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martes, 3 de abril de 2018

¿Cual es mi lugar en la iglesia local?

¿Cual es mi lugar en la iglesia local?



Romanos 12:3-8
3 La gracia que Dios me ha confiado en su bondad (como apóstol) me autoriza también a advertirles y exhortarles a todos y a cada uno de ustedes: que a nadie se le suban los humos a la cabeza y tenga un concepto más alto de sí que el que debe tener; pensando en sí mismo con moderación y estimándose con la medida justa sin ideas exageradas de su propia importancia, conforme al grado y la medida de fe que Dios le ha concedido a cada uno (y los dones y capacidades que Dios les ha repartido, distribuido y entregado).
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen idéntico oficio, función o modo de actuar (sino que cada uno tiene su propósito específico).
5 De manera semejante, nosotros, siendo muchos de manera colectiva, formamos un solo cuerpo en Cristo, en el que cada miembro de manera individual y recíproca está unido, pertenece y está conectado al servicio de los demás.
6 Teniendo diversos y diferentes dones (aptitudes, capacidades y habilidades), que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor (para realizar nuestra labor dentro del cuerpo); si el don que alguien ha recibido es el de profecía, que profetice en proporción y conforme a la medida de fe que le fue asignada.
7 Si la gracia que Dios le ha concedido es el diaconado, que es el don de servicio o ministración a otros, que use su don sirviendo y ministrando bien. Si la gracia que ha recibido es el don de maestro, use su don y cumpla su labor dedicándose a la enseñanza y a la doctrina.
8 Si la gracia que ha recibido es el don de exhortar y predicar, dedíquese a exhortar y animar a los demás; si la gracia que ha recibido es el don de repartir hágalo con generosidad y liberalidad. Si la gracia que ha recibido es el don de presidir, liderar y dirigir, cumpla su responsabilidad con diligencia y con todo esmero; si la gracia que ha recibido es el don de misericordia y de ayudar a los necesitados, hágalo con alegría.

Cada creyente tiene un lugar y una función dentro del Cuerpo de Cristo.

A todos nosotros Dios nos ha repartido, distribuido y entregado dones y capacidades específicas para su servicio.

No todos hemos recibido la misma función sino que cada uno tienen una asignación específica que cumplir dentro de su iglesia local.

Así que tenemos diversos y diferentes dones, que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor para realizar nuestra labor dentro de la iglesia local a la cual pertenecemos.

Eso es lo que llamamos los dones de función o de servicio.

En estos dones hay tres categorías que hablan y cuatro categorías que hacen, y definitivamente te encuentras en alguna de ellas.

Los dones de función que hablan son el de profecía, el de enseñanza y el de exhortación.

Los dones de función que hacen son el de servicio, el de repartir, el de presidir y el de hacer misericordia.

En las próximas entradas los estaremos definiendo para ayudarte a encontrar tu lugar. 

lunes, 12 de marzo de 2018

Misericordia para todos

Misericordia para todos


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes.
Para que de modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
- Romanos 8:30-32 (Biblia Expandida)

La misericordia de Dios es tan grande, ese inmenso amor por nosotros es tan inmenso, a pesar que eramos enemigos de Él, nos extendió una invitación para poder participar de la vida eterna.

Eso fue lo que le decía a Israel en el versículo 29: "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios." 

Todo lo que Dios les había dado gratuitamente, todas las bendiciones del pacto con Abraham, incluyendo la futura venida del Mesías en medio de ellos habían sido totalmente gratuitas, eran dones de gracia, o de Su propio favor hacia ellos.

Y el llamamiento, que en griego es klesis, y que significa la convocatoria para participar de estas bendiciones, seguían estando en pie, Dios no se había arrepentido de las promesas que hizo. Solo esperaba que le creyeran, que Cristo no fuese una piedra de tropiezo sino el motivo para que ellos participaran de esta convocatoria.

Jesús nos explicó esto claramente en Mateo 22:1-14, en la parábola de la fiesta de bodas.

La invitación primero a los judíos, y cuando estos no quisieron ir luego a los gentiles. Y luego cuando habla del invitado que fue echado porque no fue con el vestido de bodas, que nos habla que solo a través de la fe en la obra de Cristo en la cruz podemos entrar y jamás en nuestras propias acciones.

Como dice Pablo en Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

Esa es la convocatoria, que pasó de los judíos a los gentiles, aunque ello no significa que para siempre serán rechazados, sino que aquellos que creyesen en el Evangelio alcanzarían la salvación.

