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lunes, 16 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 6


Pablo termina esta Epístola mostrando la importancia de lo que escribe, y la razón de los judaizantes, no buscar el bien de la gente sino satisfacer su propio orgullo.

Cuidémonos de estar mezclando la fe en Jesucristo, con la necesidad de hacer obras para alcanzar la salvación. Cristo es suficiente.



Capítulo 6

1 Hermanos, si alguno de ustedes es sorprendido en alguna falta [o pecado], ustedes que son espirituales, restáurenlo en un espíritu de mansedumbre y una actitud de humildad, mirándote (considerándote) a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
2 Ayúdense a llevar los unos las cargas1 de los otros, y así satisfacerán (cumplirán) completamente los requerimientos de la ley de Cristo (el Ungido).
3 Porque si alguno se cree (imagina) muy importante [como para dignarse a llevar la carga de otro], cuando en realidad [ese pensamiento demuestra que] no es nada [y que solo es superior a sus propios ojos], se está engañando a sí mismo.
4 Pero que cada uno examine su propia conducta (obra), y entonces tendrá motivo para gloriarse (presumir) solamente con respecto a sí mismo, y no con respecto a otro.
5 Porque cada uno llevará su propia carga2.
6 Aquel que recibe instrucción en la Palabra de Dios, comparta todo lo bueno (toda clase de bienes) con [el maestro] quien le enseña todo lo bueno [para contribuir con su sustento].
7 No se engañen a si mismos: de Dios nadie se burla. Cada uno cosechará lo que haya sembrado.
8 Porque el que siembra para satisfacer sus deseos puramente humanos [es decir, para la carne], cosechará tan sólo corrupción, destrucción y muerte. En cambio, si lo que siembra es para el Espíritu Santo, su cosecha será la vida eterna (la misma clase de vida que Dios tiene) que procede del mismo Espíritu.
9 No nos cansemos de hacer el bien, porque si perseveramos [en lugar de relajarnos, desanimarnos y rendirnos], a su tiempo recogeremos el fruto [y recibiremos una cosecha de ricas bendiciones].
10 Por lo tanto, siempre que tengamos la ocasión y la oportunidad, hagamos el bien a todos, y en especial a los de la familia de la fe (los creyentes en Cristo).
11 Miren con qué letras tan grandes les escribo de mi propia mano [para enfatizar la importancia de lo que les estoy diciendo].3
12 Los que quieren obligarlos a circuncidarse, sólo quieren causar buena impresión y quedar bien con la gente. No quieren sufrir maltrato ni persecución por predicar (anunciar) el mensaje de la cruz de Cristo (el Ungido).
13 Porque tampoco aquellos [judaizantes] que se hacen circuncidar observan la Ley; sólo pretenden que ustedes se circunciden para gloriarse en su carne [y para jactarse de que ustedes son discípulos suyos].
14 En cuanto a mí,  jamás se me ocurra gloriarme (jactarme) de otra cosa que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo (el Ungido), por quien el mundo ha sido crucificado para mí,  y yo para el mundo.
15 Porque ni la circuncisión ni la falta de circuncisión importan, sino la nueva criatura [creada como resultado del nuevo nacimiento y la nueva naturaleza que tenemos en Cristo].
16 Que la misericordia y la paz de Dios reposen sobre todos los que caminen y vivan conforme a esta norma, sobre todos los que [en cualquier lugar del mundo] forman parte del verdadero Israel de Dios.
17 De aquí en adelante nadie me cause molestias, porque yo llevo en mi cuerpo las marcas4 [, cicatrices, heridas y otras evidencias externas como consecuencia de las persecuciones que he tenido por causa] de Jesús en mi cuerpo [como muestra de mi pertenencia y servicio a Él].
18 Hermanos, que la gracia (favor y buena voluntad) de nuestro Señor Jesucristo (el Ungido) sea con el espíritu de cada uno de ustedes. Amén.

1 baros (gr), una carga pesada; el contexto nos habla de la responsabilidad que cada creyente debe tener por el bienestar espiritual de los otros creyentes
2 fortion (gr), una porción o parte de una carga; el contexto nos habla de que cada creyente debe reconocer, de manera personal, sus propias responsabilidades hacia Dios y los hombres
3 Algunos piensa que este pasaje habla de una enfermedad a los ojos de Pablo, pero al ver el contexto nos damos fácilmente cuenta que Pablo les esta llamando fuertemente la atención para que se den cuenta que al circuncidarse iban a caer de la gracia, salir de la libertad y entrar en esclavitud; los versos que siguen muestran esto claramente
4 stigma (gr); marca hecha con incisión o perforación (para reconocimiento de propiedad) que se le colocaba a un esclavo para mostrar que pertenecía a un amo específico




viernes, 13 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 5


En este capítulo Pablo nos habla primeramente de la libertad  total que Cristo nos dio, ya que somos libres no debemos volver a estar bajo esclavitud sometiéndonos a la ley.

