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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 9 - El Ministerio De Ayudas

El Ministerio De Ayudas


Efesios 4:11–16
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 
12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 
13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 
14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 
15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 
16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Aquí podemos ver ciertas cosas respecto al ministerio quíntuple:
  • Jesús estableció el ministerio quíntuple.
  • El ministerio quíntuple fue dado para edificar a la iglesia.
  • Además fue dado para equipar a los santos para que hagan la obra del ministerio (El ministerio de la reconciliación – 2 Corintios 5:18–20).
  • Aunque todos los creyentes tienen parte en la obra del ministerio, no todos son llamados al ministerio quíntuple.


En 1 Corintios 12:28-30 vemos que entre los ministerios que Dios puso en la iglesia se encuentra el MINISTERIO DE AYUDAS.

1 Corintios 12:28-30
28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, LOS QUE AYUDAN, los que administran, los que tienen don de lenguas.
29  ¿Son todos apóstoles?  ¿son todos profetas?  ¿todos maestros?  ¿hacen todos milagros?
30  ¿Tienen todos dones de sanidad?  ¿hablan todos lenguas?  ¿interpretan todos?

Un amigo un poco desubicado dijo una vez que Pablo se había equivocado cuando escribió este verso ya que no preguntó “¿Todos ayudan?”  

Es evidente que si Pablo no preguntó si todos ayudaban era porque todos los creyentes debemos ayudar en nuestra iglesia local.

La palabra AYUDAS viene de la palabra griega ANTILEMPSIS, la cual significa:
  • Alguien en quien apoyarse.
  • Una persona que alivia las cargas.
  • Brindar asistencia.
  • Ser un ayudante.

Dios colocó el ministerio de ayudas en la iglesia para apoyar y aliviar las cargas del ministerio quíntuple.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 8 - Cuatro Verdades Acerca Del Llamado

Cuatro Verdades Acerca Del Llamado


1. EL LLAMADO VIENE DE DIOS

Isaías 41:8–10; 49:1
8 Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. 
9 Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. 
10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
1 Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria.

Gálatas 1:15
15 Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia.

En Hebreos 5:4 dice: “Y nadie toma para si esta honra sino el que es llamado por Dios.”
En 1 CORINTIOS 12:28 vemos que “a unos puso Dios en la iglesia.”

Salmo 127:1
1 Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Una persona no puede llamarte, tú mismo no puedes hacerlo; si Dios no te ha llamado estás perdiendo tu tiempo.

Por otro lado, aunque Dios no te haya llamado al ministerio quíntuple, si te ha llamado para que sirvas en la iglesia


2. EL LLAMADO ES SANTO

Isaías 6:1–9
1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. 
2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 
3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. 
4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. 
5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.  6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;
7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. 
8 Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. 
9 Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.

2 Timoteo 1:9
9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.

Dios nos llamó con un llamamiento santo.

La palabra SANTO en la Biblia significa SEPARACIÓN y CONSAGRACIÓN.

La persona a la que Dios llama es separada para hacer lo que Dios le ha dicho que haga, y ella misma se consagra para cumplir su ministerio.


3. EL LLAMADO TIENE UN PROPÓSITO DIVINO

Jeremías 1:4–10
4 Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: 
5 Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. 
6 Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. 
7 Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. 
8 No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová. 
9 Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. 
10 Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.

Romanos 8:28
28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

En 2 Timoteo 1:9 dice que Dios nos llamó “no según nuestras obras sino según el propósito suyo.”

En Efesios 4:11–12 vemos el propósito del llamado divino: “... perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Es cierto que Dios llama a la gente para hacer diversas cosas, pero el fin de todo es edificar a la iglesia y alcanzar al mundo.


4. EL LLAMADO DE DIOS ES IRREVOCABLE

Romanos 11:29
29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.

Si Dios te ha llamado para hacer algo, el llamado siempre estará ahí.

No importa que trates de huir, el llamado siempre te seguirá porque es Dios quien te llamó.


¿CÓMO SABER SI SOMOS LLAMADOS?

El llamado de Dios es personal. Si Dios te ha llamado El te lo dirá. Si  Dios no te ha mostrado que tienes un llamado, no debes de hacer caso a lo que la gente te diga.

Romanos 8:14, 16
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Si Dios te ha llamado tendrás la convicción en tu propio espíritu, tendrás el testimonio en tu corazón.

Yo siempre supe que Dios me había llamado. Algo en mi interior me lo decía una y otra vez. Es algo que siempre ha estado en mí. Forma parte de mi interior tal como mis orejas forman parte de mi exterior.

