domingo, 27 de julio de 2008

Jesucristo, el Ungido - Parte 2

En Hechos 4:26 dice: “Se reunieron los reyes de la tierra, y los príncipes se juntaron en uno contra el Señor, y contra su Cristo.”

Veamos este verso en otras versiones para tener un significado más amplio acerca de Cristo
Nuevo Testamento de Arcas y Fernández
Los reyes de la tierra se han aliado y los poderosos se han confabulado en contra del Señor y de su ungido.

La Biblia Amplificada
Los reyes de la tierra se aliaron [para atacar] y los gobernadores se juntaron y combinaron contra el Señor y contra Su Ungido (Cristo, el Mesías).

La Nueva Versión Internacional
Los reyes de la tierra se rebelan y los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su Ungido.
Entonces vemos que cuando la Biblia dice Cristo podemos traducirlo como “el Ungido”. Jesús es el Cristo, el Ungido de Dios.

Vemos que algunas versiones traducen Hechos 4:26 como: el Mesías.
Biblia Latinoamericana
Se han aliado los reyes de la tierra y los príncipes se han unido contra el Señor y contra su Mesías.

Biblia en Lenguaje Sencillo
Los reyes de la tierra se reunieron; los jefes se pusieron de acuerdo para rechazar a Dios y despreciar al Mesías, el rey que yo elegí".

Dios Habla Hoy
Los reyes y gobernantes de la tierra se rebelan, y juntos conspiran contra el Señor y contra su escogido, el Mesías.
Vine también nos explica esto en una nota acerca de la palabra unción en el Antiguo Testamento:
Cristo, el título neo testamentario, se deriva del griego Xristos (Jristos) que es el equivalente exacto del hebreo massiaj, pues también tiene el significado básico de «untar con aceite». Por tanto, el título Cristo enfatiza la unción especial de Jesús de Nazaret para el cumplimiento de su misión como el escogido de Dios.
A través de estos significados podemos ver que Jesús era el Mesías o Ungido de Dios que fue profetizado en el Antiguo Testamento.

El hecho de ser ungido por Dios no solo significa ser escogido sino también dotado y capacitado por Él para la obra o posición para la que te ha llamado.

Como estamos viendo, tanto la palabra hebrea “Mesías” como la griega “Cristo” significan “el Ungido”.

La palabra hebrea para ungir es “mashaj” y su uso más común de en el Antiguo Testamento tiene que ver con “ungir” con el fin de apartar a alguna persona u objeto para algún ministerio o función.

Strong’s traduce “mashaj” de esta manera: frotar con aceite, ungir, consagrar; también pintar, elegir, unción, ungido, untar.

En el griego la palabra ungir viene de “crío”; que viene de “craomai” (emplear o actuar hacia uno) dando la idea de contacto; untar o frotar con aceite, por ejemplo, el consagrar para un oficio o servicio religioso.

La unción era una señal del Redentor que Israel esperaba.

sábado, 19 de julio de 2008

Jesucristo, el Ungido - Parte 1

Hechos 10:38-39
38 Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
Veamos en este capítulo acerca de Jesucristo, el Ungido.

En este pasaje vemos que Dios ungió a Jesús con el Espíritu Santo y con poder para capacitarlo para hacer bienes y sanar a todos los oprimidos por el diablo.

Veamos como lo traduce la Biblia del Pueblo de Dios y otras versiones
Hechos 10:38
38 Cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo, llenándolo de poder. El pasó haciendo el bien y curando a todos los que habían caído en poder del demonio, porque Dios estaba con él.

Hechos 10:38 (Biblia Amplificada)
38 Como Dios ungió y consagró a Jesús de Nazaret con el Espíritu [Santo] y con fortaleza, habilidad y poder; como Él anduvo haciendo bienes, en especial, curando a todos los que habían sido dañados y oprimidos por [el poder del] diablo, porque Dios estaba con Él.
Estas versiones nos dan una idea más amplia de la unción sobre Jesús.

Veamos el significado de unción en el Nuevo Testamento:

Se utilizan varias palabras en el Nuevo Testamento, veamos las principales en cuanto al estudio del Diccionario del Nuevo Testamento de Vine: aleifo y crio.
1. aleifo, es el término general para una unción de cualquier clase, sea para refrigerio físico después de lavarse, por ejemplo, en Mateo 6:17; Lucas 7:38, 46; Juan 11:2; 12.3; o de los enfermos (Marcos 6.13; Santiago 5:14); o de un cuerpo muerto (Marcos 16.1). El material empleado para ello era bien aceite, bien ungüento, como en Lucas 7:38,46.

