jueves, 14 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 4 - El Ministerio

El Ministerio


Para poder entender el ministerio de ayudas debemos entender EL MINISTERIO.

2 Corintios 5:17-20
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Dios nos ha dado a los creyentes EL MINISTERIO DE LA RECONCILIACION. 

Mateo 28:18-20
18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 
19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 
20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Marcos 16:15-20
15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 
16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 
17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 
18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.  19 Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. 
20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.

En Mateo 28:18–20 y Marcos 16:15–20 vemos como es que Jesús instituyó este ministerio, al darle a la iglesia el ministerio de la reconciliación.

Todos los creyentes están en este ministerio. Cada uno de nosotros debe ganar gente para Jesús.

Efesios 4:7–8, 11–12
7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 
8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 
12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

Aquí Jesús instituye otro ministerio, con otra misión y dirigido a otro grupo de personas, EL MINISTERIO QUINTUPLE. 

Estos dones que Dios dio a los hombres son personas, con oficios específicos y un llamado especial, que Dios dio a la iglesia para:

1. Perfeccionar a los santos (todos los creyentes) para la obra del ministerio (de la reconciliación).

2. Para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Aunque no todos son llamados al ministerio quíntuple, todos somos llamados al ministerio de la reconciliación.

Habiendo explicado esto definamos la palabra MINISTERIO:

La palabra MINISTERIO en la Biblia viene de la palabra griega DIAKONIA que significa SERVICIO.

El ministerio no es algo espectacular, no es tener fama y fortuna, no es tener autoridad sobre otros, el ministerio se deletrea 

T – R – A – B – A – J – O

La mejor forma de definirlo es:

MINISTERIO = TRABAJO

Para poder definir al ministro, veamos que palabra se usa en la Biblia. La palabra griega que se usa es DIAKONOS que significa SIERVO.

Entonces:

MINISTRO = SIERVO

Mateo 20:28
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Jesús, nuestro máximo ejemplo de un ministro, no vino para ser servido sino para servir.

Habiendo definido al MINISTERIO y al MINISTRO, vamos a definir al MINISTERIO DE AYUDAS.

1 Corintios 12:27–28
27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 
28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

Aquí encontramos otra lista de ministerios. En ella nos encontramos con el ministerio de ayudas. AYUDAS en griego es ANTILEMPSIS que significa ALGUIEN EN QUIEN SOSTENERSE.

El MINISTERIO DE AYUDAS es un servicio o trabajo que Dios puso en la iglesia para apoyar al MINISTERIO QUÍNTUPLE.

Hechos 6:1–7
1 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 
2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 
3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 
4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 
5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 
6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.   7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

En este pasaje vemos la institución del ministerio de ayudas en la iglesia.

En los versos 2 al 4 los apóstoles dijeron: “No es justo que dejemos la Palabra de Dios para servir a las mesas. . . . Buscad hermanos, de entre vosotros, a quienes encarguemos este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y el ministerio de la Palabra.”

Un pastor no puede hacer todo el trabajo, necesita la ayuda de gente. Por este motivo Dios levanto el ministerio de ayudas. El pastor necesita tiempo para orar y para el ministerio de la Palabra.

En el verso 7 vemos el resultado de la aparición de este ministerio: “Y crecía la Palabra del Señor, y él numero de discípulos se multiplicaba grandemente. . .”

Cuando este ministerio cumple su labor en la iglesia, el pastor tiene tiempo para prepararse y cumplir su labor.

Quizás nunca seas parte del ministerio quíntuple, pero como creyente eres parte del ministerio de ayudas.


martes, 12 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 3 - El Papel del Creyente en la Iglesia Local

El Papel del Creyente en la Iglesia Local


Hechos 2:41-47
41 Así que,  los que recibieron su palabra fueron bautizados;  y se añadieron aquel día como tres mil personas.
42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles,  en la comunión unos con otros,  en el partimiento del pan y en las oraciones.
43 Y sobrevino temor a toda persona;  y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.
44 Todos los que habían creído estaban juntos,  y tenían en común todas las cosas;
45 y vendían sus propiedades y sus bienes,  y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno.
46 Y perseverando unánimes cada día en el templo,  y partiendo el pan en las casas,  comían juntos con alegría y sencillez de corazón,
47  alabando a Dios,  y teniendo favor con todo el pueblo.  Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

En una ocasión una joven estaba comiendo chicle en la iglesia, una hermana indignada se levantó y le dijo al Pastor: “Una hermana está comiendo chicle en la iglesia”

El Pastor le dijo: “No hermana, la iglesia está comiendo chicle.”

