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martes, 27 de marzo de 2018

LA CRUCIFIXIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA MÉDICO

LA CRUCIFIXIÓN DESDE EL PUNTO DE VISTA MÉDICO

(Dr. C. Truman Davis)


Hace algunos años me interese en los aspectos físicos de la pasión o sufrimiento de Jesucristo cuando leí un relato de la crucifixión en el libro de Jim Bishop "El día en que murió Cristo".

De pronto comprendí que había tomado la crucifixión mas o menos por sentado todos estos años -que me había endurecido al horror, al familiarizarme muy livianamente con los tétricos detalles.

Finalmente se me ocurrió que como medico, ni siquiera sabia en verdad la causa inmediata de la muerte de Cristo.

Los escritores del evangelio nos son de mucha ayuda en este sentido.

Como la crucifixión y los azotes eran tan comunes en los tiempos en que ellos vivían, sin duda consideraban que una descripción detallada era innecesaria.

Por ese motivo solo tenemos las breves palabras de los evangelistas.

"Pilatos...entrego a Jesús después de azotarle, para que fuese crucificado." (Marcos 15:15)

A pesar del silencio del relato del evangelio sobre los detalles de la crucifixión de Cristo, muchos han examinado este tema en el pasado.

En mi estudio personal del hecho desde el punto de vista medico, estoy en deuda especialmente con el Dr. Pierre Barbet, cirujano francés que hizo investigaciones históricas y experimentales y escribió extensamente sobre el tema.

El intento de examinar el infinito sufrimiento físico y espiritual del Hijo de Dios encarnado al efectuar la redención por los pecados del hombre caído, esta mas allá del alcance de este articulo.

Sin embargo, los aspectos fisiológicos y anatómicos de la pasión del Señor se pueden examinar con cierto detalle.

¿Que fue lo que el cuerpo de Jesús de Nazaret en verdad soporto durante esas horas de tortura ?


EL MÉTODO DE LA CRUCIFIXIÓN

Aparentemente el primer uso que se conoce de la crucifixión fue entre los persas. Alejandro y sus generales introdujeron la practica al mundo mediterráneo, a Egipto y a Cartago. Los romanos evidentemente aprendieron la técnica de los cartaginenses y, como ocurrió con casi todo lo que los romanos hicieron, rápidamente desarrollaron un alto grado de eficiencia y habilidad en ejecutarlo.

En la literatura antigua se describen varias innovaciones y modificaciones. Solo unas pocas tienen alguna importancia aquí. La porción vertical de la cruz, o "stipes", podía tener el travesaño o "patíbulo" colocado dos o tres pies debajo de la parte superior . Esta es la que consideramos hoy como el formato típico de la cruz, llamada cruz latina.

La forma común usada en tiempos de Jesús era la cruz "tau", con forma de "T". En esta cruz el patíbulo se ubicaba en una ranura en lo alto del madero vertical. Hay excelente evidencia arqueológica de que fue en este tipo de cruz que crucificaron a Jesús.

El madero vertical generalmente permanecía enterrado en el lugar de ejecución. El condenado era obligado a cargar el patíbulo, que aparentemente pesaba 50 Kg., desde la prisión hasta el lugar de ejecución. Sin tener ninguna prueba histórica o bíblica, sin embargo, los pintores del medioevo y del renacimiento nos han dado una imagen de Cristo cargando toda la cruz. Muchos pintores y escultores de crucifijos también cometen el error de mostrar los clavos atravesándole las palmas de las manos.

Los relatos históricos de los romanos y el trabajo experimental han demostrado que los clavos eran clavados entre los pequeños huesos de las muñecas. Los clavos a través de la palma de la mano cortarían y se safarian entre los dedos, al sostener el peso de un cuerpo humano. Esta mala interpretación pudo haber venido de un error de comprensión en las palabras de Jesús a Tomas: "Mira mis manos".

Los anatomistas antiguos y modernos, sin embargo, siempre han considerado que la muñeca es parte de la mano.


GETSEMANI

De los diversos aspectos del sufrimiento inicial, el que es de particular interés fisiológico es el sudor de sangre. Es interesante notar que el medico -San Lucas- es el único evangelista que menciona este acontecimiento. Dice: "Y estando en agonía, oraba mas intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caian hasta la tierra." (22:44)

Aunque es muy raro, el fenómeno de la hematidrosis o sudor de sangre, esta bien documentado.

