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sábado, 14 de diciembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 15 - Casos Prácticos 3

LOS CONSEJEROS


Existen dos tipos de consejeros en la iglesia:

1. El consejero de altar
2. El consejero especial

El consejero de altar es aquel que instruye a la persona que acaba de recibir a Jesús en un servicio o campaña. 

No solo debe explicarle al nuevo creyente lo que ha hecho, sino debe animarlo a que haga estas cuatro cosas:
  1. Orar
  2. Leer la Biblia
  3. Congregarse
  4. Testificar a otros de Cristo

Además debe tomar sus datos personales, tales como nombre y dirección para que la iglesia pueda hacer el seguimiento.

El consejero especial es una persona designada por el pastor de la iglesia para aconsejar a la gente que esté en problemas.

Algunos consejos para el consejero son:
  1. Debe estudiar la Palabra y conocer los versos necesarios para la consejería.
  2. Debe estar presentable.
  3. Debe ser breve, por lo general, cinco minutos son suficientes.
  4. No aconsejar a alguien del sexo opuesto a menos que este acompañado de otra persona.
  5. Demostrarle al nuevo creyente que se le ama.


EL UJIER Y EL RECEPCIONISTA


Los ujieres son las personas que se encargan del orden de la reunión. Son los guardianes de la unción, o como dijo un hermano, son los “policías de Dios.”

La labor principal del ujier es servir primeramente al ministro y luego servir a la congregación.

Hay varias cosas que hace el ujier:
  1. Cuida el orden de la reunión.
  2. Acomoda a la gente que llega.
  3. Apoya en el arreglo del local.
  4. Pasa la canasta de la ofrenda.
  5. Ayuda al ministro a la hora de ministrar a la gente. 

El recepcionista es la persona que recibe a la gente que llega a la iglesia, también es la persona que impide que gente rara entre a la iglesia.

El recepcionista siempre debe tener una sonrisa en los labios y saludar a los que llegan. 

Mucha gente recibe a Jesús debido al amor que reciben cuando entran a la iglesia.

Una recepcionista que recibía a la gente de la iglesia lo hacía con una gran sonrisa y amor que muchos años después varias personas me dijeron que se habían quedado en la iglesia por esa gran sonrisa y amor que habían recibido.

La primera impresión es para muchos la más importante.

Algunos consejos para el ujier y el recepcionista:
  1. Debe estar bien vestido.
  2. Debe tener buenos modales.
  3. Debe ser amable con la gente
  4. Debe estar con los ojos abiertos para evitar que ocurran problemas en la iglesia.
  5. Debe estar listo para obedecer las ordenes del ministro o de sus superiores. 

Siempre debemos recordar que el ujier representa a la iglesia.


Conclusión

Todo lo relacionado al funcionamiento de la iglesia o su ministerio pertenece al ministerio de ayudas.

Por ejemplo, las secretarias, los camarógrafos, los guardianes, etc., que trabajen en un ministerio, pertenecen al ministerio de ayudas.

1 Samuel 30:24
24 ¿Y quién os escuchará en este caso? Porque conforme a la parte del que desciende a la batalla, así ha de ser la parte del que queda con el bagaje; les tocará parte igual.

En este pasaje vemos cuando los galardones sea repartidos, los creyentes que pertenecen al ministerio de ayudas recibirán la misma recompensa que el ministro debido a su fidelidad.

Dios no nos recompensa de acuerdo a la función o cargo que tengamos, sino de acuerdo a nuestra fidelidad.

Seamos fieles en aquello a lo que Dios nos ha dado.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 13 - Casos Prácticos 1

Casos Prácticos


Hechos 6:1–7
1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 
2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 
4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 
5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 
6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.  7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

Aquí se instituyo el ministerio de ayudas en la iglesia.

Algo que debemos notar es que los siete diáconos fueron llamados para ocupar un cargo especifico. Estos ministros de ayudas fueron llamados para servir a las mesas.

1 Corintios 12:14–18
14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 
15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 
16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 
17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? 
18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

En el cuerpo humano hay diferentes miembros que tienen diferentes funciones. Lo mismo ocurre en la iglesia local, hay diversos tipos de ministerios de ayudas, en los cuales sirven diversos hermanos.

