Mostrando entradas con la etiqueta Pablo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de mayo de 2020

El Nombre de Jesús - Clase 4 - El Nombre de Jesús y la Iglesia Primitiva



Clase 4

El Nombre de Jesús y la Iglesia Primitiva

Como estamos viendo; toda la autoridad y todo el poder que estaba en Jesús esta en Su Nombre, y Él  le dio Su Nombre a la Iglesia.

Cuando nos paseamos por el libro de Hechos vemos que los primeros cristianos conocían acerca de la autoridad que hay en el Nombre y como lo utilizaban para la expansión del reino de Dios.

Un caso clásico es la curación del cojo que solía pedir limosna en la puerta del templo que se llamaba la Hermosa:

Hechos 3:1-8
1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración.
2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.
3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna.
4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos.
5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo.
6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
7 Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos;
8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios.

Quiero que notemos aquí la seguridad que tenía Pedro al ministrar a este hombre; él conocía la autoridad que tenía en el nombre de Jesús; la cuestión no era si iba a sanar o no, sabía claramente que al usar el nombre de Jesús ese hombre sería sano.

Pedro no esperó que el hombre se levante sino que lo tomó de la mano derecha y lo levantó y en ese mismo instante el cojo fue completamente sanado.

En las campañas de sanidad que he tenido no he tenido la menor duda que la gente recibiría su sanidad al declarar el nombre de Jesús con confianza, sin necesidad de gritar sino solo diciendo: “Sean sanos en el nombre de Jesús.”

A veces me decían que no les diga que están sanos, y más de una vez me retaron, pero yo les decía que no tenía duda porque la sanidad no dependía de mi, cuando ministro yo dependo de la Palabra y del glorioso nombre de Jesús.

Esto fue lo que Pedro le explicó al pueblo de Israel que se congregó alrededor de ellos luego de este milagro:

Hechos 3:11-16
11 Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo,  atónito,  concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón.
12 Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste?
13 El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando éste había resuelto ponerle en libertad.
14 Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida,
15 y matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.
16 Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.

Pedro sabía claramente que no era él quien estaba sanando  a este hombre sino que la fe en el nombre de Jesús estaba trayéndole esta sanidad a. hombre cojo.

Otra cosa que vemos es como Pedro aprovechó el milagro producido en el nombre de Jesús para testificar acerca de Jesucristo.

En Hechos 4:12 podemos ver la conclusión de su mensaje: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

Pedro les esta diciendo otra cosa que el sabía que en ningún otro nombre hay salvación, solo en el nombre de Jesús.

Me parece sorprendente lo que dice mucha gente, que no les gustan las sanidades y que luego se predique, por que según dicen ellos la persona vendría por las “añadiduras.”

Pero como vemos Pedro siendo “un ignorante galileo” no conocía estas cosas, si tan solamente hubiera sido tan sabio como estos hermanos hubiera dejado al pobre hombre pidiendo limosna, en fin era su medio de vida.

Pero no hizo eso, sino que usó el nombre de Jesús, sanó al hombre y luego la multitud estaba lista para escuchar el mensaje y recibir a Jesús.

En 1988 viajamos un grupo de 120 personas entre estadounidenses y peruanos a la ciudad de Arequipa al sur del Perú.

Un día en la plaza de armas había una mujer que no solo estaba ciega sino que tampoco tenía ojos su piel se había pegado y tapado la cavidad donde habían estado antes los ojos.

Entonces mi amigo le predicó y empezó a orar por ella, en ese momento la gente empezó hacer un círculo alrededor él viendo lo que pasaba con la mujer.

Y cuando oró por ella en el nombre de Jesús, 50 personas vieron como se formo primero una línea, luego pestañas, después se separó la piel y se empezaron a formar los ojos, finalmente la mujer empezó a ver.

Luego de esto 50 personas adultas vinieron a los pies de Cristo.

Y luego me encuentro con gente que me dice que no ore por los enfermos sino que solo les predique; perdónenme. . .pero, ¡no lo voy hacer!

Seguiré orando por los enfermos porque es parte del evangelio, y las sanidades llaman la atención de la gente para que luego acepten a Cristo.

Dejemos de lado las tradiciones y posturas religiosas y hagamos confiadamente lo que la Palabra dice; tengamos plena confianza en el poder del nombre de Jesús sobre todo nombre que se nombra.

Otra cosa que vemos en cuanto al Nombre es que los enemigos de la iglesia se dieron cuenta del poder que había en él.