Bajo una gran tensión emocional los frágiles capilares de las glándulas sudoríparas se rompen mezclándose así el sudor con la sangre. Este proceso de por si podría haber producido marcada debilidad y posiblemente una conmoción.

Aunque la traición y arresto de Jesús son porciones importantes de la historia de la pasión, el próximo suceso en la narración, que es significativo desde una perspectiva medica es su juicio ante el sanedrín y Caifas, el Sumo Sacerdote. aquí se le infligió el primer trauma físico: un soldado le propino una bofetada por permanecer en silencio cuando Caifas lo interrogaba.

Ddespués, los guardias del palacio le colocaron una venda en los ojos y burlonamente lo provocaron con palabras groseras a que los identificara al pasar cada uno delante de el, lo escupieron y le dieron golpes en el rostro.


ANTE PILATO

Temprano por la mañana, magullado y amoratado, deshidratado y exhausto por una noche en vela, llevaron a Jesús de un lado al otro de Jerusalén, al pretorio, que estaba en el fuerte Antonia -el asiento del gobierno del Procurador de Judea- Poncio Pilato.

Estamos familiarizados con la decisión de Pilato de tratar de pasarle la responsabilidad a Herodes Antipas, el Tetrarca de Judea. Aparentemente Jesús no sufrió ningún maltrato físico a manos de Herodes y fue devuelto a Pilato, quien, en respuesta al clamor de la plebe, da la orden de que Barrabas fuera soltado y condeno a Jesús a ser azotado y crucificado.

Los judíos tenían una antigua ley que prohibía mas de 40 azotes. Los fariseos, que siempre se aseguraban que la ley fuese estrictamente observada, insistían en que se administraran solo 39 azotes; en la eventualidad de un error en recuento, se aseguraban permanecer dentro de la ley.

El prisionero era despojado de sus ropas y sus manos atadas a un poste por encima de la cabeza. El legionario romano se adelantaba con el "flagelo" en su mano. Este era un látigo corto con varias lonjas de cuero con dos bolitas de plomo cerca del final cada una. El pesado látigo se descargo con toda la fuerza una y otra vez sobre los hombros, espalda y piernas de Jesús.

Al principio las lonjas con peso adicional solo le cortaban la piel.

Luego, al continuar los golpes, cortaban mas profundamente dentro del tejido subcutáneo, produciendo primero una herida sangrante de los capilares y venas de la piel y finalmente la sangre brotaba abundantemente de arterias de las capas musculares más profundas.

Las bolitas de plomo primero le produjeron grandes y profundos hematomas o marcas que cos los siguientes azotes se abrieron.

Finalmente la piel de la espalda colgaba en largas lonjas y toda el área era una masa irreconocible de tejido desgarrado que sangraba.

Cuando el centurión que estaba a cargo determinaba que el prisionero estaba casi muerto, detenía los azotes.


BURLA

El desfalleciente Jesús fue luego desatado y dejado caer como un fardo en el empedrado mojado con su propia sangre. Los soldados vieron a este judío provinciano que pretendía ser rey como un hazmerreír.

Le arrojaron un manto sobre los hombros y le pusieron una vara en la mano por cetro. Aun necesitaban una corona para hacer su parodia completa.

Utilizaron ramitas flexibles llenas de largas espinas y las trenzaron formando una tosca corona. La colocaron a presión en su cuero cabelludo y nuevamente sangro abundantemente, cuando las púas perforaron el propio tejido vascular.

Después de burlarse de Él y abofetearle, los soldados le arrebataros la vara de la mano y le golpearon en la cabeza incrustando las púas mas profundamente en su cuero cabelludo.

Finalmente se cansaron de su diversión sadistica y le quitaron con violencia el manto de la espalda.

El manto ya se había adherido a los coágulos de sangre y suero de las heridas y al ser quitado como cuando un vendaje quirúrgico se quita al descuido, le causo un dolor insoportable y las heridas comenzaron a sangrar otra vez.


GÓLGOTA

El pesado patíbulo de la cruz fue atado sobre sus hombros.

La procesión del condenado Cristo, dos malhechores y el piquete de ejecución de soldados romanos encabezados por un centurión comenzó su lenta marcha por la ruta que hoy conocemos como "La Vía Dolorosa".