2. crio, tiene un sentido más limitado que aleifo; queda confinado a las unciones sagradas y simbólicas; de Cristo como el Ungido de Dios (Lucas 4:18; Hechos 4:27; 10:38 y Hebreos 1:9, donde se emplea metafóricamente en relación con el «óleo de alegría»). El título Cristo significa «El Ungido». Esta palabra (Cristos) se traduce «su Ungido» en Hechos 4:26 (NVI). Crio se emplea una vez de los creyentes (2 Corintios 1:21).
Entonces vemos que este término crio nos habla principalmente de Cristo, quien por medio de está palabra podemos llamarlo Cristo, el Ungido.

domingo, 13 de julio de 2008

La Unción en el Antiguo Testamento - Parte 5

Finalmente veamos la unción para el oficio del rey.

Saúl fue ungido con aceite por el profeta Samuel cuando Dios le reveló que había sido elegido para ser rey de Israel.

1 Samuel 9:15-16, 10:1
15 Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel, diciendo:
16 Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta mí.
1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?

Al ungir Samuel a Saúl lo estaba separando para el oficio como rey para el cual Dios lo había separado.

Posteriormente, cuando Saúl se rebeló contra Dios y trató de matar a David; David cuando tuvo oportunidad de matarlo se rehusó a hacerlo porque Saúl era “el ungido del Señor.”

1 Samuel 24:6
6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.

David mismo fue ungido por Samuel para ser rey de Israel.

1 Samuel 16:1-13
1 Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.
2 Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehová he venido.
3 Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.
4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida?
5 El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio.
6 Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.
7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.
8 Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová.
9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.
10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.
11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.
12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.
13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

Veamos lo que dice el 89 acerca de David:

Salmo 89:19-21
19 Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; he exaltado a un escogido de mi pueblo.
20 Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi santa unción.
21 Mi mano estará siempre con él, mi brazo también lo fortalecerá.

Dios lo escogió primero y luego lo ungió para ser rey, y desde ese momento el Espíritu Santo vino sobre David.

Veamos finalmente que Salomón también fue ungido para cumplir con el oficio de rey

1 Reyes 1:38-39
38 Y descendieron el sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaía hijo de Joiada, y los cereteos y los peleteos, y montaron a Salomón en la mula del rey David, y lo llevaron a Gihón.
39 Y tomando el sacerdote Sadoc el cuerno del aceite del tabernáculo, ungió a Salomón; y tocaron trompeta, y dijo todo el pueblo: ¡Viva el rey Salomón!

Dios ungía y consagraba a los reyes para cumplir con su oficio.

En estos tres casos (el sacerdote, el rey y el profeta) la unción del Espíritu Santo vino sobre cada uno de ellos luego de ser ungidos con aceite para poder cumplir con el oficio que Dios les había designado.

martes, 8 de julio de 2008

La Unción en el Antiguo Testamento - Parte 4

Finalmente veamos la unción para el oficio del rey.


Saúl fue ungido con aceite por el profeta Samuel cuando Dios le reveló que había sido elegido para ser rey de Israel.


1 Samuel 9:15-16, 10:1

15 Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel, diciendo:

16 Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta mí.

1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?


Al ungir Samuel a Saúl lo estaba separando para el oficio como rey para el cual Dios lo había separado.


Posteriormente, cuando Saúl se rebeló contra Dios y trató de matar a David; David cuando tuvo oportunidad de matarlo se rehusó a hacerlo porque Saúl era “el ungido del Señor.”


1 Samuel 24:6

6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.


David mismo fue ungido por Samuel para ser rey de Israel.


1 Samuel 16:1-13

1 Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.

2 Y dijo Samuel: ¿Cómo iré? Si Saúl lo supiera, me mataría. Jehová respondió: Toma contigo una becerra de la vacada, y di: A ofrecer sacrificio a Jehová he venido.

3 Y llama a Isaí al sacrificio, y yo te enseñaré lo que has de hacer; y me ungirás al que yo te dijere.

4 Hizo, pues, Samuel como le dijo Jehová; y luego que él llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle con miedo, y dijeron: ¿Es pacífica tu venida?

5 El respondió: Sí, vengo a ofrecer sacrificio a Jehová; santificaos, y venid conmigo al sacrificio. Y santificando él a Isaí y a sus hijos, los llamó al sacrificio.

6 Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido.

7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

8 Entonces llamó Isaí a Abinadab, y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: Tampoco a éste ha escogido Jehová.

