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jueves, 28 de marzo de 2019

(Facebook Video) La importancia de la Palabra de Dios


Voy a empezar a subir una serie de enseñanzas que he estado compartiendo a través de Facebook Live, espero que sean de bendición para ustedes.

En este primer vídeo empezaremos viendo la importancia de la Palabra de Dios

 

lunes, 5 de septiembre de 2016

(VIDEO) Cooperando con Dios - Kenneth Copeland


En este video Kenneth Copeland nos enseña como cooperar con Dios en nuestra vida diaria.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Cambiando Tu Futuro 3 - Debes Mantenerte Diciendo lo que Dios Hizo por Ti

Debes Mantenerte Diciendo lo que Dios Hizo por Ti

Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.


En Marcos 5:28 vemos que la mujer decía continuamente: “Si tan solo tocare su manto seré salva.” 

En Romanos 10:8–10, encontramos la importancia de las palabras: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, EN TU BOCA y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si CONFESARES CON TU BOCA que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la BOCA SE CONFIESA PARA salvación.” 

Debemos entender la importancia que hay en nuestras palabras, en este pasaje vemos que con nuestra boca confesamos para soteria, esta palabra griega significa preservación, liberación, salvación y nos habla de todos los beneficios de nuestra salvación. 

Por ese motivo cuando esta mujer estaba diciendo lo que Jesús iba ha hacer con ella en su corazón ella estaba creyendo que Jesús iba a liberarla de la enfermedad que la aquejaba desde hacia doce años.

En 2 Corintios 4:13 dice: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que esta escrito: Creí por lo cual hable, nosotros también creemos por lo cual también hablamos.”

Nosotros tenemos el espíritu de fe, el cual habla las cosas que cree. Esta mujer tenia ese espíritu de fe, el cual colocó palabras de sanidad en su boca.

En Marcos 11:23 dice: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijera a este monte: Quítate y échate en el mar y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” 

Cuando fui pastor en la iglesia “La Palabra de Fe,” en la ciudad de Talara en el norte del Perú, una hermana nos contó como Dios le había pagado sus cuentas. 

Esta hermana tenia una deuda de 25,000 dólares con el banco y no tenia como pagarlo.

Pero ella había escuchado que Dios quería bendecirla, así que fue donde el gerente del banco y le dijo: “Dios va ha enviarme un cheque por el total de la deuda.” 

Como el gerente sabia que ella había sido una buena cliente durante años, le dijo que iba esperar hasta que ella pudiese pagar.

Ella le decía a todos que Dios iba ha enviarle un cheque para pagar todas sus deudas, una y otra vez, hasta que luego de un año de decirlo le llegó el cheque y pago toda su deuda.

En Proverbios 18:20–21 dice: “Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos.”

Esta hermana fue saciada del fruto de sus labios.

Nuestras palabras deben ser llenas de fe y confianza en Dios, no llenas de incredulidad.

En Efesios 5:1 dice: “Sed, pues imitadores de Dios como hijos amados.”

Siendo padre de cuatro hijos, he visto esto muy de cerca; a ellos les gusta imitarme. 

Cuando empezamos la escuela bíblica de niños en Talara, Ricardo que en esa época tenia dos años, se paraba en una silla y se ponía a predicarles a los otros niños tal como su papá lo hacia.

Los niños siempre imitan lo que los padres hacen, por ese motivo los padres deben tener cuidado de las cosas que hacen y dicen el hogar. Si los padres hablan fuman, beben bebidas alcohólicas, ven películas indebidas y hablan malas palabras, los hijos harán lo mismo. Por otro lado, si andamos en la palabra de Dios, si actuamos y hablamos las cosas que Dios dice, eso será lo que veremos en nuestros hijos.

En particular, debemos de imitar a Dios en nuestra forma de hablar.

¿Dios habla duda, incredulidad o fracaso?  

Ciertamente que no. En Romanos 4:17 dice: “...delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son, como si fuesen.”

Dios llama las cosas que no son, como si fuesen. ¿Qué significa esto? Que Dios siempre habla la respuesta no el problema.

Por ejemplo, en Génesis 17:4–5, antes de la promesa del nacimiento de Isaac, Dios le da un nuevo nombre a Abram (que significa Padre Enaltecido) y lo llama Abraham (Padre de Multitudes). Mucho antes del nacimiento de su hijo, Dios la dio a Abraham una nueva perspectiva de si mismo, paso de ser un Padre Enaltecido a ser un Padre de Multitudes. Y paso ser el padre del pueblo hebreo, del pueblo árabe y de los creyentes.

Como imitadores de Dios tenemos que empezar ha hablar como Dios habla, debemos hablar su Palabra.

Si estas enfermo, empieza a decir las cosas que Dios dice; empieza a decir lo que dice Su Palabra en 1 Pedro 2:24 y Mateo 8:17: “Soy sano por las llagas de Jesús; El mismo tomó mis enfermedades y mis dolencias y me sanó.”
  