Luego nos dice que si nos sometemos a la circuncisión, debemos cumplir con toda la ley.

Sigue hablando de la diferencia entre caminar en el Espíritu, es decir caminar en la gracia, y caminar en la carne, es decir, en la ley.


Capítulo 5

1 Para esta libertad es que Cristo (el Ungido) nos ha liberado por completo. Por eso, manténganse firmes, y no se dejen sujetar nuevamente bajo el yugo de la esclavitud (servidumbre).
2 Escuchen bien: yo, Pablo, les digo que si se hacen circuncidar,  Cristo (el Ungido) no les servirá de nada.
3 Les vuelvo a insistir (testificar, declarar): todos los que se circuncidan, están obligados a observar íntegramente la Ley [, es decir, están obligados a cumplir todos y cada uno de los mandatos de la Ley];
4 lo cual significa que, si tratan de justificarse (ser declarados y hechos justos) por medio de la ley, separándose (desligándose) así de Cristo (el Ungido), habrán caído de la gracia (el favor y la buena voluntad) de Dios.
5 Nosotros, en cambio, por obra la del Espíritu [Santo] y por medio de la fe [no por obras], aguardamos ansiosa y ardientemente la justicia la cual es [el objetivo de] nuestra esperanza.
6 Porque los que estamos en Cristo (el Ungido), no tenemos que preocuparnos de si estamos o no circuncidados [ya que eso no tiene ningún valor]. Lo que a nosotros nos importa es la fe que actúa (se activa, energiza, expresa y obra) por medio del amor.
7 Ustedes estaban corriendo bien [y se estaban conduciendo valiente, honorable y adecuadamente]. ¿Quién los persuadió (convenció, estorbó, impidió y detuvo) para que dejaran de obedecer a la verdad?
8 Semejante persuasión no proviene de Aquel (de Dios) que los llamó [a ser de Cristo];
9 [Pero así como] un poco de levadura fermenta toda la masa [, así también solo se necesita uno para echar a perder a todos los demás].
10 Yo, por mi parte, confío en el Señor que no ustedes no se dejarán arrastrar hacia otras ideas (ni optarán por otro punto de vista). En cuanto a esa persona, quienquiera que sea que los viene perturbando y confundiendo, tendrá que cargar con su sentencia y recibir su castigo.
11 Hermanos, si fuera verdad que yo todavía predico la circuncisión [como algunos han dicho de mí], ¿por qué [los Judíos] me siguen persiguiendo?  Si esa fuera mi predicación, la cruz no les ofendería tanto1.
12 ¡Ojala se mutilaran2 los que los inquietan y perturban!
13 Porque ustedes, hermanos, han sido llamados para vivir en libertad, pero procuren que esta libertad no sea un pretexto (ni incentivo) para satisfacer los deseos carnales [ni dar rienda suelta a sus pasiones], sino más bien, háganse servidores los unos de los otros, por medio del amor (ágape, la clase de amor que Dios tiene).
14 Porque toda la ley se resume (y se cumple) en un solo mandamiento (precepto): "Amarás a tu prójimo como te amas a ti mismo"3.
15 Pero, si se muerden y comen unos a otros [en lugar de amarse], ¡tengan cuidado de no llegar también a destruirse (consumirse) mutuamente!
16 Por mi parte les digo: Si viven (caminan, andan) según el Espíritu [Santo que vive en ustedes], no satisfacerán los deseos carnales (de la naturaleza pecaminosa).
17 Porque la carne (la naturaleza pecaminosa) tiene un deseo ardiente constante de suprimir (anular) al Espíritu [Santo que vive en el espíritu del creyente], y el Espíritu tiene un deseo ardiente constante de suprimir (anular) a la carne4. Y en esta batalla ambos están atrincherados en tal actitud de oposición mutua contra el otro, que no podemos hacer lo que deseamos hacer.
18 Pero si son guiados (dirigidos) por el Espíritu [Santo], ya no están bajo (sometidos a) la Ley.
19 Ahora bien, las obras (prácticas) de la carne (naturaleza pecaminosa) son evidentes (bien claras), las cuales son: inmoralidad (adulterio, fornicación), impureza (inmundicia, concupiscencia), sensualidad (lascivia, libertinaje sexual),
20 idolatría (adoración a una imagen, ídolo o todo aquello que tome forma de Dios), hechicería (todo tipo de magia), enemistades, pleitos (pelea, lucha, contienda), celos, enojos (ira, furor), rivalidades (contenciones), disensiones (divisiones, sediciones) , sectarismos (herejías, partidismos),
21 envidias (mala voluntad), homicidios (asesinatos), borracheras, orgías (desenfreno, glotonería) y cosas semejantes, contra las cuales les advierto, como ya se dije previamente, que los que practican (hacen) esas cosas no heredarán el reino de Dios.
22 Mas el fruto del Espíritu [Santo, al entrar en el espíritu del creyente al nacer de nuevo,] es amor (ágape, la clase de amor que Dios tiene), gozo (alegría), paz, paciencia (aguante, longanimidad), benignidad (ser bueno), bondad , fidelidad (fe, confianza),
23 mansedumbre (gentileza, humildad), dominio propio (templanza, auto control); no hay ley que condene estas cosas.
24 Pero los que son de Cristo Jesús (el Ungido) han crucificado la carne con sus pasiones y deseos (concupiscencias).
25 Si vivimos por el poder del Espíritu Santo, sigamos la guía (dirección) del Espíritu [a lo largo de toda nuestra vida],
26 sin dejarnos llevar por ambiciones personales ni deseos de vanagloria, que siempre terminan en provocaciones, envidias recíprocas y enemistades.

