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viernes, 20 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Efesios 1


Epístola a los Efesios 

La Epístola a los Efesios es una carta dirigida a la iglesia, en la cual Pablo le muestra a la Iglesia lo que es en Cristo, su posición, su autoridad, sus beneficios y su caminar.

En este primer capítulo Pablo les recuerda cual es el propósito de la iglesia, y que es lo que ha hecho particular en cada creyente, además de mostrar cual es su propósito divino.

En los versos del 15 al 23 nos muestra la primera de las dos oraciones que hace Pablo por los creyentes en esta Epístola, en la cual ora para que tengamos una revelación de la obra que Cristo hizo en y por nosotros. Lo que somos en Cristo, lo que tenemos en Cristo y lo que podemos hacer en Cristo.



Capítulo 1

1 Pablo, apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de Jesucristo (el Ungido), por la voluntad divina (el plan, propósito y elección de Dios) a los santos (consagrados y separados)  que residen en Efeso y a los fieles, leales y firmes (creyentes) en Cristo (El Ungido) Jesús.
2 Gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros) y paz (bienestar) de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 
3 Bendito (alabado y adorado) sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo (el Ungido) Quien nos bendijo con toda  (y cada) bendición espiritual (dada por el Espíritu Santo) en los lugares celestiales en Cristo.
4 Dios [en Su amor] nos eligió [nos tomó para ser de Su propiedad] en Cristo (el Ungido) desde antes de la fundación del mundo, para que seamos santos (consagrados y separados para Él) y sin mancha (libres de todo pecado) delante de Él,
5 en amor, eligiéndonos de antemano (predestinándonos) para ser adoptados como Sus hijos por medio de Cristo (el Ungido); según la buena intención y propósito de Su voluntad.
6 Para alabanza de la gloria de su gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros) que gratuitamente nos ha impartido y con la cual nos otorgó el honor especial de ser aceptos en el Amado.
7 En quien tenemos redención (liberación, salvación y rescate) a través de su sangre, la remisión (perdón y libertad) de nuestros pecados (faltas y transgresiones), según las [abundantes] riquezas de su gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros).
8 Que Él derramó sobreabundantemente sobre nosotros con toda clase de sabiduría e inteligencia (prudencia, y entendimiento práctico y espiritual).
9 Haciéndonos conocer el misterio (secreto) de Su voluntad (de Su plan y propósito). De acuerdo a Su buen propósito que de antemano se había propuesto y que estableció en Cristo (el Ungido),
10 para realizarlo en la [dispensación de la] plenitud de los tiempos y clímax de las edades, de reunir, dirigir y consumar todas las cosas en Cristo (el Ungido), las que están en los cielos y las que están en la tierra.
11 En Él también hemos sido constituidos herederos y tenemos parte en la herencia de Cristo, porque Dios, en Su propósito soberano (según el designio  de Su voluntad), nos predestinó (eligió y destino de antemano) para ser suyos,
12 a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo (el Ungido), seamos [y sirvamos] para alabanza de su gloria.
13 En Él también ustedes, habiendo escuchado la Palabra de la verdad, el Evangelio (la Buena Nueva) de su salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,
14 este sello es las arras (el enganche, el pago anticipado) de nuestra herencia hasta la redención completa de la posesión adquirida,  para alabanza de su gloria.
15 Por ese motivo yo, habiéndome informado de vuestra fe en el Señor Jesús  y del amor que demuestran por todos los santos (el pueblo de Dios),
16 no ceso de dar gracias por ustedes, recordándolos (teniéndolos siempre presentes) y haciendo mención de ustedes en mis oraciones.
17 [Siempre oro para que] para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les conceda espíritu de sabiduría y de revelación (el entendimiento de los misterios y secretos) en la esfera de un [perfecto y completo] conocimiento de Él,
18 para que sean iluminados los ojos de vuestros corazones (espíritus) para que sepan y entiendan la esperanza a la que Él los ha llamado, cuales son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (los consagrados y separados para Él),
19 y [para que puedan conocer y entender] cuál es la extraordinaria, ilimitada y superabundante grandeza (magnitud) de Su poder inherente para con nosotros los que creemos, según la energía operativa (actividad propia) de Su poderosa fuerza,
20  que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales,
21  muy por encima de todo principado y autoridad y  poder y dominio, y de cualquier otro nombre [por encima de cualquier título que pueda ser conferido] que se invoque,  no sólo en este mundo presente sino también en el venidero.
22 Y Dios sometió todas las cosas debajo de sus pies, y lo constituyó sobre todas las cosas como cabeza universal y suprema de la iglesia [no como una organización, sino como un cuerpo invisible de creyentes],
23 la cual es Su cuerpo, la plenitud de aquel que llena todas las cosas en todos [para que en ese cuerpo viva la medida total de aquel que completa todas las cosas, y que en cualquier lugar llena todas las cosas consigo mismo].


jueves, 20 de julio de 2017

Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 15

En este capítulo Kenyon nos muestra como es que debido a que tenemos la justicia de Dios en nosotros podemos caminar como Jesús anduvo, en amor.


LA IGLESIA; SU CUERPO POSEYENDO LA JUSTICIA

Efesios 1:4 dice: "Así como nos escogió en él ante la fundación del mundo, para que pudiéramos ser santos y sin fallas ante Él, en amor, nos predestinó para tener la posición de hijos" (traducción literal).

Esta es la declaración de Dios que, en esta vida presente, Él planeó que seamos santos y sin fallas ante Él. Esto no es después de morir, sino hoy.

Esta santidad y belleza de la vida es de gracia, no es de nosotros mismos. Lo único que hacemos es recibirla, aceptarla con alegría.

Efesios 5:25 hablando de Cristo y de la Iglesia y usando el matrimonio como una ilustración dice: "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.”

Él no habla de que la Iglesia será vencedora después de ir al cielo, sino que es vencedora ahora. No será santificada después de ir al cielo, sino ahora.

La Palabra es lo que trae conocimiento. La ignorancia de la Iglesia sobre la Biblia es asombrosa. Es por la predicación textual. La exposición de la Palabra hace hombres espirituales. Ella los hace tan hambrientos de la Palabra que estudian la Palabra por su cuenta.