Hechos 4:17-18
17 Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre.
18 Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.

Es tal el poder de este nombre que los ancianos de Israel con tal de paralizar el crecimiento de la iglesia les prohibieron hacer uso de este glorioso nombre, cosa que no estaba dispuesto hacer la primera iglesia.

En los versos 19 y 20 vemos que Pedro y Juan decidieron no obedecer esta prohibición: “Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.”

En Hechos 4:30 vemos como es que ellos sabían claramente cual era la clave del poder en su predicación: “Mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús”.

Era bien claro para ellos que al usar el nombre de Jesús Dios extendería su mano en sanidades, señales y prodigios.

Cuanto más el uso del glorioso nombre el día de hoy nos permitirá ver este poder de Dios en acción.

Yo he visto con mis propios ojos la manifestación de sanidades, señales y prodigios al usar el nombre de Jesús.

Hace unas semanas estaba gozándome al final de una reunión con el evangelista Gilmer Mucha Meza, cuando una hermana se nos acerca en silla de ruedas; yo le dije a Gilmer; “¿Quién la levanta? ¿Tu o yo?” el me respondió: “Los dos”. 

La tomamos cada uno de una mano, la sacamos de la silla de ruedas y solo me acuerdo que le gritaba una y otra vez mientras caminaba: “¡Camina en el Nombre de Jesús!”

La misma autoridad que tenía la primera iglesia la tenemos hoy en el nombre de Jesús.

El primer evangelista, Felipe, sabía esto claramente:

Hechos 8:5-12
5 Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.
6 Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.
7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;
8 así que había gran gozo en aquella ciudad.
9 Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.
10 A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios.
11 Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.
12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

Aquí está Felipe, predicándoles acerca del Nombre de Jesús y la gente convirtiéndose y siendo sanada.

Una cosa en particular es el caso del mago Simón, quien aparentemente tenía “el gran poder de Dios”, pero ellos se dieron cuenta donde estaba ese gran poder de Dios, estaba en el Nombre de Jesús.

Es por eso que al momento de predicar no debemos dejar de lado la predicación de tan glorioso nombre ya que si queremos tener los resultados de la primera iglesia debemos usar los mismos principios espirituales que ellos usaron ya que Dios no ha cambiado ni acortado su mano para dejar de hacer milagros.

En Hechos 9 vemos la importancia del nombre en la vida del Apóstol Pablo:

Hechos 9:10-16
10 Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí,  Señor.
11 Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,
12 y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista.
13 Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén;
14 y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre.
15 El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste,  para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
16 porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.

Venía un gran cambio en la vida de Pablo, de ser un perseguidor del nombre estaba por convertirse en un predicador del Nombre de Jesús.

Hechos 9:20-22
20 En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios.
21 Y todos los que le oían estaban atónitos,  y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?
22 Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.

Casi al instante de convertirse Pablo ya estaba predicando acerca de la salvación que hay en el Nombre de Jesús.

En Hechos 16 podemos ver que Pablo también conocía la autoridad que tenía sobre los demonios en el nombre de Jesús:

Hechos 16:16-19
16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades

Pablo no tenía problemas en usar la autoridad que le había sido delegada, el sabía que el demonio tenía que irse al usar el nombre de Jesús.

Estos son parte de los pasajes que hablan acerca del Nombre de Jesús en el libro de los Hechos y que nos muestran claramente el uso que le dieron en esos tiempos iniciales de la iglesia.

Lo usaron para predicar el evangelio, para ministrar a los enfermos y lo usaron para echar fuera demonios; aprendamos de estos ejemplos y usemos el Nombre provechosamente.

jueves, 5 de marzo de 2020

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 7

Como Ser Dirigido Por El Espíritu Santo - Clase 7





Clase 7
El Testigo Interior


Si entrenáramos nuestros espíritus, sabríamos con exactitud en el interior qué hacer en cada área de la vida con un "si" o con un "no"; aún en cosas secundarias. 

Prácticamente, pasamos toda nuestra vida en el reino mental y físico; muchas veces, hemos desarrollado nuestra cabeza a costa de nuestro corazón, el conocimiento intelectual ha tomado el trono en nuestra vida. Y nuestro espíritu, que debe guiarnos, es mantenido en prisión bajo llave, y no le permitimos funcionar.

Este testigo interior busca dirigir nuestra mente. Todos sabemos que hay muchísimas cosas que nunca habríamos hecho si hubiéramos escuchado ese testigo interior.