En el ministerio de ayudas hay áreas especificas que son:
  • Los músicos
  • Los consejeros
  • Los ujieres
  • Los recepcionistas
  • Los que trabajan con niños
  • Los sonidistas
  • Los que apoyan en las campañas
  • Todo trabajo que se necesite

Hay una variedad de áreas en las que este ministerio trabaja.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 12 - 10 Características de un Ministro de Ayudas 2

10 Características de un Ministro de Ayudas


5. Tener un Corazón de Siervo

No importa la posición que tengamos, siempre debemos tener un corazón de siervo.

Mateo 20:25 – 28
25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Si queremos ser grandes en el reino de los cielos debemos aprender a ser siervos.

La medida de la grandeza de un hombre no son las personas que le sirven sino su servicio a los demás.


6. Son personas llenas de fuego

Las personas llenas de fuego son personas que inspiran a otros.

La mayor bendición para un pastor es cuando sus ministros de ayudas son personas que inspiran y entusiasman a otros.

Debemos ser apasionadas que lleven el fuego por dentro por trabajar para el Señor.

El ser lleno de fuego hará que más personas se sientan motivadas para hacer su trabajo en la iglesia con alegría y empeño.


7. Flexibilidad

Un dicho de mi pastor es este: “Si no está escrito, no existe; y aún si está escrito, puede cambiar.”

Los ministros de ayudas no deben ser gente rígida, sino dispuestos a aprender, crecer y cambiar; siempre estar dispuestos hacer algo nuevo.

En cuestión de principios debe ser firme como una roca en cuestión de estilos siguiendo la corriente.

Hay cosas en las que no habrán cambios pero hay cosas en las que debemos ser flexibles.


8. Personas con iniciativa

Las personas con iniciativa son las que buscan lo que debe hacer hecho y lo hacen.

Existen 3 tipos de personas:
  1. Aquellos que hacen que las cosas sucedan
  2. Aquellos que observan
  3. Aquellos que ni siquiera saben lo que pasa

Hay cosas para las que se necesita pedir permiso pero hay otras para las que no; por eso si vemos algo que necesita hacerse debemos hacerlo.

Debemos prestar atención siempre a los detalles.


9. Buenos Comunicadores

Mientras más crece la iglesia, mayor debe ser la comunicación.

Filipenses 2:19
19 Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo al saber de vuestro estado.

Pablo sabía que Timoteo le traería un informe de su trabajo.

En el Capítulo 15 de Hechos Pablo y Bernabé informaron del ministerio que estaban teniendo entre los gentiles.

Si no hay comunicación tendremos caos.

Hay personas que ven con microscopio pero otras con telescopio; es decir, hay gente que verá los detalles mientras que otros el panorama general.

Como ministros de ayudas debemos aprender a conocer y adaptarnos al estilo de nuestro pastor.

Los pastores tienen 3 estilos principales:

1. Pastor orientado a la comunidad

La comunidad nos habla de relaciones; es decir, su orientación es hacia las relaciones de la comunidad.

Ve la iglesia como una familia.

2. Pastor orientado a la causa o misión

Ve a la iglesia como un ejército.

El interés principal de este pastor es alcanzar al mundo.

3. Pastor corporativo

Ve la iglesia como un negocio.

Su iglesia siempre tiene una estructura. 

El pastor de comunidad lo vemos en Hechos 2:43-47:

Hechos 2:42-47
42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;
45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.
46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

El pastor orientado a la causa o misión lo vemos en Mateo 16:18-19:

Mateo 16:18 
18 Y yo también te digo,  que tú eres Pedro,  y sobre esta roca edificaré mi iglesia;  y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos;  y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos;  y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

El pastor corporativo se ve en 1 Corintios 14:40:

1 Corintios 14:40 
40 Pero hágase todo decentemente y con orden.

Debemos aprender a trabajar con el estilo de nuestros pastores.


10. Se multiplican

Es muchísimo mejor que 100 personas hagan un trabajo que una persona haga el trabajo de 100 personas.

Existen 2 clases de trabajadores

1. El que tiene la habilidad
Es el que hace lo que se le dice.

2. El que hace algo diferente
No solo hacen el trabajo sino que traen liderazgo.
Son los que entusiasman, traen y supervisan a otros.
Estas personas entrenarán a otros para que traigan el trabajo.

Para un pastor es más importante una persona que se multiplica que la que solamente hace su trabajo. 


martes, 3 de diciembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 11 - 10 Características de un Ministro de Ayudas 1

10 Características de un Ministro de Ayudas


Hemos visto que el ministerio es un trabajo o servicio, y que el ministro es un trabajador o siervo; el ministro de ayudas es un trabajador o siervo que trabaja dentro de la iglesia local para apoyar y servir a su pastor o al ministro al que Dios llamó apoyar.