Esta Iglesia "sin mancha o arruga" es la Iglesia que fue purificada por la Palabra de Dios. No es purificada sólo por la oración sino por la Palabra. Es el Espíritu que usa la Palabra para construir la vida de Cristo en nosotros.

Colosenses 1:21-22, nos da otra figura de la Iglesia.

"Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él."

Esta es una hermosa figura del cuerpo recreado; reconciliado, santo, sin falla, sin reprobación, permaneciendo ante el Padre, no sólo vestido de la Justicia de Cristo, sino siendo realmente participantes de Su Justicia. Esta es una foto de nuestra presente caminata en Cristo.

Efesios 4:23-24 dice: "Y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”

La justicia es naturaleza del Dios Padre. Somos participantes de esa justicia; la naturaleza de Dios.

Debemos debemos conducirnos como el nuevo hombre en nuestra vida diaria. No hablar más como el viejo hombre. El viejo hombre vivió en el fracaso, el egoísmo, la codicia, el miedo. El nuevo hombre vive en la plenitud del amor. Él es como Cristo, dominado por el cielo y el dulce Espíritu celeste.

La vieja creación y la nueva están tan separadas como Dios y Satanás.

Hebreos 13:20-21 dice: "Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”

El propósito del Cristo resucitado es "hacernos perfectos en toda buena obra para hacer Su voluntad."

Su trabajo es operar en nosotros Su agradable voluntad, haciéndonos bellos en la visión del Padre.

Filipenses 1:6 nos da un paso más adelante.

"Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo".

Él comenzó su obra. Él comenzó en el nuevo nacimiento. Ahora Él está tomando las cosas de Jesús y edificándolas en nosotros.

La gran vida de Cristo se construye en nosotros. Esto es hecho por nuestra vivencia en la Palabra y la Palabra dominando diariamente nuestro caminar.

La naturaleza del amor debe ganar prominencia en nosotros hasta que nuestras palabras empapadas en amor, hasta que todo nuestro espíritu esté en una solución como si fuera la naturaleza del amor del Padre.

Filipenses 2:13 se convierte en una realidad gloriosa.

"Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad".

Es Dios mismo reproduciéndose en nosotros. Debemos vivir caminar y hablar de amor.

1 Pedro 5:10 tiene otro dulce mensaje para nuestro corazón.

"Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca".

Tú puedes estar en lugares difíciles. Puedes estar sufriendo. Puede que no haya mucha felicidad para ti en esta vida, pero puede haber alegría.

La felicidad viene de nuestro alrededor, el gozo viene de nuestro corazón recreado.

Lo tenemos en nuestros corazones. Él nos fortalecerá, nos estabilizará hasta que nuestras vidas se conviertan en la vida de Jesús.

Efesios 5:1-2 dice: "Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados (O HIJOS DEL AMOR)”.

¿Qué haríamos si imitáramos a Dios?

Nos amaríamos.

"Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros."

Debemos entregarnos como un olor, una dulce fragancia de regalo de amor al mundo. Ellos pueden criticar y odiarnos, pero nosotros los amamos.

Andamos en amor hacia Él. Hasta que nos amemos como Él nos ama, no lo representamos.

Él nunca respondió. Él nunca dijo cosas que no fueran buenas. Él nunca criticó. Él nunca hizo chismes. Él habló palabras amorosas. Él ayudó a hombres y mujeres. Él dijo cosas bonitas.

Este caminar en amor es la cosa más bonita del mundo. Dios es Amor. Somos nacidos del amor. El amor es la regla y la ley de nuestras vidas. El amor es la fuerza de nuestra vida. El amor es la cosa más bella de nuestra vida.

Andamos como Él anduvo. Esta es la justicia de Dios en nosotros. Es una realidad de nuestra vida en Cristo.

En 1 Juan 4:17 dice: "En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo.”

En 1 Juan 4:18 dice: "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor."

No hay temor en el amor, vivimos en el amor. Hemos llegado a creer en el amor. Sabemos que Él es amor. Sabemos que estamos permaneciendo en el amor. Sabemos que el amor permanece en nosotros. Este es el secreto de la fe.

Esta Revelación a Pablo y Juan es una serie de imágenes de nosotros que nuestro Padre ha puesto en su álbum.


Nos encontramos completos en él.

En Colosenses 2:9-10 dice: "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad."

Así es como nos presentamos a nuestro Padre. Así es como el amor nos ve, tal como lo vio. Nos ve como Nuevas Creaciones de Amor, gobernadas por el amor, viviendo en el amor, y dejando que el amor viva en nosotros. 

Todo esto es posible. Todo esto es nuestro.


Traducido del libro "Dos Clases de Justicia" de E. W. Kenyon
Puedes leer los capítulos anteriores siguiendo estos enlaces:

Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 1
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 2
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 3
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 4
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 5
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 6
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 7
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 8
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 9
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 10
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 11
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 12
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 13
Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 14

lunes, 29 de mayo de 2017

Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 3

En este capítulo Kenyon nos muestra la revelación de la justicia.