A pesar de los esfuerzos de Jesús para caminar erguido, el peso del madero junto con el espasmo producido por la perdida de sangre era demasiado.

Tropezó y cayo clavándosele el tosco madero en la piel lacerada y músculos del hombro. Trato de levantarse pero los músculos humanos habían sido llevados mas allá de su tolerancia.

El centurión, ansioso de proseguir con la crucifixión, eligió a un fornido africano del norte que miraba -Simón de Cirene- para llevar la cruz.

Jesús lo seguia sangrando aun y transpirando el frió y pegajoso sudor del espasmo.

La marcha de unos 600 metros desde el Fuerte Antonia al Gólgota fue finalmente completada y el prisionero volvió a ser desnudado excepto por el taparrabo que se les permitía a los judíos.

Comenzó la crucifixión: se le ofreció a Jesús vino mezclado con mirra, una suave mezcla analgésica para aliviar el dolor. Rehusó la bebida.

A Simón se le ordeno dejar el patíbulo en el suelo y derribaron a Jesús de espaldas con sus hombros contra la viga.

El legionario le palpo la hendidura por delate de la muñeca y perforo con un pesado clavo cuadrado de hierro forjado la muñeca clavándolo en la madera.

Se paso rápidamente al otro lado y repitió la operación, cuidando de no extender demasiado el brazo permitiéndole cierta flexión y movimiento.

El patíbulo era luego alzado y calzado al tope del madero vertical y el "titulo" donde se leía "Jesús de Nazaret, Rey de los judíos", fue clavado en su lugar.

El pie izquierdo era presionado hacia atrás contra el derecho.

Con ambos pies extendidos con los pies hacia abajo, se clavaba un clavo a través de ambos arcos dejando las rodillas flexionadas moderadamente.

La victima estaba ahora crucificada.


EN LA CRUZ

Cuando Jesús lentamente se deslizo hacia abajo hasta colgar, con el mayor peso depositado en los clavos de las muñecas, un dolor ardiente agudísimo se disparo a lo largo de los dedos y hacia arriba por los brazos hasta explotar en el cerebro.

Los clavos de las muñecas presionaban los nervios medios que son fibras nerviosas troncales que atraviesan el centro de la muñeca y de la mano.

Al empujarse hacia arriba para evitar este tormento por estiramiento, colocaba todo su peso sobre el clavo que atravesaba los pies.

Nuevamente se producía una agonía de dolor ardiente al desgarrar el clavo los nervios entre los huesos metatarcicos de los pies.

A este punto se producía otro fenómeno: al fatigarsele los brazos grandes oleadas de calambres le pasaban por los músculos engarrotandolos en profundo dolor punzante que no cedia.

Con estos calambres se producía la incapacidad de impulsarse hacia arriba.

Al colgar de los brazos los músculos pectorales, grandes músculos del pecho, se paralizaban y los músculos intercostales, pequeños músculos entre las costillas, no podían actuar.

Se podía inhalar aire a los pulmones pero no se podía exhalar. Jesús luchaba por elevarse para tener al menos un pequeño respiro.

Finalmente el nivel de dióxido de carbono de los pulmones y del torrente sanguíneo aumentaba y los calambres se atenuaban parcialmente.

En forma espasmódica Jesús podía elevarse hacia arriba para exhalar e inhalar oxigeno vivificante.

Fue sin duda en estas ocasiones que pronuncio las siete breves oraciones que fueron registradas.

La primera mirando a los soldados romanos jugándose su manto de una sola pieza a los dados:

"Padre perdónalos porque no saben lo que hacen"

La segunda al malhechor penitente:

"Hoy estarás conmigo en el paraíso"

La tercera, mirando a Maria su madre dijo:

"Mujer, he ahí tu hijo"

Y luego, vuelto hacia el aterrorizado adolescente Juan, traspasado de dolor-el amado apóstol Juan- dijo:

"He ahí tu madre"

El cuarto clamor es el comienzo del Salmo 22:

"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"

Sufrió horas de dolor ilimitado, ciclos de calambre que producían desgarradoras torceduras, asfixia parcial intermitente y dolor ardiente al desgarrársele tejido de su espalda lacerada debido a su movimiento hacia arriba y hacia abajo contra el rugoso madero de la cruz.

Después empezó otra agonía: un dolor profundo como si se le hundiera el pecho, mientras el pericardio -la bolsa que rodea el corazón-, lentamente se llenaba de suero y comenzaba a comprimir el corazón.