La idea de la hermana de que Dios habita solo en un lugar físico era incorrecta. Dios vive en la Iglesia que es la multitud de todos los creyentes en Cristo Jesús que lo han recibido como su Salvador y Señor.

En Hechos 17:24 Pablo dijo en su discurso en Atenas: “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay,  siendo Señor del cielo y de la tierra,  no habita en templos hechos por manos humanas.”

Y en 2 Corintios 6 vemos que nosotros somos el templo de Dios.

2 Corintios 6:14-18
14 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos;  porque  ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?  ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial?  ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?  Porque vosotros sois el templo del Dios viviente,  como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
17 Por lo cual, salid de en medio de ellos,  y apartaos,  dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré,
18 Y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.

Este pasaje es bien claro, nosotros los creyentes, como hijos de Dios somos el templo de Dios, es decir, la iglesia.

Por eso, en el más amplio sentido bíblico, la Iglesia es el cuerpo de Cristo, la diversidad de creyentes bíblicos alrededor del mundo y de todas las épocas, que han sido unidos por la obra completa de Cristo en la cruz. 

En nuestras congregaciones locales, desempeñamos un papel muy importante como miembros del cuerpo de Cristo.  Dios quiere que trabajemos juntos, a fin de que la Iglesia pueda ministrar eficazmente a otros.

El problema es que mucha gente por no tener una percepción apropiada de la iglesia y cuál es su función como organismo local, no toma su lugar en ella.

En este estudio responderemos estas preguntas.


La Iglesia y los Primeros Cristianos

Veamos como era la vida de los primeros cristianos para poder ver el secreto de su éxito.

Hechos 2:41-42
41 Así que,  los que recibieron su palabra fueron bautizados;  y se añadieron aquel día como tres mil personas.
42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles,  en la comunión unos con otros,  en el partimiento del pan y en las oraciones.

Vemos como los primeros cristianos luego de su conversión decidieron vivir una vida de iglesia reuniéndose y participando de una vida en común.

Hechos 4:31-32
31 Cuando hubieron orado,  el lugar en que estaban congregados tembló;  y todos fueron llenos del Espíritu Santo,  y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
32 Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma;  y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía,  sino que tenían todas las cosas en común.

Vemos que los creyentes se congregaban y oraban juntos, además era gente de un mismo corazón y alma.

Hechos 5:41-42 
41 Y ellos salieron de la presencia del concilio,  gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre.
42 Y todos los días,  en el templo y por las casas,  no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

Aquí vemos que los creyentes se congregaban, tanto en las casas como en el templo.

Es decir no solo era en los grupos que habían en los hogares sino también en una manera más general en el templo.

No es suficiente asistir solamente a la célula o grupo familiar, también necesitamos ir a la iglesia local donde está reunida toda la iglesia.

Por eso el autor de Hebreos nos dio la orden de no dejarnos de reunirnos sino que lo hagamos de una manera continua.

Hebreos 10:25
25 No dejando de congregarnos,  como algunos tienen por costumbre,  sino exhortándonos;  y tanto más,  cuanto veis que aquel día se acerca.

La traducción Kadosh lo coloca de esta manera: “No descuidando nuestras propias reuniones en las Asambleas, como algunos han hecho una costumbre, sino alentándonos el uno al otro. Y hagamos esto tanto más cuando vemos que aquel Día se acerca.”

Es evidente que los hermanos a los cuales se envió esta Epístola habían tomado la costumbre de dejar de reunirse, sea por dejadez o por la persecución, pero esto es algo que no debemos hacer.

Mientras más vemos que el día del Señor acerca debemos reunirnos como creyentes en nuestras propias asambleas o iglesias locales.


Nuestras Responsabilidades Como Miembros de la Iglesia 

El éxito de nuestra Iglesia dependerá del hecho de que los miembros que se van añadiendo lo hagan entendiendo su misión dentro del Cuerpo. 

En 1 Corintios 12:27 dice: “Vosotros,  pues,  sois el cuerpo de Cristo,  y miembros cada uno en particular.” En el contexto del capítulo vemos que todos los miembros de la iglesia  tienen características diferentes y todos serán colocados en lugares distintos según el talento y habilidad que Dios le haya dado.