Capítulo 2
LA REVELACIÓN DE LA JUSTICIA
Nosotros entendemos que Justicia significa la capacidad de estar en la presencia de Dios Padre sin el sentido de culpa o inferioridad.
Esta ha sido la búsqueda de las edades.
El deseo de librarse de la conciencia del pecado ha dado nacimiento a todas las mayores religiones del mundo.
La Sra. Eddy, copiando a Hegel, declara con confianza que Dios no es una persona, y que Satanás no es una persona. Entonces, no existiendo Dios y ni diablo, no puede haber pecado. 
Si no hay pecado, no puede haber juicio por causa del pecado. Si no hay pecado ni temor al juicio, no hay conciencia de pecado.
Nuestra declaración de que la marea no crece, no impide que crezca. La declaración de la Filosofía de que Dios no es no impide a Dios ser.
Dios existe. Satanás existe. El pecado existe. 
Pero Dios ha tratado el problema del pecado en su Hijo. Él ha aniquilado el pecado por el sacrificio del hijo. Él ha hecho esto posible sobre los fundamentos legales para que el hombre que está muerto espiritualmente, en unión con Satanás, se convierta en una nueva creación por recibir la misma Naturaleza y Vida de Dios. 
Esta vida y naturaleza de Dios son la justicia. En consecuencia, el hombre que ha recibido la naturaleza de Dios se ha convertido automáticamente en la justicia de Dios en Cristo.
Él puede incluso no saber de eso, puede incluso no tomar ventaja de eso, pero eso es verdad.
El dominio de la conciencia del pecado sobre la Iglesia ha sido promovido, desarrollado, y hecho una realidad por los ministros que han predicado el pecado en lugar de predicar a Cristo y la nueva creación.
La conciencia del pecado vino con la caída cuando el hombre se convirtió en participante de la muerte espiritual. 
A través de las edades del universo el hombre ha estado bajo la frustrante maldición de la muerte espiritual que dio nacimiento a la conciencia del pecado.
El hombre muerto espiritualmente no puede permanecer en la presencia de Dios.
Nosotros vemos cómo Dios ilustró este hecho en el Antiguo Pacto.
El sumo sacerdote iba al Lugar Santísimo una vez cada año, y sólo cuando la sangre era rociada. El sumo sacerdote no entraba en el Lugar Santo para adorar, sino para hacer una expiación cada año por los muertos espiritualmente de Israel.

Dios envió a su Hijo al mundo para encarnarse, para llegar a ser eternamente unido con la humanidad.
Este Hijo fue a la cruz por el determinado consejo de Dios, se convirtió en pecado, tomó nuestro lugar como un sustituto. Entonces él venció al enemigo e hizo la justicia disponible al hombre.
Una redención que no hiciera del hombre justo sería una mentira. 
Hasta que el hombre sea justo y conozca eso, Satanás reina sobre él, el pecado y la enfermedad son sus señores. Pero en el instante que sabe que es la justicia de Dios en Cristo y sabe lo que la justicia significa, Satanás es derrotado.
La Iglesia ni siquiera ha enseñado sobre una justicia limitada. Tiene una justificación teológica que no resuelve el asunto.
La redención de Dios en Cristo es la solución. Ella hace del hombre un espíritu dominante donde ha servido como un débil esclavo.
¿Cómo podremos obtener esta justicia que nos dará perfecta comunión con el Padre, que nos dará una conciencia de dominar sobre las fuerzas de las tinieblas?
Esta justicia viene a nosotros por aceptar a Jesucristo como Salvador y confesar su señorío sobre nuestras vidas.
Cuando sabemos que Jesús murió por nuestros pecados de acuerdo con las Escrituras, que al tercer día resucitó y después quitó el pecado y satisfizo las demandas de la justicia como nuestro sustituto; cuando sabemos eso y lo aceptamos como nuestro Salvador y lo confesamos como Señor, en este momento recibimos la naturaleza de Dios y nos convertimos en la justicia de Dios en Cristo. 
2 Corintios 5.21 dice: "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él".
Nos hemos convertido en la justicia de Dios en Cristo.
Esta justicia no es una experiencia, a pesar de dar nacimiento a muchas experiencias maravillosas. Es la naturaleza del Padre concedida a nosotros.
¡Es esta naturaleza ganando ascendencia en nosotros hasta que sabemos lo que Dios dice que somos; señores, vencedores!


domingo, 28 de mayo de 2017

Dos Clases de Justicia (E. W. Kenyon) - Parte 2

En este capítulo Kenyon nos muestra el por qué la iglesia ha fallado en caminar vidas de libertad y victoria en la tierra.