La profecía del Salmo 22: 14 se estaba cumpliendo:

"Soy derramado como agua y todos mis huesos están descoyuntados; mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis vísceras."


MUERTE

Todos estamos familiarizados con los detalles finales de la ejecución de Jesús. 

Para que no se profanase el sábado, los judíos solicitaron que se diera fin a los condenados y fueran sacados de las cruces. 

El método común de terminar una crucifixión era por "crurifragio" (cruris: piernas y fragere: romper) o sea la fractura de los huesos de las piernas. 

Esto le impedía a la victima empujarse hacia arriba y la tensión de los músculos del pecho no se podía aliviar: la asfixia sobrevenia con rapidez. 

Las piernas de los dos malhechores fueron fracturadas, pero cuando los soldados se acercaron a Jesús vieron que esto era innecesario.

Aparentemente para asegurarse doblemente de que estaba muerto, el legionario le clavo la lanza entre las costillas hacia arriba a través del pericardio llegando al corazón. 

Juan 19: 34 dice: "Inmediatamente brotaron sangre y agua". 

De modo que se produjo un escape del fluido acuoso de la bolsa que rodea el corazón y la sangre del interior del corazón. 

Esta es una evidencia post-mortem bastante concluyente de que Jesús murió, no de la muerte común de crucifixión -por asfixia- sino de falla cardiaca, debido al espasmo y compresión del corazón por el liquido acumulado en el pericardio.


RESURRECCIÓN

En estos hechos hemos dado un vistazo al colmo de la maldad que el hombre puede exhibir contra su prójimo y hacia Dios. 

Esta es una horrible visión y probablemente nos deje desanimados y deprimidos.

Pero la crucifixión no fue el fin de la historia. 

Cuan agradecidos podemos estar de que tenemos una continuidad -un vistazo a la infinita misericordia de Dios para con el hombre- el don de la redención, el milagro de la resurrección y la expectativa de la mañana de Pascua.

EL ANTIGUO PACTO VS. EL NUEVO PACTO

EL ANTIGUO PACTO 
VS. EL NUEVO PACTO

En esta enseñanza veremos la diferencia entre el Antiguo y el Nuevo Pacto.

1. El Antiguo Pacto era regido por la ley del pecado y de la muerte, el Nuevo pacto es regido por la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús.
Romanos 8:2
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
2. El Antiguo Pacto era de esclavitud, el Nuevo pacto es de libertad.
Gálatas 4:21-31
21 Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?
22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre.
23 Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa.
24 Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar.
25 Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud.
26 Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.
27 Porque está escrito: Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz; prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto; porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido.
28 Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.
29 Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.
30 Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.
31 De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.
Gálatas 5:1
5  Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.
3. El Antiguo Pacto se basaba en sangre de animales, el Nuevo se basa en la sangre de Cristo.
Hebreos 9:12
12 Y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.
4. El Antiguo Pacto no puede dar salvación, el Nuevo si puede.
2 Corintios 5:18-20
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
5. El Antiguo Pacto produce muertos espirituales, el Nuevo produce vivos espirituales.
1 Corintios 15:22
22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.
6. El Antiguo Pacto nos pone bajo la ley, el Nuevo nos pone bajo la gracia.
Romanos 6:14
14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
7. El Antiguo Pacto nos hace seguir en la carne, el Nuevo nos hace seguir en el espíritu.
Romanos 8:1
1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
8. El Antiguo Pacto hace que nuestra mente esté gobernada por los sentidos, el Nuevo hace que nuestra mente esté gobernada por el espíritu.
Romanos 8:5
5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
9. El Antiguo Pacto nos conforma al mundo, el Nuevo nos conforma a la imagen de Cristo.
Romanos 8:29
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

lunes, 22 de mayo de 2017

Traducción del libro de E W Kenyon "Estudios Avanzados de la Biblia" - Parte 36

En esta lección vamos a conocer a Jesucristo, como lo vieron sus discípulos, como lo vio Pablo. Y daremos un vistazo de lo que pasó entre la cruz y la resurrección y lo que eso significa para nosotros