9 Hizo luego pasar Isaí a Sama. Y él dijo: Tampoco a éste ha elegido Jehová.

10 E hizo pasar Isaí siete hijos suyos delante de Samuel; pero Samuel dijo a Isaí: Jehová no ha elegido a éstos.

11 Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí.

12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es.

13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.


Veamos lo que dice el Salmo 89 acerca de David:


Salmo 89:19-21

19 Entonces hablaste en visión a tu santo, y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso; he exaltado a un escogido de mi pueblo.

20 Hallé a David mi siervo; lo ungí con mi santa unción.

21 Mi mano estará siempre con él, mi brazo también lo fortalecerá.


Dios lo escogió primero y luego lo ungió para ser rey, y desde ese momento el Espíritu Santo vino sobre David.


Veamos finalmente que Salomón también fue ungido para cumplir con el oficio de rey


1 Reyes 1:38-39

38 Y descendieron el sacerdote Sadoc, el profeta Natán, Benaía hijo de Joiada, y los cereteos y los peleteos, y montaron a Salomón en la mula del rey David, y lo llevaron a Gihón.

39 Y tomando el sacerdote Sadoc el cuerno del aceite del tabernáculo, ungió a Salomón; y tocaron trompeta, y dijo todo el pueblo: ¡Viva el rey Salomón!


Dios ungía y consagraba a los reyes para cumplir con su oficio.


En estos tres casos (el sacerdote, el rey y el profeta) la unción del Espíritu Santo vino sobre cada uno de ellos luego de ser ungidos con aceite para poder cumplir con el oficio que Dios les había designado.

viernes, 4 de julio de 2008

La Unción en el Antiguo Testamento - Parte 3

Mashaj es un término importante tanto en el pensamiento del Antiguo como del Nuevo Testamento, del cual se deriva el término mesías.

Mashaj implica la unción para un oficio o función especial.

En el Antiguo Testamento la unción venía principalmente sobre tres personas, el sacerdote el profeta y el rey.

Ya desde la época de Moisés se empezó a ungir al sumo sacerdote en función de su oficio.

Éxodo 29:4-9
4 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.
5 Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod;
6 y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa.
7 Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás.
8 Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas.
9 Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos.

Éxodo 30:30
30 Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes.

En Éxodo 40 podemos ver el momento en que Aarón y sus fueron ungidos y consagrados como sacerdotes.

Éxodo 40:12-15
12 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.
13 Y harás vestir a Aarón las vestiduras sagradas, y lo ungirás, y lo consagrarás, para que sea mi sacerdote.
14 Después harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas;
15 y los ungirás, como ungiste a su padre, y serán mis sacerdotes, y su unción les servirá por sacerdocio perpetuo, por sus generaciones.

Vemos aquí que la unción significaba la separación de Aarón y sus hijos para entrar al ministerio sacerdotal para el cual Dios los había designado.

El aceite derramado sobre ellos era un tipo de la unción del Espíritu Santo, que solo venía sobre la persona en el Antiguo Pacto, ya que Jesús aun no había derramado Su sangre por nuestros pecados y venido a vivir dentro de personas.

Así que este aceite derramado significaba que la persona estaba ungida por Dios para desarrollar el ministerio u oficio al cual lo había designado.

El profeta también era ungido y separado para el ministerio que Dios le había encomendado.

1Reyes 19:15-19
15 Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.
16 A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.
17 Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.
18 Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.
19 Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto.

En este pasaje Dios le dijo a Elías que unja a 2 reyes y un profeta.

Dios mandó a Elías para ungir a Eliseo para que cumpla con el ministerio de profeta; notemos que fue Dios quien lo llamó no Elías.

En el Salmo 105:15 dice: “No toquéis, dijo, a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.”

Es decir, Dios está llamando ungidos a los profetas; ellos tenían la unción para profetizar y traer el mensaje de Dios a la gente.

En 1 Reyes 22:14 vemos lo que hacía el profeta del Antiguo Testamento: “Y Micaías respondió: Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré.”

El oficio del profeta oía a Dios y traía el mensaje a la gente.

sábado, 21 de junio de 2008

El Avivamiento Ya Empezó

Santiago 5:7-8
7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
8 Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

Durante años la iglesia ha estado orando por avivamiento, sin darse cuenta que los creyentes estamos en medio de él.

Como dijo mi pastor, Jim Andrews, en un seminario: “La gente siempre está hablando acerca de el avivamiento que está por venir, pero en todos los lugares que he ido ha habido conversiones, sanidades y la gente ha recibido el bautismo del Espíritu Santo... yo siempre llevo el avivamiento donde voy.”