1 Se ha quitado el tropiezo de la cruz
2 Castrasen, lo que Pablo está diciendo con ironía es que los judaizantes no solo debían circuncidarse sino ir más allá, y siguiendo el ejemplo de que practicaban en Galacia los sacerdotes de Cibeles, castrarse como un ejemplo de su devoción a Dios
3 Levítico 19:18; Mateo 22:39; Marcos 12:31; Romanos 13:9; Santiago 2:8
4 Esta batalla de la que habla este pasaje es una lucha interior que se da en el creyente que ha nacido de nuevo y que tiene el Espíritu Santo en su interior; por eso la lucha se da entre el espíritu del creyente (que tiene el Espíritu Santo dentro) y su carne



jueves, 12 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 4


En esta capítulo vemos a Pablo explicándonos que la ley fue algo temporal hasta su venida. Nos da una figura de la ley romana, que mientras es niño el heredero no tiene libertad de usar su herencia, hasta que llega a la madurez.

La ley era como un guardián que nos cuidaba y administraba nuestros bienes hasta llegar a la edad adulta. Ahora que ha llegado Cristo hemos sido libre de ellas.

Los últimos pasaje nos habla que Agar y Sara; los hijos de Agar, que representa la ley nacen para ser esclavos; lo hijos de Sara, que representa ls gracia, son libres.

Es tiempo de dejar de vivir por la ley y vivir en la gracia, por la redención que Cristo trajo a nosotros.


