Mostrando entradas con la etiqueta clases de oracion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta clases de oracion. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de octubre de 2016

La Oración Unida

La Oración Unida



La oración unida es la clase de oración en la que hay un cuerpo de creyentes que oran juntos de manera unánime.

Hechos 1:12-15,21-26
12 Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. 
13 Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 
14 Todos éstos perseveraban UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. 
15 En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en número), y dijo:
21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, 
22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. 
23 Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. 
24 Y ORANDO, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, 
25 para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. 
26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

Aquí esta los discípulos, que eran como 120, perseverando unánimes en oración

Ellos tenían que hacer una decisión importante, elegir al sucesor de Judas; para hacer esto hicieron una oración unida y Dios les mostró lo que debían hacer.

Hechos 1:4-5,14; 2:1-4
4 Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 
5 Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.
14 Todos éstos perseveraban UNÁNIMES EN ORACIÓN Y RUEGO, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, ESTABAN TODOS UNÁNIMES JUNTOS. 
2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 
3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Jesús les había dicho a los discípulos que esperasen la venida del Espíritu Santo; y ellos se mantuvieron orando unánimes juntos hasta que descendió el Espíritu Santo.

De aquí podemos ver que la oración unida debe tener un propósito.

Hechos 4:21-30
21 Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho, 
22 ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años. 
23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. 
24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; 
25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? 
26 Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo. 
27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, 
28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. 
29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, 
30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. 

La iglesia había sido amenazada y prohibida de predicar la Palabra de Dios, pero ellos hicieron la oración unida para poder predicar con osadía y hacerlo con señales y prodigios.

Hechos 4:31,33; 5:12
31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
33 Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos. 
12 Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

Los resultados de esta oración es que todos fueron llenos del Espíritu Santo, predicaron el evangelio con osadía y que grandes señales y prodigios se hicieron por manos de los apóstoles.

Hechos 12:1-12
1 En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. 
2 Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. 
3 Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. 
4 Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua. 
5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. 
6 Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. 
7 Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos. 
8 Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. 
9 Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión. 
10 Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él. 
11 Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.  
12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

En este pasaje vemos como Pedro fue liberado por la oración unida de muchos creyentes.

En este tipo de oración hay una gran cantidad de poder involucrado.

Hay varias cosas que debemos tener en cuenta en este tipo de oración:

1. Los creyentes deben estar unánimemente juntos.
2. La oración debe tener un propósito especifico.
3. Todos deben orar juntos.
4. Debemos creer que recibiremos una respuesta.

Tal como pasó en el libro de Hechos, Dios se encargará de que sucedan las cosas que le hemos pedido.

jueves, 27 de octubre de 2016

La Oración es como el Deporte

Clases de Oración



Orando en todo tiempo en el Espíritu (en cada ocasión y período de tiempo); con toda [clase] de oración y súplica
-Efesios 6:18 

En la Biblia encontramos varias clases de oraciones dependiendo de aquello que queremos recibir de Dios; y para cada clase de oración se aplican diferentes reglas.

Es como en los deportes; cada deporte se juega de diferente manera y con sus propias reglas. Tu no juegas el fútbol con las reglas del voley; ni tampoco con las del box.

Imagínate, estas en medio de un partido de fútbol, el delantero rival entra a tu área dispara al arco y el defensa salta eleva sus manos de un golpe a la pelota y grita mate.

Aparentemente salvo a su equipo, pero el arbitro viene lo expulsa y decreta penal en contra de su equipo.

¿Por qué? Porque uso la regla equivocada. En el fútbol no se puede tocar la bola con la mano cuando este en movimiento, excepto por el portero en su arco.

Así hacemos muchas veces con la oración, mezclamos las reglas y hacemos oraciones inefectivas.

Por ejemplo, mucha gente termina la oración de petición diciendo “si es TU voluntad”. La gente está perdiendo su tiempo porque esa no es la regla para hacer la oración de petición sino para la oración de consagración.

Mateo 26:36-44
36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. 
37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. 
38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 
42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 
43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. 
44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

Aquí Jesús le está diciendo al Padre: “Quita de mi esta copa si es Tú voluntad, pero que no se haga mi voluntad sino la Tuya.”

En este tipo de oración una persona se consagra para hacer la voluntad del Padre. 

Por ejemplo si Dios té esta llamando para ir a la tribu mas alejada del África donde ni siquiera existe el tambor; tu oras: “Padre te pido que me lleves al África si es tu voluntad.” 

Por otro lado, cuando tu haces la voluntad de Dios tu ya conoces la voluntad de Dios.

En 1 Juan 5:14-15 dice: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

Por eso, cuando tu haces la oración de petición, conoces la escritura que te promete lo que quieres recibir de Dios y por eso pides confiadamente.

Además la oración de petición la hacemos al Padre en el nombre de Jesús; no “si es Tu voluntad.”

Al orar de esa manera estamos orando en incredulidad, pues si no hay respuesta a tu oración... “es que no era la voluntad de Dios.”

Así ocurre con toda clase de oración, si sigues la regla incorrecta no tendrás el resultado que deseas.

Por eso veamos las diversas clases de oración para no confundirnos.