Recientemente estuve en Chile, donde pude ver el cumplimiento de estas palabras en cada iglesia donde estuve; sanidades, milagros prodigios, Dios obrando en medio de la gente.

Y ante todo ver a la gente viniendo a los pies de Cristo cuando el evangelio era predicado.

Esta es una gran verdad, siempre llevamos el avivamiento donde vamos, cuando la iglesia se de cuenta arrasaremos al mundo con el poder de Dios.

Ciertamente hemos tenido grandes despertares en el pasado cuando grandes hombres de Dios han redescubierto verdades que habían sido olvidadas y estas han sido restauradas a la iglesia.

Verdades como la justificación por fe a través de Martín Lutero y los reformadores del Siglo XV, el bautismo del Espíritu Santo con Charles Parham, Wiliam Seymour y los padres del avivamiento pentecostal en la misión de la Calle Azusa Street a principios del siglo XX; el avivamiento de sanidad con John G. Lake y luego con los evangelistas del avivamiento de sanidad de los años 50, luego el movimiento carismático que comenzó en la década de los 60 y mas adelante el movimiento de fe con Kenneth Hagin y luego Kenneth Copeland; para entrar en el avivamiento de la gloria de Dios; un despertar del poder de Dios en el cual hemos empezado a entrar; la lluvia temprana y tardía, la última gran cosecha.

Debemos saber de donde venimos de donde venimos, para saber donde estamos y a donde vamos.

Tomemos nuestro lugar en este avivamiento que ya empezó.

sábado, 7 de junio de 2008

Yo creo que las mujeres son parte del ministerio quintuple

En esta entrada voy a sentar las bases bíblicas para demostrar el ministerio de las mujeres.

En la Biblia encontramos que hubieron incluso mujeres apóstoles.

Veamos primeramente el caso de Priscila y Aquila

Hechos 18:24-28
24 Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras.
25 Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan.
26 Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.
27 Y queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído;
28 porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.

La Biblia coloca a Priscila primero, dándole preeminencia en cuanto a su esposo.

Veamos como una mujer, Priscila (junto con Aquila) le enseñó a Apolos el Evangelio de manera más exacta.

Romanos 16:3-5
3 Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús,
4 que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.
5 Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo.

Priscila era colaboradora de Pablo y era pastora (era pastora principal ya que la colocan antes que su marido) junto con su esposo de una iglesia.

Hablemos ahora de la Apóstol(a) Junias

Romanos 16:7
7 Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo.

Veamos lo que dicen los comentaristas acerca de Junias

Comentario Siglo XXI

Junias, en el v. 7, probablemente deba ser traducido “Junia” (ver BJ). El nombre gr. Iounian podría ser una forma abreviada del masculino Junianis, pero existen muy pocas evidencias. Es más probable, por lo tanto, que sea una forma del nombre femenino Junia, que era bastante común. Presumiblemente se trata de la esposa de Andrónico (cf. v. 3). Ambos, que eran judíos (sungeneis probablemen te signifique “hermanos de raza”, como en 9:3, en lugar de “parientes”), conocieron a Cristo antes que Pablo y habían estado en prisión con él, probablemente porque compartían, según traduce la BA, su ministerio de ser apóstoles.

Comentario Jamieson-Faussett-Brown

Saludad a Andrónico y a Junia—o posiblemente, “Junias,” forma contraída de “Junianus:” en este caso, es nombre de varón. Pero si, como es más probable, la palabra es, como en nuestra versión, “Junia,” la persona referida sería la esposa o la hermana de Andrónico. mis compañeros en la cautividad—En qué ocasión, es imposible decir, porque el apóstol en otra parte dice que estuvo en cárceles muchas veces (2Co_11:23). los que son insignes entre los apóstoles—Los que opinan que aquí se usa la palabra “apóstoles” en un sentido indeterminado, como en los Hechos y las Epístolas, entienden que éstos eran dos “apóstoles renombrados” [Crisóstomo, Lutero, Calvino, Bengel, Olshausen, Tholuck, Alford, Jowett]; los que dudan que la palabra se aplique a otros fuera del círculo de los doce, salvo donde se emplea con el calificativo que indique el ser “enviado,” entienden que la expresión aquí usada significa “personas estimadas de los apóstoles.” [Beza, Grocio, de Wette, Meyer, Fritzsche, Stuart, Philippi. Hodge.] Por supuesto, si se entiende que “Junia” es mujer, este último debe ser el sentido de la frase. fueron antes de mí en Cristo—El apóstol escribe como si les envidiara esta prioridad en la fe. Y, por cierto, si el estar “en Cristo” es la condición humana más envidiable, con cuanta más anterioridad sea la fecha de esta bendita transacción, tanto mayor la gracia de ella. Este dicho acerca de Andrónico y Junia parece arrojar luz sobre el anterior. Muy posiblemente ellos habían sido de las primicias de las labores de Pedro, convertidos a Cristo o en el día de Pentecostés o en alguno de los días subsecuentes. En ese caso, puede ser que se hubiesen granjeado la estima especial de aquellos apóstoles que residían entonces en Jerusalén o en sus cercanías; y nuestro apóstol, aunque llegó a tener contacto con los demás apóstoles más tarde, conocedor de este hecho, hubiera tenido placer en hacer referencia a ello.