Tomando esto en cuenta veamos algunas responsabilidades que tenemos como miembros de nuestra iglesia:

1. Una de nuestras responsabilidades principales es el compartir el Evangelio con las personas que todavía no conocen al Señor.

En Mateo 28:19-20 dice: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” 

Como creyente debemos predicar la Palabra a la gente; especialmente, debemos ocuparnos de ganar a nuestros familiares. 

2. Cuidado y relación con el resto de los miembros de la iglesia.

En la iglesia somos una gran familia y como tal debemos tener una relación íntima de amistad y cuidado con los demás hermanos.

En 1 Corintios 12:22-26 dice: “Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él,  y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.”

Nuestra preocupación siempre debe ser que nuestros hermanos estén bien en el Señor para que puedan caminar en la victoria y bienestar que Dios les dio.

3. Asistencia y participación en las reuniones.

Ya hemos citado varias veces Hebreos 10:25 donde nos habla de la necesidad de reunirnos cada vez que haya una reunión en la iglesia.

La Biblia Amplificada lo pone así: “No dejando o descuidando el reunirse [como creyentes], lo cual es el hábito de ciertas personas, sino amonestando (advirtiendo, instando, y alentando) el uno al otro, y todos más fielmente mientras ven que el día está acercándose.”

Es una mala costumbre el dejar de reunirse, necesitamos hacerlo, porque no solamente debemos animar a la gente sino que también necesitamos que nos animen a nosotros

4. Ofrecer nuestros dones y talentos al servicio de la iglesia.

En Gálatas 5:13 dice: “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.”

Debemos servir en amor con aquellos talentos y habilidades que Dios nos ha dado; algunos apoyarán en música, otros como ujieres, otros como consejeros, otros en evangelismo, otros con los niños, otros en las células.

Hay un sinnúmero de actividades en la iglesia en las cuales podemos apoyar con las habilidades que Dios nos dio.

5. Sostener a la iglesia con nuestros diezmos y ofrendas.

Este es un punto muy importante, la iglesia tiene muchos gastos tanto en infraestructura, como en el personal y los proyectos para beneficio de la gente; y todas estas cosas requieren de dinero que debe salir de la gente que está asistiendo a la iglesia.

La Biblia tiene mucho que decir al respecto, pero la manera principal de sostener la iglesia es por medio de los diezmos y las ofrendas.

En Malaquías 3: 10 dice: “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

El diezmo es sencillamente la décima parte de nuestros ingresos; es decir, un sol por cada diez que ganamos le pertenecen al Señor; y es lo que traemos a la iglesia para el sostenimiento de su obra.

La ofrenda no es una cantidad fija como el diezmo sino lo que le damos libremente al Señor según hayamos dispuesto en nuestro corazón.

En 2 Corintios 9:6-11 podemos ver esto muy claramente: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad,  porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que,  teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.”

Debemos sostener nuestra iglesia con nuestros diezmos y ofrendas, tal como enseña la Biblia.

6. Debemos cuidar y obedecer a nuestros pastores

Dejamos lo más importante para el final, debemos cuidar, proteger, amar y obedecer a nuestros pastores.

El pastor es un don o regalo de Dios para nosotros, ha sido puesto para alimentarnos cuidarnos y edificarnos.

En Efesios 4:8, 11-12 dice: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres…Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Ya que Cristo mismo los constituyó como un regalo para nosotros debemos de respetar y cuidar ese don que Dios nos dio, en la forma de nuestro pastor.

En Hebreos 13:7 vemos que debemos seguir su ejemplo e imitar su fe: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.” Y en Hebreos 13:17 vemos que debemos obedecerlos y someternos a ellos: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.”

sábado, 9 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 2 - Definiendo la Iglesia

Definiendo la Iglesia


Para poder entender el plan de Dios en este mundo debemos entender lo que es la iglesia, pues es el medio a través del cual va a realizarse su plan en este mundo.


Definición de Iglesia

La palabra iglesia viene del término griego ekklesia, esta palabra, a su vez, se compone de dos: "ek" que quiere decir "fuera del grupo" y "kaleo" que significa "llamar," de ahí podemos ekklesia definir como: “los llamados a estar fuera.” 

Desde la antigüedad se usó el término ekklesia para designar un grupo de personas que era llamado a una reunión pública, una asamblea; no importando el carácter de la reunión. Por ese motivo, cuando los creyentes del Nuevo Testamento se unieron para adorar a Dios, se llamaron ekklesia.