Capítulo 1
POR QUÉ HEMOS FALLADO 
La Iglesia ha sido muy fuerte en enseñarle al hombre su necesidad de Justicia, su debilidad y su incapacidad para agradar a Dios.
Ella ha sido muy fuerte en denunciar los pecados de los creyentes.
Ella ha predicado contra la incredulidad, la conformidad con el mundo, y la falta de fe, pero ella ha estado infelizmente fallando en traer la verdad de lo que somos en Cristo o cómo la justicia y la fe están disponibles.
Muchos de nuestros himnos posponen nuestra redención para después de la muerte.
Nosotros tendremos reposo cuando lleguemos al cielo.
Nosotros tendremos victoria cuando lleguemos al cielo.
Nosotros seremos ganadores cuando lleguemos al cielo.
Tendremos paz con Dios cuando lleguemos al cielo.
No tendremos más faltas cuando lleguemos al cielo.
No tendremos nada de este lado excepto fracaso, miseria, decepción y debilidad.
¿Qué quiere decir cuando dice: "Tú estás completamente en él, que es la cabeza de todo principado y potestad?"
¿Cuándo estamos completamente en él? ¿Es en esta vida o en la próxima?
¿Qué quiere decir en Romanos 8.37, "Pero en todas estas cosas somos más que vencedores a través de Él que nos amó?"
¿Cuándo seremos más que vencedores? ¿Es después de la muerte cuando dejemos este valle de lágrimas?
Y Filipenses 4:13: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".
¿Cuándo seremos capaces de hacer todas las cosas? ¿Es cuando terminamos nuestro curso y estemos con Él en el Nuevo Cielo y en la Nueva Tierra?
Él declara en Romanos 8:1, "Así pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". ¿Cuándo se convierte en nuestro?
No hemos escuchado nada más que condenación predicada.
El ministerio o no hace distinción entre el santo y el pecador.
¿Cuándo se convertirá en realidad Romanos 5:1? 
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” 
Los ministros no predican paz en el presente. Está siempre en el futuro.
¿Cuándo encontraremos esta gloriosa cosa llamada paz?
¿Cuándo Jesús "nos fue hecho sabiduría de Dios, y justicia y santificación y redención?".
¿Eso viene a nosotros en la muerte, o es un hecho para nosotros ahora? 
"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él". 
Sabemos que la primera parte es verdadera. Pero, ¿la parte final es verdadera?
¿Nos hacemos justicia en la vida presente o nos hacemos justicia después de la muerte?
¿Es la justicia simplemente "atribuida" a nosotros, o nos convertimos en justos en él?
¿Esta redención es metafísica o es una realidad?
¿Judas 24 depende de ello? 
"Ahora a aquel que es capaz de guardarte de tropezar, y de ponerte delante de la presencia de su gloria, sin mancha, en gozo sobreabundante” (Versión King James). 
¿Es esta presencia de la que él habla aquí, ante la que nos presentamos con sobreabundante gozo; después de la muerte o ahora?
Me parece muy claro que vivimos en Su presencia ahora, que andamos en Su presencia ahora.
Si Él no puede presentarnos "ahora" ante su presencia con gran gozo, ciertamente no podrá presentarnos ante la presencia del Padre con gran gozo después de la muerte.
Si se requiere la muerte para purificarnos del pecado, nosotros somos puestos en un infeliz dilema.
La muerte es del diablo. Esto indicaría que Dios en su redención sería incapaz de dar victoria, que Él necesitaría al diablo para completar la obra redentora.
Creo que lo que dice la Escritura sobre nosotros es absolutamente cierto, que Dios, él mismo es ahora nuestra gran justicia, y que somos justicia de Dios en él.
Estoy convencido de que somos participantes de la Divina Naturaleza. No hay condenación para nosotros que "Caminamos en luz así como Él está en luz".
Toda enseñanza de la Iglesia moderna en relación a la separación del mundo es vaga y alusiva.
Una rama de la Iglesia ha hablado que después que nacimos de nuevo, todavía tenemos la "naturaleza caída" en nosotros. Esto es la naturaleza de pecado de Adán en la caída.
¿Qué significa esto? 
Este pasaje explicará esto. Juan 8:44 dice: "Vosotros sois de vuestro Padre el diablo".
Esa es la naturaleza de Satanás. Satanás ha concedido al hombre su propia naturaleza.
Ellos reconocen el hecho de que Dios ha provisto un nuevo nacimiento, pero este nuevo nacimiento es un fracaso.
Lo único que puede hacer es darnos vida eterna y perdonarnos. Él no puede quitar la vieja naturaleza de nosotros.
Todo esto es absurdo. No es verdad. No está en la Palabra. 
2Corintios 5:17 dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo". 
Un hombre no puede estar en Cristo y tener la naturaleza del diablo en él. Él está en la familia de Dios o en la familia de Satanás. 
1Juan 3.10 dice: "En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo".
No puede haber un desarrollo real de la fe, ni fuerza, ni vida cristiana victoriosa con esta concepción mezclada.
Somos nuevas creaciones o no lo somos.
Hemos pasado de la muerte a la vida o no.
Cuando Él dice: "El pecado no dominará sobre ustedes,” Él quiere decir exactamente lo que dice.
Si vives una vida de debilidad y derrota es porque no sabes lo que eres en Cristo.
La suprema necesidad de la Iglesia en esta hora es saber lo que somos en Cristo, como el Padre nos mira, y lo que Él considera que somos.
Lee con gran cuidado Efesios 1:3: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo".
Colosenses 1:21-22 dice: "Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él.”
Esto ya se ha hecho en Cristo. Tú permaneces ante Él completo en Cristo.
Efesios 5:27 dice: "A fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha".
En la mente de algunas personas esto es después de la muerte. Pero esto no es verdad. Somos presentados sin mancha o sin mácula ahora.
¿Crees que algún creyente lleno de pecado (como ese término es usado) podría estar en Cristo y quedarse ante Él sin mancha o sin arruga?
Si Él no puede quitar la naturaleza del pecado de nosotros cuando nacemos de nuevo, si el mérito de la sangre no alcanza esto y lo elimina, entonces, ¿cuándo podremos ser hechos justos?
No es cuando morimos, porque Satanás es el autor de la muerte.

Yo declaro ante los ángeles en el cielo, ante los demonios y toda hueste del infierno, que la obra redentora de Dios no necesita la ayuda de Satanás para hacernos completos ante la presencia de Dios.

Traducido del libro "Dos Clases de Justicia" de E. W. Kenyon

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martes, 9 de mayo de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 23

En esta clase veremos la importancia de estar establecidos en Jesucristo, en la gracia y en la justicia.


