Mostrando entradas con la etiqueta 10 Características de un Ministro de Ayudas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 10 Características de un Ministro de Ayudas. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de diciembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 12 - 10 Características de un Ministro de Ayudas 2

10 Características de un Ministro de Ayudas


5. Tener un Corazón de Siervo

No importa la posición que tengamos, siempre debemos tener un corazón de siervo.

Mateo 20:25 – 28
25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Si queremos ser grandes en el reino de los cielos debemos aprender a ser siervos.

La medida de la grandeza de un hombre no son las personas que le sirven sino su servicio a los demás.


6. Son personas llenas de fuego

Las personas llenas de fuego son personas que inspiran a otros.

La mayor bendición para un pastor es cuando sus ministros de ayudas son personas que inspiran y entusiasman a otros.

Debemos ser apasionadas que lleven el fuego por dentro por trabajar para el Señor.

El ser lleno de fuego hará que más personas se sientan motivadas para hacer su trabajo en la iglesia con alegría y empeño.


7. Flexibilidad

Un dicho de mi pastor es este: “Si no está escrito, no existe; y aún si está escrito, puede cambiar.”

Los ministros de ayudas no deben ser gente rígida, sino dispuestos a aprender, crecer y cambiar; siempre estar dispuestos hacer algo nuevo.

En cuestión de principios debe ser firme como una roca en cuestión de estilos siguiendo la corriente.

Hay cosas en las que no habrán cambios pero hay cosas en las que debemos ser flexibles.


8. Personas con iniciativa

Las personas con iniciativa son las que buscan lo que debe hacer hecho y lo hacen.

Existen 3 tipos de personas:
  1. Aquellos que hacen que las cosas sucedan
  2. Aquellos que observan
  3. Aquellos que ni siquiera saben lo que pasa

Hay cosas para las que se necesita pedir permiso pero hay otras para las que no; por eso si vemos algo que necesita hacerse debemos hacerlo.

Debemos prestar atención siempre a los detalles.


9. Buenos Comunicadores

Mientras más crece la iglesia, mayor debe ser la comunicación.

Filipenses 2:19
19 Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado.

Pablo sabía que Timoteo le traería un informe de su trabajo.

En el Capítulo 15 de Hechos Pablo y Bernabé informaron del ministerio que estaban teniendo entre los gentiles.

Si no hay comunicación tendremos caos.

Hay personas que ven con microscopio pero otras con telescopio; es decir, hay gente que verá los detalles mientras que otros el panorama general.

Como ministros de ayudas debemos aprender a conocer y adaptarnos al estilo de nuestro pastor.

Los pastores tienen 3 estilos principales:

1. Pastor orientado a la comunidad

La comunidad nos habla de relaciones; es decir, su orientación es hacia las relaciones de la comunidad.

Ve la iglesia como una familia.

2. Pastor orientado a la causa o misión

Ve a la iglesia como un ejército.

El interés principal de este pastor es alcanzar al mundo.

3. Pastor corporativo

Ve la iglesia como un negocio.

Su iglesia siempre tiene una estructura. 

El pastor de comunidad lo vemos en Hechos 2:43-47:

Hechos 2:42-47
42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;
45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.
46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

El pastor orientado a la causa o misión lo vemos en Mateo 16:18-19:

Mateo 16:18 
18 Y yo también te digo,  que tú eres Pedro,  y sobre esta roca edificaré mi iglesia;  y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos;  y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos;  y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

El pastor corporativo se ve en 1 Corintios 14:40:

1 Corintios 14:40 
40 Pero hágase todo decentemente y con orden.

Debemos aprender a trabajar con el estilo de nuestros pastores.


10. Se multiplican

Es muchísimo mejor que 100 personas hagan un trabajo que una persona haga el trabajo de 100 personas.

Existen 2 clases de trabajadores

1. El que tiene la habilidad
Es el que hace lo que se le dice.

2. El que hace algo diferente
No solo hacen el trabajo sino que traen liderazgo.
Son los que entusiasman, traen y supervisan a otros.
Estas personas entrenarán a otros para que traigan el trabajo.

Para un pastor es más importante una persona que se multiplica que la que solamente hace su trabajo. 


martes, 3 de diciembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 11 - 10 Características de un Ministro de Ayudas 1

10 Características de un Ministro de Ayudas


Hemos visto que el ministerio es un trabajo o servicio, y que el ministro es un trabajador o siervo; el ministro de ayudas es un trabajador o siervo que trabaja dentro de la iglesia local para apoyar y servir a su pastor o al ministro al que Dios llamó apoyar.

Veamos 3 cosas que Dios espera de la gente que trabaja:

1. Dios quiere que trates el servicio que haces como si fuera el más importante de tu vida.

Debemos hacer las cosas con todo nuestro corazón.

Debemos tratar nuestro trabajo como si fuera nuestro llamado final y como si fuera lo más importante que hacemos para el Señor.

2. Quiere que hagamos nuestro trabajo como esperaríamos que la hagan las personas que están bajo nuestro cargo.

En Mateo 7:12 dice: “Así que,  todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros,  así también haced vosotros con ellos;  porque esto es la ley y los profetas.”

Esa debería ser nuestra actitud, hacer por la gente lo que esperamos que ellos hagan por nosotros. 

3. Dios quiere que hagamos nuestro trabajo como si lo hiciéramos para Jesús. 

En Colosenses 3:17 dice: "Y todo lo que hacéis,  sea de palabra o de hecho,  hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,  dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

Debemos hacer las cosas con todo nuestro corazón como si lo hiciéramos para Jesús y no para los hombres.

Veamos ahora 2 lecciones en cuanto al llamado:

1. No somos llamados por nuestras propias obras sino por el propósito y llamado de Dios.

Si Dios esperase que fuésemos perfectos, nadie podría servirlo.

