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lunes, 7 de octubre de 2019

¿Deberíamos orar "Señor, hágase Tu voluntad"?


Cuando empecé mi caminar cristiano, cuando ores nunca termines tu oración con la frase "si es Tu voluntad." En ese momento no lo entendí, pero en casi 40 años no lo he hecho, ya que al leer la Biblia supe por que.

Muchos creyentes piensan que esa era la forma que Jesús oraba recordando la oración en el huerto de Getsemaní.

Mateo 26:39-44
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

En esta oración Jesús ya conocía la voluntad de Dios, solo que aparente no quería pasar por todo el sufrimiento y dolor que venia por delante, en ese contexto oró "hágase tu voluntad". Se estaba consagrando a la voluntad de Dios.

Uno debería conocer la voluntad de Dios al hacer este tipo de oración, no para conocer la voluntad de Dios.

Este tipo de oración es como tirar una moneda al aire, cara, era Su voluntad, sello, no la era.

Una hermana contaba por la radio que Dios la hizo pasar por un proceso. Su hijo estaba muriéndose en el hospital y ella oró: "Señor, si es Tu voluntad sánalo, si no es Tu voluntad llévatelo." Y el niño se murió esa noche. Qué tal tontería.

Si hubiera conocido la voluntad de Dios se habría dado cuenta de que Isaías 53:4-5, Mateo 8:17 y 1 Pedro 2:24 dice que Jesús tomó nuestras enfermedades, llevó nuestras dolencias, sufrió nuestros dolores y que por Sus llagas fuimos sanados.

Al conocer la voluntad de Dios hubiera orado de otra manera.

Otros dicen que en el Padrenuestro Jesús nos enseño a orar "hágase Tu voluntad", ¿será eso cierto?

Mateo 6:9-10
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Lo que Jesús nos enseño es que oremos: "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra."

La pregunta, ¿cuál es su voluntad en el cielo?

En Apocalipsis 21:4 dice: "Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor."

En el cielo viviremos una vida sin enfermedades, ni pobreza, ni preocupaciones, sin dolores, ni muerte. El padrenuestro nos habla que en nuestra confiemos que Su voluntad buena, agradable y perfecta, esté en nuestras vidas (Romanos 12:2).

¿Como debemos orar entonces?

1 Juan 5:14-15
14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Debemos orar conociendo Su voluntad de antemano, para que Dios nos oiga debemos pedir conforme a Su voluntad.

La voluntad de Dios se encuentra en Su Palabra, al pasar tiempo en su Palabra pensarás como Dios piensa y conocerás Su voluntad.

Romanos 12:2
2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Nuestra debe ser renovada para que comprobemos cual es la voluntad de Dios. Y quiero que notemos que es buena, agradable y perfecta.

Jeremías 29:11-12
11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré.

Cuando entendemos que Dios tiene pensamientos de paz para nosotros y no de mal, podemos acercarnos confiadamente a Dios, sabiendo que su voluntad es buena, agradable y perfecta, y Él responderá nuestras oraciones.

Dios no quiere tu enfermedad, ni tampoco tu pobreza, no quiere las angustias y dificultades que te agobian, no quiere que pases una vida de problemas y necesidades, Él quiere tu paz.

La palabra paz es traducida de la hebrea shalom; shalom significa seguridad, bienestar, felicidad, prosperidad, salud, victoria, salvación y varios significados más.

Al renovar tu mente puedes comprobar el shalom que Dios tiene para ti, y no tienes que orar "si es Tu voluntad", sino conforme a Su voluntad que es tu bienestar.

¿Cómo renovar tu mente?

Santiago 1:21
21 Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.

Toma tiempo depositando la Palabra de Dios en tu interior, cambia tu forma de pensar, empieza a pensar como Dios piensa.

Isaías 55:8-11
8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,
11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Ya deja de pensar como piensa en el mundo, que Dios es un Dios malo y esta detrás de cada desgracia. Ese mal pensamiento es el que te hace orar "si es Tu voluntad."

No, la voluntad de Dios es tu bienestar, piensa como Dios piensa, sus pensamientos son de paz y no de mal, su voluntad es buena, agradable y perfecta, y conforme a eso haz tu oración, conforme a Su voluntad, conforme a Su Palabra.

No debes orar "si es Tu Voluntad", debes orar conociendo Su voluntad de antemano.





jueves, 27 de abril de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 11

En este capítulo no solo veremos la oración de fe, sino también la ley de la fe y como derrotar a ese gran enemigo que es el conocimiento basado en los sentidos físicos.


Capítulo 11
LA ORACIÓN DE FE

ESTAMOS combatiendo demonios y enfermedades con la Palabra. La Palabra es la espada del espíritu recreado. Esa Palabra puede matar la enfermedad, y esa Palabra puede sanar a los enfermos. El hombre que camina por la fe en la Palabra no requiere evidencia de los sentidos. Él tiene la prueba de que la cosa por la que está orando ha llegado. Tú entiendes que hay dos tipos de fe: la fe del Conocimiento de los Sentidos que exige evidencia física para satisfacer los sentidos antes de que pueda ver que está curado o que tiene la cosa por la cual oró; y la otra clase de fe que depende sólo de la Palabra.
Encuentra un pasaje que cubre su necesidad y lo hace suyo. La oración basada en la Palabra se eleva por encima de los Sentidos y entra en contacto con el Autor de la Palabra. 2 Corintios 10: 3-7 es una escritura vital: "Porque, aunque viva en la carne (o en los sentidos), mi guerra no se libra según la carne (o los sentidos), porque las armas que manejo no son debilidades carnales sino poderosas en la fuerza de Dios para derrocar las fortalezas del adversario "(Conybeare).