Capítulo 4

1 Voy a ser más explícito: el heredero, mientras es menor de edad (un niño), aunque sea propietario (dueño) de todos sus bienes, en nada se diferencia de un esclavo.
2 Y no entrará en posesión de ellos (todos sus bienes) mientras no llegue a la edad señalada por el padre [para el fin de su minoría de edad], sino que deberá estar sujeto a la autoridad de tutores (guardianes, mayordomos)1 y administradores (gobernador, supervisor de los bienes)2, 3.
3 Así también nosotros, cuando éramos menores de edad (en la etapa de niñez), estábamos permanentemente sometidos a la esclavitud (servidumbre) de las leyes, las normas y los principios del mundo en que vivimos.
4 Pero cuando llego la plenitud (el cumplimiento) de los tiempos [, es decir, el día señalado por Dios] 4, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido en sujeción a [las reglas y regulaciones de] la Ley,
5 para redimir (pagar el rescate y liberar) a los que estaban sujetos a la Ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos [y podamos ser colocados en nuestra posición de hijos adultos].
6 Y debido a que ustedes son hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo dentro de nuestros corazones (espíritus), el cual clama [con intensidad]: "¡Abba! ¡Padre!" (Papá, Papito amado).
7 Así que ya no eres un esclavo (siervo) sino un hijo; y como eres un hijo,  Dios te ha hecho también [Su] heredero por medio de Cristo (el Ungido).
8 Ciertamente ustedes, los Gentiles (las personas que no son Judías), antes de conocer [y entender] a Dios estaban atados a la esclavitud de dioses que por naturaleza ni siquiera lo son [y menos aún existen].
9 Pero puesto que han llegado a conocer [y entender] a Dios; o, más exactamente, han sido conocidos (reconocidos) por Él, ¿cómo es que ahora retroceden y regresan atrás en sus pasos para caer nuevamente en las débiles, inútiles y rudimentarias leyes, normas y principios del mundo en que vivimos [, es decir, en principios religiosos vacíos y sin sentido], a los cuales quieren volver a someterse en la condición de esclavos?
10 ¡Ustedes siguen guardando meticulosa y religiosamente los días de fiesta, los meses, los tiempos y los años!5
11 Mucho me temo que mi trabajo entre ustedes haya sido del todo inútil.
12 Les ruego, hermanos, háganse como yo (identifíquense conmigo), como yo también me he hecho como ustedes (me identifique con ustedes). Ningún agravio ni ofensa me han hecho.
13 Ustedes saben que la primera vez6 que les prediqué (anuncié) el evangelio fue debido a una debilidad física (en el cuerpo).
14 A pesar de que mi aspecto físico7 era una prueba (tentación) para ustedes, no me desdeñaron ni me despreciaron; todo lo contrario, me recibieron como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús (el Ungido).
15 ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición y alegría que tuvieron? Porque soy testigo en favor de ustedes que de ser posible, se hubieran sacado los ojos y me los hubieran dado8 [en señal de gratitud y amor].
16 Pero en cambio ahora... ¿van a mirarme (tratarme) como si fuera un enemigo porque soy honesto y les digo la verdad?
17 Esos (judaizantes) que muestran tanto interés por ganárselos a ustedes no abrigan buenas intenciones (ese celo que demuestran por ustedes no es honesto ni bueno).  Lo que quieren es separarlos de mí [que me opongo a lo que enseñan] para que ustedes se entreguen a ellos [y caigan en su error].
18 Es bueno mostrar siempre (todo el tiempo) celo con buenas intenciones, pero no sólo cuando yo estoy presente con ustedes.
19 Hijitos míos, por quienes nuevamente estoy sufriendo dolores del parto (alumbramiento) hasta que Cristo sea formado completa y permanentemente en ustedes.
20 Ahora mismo desearía estar ahí presente con ustedes para hablarles de otra manera (cambiar el tono de mi voz), porque me tienen perplejo y ya no sé cómo proceder con ustedes.
21 Díganme, ustedes que quieren obedecer (sujetarse, someterse) a la Ley: ¿no han oído lo que dice la Ley?
22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, que era libre.
23 El hijo de la esclava nació [naturalmente,] según la carne y por decisión humana, pero el hijo de la libre nació en cumplimiento de la promesa.
24 Ese relato puede interpretarse en sentido figurado [pues contiene una alegoría]: estas mujeres representan dos pactos. Uno, que es Agar, procede del monte Sinaí [que es el lugar donde se dio la Ley] y tiene hijos que nacen [destinados] para ser esclavos;
25 porque el monte Sinaí está en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, donde vive ella con sus hijos en la esclavitud.
26 En cambio, el otro pacto es la Jerusalén celestial (de arriba), que es madre de todos nosotros, y es libre.
27 Porque la Escritura dice: "¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene marido"9.
28 Así que nosotros, hermanos, somos como Isaac, hijos de la promesa.
29 Y así como entonces el hijo nacido según la carne perseguía al hijo nacido por [la promesa y la] obra del Espíritu [Santo], así también sucede ahora.
30 Pero, ¿qué dice la Escritura? Pues dice: "Echa fuera a esa esclava (sierva) y a su hijo, porque el hijo de la esclava (sierva) no ha de compartir la herencia con el hijo de la libre"10.
31 De manera, hermanos, [nosotros que hemos nacido de nuevo] no somos hijos de una esclava (sierva), sino de la mujer libre.

1 epitropos (gr.); el guardián de un menor huérfano
2 oikonomos (gr.) el administrador de los bienes de alguien
3 El tutor era el guardián del niño; el administrador era guardián de los  bienes del niño
4 El día establecido por Dios para la entrada del Mesías al mundo
5 La iglesia de Galacia había caído en la enseñanza falsa de los judaizantes y estaba guardando y observando estrictamente las fiestas judías
6 En Hechos 14 se encuentra esta primera vez, cuando fue apedreado en Listra y dado por muerto, luego se levanta y evidentemente tenía en su cuerpo las señales de ese apedreamiento, lo cual provocó en el “una debilidad física”
7 Debido al apedreamiento en Listra
8 Esta frase nos muestra cual era el grado de gratitud y amor que los gálatas tenían por Pablo.
9 Isaías 54:1
10 Génesis 21:10



lunes, 9 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 3

En este capítulo Pablo nos muestra la insensatez de querer mezclar la gracia con la ley. Nos muestra que querer justificarnos por la ley es entrar en maldición, porque nadie puede cumplirla.

También nos muestra que el propósito de la ley, la ley tuvo un carácter provisional, hasta la venida de Cristo; y que el creyente no está bajo la ley, sino bajo la promesa que Dios le hizo a Abraham, a la cual entramos por la fe en Jesucristo.