Dios ha tenido misericordia de todos los hombres, tanto gentiles como judíos, y la convocatoria sigue en pie, el llamamiento para recibir esta compasión y misericordia de Dios es el mensaje que predicamos a todos los hombres: 

2 Corintios 5:17-20
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 

Este es nuestro mensaje: "¡Dios ha tenido misericordia de todos nosotros y se ha reconciliado con nosotros por medio de la obra de Cristo, no importa si eres gentil o judío, Dios ya hizo su parte, ahora te toca a ti, reconciliate con Dios!"

Es el mensaje que el Espíritu Santo y los creyentes te decimos hoy: "Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17).

Dios ha tenido misericordia de todos, y ha hecho una gran convocatoria, es tu tiempo que  respondas vengas y tomes gratuitamente del agua de la vida. 

lunes, 5 de marzo de 2018

Mundo Prisionero

Mundo Prisionero


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes. 
De modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
Romanos 11:30-32 (Biblia Expandida de Fe)

Muchas veces cuando comparto con hermanos me citan Romanos 9:15-16 y me dicen: "La salvación solo es para algunos porque Dios solo tiene misericordia de quien quiere tener misericordia."

Pero el contexto de la Biblia es otro, a lo largo de Romanos nos muestra la incapacidad del hombre para salvarse a si mismo y la justificación por la fe ofrecida a todos los hombres.

Y aquí nos dice que Dios encerró a todos en desobediencia a fin de tener misericordia de todos los hombres.

El asunto es que si Dios ha tenido misericordia de todos los hombre, entonces, ¿todos los hombres son salvos?

Buena pregunta, pero con una enfática respuesta; ¡No!

En Juan 3:16 dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.": 

La clave para alcanzar esa misericordia que Dios nos concedió es creer en Jesucristo y su obra por nosotros en la cruz.

Pablo fue bien claro en Romanos 10:

Romanos 10:8-10
8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.(B) Esta es la palabra de fe que predicamos: 
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

La misericordia de Dios fue extendida a todos los hombres, pero se recibe por medio de la fe.

La llave para salir de esa prisión de rebeldía y desobediencia es creer en la obra que Jesucristo hizo por ti y confirmando ese creer con la declaración del señorío de Jesús en tu vida.

jueves, 3 de abril de 2014

¿Cual es mi lugar en la iglesia local?

¿Cual es mi lugar en la iglesia local?



Romanos 12:3-8
3 La gracia que Dios me ha confiado en su bondad (como apóstol) me autoriza también a advertirles y exhortarles a todos y a cada uno de ustedes: que a nadie se le suban los humos a la cabeza y tenga un concepto más alto de sí que el que debe tener; pensando en sí mismo con moderación y estimándose con la medida justa sin ideas exageradas de su propia importancia, conforme al grado y la medida de fe que Dios le ha concedido a cada uno (y los dones y capacidades que Dios les ha repartido, distribuido y entregado).
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen idéntico oficio, función o modo de actuar (sino que cada uno tiene su propósito específico).
5 De manera semejante, nosotros, siendo muchos de manera colectiva, formamos un solo cuerpo en Cristo, en el que cada miembro de manera individual y recíproca está unido, pertenece y está conectado al servicio de los demás.

6 Teniendo diversos y diferentes dones (aptitudes, capacidades y habilidades), que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor (para realizar nuestra labor dentro del cuerpo); si el don que alguien ha recibido es el de profecía, que profetice en proporción y conforme a la medida de fe que le fue asignada.
7 Si la gracia que Dios le ha concedido es el diaconado, que es el don de servicio o ministración a otros, que use su don sirviendo y ministrando bien. Si la gracia que ha recibido es el don de maestro, use su don y cumpla su labor dedicándose a la enseñanza y a la doctrina.
8 Si la gracia que ha recibido es el don de exhortar y predicar, dedíquese a exhortar y animar a los demás; si la gracia que ha recibido es el don de repartir hágalo con generosidad y liberalidad. Si la gracia que ha recibido es el don de presidir, liderar y dirigir, cumpla su responsabilidad con diligencia y con todo esmero; si la gracia que ha recibido es el don de misericordia y de ayudar a los necesitados, hágalo con alegría.

Cada creyente tiene un lugar y una función dentro del Cuerpo de Cristo.

A todos nosotros Dios nos ha repartido, distribuido y entregado dones y capacidades específicas para su servicio.

No todos hemos recibido la misma función sino que cada uno tienen una asignación específica que cumplir dentro de su iglesia local.