Si Dios te ha llamado, tu lo sabrás. Los hombres solo pueden confirmar lo que ya sabes.

Pero aunque Dios no te haya llamado al ministerio, El te ha llamado para servir y ayudar en la iglesia local.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 7 - El Llamado Divino

El Llamado Divino


La Biblia nos enseña que existe un llamado de Dios. Un llamado para todos los hombres, así como un llamado para todos los creyentes.

Según el diccionario, un llamado se define como:
  1. Acción para atraer a alguien de un lugar a otro.
  2. Inspiración divina que mueve los corazones.
  3. Designación legitima de una persona para una sucesión o cargo.

1 Pedro 2:9
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable

Dios nos llamó de las tinieblas a su luz admirable; nos traslado de un lugar a otro.

2 Corintios 5:18–20
18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

Dios está llamando a todos los hombres a la salvación. El clamor del corazón de Dios es que todos los hombres se reconcilien con El.

2 Pedro 3:9
9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

La voluntad de Dios es que todos los hombres se salven, pero la decisión final es del hombre, pues en Apocalipsis 3:20 dice: “El que oye mi voz y abre la puerta, yo entraré a el.”

El llamado de Dios siempre está disponible, pero a nosotros somos los que debemos responder.

En 1 Corintios 12:27–28 vemos que también hay un llamado divino para el creyente; pues: “...a unos puso Dios en la iglesia.”

En Éxodo 36 vemos como Dios llamó a Bezaleel y Aholiab para un trabajo específico para el cual los capacitó.

Éxodo 35:30–36:1
30 Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; 
31 y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 
32 para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, 
33 y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa. 
34 Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; 
35 y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.
1 Así, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón a quien Jehová dio sabiduría e inteligencia para saber hacer toda la obra del servicio del santuario, harán todas las cosas que ha mandado Jehová.

En nuestra definición vimos que el llamado es: “La designación legitima de una persona para un cargo.” 

Dios mismo es el que designa creyentes para cumplir tareas específicas. Algunos son llamados para el ministerio quíntuple (Efesios 4:11), pero la mayoría de los creyentes son llamados para apoyar en el ministerio de ayudas.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Como Servir a Dios En Tu Iglesia Local 2 - Definiendo la Iglesia

Definiendo la Iglesia


Para poder entender el plan de Dios en este mundo debemos entender lo que es la iglesia, pues es el medio a través del cual va a realizarse su plan en este mundo.


Definición de Iglesia

La palabra iglesia viene del término griego ekklesia, esta palabra, a su vez, se compone de dos: "ek" que quiere decir "fuera del grupo" y "kaleo" que significa "llamar," de ahí podemos ekklesia definir como: “los llamados a estar fuera.” 

Desde la antigüedad se usó el término ekklesia para designar un grupo de personas que era llamado a una reunión pública, una asamblea; no importando el carácter de la reunión. Por ese motivo, cuando los creyentes del Nuevo Testamento se unieron para adorar a Dios, se llamaron ekklesia.

Vine confirma eso cuando dice: “Se usaba entre los griegos de un cuerpo de ciudadanos reunido para considerar asuntos de estado.”

En Hechos 19:23-41 podemos ver un ejemplo claro de esto durante el alboroto que ocurrió en Efeso provocado por los seguidores de la diosa Diana.

En el verso 32 dice: “Unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la concurrencia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían reunido.” Y en los versos del 39 al 41: “Y si demandáis alguna otra cosa, en legítima asamblea se puede decidir. Porque peligro hay de que seamos acusados de sedición por esto de hoy, no habiendo ninguna causa por la cual podamos dar razón de este concurso. Y habiendo dicho esto, despidió la asamblea.”

En Hechos 7:38 se utiliza el término ekklesia para designar a la congregación de Israel: “Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos.”

En Hebreos 2:12 también vemos esto: “Diciendo: Anunciaré a mis hermanos tu nombre, en medio de la congregación te alabaré.”

A partir de Mateo 16:18 ekklesia se convierte en un término cristiano luego del uso que Jesús le dio en ese verso: “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”

En Efesios 1:22-23 la iglesia es llamada el cuerpo de Cristo: “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.”

En 1 Corintios 12:12-13 dice: “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”

Por lo que hemos visto podemos definir a la iglesia de esta manera: “La iglesia es la comunidad, congregación o asamblea de todos los creyentes del Nuevo Testamento que han sido unidos por los lazos de la fe y la acción regeneradora del Espíritu Santo, de una manera vital a Jesucristo.”