Si estas pasando por problemas financieros cita Filipenses 4:19: “Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Empieza a decir las cosas que Dios ha dicho en su Palabra y empezaras a disfrutar de las bendiciones que el ha provisto para ti.



jueves, 8 de agosto de 2013

La Confesión de la Palabra de Dios 2 - La Ley de la Fe

La Ley de la Fe


            Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
            Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.  Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
            ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?
            Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
            Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
- Romanos 10: 8 - 17

En Romanos 10:10 encontramos la Ley de la Fe, que es creer en el corazón y confesar con la boca.

Cuando una persona cree en el corazón la fe es producida en su corazón, pero esa fe, no puede ser desatada a menos que use sus palabras, es decir, por medio de la confesión de fe.
            
La fe no puede expresarse a menos que sea hablada. La boca es el instrumento por el cual la fe es desatada.
            
El Hermano Kenneth E. Hagin dice que la confesión es:            
  • 1. Afirmar algo que creemos.
  • 2. Declarar algo que sabemos.
  • 3. Testificar una verdad que hemos abrazado.            

La confesión de la Palabra de Dios es afirmar, declarar y testificar que la Palabra de Dios es verdad y se cumple en nuestras vidas.


La Ley de la Fe

Para poder entender la confesión de fe, lo primero que debemos entender es la ley de la fe.

ROMANOS 10:8-108 Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 
9 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.
10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. 

En este pasaje de la escritura vemos que la Palabra de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para la ley de la fe: creer en el corazón y confesarlo con la boca.
            
Por ejemplo, en este pasaje vemos la forma como una persona nace de nuevo:
  • 1. Confiesa con la boca que Jesús es el Señor.
  • 2. Cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

SEGUNDA DE CORINTIOS 4:1313 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.

Según este pasaje, el espíritu de fe se muestra en que si una persona cree algo debe decirlo. Esta es la ley de la fe en operación, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

MARCOS 11:23
23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.

Una vez mas vemos la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres meses de lo que creemos.

           
Creer con el Corazón

En Romanos 10:10 hemos visto que "con el corazón se cree. . . ." ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.
            
Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.
            
En Romanos 10:17 dice que "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios." La ley de la fe empieza cuando creemos con el corazón la Palabra de Dios y la fe se produce en él.


Confesarlo con la Boca

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: ". . . pero con la boca se confiesa para . . . ." 

Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. En 2 Corintios 4:13 dice: "Creí, por lo cual hablé;" Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.
            
En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía "Si tocare tan solamente su manto, seré salva." Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.
            
Como vimos en Marcos 11:23, debemos decir tres veces mas de lo que creemos. Es decir que se requiere confesar tres veces más tiempo que el que necesitamos para creer.
                
Nuestra fe se desata por medio de nuestras palabras.
            
La Ley de la Fe es creer en el corazón y confesarlo con la boca.


martes, 6 de agosto de 2013

La Confesión de la Palabra de Dios 1 - Introducción

Introducción


En los últimos años se ha atacado mucho el tema de la fe; y no los culpo.

Muchas personas basan su fe en sus emociones, en los testimonios de otras personas, en las doctrinas de su iglesia o en sus propias ideas; pero nunca en la base de la fe, que es la Palabra de Dios.

En el lado de la confesión ha sido lo mismo, las personas han estado confesando cualquier cosa que se les ha ocurrido, pero sin encontrar pasajes de la Palabra de Dios que los respalden.

La gente habla de la confesión positiva, pero de eso no es de lo que hablamos con la confesión de la Palabra de Dios. No hablamos de un positivismo barato, sino de hablar las cosas que Dios ha dicho en Su Palabra

La palabra confesión que se usa en la Biblia es la griega homologeo, esta palabra significa sencillamente "decir lo mismo"; por eso al confesar la Palabra de Dios estamos diciendo lo mismo que Dios dice.

Desde que conocí al Señor he escuchado, aún a personas que siempre han atacado a confesión de fe, decir: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13); "A los que aman a Dios todo les ayuda a bien" (Romanos 8:28); y versículos semejantes a esos; han estado diciendo lo mismo que la Palabra de Dios decía, es decir, han estado haciendo una confesión de fe.

La base de nuestra fe es la Palabra de Dios; sin ella no tenemos un sustento real sobre el cual desatar nuestra fe para recibir las cosas que deseamos.

No hablamos cosas positivas para que sucedan, hablamos lo que dice la Palabra de Dios y eso es lo que se convierte en nuestra confesión de fe.