La Palabra versus el conocimiento de los sentidos
El enemigo más poderoso de la vida de oración es el Conocimiento de los Sentidos. Y el arma que usamos contra los sentidos es la Palabra de Dios. Es la Palabra del espíritu recreado.
Efesios 6:17 nos dice cómo derribamos el razonamiento del disputador y derribamos todos los elevados baluartes. "Y tomad el yelmo de la Salvación, y la Espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios". Mostramos al mundo que somos los amos en Cristo.
Como nunca iglesia hemos comprendido la autoridad y el poder de la Palabra.
Esta Revelación Paulina toma el lugar del Cristo ausente y actuamos sobre la Palabra como Jesús actuó sobre la Palabra de Su Padre. Jesús usó las palabras del Padre para derrotar al adversario, sanar a los enfermos, resucitar a los muertos y alimentar a las multitudes. Usamos la Palabra de Dios para derrotar al enemigo. Cuando nos acercamos al Trono vamos con nuestras bocas llenas de Su Palabra. Entonces cuando vamos ante el mundo hacemos nuestra confesión pública. Derribamos la razón basada en los sentidos. Los sentidos tienen evidencia de fiebre, dolor y cáncer. Estas cosas se exaltan contra la Palabra de Dios. Como si el cáncer hablara, diciendo: "No puedes destituirme, yo tengo autoridad sobre este cuerpo, lo tengo cautivo, he llenado su corazón de miedo y su boca con una confesión de mi fuerza y ​​mi habilidad para matarlo”. (Lee Efesios 6: 10-18 cuidadosamente.)
Ahora traes la Palabra Viviente de Dios para combatir los razonamientos de los Sentidos. No estás influenciado por las cosas que ves: una billetera vacía, un cuerpo débil, o una falta de trabajo. Nunca debes pensar en tu combate en contra de lo que puedes ver, oír o sentir. Tu combate es con el príncipe del poder del aire que gobierna los sentimientos de la gente y los llena de miedo. Eres un amo. Cuando quiera enfrentarte, lee el Salmo 23:1-3: "Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre".
Mira, yo estoy por las aguas de la abundancia. No hay necesidad que Él no pueda proveer. Lo dices una y otra vez: "El Señor es mi Pastor, mi Proveedor de pan, mi pagador de rentas".
El señor del mundo puede llevar a uno a la necesidad, al dolor y a la angustia; pero mi Señor conduce a pastos verdes. Isaías 41:10 dice: " No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia". Repasa con cuidado. "No temas, porque yo estoy contigo." Él está contigo, el Creador del Universo, el Amo que conquistó la tormenta. ¿Quién está en ti? El gran y poderoso Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos.
¿No sabéis Juan 15:5, "Yo soy la vid y vosotros las ramas"? ¿No te das cuenta de que tú eres la parte fructífera de Cristo hoy? Óyelo susurrar: "Yo soy tu Dios".
Eso lo resuelve. Abrió el Mar Rojo (Éxodo 12). Sostuvo el Jordán de nuevo por la palabra de Su poder. Envió a Su amado Hijo aquí en la forma de un bebé para crecer, para que fuese tentado en cada punto como nosotros, para aprender las terribles lecciones que la novia o iglesia tiene que aprender. Y Él dijo: "He aquí yo estoy con vosotros siempre"; y, "Toda autoridad me ha sido dada" (Mateo 28: 18-19).
"Te estoy apoyando hasta el límite."

La Autoridad del Nombre
En Juan 14:13-14 dice: "Y todo lo que pidiereis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.” Recuerden que esto no es oración, pero aquí Jesús les está dando el derecho legal de usar Su Nombre para echar fuera demonios, sanar a los enfermos, encontrarse con las fuerzas Eb Juan 16:23-24 dice: "En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido." Este es el lugar de la oración. No hay poder en este lado que el Infierno pueda soportarlo. Tienes un acercamiento legal a Dios. Tienes una base legal para la oración. La oración no se basa en el sufrimiento o la compasión sino en la Palabra de Dios.
Él ha dicho que "todo lo que pidiereis al Padre en Mi Nombre, os lo dará".
Este es el poder legal. Varias veces Jesús dijo: "En Mi Nombre". Nos ha dado el derecho de usar ese Nombre contra las fuerzas de las tinieblas y ese Nombre es idéntico a Él. Ese Nombre tiene el mismo poder que estaba en Cristo en Su andar en la tierra. En Marcos 16:17-20 dice: " Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”
Y después que Jesús les dijo estas palabras: “Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.”
Ahora puedes ver que ningún demonio o enfermedad puede estar en contra de la Palabra. Tú das la Palabra en sus labios. Recuerda, es la Palabra en tus labios la que cura y salva. Es la Palabra en tus labios cuando hablas con el Padre la que te da la respuesta a tu petición. Es el nombre en tus labios que echa a los demonios, que rompe el poder de Satanás, que libera al cautivo, que te da una posición en la presencia del Padre. Nunca olvidéis eso.