No habríamos invertido y perdido dinero en ciertas empresas arriesgadas; no habríamos escogido a ciertas personas como compañeros. (No solo me estoy refiriendo a la pareja en el matrimonio, sino también a cierta gente con la que nos involucramos). Si hubiéramos escuchado nuestro testigo interior, nunca habríamos hecho negocios con ciertas personas.

Para definir este testigo interior en pocas palabras, a medida que oramos acerca de algo y pensamos que hacer, si hay una alto en nuestro espíritu; un "algo en nuestro interior" que te dice que no hagas algo, ese es el testigo interior. Sin embargo, algunas veces tenemos que esperar un rato para tener la quietud suficiente para reconocerlo.

¿Cómo podemos distinguir si es mi espíritu o el Espíritu Santo el que me está diciendo que haga algo?

Como vimos anteriormente. en Proverbios 20:27 dice: "Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre". Dios dijo que Él iba a usar nuestro espíritu.

Debemos ser capaces de distinguir si es la carne; el hombre exterior, la que quiere hacer algo, o si es el hombre interior, nuestro espíritu.

Si es el hombre interior estamos en la dirección correcta porque el hombre interior es renacido y es una nueva criatura. 'Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas' (2 Corintios 5:17). El hombre interior tiene la naturaleza y la vida de Dios en él; si es nacido del Espíritu o nacido de nuevo, el hombre interior tiene al Espíritu Santo morando dentro. El hombre interior del cristiano no es el que quiere obrar mal; sino el hombre exterior.

Juan en su epístola habla acerca de la simiente de Dios permaneciendo en este hombre interior, el cual no puede pecar. "Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios" (1 Juan 3:9). Este hombre interior tiene la naturaleza y vida de Dios en él, pues es nacido de Dios.

Físicamente, nosotros nacimos de nuestros padres humanos y participamos de su naturaleza. La gente suele decir: "él es como su padre", o "ella se parece a su madre".

Espiritualmente, somos nacidos de Dios y participamos de Su naturaleza.

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina..." (2 Pedro 1:4). Pedro también dijo que somos nacidos de la Palabra de Dios: "Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (1 Pedro 1:23).

Somos nacidos de la Palabra de Dios; por eso, a medida que nos alimentamos de la Palabra de Dios, somos participantes de la naturaleza divina. Sabemos que el obrar mal no es la naturaleza de Dios; por lo tanto, si una persona es realmente un cristiano, el deseo de obrar mal no está en su espíritu.

Veamos una ilustración bíblica de este testigo interior. En Hechos 27 está el relato de Pablo a bordo de una nave con rumbo a Roma. "Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, por haber pasado ya el ayuno, Pablo les amonestaba, diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas" (versos 9 y 10).

Pablo no dijo: "El Señor me dijo"; tampoco dice que el Espíritu de Dios se lo dijo. Pablo dijo: "Veo"; ¿Quién es el verdadero "Yo"?, el hombre espiritual, el hombre en el interior. Pablo no lo vio mentalmente, tampoco lo vio físicamente, sino tuvo testimonio en su espíritu.

Hace unos años, tenía que hacer un viaje largo en autobús y sentía cierta intranquilidad de ir, así que decidí suspender el viaje para una fecha posterior, llamé a mi amigo que era administrador de la agencia y le dije que le diga al conductor que tuviese cuidado pues algo podía pasar, y efectivamente paso algo, hubo un accidente pero como estaban advertidos no le paso nada a nadie. Tal como pasó con Pablo, pude hacer algo al respecto.

Pablo simplemente dijo lo que había percibido. En Hechos 27:20-21 leemos: "Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos. Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído..." Esta fue una declaración osada.

Observemos que Pablo les dijo: "Debieron haberme escuchado". El no les dijo: "debieron haber escuchado al Señor"; no, él no había dicho: "El Señor me dijo", sino: "Veo".

"Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave... Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho" (versos 21, 22 y 25).

Pablo percibió el peligro, y si ellos lo hubieran escuchado, podrían haber evitado el naufragio, pero no lo hicieron; por lo cual perdieron toda la mercancía y la nave. A pesar de eso, Pablo les aseguró que no se perdería ninguna vida: "porque yo confío en Dios...", y la vida de cada persona fue salvada.

Veamos algo en Hechos 13 que nos ayudará más en cuanto al recibir dirección de Dios. "Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros... Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado." (Hechos 13:1,2).