Capítulo 36
CONOCIENDO EL AMO

“YO SÉ EN QUIEN HE CREÍDO". Esta es una de las declaraciones desafiantes de la Revelación Paulina: Pablo conoció a Jesús. En 2 Corintios 5:16 dice: "De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.” Pablo no conocía a Jesús como Juan y Pedro lo conocían .Juan y Pedro no conocían a Jesús como Pablo lo conocía. Pedro y Juan lo conocieron a causa de los tres años que caminaron con Él, pero nunca lo conocieron realmente. Cuando Él fue colgado en la cruz, se pararon y lo observaron, y lo observaron hasta que murió, pero no vieron la tragedia de Él haciéndose pecado. Ellos lo vieron desnudo, con la sangre corriendo por su espalda y de sus manos y pies. Sólo vieron la corona de espinas perforando su frente hasta que la sangre fluyó sobre su rostro.
Sus corazones se agitaban poderosamente, y sus lágrimas sin duda fluían mientras lo miraban morir. Sin embargo, no le vieron hecho pecado. No sabían la terrible lucha espiritual que estaba sucediendo. No vieron a los demonios tomar ese hermoso espíritu y llevarlo al lugar donde los hombres perdidos están encarcelados. Sólo vieron al Hombre.
Hay tres imágenes de Jesús que quiero que veas. Uno es Su camino de la tierra donde gobierna el amor. Es el Amor obrando en el Hombre. En Mateo 4:23-25, lo vemos descender del monte de la tentación, y la multitud de los enfermos y los quebrantados se reúnen alrededor de él y los sanó.
Lo vemos, como se registra en el octavo capítulo de Mateo, realizando esa serie de milagros que sacuden el corazón, sanando al siervo del centurión con la Palabra y expulsando a los demonios de muchos poseídos con la Palabra. "Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias" (Mateo 8:17). Lo vemos en el bote. Satanás trata de abrumarla. En medio de la terrible tormenta, dijo en voz baja al agua: "Paz, quédate quieto".
Él gobernó el mar. Él gobernó el viento. Lo vemos convirtiendo el agua en vino. Lo vemos resucitar a Lázaro muerto después de haber estado muerto cuatro días. (Juan 11: 17-44).
En Lucas 5: 4-11 lo vemos gobernando los peces del mar. Él gobernó todas las leyes de la naturaleza. Él era el amo perfecto. Pero esto sólo fue una fase de Su vida, de Su caminar terrenal y enseñanza. Ningún hombre habló jamás como Él hablaba. Ningún hombre enseñó como Él enseñó. Algunas de sus frases se destacan como picos de montaña. "Todas las cosas son posibles para el que cree". "Las palabras que les hablo son espíritu y son vida."
"Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia". Pero recordamos que ningún hombre fue salvo por la enseñanza de Jesús. Nadie conoció realmente al Padre a través de Su revelación e introducción del Padre. Nadie recibió la Vida Eterna a través de Su enseñanza.
El hecho es que no enseñó casi nada acerca de la Nueva Creación. Le dijo a Nicodemo que debía nacer de nuevo, pero Nicodemo no nació de nuevo. No lo entendía.
Puedo verlo con una expresión de desconcierto.
Lee Juan 3:3-8 y notarás que Jesús sólo está declarando el hecho de la necesidad de la Nueva Creación. Es extraño que la mayoría de nuestros himnos acerca de Jesús estén conectados con su caminar terrenal. Muy pocos tienen que ver con Su ministerio actual a la diestra del Padre, o con Su obra sustitutoria. Encontraras grupos de himnos sobre la cruz, pero prácticamente todos son acerca de Su sufrimiento físico. Si pudiéramos entender que el sufrimiento físico de Jesús no tocó el problema del pecado, que su caminar terrenal no tocó el problema del pecado, que Su enseñanza no tocó el problema del pecado, lo entenderíamos y conoceríamos mejor.
 La siguiente imagen del Maestro está en la cruz. Un día vi en la calle una pequeña cruz. Yo lo levanté. Era una hermosa cruz pequeña con un Cristo muerto colgado en ella. Una parte de la iglesia ha adorado a un Cristo muerto.