Veamos 3 cosas que Dios espera de la gente que trabaja:

1. Dios quiere que trates el servicio que haces como si fuera el más importante de tu vida.

Debemos hacer las cosas con todo nuestro corazón.

Debemos tratar nuestro trabajo como si fuera nuestro llamado final y como si fuera lo más importante que hacemos para el Señor.

2. Quiere que hagamos nuestro trabajo como esperaríamos que la hagan las personas que están bajo nuestro cargo.

En Mateo 7:12 dice: “Así que,  todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros,  así también haced vosotros con ellos;  porque esto es la ley y los profetas.”

Esa debería ser nuestra actitud, hacer por la gente lo que esperamos que ellos hagan por nosotros. 

3. Dios quiere que hagamos nuestro trabajo como si lo hiciéramos para Jesús. 

En Colosenses 3:17 dice: "Y todo lo que hacéis,  sea de palabra o de hecho,  hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,  dando gracias a Dios Padre por medio de él.”

Debemos hacer las cosas con todo nuestro corazón como si lo hiciéramos para Jesús y no para los hombres.

Veamos ahora 2 lecciones en cuanto al llamado:

1. No somos llamados por nuestras propias obras sino por el propósito y llamado de Dios.

Si Dios esperase que fuésemos perfectos, nadie podría servirlo.

2. Hay tareas temporales en el ministerio que Dios quiere que trabajemos como si fuera nuestro llamado principal.  

Puede que la gente no vea tu trabajo, pero si eres fiel serás recompensado.

Tu actitud y responsabilidad son 2 cosas muy importantes.

Habiendo visto estas cosas veamos las características especiales que nos hacen ministros de ayudas efectivos.


1. Lealtad

Lo que más buscan los pastores y ministros de la gente que trabaja con ellos es lealtad.

La lealtad es hacer aquello con lo que nos hemos comprometido aun en medio de circunstancias cambiantes.

El DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) define la lealtad como: “Cumplimiento de lo que exigen las leyes de la fidelidad y las del honor y hombría de bien.” Y también lo define como: “Legalidad, verdad, realidad.”

También se dice de la lealtad que es el amor o gratitud que muestran al hombre algunos animales, como el perro y el caballo y que los hacen estar con ellos hasta el fin de sus vidas.

2 Samuel 12:27-28
27  Entonces envió Joab mensajeros a David,  diciendo: Yo he puesto sitio a Rabá,  y he tomado la ciudad de las aguas.
28  Reúne,  pues,  ahora al pueblo que queda,  y acampa contra la ciudad y tómala,  no sea que tome yo la ciudad y sea llamada de mi nombre.

Veamos aquí la actitud de Joab, él no estaba buscando hacerse un nombre para si mismo sino para David, a quien servía.

Debemos ser leales a nuestros pastores pues eso creará un lazo de confianza con ellos .


2. Una Gran Actitud

Hay muchos ministros de ayudas que tienen una gran habilidad pero poca actitud, hay otros con habilidades promedio pero con una gran actitud.

Kimball Young define así la actitud: “Se puede definir una actitud como la tendencia o predisposición aprendida, más o menos generalizada y de tono afectivo, a responder de un modo bastante persistente y característico, por lo común positiva o negativamente (a favor o en contra), con referencia a una situación, idea, valor, objeto o clase de objetos materiales, o a una persona o grupo de personas”.

Entonces, podemos decir que la actitud es nuestra respuesta emocional y mental a las circunstancias de la vida.

Los pastores por lo general buscan personas promedio pero que tengan una gran actitud.

Dios es capaz de cambiar nuestra actitud de mala a buena.

La mala actitud siempre busca justificarse culpando a otros, por eso es que no deberíamos echarle la culpa a nadie de nuestra mala actitud porque nadie puede cambiarla sin nuestro permiso.

Un sobreviviente de un campo de concentración dijo: "Todo se le puede quitar al hombre menos una cosa; la habilidad para escoger nuestra actitud ante cualquier circunstancia.”


3. Fidelidad

Fidelidad es similar a la lealtad. Una persona fiel o leal es aquella que se mantiene constante en sus afectos o en el cumplimento de sus obligaciones o en la fe que uno debe a otro. Fiel es aquél que no defrauda la confianza que se deposita en él.