Vine confirma eso cuando dice: “Se usaba entre los griegos de un cuerpo de ciudadanos reunido para considerar asuntos de estado.”

En Hechos 19:23-41 podemos ver un ejemplo claro de esto durante el alboroto que ocurrió en Efeso provocado por los seguidores de la diosa Diana.

En el verso 32 dice: “Unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían reunido.” Y en los versos del 39 al 41: “Y si demandáis alguna otra cosa, en legítima asamblea se puede decidir. Porque peligro hay de que seamos acusados de sedición por esto de hoy, no habiendo ninguna causa por la cual podamos dar razón de este concurso. Y habiendo dicho esto, despidió la asamblea.”

En Hechos 7:38 se utiliza el término ekklesia para designar a la congregación de Israel: “Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos.”

En Hebreos 2:12 también vemos esto: “Diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.”

A partir de Mateo 16:18 ekklesia se convierte en un término cristiano luego del uso que Jesús le dio en ese verso: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

En Efesios 1:22-23 la iglesia es llamada el cuerpo de Cristo: “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

En 1 Corintios 12:12-13 dice: “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”

Por lo que hemos visto podemos definir a la iglesia de esta manera: “La iglesia es la comunidad, congregación o asamblea de todos los creyentes del Nuevo Testamento que han sido unidos por los lazos de la fe y la acción regeneradora del Espíritu Santo, de una manera vital a Jesucristo.”

Notemos que el término iglesia no su refiere a un templo, edificio o lugar de culto como sucede en la actualidad sino a la gente que se reúne en esos lugares. 


La Iglesia Local y la Iglesia Universal

La iglesia podemos verla en dos dimensiones: la iglesia universal, que es el cuerpo de Cristo, todos los creyentes que están sea en el cielo o que vivan en la tierra; y, la iglesia local, que son comunidades, congregaciones o asambleas que se reúnen en un lugar geográfico determinado. 

En Colosenses 1:18 vemos a Jesús como cabeza de la iglesia: “Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.”

Jesús es la cabeza de todo el cuerpo que es la iglesia universal, a la cual todos nosotros pertenecemos, sin importar cual sea la iglesia local a la que pertenezcamos.

Notemos lo que pasó mientras Pablo perseguía a los creyentes: “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” (Hechos 9:1-5).

Pablo pensaba que perseguía a la iglesia, pero en realidad estaba persiguiendo a Jesús. La iglesia universal es el cuerpo de Cristo.

Otra definición de la Iglesia local es esta: “Una congregación de santos organizada de acuerdo con el Nuevo Testamento de un sitio.” Por ejemplo: ". . . la Iglesia en Cencrea" (Romanos 16:1), ". . . la Iglesia de los Tesalonicenses" (1 Tesalonicenses 1:1), ". . . la Iglesia en Tiatira" (Apocalipsis 2:18).

En el Nuevo Testamento hay muchos registros más de iglesias locales las cuales se reunían en lugares particulares.

Nosotros como creyentes nos reunimos en una iglesia local pero pertenecemos a la iglesia universal.


Propósito y Misión de la Iglesia

En 1 Pedro 2:9 dice: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

El plan de Dios para la iglesia es que anunciemos a Jesús.

En 1 Timoteo 2:3-4 vemos cual es el plan de Dios para el mundo: “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”

Dios desea que todos los hombres sean salvos.

En Juan 3:16 vemos que por ese motivo vino Jesús al mundo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Jesús vino al mundo para morir por nosotros y darnos vida eterna, el precio ya fue pagado pero ahora nos toca a nosotros hacer algo.

En 1 Corintios 1:21 dice: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.”

Nos toca ahora predicar el evangelio.

En Marcos 16:15-16 Jesús dijo: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

Es nuestra responsabilidad ir al mundo y predicar el evangelio.

En 2 Corintios 5:18-20 vemos de manera más clara el propósito de Dios para la iglesia: “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

Dios le dio un ministerio a la iglesia, el consagrarse a reconciliar a los hombres a través de la predicación del evangelio.

Otra parte de la misión de la iglesia la vemos en Efesios 4:11-12: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Dios ha levantado el ministerio quíntuple para perfeccionar o entrenar a los santos para que hagan la obra del ministerio, es decir, equiparlos para que puedan predicar el evangelio con efectividad. 

Además para que los creyentes puedan ser edificados y crecer en la gracia de Dios.