Capítulo 23
ESTABLECIDOS

EL PADRE no se complace en los hijos débiles y flojos. Él los ama, los cuidará, los protegerá, los escudará y resguardará, pero no tendrá gozo en ello. (Efesios 6:10.) Nunca hizo enfermar a nadie. Nunca le ha enfermado o herido a ninguno de sus hijos. Nunca los oprime. Él les ha proporcionado fuerza y ​​gracia a todos. (2 Corintios 9: 8). Todo creyente se debe a sí mismo el establecerse en la Palabra, para ser establecido y fijado de modo que no sea arrastrado por todo viento y tormenta. (Efesios 4: 14-16). Debe saber lo que es en Cristo, saber bien que no importa lo que suceda, él permanece inmutable, sin afectarse. (Efesios 1: 3-7). Debe saber lo que Cristo es para él, y lo que ha hecho por él, y lo que Él está haciendo por él ahora. (1 Corintios 1:30; Filipenses 1:16; Y hebreos 7:25.)
Este triple conocimiento debe ser una parte de tu equipo diario. Debe saber lo que te pertenece, lo que realmente es tuyo. (Filipenses 1:9-11.) No importa lo que pueda suceder, te quedas callado y tranquilo con la conciencia de que si Dios está por ti, nadie puede ser tu enemigo con éxito. (Romanos 8: 31-33). Debes conocer al Espíritu que mora en ti. Debes estar consciente de Dios. (Filipenses 2:13.) Yo sé que El que está en mí va a soplar  por mis labios hoy el mensaje que necesitas. Debes ser consciente de Dios en tu interior. (1 Juan 4:4). El creyente debe saber lo que la Palabra es para él, lo que significa para él, lo que el Padre quería que significara para él. (Salmo 119:105). La Palabra es el alimento del espíritu recreado. (Mateo 4:4). Es la cosa más poderosa en todo el mundo. Mata y hace vivir.
La Palabra mató a Ananías y Safira, y el mismo día hizo bien a cientos de hombres y mujeres. Cada creyente debe saber lo que el Nombre de Jesús puede significar para él en su vida cotidiana, para que pase lo que pase, sea un vencedor, un conquistador. (Juan 16:24.) "En mi nombre echarán fuera demonios." (Marcos 16:17-20.) Si expulsa a un demonio puedes expulsar a todos los demonios, y puedes echar fuera la obra de un demonio.
Todo creyente debe estar establecido en esta verdad. Muchos se establecen en la debilidad; viven bajo la sombra de ella. Otros se establecen en la enfermedad y las debilidades. (Santiago 5: 14-17.) Otros se establecen en el temor, en el sentido de pecado, el sentido de carencia e incapacidad. (Isaías 41:10.)
Debemos aprender a establecernos en la Palabra. 2 Pedro 1:12 dice: "Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente". Me gusta otra traducción, "Establecido en la verdad presente que se te ha dado". Romanos 8:31-38 es la fotografía de Dios del creyente establecido. No tenemos espacio para citarlo, pero quiero que lo lea con mucho cuidado. Aquí está la primera frase: "Si Dios está por nosotros, ¿quién contra nosotros?" Debemos establecernos en eso. Sabes que la escritura es tuya. Tú sabes que Dios es para ti. Sabes que Él es su Padre y que dio Su Hijo para morir por ti; y sabes que Él te ha dado Su propia Naturaleza, Su propia vida. (1 Juan 5: 12-13.)
Conocen el siguiente versículo: "El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" Estás establecido en eso. Estás asentado, fijado. Te revela en la siguiente oración: "¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará?” Nadie puede obstaculizarte ahora. Dios te ha dado Su propio Hijo, Su propia Justicia. (2 Corintios 5:21.) Vas bajando por el resto de estos maravillosos versículos. Llegas hasta ese maravilloso verso treinta y cinco: "¿Quién nos separará del amor de Cristo?"
Descansas bajo la sombra de esa gran Roca en esta tierra cansada; y oyes a alguien diciendo: "No, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó".
Sabes quién eres, lo que eres. (1 Juan 3:2). Sabes quién te respalda, quién te está protegiendo. Porque es Dios el que obra en ti obrando y deseando Su propia y preciosa voluntad. (Filipenses 2:13.) Juan 15:5 dice: "Yo soy la vid y vosotros los ramas." Nadie puede tocar una rama sin herir la vid. La vid y la rama son una. Tú eres parte de Él, y Él es parte de ti. Él está cuidando de ti. Tú estás establecidos en esta verdad. Todo el infierno también lo sabe. (Santiago 2:19.) Filipenses 4:19 dice: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Estás tan establecido en esa verdad que no te preocupas más por tus finanzas. Tu Padre suple ahora tus necesidades. Tú y Él trabajan juntos. (Mateo 6:27-34).
2 Corintios 6:1 se ha hecho realidad para ustedes. Estás trabajando con Él. Ustedes son socios. Ustedes se comunican mutuamente. Usted está compartiendo con Él; Él está compartiendo contigo. ¡Qué vida tan maravillosa! Jeremías 33:3 canta su canción de confianza en tu corazón: " Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces".
"Me has buscado y te guiaré en el reino de la Omnipotencia; Y te guiaré al lugar donde sólo han pisado aquellos cuyos pies están calzados con el Evangelio de la Paz, donde nadie puede respirar la atmósfera rara sino aquellos que son participantes de Mi Gracia y han recibido la abundancia de Mi Vida”. (Juan 1:16 y Colosenses 2: 9-10.)
¿Por qué? Él dijo: "Tú me llamaste y yo te escuché. Te escucho todo el tiempo. Eres mi hijo. Yo soy tu Padre, y este Jesús que está sentado a Mi Diestra es tu Intercesor y tu Abogado. Quiero que entres ahora y tomes tu lugar."
Lo puedes oírlo susurrar (Isaías 41:10),"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia." ¿Qué más quieres? "Yo soy tu Dios. Yo soy tu padre. Yo soy tu fuerza. Yo soy tu sabiduría y tu capacidad." (2 Corintios 3: 4-6).
Cuando estás establecido en eso, asentado y fundado en él, te conviertes en un gobernante del mundo en el reino espiritual. Los hombres pueden sentir los efectos de tu vida de oración en Europa, Asia y África (Juan 14: 13-14.) Los demonios que gobiernan los elementos belicosos de Europa y África tienen miedo de ti, y tienen miedo de que dirijas la poderosa influencia de tus labios y oraciones contra ellos (Juan 15:7). Estás establecido por fin en el mismo corazón de Dios, establecido en el Amor. ¿Te has dado cuenta alguna vez de lo que eso significa? Durante años tuve miedo de mi Padre aunque yo era un predicador. Temeroso de confiar en Él. No me atrevía a abandonarme a Su Hijo. Entonces un día se reveló a mí 1 Juan 4:16. Déjame dártelo: "Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. "
"Nosotros conocemos y hemos creído el amor que Dios tiene en nuestro caso." Esta pequeña preposición "en" significa allí. Ahora mira lo que esto significa: “Yo conozco y he llegado a creer que en mi caso mi Padre tiene Amor. Porque, Él es Amor; y yo permanezco en amor, así que estoy permaneciendo en él y con él. Él y yo estamos trabajando juntos. He creído en Su amor por mí." (1 Juan 4:7-8). Temí una vez, pero ahora descanso en él, estoy establecido en su amor, sé que no puedo fallar. Sé que Él me amó lo suficiente como para dar a Su Hijo a morir por mí, y que me dará todas las cosas (Juan 3:16.) Efesios 3:17-20 debe destacar entre las grandes frases de la revelación: "Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento (de los sentidos), para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios (este Dios de amor)."
Me he sentado al lado de esta escritura tal como me sentaba en mis días de infancia al lado de una pequeña corriente que fluía a través del pasto y soñé con los sueños de un pequeño niño. Me sentaba al lado de esta escritura y soñaba con lo que podría significar para mí el ser arraigado y fundamentado en Dios hasta que la raíz de mi ser se saturó con esta vida abundante de Dios, hasta que la plenitud de Su gran Amor Naturaleza vino vertiendo en mi ser entero, llenándome con Él mismo. Lo que podría significar ser arraigado, fundado, establecido en el Amor. (Efesios 3:20.)