El problema es que la mayoría de personas no son fieles; muchas veces no cumplen lo que dicen y eso trae frustración en otros.

Dios está buscando personas fieles y confiables.

Un ejemplo bíblico de fidelidad lo encontramos en la historia de José; a pesar de todas las cosas que le sucedieron se mantuvo fiel.

Sea en la casa de Potifar, como en la cárcel o al servicio del Faraón era una persona de confianza en cualquier lugar donde estuvo y eso lo hacía prosperar. 

HECHOS 6:1 – 7
1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 
2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 
3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 
4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 
5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 
6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.  
7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

Aquí la iglesia se encontraba en problemas, empezó una murmuración debido a que los apóstoles no se dieron cuenta de que las viudas griegas no eran tratadas tan bien como las hebreas.

Así que ellos tomaron la decisión de poner gente fiel para encargarles el trabajo de servir a las mesas y poder continuar con el ministerio de la Palabra.

En Mateo 24:45 vemos las palabras de Jesús acerca de la fidelidad: “¿Quién es,  pues,  el siervo fiel y prudente,  al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?”

Los pastores y ministros están siempre buscando gente fiel en quien confiar y poder encargarles los asuntos del ministerio.


4. Se lleva bien con la gente

¿Sabes jugar bien con los demás?

Deberíamos ser capaces de jugar bien con otros, es decir, saber trabajar en equipo.

Hay tres niveles de personas con las que nos relacionamos y debemos saber como trabajar con ellas.

1. Como nos relacionamos con la gente que tiene autoridad sobre nosotros.

Debemos aprender a someternos a las personas que están en autoridad sobre nosotros.

En Hebreos 13:17 dice: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría,  y no quejándose, porque esto no os es provechoso.”

Para poder ayudar a que nuestros pastores tengan un trabajo gozoso y no uno penoso y triste, los creyentes deben ser obedientes y sumisos.

2. Como nos relacionamos con la gente que trabaja con nosotros

La palabra clave para esto es trabajar en equipo.

Hay personas que en lugar de hacer que el equipo gane tratan de mostrarse como que son la “estrella”; pero el reconocimiento debe de ser para todos y no solo para uno; como decían los 3 mosqueteros: “todos para uno y uno para todos.”

Veamos el ejemplo de Juan el Bautista; cuando la gente le preguntaba acerca del ministerio de Jesús y lo que hacía, él solo dijo: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe” (Juan 3:30).

El equipo es el que debe triunfar y no nosotros; no hay límite para lo que podemos alcanzar si es que nadie quiere llevarse el crédito.

3. Como nos relacionamos con la gente que está bajo nosotros

Aquí la clave es la palabra diplomacia.

Debemos tomar las situaciones difíciles y llevarlas de la mejor manera posible.

No debemos de ser como aquellos que cambian cuando entran en autoridad y se les sube a la cabeza pues luego causarán problemas. 

viernes, 29 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 10 - La Creación Del Ministerio De Ayudas

La Creación Del Ministerio De Ayudas


Éxodo 18:13–26
13 Aconteció que al día siguiente se sentó Moisés a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta la tarde. 
14 Viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta la tarde? 
15 Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios. 
16 Cuando tienen asuntos, vienen a mí; y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios y sus leyes. 
17 Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. 
18 Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. 
19 Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. 
20 Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. 
21 Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. 
22 Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo. 
23 Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar. 
24 Y oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que dijo. 
25 Escogió Moisés varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. 
26 Y juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo traían a Moisés, y ellos juzgaban todo asunto pequeño.

Aquí vemos la creación del ministerio de ayudas.

En el verso 13 vemos a Moisés aconsejando él solo a los israelitas, que se calcula eran entre dos y seis millones de personas.

Moisés estaba pastoreando la iglesia más grande del mundo, y lo hacía solo. Día y noche se la pasaba aconsejando a la gente.

Para darnos cuenta de su trabajo, si Moisés usara un minuto para aconsejar a cada persona durante las 24 horas del día, hubiera necesitado tres años y diez meses para hacerlo.

En los versos 14 al 18 Jetro, el suegro de Moisés, se dio cuenta de la situación y le dijo: “Si continuas así vas a volverte loco o morir en el intento.”

Jetro le dijo a Moisés: “No podrás hacerlo solo.”