Por eso al leer estas enseñanzas vayan siempre a la Biblia, para que su fe no esté basada en las cosas que yo digo, sino en la poderosa Palabra de Dios.

domingo, 30 de junio de 2013

La Guerra Espiritual 11 - La Espada del Espíritu

La Espada del Espíritu

. . .y tomen la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.
Efesios 6:17 (Versión Peshitta)

Hemos visto las primeras partes de la armadura: el cinturón, la coraza, el calzado, el escudo y el casco, que son la parte eminentemente defensiva de la armadura, pero ahora veremos la parte principalmente ofensiva de la armadura, la espada.

La palabra griega para “espada” es “machaira”; esta espada era un cuchillo filudo y largo, como un machete de unos 48 cm. de largo, que se usaba tanto para cortar carne de animales así como arma de guerra, sea larga o corta, la larga con curva para ataque de corte y la corta derecha para ataque de estocada final. 

Su poder era muy letal; los soldados la balanceaban de un lado a otro dando estocadas volteando la espada y luego sacando las entrañas de la gente. Aunque no era la espada más larga era la más peligrosa.

Esta palabra “machaira” la volvemos a encontrar en Hebreos 4:12: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir (juzgar) los pensamientos y las intenciones del corazón” (Nueva Biblia de los Hispanos).

El término “palabra” es “rhema”, como hemos visto antes la palabra rhema es una porción específica d ela Biblia, no toda la Biblia en su conjunto.

Mientras que el cinturón de la verdad nos hablaba del logos de la palabra, la espada del espíritu nos habla acerca del rhema

La palabra logos es un sustantivo, que por definición es aquella palabra que sirve para nombrar seres, objetos o entidades concretas o abstractas. Mientras que la palabra rhema es un verbo que por definición es una palabra que expresa acciones o estados en un tiempo determinado.

Mientras que el sustantivo denota algo concreto el verbo una acción.

Logos significa palabra, y aunque es un sustantivo se refiere a la expresión del pensamiento; no el simple nombre de un objeto.

Rhema significa aquello que es o ha sido dicho por una voz viviente, una cosa dicha, una palabra hablada. 

Vine nos dice que rhema es “aquello que es hablado, lo que es expresado de palabra o por escrito; en singular, una palabra.”

Podemos definir que logos es la Palabra escrita y rhema la palabra hablada.

En Romanos 10:8 encontramos la palabra rhema 2 veces: “Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos” (Reina Valera 1960)

Este rhema de fe es la palabra que sale de nuestra boca después de haber pasado tiempo meditando la Palabra de Dios.

Recordemos que cuando nos pusimos el yelmo de la salvación empezamos a transformar nuestra mente colocando la Palabra de Dios en nuestro interior y cuando nos colocamos el calzado del evangelio vimos que la fe venía cuando depositamos la Palabra de Dios en nuestro interior. También vimos que al empuñar el escudo de la fe estábamos parándonos firmes en la Palabra de Dios. Ahora veamos como convertir esa Palabra en un arma ofensiva.

Lo que tenemos que hacer es convertir el logos de la palabra en rhema; y para esto debemos entender que el poder de Dios está encerrado en su Palabra.

Hebreos 1:1-3 (Reina Valera 1960)
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 
2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

Aquí palabra es rhema, que se define: “El significado de rhema a diferencia de logos esta ejemplificado en la orden de “tomar la espada del espíritu que es la Palabra de Dios,” que está en Efesios 6:17, la referencia aquí no es a toda la Biblia en conjunto (como en logos). sino a las porciones individuales de la Escritura que el Espíritu nos hace recordar en tiempo de necesidad, siendo el requisito previo el almacenar regularmente la Escritura en nuestra mente.”

Logos nos muestra lo que la Palabra es en esencia, rhema lo que la Palabra puede hacer por nosotros. El poder que hay en la Palabra se desata a través del rhema.

Por ese motivo es que es importante entender como se desata el rhema de Dios en nuestras vidas.

En Romanos 10:8-10 dice: “Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón.  Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” (Reina Valera 1960). 
Aquí vemos que el rhema de Dios debe estar en nuestra boca y en nuestro corazón. Además encontramos la clave para desatar el rhema a nuestro favor: creer en el corazón y confesarlo con la boca.
Aquí el apóstol Pablo nos da un ejemplo práctico de cómo funciona esto mostrándonos como es que una persona recibe la salvación; en primer lugar confiesa con la boca que Jesús es el Señor; y en segundo cree en el corazón que Dios lo levanto de los muertos.

Y dice: “Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

En 2 Corintios 4:13 podemos ver esta misma verdad: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR TANTO HABLÉ, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos” (La Biblia de las Américas). 

El espíritu de fe habla las cosas de la Palabra de Dios que ha creído; por eso, una persona que tiene el espíritu de fe debe hablar las cosas que cree.

Jesús dijo estas poderosas palabras en Marcos 11:23: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Reina Valera 1960).

Con estas palabras nos muestra la importancia de decir con nuestra boca las cosas que creemos en nuestro corazón. En especial, notemos que este pasaje dice tres veces decir pero una sola vez creer. Es decir, debemos hablar tres meses de lo que creemos.