Establecido en la Justicia
Isaías 54:14 dice: “Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti." Y mientras tu corazón medita en eso volvamos a Isaías 32:17: "Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre." Estarás establecido en la conciencia de la realidad absoluta de ser la justicia de Dios en Cristo. (2 Corintios 5:21.)
Luego está Romanos 3:26: “A fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús." Tú tienes fe en Jesús como tu Salvador y Señor. Ahora el Padre se ha convertido en tu justicia y por este Nuevo Nacimiento, esta Nueva Creación, Él te ha impartido Su misma Vida y Naturaleza.
2 Corintios 5:17-18 dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación". Tú tienes la Naturaleza y la Vida de Dios. Tú eres una Nueva Creación. Juan 6:47 dice: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna". La vida eterna es la naturaleza y la vida del Padre Tú lo tienes ahora. Tú te has convertido, por la Nueva Creación, por la impartición de la misma naturaleza de Dios, en la justicia de Dios en Cristo. Poca gente se establece en esto, pocos lo aprecian o entienden, o han entrado en su plenitud.
Esto significa que puedes estar en la presencia del Padre, así como Jesús, sin el sentido de inferioridad, para que podáis estar en presencia de Satanás y de todas sus obras con la misma gracia sin temor que Jesús tuvo. (2 Corintios 2: 14-15.) Él no tuvo ningún temor cuando se paró junto al sepulcro de Lázaro y habló. No hubo ningún temor en Su corazón cuando dijo: "Lázaro, sal fuera". Él era el Amo. (Juan 11: 39-44.) No hubo ningún temor en el corazón de Pedro cuando dijo a Safira: "He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.", y ella entregó el espíritu ahí. (Hechos 5:1-11.) Como ves, hace que los hombres sean amos de la vida y de la muerte. Cuando Pedro dijo a la muerta Dorcas en Hechos 9:40-43: "Dorcas, vuelve, te necesitan", se levantó.

Establecido en Gracia
Hebreos 13:9 dice: "No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón con la gracia, no con viandas, que nunca aprovecharon a los que se han ocupado de ellas". ¡Piénsalo! Estamos siendo establecidos en la gracia. ¿Qué es la gracia? Es el amor derramándose sobre los desgraciados y los indignos. El Espíritu nos dio una maravillosa interpretación de la gracia en Romanos 4:4-5: " Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia". Luego en Romanos 5: 6-10 leemos: "Porque aun siendo débiles, a su debido tiempo Cristo murió por los impíos."
Como ves, la Gracia es Amor en operación, el Amor en acción. Nunca pude aclarar en mi corazón cómo Jesús podía amar al hombre que estaba poniendo el látigo sobre su espalda, o cómo podía amar al hombre, y morir por él, que puso los clavos a través de las palmas de sus manos y pies; pero me imagino que si hubieras estado allí, cerca del sepulcro, cuando Jesús resucitó de entre los muertos, lo habrías oído decir: "¿Dónde está el hombre que trenzó la corona de espinas y los puso sobre mi frente? Quiero decirle que yo he muerto por él, que he sufrido los tormentos de los condenados por él."
¿No te acuerdas de que Él dijo: "Ve, dile a mis discípulos y a Pedro"? Esa pequeña conjunción vincula el corazón de Pedro con el Maestro de una manera que mueve mi corazón.
"Ve, dile a Pedro, que me negó, dile que lo amo". Esa es la Gracia, de hecho.
Notas que Dios puso Su amor sin lugar a duda: "en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros". Entonces observa el décimo versículo: "Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo". Te acuerdas de Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que a dado a su Hijo unigénito". Jesús le pertenece al mundo.
No te pertenece a ti más que a los hombres desesperados y malvados que han asesinado a tantas mujeres y niños en Europa. Eso es gracia; y estás tan establecido en la gracia que no criticas a nadie. ¿No sabes que el hombre al que estás “golpeando” es el hombre por quien Jesús murió? ¿Alguna vez te has dado cuenta de que tú y yo, antes de que podamos llegar a ser ganadores de almas, antes de que podamos llegar a un mundo perdido, tenemos que ser establecidos en la gracia? Tenemos que conocer al Maestro, y conocer los motivos detrás de Su Regalo de Amor, Su Sacrificio. Tenemos que estar establecidos en él para que podamos ser como John G. Paton estaba en las Nuevas Hébridas. Se paró y observó cómo un jefe disparaba contra su compañero; y entonces; ¿lo creerías? llegó el día en que bautizó a ese jefe y le administró la Cena del Señor. Él los amó tanto que entregó su vida por esos hombres y mujeres paganos desesperados.
Tú que lees esta lección, toma a Dios, por Su gracia, para establecerte en amor, para establecerte en gracia. ¿Sabes lo que eso significa? Eso te establecerá en la Perfecta Palabra de Gracia. Te convertirás en un ganador de almas cuando la gracia gane la ascendencia. Dios amó tanto que dio. Yo amo tanto que doy. Amo tanto que doy todo el tiempo; doy mi dinero; doy mi habilidad. Dejo todo sobre el altar de la gracia. Él te ama ahora y quiere que lo ames como Él te amó. Él quiere que des como Él te dio.
No puede dar tanto, pero puedes dar con el mismo espíritu de amor que Él dio, ¿no? Uno de mis estudiantes de Centroamérica no podía hablar mucho inglés, pero estaba asistiendo a nuestras reuniones evangelísticas. Observó a la señorita Ridge, una misionera que estaba de regreso, suplicando a una chica de la escuela secundaria que se entregara a Cristo. Él le dijo cortésmente, "Maestra, dile que si pudiera, le daría mi corazón, creería en Jesús". ¡Eso es gracia!

PREGUNTAS
De tres descripciones de la vida cotidiana de alguien que está establecido en:
1. Amor
2. Justicia
3. Gracia.
4. ¿Cuál es la importancia de estar establecidos en la Palabra?
5. ¿Qué triple conocimiento de Cristo debemos conocer?