Gobierno de la Iglesia

Dios ha levantado las iglesias locales colocando el ministerio del pastor para su dirección y cuidado.

En Mateo 24:45 dice: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?”

En Hechos 20:28 vemos que Dios mismo, a través del Espíritu Santo es quien pone los pastores en la iglesia: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.”

Cuando la Biblia habla de obispos está hablando de pastores en su papel de supervisores del rebaño.

Dios es el que colocó el ministerio pastoral en la iglesia, recordemos que en Efesios 4:11 dice: “Y el mismo constituyó. . . pastores. . . .”

Dios es el que eligió a los pastores, no la iglesia, la iglesia solamente reconoce al pastor que Dios le dio.

La iglesia tiene la responsabilidad de reconocer a su pastor pero el pastor también tiene responsabilidades hacia la iglesia.

En 1 Pedro 5:1-4 dice: “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”

Aquí el término anciano se refiere a los pastores, noten que al final se llama a Jesús el príncipe de los pastores.

Pedro les dice a los pastores que apacienten sus iglesias locales, cuidando de ellos porque fue Dios quien les encomendó ese rebaño.

Finalmente en Efesios 4:12 vemos un aspecto más del ministerio pastoral: “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Es decir, convertir a los creyentes en ganadores de almas, entrenarlos y equiparlos para que puedan realizar con efectividad la Gran Comisión.

Además, enseñarles la buena Palabra de Dios, todo el consejo de Dios para que puedan tener vidas fructíferas.

Por este motivo es que Dios preparó un equipo especial de gente llamada el ministerio de ayudas.
 


jueves, 7 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local - 1

Introducción

En esta serie de enseñanzas estaremos viendo como servir a Dios en nuestra iglesia local, y para empezar definamos lo que somos.

1 CORINTIOS 12:12-27
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. 
13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.   14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 
15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 
16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 
17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? 
18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. 
19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 
20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. 
21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. 
22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; 
23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. 
24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, 
25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. 
26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.  27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

Nosotros somos parte del Cuerpo de Cristo, es decir la iglesia. Aunque somos muchos miembros, somos un solo cuerpo.

Dios le ha dado una labor especial a cada miembro de la iglesia. Así como en el cuerpo humano cada miembro y órgano tiene su función, lo mismo sucede en el Cuerpo de Cristo. No existen apéndices en el Cuerpo de Cristo, todos los miembros sirven para algo.

Cada uno de nosotros es especial porque Dios nos ha dado una labor especifica en la iglesia. Y toda labor en la iglesia es importante. Puede que la labor que Dios te dio no sea visible, pero eso no le quita la importancia.

Otra cosa importante en este pasaje es que nos necesitamos. Debemos trabajar juntos y unir nuestro esfuerzo para que la iglesia crezca.



martes, 5 de noviembre de 2013

¿Cuál es la Música de Dios?

¿Cuál es la Música de Dios?


Una canción actual dice en su letra: "Vamos a cantar la música del Cielo." Pero.... ¿Cuál es la música del Cielo?

Un hermano me preguntaba "¿Es prudente tocar rumba, mambo y cha cha cha en las iglesias?" Yo le respondí: "No creo que sea prudente, pasó de moda hace 50 años."

Yo me convertí en mi adolescencia, en un grupo de jóvenes llamado Young Life. Una de las cosas que me llamó la atención fue la música. Más aún, la persona que me predicó tenía la típica imagen del rockero de los 70, larga cabellera, blue jean apretado y polo, Me identifiqué totalmente. Cuando me predicó estaba listo para escucharlo.

Pablo dijo algo sorprendente en Primera de Corintios:

1 Corintios 9:16-23
16  Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! 
17  Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada. 
18  ¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio. 
19  Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. 
20  Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 
21  a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 
22  Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. 
23  Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él. 

Alguien me preguntó hace años: ·"Entonces tengo que hacerme borracho con los borrachos o drogadicto con los drogadictos."

No, de eso no está hablando, En el libro de Hechos vemos como Pablo se presentó en Atenas como un filósofo que presentaba al Dios no conocido. Más adelante en Jerusalén se rapó el pelo para mostrarse como un judío celoso de la ley. El libro de Gálatas dice que el vívía entre ellos como gentil siendo judío. A todos se hacía de todo a fin de ganarlos para Cristo.

Pero.... ¿Qué tiene que ver esto con la música?

Si queremos alcanzar a los jóvenes de esta y cualquier generación debemos hacerlo con su música. 