En Romanos 10:10 hemos visto que "con el corazón se cree...." ¿Qué se cree? Que lo que dice la Palabra de Dios es verdad.

Creer con el corazón es creer que la Palabra de Dios es verdad sin importar lo que digan las circunstancias.

En la Segunda parte de Romanos 10:10 dice: "... pero con la boca se confiesa para...." Es decir la fe para recibir algo se desata con las palabras. Como vimos en 2 Corintios 4:13: "Creí, por lo cual hablé;" Si has creído algo de la Palabra de Dios, lo siguiente que debes hacer es hablarlo.

En Marcos 5:27-29 podemos ver esta verdad.

Marcos 5:27-29 (Reina Valera 1960)
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.  
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.  
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote

En este pasaje vemos que esta mujer estaba diciendo algo de manera continua. Ella decía "Si tocare tan solamente su manto, seré salva." Sus palabras la motivaron para actuar en fe y recibir su sanidad.

Eso es lo que hace la espada del espíritu, está declarando el rhema de Dios.

Debemos meditar la Palabra de Dios hasta que llegue el rhema para que cambie nuestra vida y podamos ministrar la verdad a otros. 

Mientras más meditamos en el logos, más listos estamos de recibir la rhema

Jesús nos mostró en el desierto la manera que debemos usar el logos convirtiéndolo en rhema:

Mateo 4:1-11 (Biblia al Día)
1 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación.
2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
3 El tentador se le acercó y le propuso:—Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
4 Jesús le respondió:—Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”
5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:
6 —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.”
7 —También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” —le contestó Jesús.
8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
9 —Todo esto te daré si te postras y me adoras.
10 —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él.”
11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.

Aquí vemos como Jesús utilizó 3 veces la espada del espíritu; le dijo al diablo “Escrito está”, y le soltó el rhema de Dios.

El diablo también conocía la Palabra de Dios, pero la citó fuera de su contexto, torciéndola y citándola a medias; pero Jesús conociendo lo que estaba escrito declaró el rhema de Dios y alcanzó la victoria.

Esa es la manera de usar la espada del espíritu, declarando lo que está escrito en la Biblia.

Ya te has puesto el cinturón de la verdad, la coraza de la justicia, la disposición de predicar el evangelio de la paz, el escudo de la fe y el yelmo (o casco) de la salvación, ya estas completamente protegido y defendido; pero eso no es suficiente, toma la espada del espíritu y proclama tu victoria.



jueves, 18 de abril de 2013

El Nombre de Jesús - Clase 2 - Cómo nos llegó el Nombre de Jesús


Clase 2
Como nos llegó el nombre más excelente


Algunos hombres nacieron para tener un gran nombre.

Cuando el Rey Nabucodonosor, el gran rey del imperio babilónico nació, el llegó al mundo en medio de una familia real gobernante, no tuvo que hacer nada más que entrar al mundo que ya había un nombre preparado para él.

Otros  vuelven granDiosos sus nombres mediante sus logros.   

Einstein es conocido mundialmente como el hombre más sabio del mundo por sus logros, su teoría de la relatividad cambió el rumbo de la humanidad y nos dirigió hacia la era atómica.

Y otros reciben un nombre granDioso por sus conquistas.

Alejandro Magno (el Grande) obtuvo su nombre por sus grandes conquistas que abarcaron casi todo el mundo conocido.

El nombre mas excelente vino por estos tres medios.
 
El Nombre de Jesús es grandioso porque: Jesús heredó un nombre grandioso. Su Nombre es grandioso por causa de sus logros. Su nombre es grandioso porque le fue dado por sus conquistas.
           
En este capítulo examinaremos en profundidad estas verdades maravillosas.


Por Herencia
    
Dios, habiendo hablado de muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos últimos días  nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyo heredero de todo y por quien asimismo hizo el  universo.  Él, que es el resplandor de su gloria, la imagen misma de su sustancia y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación  de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles cuanto HEREDÓ MAS EXCELENTE NOMBRE que ellos.   ¿A cuál de los ángeles dijo Dios jamás: “Mi Hijo eres Tu, yo te he engendrado hoy”, ni tampoco: “Yo seré un padre para él, y él será un hijo para mí”?  Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: “Adórenlo todos los ángeles de Dios”
- Hebreos 1.1-6

Jesús heredó un  “Más excelente Nombre que el de ellos”.  Él heredó un Nombre mas granDioso que de cualquier ser angelical.

Como Hijo, Él es heredero de todas las cosas. Él es la exacta expresión de Dios. Él es el resplandor de Dios. O según dice cierta traducción, Él brilla con el brillo del Padre. Él es Dios que nos habla. Y Él heredo el nombre más excelente.

¿Cuándo lo heredó?