El caminar de Jesús no salvó a nadie. Tampoco un Cristo muerto colgado en la cruz salva a nadie. Si Jesús no hubiera ido más allá que tan sólo morir en la cruz, nadie habría sido salvo por medio de Él. En el Cristo muerto no hay Nuevo Nacimiento, ni Nueva Creación. Hemos cantado, "más cerca de la cruz", y hemos orado para poder estar más cerca de la cruz; pero la cruz no tiene salvación en ella. Era el lugar del fracaso, un lugar de muerte, un lugar donde Jesús fue hecho pecado, un lugar donde Dios abandonó a Jesús, le dio la espalda después de haberlo hecho pecado. Fue un lugar donde aparentemente Satanás había ganado la victoria sobre el Hombre que lo había gobernado durante tres años y medio. Así que es que nosotros cantemos, "Jesús, mantenme cerca de la cruz", es para estar cerca del fracaso y la derrota.
No, no hay salvación en un Cristo muerto o un Cristo sufriente colgado en la cruz.
Muchos de los que leen esto se sentirán impactados porque han adorado a un Cristo muerto. Si Jesús hubiese parado, si no hubiese ido más allá de la cruz, nunca habríamos oído hablar de él. Verás, los discípulos sólo entendieron lo que los sentidos físicos registraron, mientras se juntaron alrededor de la cruz y lo vieron en su agonía de muerte.
La siguiente imagen de Jesús es la que ha traído vida y luz a la raza humana. Es el Cristo Resucitado, Ascendido y Sentado. Pero quiero que lo veas un poco en Su sustitución, tal como se nos ha revelado en la Revelación paulina. En 2 Corintios 5:21 dice: "Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él".
Ese es el primer paso en ese horrible drama: Él fue hecho pecado. Hebreos 9:26 dice: "Pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado." La cruz fue el lugar donde las dos edades se reunieron, o donde los dos pactos se encontraron; el antiguo y el nuevo. Fue el lugar donde se solucionó el problema del pecado: la Deidad se convirtió en pecado por la humanidad. Hebreos 1: 3 declara: "El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.” La salvación está en el Cristo sentado a la "diestra de la Majestad en lo alto". En Hebreos 10:10-15, obtenemos otro cuadro: " En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre".
Es una autoridad "de una vez por todas", una sustitución "una vez por todas". Luego, en el versículo 11 comparando a Jesús con el sumo sacerdote en el antiguo pacto dice: "Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios". No fue Su caminar terrenal; no fue el sufrimiento en la cruz lo que nos hizo justos. La cruz fue el principio. Fue donde la sustitución realmente comenzó cuando Dios lo hizo pecado con nuestros pecados.
"Le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Isaías 53: 4-6). Ves todo el drama hasta el momento en que Él fue hecho pecado, pero no ves que el pecado fue quitado. Eso vino después de que Él dejó Su cuerpo y fue al lugar donde los malvados deben ir e irán si lo rechazan. Allí, durante setenta y dos horas, o tres días y tres noches, Él sufrió hasta que las demandas de la justicia se cumplieron plenamente.
Cuando se encontraron, el dominio de Satanás sobre Él terminó. Puedo oír a Dios decir: "Es suficiente, ha cumplido con las exigencias de la justicia, ha pagado la pena que el género humano debe a la justicia por su pecado". Escucha esta escritura en Hebreos 10:12: "Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios". Cuando cumplió con todas las demandas de la justicia, cuando se cumplió cada reclamación contra nosotros, 1 Timoteo 3:16 se hizo realidad, y fue justificado en espíritu. 1 Pedro 3:18 dice que Él fue vivificado en espíritu. Pablo lo expresó en Hechos 13:33-34: "La cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy".
Jesús, allí abajo, en esa región oscura, fue vivificado en espíritu, fue engendrado de Dios, de modo que Colosenses 1:18 se convirtió en un hecho. Comenzando con el versículo catorce, leemos: "En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten". Ahora observa cuidadosamente: "Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia".
Mira, ahí está el creador tal como lo ves en 1 Juan 1 1-4. Y Aquel fue hecho pecado, y Aquel murió espiritualmente en la cruz. Él murió dos veces, físicamente y espiritualmente.