Desde la época de Lutero, se utilizó la música para alcanzar a la gente. Lutero mismo utilizaba variaciones de melodías populares para sus himnos.

Calvino, aunque prohibió que se utilicen instrumentos en los servicios, utilizaba los ritmos que se cantaban en las cortes.

Carlos Wesley utilizaba la música de las tabernas para acompañar sus himnos.

William Booth salía a las calles con trompetas y tambores para realizar su obra evangelizadora.

En épocas más actuales, el recientemente fallecido Chuck Smith, fundador de Calvary Chapel, alcanzo una generación permitiendo que sus cantantes y músicos utilizasen los ritmos rock, funky y música surf en sus servicios.

El problema es que mucho creyentes tienen la misma actitud que tenían los enemigos de Lutero: “Estos pobres alemanes se están introduciendo, con sus cánticos, en las terribles doctrinas de Lutero, y sus himnos están destruyendo más almas que todos sus sermones y escritos juntos”. 

Creo que el problema principal es que a los creyentes mayores no nos gustan los nuevos ritmos. Cuando era más joven los creyentes mayores me decían: "¡El rock es del diablo!" El día de hoy, cuando escucho la música que escuchan los jóvenes me provoca decirles: "¡El reggaetón es del diablo!"

Lo que es del diablo no es el ritmo sino la letra.

Dejemos que los jóvenes alcancen otros jóvenes con su música y no permitamos que nuestra música los espante.









lunes, 4 de noviembre de 2013

Hoy cumplo 34 años de haber recibido a Cristo


Hoy es un día especial para mi, cumplo 34 años haber recibido a Cristo, ya ha pasado mucho tiempo desde aquel 4 de Noviembre de 1979, en las escaleras del segundo piso, de la Av. Paseo de la República, en Miraflores.

Mi querido amigo Jorge Henriod me había llevado al grupo de jóvenes Young Life, donde las canciones y el ambiente me llamaron la atención, era algo totalmente diferente.

No me acuerdo quien predicó ese día, ni de que habló, pero lo que si recuerdo es cuando al final de la reunión, el guitarrista Gert Buttermann tomó una Biblia y me preguntó si quería conversar un rato. Me había llamado la atención cuando lo vi tocar en la reunión, su larga cabellera rubia y su forma de vestir lo hacían verse como Peter Frampton, así que me sentí identificado y decidí escucharlo.

Recuerdo que me habló del Apocalipsis, libro que había leído varias veces en el colegio y me asustaba, al final me preguntó si quería recibir a Jesús, y le dije que sí. Hicimos la oración del pecador, le entregué mi vida a Jesús y nací de nuevo.

Al final me fui con mis amigos de colegio, los cuales ya iban desde hace un tiempo, caminábamos por el malecón de Miraflores y Pepe Carreras me preguntó: "¿Recibiste a Jesús?" Yo le respondí: "No se, hice una oración al final."

De ahí en adelante he caminado con Dios todos estos años, mi vida antigua quedo en el ayer, como dice 2 Corintios :17, "todo fue hecho nuevo."

Casi al instante recibí el llamado de Dios, empecé predicando de uno en uno, la gente recibía a Jesús, en especial después de recibir el bautismo con el Espíritu Santo, que me dio el poder para ser un testigo (Hechos 1:8).

Más adelante empezaría el ministerio itinerante, luego sería pastor en varias iglesias, viajaría como misionero, enseñaría en diversas escuelas bíblicas y me convertiría en El Ciberpastor.

Pero esa es otra historia.

Hoy quiero agradecer al Señor por estos 34 años y continuar con el compromiso de servirlo por el resto de mi vida.



domingo, 3 de noviembre de 2013

Como Conectarse al Poder de Dios

Como Conectarse al Poder de Dios


Aconteció un día,  que él estaba enseñando,  y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley,  los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea,  y de Judea y Jerusalén;  y el poder del Señor estaba con él para sanar.
Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico,  procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él. Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud,  subieron encima de la casa,  y por el tejado le bajaron con el lecho,  poniéndole en medio,  delante de Jesús.
Al ver él la fe de ellos,  le dijo: Hombre,  tus pecados te son perdonados. Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias?  ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?
Jesús entonces,  conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil,  decir: Tus pecados te son perdonados,  o decir: Levántate y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados  (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate,  toma tu lecho,  y vete a tu casa.
Al instante,  levantándose en presencia de ellos,  y tomando el lecho en que estaba acostado,  se fue a su casa,  glorificando a Dios. Y todos,  sobrecogidos de asombro,  glorificaban a Dios;  y llenos de temor,  decían:  Hoy hemos visto maravillas.