Ellos estaban ministrando al Señor, habían tomado una decisión de pasar tiempo con el Señor y recibieron la dirección del Espíritu Santo.

Es evidente que esto fue una confirmación de lo que ellos ya tenían dentro.

Así que separemos tiempo con el Señor, ministrándole y preparando un ambiente en el que podamos escuchar en nuestro interior la dirección que llega por el testigo interior.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 2

En este capítulo, Pablo nos cuenta primeramente de su ministerio a los gentiles, como lo presento a las cabezas de la iglesia y como fue aceptado. Y luego como discutió con Pedro por su hipocresía cuando llegaron los judaizantes.

Termina mostrando que nuestra salvación depende totalmente de Cristo y no hacer las obras de la ley



Capítulo 2

1  Luego, al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo también a Tito;
2 siguiendo una revelación, para exponerles el evangelio que anuncio (predico) a los Gentiles (personas que no son judías). Me entrevisté con los dirigentes (los que tenían reputación y autoridad) en una reunión privada, no sea que estuviese haciendo o hubiera hecho un trabajo que no sirve [y para asegurarme de que no corría ni había corrido en vano].
3 A tal punto les pareció bien [lo que estaba haciendo], que ni siquiera exigieron (obligaron) que mi compañero Tito se circuncidase, a pesar que sabían que era griego, es decir, de origen Gentil;
4 ni tampoco se dejaron arrastrar por la opinión de algunos falsos hermanos, que con disimulo (secretamente) se habían introducido (infiltrado) en la iglesia para espiar la libertad que tenemos en Cristo Jesús (el Ungido) y para tratar de reducirnos a la esclavitud (servidumbre) de la ley mosaica;
5 a los cuales ni por un momento accedimos a someternos (les prestamos atención),  para que la verdad del evangelio permanezca en ustedes.
6 Además debo decirles que los más importantes dirigentes (los que tenían reputación y autoridad) de la iglesia (de los que no me preocupa la importancia que hayan tenido, porque delante de Dios somos todos iguales) no vieron necesario añadir nada nuevo [ni dieron nuevas sugerencias ni hicieron ninguna corrección] al contenido de mi mensaje (Evangelio).
7 Sino al contrario, al ver [y reconocer] que se me había encomendado (confiado) el evangelio a los de la incircuncisión (los que no son Judíos), así como Pedro lo había sido a los de la circuncisión (los Judíos);
8 Porque el mismo que constituyó y envió a Pedro como Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Judíos, me hizo también a mí Apóstol (mensajero, agente, enviado especial) de los Gentiles (los que no son Judíos).
9 y al conocer (percibir, entender, reconocer) la gracia (el favor y la dotación espiritual) que se me había concedido, Jacobo (Santiago), Cefas  (Pedro) y Juan (que eran considerados como columnas de la iglesia de Jerusalén) nos dieron la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión (compañerismo), para que nosotros fuéramos y prediquemos a los Gentiles (los que no son Judíos), y ellos a los Judíos.
10 Solamente nos recomendaron (pidieron) que nos acordemos (recordemos) de los pobres, cosa que he procurado hacer con empeño.
11 Pero cuando Cefas (Pedro) vino a Antioquía, le resistí [y me opuse a él] cara a cara, porque [por su conducta] era digno de ser censurado [, reprendido y condenado].
12 Porque al principio comía con los creyentes de origen Gentil (convertidos no Judíos); pero luego que llegaron [de Jerusalén] unas personas de parte de Jacobo (Santiago), comenzó a retraerse, apartarse, y finalmente se negó totalmente a seguir comiendo con aquellos por temor a las críticas de las personas de origen Judío [, los cuales exigían la práctica de la circuncisión para los creyentes Gentiles].
13 A esta hipocresía (simulación) de Cefas (Pedro) se sumaron los demás cristianos de origen Judío [ocultando sus verdaderas convicciones y no actuando con sinceridad], de tal manera que incluso el propio Bernabé se dejó arrastrar por esa hipocresía.
14 Pero, tan pronto como vi que no andaban rectamente según la verdad del Evangelio, le dije a Cefas (Pedro) delante de todos los que estaban presentes: "Si tú, que eres Judío, vives como un Gentil (persona no judía) y no como un Judío, ¿cómo es que les obligas a los Gentiles a judaizarse1?"
15 Nosotros que somos judíos por nacimiento; y no pecadores procedentes de los Gentiles (personas no judías, pueblos paganos);
16 sabemos muy bien que nadie (ningún hombre) puede ser justificado (considerado justo) por obedecer a la ley mosaica, sino únicamente por la fe en Jesucristo (el Ungido). Nosotros, que hemos creído en Jesucristo, somos justificados (hechos justos) por esa fe en Cristo y no por haber obedecido2 a la ley de Moisés. ¡Nadie es justificado (hecho justo) por cumplirla!"
17 Pero, si al buscar ser justificados (hechos justos) en Cristo, nosotros somos también hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro del pecado? ¡De ninguna manera!
18 porque si me pongo a reconstruir (edificar) lo que he destruido [, que la práctica de la ley mosaica no es necesaria para ser justificado delante de Dios], me declaro a mí mismo trasgresor de la Ley.
19 Porque mediante la ley he muerto [por la muerte de Jesús por mi] a la ley y sus demandas, a fin de vivir para Dios.
20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, sino que Cristo (el Ungido) vive en mí. Y esta vida verdadera que ahora vivo en la carne es el resultado de mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí.
21 No hago nula (ni desecho, ni invalido) la gracia (el favor y la buena voluntad) de Dios, porque si la justificación (el ser hechos justos) viene por medio [del cumplimiento] de la Ley, entonces Cristo (el Ungido) murió en vano [, Su muerte fue inútil y no tuvo sentido pues no sirve para nada].