Él fue hecho vivo dos veces, en espíritu y en Su cuerpo. Su espíritu se hizo vivo y su cuerpo inmortal. Él fue la primera persona que nació de nuevo, el único que tiene la inmortalidad ahora. Cuando dijo: "Yo te he engendrado hoy", que fue su segundo nacimiento allí. Jesús nació primero de María. Ahora es nacido de Dios. Una vez nació como un niño dulce y hermoso. La segunda vez, Él nació de la muerte y del dominio de Satanás. Ha pasado del reino de Satanás al reino de Dios. Colosenses 1:13-14 lo ilustra perfectamente. Fue trasladado de la autoridad de las tinieblas y de la muerte, y fue trasladado por el Nuevo Nacimiento a la comunión y comunión con Su Padre.
Mira, Él es el Primogénito de toda la creación. Nadie había nacido de nuevo antes de ese tiempo. Él es la cabeza de la Iglesia, y tan pronto nació de nuevo, volvió a ser el Amo de Satanás; Él se convirtió en el Amo de las fuerzas de las tinieblas en el Infierno.
Colosenses 2:15 nos dice que Él despojó a los principados y potestades e hizo una demostración de ellos abiertamente, triunfando sobre ellos. Él era el Fuerte que había entrado en la misma sala de trono de Satanás y lo ató y lo despojó de su autoridad. Hebreos 2:14 (traducción de Rotherham): "Ya que los hijos son partícipes en carne y sangre, de la misma manera también él mismo participó de la mismo." En otras palabras, el Verbo se hizo carne sobre esa cruz para poder destituir a quien tenía la autoridad de la muerte, es decir, el diablo.
Como ves, en la cruz Él murió espiritualmente, participante del pecado, aunque no de su propia voluntad. Dios puso sobre Su espíritu nuestro pecado, y en el momento en que lo hizo, el espíritu de Jesús se convirtió en pecado. Entonces su cuerpo se hizo mortal. Murió espiritualmente para que su cuerpo pudiera morir físicamente. Pocas horas después, la muerte física ganó el dominio. Su espíritu abandonó su cuerpo. Pero ahora todas las cosas han cambiado. Se convirtió en el Amo del Infierno. Venció a Satanás. Lo despojó de la autoridad que Adán le dio en la caída de la gran tentación. Se levantó de entre los muertos, y yo me levanté con Él. . . tú te levantaste con Él. Luego tomó su propia sangre y la llevó al Lugar Santísimo y selló nuestra redención. Habiendo hecho esto, se sentó a la diestra de la Majestad en lo alto. Efesios 2:5-6 dice que estamos sentados junto con Él.
Él es la Cabeza del Cuerpo. Nosotros somos los miembros. Juan 15:5 nos dice que Él es la vid y nosotros somos las ramas. Filipenses 3:10 es la oración maravillosa de Pablo: "A fin de conocerle, y el poder de su resurrección". Porque es esa habilidad la que se manifestó en Su resurrección. Es esa capacidad que está obrando dentro de nosotros. Efesios 1:19-23 dice: “Y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales". Esa habilidad es nuestra habilidad. Esa habilidad es del Espíritu, que mora dentro de ti, y en el Nombre que Él nos ha dado para usar en nuestro conflicto diario con el enemigo.
Tú entiendes que hay dos clases de sabiduría. Una es la sabiduría que viene de la experiencia, de los sentidos. Es terrenal, a veces sensual y a veces diabólica. El otro tipo es la sabiduría que viene de Dios, la clase de sabiduría que Jesús ejerció en Su caminar terrenal. Jesús nos ha hecho sabiduría. (1 Corintios 1:30) Ahora esa la sabiduría nos revelará los secretos sagrados que están ocultos en la Revelación Paulina de Cristo. Él dice (Colosenses 2:2-3, Nueva Versión Internacional): "y tengan toda la riqueza que proviene de la convicción y del entendimiento. Así conocerán el misterio de Dios (o el sagrado secreto de Dios), es decir, a Cristo". Ahora observe el siguiente versículo: "En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento".
Con gozo, puedes vislumbrar lo que significa en cierta medida aprender a conocerlo.

Preguntas
1. Haz un contraste entre Pablo conociendo a Jesús y Pedro y Juan conociéndole.
2. ¿Qué se revela en las tres imágenes de Jesús?
3. ¿Podían los hombres recibir la Vida Eterna a través de la enseñanza de Jesús mientras Él caminaba entre ellos?
4. ¿Qué significó la muerte de Jesús para los discípulos?
5. ¿Cuál fue el significado de la cruz?
6. Dar la escritura y contrastar a Jesús con el Sumo Sacerdote del Antiguo Pacto.
7. ¿Por qué no podemos ver el pecado quitado en la cruz?
8. Explica la doble muerte de Jesús y Su doble nacimiento.
9. Explica Efesios 2:5-6.

10. Discute las fuentes de los dos tipos de sabiduría.