victoria para que lo firme y pudiera convertirse en ley.

La Reina objetó el documento y después de una discusión se rehusó a firmarlo.

El Primer Ministro tenía una gran urgencia, así que le dijo a la Reina respetuosa pero firmemente: “Su Majestad;  Usted debe firmar la ley.”

Ella se volteó arrogantemente y le dijo: “Señor, yo soy la Reina de Inglaterra.”

El Primer Ministro, sin moverse, le respondió: “Su Majestad, yo soy el pueblo de Inglaterra.”

Después de pensarlo un poco, ella aceptó la situación y colocó su firma en el documento.

Aquí vemos la autoridad entre dos poderes en conflicto; gana el que tiene un mayor respaldo.

El creyente que esta totalmente consciente de la autoridad que está detrás de él, puede enfrentarse al enemigo sin ninguna duda o temor.

Efesios 6:12
12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Estos que se enfrentan con nosotros llevan nombres específicos de autoridad:

Principados (arque): Los primeros, o preeminentes.

Potestades (exousia): Autoridades, poderes delegados

Gobernadores (kosmocrator): Gobernadores, señores del mundo.

Huestes espirituales de maldad (pneumatikos poneria): Ejército espiritual invisible y poderoso de maldad.

Aunque estos 4 tipos de enemigos son poderosos; el poder que nos respalda es infinitamente más poderoso.