No lo heredó cuando estaba en el cielo antes de venir a la tierra, porque Él ya lo poseía todo. No lo heredó cuando vino a la tierra, porque la Epístola a los Filipenses dice que Él se despojó de toda la honra y de toda la gloria.

Filipenses 2:5-7
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.

La versión The Message (El Mensaje) Coloca los versos 5 y 6 así: “Tenía el mismo status que Dios pero no pensó tanto en si mismo que tuviese que aferrarse a tomar ventaja de eso. En ningún modo. Cuando llegó el tiempo, él dejó de lado los privilegios de su deidad y tomó el status de un esclavo, ¡volviéndose humano!”

Entonces, ¿Cuándo fue que Él heredo Su Nombre?  

Veamos los siguientes versos:

Hebreos 1.4, 5
4 Hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.
5 Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?

Hebreos 1:4-5 (Nueva Versión Internacional)
4 Así llegó a ser superior a los ángeles en la misma medida en que el nombre que ha heredado supera en excelencia al de ellos.
5 Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: "Tú eres mi hijo;  hoy mismo te he engendrado"; "Yo seré su Padre, y él será mi Hijo"?

Aquí podemos ver claramente que Jesús heredó este Nombre más excelente.   Fue cuando Dios le dijo: “Tu eres mi Hijo, hoy te engendre”. 

Podemos concluir que Jesús heredó Su Nombre el día que fue engendrado.

La gran pregunta ahora es ¿Cuándo es que Jesús fue engendrado?  

La mayoría de personas piensan que Jesús fue engendrado el día que entró al mundo, pero, ¿que es lo que nos dice la Biblia?

Como sabemos engendrado significa nacido; pero sabemos que el Hijo de Dios no nació cuando tomó forma humana; Jesús preexistía con el Padre; Él simplemente tomó un cuerpo humano.

Hebreos 10.5
5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; mas me preparaste cuerpo.

Hebreos 10:5 (Biblia del Pueblo de Dios)
5 Por eso, Cristo, al entrar en el mundo, dijo: "Tú no has querido sacrificio ni oblación; en cambio, me has dado un cuerpo.

Hebreos 10:5 (La Biblia de las Américas)
Por lo cual, al entrar El en el mundo, dice: SACRIFICIO Y OFRENDA NO HAS QUERIDO, PERO UN CUERPO HAS PREPARADO PARA MI.

Jesús no nació cuando vino al mundo; él siempre preexistió con el Padre, veamos lo que dice en los siguientes versos:

Juan 1.1, 14
1  En el principio era el Verbo,  y el Verbo era con Dios,  y el Verbo era Dios.
14  Y aquel Verbo fue hecho carne,  y habitó entre nosotros  (y vimos su gloria,  gloria como del unigénito del Padre),  lleno de gracia y de verdad.

Jesús es el Verbo que ya existía, por eso es que no necesitaba ser engendrado; pero hemos visto en Hebreos que dice “Tu eres mi Hijo, Hoy te engendre”, y si no refiere al día que tomó un cuerpo para si mismo.  ¿A que se está refiriendo entonces?

En Hechos 13 encontramos la respuesta:

Hechos 13:32-33
32 Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres,
33 la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, RESUCITANDO A JESÚS; como está escrito también en el salmo segundo: MI HIJO ERES TÚ, YO TE HE ENGENDRADO HOY.

¿Cuando fue entonces, que Jesús fue engendrado?

Cuando fue  resucitado

¿Por qué necesitaba ser engendrado?  

Porque se volvió como nosotros éramos; separados de Dios al probar la muerte espiritual por todos los hombres. Su espíritu se fue al infierno en nuestro lugar.

Hebreos 2:9
9  Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles,  a Jesús,  coronado de gloria y de honra,  a causa del padecimiento de la muerte,  para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos.

Su muerte física no era suficiente para remover nuestros pecados. El tenía que probar la muerte espiritual por todos nosotros.

Jesús fue la primera persona que nació de nuevo, como dice la Biblia fue el primogénito entre los muertos.

Apocalipsis 1:5
5 Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre.

La pregunta es ¿Por qué su espíritu necesitaba nacer de nuevo?  

Porque  quedó separado de Dios. 

Recordemos como es que Jesús exclamo en la cruz: “¿Dios mío, Dios mío, porque me has desamparado?” (Mateo 27:46).

Muchas personas no saben lo que la Biblia quiere decir cuando habla acerca de la muerte. La muerte, en la Biblia, no significa el fin de la existencia.

La Biblia nos habla de varias clases de muerte, pero son tres las que debemos conocer: La muerte espiritual; la muerte física; y la muerte eterna (También llamada segunda muerte, cuando las personas que rechazaron a Jesús sean lanzados en el lago que arde con fuego y azufre).

¿Qué es la muerte espiritual? Es lo opuesto a la Vida Espiritual, lo cual no significa el fin de la existencia.

