domingo, 10 de enero de 2016

Evangelizando con Resultados - 1

Introducción

“Esta ciudad es como Sodoma y Gomorra; la gente es muy dura;” Esta es la cantaleta que he escuchado en todos los países y ciudades en que he estado; pero no es nada más que eso una cantaleta.

En realidad, no hay persona difícil sino mal predicada.

Menos mal que no me dijeron eso cuando conocí a Jesús, porque desde ese momento no tuve tarea más gozosa que predicar el evangelio persona a persona desde que me convertí ya hace más de 30 años.

Todavía me acuerdo el día que estaba con un amigo que se había convertido un mes antes que yo, le estábamos compartiendo el evangelio, y yo con mi mes y medio de creyente estaba aprendiendo, escuchaba cosas que no había oído antes.De pronto lo llaman para su estudio bíblica y él me deja diciéndome: “Si quieres síguele predicando.” Yo pensé: “¿Y ahora qué hago? Pablo ya le dijo todo lo que sabía y mucho más.”

Ahora sé que fue el Espíritu Santo quien me dio la idea, así que le dije: “Iván, Pablo ya te dijo todo lo que se debe saber del cristianismo, ¿quieres recibir a Jesús?” Me dijo que si, oramos juntos y el recibió a Jesús.

No lo sabía entonces pero ese fue el primero de miles que han recibido a Jesús conmigo, predicando de persona a persona.Quince días después recibí el bautismo con el Espíritu Santo y ocurrió una revolución en mi vida, de pronto estaba hablando de Jesús con todos; como dijo Jesús en Hechos 1:8 recibí el poder de Dios para testificar, y eso es lo que hago desde entonces, trato de no desaprovechar toda oportunidad que tenga.

Una cosa que me he dado cuenta todos estos años es que la gente está lista para recibir el maravilloso regalo de la salvación, solo tenemos que acercarnos sin temor y darles las buenas nuevas del evangelio.

En esta serie de enseñanzas quiero ayudarte a ser un gran ganador de almas enseñándote de forma práctica como testificar a otros de Cristo.

En el primer lugar veremos que somos embajadores de Cristo, y que se nos dio a todos los creyentes el ministerio de la reconciliación.

Luego veremos la comisión que se nos ha dado como embajadores de Cristo.

Luego tomaremos un tiempo viendo las armas de nuestra milicia, es decir, el equipo que Dios nos dio para hacer una evangelización eficaz.

Finalmente veremos cómo ganar a una persona para el Señor en 5 minutos.

Creo que esta serie de enseñanzas te ayudará a ser un ganador de almas efectivo. 

Así que manos a la obra,  como dijo Jesús: “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega?  He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos,  porque ya están blancos para la siega” (Juan 4:35).

La cosecha ya está lista, ¡es tiempo de recogerla!