Capítulo 3

1 ¡Oh, gálatas tontos (irreflexivos, insensatos, torpes, necios)! ¿Quién los ha seducido (hechizado, embrujado, fascinado) a ustedes, ante cuyos ojos Jesucristo (el Ungido) fue presentado clara y públicamente como crucificado?
2 Esto es lo único que quiero averiguar (saber) de ustedes [, por lo que les pido que respondan esta pregunta:] ¿Recibieron el Espíritu [Santo] por [hacer] las obras de la Ley, o por el oír con fe [el mensaje del Evangelio]1?
3 ¿Tan tontos (irreflexivos, insensatos, torpes, necios) son? Habiendo comenzado por el Espíritu [Santo], ¿van a terminar ahora por la carne [pretendiendo perfeccionarse dependiendo de los esfuerzos humanos]?
4 ¿Han padecido (sufrido) y experimentado tantas cosas en vano (sin ningún propósito)? ¡Si es que en realidad fue sin ningún propósito y en vano!
5  Aquél, pues, que les suministra el Espíritu [Santo en medida abundante] y [constantemente] hace milagros (maravillas y obras poderosas) entre ustedes, ¿lo hace por [hacer] las obras de la Ley o por el oír con fe [el mensaje del Evangelio]?
6 Así sucedió con Abraham: “Creyó (tuvo fe, confió) a Dios,  y ello se le tomó en cuenta (atribuyó, contó) como justicia (fue declarado y hecho justo, sin culpa ni condenación, tomando una posición correcta delante de Dios)."
7 Por consiguiente, perciban (dense cuenta, entiendan, sepan) que los que son  de la fe [y que viven por ella], éstos son los [verdaderos] hijos de Abraham.
8 Además,  la Escritura,  habiendo previsto que Dios justificaría (declararía y haría justos) por la fe a los Gentiles,  anunció (declaró, proclamó) de antemano el evangelio [, las buenas nuevas de un Salvador,] a Abraham, diciendo: “Por medio de ti serán bendecidas todas las naciones."
9 De ese modo, los que son de la fe son bendecidos y reciben las mismas bendiciones que recibió Abraham, con el creyente (el hombre de fe).
10 En cambio, los que para salvarse se aferran a la Ley mosaica [pensando que podrán justificarse por obedecerla], están bajo la maldición de Dios, como dicen las Escrituras: "Maldito (separado y consagrado para la destrucción, condenado para el castigo eterno) todo aquel que no se mantenga cumpliendo y practicando [todas y] cada una de las disposiciones (preceptos y mandamientos) escritas en el libro de la Ley"2.
11 Ahora bien, es evidente que por la ley nadie es justificado (declarado y hecho justo) delante de Dios,  porque  [la Escritura dice:] " el [que es declarado y hecho] justo [por Dios] vivirá por la fe”3.
12 Sin embargo, la Ley no se basa  en la fe [no procede de la fe, no da lugar a la fe, y es contraria a la fe];  sino que,  "el que practica estas cosas [que están prescritas en la Ley] vivirá por ellas"4.
13 Pero Cristo nos ha redimido (liberado, comprado nuestra libertad) de la maldición de la Ley mosaica, tomando la maldición que a nosotros nos correspondía y haciéndose el mismo maldición al morir en la cruz, porque como dice la Escritura: "Maldito todo el que muere colgado en un madero"5.
14 a fin de que en Cristo Jesús (el Ungido) la bendición de Abraham alcanzara (viniera) a los Gentiles (las personas que no son judías), para que mediante la fe [los Judíos y los Gentiles] recibiéramos la promesa del Espíritu [Santo]6.
15 Hermanos, voy a ponerles un ejemplo de la vida cotidiana (una práctica humana común y corriente), cuando dos personas hacen un pacto (un contrato, un acuerdo), y lo ratifican (respaldan) con su firma, no puede luego ser invalidado ni modificado (nadie puede anularlo ni agregarle nada).
16 Ahora bien, las promesas (los pactos, los acuerdos) se le hicieron a Abraham y a su descendencia (su simiente, su heredero). La Escritura no dice: “y a los descendientes"7, como si hablara de muchos, sino: "y a tu descendencia (tu simiente, tu heredero", dando a entender que es uno solo, que es Cristo (el Ungido).
17 Lo que les quiero decir es esto: la Ley que fue promulgada [y llegó] cuatrocientos treinta años después, no puede anular un testamento (pacto, contrato) formalmente establecido [y ratificado] por Dios, dejando así sin efecto (anulando, aboliendo) la promesa.
18 Porque si la herencia dependiera de la Ley [como los judaizantes quieren que ustedes crean], ya no procedería de la promesa, y sin embargo, Dios se la concedió gratuitamente a Abraham por medio de la promesa.
19 Entonces, ¿con qué propósito se promulgó la Ley? La Ley fue añadida [posteriormente] a la promesa debido a las transgresiones y pecados, para demostrarnos que, ante los ojos de Dios, todos somos culpables de haberla quebrantado. Pero la ley solo tenía una vigencia temporal: sólo podía estar en vigor hasta la llegada de aquella descendencia (simiente, heredero) prometida a Abraham. Y fue a los ángeles a quienes Dios encomendó que promulgaran la Ley y la pusieran en manos de Moisés, a fin de que él fuese el mediador (un intermediario entre Dios y los hombres) para su transmisión al pueblo de Israel.
20 Pero no existe mediador (intermediario) cuando hay una sola parte, y Dios es uno solo [, es decir, en la promesa no era necesario un mediador, pues Dios fue la única parte al dar la promesa a Abraham; mientras que la Ley necesitó de Moisés como mediador pues fue un contrato entre dos partes, Dios y el pueblo de Israel, y para tener validez necesitaba el acuerdo de ambos].
21 ¿Eso quiere decir que la Ley se opone [y es contraria] a las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Porque si hubiéramos recibido una Ley capaz de vivificarnos (impartirnos la misma clase de vida que Dios tiene), ciertamente la justicia (el ser declarados y hechos justos) provendría de la Ley.
22 Pero la Escritura encerró todas las cosas bajo el pecado, para que la promesa (la herencia, las bendiciones) fuese dada (otorgada, concedida) a los creyentes por la fe en Jesucristo (el Ungido).
23 Antes de que llegara la fe, estábamos prisioneros bajo la custodia de la Ley, encerrados en espera de la fe que debía ser revelada (serle quitado el velo, ser develada, ser descubierta, ser dada a conocer).
24 Dicho de otro modo: la Ley mosaica fue nuestro tutor8 (pedagogo, guía, ayo) para conducirnos a Cristo, que vino a hacernos justos delante de Dios por medio de la fe.
25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo tutor (pedagogo, guía, ayo), 
26 porque ahora, por la fe en Cristo Jesús (el Ungido), todos nosotros somos hechos hijos de Dios;
27 Porque todos los que fueron bautizados9 en Cristo (el Ungido), de Cristo (el Ungido) se han revestido (vestido).
28 Por consiguiente, al ser todos de Cristo (el Ungido) no cabe ya establecer diferencias entre unos y otros, sean judíos o griegos, esclavos o libres, hombres o mujeres; porque todos somos un solo cuerpo en Cristo Jesús (el Ungido).
29  Y por pertenecer a Cristo (la descendencia y simiente de Abraham), ustedes también son descendientes de Abraham y herederos conforme a la promesa de Dios.