“Efesios 2:1 dice: “Él os dio  vida a vosotros, cuando  ESTABAIS VOSOTROS   MUERTOS  en vuestros delitos y pecados”; es decir: antes de que nosotros naciéramos de nuevo. 

En Efesios 2:5 dice: “Precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo ¡ustedes han sido salvados gratuitamente!” (Biblia del Pueblo de Dios).

El hecho de estar muertos espiritualmente no significa que hayamos estado muertos físicamente.

En I Timoteo 5:6 podemos ver esto más claramente: “En cambio,  la viuda que se entrega al placer ya está muerta en vida” (Nueva Versión Internacional).

El hecho que estas mujeres estuvieran muertas no significaba que habían dejado de existir.

Cuando decimos que  un pecador está muerto espiritualmente, no queremos decir que su espíritu no exista. Su espíritu existe, de hecho, existirá eternamente, porque aquella parte del hombre; sea él salvo o no, es como Dios. El hombre es un espíritu eterno que posee un alma y vive en un cuerpo.
 
Pero el espíritu del pecador no esta en comunión con Dios.

En Génesis 2:17 Dios le dijo a Adán: “Mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;  porque el día que de él comieres,  ciertamente morirás”.

Es evidente que Dios no se refería a la muerte física, porque  Adán no murió físicamente cuando comió el fruto de ese árbol; Lo que pasó en ese momento en que murió espiritualmente. Es decir, Adán no dejó de existir. Lo que en realidad sucedió es que inmediatamente rompió la relación y comunión con Dios.

Adán había andado y hablado con Dios, en comunión y relación con Él. Pero ese día, cuando Dios descendió en la mañana para comunicarse con y tener comunión con él, no lo encontró por ningún lado.  

Dios lo llamo: “¿Adán, donde estas?” Y Adán le respondió: “Tuve miedo y me escondí”. ¿Por qué? Porque peco.

El pecado nos separa de Dios. La muerte espiritual significa la separación de Dios. En el momento en que Adán peco quedo separado de Dios.

Pero la muerte espiritual tiene un significado algo más profundo que estar separado de Dios. La muerte espiritual significa tener la naturaleza de Satanás.

En Juan 8 44 Jesús le dijo a los fariseos: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él.  Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”.

Los fariseos eran personas muy religiosas. Iban a la sinagoga los sábados, oraban, daban sus diezmos, ayunaban y hacían muchas otras cosas excelentes y buenas; pero mintieron al respecto de Cristo y lo asesinaron.

Jesús dijo que ellos eran hijos del diablo y por eso tenían las características del diablo.

Cuando  la  persona nace de nuevo, recibe la naturaleza de Dios y se deshace de la naturaleza del diablo.

Como hemos visto, Jesús probó la muerte; la muerte espiritual, por todos los hombres. 

El pecado no solo es un acto físico; es un acto espiritual.
  
Jesús Se convirtió en lo que nosotros éramos, con el fin de que nosotros nos convirtiéramos en lo que Él es.

2 Corintios 5:21
21 Al que no conoció pecado,  por nosotros lo hizo pecado,  para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Jesús se hizo pecado. Su espíritu fue separado de Dios, y El descendió al infierno en nuestro lugar.  

Cuando Pedro estaba predicando en Pentecostés se refirió al Señor Jesucristo diciendo: “No dejarás mi alma en el infierno, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.” En este pasaje Pedro resalta el hecho de que David estaba profetizando por el Espíritu de Dios en el Salmo 16:8-10.

Hechos 2:25-31
25 Porque David dice de El: VEIA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA; PUES ESTA A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO.
26 POR LO CUAL MI CORAZON SE ALEGRO Y MI LENGUA SE REGOCIJO; Y AUN HASTA MI CARNE DESCANSARA EN ESPERANZA;
27 PUES TU NO ABANDONARAS MI ALMA EN EL HADES, NI PERMITIRAS QUE TU SANTO VEA CORRUPCION.
28 ME HAS HECHO CONOCER LOS CAMINOS DE LA VIDA; ME LLENARAS DE GOZO CON TU PRESENCIA.
29 Hermanos, del patriarca David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.
30 Pero siendo profeta, y sabiendo que DIOS LE HABIA JURADO SENTAR a uno DE SUS DESCENDIENTES EN SU TRONO,
31 miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que NI FUE ABANDONADO EN EL HADES, NI su carne SUFRIO CORRUPCION.

Pablo habla acerca de lo mismo en Hechos 13:33

Hechos 13:33 (Nueva Versión Internacional)
33 Dios nos la ha cumplido plenamente a nosotros,  los descendientes de ellos,  al resucitar a Jesús.  Como está escrito en el segundo salmo:  "'Tú eres mi hijo;  hoy mismo te he engendrado.

Podemos ver claramente que tanto Pedro como Pablo hablan lo mismo. Jesucristo descendió al infierno y fue resucitado por Dios al tercer día engendrándolo como hijo.