Libertad en Cristo
En Hebreos 4:14-16 y 10:19, nos pide que entremos osadamente al Trono de la Gracia. Él te pide que lo visites, que tengas comunión con él. No hay fundamento para el pecado o la inconsciencia porque te has convertido en la misma justicia de Dios en Cristo. Deja que eso sea algo básica en tu mente. Dilo una y otra vez: "Yo soy la justicia de Dios en Cristo (2 Corintios 5:21). Tengo el derecho legal de estar en la presencia del Padre con la misma libertad y confianza que Jesús tenía. Confieso ante el mundo de que yo soy lo que Él dice que soy en la Palabra". "Amados, ahora somos hijos de Dios" (1 Juan 3: 1).
"Yo soy hijo de Dios. Ahora no hay condenación para los que están en Cristo Jesús Romanos 8: 1) Yo soy libre, puedo estar en la presencia del Padre como lo hizo Jesús, no tengo que morir para obtener mi libertad, Lo tengo ahora. El cáncer no puede resistir la Palabra en los labios de fe”. Tus labios son los labios de la fe. La tuberculosis no puede resistir la Palabra. Tiene que ceder. Es del diablo, y tú eres el amo de los demonios y sus obras. El Salmo 107:20 dice: "Envió Su Palabra y los sanó".
Esa Palabra era Jesús. Entonces esa Palabra nos fue dada por Revelación y la tenemos en el Nuevo Testamento. Esa Palabra está en tu corazón y labios. Romanos 10:8-11. Quiere recordar esto: " Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos". Y luego le dice al hombre que si confiesa el señorío de Jesús y cree en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, será salvo. Y en el versículo 11: "Porque dice la Escritura: Todo aquel que en él cree, no se avergonzará". Lo tienes. Eres un amo. Eres absolutamente un vencedor.
Eso hace que los hombres dominen donde sirvieron como esclavos. Estamos tomando el lugar de Jesús y actuando por Él. Su mente renovada debe estar de acuerdo con su espíritu y la Palabra. Recuerda Romanos 12: 1-2. Tu mente será gobernada por el Conocimiento de los Sentidos. Tu espíritu lo repudiará. La Palabra lo repudiará. Ven, toma tu lugar y párate firme sobre tu territorio, que eres lo que Jesús dice que eres.

La Ley de Fe
En Marcos 11:23-24 dice: " Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá." Esa es la ley de la fe. Se la estaba dando a judíos que no podían entenderla más de lo que el cristiano moderno lo hace. Pero tú puedes. Tu fe no requiere ninguna evidencia sino la Palabra, no requiere ninguna prueba de los sentidos. La fe esta ciega para todo excepto para la Palabra.
Se eleva por encima del reino de los sentidos. Tiene su propio camino, sus propias armas, su propio terreno para la seguridad. Es la Palabra. En 2 Corintios 5:7 dice: "Porque por fe andamos y no por vista (o los sentidos)". El creyente es un creyente. No es un escéptico. Es la cosa más natural en el mundo para él actuar en la Palabra y tomar su lugar como hijo o hija cuando conoce su lugar. No camina según los sentidos; porque no se puede confiar en el testimonio de los sentidos, pero en la Palabra se puede. El creyente tiene un derecho legal al uso de la Palabra. Tiene derecho legal al uso del Nombre. Tiene derecho legal, como un niño en la familia del Padre, para tomar su lugar y tomar sus derechos.
Lo único que pregunta es: "¿La Palabra dice eso?" Sí. "Bueno, eso lo termina."
"¿Se puede confiar en la Palabra?" Sí, tan plenamente como Dios mismo puede ser confiado. El hombre de fe es como el Amo. Él está continuamente confesando ante el mundo lo que es en Cristo y la integridad de la Palabra Viva. Se enfrenta sin temor a lo imposible como vencedor. Sabe que todos sus recursos están en Dios. 2 Corintios 2:14 es el mensaje del Padre a su corazón: "Pero gracias a Dios que me conduce de un lugar a otro en el tren de su triunfo" (Conybeare). Compartimos Sus victorias sobre los enemigos de Cristo, y por medio de nosotros envía el conocimiento de Sí mismo, un olor de fragancia en todo el mundo, porque Cristo es la fragancia que ofrecemos a Dios en nuestra vida de oración, en nuestro caminar de fe.
En Santiago 5:14-16 dice: "La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará".
Y "la oración eficaz del justo puede mucho". Hemos sido hechos justos, así que nosotros somos los justos que caminamos por la fe. En Hebreos 10:38 dice: " Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma." Es decir, si retrocede de la vida de fe a la vida de los sentidos, de la Palabra a los sensaciones físicas, no traerá alegría al Padre. Eres justo y andas conforme a la Palabra. Estás caminando en el reino de la Palabra. La Palabra se ha convertido en uno contigo y te has hecho uno con la Palabra. En Juan 15:7 dice: " Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos."