1 La pregunta de Pablo era esta: Cómo se recibe el Espíritu Santo ¿por observar y cumplir con las reglas y rituales de la ley o por el oír y recibir el mensaje de fe acerca de Cristo? ¿Es por obras o por fe? 
2 Deuteronomio 27:26
3 Habacuc 2:4, Romanos 1:17, Hebreos 10:38
4 Levítico 18:5
5 Deuteronomio 21:23
6 La promesa del Espíritu Santo se encuentra en Joel 2:28, donde dice que el Espíritu Santo sería derramado sobre toda carne, es decir, sobre Judíos y Gentiles, lo cual ha ocurrido desde el Día de Pentecostés, tal como Pedro predicó en Hechos 2:16-39
7 Génesis 12:7
8 El término griego aquí es paidagogós, en español, pedagogo. El pedagogo era un esclavo cuya función era encargarse del cuidado general de un niño de entre 6 y 16 años. Estaba encargado de la conducta exterior, la supervisión moral del niño y se encargaba de él cada vez que salía de casa, por ejemplo, cuando iba a la escuela.
9 El Bautismo al que se refiere aquí no es el bautismo en agua, sino el bautismo en el Cuerpo de Cristo de 1 Corintios 12:13



viernes, 6 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 2

En este capítulo, Pablo nos cuenta primeramente de su ministerio a los gentiles, como lo presento a las cabezas de la iglesia y como fue aceptado. Y luego como discutió con Pedro por su hipocresía cuando llegaron los judaizantes.

Termina mostrando que nuestra salvación depende totalmente de Cristo y no hacer las obras de la ley