Así que tenemos diversos y diferentes dones, que varían según la gracia que Dios nos ha concedido a cada uno de nosotros en su generoso amor para realizar nuestra labor dentro de la iglesia local a la cual pertenecemos.

Eso es lo que llamamos los dones de función o de servicio.

En estos dones hay tres categorías que hablan y cuatro categorías que hacen, y definitivamente te encuentras en alguna de ellas.

Los dones de función que hablan son el de profecía, el de enseñanza y el de exhortación.

Los dones de función que hacen son el de servicio, el de repartir, el de presidir y el de hacer misericordia.

En las próximas entradas los estaremos definiendo para ayudarte a encontrar tu lugar. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Misericordia para todos

Misericordia para todos


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes.
Para que de modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
- Romanos 8:30-32 (Biblia Expandida)

La misericordia de Dios es tan grande, ese inmenso amor por nosotros es tan inmenso, a pesar que eramos enemigos de Él, nos extendió una invitación para poder participar de la vida eterna.

Eso fue lo que le decía a Israel en el versículo 29: "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios." 

Todo lo que Dios les había dado gratuitamente, todas las bendiciones del pacto con Abraham, incluyendo la futura venida del Mesías en medio de ellos habían sido totalmente gratuitas, eran dones de gracia, o de Su propio favor hacia ellos.

Y el llamamiento, que en griego es klesis, y que significa la convocatoria para participar de estas bendiciones, seguían estando en pie, Dios no se había arrepentido de las promesas que hizo. Solo esperaba que le creyeran, que Cristo no fuese una piedra de tropiezo sino el motivo para que ellos participaran de esta convocatoria.

Jesús nos explicó esto claramente en Mateo 22:1-14, en la parábola de la fiesta de bodas.

La invitación primero a los judíos, y cuando estos no quisieron ir luego a los gentiles. Y luego cuando habla del invitado que fue echado porque no fue con el vestido de bodas, que nos habla que solo a través de la fe en la obra de Cristo en la cruz podemos entrar y jamás en nuestras propias acciones.

Como dice Pablo en Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

Esa es la convocatoria, que pasó de los judíos a los gentiles, aunque ello no significa que para siempre serán rechazados, sino que aquellos que creyesen en el Evangelio alcanzarían la salvación.

Dios ha tenido misericordia de todos los hombres, tanto gentiles como judíos, y la convocatoria sigue en pie, el llamamiento para recibir esta compasión y misericordia de Dios es el mensaje que predicamos a todos los hombres: 

2 Corintios 5:17-20
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 

Este es nuestro mensaje: "¡Dios ha tenido misericordia de todos nosotros y se ha reconciliado con nosotros por medio de la obra de Cristo, no importa si eres gentil o judío, Dios ya hizo su parte, ahora te toca a ti, reconciliate con Dios!"

Es el mensaje que el Espíritu Santo y los creyentes te decimos hoy: "Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17).

Dios ha tenido misericordia de todos, y ha hecho una gran convocatoria, es tu tiempo que  respondas vengas y tomes gratuitamente del agua de la vida. 



miércoles, 5 de marzo de 2014

Mundo Prisionero

Mundo Prisionero


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes. 
De modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
Romanos 11:30-32 (Biblia Expandida de Fe)

Muchas veces cuando comparto con hermanos me citan Romanos 9:15-16 y me dicen: "La salvación solo es para algunos porque Dios solo tiene misericordia de quien quiere tener misericordia."

Pero el contexto de la Biblia es otro, a lo largo de Romanos nos muestra la incapacidad del hombre para salvarse a si mismo y la justificación por la fe ofrecida a todos los hombres.

Y aquí nos dice que Dios encerró a todos en desobediencia a fin de tener misericordia de todos los hombres.

El asunto es que si Dios ha tenido misericordia de todos los hombre, entonces, ¿todos los hombres son salvos?

Buena pregunta, pero con una enfática respuesta; ¡No!

En Juan 3:16 dice: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.": 

La clave para alcanzar esa misericordia que Dios nos concedió es creer en Jesucristo y su obra por nosotros en la cruz.

Pablo fue bien claro en Romanos 10:

Romanos 10:8-10
8 Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.(B) Esta es la palabra de fe que predicamos: 
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

La misericordia de Dios fue extendida a todos los hombres, pero se recibe por medio de la fe.

La llave para salir de esa prisión de rebeldía y desobediencia es creer en la obra que Jesucristo hizo por ti y confirmando ese creer con la declaración del señorío de Jesús en tu vida.