1 El judaizarse implicaba vivir conforme a las prácticas y rituales del judaísmo en lugar de vivir en la libertad que tenían en Cristo.
2 Las obras de la Ley


jueves, 5 de diciembre de 2019

Biblia Expandida - Gálatas Capítulo 1

A partir de esta entrada voy a subir una versión en la que estoy trabajando que se llama la Biblia Expandida. La creación de esta obra es juntando varias versiones de la Biblia para aumentar el significado siguiendo el método de la Biblia Amplificada.

He avanzado Gálatas, Efesios, Filipenses y Colosenses, y más adelante terminaré con Romanos, espero que esta obra les ayude en su estudio y siéntanse libre de compartirla si les es de bendición.



Epístola a los Gálatas

Capítulo 1

1 Pablo, apóstol (mensajero, agente, enviado especial), no enviado ni designado (nombrado) por los hombres, sino por el propio Jesucristo y por Dios Padre, que lo resucitó de los muertos,
2 y los demás hermanos en la fe que están conmigo, a las iglesias de la provincia de Galacia.
3 Gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros) y paz (bienestar) de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo (el Ungido).
4 quien se entregó a sí mismo [y se dispuso a morir] por nuestros pecados, y nos rescató (liberó, sacó) de este presente mundo perverso (malo, inicuo) en que vivimos, conforme al plan trazado por nuestro Dios y Padre (Su voluntad y propósito);
5 para quien es  [y pertenece toda] la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
6 Hermanos, me ha llenado de asombro (maravillado, admirado, sorprendido) el saber lo pronto [y rápido] que se han apartado (han cambiado su manera de pensar y han desertado) de Dios, quien por la gracia (el favor y la buena voluntad) de Cristo (el Ungido) los llamó a la vida eterna. Ustedes han optado por [unirse, pasarse y] seguir un "evangelio diferente" [y diametralmente opuesto],
7 No es que haya otro evangelio, sino que ciertas personas están sembrando confusión [y alterando sus mentes] entre ustedes y quieren pervertir (tergiversar, trastornar, distorsionar) el evangelio de Cristo (el Ungido).
8 Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo les anunciara (predicara) un evangelio distinto [y que va más allá] del que les hemos anunciado, ¡sea anatema (este bajo maldición, sea separado y consagrado para la destrucción, sea condenado para el castigo eterno)1!
9 Como ya lo hemos dicho,  ahora lo repito: si alguien les anda anunciando (predicando) un evangelio distinto [y que va más allá] del que recibieron y apropiaron [tan ardiente y hospitalariamente en sus corazones], ¡sea anatema (este bajo maldición, sea separado y consagrado para la destrucción, sea condenado para el castigo eterno)!
10 ¿Busco ahora la aprobación (el favor) de los hombres, o de Dios? ¿Será que busco agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo (esclavo) de Cristo (el Ungido).
11 Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio que les prediqué no es cosa de los hombres [ni de origen humano].
12 Por que no lo recibí ni lo aprendí de ningún hombre,  sino que me llegó por revelación [directa] de Jesucristo (el Ungido).
13 Ustedes ya han escuchado y están enterados de mi conducta anterior cuando pertenecía a la religión Judía (al judaísmo), de la furia e intensidad con que perseguía a la iglesia de Dios,  [y que en mi celo hacía mi mayor esfuerzo] tratando de destruirla;
14 y cómo aventajaba en el [estudio y la observancia de las leyes del] judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos (de mi edad), mostrando mucho más celo por las tradiciones de mis antepasados (de mis padres).
15 Pero Dios, que aún desde antes de mi nacimiento2 me había escogido y llamado por su gracia (el favor y la buena voluntad de Dios hacia nosotros),
16 se agradó en revelar (descubrir, dar a conocer) a su Hijo en mí para que yo le anunciara (predicara) entre los Gentiles (los que no son Judíos), no consulté (no tomé opinión, ni pedí consejo, ni me comuniqué) enseguida con carne y sangre (con ninguna persona),
17 ni tampoco subí a Jerusalén para entrevistarme con los que ya eran apóstoles (mensajeros, agentes y enviados especiales de Cristo) antes que yo. Por el contrario, me retiré durante un tiempo a la región de Arabia, y después regresé a Damasco.
18 Después de tres años, subí a Jerusalén para conocer personalmente y entrevistarme con Cefas (Pedro), y me quedé con él quince días.
19 Pero no vi a ningún otro de los apóstoles (mensajeros, agentes y enviados especiales de Cristo), sino a Jacobo (Santiago), el hermano del Señor.
20 Dios me es testigo que en esto que les escribo no miento.
21 Después de aquella visita estuve en las provincias (regiones, laderas)3 de Siria y Cilicia.
22 Por eso no me conocían personalmente [en] las iglesias de Cristo (el Ungido) que había en Judea4.
23 Solamente sabían de mí lo que continuamente llegaba a sus oídos: “El que antes nos perseguía, ahora esta predicando (anunciando) la fe que tiempo atrás había intentado destruir (asolaba, devastaba).”
24  Y daban gloria a Dios por el cambio que en mí se había operado.