2. Hay tareas temporales en el ministerio que Dios quiere que trabajemos como si fuera nuestro llamado principal.  

Puede que la gente no vea tu trabajo, pero si eres fiel serás recompensado.

Tu actitud y responsabilidad son 2 cosas muy importantes.

Habiendo visto estas cosas veamos las características especiales que nos hacen ministros de ayudas efectivos.


1. Lealtad

Lo que más buscan los pastores y ministros de la gente que trabaja con ellos es lealtad.

La lealtad es hacer aquello con lo que nos hemos comprometido aun en medio de circunstancias cambiantes.

El DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) define la lealtad como: “Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien.” Y también lo define como: “Legalidad, verdad, realidad.”

También se dice de la lealtad que es el amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales, como el perro y el caballo y que los hacen estar con ellos hasta el fin de sus vidas.

2 Samuel 12:27-28
27  Entonces envió Joab mensajeros a David,  diciendo: Yo he puesto sitio a Rabá,  y he tomado la ciudad de las aguas.
28  Reúne,  pues,  ahora al pueblo que queda,  y acampa contra la ciudad y tómala,  no sea que tome yo la ciudad y sea llamada de mi nombre.

Veamos aquí la actitud de Joab, él no estaba buscando hacerse un nombre para si mismo sino para David, a quien servía.

Debemos ser leales a nuestros pastores pues eso creará un lazo de confianza con ellos .


2. Una Gran Actitud

Hay muchos ministros de ayudas que tienen una gran habilidad pero poca actitud, hay otros con habilidades promedio pero con una gran actitud.

Kimball Young define así la actitud: “Se puede definir una actitud como la tendencia o predisposición aprendida, más o menos generalizada y de tono afectivo, a responder de un modo bastante persistente y característico, por lo común positiva o negativamente (a favor o en contra), con referencia a una situación, idea, valor, objeto o clase de objetos materiales, o a una persona o grupo de personas”.

Entonces, podemos decir que la actitud es nuestra respuesta emocional y mental a las circunstancias de la vida.

Los pastores por lo general buscan personas promedio pero que tengan una gran actitud.

Dios es capaz de cambiar nuestra actitud de mala a buena.

La mala actitud siempre busca justificarse culpando a otros, por eso es que no deberíamos echarle la culpa a nadie de nuestra mala actitud porque nadie puede cambiarla sin nuestro permiso.

Un sobreviviente de un campo de concentración dijo: "Todo se le puede quitar al hombre menos una cosa; la habilidad para escoger nuestra actitud ante cualquier circunstancia.”


3. Fidelidad

Fidelidad es similar a la lealtad. Una persona fiel o leal es aquella que se mantiene constante en sus afectos o en el cumplimento de sus obligaciones o en la fe que uno debe a otro. Fiel es aquél que no defrauda la confianza que se deposita en él.

El problema es que la mayoría de personas no son fieles; muchas veces no cumplen lo que dicen y eso trae frustración en otros.

Dios está buscando personas fieles y confiables.

Un ejemplo bíblico de fidelidad lo encontramos en la historia de José; a pesar de todas las cosas que le sucedieron se mantuvo fiel.

Sea en la casa de Potifar, como en la cárcel o al servicio del Faraón era una persona de confianza en cualquier lugar donde estuvo y eso lo hacía prosperar. 

HECHOS 6:1 – 7
1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 
2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 
3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 
4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 
5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 
6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.  
7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

Aquí la iglesia se encontraba en problemas, empezó una murmuración debido a que los apóstoles no se dieron cuenta de que las viudas griegas no eran tratadas tan bien como las hebreas.

Así que ellos tomaron la decisión de poner gente fiel para encargarles el trabajo de servir a las mesas y poder continuar con el ministerio de la Palabra.

En Mateo 24:45 vemos las palabras de Jesús acerca de la fidelidad: “¿Quién es,  pues,  el siervo fiel y prudente,  al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?”

Los pastores y ministros están siempre buscando gente fiel en quien confiar y poder encargarles los asuntos del ministerio.


4. Se lleva bien con la gente

¿Sabes jugar bien con los demás?

Deberíamos ser capaces de jugar bien con otros, es decir, saber trabajar en equipo.

Hay tres niveles de personas con las que nos relacionamos y debemos saber como trabajar con ellas.

1. Como nos relacionamos con la gente que tiene autoridad sobre nosotros.

Debemos aprender a someternos a las personas que están en autoridad sobre nosotros.

En Hebreos 13:17 dice: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría,  y no quejándose, porque esto no os es provechoso.”

Para poder ayudar a que nuestros pastores tengan un trabajo gozoso y no uno penoso y triste, los creyentes deben ser obedientes y sumisos.

2. Como nos relacionamos con la gente que trabaja con nosotros

La palabra clave para esto es trabajar en equipo.

Hay personas que en lugar de hacer que el equipo gane tratan de mostrarse como que son la “estrella”; pero el reconocimiento debe de ser para todos y no solo para uno; como decían los 3 mosqueteros: “todos para uno y uno para todos.”

Veamos el ejemplo de Juan el Bautista; cuando la gente le preguntaba acerca del ministerio de Jesús y lo que hacía, él solo dijo: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe” (Juan 3:30).

El equipo es el que debe triunfar y no nosotros; no hay límite para lo que podemos alcanzar si es que nadie quiere llevarse el crédito.

3. Como nos relacionamos con la gente que está bajo nosotros

Aquí la clave es la palabra diplomacia.

Debemos tomar las situaciones difíciles y llevarlas de la mejor manera posible.

No debemos de ser como aquellos que cambian cuando entran en autoridad y se les sube a la cabeza pues luego causarán problemas.