domingo, 11 de octubre de 2015

Cómo Fluir con Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales en tu Vida Diaria - Parte 2

Definiendo los Salmos, Himnos y Cánticos Espirituales


Definamos que son los salmos, los himnos y los cánticos espirituales.

En Efesios 5:18-20 de la Versión Expandida de Fe dice: “No se emborrachen con vino, que les hará perder el control y los llevará al desenfreno (libertinaje, depravación). Al contrario, manténganse continua y constantemente siendo llenos del Espíritu [Santo], hablando entre ustedes con salmos (poemas u odas espirituales), himnos (canciones de alabanza y adoración dirigidas y dedicadas a Dios) y cánticos espirituales (canciones que dan revelación de la Palabra dada por el Espíritu Santo), haciendo melodía (cantando y alabando) al Señor en sus corazones, dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

Nosotros somos llenos del Espíritu Santo hablando salmos, himnos y cánticos espirituales.

Un salmo es un poema u oda espiritual. La oda es una composición poética del género lírico dividida generalmente en estrofas, de tono elevado y extensión variable. Puede tener rima o no pero siempre tiene un elemento poético, y nosotros podemos hablarlo, cantarlo o recitarlo.

Estos salmos siempre son inspirados por el Espíritu Santo y traen bendición para nuestras vidas.

Un himno por otro lado, es una canción de alabanza y adoración dirigida y dedicada a Dios.

Finalmente un cántico espiritual es una canción que da revelación de la Palabra que el Espíritu Santo nos ha dado.

El Don de Profecía y los Salmos Himnos y Canticos Espirituales

Los salmos, himnos y cánticos espirituales son expresiones vocales dadas por el Espíritu Santo y se encuentran en el campo del don del Espíritu Santo de profecía.

La profecía es una expresión inspirada en una lengua conocida. El simple don de profecía “…habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación” (1 Corintios 14:3).

La profecía no es lo mismo que el ministerio del profeta que es un don del ministerio en el cual se ven por lo menos 2 de los 3 dones de revelación (palabra de conocimiento, palaba de sabiduría y discernimiento de espíritus) de una manera consistente y que por lo general llegan a través del vehículo de la profecía.

Habiendo crecido dentro del movimiento carismático, teníamos un énfasis muy fuerte (que no deberíamos perder) en el hablar en lenguas, la interpretación de lenguas y el don de profecía.

El problema era que creíamos que las personas que profetizaban eran profetas, pero no era así, eran solo hermanos que profetizaban al ser inspirados por el Espíritu Santo para edificar, exhortar y consolar a los hermanos; aunque a veces llegaban con una palabra de conocimiento o se sabiduría, pero eso no los hacía profetas.

El hecho de ponerme una banda presidencial no me convierte en presidente, igualmente el profetizar no me hace profeta.

En Primera de Corintios 14:31 dice: “Porque podéis profetizar todos…” En otras palabras, todos los creyentes pueden profetizar.

Igualmente cada creyente puede hablar consigo mismo en salmos, himnos y cánticos espirituales en su vida privada devocional.