1 La palabra anatema se usa para una persona o cosa que ha sido separada y consagrada para la destrucción debido a que es aborrecida por Dios. En sentido espiritual se trata de una persona que ha sido alejada de Dos por causa del pecado. No se trata de una excomunión ya que se incluye a los ángeles. La idea aquí es la separación de Cristo y la destrucción por la eternidad, lo cual es el fin de los no salvos (tomado de Wuest).
2 Desde el vientre de mi madre
3 Klimata (gr.), la traducción literal es laderas, la zona que nos habla son las laderas frente al mar que se encuentran cerca del mar en el noroeste de Siria y el este de Cilicia, zona cercana a Tarso, ciudad natal de Pablo.
4 La región de Israel que rodea e incluye a Jerusalén.


martes, 29 de octubre de 2019

El Origen de la Biblia


El Origen de la Biblia

Todos los escritos originales de la Biblia se han perdido así que, ¿cómo podemos saber que lo que tenemos es fidedigno?

Sabemos que la fe no se basa en incertidumbres.

Debemos leer y estudiar la Palabra con la confianza que es la misma Palabra de Dios.

La Biblia tiene un tema principal que es la redención del hombre.

Es un libro, con un autor y 66 divisiones.

Fue escrita por cerca de 40 escritores en un período de 1600 años.

Para entender la Biblia debemos conocer y entender a su autor.

Biblia: viene de la palabra griega “Biblos” que significa “los libros”.

En Daniel 9:2 dice: “En el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años”. Lo que Daniel había leído eran los escritos de Jeremías acerca de la cautividad Babilónica de Israel (Jeremías 25:11-12; 29:10); pues los 70 años ya casi habían concluido.

El autor de Hebreos habla del Antiguo Testamento en el verso 10:7 cuando dice: “...como en el rollo del libro está escrito de mi.” El verso que cita es el Salmo 40:7, que muestra a Jesús como la figura central del Libro.


En Oseas 8:12 donde dice “Les escribí...” el profeta se está refiriendo a sus propios escritos, los cuales fueron hechos por inspiración.

En Efesios 6:17 dice que “la espada del Espíritu es la Palabra de Dios” y en Juan 1:1,14 vemos que Jesús es la Palabra viva de Dios.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”

No están en desacuerdo porque el autor de la Biblia es el Espíritu Santo.