En los versos 19 al 23 Jetro aconsejo a Moisés y le dijo: “Tienes que organizarte.”

Un pastor debe aprender a usar los recursos humanos que tiene.

Un ministro no puede hacer el trabajo solo, si no tiene ayuda terminara agotándose. Todo ministro necesite gente que lo apoye.

En el verso 23 Jetro le dijo: “Si haces esto y Dios te lo dice.”

Jetro le estaba diciendo: “Yo te estoy dando un plan pero tú tienes que buscar a Dios para que te diga si debes implementarlo y como hacerlo.”

Siempre debemos buscar la dirección de Dios, y por más que necesitemos apoyo debemos preguntarle que plan debemos seguir.

En el Salmo 127:1 dice que si Jehová no edifica la casa, en vano se afanan los que la edifican. Dios debe ser el que edifique nuestra casa y no nosotros.

En los versos 24 al 26 vemos que Dios aprobó el plan de Jetro y Moisés lo realizó, con lo cual alivio su trabajo.

En el verso 21 vemos los requisitos mínimos de un ministro de ayudas:

1. VARON DE VIRTUD: Es decir una persona capaz; no debemos presionar para estar en un lugar para el cual no estamos capacitados, mas bien debemos prepararnos.

2. TEMEROSO DE DIOS: Debe de caminar en comunión con Dios. Deber ser alguien que ore, lea la Biblia, se congregue y camine en la Palabra.

3. VARON DE VERDAD: Debe tener un buen testimonio.

4. QUE ABORREZCA LA AVARICIA: Su motivación debe ser siempre la correcta. No buscar un cargo para beneficio y gloria personal sino para servir y hacer la voluntad de Dios.

Éxodo 17:8–13
8 Entonces vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim. 
9 Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal a pelear contra Amalec; mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. 
10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. 
11 Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. 
12 Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. 
13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. 

Aquí vemos el ejemplo más claro que hay en el Antiguo Testamento. Moisés tenía que hacer el trabajo que Dios le dio; pero no podía hacerlo solo. Cada vez que el bajaba los brazos el pueblo de Israel era derrotado.

Tuvieron que venir dos ministros de ayudas Aarón y Hur para que el pudiera apoyar sus brazos; y al sentir alivio, pudo terminar con la obra. Ese día la batalla fue ganada por tres hombres: un ministro y dos ministros de ayudas.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 9 - El Ministerio De Ayudas

El Ministerio De Ayudas


Efesios 4:11–16
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 
12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 
13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 
14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 
15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 
16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Aquí podemos ver ciertas cosas respecto al ministerio quíntuple:
  • Jesús estableció el ministerio quíntuple.
  • El ministerio quíntuple fue dado para edificar a la iglesia.
  • Además fue dado para equipar a los santos para que hagan la obra del ministerio (El ministerio de la reconciliación – 2 Corintios 5:18–20).
  • Aunque todos los creyentes tienen parte en la obra del ministerio, no todos son llamados al ministerio quíntuple.


En 1 Corintios 12:28-30 vemos que entre los ministerios que Dios puso en la iglesia se encuentra el MINISTERIO DE AYUDAS.

1 Corintios 12:28-30
28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, LOS QUE AYUDAN, los que administran, los que tienen don de lenguas.
29  ¿Son todos apóstoles?  ¿son todos profetas?  ¿todos maestros?  ¿hacen todos milagros?
30  ¿Tienen todos dones de sanidad?  ¿hablan todos lenguas?  ¿interpretan todos?

Un amigo un poco desubicado dijo una vez que Pablo se había equivocado cuando escribió este verso ya que no preguntó “¿Todos ayudan?”  

Es evidente que si Pablo no preguntó si todos ayudaban era porque todos los creyentes debemos ayudar en nuestra iglesia local.

La palabra AYUDAS viene de la palabra griega ANTILEMPSIS, la cual significa:
  • Alguien en quien apoyarse.
  • Una persona que alivia las cargas.
  • Brindar asistencia.
  • Ser un ayudante.

Dios colocó el ministerio de ayudas en la iglesia para apoyar y aliviar las cargas del ministerio quíntuple.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 8 - Cuatro Verdades Acerca Del Llamado

Cuatro Verdades Acerca Del Llamado


1. EL LLAMADO VIENE DE DIOS

Isaías 41:8–10; 49:1
8 Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. 
9 Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. 
10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

Gálatas 1:15
15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia.