¿Qué clase de fruto?
¿Cuál? El fruto que Jesús llevó en su caminar terrenal. Vas a tomar el lugar de Jesús en su ausencia. Vas a actuar como Él actuó, hablar como Él habló, hacer lo que Él lo hizo. El mundo va a ser consciente de que Él está en ti. Tú eres otro hombre o mujer como Jesús. No estás luchando para ser justo, no estás luchando para tener fe. Tienes fe; tienes la Palabra, y la fe viene por la Palabra. El hombre no salvo puede tener que luchar para obtener fe, pero tú no. Todo lo que tienes que hacer es actuar sobre lo que Él ha dicho. Tu fe sólo puede crecer a medida que actúas sobre la Palabra. Cada vez que actúas sobre la Palabra, algo entra en tu espíritu que aumenta tu seguridad. Cada vez que fallas en actuar en la Palabra, pierdes.
Estás en la presencia de alguien que está enfermo y sabes que quiere que ores por él. Lo haces sin temor, no importa quién esté contigo o cual sea tu entorno. Actúas en la Palabra. Dios te honra y respalda la Palabra. No necesitas fe para las cosas que son posibles a los sentidos. La fe es necesaria sólo para lo imposible, y te atreves a actuar en la Palabra como si lo imposible se hubiera convertido en una posibilidad... una realidad. En Jeremías 1:12 dice: "Yo apresuro Mi Palabra para ponerla por obra". Y Lucas 1:37 (Versión Americana Estándar) dice "Ninguna palabra de Dios está vacía de poder". Actúen sobre ella sin temor, y Dios se revelará a tú espíritu.

Preguntas
1. Explique por qué no hay oraciones sin respuesta.
2. Muestra cómo la Revelación paulina toma el lugar del Cristo ausente.
3. Diga por qué el Conocimiento de los Sentidos es el mayor enemigo de la Fe.
4. ¿Por qué no debemos combatir la enfermedad, el temor, la necesidad o la debilidad?
5. Explique por qué la oración no se basa en el sufrimiento o la piedad.
6. Muestre cómo el espíritu recreado y la Palabra repudian el Conocimiento de los Sentidos.
7. ¿Qué quiso decir Jesús cuando dijo: "Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros?"
8. ¿Cuál es tu actitud hacia las imposibilidades?
9. Muestre lo que Jeremías 1:12 significa a la Nueva Creación.
10. Di en tus propias palabras lo que esta lección significa en su vida de oración.



miércoles, 26 de abril de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 10

En esta clase veremos la triple victoria que obtuvo Jesús sobre Satanás por nosotros en la redención


Capítulo 10
LA VICTORIA TRIPLE DE JESÚS SOBRE SATANÁS

SATANÁS fue la razón de la redención. No podría haber Redención sin derrotar a Satanás. La derrota eterna de Satanás era una parte del plan Redentor. En Hebreos 9:12 dice: "Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos,  es decir,  no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención." Su obra redentora sólo puede ser pensada en términos de esa Escritura. Satanás está derrotado eternamente.
Pero quiero que estudies conmigo ahora Su ministerio triple: Su victoria sobre Satanás en Su caminar en la tierra, Su victoria sobre Satanás en Su sacrificio sustitutorio y Su victoria sobre Satanás en la Nueva Creación.

La victoria de Jesús en su caminar en la Tierra
En Juan 1:14 dice: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad". Esta fue la invasión de Dios al reino de los sentidos. Aquí vivía el hombre natural. No podía funcionar sin una Encarnación. La visita de un ángel no ayudaría. Dios tuvo que venir él mismo. Su primer combate con Satanás con el que estamos familiarizados está registrado en Mateo 4:1-11 y en Lucas 4:1-13. En ambos registros tenemos a Satanás tratando de vencer al Encarnado como había vencido a Adán en el Huerto. Él tentó a Jesús a través de los sentidos de la misma manera que tentó a Adán, pero Jesús lo enfrentó con la Palabra, y lo venció cuando bajó del monte.
Mateo 4:18-25 dice: " Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.” Desde aquel día hasta que Jesús se entregó al sumo sacerdote como nuestro sustituto, encontró a Satanás en todas las formas posibles de enfermedad que podía traer al hombre, y en todo lugar lo venció. Lo venció como lo hace hoy la Nueva Creación. Mateo 14:13-21 es la historia en la que alimentó a la multitud en el desierto. Satanás había traído necesidad y hambre a la humanidad. Jesús responde a esa hambre en su amor.
En el mismo capítulo, del versículo veintidós  a los treinta y tres, hay una historia de Jesús caminando sobre el mar. Él era el Amo de todas las leyes de la naturaleza. Venció la tormenta. Le pidió a Pedro que fuese y caminase con Él y se convirtiera en un amo con Él de las leyes de la naturaleza. Pedro fracasó porque aún no había nacido de nuevo. Juan 11 nos da una imagen de Jesús levantando a Lázaro de entre los muertos. Esto no es una resurrección de Lázaro. Nadie había sido resucitado. Muchos habían sido levantados de entre los muertos.
Observa que el autor afirma claramente que había estado en la tumba cuatro días antes, y Marta le dijo: "Su cuerpo se está descomponiendo". Jesús demostró que era el Amo del adversario que tenía la autoridad de la muerte. Hebreos 2:14 dice: "Para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo". Tal vez la frase más llamativa esté en Lucas 12:5: "Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed".
Jesús está hablando del adversario que había vencido tantas veces.
En Lucas 13: 11-16, tenemos la historia de la mujer con la enfermedad. Jesús le dijo a la mujer que, "andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.". Y en el decimosexto versículo Jesús dijo: "Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?” En cada enfrentamiento que tuvo con el adversario, Jesús lo venció.