Si tuviéramos los originales la gente los veneraría y adoraría. Recordemos lo que hizo el Rey Ezequías con la serpiente de bronce que Moisés hizo en el desierto (2 Reyes 18:14); tuvo que destruirla porque la gente la adoraba porque estaba asociada a Moisés.

¿Cómo es que los escritores de la Biblia obtuvieron su mensaje?

Pablo dijo que fue por revelación e inspiración. En Gálatas 1:11-12 dijo: “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mi, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”; y en Efesios 3:3 dijo: “...que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente.”

En Segunda de Pedro 1:20-22 el Apóstol nos dice: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en un lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios, hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

De aquí vemos que la Palabra de Dios vino por inspiración y revelación.

REVELACIÓN: El acto de revelar, ó algo que revelado, ó descubrir, ó develar.

INSPIRACIÓN: Soplar (inspiración Divina significa soplado por Dios, el Espíritu Santo)

En Segunda de Timoteo 3:16 dice: Toda la escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.”

La revelación es el mensaje (descubriendo al salvador)

La inspiración es como vino, el método utilizado.

La conciencia profética significa la convicción calificada por parte del profeta o apóstol del llamado divino para proclamar la Palabra de Dios.

Los profetas del Antiguo Testamento también operaron en la palabra de conocimiento y la palabra de sabiduría.

Mas de 2500 veces dice: “Así dijo Jehová”, ó “la Palabra de Jehová vino”, o “Dios me habló y me dijo”.

En Números 12:6-8 dice: “Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así con mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él; y verá la apariencia de Jehová....”

Pruebas del Origen Divino de la Palabra de Dios

En la historia encontramos eslabones desde los días y escritos de Moisés hasta el tiempo presente.

1. La Biblia es su propia prueba

La Biblia son sus propias credenciales. La Biblia nos habla con autoridad final

En Hebreos 6:13-18 dice: “Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Y habiendo esperado con paciencia alcanzó la promesa.

Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación. Por lo cual, queriendo Dios mostrar mas abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.”

Esto es lo que significa la autoridad final, Dios juró por si mismo.

No hay autoridad mas alta que Dios, y como Él escribió el libro es suficiente para decir que lo que Él dijo es verdad.

El no puede mentirnos; ni tampoco necesita mayor autoridad para establecer Su verdad.

En Mateo 7:28-29 después del Sermón del Monte dice: “Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.” En Marcos 1:22 dice prácticamente lo mismo. En Juan 7:46 los alguaciles que fueron a arrestarlo dijeron: “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!”

Jesús hablaba con la autoridad final.

2. El Testimonio del Espíritu Santo

El Espíritu Santo nos testifica que es la Palabra de Dios; porque es el mismo Espíritu Santo el autor de la Biblia. Además nos confirma que es la Palabra de Dios respaldándola con poder.

3. La Durabilidad de la Biblia

Ha sobrevivido a través de las edades. Ningún libro ha enfrentado tanta oposición como la Biblia; sin embargo se ha multiplicado en números y lenguajes. Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” (Mateo24:35, Marcos13:31, Lucas 21:33).

Voltaire, el famoso incrédulo francés, quien murió en 1778, dijo que cien años después de su muerte el cristianismo y la Biblia serian barridos de la existencia y pasado a la historia. Pero, ¿qué pasó? Voltaire pasó a la historia, pero la Biblia sigue extendiéndose mas y mas llevando bendición por donde quiera que vaya.

Acerca de la burla de Voltaire acerca de la extinción del cristianismo y la Biblia, solo cincuenta años después de su muerte la Sociedad Bíblica de Génova compró la casa y la imprenta de Voltaire para producir grandes cantidades de Bíblias.

En el año 303 D.C. el emperador romano Diocleciano proclamó un edicto para destruir a los cristianos y su sagrado libro; lo irónico del caso es que solo 25 años después el Emperador Constantino comisionó a Eusebio de Cesárea ha preparar 50 copias de la Biblia con el mejor material posible a expensas del gobierno.

El yunque (la palabra) desgasta los martillos (las críticas).

La durabilidad y supervivencia de la Biblia es prueba de su origen divino.

4. Su Poder Para Transformar

El poder transformador de las Escrituras ha sido siempre una de las evidencias mas fuertes de su origen divino.

Su mensaje es universal, siempre esta de moda, es el testimonio de Jesucristo.

Los temas de la Biblia son: Dios y su amor por el hombre expresado en Su gracia; el hombre y su pecado; y, la redención por la sangre de Jesús.