No podemos entender la autoridad del Nombre de Jesús hasta comprender esto. Jesús tuvo que descender hasta el mismo infierno para satisfacer las demandas de la Justicia por cada uno de nosotros, porque El murió como nuestro sustituto.
  
Al tercer día conforme a las Escrituras Dios lo resucito. Sacó Su espíritu y alma del infierno; resucitó Su cuerpo de la sepultura; y le dijo: “Tú eres mi Hijo, HOY te engendre”.
  
¿Cuál día es hoy? El día en que Jesús fue engendrado. El día en que Jesús fue resucitado. Por lo tanto, ese fue el día, en que Jesús heredó el Nombre más excelente.

Por Logros

Por lo que también Dios lo exalto soberanamente y LE DIO UN NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla, (de seres) de los  que están en los cielos,  (de seres) y en la tierra, y (de seres) debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
           -Filipenses 2:9-11

Dios le dio un nombre que está por encima de todo nombre.  

Había un Nombre conocido en el cielo, pero desconocido en otros lugares, que estaba guardado para ser concedido a alguien que lo mereciera, y esa persona fue Jesús.

En Efesios 1, Pablo en su oración por los efesios, pidió que sus ojos espirituales fuesen iluminados para ver verdades que nunca se podrían haber imaginado.

Efesios 1:15-23 (La Biblia de las Américas)
15  Por esta razón también yo, habiendo oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre vosotros, y de vuestro amor por todos los santos,
16  no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones;
17  pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El.
18  Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
19  y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder,
20  el cual obró en Cristo cuando LE RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS y le sentó a su diestra en los lugares celestiales,
21  muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de TODO NOMBRE QUE SE NOMBRA, no sólo en este siglo sino también en el venidero.
22  Y todo sometió bajo sus pies, y a El lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
23  la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en todo. 

En este pasaje el Nombre de Jesús es mencionado en contexto con Su resurrección de entre los muertos.

Esta oración no solo fue por la Iglesia en Éfeso; sino que también fue hecha por todos los creyentes dondequiera que estén, porque esta es una oración dada por el Espíritu.

Es una oración para que los ojos de nuestro espíritu sean iluminados para que podamos recibir el conocimiento de la Palabra de Dios en nuestro espíritu, en nuestro corazón, bien en el fondo de nuestro interior. 

No es algo que se llega a entender con nuestra mente; Dios quiere que seamos iluminados en nuestro corazón acerca de las cosas espirituales.  

La traducción de Moffatt lo pone de esta manera:

Que el Dios de Nuestro Señor Jesucristo, el Padre glorioso, les conceda el Espíritu de sabiduría y de revelación para el conocimiento de Él mismo, iluminando los ojos de su corazón a fin de que comprendan la esperanza a la cual Él nos llama, la riqueza de Su herencia gloriosa en los santos, y la suprema grandeza de  Su poder sobre nosotros, los creyentes; el poder que opera con el poder de la fuerza que ejerció al resucitar a Cristo de entre los muertos y al sentarlo a Su diestra en la esfera celestial, por encima de todos los soberanos, autoridades, dominios y Señores angelicales, por encima de todo  nombre que se pueda mencionar no solamente en esta era; sino también en la era venidera, colocó todo debajo de Sus pies, y lo colocó como cabeza sobre todo PARA LA IGLESIA, la Iglesia que es Su cuerpo, lleno de Aquel que llena el universo entero.

Dios no solo nos dio un Nombre ante el cual todo ser en los tres mundos debe inclinarse y confesar Su Señorío, sino que también sentó al poseedor de ese nombre en el lugar mas alto de autoridad del universo, a Su diestra, e hizo que fuese cabeza sobre todas las cosas para beneficio de la iglesia.

En el verso 22 dice: “Y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia”.
  
Entonces, podemos concluir que Dios hizo esta grandiosa obra para beneficio de la Iglesia, es decir por nosotros.

Ahora tenemos el derecho de usar ese Nombre para suplir todas nuestras necesidades.

Dios nos dio el Nombre que contiene la plenitud de la Deidad, las riquezas de Su gloria, y el amor que sale del corazón de nuestro Padre Dios.

Ese nombre nos pertenece y tenemos el derecho de usarlo contra  nuestros enemigos. Tenemos el derecho de usarlo en  nuestras peticiones. Tenemos el derecho de usarlo en cualquier circunstancia que nos encontremos.

Por Conquista

Mi oración es que los ojos de su corazón les sean iluminados, para que sepan cuál es la esperanza de Su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de Su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia (la energía) de la fuerza de Su poder.
Ese poder obró en Cristo cuando Lo resucitó de entre los muertos y Lo sentó a Su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero.
- Efesios 1:18-21 (Nueva Biblia de los Hispanos)

Aquí vemos claramente que cuando Dios resucitó a Cristo de entre los muertos, lo colocó a Su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, y dominio, y por encima de todo nombre que se nombra.