Notemos que el término iglesia no su refiere a un templo, edificio o lugar de culto como sucede en la actualidad sino a la gente que se reúne en esos lugares. 


La Iglesia Local y la Iglesia Universal

La iglesia podemos verla en dos dimensiones: la iglesia universal, que es el cuerpo de Cristo, todos los creyentes que están sea en el cielo o que vivan en la tierra; y, la iglesia local, que son comunidades, congregaciones o asambleas que se reúnen en un lugar geográfico determinado. 

En Colosenses 1:18 vemos a Jesús como cabeza de la iglesia: “Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.”

Jesús es la cabeza de todo el cuerpo que es la iglesia universal, a la cual todos nosotros pertenecemos, sin importar cual sea la iglesia local a la que pertenezcamos.

Notemos lo que pasó mientras Pablo perseguía a los creyentes: “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” (Hechos 9:1-5).

Pablo pensaba que perseguía a la iglesia, pero en realidad estaba persiguiendo a Jesús. La iglesia universal es el cuerpo de Cristo.

Otra definición de la Iglesia local es esta: “Una congregación de santos organizada de acuerdo con el Nuevo Testamento de un sitio.” Por ejemplo: ". . . la Iglesia en Cencrea" (Romanos 16:1), ". . . la Iglesia de los Tesalonicenses" (1 Tesalonicenses 1:1), ". . . la Iglesia en Tiatira" (Apocalipsis 2:18).

En el Nuevo Testamento hay muchos registros más de iglesias locales las cuales se reunían en lugares particulares.

Nosotros como creyentes nos reunimos en una iglesia local pero pertenecemos a la iglesia universal.


Propósito y Misión de la Iglesia

En 1 Pedro 2:9 dice: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

El plan de Dios para la iglesia es que anunciemos a Jesús.

En 1 Timoteo 2:3-4 vemos cual es el plan de Dios para el mundo: “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”

Dios desea que todos los hombres sean salvos.

En Juan 3:16 vemos que por ese motivo vino Jesús al mundo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Jesús vino al mundo para morir por nosotros y darnos vida eterna, el precio ya fue pagado pero ahora nos toca a nosotros hacer algo.

En 1 Corintios 1:21 dice: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.”

Nos toca ahora predicar el evangelio.

En Marcos 16:15-16 Jesús dijo: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

Es nuestra responsabilidad ir al mundo y predicar el evangelio.

En 2 Corintios 5:18-20 vemos de manera más clara el propósito de Dios para la iglesia: “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

Dios le dio un ministerio a la iglesia, el consagrarse a reconciliar a los hombres a través de la predicación del evangelio.

Otra parte de la misión de la iglesia la vemos en Efesios 4:11-12: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Dios ha levantado el ministerio quíntuple para perfeccionar o entrenar a los santos para que hagan la obra del ministerio, es decir, equiparlos para que puedan predicar el evangelio con efectividad. 

Además para que los creyentes puedan ser edificados y crecer en la gracia de Dios.


Gobierno de la Iglesia

Dios ha levantado las iglesias locales colocando el ministerio del pastor para su dirección y cuidado.

En Mateo 24:45 dice: “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?”

En Hechos 20:28 vemos que Dios mismo, a través del Espíritu Santo es quien pone los pastores en la iglesia: “Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.”

Cuando la Biblia habla de obispos está hablando de pastores en su papel de supervisores del rebaño.

Dios es el que colocó el ministerio pastoral en la iglesia, recordemos que en Efesios 4:11 dice: “Y el mismo constituyó. . . pastores. . . .”

Dios es el que eligió a los pastores, no la iglesia, la iglesia solamente reconoce al pastor que Dios le dio.

La iglesia tiene la responsabilidad de reconocer a su pastor pero el pastor también tiene responsabilidades hacia la iglesia.

En 1 Pedro 5:1-4 dice: “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.”

Aquí el término anciano se refiere a los pastores, noten que al final se llama a Jesús el príncipe de los pastores.

Pedro les dice a los pastores que apacienten sus iglesias locales, cuidando de ellos porque fue Dios quien les encomendó ese rebaño.

Finalmente en Efesios 4:12 vemos un aspecto más del ministerio pastoral: “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

Es decir, convertir a los creyentes en ganadores de almas, entrenarlos y equiparlos para que puedan realizar con efectividad la Gran Comisión.

Además, enseñarles la buena Palabra de Dios, todo el consejo de Dios para que puedan tener vidas fructíferas.

Por este motivo es que Dios preparó un equipo especial de gente llamada el ministerio de ayudas.