6. Da el contraste de las vidas establecidas de un creyente y un incrédulo. 7-10. Cita y explica cuatro escrituras en esta lección que hayan sido la mayor revelación para ti.

lunes, 8 de mayo de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 22

Esta lección es muy importante porque habla de nuestro caminar. Como creyentes hemos recibido el amor ágape en nuestros corazones, y debemos dejar que ese amor fluya hacia la gente.


Capítulo 22
ABUNDANCIA DEL AMOR

El HOMBRE tenía una abundancia de muerte espiritual. Reinaba sobre él. Era su amo despótico. Todos los pecados, crímenes y guerras han surgido de esa terrible cosa llamada Muerte Espiritual. Era la naturaleza misma de Satanás. Romanos 5:12-21 es el comentario de Dios sobre él. Se llama Ley del Pecado y de la Muerte (Romanos 8:2-3). Incluso los Diez Mandamientos son llamados la Ley del Pecado. Esta ley del pecado forjada en la familia humana.
En Juan 10:10 dice: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (o tengáis abundancia de ella)". La Vida Eterna es la Naturaleza de Dios (2 Pedro 1: 4), y la muerte espiritual es la naturaleza de Satanás. Hay un combate entre la vida y la muerte, entre la naturaleza de Dios y la naturaleza de Satanás en el hombre.
Así como la muerte espiritual tragó a la raza humana, igualmente ahora Dios dará Vida Eterna en tal abundancia que tragará la muerte. En 2 Corintios 5:4 dice: "Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida". Esta palabra Vida es Zoe. Way lo traduce así: "ahogado en un mar de vida", mostrando la abundancia de Vida. En el mundo de hoy hay una abundancia de enfermedad. Hay la misma plenitud de Satanás. Es tan evidente en todas partes. Los hombres están llenos del diablo.
Sin embargo, está llegando un nuevo orden. El hombre debe ser lleno de Dios, lleno de su naturaleza, su vida, su ser debe ser como Él, influido por Él, gobernado por Él.

La naturaleza del amor
Dios es amor. 1 Juan 4:8 nos muestra que el hombre debe ser lleno de "ágape", el nuevo tipo de amor. Nunca se ha enseñado. La iglesia nunca lo ha especializado en sus enseñanzas o credos. ¿Puedes concebir un cuerpo de creyentes llenos de la Vida y la Naturaleza de Dios?
En Colosenses 2:9-10 dice: " Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos (llenos) en él, que es la cabeza de todo principado y potestad". Estamos llenos de la naturaleza de Dios, llenos de Dios. Eso explica Juan 1:16: "Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia". De Su abundante Naturaleza, vida abundante, todos hemos recibido. Eso significa que hemos recibido de Su Vida de Amor. 1 Juan 4:16 dice: "Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él".
Permanecemos, vivimos en nuestro caminar diario, en la Vida y la Naturaleza de Dios. La Naturaleza de Dios nos domina, nos gobierna. Vivimos en el reino del Amor. La Naturaleza del Amor domina nuestras vidas tal como Jesús en Su caminar sobre la tierra vivió en el reino del Amor. (1 Juan 4:17-18).
Ahora "hemos sido trasladados del reino de las tinieblas (de la naturaleza satánica) al reino de Su amado Hijo" (Colosenses 1:13). Esa Naturaleza de Amor de Dios se ha tragado, nos ha dominado tanto para que actuemos como amantes, hablamos como amantes, y nuestro curso de conducta se rija por esta Naturaleza de Dios, esta nueva Naturaleza dada a los hombres.
¿Puedes visualizar a un hombre que vive en Dios, caminando en Dios? Así como caminas en la niebla densa y pesada de la madrugada que satura tu ropa y gotea de tu sombrero, estás caminando en Dios hasta que estás saturado de amor, hasta que el amor se escurre de tus palabras. Todo tu ser está saturado de amor.
Podemos entender 1 Juan 4:6: "Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error". Somos de Amor y el que conoce el Amor nos escuchará. Mira, "Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios" (1 Juan 4: 7). La prueba del Nuevo Nacimiento es esta Vida de Amor. Qué hermoso sería si en realidad fuésemos tragados por el amor. Eso es lo que significa; tragado por la vida, y la vida es amor. Podrías resolver los problemas de la casa, ¿no? No habría peleas ni amargura. En qué ambiente celestial crecerían los niños; nunca escucharían una palabra desagradable o una crítica amarga.
Puedes leer 1 Juan 5:13: "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios".
Podemos leerlo de esta manera: "Sabemos que hemos recibido la Naturaleza de Dios, esta Vida de Amor. Sabemos que estamos en la familia del amor, la abundancia de Su Vida nos domina, somos gobernados por la abundancia de Dios." De Hebreos 11:1-3 entendemos que los mundos fueron creados por la palabra de Dios. Entonces Dios no es sólo un Dios de Amor, sino que es un Dios de Fe.
Tenemos en nosotros esta fe, la naturaleza de Dios, para que la fe se convierta en un hecho inconsciente en nuestras vidas, tal como lo fue en la vida de Jesús. Jesús no tenía conciencia de necesidad o falta de fe. No tenía conciencia de necesidad o falta de amor. Vivía en el reino de la Vida. Él tenía esta Vida en abundancia. Él tenía amor y fe en abundancia.
Eso arroja nueva luz sobre aquella frase en Santiago 1:22-23: "Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos".

"Pero sed hacedores"
La Palabra es Amor expresado. El amor ha hablado, y tenemos un registro de ello. Me convierto en un hacedor de la Palabra, entonces me convierto en un hacedor de Amor. Me hago un hacedor de fe. Me convierto en un hacedor de esta vida abundante que está en mí. La estoy viviendo, dejándola suelta en mí. Vive en mí y me gobierna. No me estoy engañando ahora con una mera profesión vacía porque acepto un credo o las doctrinas de una iglesia. Eso significa muy poco para el mundo y para el Padre. Pero ahora esa Palabra se ha convertido en una parte de mi ser. Está construyendo en mí la Naturaleza del Amor del Padre. Recuerdas lo que Jesús dijo en Mateo 7:24: "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca". Y entonces lo contrasta con el hombre necio en El vigésimo sexto versículo que no hizo la Palabra, y construyó su casa sobre la arena. Es el hacedor del amor, el hacedor de la fe quien es el hacedor de la Palabra. Recuerda 1 Juan 2:29. Es un verso asombroso, "Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él". ¿Qué es la justicia? Bueno, es actuar en el reino del Amor. Es hacer el amor como Jesús lo hizo. El amor nos da una santa osadía, como se menciona en 1 Juan 4:18, "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor."