Capítulo 2

1  Luego, al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo también a Tito;
2 siguiendo una revelación, para exponerles el evangelio que anuncio (predico) a los Gentiles (personas que no son judías). Me entrevisté con los dirigentes (los que tenían reputación y autoridad) en una reunión privada, no sea que estuviese haciendo o hubiera hecho un trabajo que no sirve [y para asegurarme de que no corría ni había corrido en vano].
3 A tal punto les pareció bien [lo que estaba haciendo], que ni siquiera exigieron (obligaron) que mi compañero Tito se circuncidase, a pesar que sabían que era griego, es decir, de origen Gentil;
4 ni tampoco se dejaron arrastrar por la opinión de algunos falsos hermanos, que con disimulo (secretamente) se habían introducido (infiltrado) en la iglesia para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús (el Ungido) y para tratar de reducirnos a la esclavitud (servidumbre) de la ley mosaica;
5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos (les prestamos atención),  para que la verdad del evangelio permanezca en ustedes.
6 Además debo decirles que los más importantes dirigentes (los que tenían reputación y autoridad) de la iglesia (de los que no me preocupa la importancia que hayan tenido, porque delante de Dios somos todos iguales) no vieron necesario añadir nada nuevo [ni dieron nuevas sugerencias ni hicieron ninguna corrección] al contenido de mi mensaje (Evangelio).
7 Sino al contrario, al ver [y reconocer] que se me había encomendado (confiado) el evangelio a los de la incircuncisión (los que no son Judíos), así como Pedro lo había sido a los de la circuncisión (los Judíos);
8 Porque el mismo que constituyó y envió a Pedro como Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Judíos, me hizo también a mí Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Gentiles (los que no son Judíos).
9 y al conocer (percibir, entender, reconocer) la gracia (el favor y la dotación espiritual) que se me había concedido, Jacobo (Santiago), Cefas  (Pedro) y Juan (que eran considerados como columnas de la iglesia de Jerusalén) nos dieron la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión (compañerismo), para que nosotros fuéramos y prediquemos a los Gentiles (los que no son Judíos), y ellos a los Judíos.
10 Solamente nos recomendaron (pidieron) que nos acordemos (recordemos) de los pobres, cosa que he procurado hacer con empeño.
11 Pero cuando Cefas (Pedro) vino a Antioquía, le resistí [y me opuse a él] cara a cara, porque [por su conducta] era digno de ser censurado [, reprendido y condenado].
12 Porque al principio comía con los creyentes de origen Gentil (convertidos no Judíos); pero luego que llegaron [de Jerusalén] unas personas de parte de Jacobo (Santiago), comenzó a retraerse, apartarse, y finalmente se negó totalmente a seguir comiendo con aquellos por temor a las críticas de las personas de origen Judío [, los cuales exigían la práctica de la circuncisión para los creyentes Gentiles].
13 A esta hipocresía (simulación) de Cefas (Pedro) se sumaron los demás cristianos de origen Judío [ocultando sus verdaderas convicciones y no actuando con sinceridad], de tal manera que incluso el propio Bernabé se dejó arrastrar por esa hipocresía.
14 Pero, tan pronto como vi que no andaban rectamente según la verdad del Evangelio, le dije a Cefas (Pedro) delante de todos los que estaban presentes: "Si tú, que eres Judío, vives como un Gentil (persona no judía) y no como un Judío, ¿cómo es que les obligas a los Gentiles a judaizarse1?"
15 Nosotros que somos judíos por nacimiento; y no pecadores procedentes de los Gentiles (personas no judías, pueblos paganos);
16 sabemos muy bien que nadie (ningún hombre) puede ser justificado (considerado justo) por obedecer a la ley mosaica, sino únicamente por la fe en Jesucristo (el Ungido). Nosotros, que hemos creído en Jesucristo, somos justificados (hechos justos) por esa fe en Cristo y no por haber obedecido2 a la ley de Moisés. ¡Nadie es justificado (hecho justo) por cumplirla!"
17 Pero, si al buscar ser justificados (hechos justos) en Cristo, nosotros somos también hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro del pecado? ¡De ninguna manera!
18 porque si me pongo a reconstruir (edificar) lo que he destruido [, que la práctica de la ley mosaica no es necesaria para ser justificado delante de Dios], me declaro a mí mismo trasgresor de la Ley.
19 Porque mediante la ley he muerto [por la muerte de Jesús por mi] a la ley y sus demandas, a fin de vivir para Dios.
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo (el Ungido) vive en mí. Y esta vida verdadera que ahora vivo en la carne es el resultado de mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí.
21 No hago nula (ni desecho, ni invalido) la gracia (el favor y la buena voluntad) de Dios, porque si la justificación (el ser hechos justos) viene por medio [del cumplimiento] de la Ley, entonces Cristo (el Ungido) murió en vano [, Su muerte fue inútil y no tuvo sentido pues no sirve para nada].

1 El judaizarse implicaba vivir conforme a las prácticas y rituales del judaísmo en lugar de vivir en la libertad que tenían en Cristo.
2 Las obras de la Ley


lunes, 12 de marzo de 2018

Misericordia para todos

Misericordia para todos


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes.
Para que de modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
- Romanos 8:30-32 (Biblia Expandida)

La misericordia de Dios es tan grande, ese inmenso amor por nosotros es tan inmenso, a pesar que eramos enemigos de Él, nos extendió una invitación para poder participar de la vida eterna.

Eso fue lo que le decía a Israel en el versículo 29: "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios." 

Todo lo que Dios les había dado gratuitamente, todas las bendiciones del pacto con Abraham, incluyendo la futura venida del Mesías en medio de ellos habían sido totalmente gratuitas, eran dones de gracia, o de Su propio favor hacia ellos.