En Hebreos 5:4 dice: “Y nadie toma para si esta honra sino el que es llamado por Dios.”
En 1 CORINTIOS 12:28 vemos que “a unos puso Dios en la iglesia.”

Salmo 127:1
1 Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Una persona no puede llamarte, tú mismo no puedes hacerlo; si Dios no te ha llamado estás perdiendo tu tiempo.

Por otro lado, aunque Dios no te haya llamado al ministerio quíntuple, si te ha llamado para que sirvas en la iglesia


2. EL LLAMADO ES SANTO

Isaías 6:1–9
1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. 
2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 
3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. 
4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. 
5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.  6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;
7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. 
8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. 
9 Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.

2 Timoteo 1:9
9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

Dios nos llamó con un llamamiento santo.

La palabra SANTO en la Biblia significa SEPARACIÓN y CONSAGRACIÓN.

La persona a la que Dios llama es separada para hacer lo que Dios le ha dicho que haga, y ella misma se consagra para cumplir su ministerio.


3. EL LLAMADO TIENE UN PROPÓSITO DIVINO

Jeremías 1:4–10
4 Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: 
5 Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. 
6 Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. 
7 Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. 
8 No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. 
9 Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. 
10 Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.

Romanos 8:28
28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

En 2 Timoteo 1:9 dice que Dios nos llamó “no según nuestras obras sino según el propósito suyo.”

En Efesios 4:11–12 vemos el propósito del llamado divino: “... perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Es cierto que Dios llama a la gente para hacer diversas cosas, pero el fin de todo es edificar a la iglesia y alcanzar al mundo.


4. EL LLAMADO DE DIOS ES IRREVOCABLE

Romanos 11:29
29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Si Dios te ha llamado para hacer algo, el llamado siempre estará ahí.

No importa que trates de huir, el llamado siempre te seguirá porque es Dios quien te llamó.


¿CÓMO SABER SI SOMOS LLAMADOS?

El llamado de Dios es personal. Si Dios te ha llamado El te lo dirá. Si  Dios no te ha mostrado que tienes un llamado, no debes de hacer caso a lo que la gente te diga.

Romanos 8:14, 16
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Si Dios te ha llamado tendrás la convicción en tu propio espíritu, tendrás el testimonio en tu corazón.

Yo siempre supe que Dios me había llamado. Algo en mi interior me lo decía una y otra vez. Es algo que siempre ha estado en mí. Forma parte de mi interior tal como mis orejas forman parte de mi exterior.

Si Dios te ha llamado, tu lo sabrás. Los hombres solo pueden confirmar lo que ya sabes.

Pero aunque Dios no te haya llamado al ministerio, El te ha llamado para servir y ayudar en la iglesia local.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 7 - El Llamado Divino

El Llamado Divino


La Biblia nos enseña que existe un llamado de Dios. Un llamado para todos los hombres, así como un llamado para todos los creyentes.

Según el diccionario, un llamado se define como:
  1. Acción para atraer a alguien de un lugar a otro.
  2. Inspiración divina que mueve los corazones.
  3. Designación legitima de una persona para una sucesión o cargo.

1 Pedro 2:9
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable

Dios nos llamó de las tinieblas a su luz admirable; nos traslado de un lugar a otro.

2 Corintios 5:18–20
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Dios está llamando a todos los hombres a la salvación. El clamor del corazón de Dios es que todos los hombres se reconcilien con El.

2 Pedro 3:9
9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

La voluntad de Dios es que todos los hombres se salven, pero la decisión final es del hombre, pues en Apocalipsis 3:20 dice: “El que oye mi voz y abre la puerta, yo entraré a el.”

El llamado de Dios siempre está disponible, pero a nosotros somos los que debemos responder.

En 1 Corintios 12:27–28 vemos que también hay un llamado divino para el creyente; pues: “...a unos puso Dios en la iglesia.”

En Éxodo 36 vemos como Dios llamó a Bezaleel y Aholiab para un trabajo específico para el cual los capacitó.

Éxodo 35:30–36:1
30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; 
31 y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 
32 para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, 
33 y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa. 
34 Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; 
35 y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.
1 Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová.

En nuestra definición vimos que el llamado es: “La designación legitima de una persona para un cargo.” 

Dios mismo es el que designa creyentes para cumplir tareas específicas. Algunos son llamados para el ministerio quíntuple (Efesios 4:11), pero la mayoría de los creyentes son llamados para apoyar en el ministerio de ayudas.