Su sacrificio sustitutorio
El hombre es un ser espiritual. Las cosas reales sobre el hombre no son su cuerpo. Cuando Jesús dijo: "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36). No se refería a la esclavitud física, sino a la espiritual. La liberación del hombre es triple. Él libera al hombre espiritualmente de la mano del enemigo. Él lo libera físicamente de la enfermedad, del hambre y de la necesidad. Él lo libera mentalmente de ser gobernado por los sentidos y lleva su espíritu, que ha sido un esclavo a través de todas las edades, a dominar su pensamiento y sus acciones físicas. Pero veamos el sacrificio sustitutorio.
En 1 Corintios 15:3-4 dice: "Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras". La revelación de Dios a Pablo del sacrificio sustitutorio de Su Hijo es el documento más asombroso en cualquier idioma. En 2 Corintios 5:21 dice: " Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”; en Isaías 53: 4-6 dice: "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros".
Esta es Su obra sustitutoria en la historia y gobierna las tres partes: Su espíritu, alma y cuerpo. Pero lo extraño es que Él comienza con Su cuerpo y luego nos guía a través del resto del capítulo mostrando la triple liberación del hombre de la autoridad del adversario. En Romanos 3:21 está la revelación del Espíritu acerca de la liberación del hombre de la mano del enemigo a través del sacrificio sustitutorio de Cristo El clímax está en Romanos 4:25-5:1: "El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.  Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." Estudien atentamente Romanos 3:21-26. Lee cómo la justicia de Dios ha sido sacada a la luz.
La traducción de Romanos 3:21 de Cohenbeare es sorprendente: “Pero ahora no por la ley, sino por otra vía, la justicia de Dios es traída a la luz, donde también la ley y los profetas dan testimonio de la justicia de Dios que viene por fe en Jesucristo para todos y sobre todos los que tienen fe.” La justicia es la clave de la obra sustitutoria de Cristo El objeto de la obra terminada de Cristo fue que Él haría posible que el hombre natural se convirtiera en una Nueva Creación y por esa Nueva Creación se convirtiera en la justicia de Dios en Cristo. Para permanecer en la presencia de Dios como si el pecado nunca hubiera estado allí sin ningún sentido de inferioridad o condenación, lo que significa ahora, no después de la muerte.
Colosenses 2:15 con Apocalipsis 1:18 nos dan una imagen del combate que Jesús tuvo con el adversario después de haber cumplido las exigencias de la justicia y haber sido vivificado en espíritu. 1 Pedro 3:18 dice: "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu". Mira, Jesús fue hecho pecado. Dos cosas tuvieron que tener lugar en Él después de que las demandas de justicia hubieran sido satisfechas. Primero debía ser justificado en espíritu. 1 Timoteo 3:16 dice "Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu." Entonces Él debía ser vivificado, como acabamos de leer en Pedro. Luego, después de haber sido justificado y vivificado, el Padre le habló.
Hechos 13:33-34 dice: "La cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. Y en cuanto a que le levantó de los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: Os daré las misericordias fieles de David". Eso fue hecho en el Hades, donde Cristo estaba sufriendo como nuestro Sustituto. El siguiente paso en el drama es cuando encuentra a Satanás en el combate y lo vence. Colosenses 2:15 nos da una imagen gráfica de esto: "El acta con sus requerimientos, que estaba en vigor contra nosotros y fue hostil para nosotros, lo canceló y sacó del camino, clavándolo en Su Cruz. Los príncipes hostiles y los gobernantes se sacudieron, y osadamente los mostró como sus conquistas, cuando en la cruz triunfó sobre ellos" (Weymouth).
Puedes ver que en ese gran combate donde Jesús se encontró con toda la fuerza satánica y la sobrepasó, le despojó de su autoridad, tomó la autoridad que Satanás había tenido desde la caída del hombre. Tenemos otra imagen gráfica de esto en Apocalipsis 1:17-18: "Yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades". Esto sólo podía suceder después de haber vencido al adversario y tomado del enemigo las llaves de la muerte y del Infierno; el Hades. En Hebreos 9:26 dice: "Pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado." Hebreos 10:12 dice: "Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios".
Él había llevado su sangre al Lugar Santísimo, la Corte Suprema del Universo la había aceptado y entonces El que había sido hecho pecado, que había sido hecho justo, se sentó en la presencia de Dios sin el olor de ese terrible pecado del mundo que había sido puesto sobre Él.