El amor nos hace amos
El amor nos permite entrar en el Salón del Trono en la misma presencia del Padre. (Hebreos 4:16.) El amor nos hace amos sobre la enfermedad y la falta, la debilidad y fracaso. El amor nos hace vencedores. Dejar el amor suelto en mí es dejar a Dios suelto en mí, porque Dios es Amor.
Efesios 3:19 es una emocionante escritura en este sentido: "Y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios." El Conocimiento aquí es Conocimiento de los Sentidos. Este amor de Cristo es el amor del Padre. Es la abundancia de la Naturaleza del Padre. Es la abundancia de Dios revelada en Cristo Jesús.
La Escritura dice: "Para que conozcamos" este amor; es decir, hablarlo, entrar en él. También debemos ser llenos de toda la plenitud de Dios. (1 Juan 3:14-21.)
Eso nos pertenece, es nuestra herencia. Esa es una de las cosas que nos trae Efesios 1:3: " Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo". ¡Cómo emociona esto el corazón! Él nos ha bendecido con Su plenitud.
Como el aire está saturado de humedad, así tu espíritu y cuerpo están saturados con Dios. Has recibido el don de la gracia que significa la revelación del propósito del Padre en ti en tal abundancia que la gente se verá afectada por lo que dices. Tú estás arraigado y cimentado en el amor. Los hombres son afectados por ello; el egoísmo encoge y arruga ante la presencia de esta vida de amor que hay en ti.
Estás viviendo Efesios 4:13: "Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo". Esa es la sustancia de Dios. Esa es la abundancia de Vida. Eso está siendo arraigado y cimentado en la vida amorosa, la naturaleza amorosa del Padre mismo. Esto arroja luz sobre Efesios 4:7: "Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo". Esta vida abundante nos ha sido dada según la medida de la gracia de Dios revelada en Jesús. Romanos 15:1-2 se hace ahora inteligible para nosotros: "Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación". Luego lo ilustra: "Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo".
El nuevo yo que ha entrado en nosotros es un yo de Jesús, un yo amoroso. Es un Ser de Vida Eterna, gobernado por Dios y dominado por Dios. Estamos tomando la sobrecarga de hombres alrededor nuestro.
Efesios 6:2. Estamos tomando el lugar de Jesús en la tierra. Están soportando las debilidades de los hombres en vez de encontrar sus faltas y criticarlos. Jesús está emocionado por tu conducta hacia los hombres, y puedo oírle susurrar: "Padre, ¿no estamos contentos de haber hecho el sacrificio? Mira cómo están respondiendo a tu naturaleza y tu llamado de amor".
Qué maravillosamente se cumple Efesios 5:18-19 en esta vida: "No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu (llenen su espíritu recreado con esta naturaleza de amor), hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones".
Tu ser entero está saliendo de la órbita de la auto-búsqueda en alabanza y adoración. Entonces el versículo 20 se convierte en una realidad: "Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo". Ahora nos movemos hacia el reino al que hemos sido trasladados, al reino de Su Amado Hijo (Colosenses 1:13). Estamos viviendo en ese nuevo reino.

Ramas de la vid
 Los hombres nos reconocen como ramas de la Viña, y dicen: "Observen maravilloso fruto, los grandes racimos de frutos maduros que están en las vidas de estos hombres y mujeres”. (Juan 15: 5). Es el fruto del amor, el fruto de la vida abundante, el maestro ha ganado el dominio ahora, Jesús es coronado como el Señor del corazón tal como lo encontramos en 1 Pedro 3:15: "Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones". Santificar significa separar, y luego lo leemos: "Separemos a Dios el Señor en vuestros corazones". El Señor de amor. Colosenses 2: 6-7 lo hace aún más manifiesto: "Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias." Aquí está el crecimiento completo: aquí está la abundante vida haciéndonos triunfar, coronando a Jesús como el Señor de nuestro ser, para que su corazón se llene de gozo por nosotros. 1 Corintios 12:24 dice: “Pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba". Aquí hay una demostración de Amor. El Padre sabía que habría algunos miembros del cuerpo que nunca recibirían ningún honor ni gloria especial de parte de los hombres, así que Él mismo los glorifica, "para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan."
1 Corintios 10:24 se ha convertido en una realidad: "Ninguno busque su propio bien, sino el del otro". En el 10:33 Pablo dice: "Como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos." "Sed imitadores de mí, como yo también soy imitador de Cristo”. (Colosenses 3:16.) Hasta que la palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales, no lo glorificaremos. Ahora nuestras palabras están llenas de amor. La abundancia de vida fluye de ellas. Nuestros cuerpos están llenos de vida. Las enfermedades y dolencias son expulsadas. El gozo del Señor nos llena. Esta es la vida abundante. Esto es Dios realmente siendo desatado en nosotros.

Preguntas
1. ¿Entre qué dos naturalezas hay combate?
2. ¿Cuál es la Naturaleza de Dios? ¿La naturaleza de Satanás?
3. En 2 Corintios 5:4, ¿cuál es el significado de "Vida"?
4. ¿Cómo vivimos si poseemos la Vida y la Naturaleza de Dios?
5. ¿Qué nos muestra 1 Juan 4:8?
6. ¿Cuáles son los significados de Efesios 3:19 y 4:13?
7. ¿Qué se entiende por "vida abundante"?
8. ¿Cuál es el fruto de esta vida?
9. ¿Cuándo practicaremos 1 Corintios 10:24?

10. Cuando estamos llenos de vida abundante, ¿qué sucede con la enfermedad y la enfermedad?