- Lucas 5:17-26


En el verso 17 dice que: “...el poder de Dios estaba con el presente para sanar”.

Hace unos años cuando iba a la ciudad de Calama, partiendo de Antofagasta, en Chile, pasamos por el negocio del hermano John, teníamos una sed bárbara y queríamos comprar algo para tomar.

Cuando bajamos lo vi cojeando y le pregunte si quería ser sanado, como el me dijo que si, le dije que corriese en medio de la calle, y mientras lo hizo recibió su milagro.

El tenía un pedazo hueso de la pierna que le faltaba y mientras corrió Dios le dio un hueso nuevo.

El poder de Dios estaba en la calle, el poder de Dios esta presente en todos lados.

En el relato de la mujer que tenía el flujo de sangre podemos ver esto más claramente.

Lucas 8:43-48
43  Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años,  y que había gastado en médicos todo cuanto tenía,  y por ninguno había podido ser curada,
44  se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;  y al instante se detuvo el flujo de su sangre.
45  Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado?  Y negando todos,  dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro,  la multitud te aprieta y oprime,  y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?
46  Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado;  porque yo he conocido que ha salido poder de mí.
47  Entonces,  cuando la mujer vio que no había quedado oculta,  vino temblando,  y postrándose a sus pies,  le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado,  y cómo al instante había sido sanada.
48  Y él le dijo: Hija,  tu fe te ha salvado;  ve en paz.

Jesús está aquí preguntando: “¿Quién me ha tocado?”; Pedro que siempre veía las cosas naturales se molesta y le dice: “Aquí hay una multitud, además estamos nosotros, cualquiera puede haberte tocado, como es que preguntas: ¿Quién me ha tocado?”

Jesús le respondió: “No Pedro, este toque es un toque diferente, es un toque que se ha conectado a mi poder y ha recibido un milagro.”

Mucha gente tocó a Jesús ese día pero solo una se conectó al poder sanador. Una mujer con un toque de fe activó el poder sanador de Dios.

Ese toque de fe que fueron su fe más sus acciones le trajeron ese día su sanidad.

Un pastor de Llay Llay, ciudad que queda en la cordillera central de Chile, me invitó a predicar a su iglesia luego de ver las sanidades que hubieron en una campaña en la que predique.

El le contó a su hija lo que vio y ella empezó a decir: “Hoy voy a recibir mi milagro, ¡este es mi día!”

Ella tenía displasia que es una enfermedad que hace que una pierna esté más corta que la otra. En su caso la diferencia era grande, pues eran más de cinco centímetros de diferencia.

En la tarde se encontró con su doctor quien le dijo: “¿Qué haces caminando? Tu debería ir en silla de ruedas sino tu daño será irreparable y te raerá complicaciones.” Ella le dijo: "No doctor, mi Dios me sana hoy.”

La fe de esa joven se estaba expresando en sus palabras.

A la hora de ministrar ella pasó adelante y recibió su milagro, las dos piernas se igualaron delante de toda la congregación, varias personas recibieron a Jesús al ver una obra tan portentosa.  

Ella se conectó al poder de Dios y recibió su milagro.

Esto fue lo que hicieron el paralítico y sus cuatro amigos.

En Lucas 5:20 dice que Jesús vio la fe de ellos.

¿Cómo es que pudo verla? Por medio de las acciones de ellos.

Ese día había tanta gente en la casa que era imposible entrar en ella, así que ellos hicieron un hueco en la pared y bajaron al paralitico por él. Además el paralítico debió tener fe para dejarse bajar por el techo.

La gente pudo ver la fe de ellos; algunos incluso la sintieron al caer pedazos de techo sobre sus cabezas.

Ese fue el momento en que el poder de Dios se activó; la acción provocó que el poder de Dios se activase y trajera la sanidad para el paralítico. La fe que había en ellos se demostró por medios de sus acciones y produjo el milagro que necesitaban.

Recibe hoy también tu milagro, conéctatele al poder de Dios por medio de la fe en la Palabra y actúa conforme has creído.

Y recibirás tu milagro hoy, tal como lo recibieron el paralítico y la mujer del flujo de sangre.