Su victoria sobre Satanás en la Nueva Creación
Efesios 2:10 dice: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús". Cuando Jesús fue recreado en esa región oscura como la cabeza de la iglesia, nosotros, en la mente de la justicia, también fuimos recreados, cuando Jesús venció al adversario, cuando Satanás fue despojado, es como si nosotros solos lo hubiéramos hecho eso. Cuando resucitó de los muertos, fue nuestra resurrección. Y como apareció entre los hombres, era un tipo de la vida de resurrección que vivimos hoy. En 2 Corintios 5:17-18 dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios".
La Nueva Creación es absolutamente un amo sobre el adversario. El príncipe de este mundo vino a Jesús, pero no pudo encontrar nada en él. Y el príncipe del mundo, Satanás, puede llegar a la Nueva Creación y no puede encontrar nada en ella. Si pudiera encontrar algo en ella, tendría dominio sobre ella; pero no puede encontrar nada porque tiene la naturaleza y la vida de Dios en ella.
 En 1 Juan 4:4 dice: "Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo." El que resucitó a Jesús de entre los muertos está en ti que eres la Nueva Creación. Tienes la vida y la naturaleza de Dios, y el que está en ti es mayor que cualquier fuerza o poder que esté fuera de ti. 1 Juan 5: 4 dice: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe."
La fe que te introdujo en la familia de Dios te ha hecho amo de Satanás, Porque, ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?" El que cree que Jesús vino de Dios.
"¿Crees eso? Verás, Satanás fue vencido por ti y por Jesús después de que Jesús resucitase de los muertos porque estás identificado con Él y ahora eres un amo. Segundo: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". La habilidad de Dios está en tus manos. Salmo 27: 1, "Jehová es la fuerza de mi vida." Filipenses 4:19, "Mi Dios suplirá todo lo que te falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". La Nueva Creación es un amo. ¿Por qué? Porque Jesús dijo: "En Mi Nombre echaran fuera demonios." Él ha dado al creyente el uso de Su Nombre y toda autoridad ha sido dada a Jesús. Ahora que "toda la autoridad" pertenece a la iglesia. Ahora somos maestros. 2 Pedro 2:24 sella ese asunto. La curación del creyente está garantizada porque es una parte de la obra redentora de Cristo.
Santiago nos da una imagen del bebé en Cristo que necesita que el anciano ore por él y lo haga. Pero el creyente adulto sabe que está perfectamente curado por la obra terminada de Cristo. Filipenses 4:19 nos muestra cómo Dios provee nuestras necesidades financieras. Y Mateo 6: 31-34 nos da la revelación de Jesús de la actitud del Padre hacia Sus hijos.

Preguntas
1. ¿De qué manera Jesús venció a Satanás?
2 ¿Qué usó Jesús para combatir a Satanás en su tentación?
3. ¿Cuáles son los tres casos en que Jesús derrotó a Satanás durante su ministerio de la tierra?
4. ¿Cuál es la triple liberación del hombre a través del sacrificio sustitutorio de Cristo?
5. ¿Cómo se consumó esta triple liberación?
6. Explique Hebreos 10:12.
7. ¿Cómo se identifica la Nueva Creación con la victoria de Cristo sobre Satanás?
8. ¿Por qué Satanás no pone nada a la cuenta de la Nueva Creación?
9. Explique lo que Jesús quiso decir cuando dijo: "En Mi Nombre".

10. Explique el lugar de la sanidad en nuestra victoria sobre Satanás.

martes, 25 de abril de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 9

En esta lección Kenyon nos enseña la importancia de no regir nuestras vidas por nuestros sentidos físicos sino por lo que dice la Palabra de Dios.

Capítulo 9
LA MENTE DIRIGIDA POR LOS SENTIDOS


LA MENTE NO RENOVADA está siempre librando la guerra contra la incredulidad, orando siempre por la fe, pero nunca llegando; siempre hablando de incredulidad pero luchando por conseguir fe; confesando el fracaso, pero al mismo tiempo confesando la fe en la Palabra y negándola en las acciones; tratando de creer, pero nunca actuando en la Palabra. Santiago 1: 5-8 describe a este tipo de infantes espirituales en Cristo: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada". La sabiduría realmente te pertenece. El creyente adulto inconscientemente se vuelve a 1 Corintios 1:30, donde Jesús nos es hecho sabiduría; pero el bebé en Cristo, el creyente que aún no se ha desarrollado, todavía no ha aprendido el secreto de confiar en la Palabra. Él siente que debe hacer algo para gozar de sus privilegios en Cristo.
El sexto versículo lo describe así: "Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos". Esta mente gobernada por los sentidos es la compañera de un espíritu recreado, pero la mente nunca ha sido renovada, por lo que no existe una verdadera comunión entre el espíritu recreado y la mente que está en contacto con el mundo y en gran medida gobernada por él. Este creyente no sabe nada de Efesios 1: 3: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo". Aquí el creyente es bendecido con toda bendición espiritual, sabiduría, habilidad divina, fuerza, amor, y cualquier otra cosa que sea necesaria para hacer la vida del creyente hermosa, útil y victoriosa.