Biblia Latinoamericana

Se quisiera que Junias (nombre masculino) fuera Junia o Julia, tal como lo escriben algunos de los textos más antiguos, y que haya sido la mujer de Andrónico, compartiendo con él el título de apóstol otorgado a los fundadores de las Iglesias.

NOTEMOS AQUI LA FRASE QUE DICE QUE ALGUNOS DE LOS TEXTOS MAS ANTIGUOS DECIAN "JULIA" EN VES DE "JUNIAS"

Notas de la Reina Valera 1995

Andrónico y Junias (o posiblemente Junia ; si el segundo nombre es de mujer, puede tratarse de un matrimonio o de hermano y hermana): llamados apóstoles, en el sentido amplio de la palabra, que se aplicaba a varios personajes de la primera generación de cristianos.

Entonces vemos que Junias era una mujer y que tenía el ministerio de apóstol junto con su esposo Andrónico.

Veamos ahora a la Hermana Febe

Romanos 16:1
1 Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia en Cencrea,

Febe era una diaconisa de la iglesia en Cencrea.

En estos casos y otros podemos ver la importancia y el ministerio de la mujer en la Biblia.

Las mujeres son muy importantes en la iglesia.

En estos casos vimos que Junias era "apostol"; Priscila "pastora principal" y Febe era diaconisa.

Para terminar les dejo el verso de las predicadoras

Salmo 68:11
11 El Señor daba palabra; había grande multitud de las que llevaban buenas nuevas.

Dios multiplique a las ministras del Evangelio.

Que surjan mas apóstolas, profetas, evangelistas, pastoras y maestras.

Que Dios les siga bendiciendo

El Ciberpastor

sábado, 1 de marzo de 2008

La Unción en el Antiguo Testamento - Parte 2

Por ejemplo, veamos la unción de los recipientes y utensilios del tabernáculo:

Éxodo 29:36
36 Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio por el pecado, para las expiaciones; y purificarás el altar cuando hagas expiación por él, y lo ungirás para santificarlo.

Aquí vemos como es que el altar debía ser ungido después del sacrificio por el pecado para santificarlo.

Éxodo 30:25-29
25 Y harás de ello el aceite de la santa unción; superior ungüento, según el arte del perfumador, será el aceite de la unción santa.
26 Con él ungirás el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio,
27 la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso,
28 el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base.
29 Así los consagrarás, y serán cosas santísimas; todo lo que tocare en ellos, será santificado.

En este pasaje vemos como el tabernáculo, el arca del testimonio, todos los mobiliarios y utensilios debían ser consagrados con el aceite de la santa unción.

Éxodo 40:9-11
9 Y tomarás el aceite de la unción y ungirás el tabernáculo, y todo lo que está en él; y lo santificarás con todos sus utensilios, y será santo.
10 Ungirás también el altar del holocausto y todos sus utensilios; y santificarás el altar, y será un altar santísimo.
11 Asimismo ungirás la fuente y su base, y la santificarás.

Nuevamente vemos como el tabernáculo y todos sus elementos eran ungidos para santificarlos.

Incluso en Éxodo 30 se da la receta para la preparación de este aceite santo para la consagración.

Éxodo 30:22-25
22 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
23 "Escoge tú mismo las mejores plantas aromáticas: unos seis kilos de la mejor mirra, unos tres kilos de canela y unos tres kilos de caña aromática;
24 unos seis kilos de casia --pesados según el peso oficial del santuario-- y tres litros y medio de aceite de oliva.
25 Haz con todo esto el aceite santo de consagrar, de la misma manera que un perfumero prepara sus perfumes. Este será el aceite santo de consagrar
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