Y el llamamiento, que en griego es klesis, y que significa la convocatoria para participar de estas bendiciones, seguían estando en pie, Dios no se había arrepentido de las promesas que hizo. Solo esperaba que le creyeran, que Cristo no fuese una piedra de tropiezo sino el motivo para que ellos participaran de esta convocatoria.

Jesús nos explicó esto claramente en Mateo 22:1-14, en la parábola de la fiesta de bodas.

La invitación primero a los judíos, y cuando estos no quisieron ir luego a los gentiles. Y luego cuando habla del invitado que fue echado porque no fue con el vestido de bodas, que nos habla que solo a través de la fe en la obra de Cristo en la cruz podemos entrar y jamás en nuestras propias acciones.

Como dice Pablo en Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

Esa es la convocatoria, que pasó de los judíos a los gentiles, aunque ello no significa que para siempre serán rechazados, sino que aquellos que creyesen en el Evangelio alcanzarían la salvación.

Dios ha tenido misericordia de todos los hombres, tanto gentiles como judíos, y la convocatoria sigue en pie, el llamamiento para recibir esta compasión y misericordia de Dios es el mensaje que predicamos a todos los hombres: 

2 Corintios 5:17-20
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 

Este es nuestro mensaje: "¡Dios ha tenido misericordia de todos nosotros y se ha reconciliado con nosotros por medio de la obra de Cristo, no importa si eres gentil o judío, Dios ya hizo su parte, ahora te toca a ti, reconciliate con Dios!"

Es el mensaje que el Espíritu Santo y los creyentes te decimos hoy: "Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17).

Dios ha tenido misericordia de todos, y ha hecho una gran convocatoria, es tu tiempo que  respondas vengas y tomes gratuitamente del agua de la vida. 

miércoles, 12 de marzo de 2014

Misericordia para todos

Misericordia para todos


Pero tal como en otro tiempo ustedes eran rebeldes a Dios, mas la incredulidad y desobediencia de los israelitas ha servido para que ahora Dios tenga compasión y misericordia de ustedes.
Para que de modo semejante, ellos que son ahora los rebeldes, también puedan alcanzar compasión y misericordia por causa de la misericordia que Dios les ha concedido a ustedes.
En una palabra, Dios ha encerrado y sujetado a todos los hombres, lo mismo israelitas que gentiles, en rebeldía y desobediencia para poder tener compasión y misericordia de todos.
- Romanos 8:30-32 (Biblia Expandida)

La misericordia de Dios es tan grande, ese inmenso amor por nosotros es tan inmenso, a pesar que eramos enemigos de Él, nos extendió una invitación para poder participar de la vida eterna.

Eso fue lo que le decía a Israel en el versículo 29: "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios." 

Todo lo que Dios les había dado gratuitamente, todas las bendiciones del pacto con Abraham, incluyendo la futura venida del Mesías en medio de ellos habían sido totalmente gratuitas, eran dones de gracia, o de Su propio favor hacia ellos.

Y el llamamiento, que en griego es klesis, y que significa la convocatoria para participar de estas bendiciones, seguían estando en pie, Dios no se había arrepentido de las promesas que hizo. Solo esperaba que le creyeran, que Cristo no fuese una piedra de tropiezo sino el motivo para que ellos participaran de esta convocatoria.

Jesús nos explicó esto claramente en Mateo 22:1-14, en la parábola de la fiesta de bodas.

La invitación primero a los judíos, y cuando estos no quisieron ir luego a los gentiles. Y luego cuando habla del invitado que fue echado porque no fue con el vestido de bodas, que nos habla que solo a través de la fe en la obra de Cristo en la cruz podemos entrar y jamás en nuestras propias acciones.

Como dice Pablo en Efesios 2:8-9: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe."

Esa es la convocatoria, que pasó de los judíos a los gentiles, aunque ello no significa que para siempre serán rechazados, sino que aquellos que creyesen en el Evangelio alcanzarían la salvación.

Dios ha tenido misericordia de todos los hombres, tanto gentiles como judíos, y la convocatoria sigue en pie, el llamamiento para recibir esta compasión y misericordia de Dios es el mensaje que predicamos a todos los hombres: 

2 Corintios 5:17-20
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 

Este es nuestro mensaje: "¡Dios ha tenido misericordia de todos nosotros y se ha reconciliado con nosotros por medio de la obra de Cristo, no importa si eres gentil o judío, Dios ya hizo su parte, ahora te toca a ti, reconciliate con Dios!"

Es el mensaje que el Espíritu Santo y los creyentes te decimos hoy: "Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" (Apocalipsis 22:17).

Dios ha tenido misericordia de todos, y ha hecho una gran convocatoria, es tu tiempo que  respondas vengas y tomes gratuitamente del agua de la vida.