Las dos confesiones de los de doble-mente
1 Reyes 18:21 nos da una descripción gráfica de ese tipo de creyente:  “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.” Elías se enfrentó con el problema de tratar con hombres de doble ánimo. En la iglesia moderna, tenemos el mismo problema.
Juan 20:24-29 nos da una imagen del Tomás gobernado por los sentidos. Recuerda que después de la Resurrección, Jesús había aparecido a varios de los discípulos. Tomás no había estado con ellos y exclamó: "Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré".
Era un creyente del conocimiento de los sentidos. Tenía que ver para creer. Sus sentidos tenían que ser satisfechos. No podía tomar la Palabra de Dios independiente de sus sentidos.
Nos enfrentamos continuamente con ese tipo de creyente.
Ahora bien, Dios en su gran gracia descendió al reino de los sentidos en la persona de Cristo. Entonces Cristo resucitó de entre los muertos y apareció entre los discípulos para que lo vean, lo oigan y lo sientan. 1 Juan 1: 1-3: "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo."
Observa que "lo que hemos visto y oído se lo estamos diciendo", es evidencia del conocimiento de los sentidos. Eso estaba bien en la iglesia primitiva. Durante los primeros quince años, la iglesia primitiva vivió muy ampliamente en el reino de la fe del conocimiento de los sentidos. Hoy tenemos muchos que no pueden creer más allá de lo que sus sentidos registran. Dios los dejó ver señales y maravillas en el Día de Pentecostés porque ellos eran niños, recién nacidos. No sabían nada de la obra terminada de Cristo. Ninguno de ellos creía o sabía acerca de Su obra sustitutoria. Eso pasaría más tarde por la Revelación Paulina.

La Ley de los Sentidos
Gálatas 5:16 nos da una imagen muy gráfica de los sentidos y del espíritu: "Digo, pues: Andad en el espíritu (este no es el Espíritu Santo... es decir, el espíritu recreado) y no satisfagáis los deseos de la carne (los sentidos)". Esta escritura será de valor infinito para ustedes, porque los sentidos combaten contra el espíritu recreado, y el espíritu recreado está en guerra contra los sentidos. Porque éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
La palabra "carne", debería haber sido traducida "sentidos". Entonces podríamos haberlo entendido. Mira, los cinco sentidos, ver, oír, oler, sentir y gustar son todas las puertas físicas que conducen al cerebro. Sé que una cosa es dulce porque la probé. Sé que una cosa es fragante porque la he olido. Sé que es duro porque lo golpeé. Lo que llamamos los pecados de la carne son pecados de los sentidos. Son pecados conectados con el cuerpo físico y este cuerpo que tenemos es el laboratorio donde hemos aprendido todo lo que sabemos del conocimiento secular.
El versículo dieciocho va más allá: "Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley". El pacto mosaico tenía que ver sólo con los sentidos. La nueva ley que Jesús dio en Juan 13:34,35 tiene que ver en conjunto con nuestros espíritus recreados. Así que Pablo continúa, en Gálatas 5:19, "Ahora las obras de la carne (los sentidos) son manifiestas." Y da una larga lista de ellas. Todos estamos familiarizados con eso. La batalla que luchamos en nuestro caminar diario es con nuestros sentidos. Quiero lo que veo. Tal vez quiera beberlo. Tal vez quiera comerlo. Tal vez quiera sentirlo. Mi espíritu debe gobernar mis sentidos. Mi mente debe ser renovada por conocer la Palabra y actuar en la Palabra que pueda fácilmente conquistar mis sentidos.
Romanos 12:1-2 dice: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”
Aquí Él está pidiendo que nuestros sentidos le sean entregados. Observa, nuestros cuerpos son realmente nuestras universidades, son nuestras escuelas técnicas. ¿Cómo sé algo sobre la metalurgia sino a través de los sentidos? ¿Cómo sé algo acerca de la mecánica sino a través de los sentidos?
Si un hombre está totalmente ciego, no puede ser un mecánico. Si vas un paso más allá de eso y le roban de su oír, ahora está encerrado en sus sentidos de gusto, olor y tacto porque la vista y el oído se han ido. Supongamos que usted va un paso más allá, y está paralizado de modo que no tenga ningún sentido en su cuerpo. Ahora está indefenso. Puedes ver lo completamente dependientes que somos de nuestros sentidos, y cómo todo el conocimiento que tenemos viene a través de los sentidos.