Todos estábamos en la casa de empeños del diablo. Dios era nuestro dueño pero no nos poseía. El nos volvió a comprar pagando todo el precio cuando nos redimió.

La Biblia nos habla del origen, significado y destino de la vida. Tiene una vista inigualada de la vida; en la cual no se permite el pecado, tiene excelencia moral.

La soga inglesa siempre tuvo un hilo escarlata tejido en toda su extensión; del mismo modo hay una cuerda roja de Génesis a Apocalipsis que nos habla de la redención.


5. Su Influencia Cambió la Historia

Su efecto a cambiado millones de vidas. Los libros escritos por hombres no pueden hacer esto a menos que citen la Biblia.

Durante los años oscuros de la edad media cambió la historia de Europa mediante la Reforma.

En 1508 mientras Lutero estudiaba la epístola de Romanos descubrió la verdad que cambió al mundo: “El justo por la fe vivirá.”

Del siglo quinto al dieciseisavo solo habían Biblias en Latín. Las iglesias enseñaban que la salvación era por medio de obras y penitencias. La autoridad de la Biblia contra la autoridad de la religión de ese día. La gente pagaba por la Biblia con su propia sangre. La verdad que descubrió Lutero cambió la autoridad de la iglesia establecida y se la devolvió a la Biblia.

A lo largo de la historia la influencia de la Biblia a cambiado la historia en los lugares donde ha llegado y sigue haciéndolo hoy.

6. Su Continuidad Demuestra Su Origen Divino

La Biblia fue escrita en un periodo de tiempo que abarca 1600 años; durante el transcurso de 60 generaciones; por cerca de 40 autores.

Tiene una multiplicidad de autores que abarcaron las diversas áreas de la vida. Hubieron reyes, campesinos, filósofos, pescadores, estadistas, catedráticos, entre otros.

Moisés era un líder político, educado en la mejores universidades de Egipto; Pedro, un pescador; Amos era un boyero; Josué era un general; Nehemías era un copero; Lucas un doctor; Salomón un rey; Mateo un recolector de impuestos; Pablo un rabino.

Fue escrita en diversos lugares: Moisés en el desierto; Jeremías en un calabozo; Daniel en el campo y en un palacio; Pablo dentro de una prisión; Lucas mientras viajaba; Juan en el exilio, en la isla de Patmos; otros en medio de campañas militares.

Fue escrita en diversos tiempos: David escribió en tiempos de guerra, mientras que Salomón en tiempos de paz.

Fue escrita en diversos estados de animo: algunos llenos de gozo y otros en medio del dolor y la desesperación.

Fue escrita en tres continentes: Asia, África y Europa.

Fue escrita en tres idiomas: Hebreo, Arameo y griego.

Los autores bíblicos hablaron de cientos de temas con armonía y continuidad, desde Génesis hasta Apocalipsis.

Un tema principal: La redención del hombre.

La continuidad de las Biblia es prueba de su origen divino.

7. Sus Enseñanzas Prueban su Origen Divino

Las enseñanzas que hay en la Biblia no tienen similar en la historia humana, como vimos antes el mensaje que hay en ellas tienen el poder para cambiar la vida de las personas.

El cumplimiento de sus profecías a lo largo de la historia nos demuestran que este libro no pudo haber sido escrito por un hombre. Por ejemplo las mas de 300 profecías acerca del nacimiento, vida, ministerio, muerte y resurrección de Jesús, no pudieron ser hechas por suposición humana.

La exactitud del relato histórico de la Biblia, el cual ha sido confirmado con los descubrimientos arqueológicos, nos muestra claramente como ha sido el mundo desde sus inicios.

Los personajes que hay en ella son descritos con sus triunfos y derrotas, sin dar lugar a la exageración o el mito. Si vemos la historia secular vemos que tratan a sus grandes personajes casi como si fueran santos, pero la Biblia nos dice las cosas como son, sin importar que tan bajo haya caído la persona.

La forma en que está escrita nos demuestra que la Biblia tiene un origen divino.

Charles Finney, el gran evangelista y propagador de avivamientos del siglo 19 dijo:

“La Biblia puede ser invento de:
(a) Buenos hombres o ángeles, pero ellos no podrían decir: ‘Así dice Jehová’ pues estarían mintiendo al atribuirle su obra.
(b) Demonios u hombres malos, pero ellos no dirían que algo que los condena es bueno.
(c) O, de Dios