Fue por medio de esta conquista sobre los principados, autoridades, poderes y dominios,  que Jesús obtuvo este maravilloso Nombre.

Veamos Colosenses 2:15 en varias versiones para ver lo que sucedió ese día.

Reina Valera 1960
Y despojando a los principados y a las potestades,  los exhibió públicamente,  triunfando sobre ellos en la cruz.

Versión Moderna
Y habiendo completamente desarmado a los principados y a las potestades, los sacó a vista en público, triunfando sobre ellos en virtud de ella.

Dios Habla Hoy
Y después de derrotar a principados y potestades, y habiéndolos despojado de su poder, los exhibió públicamente en el cortejo triunfal de la cruz.

Castillian
Y después de derrotar a principados y potestades, y habiéndolos despojado de su poder, los exhibió públicamente en el cortejo triunfal de la cruz.

Biblia al Día
Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.

Biblia Latinoamericana
Les quitó su poder a las autoridades del mundo superior, las humilló ante la faz del mundo y las llevó como prisioneros en el cortejo triunfal de su cruz.

La Biblia de las Américas
Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de El.

Biblia Expandida de Fe
Y después de derrotar, desarmar y despojar completamente a los principados y a las potestades, los expuso públicamente a la burla, incorporándolos a su desfile triunfal.

El Diccionario Siglo XXI comenta así este verso:

La palabra de la cruz era un mensaje de esperanza para aquellos que habían vivido con temor a los poderes malignos y sobrenaturales. Estos principados que habían sido poseedores de aquella “acta”, nos habían oprimido. Usando la figura de la procesión triunfal del conquistador en la que los cautivos de guerra eran exhibidos para magnificar la gloria del vencedor, Pablo dice que Dios derrotó y desarmó a los poderes de su autoridad. Al exhibirlos como espectáculo público, él (Dios más bien que Cristo) expuso ante el universo su total impotencia, conduciéndolos “en él” (es decir, “Cristo”, en vez de “en ella”, la cruz; ver nota de la RVA) en su procesión triunfal para que todo el mundo pueda ver la grandeza de su victoria.

Estos principados y potestades despojados y derrotados son los mismos de los que habla Efesios 6:12.

Efesios 6:12 (Reina Valera 1960)
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados,  contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,  contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Estos principados y potestades contra los cuales luchamos son los mismos que Jesús venció, despojo, desarmó y quitó su poder; nos enfrentamos a enemigos sin poder ni armamento.

Por eso con toda confianza podamos echarlos fuera en el nombre de Jesús.

Jesús enfrentó a Satanás y sus legiones en su propio territorio y los venció.  La victoria que Jesús ganó contra el pecado, las dolencias y las enfermedades están incluidas en el Nombre. 

Y como el Nombre nos pertenece, cuando lo usamos, produce en nuestras vidas aquello que Jesús ya realizó.

Este es el principal motivo por el cual el diablo se esfuerza tanto para impedir que sepamos esto.

No es cuestión de repetir el nombre como si fuéramos loros.

Un hermano entrenó a su loro para que dijera frases cristianas; el loro gritaba: “Y a su nombre” para que la gente diga “¡Gloria!”; decía: “Aleluya, Gloria a Dios”, pero eso no lo hacía cristiano.

El repetir el nombre sin saber lo que hay detrás de él de nada nos sirve. Debemos saber todo lo que lo respalda y toda la autoridad que hay en él; debemos saber lo que ocurrió ese domingo de resurrección cuando Jesús triunfo sobre todo principado y autoridad y recibió el nombre que es sobre todo nombre.

En Colosenses 1:13 dice: “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas,  y trasladado al reino de su amado Hijo.”

En el momento en que Él despojó a los principados y a las potestades, cuando los redujo a nada, cuando los venció y los derroto, fue el momento en que Él nos liberto del “imperio de las tinieblas”; es decir, del poder o la autoridad de Satanás.

Satanás ya no tiene ninguna autoridad para dominar ni al cristiano ni a la Iglesia.

Cuando conocemos esta autoridad, y sabemos que el Nombre de Jesús nos pertenece, podemos hacer que Satanás huya  todas las veces que nos intente vencer.

Dios ya nos liberó del poder de las tinieblas, y de la autoridad del reino de Satanás; y ahora estamos en el reino de Su amado Hijo.

Confirmando esto, Pablo escribió en Efesios 2:4-6: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús

Dios nos ha colocado en el lugar más alto de autoridad, donde estamos sentados juntamente con Cristo a la diestra de Dios, y por eso con toda confianza podemos usar ese nombre que es sobre todo nombre.

Así que usemos ese nombre que Jesús obtuvo por herencia, logros y conquista.