El Nuevo Tipo de Conocimiento
Tenemos un nuevo tipo de conocimiento, el conocimiento de Revelación. Es el conocimiento espiritual. Es el conocimiento que nos ha llegado a través del espíritu recreado actuando sobre la Palabra y viviendo en ella. Entiendes que la mente no puede ser renovada por el estudio de la Palabra. Debe haber una práctica continua de la Palabra. La Palabra debe vivir en mí para que se convierta en parte de mí. Así como mi sangre es parte de mí, así como mis músculos son parte de mí, la Palabra debe convertirse en una parte de mi mismo ser. Romanos 8: 1-3 nos da un contraste, "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". ¿Por qué? "Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte".
Los Diez Mandamientos eran la ley del pecado y de la muerte. La ley tenía que ver con hombres espiritualmente muertos. El hombre recreado, este Nuevo Hombre en Cristo, tiene una nueva ley que es la ley del espíritu de vida. Eso es el amor. Él es gobernado por el amor. El otro hombre es gobernado por el miedo. Si usted lee atentamente el Antiguo Testamento, encontrará que Dios dice una y otra vez: "No hay temor de Jehová delante de ti". No dice "amor".
Malaquías 3:16, "Entonces los que temen a Jehová hablaron uno a otro". Y en el cuarto capítulo, el segundo versículo, "Y a los que teméis mi Nombre".
Y en 1: 6, Él dice: “¿Dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre" La ley de Moisés engendró temor en hombres espiritualmente muertos. La ley del Nuevo Pacto engendra amor y fe y confianza en la Nueva Creación. Así que la ley del espíritu de vida es la ley del amor. Romanos 8: 6-9, "Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y pazPor cuanto los designios de la carne (la mente de los sentidos) son enemistad contra Dios (esa es la razón de que es muerte), porque no se sujetan a la ley de Dios (como es la nueva ley del amor), ni tampoco puedeny los que viven según la carne (los sentidos) no pueden agradar a Dios (es decir, los que son regidos y gobernados por los sentidos no pueden agradar a Dios) Mas vosotros no vivís según la carne (no son gobernados por los sentidos), sino según el Espíritu (espíritu recreado, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros."
Entonces dice lo más notable: "Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. “ En otras palabras, si no es gobernado por el Espíritu que dominó a Jesús, no el Espíritu Santo, no tiene parte con Él. Ese espíritu era amor. Ese Espíritu llevó a Jesús a la cruz, y ningún hombre que no camine en amor ni viva la vida de amor ni esté gobernado por el amor tiene conocimiento de las cosas de la Nueva Creación.
¿Quieres evidencia para ello? En 1 Juan 4:7-8 dice: "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor". La Nueva Creación es una creación de amor, y el hombre que no nace de nuevo no puede entender esta vida de amor.
En 2 Corintios 2:14 dice: "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura." Y en 2:12 dice: "Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido". Y no puedes saber las cosas que nos son dadas gratuitamente del Padre hasta que eres recreado y la ley de la Nueva Creación se convierte en parte de tu mismo ser. Esa ley del amor se vuelve instintiva en ti para que la hagas como un hombre hambriento come, como un hombre sediento bebe.
La oscuridad de la mente gobernada por los sentidos
En 1 Juan 2:9-11 dice: "El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos". Esta es la condición del creyente cuya mente nunca ha sido renovada. Está caminando según los sentidos. Juan 8:12 le es totalmente desconocido: "Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".
La luz de la vida es el amor. Dios es luz. En El no hay oscuridad en absoluto porque Dios es amor. Ahora amamos; hemos recibido la naturaleza del amor, y el amor es dominarnos. Cuando lo hace, la mente se renueva, entra en armonía con el espíritu recreado.
El conocimiento de los sentidos gobierna al bebé en Cristo, el no desarrollado. La Palabra gobierna al hombre recreado cuya mente se renueva. Él camina en el amor.

La Nueva Creación
El hombre de la Nueva Creación se describe en Efesios 3:20, "Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros." Es la capacidad de Dios que está trabajando en la Nueva Creación, construyendo en él la naturaleza amorosa del Padre, la sabiduría de Jesús, la gracia y la belleza del Hombre de Galilea. En nuestro diario andar, el Espíritu Santo está construyendo en nosotros una confianza sin temor en la Palabra. No necesitamos evidencia física para probar que estamos curados. Cuando Él dice: "Ciertamente Él ha tomado nuestras enfermedades y ha llevado nuestras dolencias", eso lo establece para nosotros, porque estamos gobernados por la Palabra, no por los cinco sentidos.
Cuando nos dice en 1 Pedro 5: 7 dice: "Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros", con alegría amorosa lanzamos nuestras cargas sobre el Señor como uno pone una pesada carga desde su hombro. Nosotros le decimos: "Gracias, Padre, por llevar esta carga, gracias por llevarla por mí". La ansiedad se ha detenido y descansamos con confianza tranquila en esa Palabra viva. Ves, esta mente renovada entiende Juan 15:7-8: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hechoEn esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos".
Un discípulo es un estudiante que se sienta a los pies de un maestro. Así que Él dice: "Si mis palabras son parte de tu vida cotidiana para que las actúes y las vivas, entonces podrás pedir lo que quieras". Verás, la mente renovada se da cuenta de que Juan 15: 5 es absolutamente cierto: "Yo soy la vid y tú eres la parte fructífera de Mí. Estoy sentado aquí a la diestra del Padre, satisfaciendo todas tus necesidades, y tú estás abajo en la tierra llevando fruto de amor en tu ministerio de ayudar a hombres y mujeres.”

PREGUNTAS

1. ¿Por qué no hay comunión entre la mente no renovada y el espíritu recreado?
2. ¿Cuáles son las dos confesiones del hombre de doble ánimo?
3. ¿Por qué es la ley del Viejo Pacto llamada la ley de los sentidos?
4. ¿Cuál debe ser la relación entre los sentidos y la mente renovada de un cristiano adulto?
5. Explique Romanos 12:1.
6. ¿Cuál es la diferencia entre "Conocimiento de Sentido" y "Conocimiento de Revelación"?
7. ¿Cuál era la naturaleza del Espíritu que dominaba a Cristo?
8. ¿Cuál es la obra del Espíritu en el caminar de la Nueva Creación?
9. ¿Cuáles son algunas de las ventajas de la oración para la Nueva Creación?

10. Explique Juan 15: 5 a la luz del ministerio de la Nueva Creación.